Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. La historia se ha creado para entretener a quien la lee.


XLIII.

Al pasar el umbral de la puerta de su casa todo estaba en completa oscuridad, se sorprendió porque recordaba que Michiru no tenía ningún compromiso con sus amigas y entonces pensó que posiblemente habría salido con su suegra pues no creía que Usagi le hubiera pedido ir con ella para hablar algo sobre su encuentro con Mamoru. De hecho, si lo pensaba detalladamente, recordaba que todos habían quedado de verse en casa de Seiya para hablar de lo que había ocurrido en la reunión. Elevó un poco sus hombros para restar importancia al tema de la reunión con sus amigos, puesto que deseaba seguir investigando sobre lo que la pequeña Hotaru le había comunicado.

—¿Qué significa eso de verme dormir? — se dijo mientras se quitaba los zapatos en el genkan.

Obviamente no estaba dormida, algo malo le había ocurrido a su versión futura, el problema realmente estaba en que la niña no se había percatado del año en el que había encontrado a su versión futura. Cosa que le complicaba el panorama, porque desde que recibió esa información no dejó de pensar en ella toda la tarde.

Tranquila— recordó las palabras de Michiru del futuro que acariciaba su clavícula —. Estoy segura de que podrás encontrar ese año.

De hecho, tengo algo que confesarte.

¿Qué es? —recordó como Michiru comenzaba a besar su pecho.

Tengo miedo de no poder cambiar nada.

Oye — sonrió al recordar que Michiru se sentaba en ella y Haruka podía admirar su tronco desnudo —. Deja de pensar cosas malas, mejor… Mejor disfruta de estar con nosotras y deja en paz a Kunzite.

¿Qué?

Sabes que no te puedo dar muchos detalles… Simplemente dejen que papá haga lo que debe y todo estará bien.

¿Quieres que confíe en Chiba?

Sí.

¿Por qué?

Hazme caso, por favor. Todos estaremos a salvo así, solamente… Salgamos juntos al retiro que el señor Tsukino prepara cada año en la fundación.

Michiru ¿qué demonios me intentas decir?

Que salgamos de viaje con la gente de la fundación, dijiste que hoy pudieron cambiar algo en tu tiempo. No cambiaron nada, sigues desaparecida y con lo que hicieron van a presionar más a ese loco, a partir de ahora no se involucren con ese hombre y los asuntos que tiene con mi padre.

Entonces… ¿Sabes lo que ocurrirá?

Sí, por eso te pido. No, te suplico que dejes en paz a mi papá y a Kunzite. Necesitaba a Usagi para que él no desconfiara de mi padre y te aseguro que no va a necesitar más de él. ¿Hoy se reunieron con ellos en el pasado?

Sí.

Entonces dentro de dos semanas será el viaje de la fundación. Vámonos, es todo lo que te pido por el amor de dios.

Michiru si me dices, te juro que podré cambiarlo todo.

No, decirte es hacerte correr al peligro. Si confías en mí nos iremos con los Tsukino a ese viaje de la fundación y es todo.

Solamente van los empleados.

Sabes que van algunos familiares y te recuerdo que eres la dueña, así que puedes ir sin problemas. Deja de discutir y dime que iremos a ese viaje.

Michiru — ahora su mente recordó su molestia y que por eso se acomodó para sentarse y estar a la altura de su esposa.

Me niego a estar sin ti, no puedo vivir en un mundo en el que tú no estés— volvió a sentir sus brazos envolviendo su cuello y el rostro de Michiru ocultándose en un pequeño espacio que quedaba en él —. Odio tenerte por instantes, como ahora, son las 10 de la noche y estás a nada de irte o no podrás regresar hasta mañana. Odio compartirte con mi pasado porque no eres de ninguna, yo te quiero para mí y para Hotaru, te quiero aquí y ahora. Honestamente deseo besar de nuevo tu cuello para volverte loca y retenerte este día; mañana intentaré hacer lo mismo, en un círculo interminable porque el día siguiente volveré a intentarlo. Pero… Sé que no debes de estar conmigo sino con ella.

Ay Michiru — se llevó las manos al lugar en el que sintió caer las lágrimas de su esposa.

Te suplico que me escuches, confía en mi padre, te lo suplico por el amor que me tienes.

Eso es bajo.

Haruka por favor.

Iremos a ese viaje.

¿Lo prometes?

Sí.

¿Por Hotaru?

Eso es peor que lo anterior.

¿Lo prometes por nuestra hija?

Te lo juro por Hotaru, todos nos iremos al viaje que hace el señor Kenji cada año para los empleados de "Regala una sonrisa" y no voy a inmiscuirme en los asuntos de tu padre.

Gracias.

Toda esa plática la había dejado parada en el genkan, ella ni siquiera caminó para ir a su habitación. Se restregó la mano derecha sobre su rostro como para dejar de pensar en la charla con su esposa del futuro y cumplir lo que le había pedido. Pero ella sentía que en todo ese asunto había algo que faltaba, de nuevo regresaba a su mente que Mamoru estaba manipulando a la versión futura de su esposa y Haruka no permitiría eso.

—¿Dónde estuviste?

Haruka saltó al notar que alguien la miraba desde la oscuridad y el par de ojos que la veían con tanto recelo parecían dos carbones al rojo vivo. Un demonio estaba sentado en su sala, pero al prestar atención pudo darse cuenta de que esos ojos eran los de su esposa y el terror que sintió antes se triplicó.

—Hola, bueno yo… Verás… Fui al futuro a investigar.

—¿Por qué dudas? — dijo la chica levantándose de su lugar.

—No dudo, es que me das miedo. Estás muy enojada y me intimidas mucho Michiru.

—Ya veo.

Dijo mientras se acercaba a Haruka y daba vueltas para observar bien a su esposa, la chica de cabellos aqua se paró cerca del hombro de la de cabello cenizo. Había percibido un olor diferente en ella, uno nuevo y comenzó a olfatear como si fuera un sabueso. La reacción de Haruka la espantó pues se separó un tanto intimidada, cosa que puso una alerta en Michiru que ahora jaló el cuello de su camisa blanca.

—¡Qué significa esto Haruka! — le reclamó molesta al ver un moretón en el cuello de su esposa — Hueles a otra mujer, puedo oler su perfume en tu cuerpo y la muy descarada te marca el cuello. No lo puedo creer— dijo levantando su brazo en señal de que le daría una bofetada.

—No Michiru, no te engañé— dijo cubriéndose el rostro —. Hicimos el amor.

—Si hubiéramos hecho el amor, te aseguro que lo recordaría.

—No, me refiero a que estuve con tu yo del futuro.

—Ah— dijo bajando el brazo —. Lo hubieras dicho antes, te acostaste con mi yo del futuro, tonta me habías espantado.

—¿Por qué el tono parece un sarcasmo?

—Porque es un sarcasmo tarada, ¿crees que está bien que te acuestes con mi yo del futuro porque al final del día somos la misma persona?

—Sí— pero Haruka comenzó a mover de manera negativa su cabeza al ver los ojos de Michiru —. Es decir, no, no debería hacer el amor con las Michirus del futuro.

—¿Sabes la razón?

—Pues… Prefiero que tú me digas para tenerlo en cuenta siempre.

Michiru abrió tanto los ojos por la molestia que Haruka volvió a encogerse al notar que su esposa no estaba muy de acuerdo en que ella hiciera el amor con sus versiones futuras. Al final del día todas ellas eran Michiru, la mujer que amaba y eso realmente no debía contar como una infidelidad. Pero al parecer esa lógica no aplicaba en una Michiru embarazada, porque su yo del futuro parecía no estar molesta con la idea de hacer el amor con ella. Ni ella le era infiel a la versión futura de Haruka porque en sí eran la misma persona ¿no?

—¿Recuerdas a Heráclito y su ejemplo del río?

—¿El que habla de que entramos en el mismo río y no entramos en ellos, porque somos y no somos los mismos?

—Correcto.

—¿Tú eres y no eres Michiru?

—Ay Haruka — se llevó los dedos pulgar e índice al puente de su nariz —. Algo así boba, obviamente esa mujer del futuro se llama Kaioh Michiru, ha vivido todo lo que yo en este momento. Así que sí, somos el mismo ser, pero en diferentes tiempos. Sin embargo, yo no soy ella, porque no he vivido lo que ella y desconozco cosas que van a ocurrir, lo que yo siento hoy, ella ya no lo siente. Lo que siente ella, yo no lo siento, claro que somos Kaioh Michiru, pero no la misma Michiru ¿comprendes?

—Ella es una mujer ajena a la persona que eres en mi presente.

—Exacto, en teoría no me fuiste infiel porque te acostaste conmigo en el futuro, pero ella no soy yo Haruka. Me siento… Traicionada y muy celosa de esa Michiru, porque lo que hiciste con ella es lo que debes de hacer conmigo, sé que debo de estar exagerando, pero yo lo siento como un engaño a pesar de saber que soy yo en algunos años o meses o días, pero no soy yo, no del todo.

—Entiendo.

—No más sexo con mis yo del futuro Haruka.

Michiru pudo notar que Haruka quiso reclamarle lo que acababa de decir, pero simplemente empuñó un instante sus manos y luego las bajó. Se notaba derrotada, porque volvía a repasar el sentir que le había expresado unos momentos antes, movió su cabeza de un lado a otro, haciendo que sus cabellos cenizos se desacomodaran un poco. Parecía repetirse una y otra vez un mantra "no más sexo con las Michirus del futuro" y luego suspiró para bajar un poco su rostro.

—No volveré a… Hacer el amor con tus versiones futuras, prometo respetarlas y si ellas se me llegaran a insinuar, les recordaré que me hiciste prometer no más… Infidelidades con ellas.

—Mi amor, pero quita esa cara triste— Michiru intentó no reír al ver la cara llena de pesar de Haruka.

—No, no estoy triste.

—¿Segura?

—Más que segura— respondió Haruka con una sonrisa.

—Bueno… Dime, ¿qué hiciste en el futuro? Además de acostarte con mi yo lagartona.

—Hablé con Hotaru.

—¿De verdad?

—Sí.

—¿Está bien? ¿Es feliz? ¿No está triste por tu ausencia?

—No, la llenas de amor.

—Igual debe de extrañarte— dijo triste.

—¿Usagi te llamó? — cambió de tema rápidamente.

—Sí, no pudo localizarte y me llamó. Le dije que apagas el celular cuando estás en el "otro mundo" y dice que debemos de hablar de lo que sucedió hoy que es urgente.

—Le enviaré un mensaje a Setsuna, Seiya y a cabeza de bombón.

—Descubriste algo ¿no?

—Es algo muy vago, pero creo que es la pista que necesitamos. Hotaru y tu versión futura me dijeron cosas que es mejor que todos oigamos.

—Supongo que prefieres que Usagi nos cuente las cosas antes, luego nos dirás lo que ellas te dijeron y todos podremos pensar en algo para actuar.

—O no hacerlo.

—¿Qué? — preguntó la fotógrafa.

—Te juro que mañana que nos reunamos con todos entenderás. Pero antes de seguir hablando de ese tema ¿qué has pensado hacer con tu padre?

—¿Hablas de conocerlo?

—Sí.

—La verdad, he pensado mucho las cosas y…


Después de escuchar a Usagi y a Haruka, los chicos se cruzaron de brazos, ese era el ritual que hacían mientras comenzaban a pensar en algunas teorías que los harían llegar a la verdad detrás de lo que Mamoru planeaba. En todo momento las dudas estaban presentes, sobre todo no entendían como la Michiru del futuro le pedía a Haruka que confiara en la persona que hoy por hoy la llenaba de desconfianza.

El pensamiento no se gestaba en la cabeza de Seiya, Setsuna o Usagi, también estaba enraizado en la mente de la fotógrafa. ¿Cómo podía llegar a confiar en el ser que había destrozado tantas vidas? ¿De verdad salvarla valía tanto la pena como para destruir la relación que tuvieron Haruka y Setsuna? ¿En realidad lo hacía por arrepentimiento por abandonarla tan pequeña? Y si era eso ¿no hubiera sido mejor ir a buscarla antes y disculparse? Después de todo Michiru debía de ser honesta con ella misma, si su padre la hubiera buscado y explicado las cosas, sus razones para irse o el arrepentimiento de haberse alejado de su vida por tantos años. Seguramente le creería, si notaba que las disculpas eran de corazón, claro que le hubiera dado la oportunidad de conocerla ahora en su vida adulta. Así ambos hubieran disfrutado de unos años llenos de alegría y si su destino había sido morir en el accidente del tren entre Azabu y Roppongi, entonces hubiera muerto feliz porque al final su padre había cumplido su promesa de regresar por ella.

Michiru miró discretamente a Haruka y luego a Setsuna, ¿qué tanto amor se habían ellas tenido en ese futuro que Mamoru destruyó? Honestamente, la culpa llegaba a ella cuando recordaba que su esposa, originalmente era la esposa y el gran amor de la mujer de cabello verde. Misma que hoy les ayudaba a estar juntas, de verdad esperaba que Setsuna encontrara a una persona que la amará más allá de todo pues se lo merecía. Muchas veces juraba que podía ver en los ojos granate de la mujer un dejo de melancolía y de nuevo se sentía perturbada por ser el obstáculo que había arruinado su felicidad con Haruka.

Sus ojos regresaron a Tenoh, ella estaba acariciando su mentón con los dedos de su mano izquierda, sus ojos estaban fijos en el techo de su casa, parecía estar pensando en cumplir la promesa a su versión del futuro y viajar con los Tsukino y los miembros de la fundación o seguir investigando el asunto de Kunzite y Mamoru. ¿Cómo logró su padre convencerla de que no había actuado de mala voluntad en contra de Haruka? De hecho, ella estaba debatiendo si debía de hacerle caso a su versión futura o decirle a Haruka que siguieran investigando eso que los hacía correr peligro.

De hecho, Michiru del futuro había dicho algo clave y seguramente sus amigos o esposa no estaban pensando bien en eso. Además, ella tenía una ventaja porque como le había indicado a Haruka la noche anterior, ella y su "yo" del futuro no eran la misma y al mismo tiempo lo eran. Cosa que significaba entenderla o hacerlo en las cosas vitales como en lo que le había dicho a Haruka en el parque, mientras estaban caminando al restaurante.

—Mi versión futura te dijo que muchas veces se siente "culpable"— todos miraron a Michiru —. ¿Sí o no?

—Sí, creo que de saber que no hemos podido cambiar las cosas.

—Tiene sentido— dijo Seiya.

—No, no lo tiene— respondió Michiru —. Te extraña y te espera en Roppongi porque sabe que llegarás, pero no está esperando a tu versión del futuro. Porque te esperaría en Azabu, yo te esperaría en esa estación porque sé que tu "yo" del presente, o sea tú, regresas. Si mi yo del futuro no te espera en Azabu es porque pudo perder las esperanzas.

—¿Qué sugieres? — comentó Setsuna.

—Su yo del futuro quiere prevenir a Haruka, pero si Hotaru sabe que la espera en Roppongi significa que Chiba también debe de saberlo. Debe de ir a Roppongi cuando sabe que su padre ha viajado en el tiempo, al menos el del tiempo de Michiru.

—Exacto Usagi, yo te espero porque deseo decirte las cosas, pero no he de creerlo conveniente cuando apareces de la nada y sé que está… Él cerca o que se puede enterar, te dije que nos fuéramos porque posiblemente ese día sea el que ese par haga algo que te ponga en peligro, debo de estar dando algún tipo de pista.

—¿Entre más gente esté con Haruka ese día, menor es el riesgo de que ataquen? — preguntó Seiya.

—Sí, debe de ser. Eso es lo que debió suceder, no te gusta estar cerca de los deberes de la empresa ¿no? Como eres una caprichosa y no quisiste ir con ellos al viaje ni como esposa de Michiru, ellos te atacaron.

—Pero desaparezco en cinco meses, no pudo ser el día.

—Haruka hemos cambiado las cosas, Michiru quiere cambiar las cosas… Ese día es importante y por eso nos está advirtiendo.

—En realidad— dijo Usagi.

—¿Qué pasa? — dijeron los chicos.

—Papá me dijo en el desayuno que el viaje se va a postergar.

—¿Por qué?

—Unas personas en el extranjero desean saber si podemos llevar la fundación a su país. Al menos para que se apoyen a personas necesitadas, no se si se enteraron de un gran incendio que hubo hace poco en Corea del sur. No hay muchas fundaciones como la nuestra allá y desean que cooperemos ellos, a papá le interesó mucho y por eso debe de hablar con ellos, por eso no se hará el viaje en estas semanas. Iba a comunicarte eso hoy y a los empleados obviamente.

—Te lo dije, no se siente culpable de que actuó mal esa vez que la encontraste y te dijo que me dejaras. Lo hizo para que… — se detuvo un poco — Mi padre no desconfiara de ella, deben de estar la siguiendo o no sé, la vigila. Es natural contigo cuando sabe que no está o te busca en Roppongi para alertarte, pero al mismo tiempo sabe que no puede decir mucho o cambia todo.

—¿Entonces el señor Kenji va a viajar a Corea la próxima semana? — dijo Haruka.

—Sí, de hecho, me dijo que te iba a hablar para que cenaran con nosotros, seguramente quiere hablarte de eso.

—Entonces ¿qué hacemos con Kunzite y Mamoru? — dijo Seiya.

—Seguir investigando— respondió Haruka.

—Pero le prometiste a Michiru que no lo harías, lo juraste por Hotaru.

—No lo hagamos tan evidente cabeza de bombón.

—O simplemente podemos estar alerta— dijo Seiya.

—Puede ser lo mejor Seiya— apoyó Michiru.

Setsuna suspiró y se llevó la mano derecha al bolsillo de sus jeans, meditó unos segundos qué era lo mejor que podía hacer. ¿Guardar silencio o hablar? Miró a todos los presentes y recordó el embarazo de Michiru, la pequeña Hotaru no debía de nacer sin que Haruka estuviera presente, además estaba el hecho de que Haruka les había comentado que la niña también viajaba en el tiempo. Ella ya no podía viajar luego del accidente, lo cual significaba que moriría y estaba bien si podía salvar a Michiru y a Hotaru, pero no era así.

¿No hacerlo significaba haberse guardado ese secreto o haber hablado? No podía abandonar a la familia de Haruka y decidió que lo mejor era seguir cumpliendo con su promesa de decirse todo.

—Yo opino que lo mejor es seguir investigando a ese par.

Todos se giraron a verla y en ese instante sacó la mano del bolsillo de su pantalón, en ella salía resplandeciente una memoria USB.

—Creo que es necesario que vean algo, pero antes de eso quiero decirles que viajé en el tiempo. Hablé contigo Haruka y… No es muy alentador lo que debo decirte.

—¿Qué pasa? — dijo la de cabellos cenizos.

—Viajé para hablar con la Haruka dentro de cinco meses, dice que no ha podido viajar al futuro porque en pocos días desaparecerá. Aunque cree que no está muerta porque tú puedes seguir viajando en el tiempo, si su pasado viaja a otros puntos futuros, significa que no has muerto, pero eso confirma que de verdad estás perdida y cree, que todo tiene que ver con esta USB.

—¿No viaja al futuro? — volvió a preguntar Seiya.

—Dios, ha viajado al pasado— se desanimó Michiru.

—Sí — dijo Setsuna.

—¿Te dijo la razón? — comentó Haruka.

—No del todo, dice que debe de evitar que hagas algo supremamente estúpido, que tiene que ver con lo que hay aquí. Dijo que espera que esta vez tomes la mejor decisión o de lo contrario te perderás.

—¿Cómo estaba vestida? — preguntó Usagi

—¿Quién?

—Haruka— regañó a Setsuna.

—Abrigo azul, pantalones color cielo y una camisa blanca.

—He soñado contigo, vistes igual… Por eso hablé con ustedes porque me pedías que lo hiciera para que nada malo ocurriera. A pesar de eso, sigues viniendo estás pálida y te tocas mucho el costado derecho, ahora me pides que no hagamos una tontería. Pero no dices nada más.

—Y Hotaru te vio mal en la casa— dijo Michiru —. ¿Usagi puedes ver alguna mancha o algo relevante?

—Haruka, la ropa se ve sucia, como si la hubieran arrastrado, no lo sé.

—La van a atacar, ese par la atacará y si no puedes viajar al futuro es porque estás perdida y por eso viajas al pasado, para detener a esos dos— dijo Seiya.

—Por eso Michiru te pide que te vayas al viaje, debe de saber que algo te ocurre y quiere evitar que…

—Que maten a tu versión del futuro o jamás te recuperaremos, pero no lo hemos evitado— dijo Michiru interrumpiendo a Setsuna.

—Tanto tu yo del futuro ha llegado tarde, como nosotros no hemos hecho nada por evitar el ataque.

—¿Qué hay en la USB? — dijo Tenoh.

Setsuna se levantó para poner la memoria en una computadora y mostrarles en el proyector de la casa lo que había en ella. Un video estaba guardado en ella, era la casa de Seiya, pero vacía, llena de cajas y telarañas, al parecer ya se había mudado con Usagi. Sin embargo, la puerta se habría y entonces en las cámaras aparecía Mamoru que buscaba como loco algo, ningún rincón de la casa se escapaba de la exhaustiva búsqueda del padre de Michiru. Hasta que se pasaba por el escondite en el que el chofer de Haruka dejaba evidencias.

—¿Sacó otra USB? — dijo Michiru.

—Regresa a la casa— dijo Seiya.

—Prendió la computadora, pero no deja ver con su cuerpo lo que busca— Usagi se llevó la mano a la boca

—Parece que va a borrar algo— los ojos de Setsuna estaban clavados en el hombre.

—Puso otra memoria… Está copiando un archivo de su memoria y la pegó en la del escondite— la voz de Haruka estaba llena de odio.

—Apaga todo y vuelve a dejarla en su lugar— Michiru se sentía llena de asco.

—Ese hijo de puta me quiere poner una trampa— gritó Haruka.

—Tenemos que interceptar ese archivo antes de que ese cretino lo borre, mira estás entrando y suspiras aliviada— dijo Setsuna.

—¡Hijo de perra! ¿De qué día es esto? Ese maldito no me va a separar de mi familia.

—Justamente dos semanas— dijo Setsuna.

—Debo ir de una vez— dijo saltando de su sillón.

—Haruka espera— pidió Michiru.

—No, entre antes sepamos que esconde ese bastardo, más rápido cambiaremos todo y no las perderé.

—Te acompaño— dijo Setsuna.

—Tú espera en casa con ellos, no te voy a poner en peligro.

—Haruka, debemos de pensar bien, no sabes ni la hora a la que llega ese hombre— dijo Seiya.

—12:30 y sabe que mi chofer lo puso un día antes o unas horas antes. Esta vez ese desgraciado no me va a ganar, no me va a separar de ustedes.

—Espera Haruka, debes de tranquilizarte o puedes complicar todo.

—Cabeza de bombón, ese tipo te amenazó, ha jugado con la vida de todos en esta sala y me separó de mi familia. No voy a esperar un segundo más a que ese maldito logre su objetivo.

—Haruka no vayas hoy, ve mañana y pensemos en algo. ¿Y si quiere que sepas esto? Puede que no borrara algo importante, sabe cómo piensas y que explotas rápido. ¿No crees que lo usaría a su favor? Mi amor piensa antes de actuar y escúchanos.

—¿Y si realmente borró algo importante?

—Tenemos más días, te juro que lo haremos mañana, pero espera un poco.

—No Michi, esta vez ese maldito no me va a ganar.

—Haruka por favor— dijeron todos.

—Se lo prometí a Hotaru, le dije que no me vería mal o la espantaría. Debo hacerlo por mi hija chicos, ella confía en mí.

—Haruka— volvió a suplicar Michiru.

—Sirena, yo tampoco puedo vivir en un mundo sin ti y me niego a contribuir a que exista uno de tal naturaleza— acarició su mejilla —. Debo hacerlo.

—Haruka no vayas— dijo Michiru, pero fue inútil porque la de ojos verdes ya había salido de su casa.


Dos semanas en el futuro

Corro como loco después de bajar del taxi que me ha llevado a la casa de Seiya, odio que las calles tengan subidas tan largas y no se debe a que no esté en condición física, sino que la realidad es que siempre he odiado las colinas, lo sé es algo raro, pero así soy y no creo poder cambiar eso de mí. Son las ocho de la mañana, sé que Seiya ha salido para ir al trabajo, pero seguramente ya no vive aquí ¿no?

—Miyamoto — le grito a Rintaro, mi chofer, está llegando al lugar.

—Señor Tenoh, pensé que estaba en su casa, eso me dijo la señora antes de llevarla a su trabajo.

—Olvide que debía venir a darle una vuelta a la casa de Seiya.

—¿No es lindo que viva junto a la señorita Tsukino?

—Sí, es lindo cuando mis mejores amigos al fin pueden vivir su amor.

—Así es— me responde.

—¿Viniste a dejar algo? — pregunto.

—Claro que sí mi señor, vine a honrar mi palabra como se lo prometí cuando me contrató. Le dije que estaría al pendiente de la señora y eso he hecho, más ahora que la niña Hotaru vienen en camino— levanto una ceja cuando lo escuchó decir eso —. Bueno, la señora está segura de que será una niña, y le diré que las mujeres tienen un sexto sentido muy desarrollado y seguramente será padre de una niña.

—Yo también le creo a mi esposa— le sonrío.

—Le aseguro que será muy bella, como usted y la señora.

—Gracias, pero dime qué es lo que me quieres mostrar.

—Es cierto— mete su mano en el pantalón.

Luego me mira mientras una cara completamente seria, parece que me quiere decir que lo que hay dentro de ese lugar es demasiado perturbador. Pero yo le sonrío y hago que se tranquilice.

—¿Es algo muy malo?

—La verdad señor es que hay un señor pelinegro que nos ha seguido a todas partes, se la pasa espiando a la señora. Pensaba que era un secuestrador o algo, pero se acercó a la señora y le dijo que era su padre, cosa que me impactó, supongo que lo mismo pasó con la señora. El hombre le dijo que quería conversar con ella, pero la señora se negó de manera amable, parece que el lo tomó bien y se alejó.

—¿Les dijo el nombre?

—Chiba Mamoru.

—De hecho, sí es el padre de mi esposa.

—Entonces supongo que no hay ningún problema ¿no?

—No lo sé.

—Pero, en fin, lo que hay aquí no es algo que tenga que ver con ese encuentro señor. De hecho, es sobre el señor Kunzite.

—¿El director Tamori?

—Sí.

—Lo veré, mejor ve con mi esposa y te pido que no te separes de ella. Avísame si su padre o el director Tamori se acercan a ella, si tienes desconfianza por ellos, prefiero confiar en ti porque eres alguien con más experiencia así que te pido que cuides de Michiru y Hotaru.

—Sí señor, me iré y seguiré cuidando de la señora.

—Gracias.

Ahora miro a Rintaro caminar al auto en el que lleva a Michiru a todos lados. ¿Qué sucederá en este momento en la mente del desgraciado de Mamoru y de Kunzite? ¿Estos tipos serán tan peligrosos como dicen? La única manera de saberlo es viendo el bendito video que borró el imbécil de Mamoru.

Entro a la casa de Seiya, bajo las escaleras y voy a la habitación donde tenemos la computadora, espero pocos minutos para ver el escritorio y procedo a insertar la memoria. Veo la carpeta que dice "informe", en ella aparece un video.

Me siento para ver mejor lo que ocurre en él, al parecer Miyamoto fue a comer porque Michiru no está con él. Pero el restaurante está cerca de las oficinas de "Regala una sonrisa" y mi chofer comienza a enfocar a una persona que está a lo lejos. Esa persona es Kunzite, pero él está reuniéndose con otro hombre, cosa rara porque no sé de alguna cita que tenga, al menos no en la semana en la que yo estoy viviendo.

El lote es perfecto para que hagan cualquier tipo de negocio.

Te creo Tamori, si dices que ese lote está en perfectas condiciones, no creo que podamos tener ningún problema.

No, de hecho, podemos comenzar a hacer la venta cuando tú lo desees.

¿No me dijiste que pensabas hacer un proyecto en Saitama?

Sí, pero falta un poco de capital y con tu inversión creo que podré tener todo para comenzar a construir todo. Solamente falta que compres el lote del que te hablo y es todo.

No me conformaría con un lote, prefiero todo el terreno.

Por supuesto, y como no tendrías que construir nada debes de entender que el precio sube mucho más ¿no?

Dime ¿cuánto es lo que quieres?

Kunzite le desliza un papel sobre la mesa al hombre con el que habla de un terreno, ¿qué terreno está tratando de vender? Pero me enfoco en el rostro del hombre que se ríe al ver la cantidad, por lo que sé que no es un precio modesto y entonces golpea la mesa en la que se encuentran.

Me parece justo Tamori, dame unos meses para poder juntar la cantidad. ¿Cinco meses están bien?

Perfectos, de verdad que serán lo que falta para mi negocio y puedo esperar esos cino meses.

No vendas ese terreno amigo, dile a tu jefe que ya tiene un comprador.

Yo hablaré con él.

El otro hombre se levanta y se despide de Kunzite que no deja de sonreír al darse cuenta de que está cerrando un gran trato. Pero eso quiere decir que me quiere robar, ¿qué terreno es el que va a vender?

—Mamoru me quiere estafar, ¡hijos de perra!

Golpeo el escritorio en el que se encuentra la computadora, pero antes de perder la paciencia que me queda, pongo otra USB y copio el maldito video. Es hora de que comencemos a investigar el terreno que ese par de malditos quieren robarme. Seguramente Mamoru sabe que es uno que tendrá muchas ganancias y la verdad no me importaría perder un negocio, pero cuando se trata de que por eso también me intentan separar de mi familia, eso me enloquecen.

Si Mamoru quiere ser parte de la vida de Michiru está bien, no se lo negaría porque sé que mi esposa se muere por tener una relación con su estúpido padre. Pero ¿cuál es la necesidad de querer apartarme de la vida de Hotaru y Michiru? ¿Será buena idea intentar hablar con él para que entienda que no le pienso quitar el derecho de hablar con Michiru o conocer a Hotaru? Que se quede con el terreno y que lo vendan, no me interesa, pero que me deje en paz.

—Listo, ahora dejemos la USB de Miyamoto en el lugar y luego regresaré a ver lo que cambió el bastardo.

Salgo de la casa de Seiya, dejo en el escondite en el que quedamos Rintaro y yo para que Mamoru no sospeche que hay algo diferente, ahora soy yo quien te tiene bastardo. Pero también debo de hablar con los chicos que seguramente están angustiados por mí y la forma en la que me fui. No quiero seguir espantando a Michiru con todo esto, no es bueno para ella o para mi hija, así que por eso regresaré a este día mañana.

Son las 10 de la mañana y me siento peor al darme cuenta de que Mamoru me quiere separar de mi familia por miedo. Que para él mi vida y la felicidad de su hija y nieta valen lo de un mísero terreno, no me cabe en la cabeza cómo es posible que un ser humano sea capaz de semejantes porquerías y todo por ser un cobarde. Se intenta acercar antes con Michiru para ganarse su confianza, ahora estoy segura de que mi esposa en el futuro sabe que me vendieron por la culpa de un terreno.

—Esta vez lo voy a cambiar todo.

Me digo mientras tomo un taxi que me regrese a la estación Roppongi, suspiro mientras miro los edificios que lucen imponentes en Tokio. Necesito un cigarro, pero no es lo mejor para tranquilizarse ¿no? Debemos de planear bien lo que haremos para evitar que Mamoru y Kunzite me separen de mi familia.

—Rei, Makoto y Minako, ellas podrán ayudarnos en algo… Pero debería de decirles la verdad ¿sobre mí o no?

Las chicas me vienen a la mente porque ellas pueden acercarse a la esposa de Kunzite y sin que sospechen, sabremos lo que ese tipo quiere vender ¿no? La cosa es que Michiru esté de acuerdo en que sus amigas quieran correr un riesgo al estar cerca de ese tipo que parece ser un psicópata, según dice el mismo Mamoru.

—Señor— me habla el taxista.

—¿Sí?

—Llegamos a la estación.

—Claro… Tome, muchas gracias.

Él me sonríe y yo simplemente le regreso el saludo, camino a la estación, cambio los celulares. Es hora de esperar el metro para regresar a casa, entro con todo el cuidado y verifico que nadie me siga, en este momento debo de ser más cuidadosa que antes.

—Escuchaste la nueva canción de…

Es lo último que escuchó en el vagón pues desaparezco del futuro y ahora estoy en el presente. No hay tanta gente, me bajo en Azabu y me quedo helada al ver a la persona que me espera.

—Papá— me dice Hotaru espantada.

—Mi amor, ¿qué haces aquí?

—Volví a perderme.

—¿Con Setsuna?

—No.

—¿Quién estaba contigo?

—El abuelo Mamoru.

—¿Te hizo algo?

—No, no, el abuelo me cuida… ¿Por qué viajé al pasado?

—No tengo idea Hotaru, pero no me dijiste que podías viajar al pasado.

—Es que… Pensaba en ti cuando viajaba con el abuelo.

—¿No piensas lo mismo que él?

—Hoy no.

—¿Pensaste en mí cuando viajabas con Setsuna?

—Sí.

—Ven— la abrazo.

—Te extraño mucho papá Haruka.

—Yo también Hotaru.

—Tengo miedo de perderte de nuevo, no quiero hacerlo.

—Te juro que papá trabaja duro para no perderse.

—Quiero a estar con mamá— llora.

—Vamos, te dejaré con ella.

—La quiero ahora papá Haruka.

—No puedes ver a mamá Michiru ahora, está embarazada de ti y técnicamente podrías correr el riesgo de desaparecer, no importa que físicamente no estés aquí, pero vives en mamá Michiru.

—¡Quiero a mamá! — hace una rabieta.

—No puedes ir con ella… Pero sé cómo puedes verla, ven ya no llores, vayamos a comprarte un helado y le haremos una video llamada a mamá Michiru.

Hotaru deja de tallarse los ojos porque parece estar algo satisfecha con mi idea, creo que es más por la parte del helado que por ver a su madre. Pero bueno, lo que le sirva es bueno, la cosa es que no siga llorando, la cargo y caminamos en dirección a los helados. Mi hija pide un cono doble de frutos rojos, estoy segura de que Michiru se enojará conmigo por darle a una niña un helado a las 11 de la mañana. Mientras tanto comienzo la videollamada.

Haruka, ¿estás bien? — me pregunta un tanto relajada.

—Sí, estoy bien… Michi… Necesito que estés tranquila, pero alguien quiere hablar contigo.

De acuerdo— me responde un tanto confundida.

—Ven, saluda.

—Mami— dice Hotaru algo tímida.

¡Ay dios mío! ¿Hotaru?

—Sí… Mami perdón por perderme de nuevo, pero tenía miedo y quería ver a papá.

¿Dónde están mi amor?

—Comiendo helado cerca de la casa.

Voy de inmediato— dice mi esposa.

—No puedes venir Michiru.

¿Por qué no puedo ir a ver a mi hija que está espantada?

—Porque estás embarazada de tu hija y si se juntan pueden desaparecer, por eso no la llevé a casa.

Entiendo— su cara triste me mata.

—Mami perdón por no poder abrazarte, quería verte porque tú me quitas el miedo, bueno papá Haruka y tú me lo quitan.

No importa Hotaru, no importa… Yo estoy feliz de conocerte, eres la niña más hermosa del mundo. ¿Por qué tienes miedo?

—Perder a papá.

Te juro que estamos ayudando a papá para que no desaparezca y estaremos todos juntos.

—Mamá, ¿esta vez se irán de viaje con mi abuelito Kenji y abuelita Ikuko?

¿Quieres que vayamos a ese viaje?

—Sí.

Entonces papá y yo iremos.

—Dejen de seguir al hombre malo mamá, recuérdale eso papá porque algunas veces es un tonto.

Ya no seguiremos al hombre malo Hotaru, te lo juro porque te amo.

—Papá ¿tú también lo juras?

—Haré todo para estar a tu lado Hotaru, eso es lo que prometo.

—¡No! Debes dejar de seguir al hombre malo, mamá te lo dijo y dijiste que lo jurabas por nosotras.

—Hija yo…

Yo haré que papá Haruka deje de seguir al hombre malo mi amor, haré que cumpla su palabra. No te preocupes.

—Gracias mamá Michiru.

Oye, debo de estar muy preocupada por ti… Creo que deberían ir a casa, papá te dejará junto a mí.

—De acuerdo mamá.

Hotaru, no olvides que te amo en todos los tiempos te amo.

—Yo también te amo en el presente, pasado y futuro mami.

Nos vemos pronto.

—Sí mamá— sonríe.

—Iré a dejar a la niña y prometo cumplir nuestra promesa Michi.

Solamente regresa a nuestra hija con bien a casa.

—Sí.

—Te amo mami.

Yo también Hotaru.

—No tardo, hay cosas que debemos de hablar— le digo a Michiru.

—De acuerdo— colgamos la videollamada.

Continuará


Mis queridos amigos estoy de regreso pero la realidad es que no todo es igual. Hoy voy viajando de regreso a Tokio, por lo tanto espero que comprendan que hoy actualicemos tarde, sean buenos con darthuranus porque se quedó en CDMX.

Pasemos a sus comentarios.

UnbreakableWarrior san: Me encanta que la historia te guste y espero que disfrutes el capítulo de hoy, disculpa lo corto de mi respuesta, pero estoy en el vuelo.

Sutsuna M: No te preocupes por eso, lo importante es que al fin nos alcanzaste en la historia y una disculpa por la tardanza de la actualización de hoy, tuve que correr al aeropuerto para despedir a mi familia :( lamentablemente no le dieron la naturalización a Tori y debe regresar a Tokio. Hoy se respondió tu pregunta sobre las cámaras de seguridad, ahora qué es lo que podrá ocurrir.

Lamento no poder darte más claves sobre la historia, pero si no les hago el mal visto spoiler, así que debemos esperar a los sucesos que pronto llegaran. De hecho, gracias Plablo395 por recomendar, estas historias.

Roshell101216 san: Lamento ser yo quien responda tu comentario, y la historia se pone por demás interesante y sí Hotaru viajó en el tiempo. Hoy regresó con Haruka, lo que me hace pensar lo mismo que Setsuna M, y creo que Hotaru es la nueva clave para que Haruka sobreviva.

VaMkHt: Nos alegra que volvieras a comentar, ya pensaba que nos habías abandonado (mentira exagero). Me alegra que ustedes puedan percibir las cosas a pesar de que están del otro lado de la pantalla, sí he estado triste y son cosas ajenas a la escritura, pero de una u otra forma han estado afectando mi rendimiento.

Recuerda que sus comentarios jamás serán sosos y puedes escribir cualquier comentario, todos tienen algo importante que decir y en este caso algo hay de cierto en lo que estás sintiendo.

La otra historia... Hace poco cambió un tanto jajaja y ese final digamos que fue mejor de lo que las protagonistas esperaban, pero me encantará leer tus impresiones como siempre.

Anónimo: Espero que seas Ely chan porque de nuevo salió sin nombre, pero no importa porque nosotros siempre estaremos al pendiente de responder, esperemos que todo esté bien en tu casa.

El señor Kenji es mi gallo, como dicen los mexicanos porque está al pendiente de todo y sabe que ese desgraciado significa malas noticias, así que por eso se pone así de quisquilloso. De nuevo muchas gracias por comentar y nos leemos pronto.

Kyoky: No te preocupes porque yo apenas voy actualizando la historia, así que no hay problemas porque hoy realmente es uno de los días más tristes para mí. Apenas me voy dando el tiempo de subir la historia, Tori salió temprano y por la mudanza apenas pude recibir los comentarios, hizo una primera parada en LA, pero bueno... Eso no importa.

Hoy vas a asombrarte más con las nuevas noticias de la historia y... Sabes, no puedo escribir mucho porque sus mensajes me han conmovido mucho, realmente me aguanto las ganas de llorar, porque sus palabras son muy lindas. Mi cerebro acaba de hacer un corto circuito, me has dejado sin palabras, no me siento de los mejores escribiendo, me considero un amateur, pero lo que me ha llenado de motivación en este camino y sin ustedes nosotros realmente podemos pasar desapercibidos. Disculpa que mi mente esté bloqueada, pero ustedes son los mejores.

—Chicos no se olviden de dar follow o fav a la historia para que su mail haga tolón tolón cada que actualizamos.

Dejen a cada uno de sus comentarios en la cajita de abajo y…

—Recuerden que se les quiere mucho, gracias por ser parte de las historias.

¿Nosotros donde nos leemos Tori?

—En fanfic またね!