POV NARRADOR
-Hermano, apareció de la nada- dijo Dagur mientras los jinetes llegaban a los mares cercanos de la Isla Berserker que estaba siendo atacada por los Cazadores. Conforme se acercaban, la artillería comenzaba a dirigirse a los jinetes.
-Hipo permanecer juntos no ayudará a detenerlos- dijo Astrid mientras trataba de esquivar un tiro - debemos que separarnos-
-Es cierto, tú vas conmigo- le ordenó -ustedes vayan con Heather y Dagur salven a quien puedan y nos vemos en la orilla- dijo al resto del equipo
-¿Y a donde van ustedes dos?- lo interrogó Patán quien desde hacía unos días tenía una sospecha respecto a estos dos
-A averiguar que es la artillería y a detenerla de una vez por todas- dijo Hipo saliendo rápidamente con Astrid dejando a un Patán curioso
-¿Ustedes también lo sintieron?- les preguntó a los gemelos quienes volaban en dirección a la Isla Berserker
-Claro que si- dijeron al mismo tiempo los gemelos
-No tienen idea de que estoy hablando ¿verdad?- les reclamó Patán
-Ni idea- confesó despreocupada Brutilda
-Y extrañamente no estamos preocupados por eso- continúo su hermano
-Hipo Astrid, algo pasa entre ellos-
-Ah eso- dijo Tilda mientras comprendía a que se refería Patán, pero antes de hablar su hermano fue el que respondió
-Ah buen, se lo que está pasando- dijo cambiando su tono a uno triste - lamento que lo sepas por mí, pero Hipo está muriendo- tanto Patán como Colmillo abrieron los ojos sorprendidos con tal declaración –sí, no es que me lo haya dicho a mí pero puedo asegurártelo, está cerca de la muerte está llamando, y la muerte está en su casa pero se está cambiando y va a pasar tiempo antes de que ocurra pero Hipo está preparándose para decir adiós- dijo Brutacio recordando cuando escuchó la noticia.
...flashback 1...
-Gallina, te lo digo por última vez, Tormenta no te va a comer- iba Brutacio con su Gallina hablando dirigiéndose a la cabaña de Astrid en busca de Tormenta para darle su terapia diaria a su mascota, quien después de ver que la dragona se alimentaba de pollo de vez en cuando le temía.
Cuando llegó a la cabaña que esta estaba abierta sin dragones a la vista, entró en búsqueda de la dragona, por una de las ventanas alcanzó a percatarse que de hecho Tormenta jugaba afuera con Chimuelo, así que se dispuso a salir cuando la voz de Astrid llamó su atención
-Solo resiste- decía ella
-Esto es tan difícil-
-Hipo falta nada para que venzamos a Viggo y para la luna Nueva, entonces podrán saberlo-
-As, estoy muriendo- Brutacio se llevó una mano a la boca mientras hacia una cara de puchero, Hipo estaba muriendo y no quería que lo supieran hasta después de la pelea de Viggo, no pudo resistir más esa conversación y se fue.
-Tranquilo chico Dragón- continuaba esa conversación adentro del cuarto cuando Tacio se fue –están Heather y Dagur aquí, debemos tener cuidado-
-Eso intento- se quejó el chico quien tenía sentada en su regazo a la chica con sus manos sobre sus hombros mientras la ojiazul le robaba suaves mordiscos al cuello del castaño –pero tú misma me dificultas mucho ser cuidadoso- Astrid en un modo picaresco y retador mordió su labio inferior haciendo estremecer al castaño –si eso definitivamente ayuda mucho- le dijo sarcástico el chico
-Déjame ayudarte mejor- se burló la chica para después besar a Hipo, si prisa, mientras sus manos atraían su rostro más a ella y sus caderas se movían suavemente sobre el regazo del castaño. Sin previo aviso, cuando la falta de aire se hizo presente Astrid se separó y se levantó del excitado chico –iré con Heather a entrenar, nos vemos en la cena- le dijo burlona mientras salía con una sonrisa victoriosa de ahí.
...fin del flashback...
-Eso es ridículo...- denegó Tilda -Es Astrid la que está muriendo, está tratando de pasar todo el tiempo posible con Hipo para poder decírselo con tacto... dah- dijo en tono obvio recordando cuando escuchó a Astrid hablando con Tormenta hacia un par de noches
...flashback 2...
-Ah Tormenta esto es tan frustrante- escuchó Tilda cuando iba en dirección a su cabaña pasando por los establos después de almorzar y abandonar a su hermano en la Casa Club ¿Por qué estaba Astrid frustrada? –no puedo dejar de pensar en cómo se lo voy a decir, sé que tiene que ser sutil, nunca me va a perdonar que no se lo haya contado antes- se quejaba la chica –Ah nena, estoy muriendo, y solo se lo puedo decir después de la luna nueva- Brutilda abrió los ojos como platos ¿Astrid estaba muriendo?, antes de poder oír algo más escuchó a Astrid montar en tormenta y salir volando.
-Heather es mi amiga- continuaba con su disputa emocional en el aire –pero, ella sola se unió a una apuesta tonta, si le digo es casi como darle el gane a Estoico... Thor solo espero que no me odie-
...fin del flashback...
-Par de cabezas de carnero no tienen idea de cómo leer a las personas, no están muriendo, están pasando tanto tiempo juntos porque obviamente Hipo tiene problemas de apuestas y Astrid le ayuda a ocultarlo- les aseguró el chico recordando que a Hipo lo había escuchado varias veces hablar de apuestas en los últimos días con Astrid
...flashback 3...
-Un par de días más As- decía emocionado Hipo en la casa club cuando Patán iba entrando, la pareja estaba sentada en la madera de la gran fogata de espaldas a la entrada y no se percataron que Patán entró –un par de días más y se arrepentirán de haber apostado-
-No puedo esperar para que esto termine- decía Astrid haciendo su cabeza hacia atrás mirando al techo completamente relajada
-Confieso que yo me he divertido bastante- contestó sonriente Hipo a lo que Astrid solo giró los ojos –no puedo esperar para ver sus rostros perdedores-
-Tranquilo Haddock, no vamos a comenzar con tus problemas - le dijo recordando cómo se puso Hipo en la adolescencia cuando le ganaba a Patán en los juegos del deshielo, en donde demostró que podría llegar a ser un muy mal ganador
-ESTOY MURIENDO DE HAMBRE- gritó Brutacio llegando y asustando a Patán, Astrid e Hipo
... fin del flashback...
Aquellos tres, aparentemente, sabían más de lo que ellos comprendían.
Después de encontrar confort de regreso a la Orilla, y comenzaban a repasar todo lo que había pasado en las últimas horas, Hipo se sintió completamente abrumado y derrotado, así que decidió que un tiempo a solas le haría bien para planificar el siguiente movimiento, y así hubiera sido, si Viggo no hubiera llegado con una tentadora ofrenda para sellar el trato anterior, el ojo del dragón a cambio de derrotar a su hermano, Hipo tomó el ojo del dragón como símbolo de que aceptaba el trato.
Al final decidieron que Viggo estaría encerrado en los establos por seguridad, había demasiado resentimiento entre ellos como para pensar en confiar o no en estos momentos, cuando Hipo y Astrid se aseguraban que estuviera perfectamente bien cerrado, los gemelos llegaron a la escena
-Ya llegaron, bueno no es eso exactamente, pero muy pronto, pronto estarán aquí... pienso que deberíamos empezar a alistarnos- decía sin respirar y rápidamente Brutacio al entrar
-¿Traducción Brutilda?- pidió el líder al no comprender una palabra del hermano
-Cazadores de dragones, múltiples barcos se dirigen hacia acá- dijo fácilmente Brutilda
-No queremos decepcionarlos saben con todo lo de la enfermedad terminal y demás pero nos preguntamos ¿nos corresponde negarles el derecho a bien morir en el campo de batalla?- dijo Brutacio con un tono lastimoso haciendo que Hipo y Astrid se miraran confundidos
-¿En nombre de Thor, de que rayos están hablando?- preguntó mal humorada Astrid
-Ambos están en negación- se lamentó Tilda
-Clásica primera etapa- dijo con la cabeza gacha Brutacio
-Es triste verlos tan vulnerables- completó la hermana cuando los otros dos rendidos al no comprender una palabra decidieron montar a su dragones y salir de ahí
-Asegúrense de que no escape- les ordenó el líder
-Nos haremos cargo amigo, frágil amigo enfermo- le aseguró compasivo Brutacio
-¿Qué?- le dijo el castaño a Astrid cuando salían de ahí
-Pobrecillo mantener buena cara debe ser difícil- aseguró Brutilda cuando ambos se acercaron a la celda de Viggo
-Y Viggo, Viggster ¿Qué tal si nos compartes algo útil?- le dijo animado Brutacio
-¿Qué exactamente?- le preguntó Viggo calmado ya con un plan en la mente
-Necesitamos una frase, una impactante, pegajosa...-
-Épica- lo interrumpió la hermana
-Si eso también, épica, que Hipo va a decir cuando te derrote- continuaba contándole Brutacio a Viggo
-Oh, sería un honor apoyarlos en eso, siempre y cuando ustedes me apoyen en algo- les sugirió Viggo
-Amigo... no somos estúpidos, no te vamos a dejar salir- dijo Tilda cruzándose de brazos
-Por supuesto que no querida, jamás les pediría eso, es más bien una charla que distraiga a este humilde prisionero- les dijo Viggo mientras se sentaba
-¿Charla?... de eso tenemos mucho- correspondió Tilda emocionada
-Hablar es de nuestros mejores talentos¡- aseguró el hermano
-Bien... Hipo y Astrid, ellos son algo ¿no?- dijo sonriente Viggo, si quería algo de información, seria con ellos definitivamente, pasó mucho tiempo de su vida aprendiendo a estudiar rápidamente a sus enemigos y a saber que el punto débil de una persona puede llevarlo a su derrota, el solo quería estar seguro.
-Ay hermano, meterte en ese tema es un remolino de cosas que no comprendemos... es decir, se quieren, no se quieren, siempre están juntos, actúan como novios, pero boom dices esa palabra...-
-y los dos como yaks asustados salen corriendo...- interrumpió Tacio
-Interesante... cuéntenme más- les dijo malicioso Viggo, mientras los otros a destajo le contaban toda la información que necesitaba sobre el punto débil de su enemigo actual.
Sin percatarse, los hermanos le confirmaban a Viggo que para vencer a Hipo, debía llegar a Astrid.
-Oye oye, "no hay llanto en mazas y garras" ¿Qué te parece?, nuestro lema, ya tiene el sello de aprobación de Viggo- dijo Brutacio llegando corriendo a la reunión que Hipo había solicitado para todos los jinetes, en donde momentos antes ya había dispuesto las tareas para Dagur, Patán y Patapez
-Asombroso- respondió Hipo con los ojos en blanco -Brutacio, Brutilda y Heather se encargaran de la primera ola de barcos-
-No preocupes a tu cabecita, nos haremos cargo- dijo Brutilda abrazando por los hombros a Astrid
-No estoy preocupada- le respondió arrogante la rubia
-Le hablo a Hipo, estará antes de que puedas decir, máxima destrucción amigo mío- dijo saliendo de ahí con su hermano, Heather y Patán
-¿No vienen?- preguntó Brutacio a lo que Hipo y Astrid se miraban
-Ah creo que tienen que discutir la parte final de la estrategia...- intervino Heather, aunque juró no meterse de nuevo, por ahora sabía que necesitaban estar a solas
-¿Tienes la sensación de que Heather lo sabe? Ya sabes lo de la enfermedad- preguntó Brutacio mientras seguían caminando
-Así es ¿Cómo puede estar tranquila sabiendo que su camarada está cerca de la muerte?-
-¿Cuántas veces tengo que decirles esto? No están muriendo, son apuestas APUESTAS, ya lo he visto- reclamaba Patán estando seguro que su teoría era la correcta
Mientras Hipo y Astrid en silencio veían alejarse a todo el grupo, sus manos inconscientemente se entrelazaban en un discreto pero sincero movimiento
-Podemos vencer- le afirmó Hipo mientras se giraba a mirarla
-Podemos vencer- repitió Astrid aparentando su mano.
Pasará lo que pasara la mañana del día siguiente, venciera quien venciera, una cosa estaba clara y era que Hipo y Astrid seguían siendo el pilar del otro.
Para la noche siguiente, una guerra se habría acabado y una luna completamente renovada, traería como resultado ganadores y perdedores, y ambos, se sentían lo suficientemente fuertes para afrontarlo.
