Hola amigos! Cómo han estado??Ayy, yo estoy muy triste y feliz! Estamos en el penúltimo capítulo de esta gran historia y siento que extrañaré mucho escribirla cuando llegue al final.Quiero disculparme con los que leen "Pensamientos", pero decidí enfocarme en este cap al 100% y aún falta uno más para darle un cierre.Los quieroEspero que lo disfruten!!
El escenario estaba listo y sus principales actores estaban a punto de abrir el telón para llevar a cabo el acto más importante para los hermanos Uchiha.
Después de algunos minutos de incomodidad, Temari decidió sentarse junto a Itachi. Él había traído un vaso de gaseosa para ella.
—Dijo que acaba de llegar. Ha de estar muy cerca... —espetó el Uchiha mientras chequeaba sus mensajes —pero no logro verlo —miraba hacia todas partes y lo único que podía observar era la cantidad desmesurada de invitados que obstaculizaba su visión.
—¿Por qué no te acercás hasta la entrada? A lo mejor Sasuke siga allí —sugirió Temari. Itachi asintió y suspiró, no parecía convencido de dejarla sola —. No te preocupes por mí, estaré bien.
—Iré sólo porque me lo estás diciendo, sino no lo haría —Itachi se levantó de su asiento y arregló su saco —. Volveré pronto, lo prometo.
—Está bien. Estaré esperándote aquí —sonrió y el Uchiha comenzó a caminar entre el gentío.
La rubia dio un nuevo sorbo a su gaseosa mientras observaba a sus alrededores.
Un hotel de lujo que lucía paredes con figuras geométricas que adornaban las mismas, creando un paisaje semejante al afamado cubismo. Eran excéntricas y confusas a simple vista. Un arte propio de un verdadero pintor con una notable inspiración que deseaba atraer al público con sus ideales, transformando la visión tradicional en una apacible, sin ánimos de percudir la obra en su sentido visual.Los colores claros daban cuenta de un sentimiento de pureza y paz, generando un estado de quietud magnífica en cualquiera que se detuviera a observarla. Una hipnosis sin necesidad de permanecer presente.
—Habrá pasado meses dedicándole a esas pinturas en las paredes —la voz que apareció de repente cortó aquel estado de tranquilidad que había adoptado —. Es bueno volver a verte, Temari.
—Y yo también estoy muy contenta de encontrarte por aquí, Naruto —sonrió la rubia y ambos se abrazaron.
El aura del Uzumaki era aún más radiante de lo normal. Un hombre enamorado que irradiaba sus sentimientos hacia la gente que lo rodeaba.
—¡Estás muy bella! —elogió esbozando una amplia sonrisa — Y tu bebé está bastante grande. Espero que salga a vos, definitivamente —bromeó y rascó su barbilla.
—Dalo por hecho —reía —. Perdón la indiscreción, pero... ¿cómo te está yendo con Saku?
La pregunta apenó al aludido, invadiendo sus mejillas de un color rojizo que no podía disimular.
—Pues, vamos muy bien. Ella es una persona muy amorosa y apasionada. Realmente me siento afortunado de que haya roto la zona de amigos.
Ambos rieron ante lo dicho. Pese a ser la mejor amiga de Sakura, siempre deseó que ella encontrara el amor con alguien que la valorara y la amara sin ninguna restricción.
—Saku es una hermosa persona que no supo elegir a los hombres de su vida. Agradezco que las cosas hayan salido muy bien entre ustedes—sonrió y acarició su vientre.
—Vos también te ves muy elegante y hermosa junto a Itachi. Supongo que debe estar tan ansioso como todos para conocer al bebé en camino.
—Sí, de hecho está un poco nervioso por el parto y no deja de pensar en ello. Como estoy trabajando en casa, contrató una enfermera en caso de que sucediera en su ausencia—suspiró y dio un nuevo sorbo a su gaseosa —. Afortunadamente todo marcha muy bien y en un mes estaremos conociendo a mi koala—expresó con ternura.
—Me encanta el apodo que le pusiste—ambos rieron—. Apuesto a que duerme mucho y despierta en ciertas ocasiones...
—Sí, de hecho, a la hora de la cena es cuando más patea y si su padre me regala dulces, aún más —su sonrisa se desvaneció al recordar que Shikamaru era quien dejaba esos paquetes a diario. Si bien los disfrutaba, jamás los había agradecido.
—Shika adoraba los dulces desde pequeño, así que no me asombraría que su bebé herede ese vicio... —el rubio llevó sus manos a los bolsillos y suspiró.
Desvió la mirada hacia la gente y notó que todos cargaban en sus rostros una expresión intrigante en cuanto a la organización de la fiesta.
¿Era necesaria tanta ostentación y presunción entre la alta sociedad, compuesta principalmente por los más reconocidos empresarios de Konohagakure? ¿Por qué Temari e Itachi estaba extrañamente relajados entre el gentío, sabiendo que ambos eran a quienes más deseaban entrevistar los periodistas de las revistas del corazón?
—Debo volver a mi lugar. Apuesto que Asuma debe estar esperándome... —Naruto había mencionado a su amigo y, naturalmente, sentía que su error era garrafal.
—No te preocupes por mí. Itachi volverá enseguida... —comenzó a buscarlo con la mirada y vio que caminaban entre algunos de los periodistas junto a Sasuke —De hecho, allí viene—señaló.
—Me quedaré tranquilo entonces, Temari—acarició su hombro y sonrió —. Luego nos vemos.
—Más tarde continuamos hablando, Naruto—ambos saludaron con la mano y el rubio se perdió entre los demás.
Y mientras intentaba concentrarse en el siguiente paso, una ligera patadita se hizo notar en su vestido.
—Sí, corazón. Todo estará bien. Te lo aseguro...
En ese momento, los hermanos Uchiha finalmente lograron llegar hasta la rubia. El más joven secó el sudor de su frente y trataba de regular su respiración.
—¿Estás bien, Sasuke? —inquirió Temari mientras notaba la palidez de su rostro.
—Si. Sólo estoy algo nervioso, eso es todo...
—Debemos proceder. Ellos han llegado —Itachi aseguró con seriedad.
Las miradas de los Uchiha y de la Sabaku No se enfocaron en su principal objetivo, quien había arribado al punto de partida de una gran jugada.
Fugaku Uchiha no imaginaba lo que podía esperarle.
Los minutos habían pasado y los invitados se ubicaron ordenadamente en sus sitios.
Los camareros estaban sirviendo el postre, después de una ardua labor de trabajo en la cual debían atender a tantas personas como pudieran. Era inadmisible que solamente 10 de ellos se ocuparan de los comensales y sus extravagantes exigencias, tales como quitar algún ingrediente principal al plato frío; o solicitar el cambio de vino porque el que habían servido no era de su agrado...
No obstante, los estómagos de los hombres y mujeres que conformaban el platillo principal de Itachi Uchiha apenas estaban alcanzando su punto.
El escenario estaba listo. Las luces, tenues. El proyector estaba encendido, transmitiendo un fondo blanco que no daba indicio de absolutamente nada.
Sasuke estaba encargado de esa tarea, manejando los videos e imágenes que saldrían a la luz.
Itachi subió al escenario de la mano de Temari. Ambos sonreían ante la hipocresía de los invitados, regocijándose en el mar de la corrupción.
Desde el otro lado, Shikamaru observaba la secuencia. Notaba la gratitud en los ojos de la rubia y un sinfín de sentimientos desconocidos.
¿Así se veía ella al estar nuevamente ilusionada con el amor?
El Nara dio un largo sorbo a su champagne y apoyó su copa contra la mesa, atentando contra la de su jefe.
—Shikamaru, mantenete sereno—Asuma lo calmó, pero sus celos eran más fuertes.
¿Cuán alto debía ser el precio que debía pagar por la traición?
Itachi comenzó a probar el micrófono y la atención fue focalizada en la pareja más misteriosa del mundo empresarial. Los periodistas y fotógrafos locales estaban exaltados e intrigados por oír una primicia.
—Bienvenidos a todos a este evento —esbozó una sutil sonrisa fingida hacia su padre — que celebra un año más en mi vida.
Los aplausos invadieron el silencio. Algunas copas fueron golpeadas con unas cucharitas del postre que habían sido servido previamente.
—En esta ocasión, no puedo dejar de mencionar todo lo mejor que puedo tener en mi vida... —soltó un pesado suspiro y miró hacia el techo. Necesitaba actuar del mejor modo, dando un show que nadie podría olvidar. Luego, bajó la mirada y recorrió rápidamente los rostros intimidantes de los accionistas que trabajaron con Fugaku durante tantos años.
Soltó la mano de Temari y sonrió. Ella suspiró y aprobó el siguiente paso con su mirada.
—Primeramente, quiero agradecerle a mi madre, Mikoto, por darme la vida y criarme el tiempo que fue necesario. Hoy en día, puedo decir que soy un hombre de bien gracias a ella— las orbes de su madre estaban cargadas de emoción.
Aunque ella lo negara, Itachi siempre fue el hijo favorito, el único que se ajustaba al estándar de perfección dentro de la alta sociedad.
—A mi hermano, por ser mi fiel confidente y el único en quien confío ciegamente —desde su lugar, Sasuke secó rápidamente una lágrima. Era extraño oír a Itachi hablando libremente de sus sentimientos — y en la mujer más hermosa que el destino pudo haber puesto en mi camino —volteó a ver a la Sabaku No, dedicándole una tierna expresión de un muchacho profundamente enamorado —, Temari.
Shikamaru disimulaba su frustración. Por su culpa, la mujer que amaba estaba junto a otro hombre que no era él.Realmente ese karma era peor que ser desgarrado lentamente.
—Pero lo que agradezco es ser el hombre confiable en el que mi padre Fugaku deposita su mejor inversión. Desde hace un tiempo, gracias a su astucia, sugirió que fuera la cabeza de una de las plantas más importantes de su imperio, una nueva apuesta en el mundo empresarial que se encuentra situada en Kumo. Fue extraño el hecho de sentir el mandato sobre mí, pero realmente lo disfruté muchísimo... —el rostro de Fugaku fue tensionándose al interpretar las palabras de su hijo mayor —Extraño ser ese joven que se encerraba en las bibliotecas a leer novelas hasta quedar profundamente dormido y estudiar todas las noches sin descanso, manteniendo las calificaciones más altas del curso. Deseo muchas cosas en mi futuro y una de ellas es casarme...
Los ojos de Shikamaru se abrieron tanto como jamás lo había hecho. Estaba seguro de que Itachi era un excelente contrincante, pero no esperaba que sus jugadas fueran rápidas y eficaces.
—No obstante, quiero estar al lado de Temari y compartir la mejor etapa de todas, la paternidad. Estoy muy ansioso, feliz y mi alma rebosa de alegría por llegar a este día. Por esa razón, siendo la más fuerte, he tomado la decisión de ceder la presidencia de la empresa a mi hermano Sasuke.
Temari se encargó de observar las expresiones de los accionistas, quienes estaban desconcertados en cuanto a la drástica decisión.
Sin embargo, la más evidente era la de Fugaku, ya que se levantó rápidamente de su lugar y empujó a los guardaespaldas para solicitar que lo dejasen subir al escenario y pedirle explicaciones a su hijo.
La rubia dio unos pasos hacia atrás al ver la rabia del Uchiha mayor y notar cómo Itachi disfrutaba de esa reacción.
—Déjenlo pasar... —ordenó y la cabeza de la familia ingresó a paso firme.
Encolerizado, Fugaku se ubicó junto a su hijo, acompañado de dos guardaespaldas.
Miró a Itachi con desdén y comenzó a destilar su rencor:
—¿Por qué no nos explicás el motivo por el cual dejarás a cargo al inútil de tu hermano en un puesto tan importante?
Aquella pregunta fue claramente audible para gran parte de los invitados. La confusión comenzaba a crecer conforme el enojo de Fugaku se manifestaba cada vez más.
—Bueno, la razón es la misma que acabo de comentar. Si bien debo pensar en mi futuro como empresario, también deseo fortalecer mi familia. Temari está a punto de dar a luz y sé que los Uchiha están muy ansiosos por saber si el linaje continuará con un niño o se cortará por una niña... —molestos, los accionistas escuchaban el relato de Itachi, comprobando la gravedad de compartir su mismo escenario.
Temari, por otro lado, deseaba patear a Fugaku tal como lo había hecho con Shisui. Eran la misma calaña y despedían el mismo hedor putrefacto que revolvía su estómago.
—Por favor, papá —lo abrazó por encima de los hombros y lo acompañó hasta el otro extremo del escenario. El campo visual se liberó y estaban listos para el siguiente paso —. Necesito que veas esto y me des tu opinión al respecto —sonrió y palmeó dos veces, dándole la señal a Sasuke.
El ambiente se oscureció. Una extraña música dio inicio al gran trabajo de Temari en cuanto a la edición de vídeo e Itachi como un excelente investigador gracias a su posición.
El rodaje comenzó con la presentación de los frentes de las empresas Uchiha, haciendo hincapié en la de Kumo. Destacando sus principales funciones en la zona, beneficios y costos de llevar adelante tal negocio.
Fugaku se mostraba menos alterado y la tranquilidad volvía a su cuerpo. Cruzó sus brazos y observaba atentamente los detalles:
"Esto es lo que escribiremos en los documentos..."
Por primera vez, la figura de Shisui Uchiha aparecía en pantalla. Encontrándose a escasos metros, él se mostró nervioso y desorientado.
Itachi no estaba al tanto de aquella revelación y también se asombró al darse cuenta de que estuvo detrás de la estafa.
"Shisui, ¿Qué es lo que quiere esa familia?"
En la actual oficina de Itachi, Fugaku había ocupado su lugar mientras revisaba los archivos de la empresa.
"Esa joven vino a solicitar ayuda para pagar los gastos médicos de su familia. Aparentemente, su padre es uno de los antiguos empleados de la planta. Es increíble que haya burlado a los guardias sin más...Por suerte, no tuve que intervenir y la seguridad se encargó de ella."
Relataba Shisui después de un incidente que fue el detonante de la gran estafa.
" Bien, haremos lo siguiente... " expresó el Uchiha mayor mientras se levantaba de su asiento y observaba a través de la ventana.
"Los accionistas estarán al tanto de todo y es mejor que elaboremos un cheque a nombre de esa jovencita. Ellos aceptarán de inmediato y si todo sale bien, te quedarás con la mitad de esa suma"
Sugirió Fugaku y Shisui accedió inmediatamente a su petición.
—¡¡QUITEN ESTA PORQUERÍA!! —gritaba el aludido y principal protagonista.
Los invitados estaban completamente enfurecidos con Fugaku.
Los accionistas alzaron su voz contra el Uchiha e intentaron abalanzarse sobre él, insistiendo en subir al escenario. Sin embargo, Itachi previó tales reacciones y asignó a varios oficiales de seguridad para calmar las aguas hasta develar toda la verdad.
—NO LO HAREMOS, PAPÁ. ES DEMASIADO EVIDENTE QUE UTILIZASTE EL NOMBRE DE ESA CHICA PARA LLENAR TUS ASQUEROSOS BOLSILLOS... —respondió su hijo. Sentía desprecio y más aún al saber que Shisui continuaba sus negocios turbios aún con él al frente.
—¿¿QUÉ CLASE DE HOMBRE SOS HOY, ITACHI?? UNO QUE COMIÓ, VISTIÓ Y VIVIÓ DE MIS NEGOCIOS; QUE NUNCA PREGUNTÓ LAS RAZONES NI SU ORIGEN... —comentaba su padre, aumentando la tensión del lugar —TANTO VOS COMO EL INÚTIL DE TU HERMANO SON IGUALES DE DESPRECIABLES QUE YO...
—¡¡NO TE EQUIVOQUES!! NOSOTROS JAMÁS HARÍAMOS TAL ABERRACIÓN Y MUCHO MENOS SI SE TRATA DE LA SALUD DE ALGUIEN. ES ASQUEROSO Y REPULSIVO... —era la primera vez que Itachi mostraba realmente lo que sentía al expresar su disconformidad respecto a sus decisiones —AÚN ME PREGUNTO QUÉ HICIERON CON ESA CHICA DESPUÉS DE LO QUE SUCEDIÓ. Y SHISUI... —volteó a ver a su primo —JAMÁS PENSÉ QUE SERÍAS IGUAL DE TRAIDOR QUE MI PADRE.
Encolerizado, Shisui arrojó su copa al suelo y se acercó al escenario. Miró con desdén a Fugaku y remató:
—¡¡ME PROMETISTE QUE YO SERÍA EL PRESIDENTE SI HACÍA LO QUE QUERÍAS!!
Temari analizó los gestos del mismo, llegando a la conclusión de que estaba manipulando sus palabras para volver a salvar su pellejo.
—¡¡CALLATE!! VOS SOS IGUAL DE CULPABLE QUE ÉL Y NO TE SALVARÁS DE ESO... —exclamó Itachi y solicitó a los guardias que accionaran contra ellos.
Itachi había solicitado apoyo de los policías y estos se mezclaron entre la multitud, actuando de inmediato ante la rebelión de su padre y su primo.
Ambos fueron arrestados y trasladados entre los invitados, quienes amenazaban con golpearlos y colmar sus oídos de los peores insultos posibles.
Al no tener la oportunidad de acercarse, optaron por arrojarles bebida alcohólica sobre ellos, acompañados de gritos desalentadores en cuanto vuelvan a estar fuera de prisión.
Así como los oficiales se retiraron, obligaron al resto a irse del lugar para evitar que el conflicto fuese aún mayor. Entre insultos, empujones y disconformidad, fueron abandonando el lugar.
Itachi suspiró y volteó a ver a Temari. Ella se acercó a él y sobó su espalda para demostrarle que su apoyo era fiel. Él respiró profundo y esbozó una sutil sonrisa.
—Tranquilo, todo estará bien—musitó y el Uchiha la abrazó.
—Creí que no podría hacerlo... —soltó otro pesado suspiro y se alejó de ella —Tengo algo para vos.
Mientras Itachi buscaba en sus bolsillos, Shikamaru caminaba lentamente hacia la salida, pero un extraño presentimiento le indicó que debía quedarse un momento más. Al detenerse y mirar en dirección al escenario, notó que Itachi estaba entregándole a Temari una pequeña caja de terciopelo en sus manos.
Ambos sonreían y la emoción del Uchiha era similar a la que él había experimentado alguna vez.
"No cabe duda. Él está proponiéndole matrimonio..."
Sin embargo, aquel momento fue inmediatamente interrumpido debido a la aparición de una mujer de cabello azulado que había subido al escenario.
Los guardaespaldas de Itachi estaban acompañando a los últimos invitados a retirarse y dejaron solos al presidente y a la Sabaku No en el lugar.
—Señor, debe irse... —indicó uno de los hombres corpulento mientras lo empujaba sutilmente.
—Déjeme en paz—esquivó su mano y burló la orden para acercarse a ellos.
Por otro lado, Temari guardó el regalo de Itachi y se mostraban sorprendidos de la aparición de Konan frente a ellos.
—¿Qué sucede, Konan? —inquirió su jefe, acercándose a ella.
—Es que... —de repente, sus ojos se colmaron de lágrimas y, al mismo tiempo, reía —Yo sé dónde está la jovencita que fue vilmente estafada... —mordió su labio inferior y se aferraba a su bolso.
Temari no comprendía la actitud de Konan. Existía algo de ella que jamás le había gustado, pero no sabía de qué se trataba.
—¡¡¿¿Qué??!! ¿¿Dónde está?? —preguntó el Uchiha con desesperación.
Sentía vergüenza de ser el hijo de Fugaku. Su apellido estaba manchado de odio y corrupción.
—Pues, aquí mismo, Itachi—dirigió su mirada acuosa hacia él y sonrió —. He estado siempre aquí, entre ustedes.
Su voz se tornó sombría y temible. Las piernas de Temari comenzaron a temblar sin razón e Itachi estaba completamente conmocionado por el cambio radical de la secretaria.
—¡¡ALÉJENSE DE ELLA, HERMANO!! —gritó Sasuke con desesperación —¡¡ES KARIN!!
En ese entonces, los hermanos Uchiha comprendieron que "Konan" era un nombre ficticio. De esa forma pudo acceder a la cercanía de Itachi y conocer los movimientos de Sasuke.Su ceguera la limitó a una venganza planificada por años, comenzando por inculpar al menor de los hermanos de asesinar al hombre que atosigaba a su novia. Karin actuó cautelosamente gracias a los consejos de su tutor Danzo y las sugerencias apuntaban con arrebatarle lo más preciado, tal como Fugaku lo había hecho.A partir de allí, sólo fueron algunos segundos en los cuales Temari logró procesar la información.Karin, la verdadera culpable de la muerte de Sasori, estaba frente a ellos empuñando un revólver.Su reacción fue lenta.
—Gracias por todo el placer recibido, Sasuke... —espetó en un tono infantil y sarcástico.
Las orbes de Temari se encontraron con las de Itachi al mismo tiempo. Él sonrió mientras intentaba sostener su cuerpo, pero la caída fue inmediata.Su cuello estaba completamente bañado en el maldito rencor que su padre esculpió por tantos años.Su rostro era apacible y hermoso, tal como siempre se mostró.No obstante, la realidad era demasiado cruda para despertar."Sé feliz, Tem" llegó a leer de sus labios previamente a que sus ojos se cerraran.
Antes que pudiera hacer algo al respecto, unas manos sostuvieron su propio cuerpo que también estaba herido por un impacto de bala.La rubia no sentía dolor más profundo en su ser que ver al Uchiha en el suelo, sumergido en un río de sangre que escapaba vilmente de su cuerpo.Al voltear a ver a la agresora, ya era tarde. Su grado de locura iba más allá de cualquier lógica.Ella misma había acabado con su propia vida, llevando el arma hacia su sien y gatillando hacia el infierno del cual jamás debió salir.La venganza estaba hecha. Dos personas queridas morirían a manos de Karin debido a la corrupción de Fugaku y en la cual ella se había empeñado en hacerle pagar por eso a través de sus hijos...
—¡¡Itachi!! —Sasuke subió rápidamente al escenario y levantó cuidadosamente el cuerpo de su hermano.
—¡¡TEM!! —la velocidad con la que Shikamaru corrió era incalculable.
Su respiración se tornó pesada. Su corazón se detuvo al notar que ella comenzaba a perder más sangre de lo que creía...Su pecho estaba teñido del peligro al cual se había acercado sin precaución.
—Estarán bien, te lo prometo... —espetó con desesperación mientras sacaba su celular y llamaba a la ambulancia.
Sus manos temblaban sin parar y sus lágrimas impedían su visión. Quería gritar y correr con ella en brazos, pero debido al avanzado estado de su embarazo sería riesgoso.
—¡¿Hola?! Por favor, envíen una ambulancia de inmediato. Hay dos personas heridas con arma de fuego... —segundos después, colgó la llamada.
Shikamaru volteó a ver a Sasuke. Estaba devastado y en silencio. No despegaba la vista del rostro de Itachi y acariciaba los pocos mechones del cabello que aún no estaban empapados de su sangre.
—Shikamaru, mi hermano está muerto por culpa de mi padre y la locura de Karin—musitó en voz baja —. Me siento una porquería por haberme enredado con ella—los sollozos se hicieron presentes y su voz comenzaba a oírse confusa —. Por mi error he perdido todo lo bueno de mi vida, a Sakura, mi hermano y mi existencia.
El Nara no podía estar aún más destrozado. Temari había perdido la consciencia y él no sabía qué hacer para ayudarla.Al ver a Itachi recordó que su estúpida rivalidad debía acabar y olvidar su objetivo. La vida de su bebé estaba en juego y debía hacer todo lo posible por acompañarlos.
Los paramédicos llegaron minutos después y cargaron a la Sabaku No en una camilla.
—Necesito ir con ella, por favor... —insistió Shikamaru a uno de los hombres que estaba junto a la ambulancia.
—¿Usted es familiar de la señorita? —inquirió mientras anotaba en una planilla.
—Sí, soy el padre de su bebé y también está en peligro—respondió con firmeza.
El hombre lo miró y notó la desesperación en sus ojos. Asintió y le permitió el paso dentro de la ambulancia.
Shikamaru subió de inmediato y se ubicó cerca de la camilla, dado que los paramédicos estaban revisando a la rubia.
—Por favor, sea quien sea, sálvenlos... —murmuró mientras trataba de soportar la angustia —Y a cambio, haré una promesa que no romperé.
Lo que comenzó como un plan maestro, acabó como una masacre.Estaba más que claro que el apellido Uchiha cargaba con el odio y el dolor, eso jamás cambiaría.Sin embargo, Temari llevaba consigo las últimas palabras de Itachi y aquel regalo que cambiaría su vida después que ella abriese esa caja.¿Qué le deparaba el destino?En ese momento, el corazón de Shikamaru se volvió delator y no permitiría que sus sentimientos volvieran a lastimarla...No de nuevo.
