Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Tokyo Ghoul pertenece a Sui Ishida.
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Este es un Fic con una Fem-Harry (llamada Artemisa, en esta versión), podríamos decir que es como otra versión del Fic "La Chica del Rayo".
Aquí Artemisa será un Ghoul (Estilo Tokyo Ghoul).
Aquí los padres de Artemisa, están vivos, y tiene dos hermanos menores.
Harem: Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass, Susan Bones, Tōka Kirishima, Lily Potter y Stephanie (su hermana menor OC).
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Artemisa: The History of The Queen Ghoul
Capítulo 32: La Comprobación de las Varitas Mágicas.
A la mañana siguiente, madre e hija se bañaron juntas, compartieron un apasionado beso, para dejar de lado el nerviosismo, que a ambas las invadía, por el hecho de que Artemisa tuviera que competir en este torneo.
― "Arti, cariño" ―susurró la pelirroja, a su hija de negro cabellos, mientras el agua caliente las mojaba a ambas. ― "Puedo imaginarme, cuan asustada estás..."
―No estoy asustada ―dijo la chica, mientras tomaba la pastilla de jabón y recorría su cuerpo, con ella. Subió su mirada y sus ojos verdes, se encontraron con los de su madre, le dio una sonrisa a su progenitora. ―En serio, no estoy asustada. Solo estoy asustada, estoy es como una... carrera.
―Artemisa...
―Solo tengo que competir, y llegar al final. En la meta, me encontraré con aquel que ha planeado que tenga que participar en esta porquería, y voy a devorarlo, lenta y deliciosamente ―dijo la chica, dando una mirada y sonrisa sádica, haciendo que Lily tuviera un escalofrío. ―Además... ¿recuerdas todo aquello del 92?
―Tienes 14 años. Eres muy joven, como para estarte refiriendo a los años pasados por sus dos últimos números ―dijo su madre, haciéndola reír.
Apagaron el agua, se abrazaron y besaron, dejando ir los nervios que invadían a la chica Ghoul, salieron de la ducha, se secaron mutuamente con una toalla, resultando aquello, ser algo que hicieron con calma, y sin ocultar sus intenciones verdaderas, secaron sus cuellos, hombros, brazos, piernas, abdomen, caderas, traseros, pechos y cabellos, Lily conjuró sus ropas, y peinó a su hija, la cual empleó le hechizo Colovaria, para tinturar sus cabellos de color violeta, en un degradado que iba desde abajo, hacía arriba, tomó un pote de gel, y se lo esparció por el cabello aleatoriamente, quedando con los cabellos apuntando en muchas direcciones.
―Nos vemos en clase, profesora Potter ―dijo la ojiverde sonriente, sacando el libro Reglamentario de Hechizos Grado 4, pergaminos, pote de tinta y una pluma, todas esas cosas, llegaron a brazos de la chica, quien las acomodó en una sola mano. ―Evanesco ―fue a clases y ya en el salón de clases, tras saludar con un beso en la mejilla a Susan, extendió su mano y susurró. ― "Accio" ―y todas las cosas aparecieron.
Con el pasar de las semanas, Artemisa había aprendido a ignorar las miradas burlonas de los Slytherin, o de enfado de los Hufflepuff, aunque en ocasiones, les miraba con el Kakugan, haciéndolos asustarse. Se centraba siempre en sus amigas, especialmente Hermione, Padma, Daphne y Stephanie, quienes siempre parecían estar a su lado, por no contar a su madre.
Entre las cinco, hacían el suplicio de la pelinegra, más llevadero y, aunque aún no sabían de que se trataría la primera prueba, solían entrenarse a fondo.
― ¡¿Te gustan, Potter?! ―preguntó Draco.
―No eres mi tipo, Draco ―dijo Artemisa, con una mirada cansada.
― ¿Que...?
―Por si no te has dado cuenta, soy lesbiana. No solo ando rodeada por ellas, porque sean chicas, sino por nuestra relación sentimental ―señalando a Hermione, Padma, Daphne y su hermana, las cuatro sonrieron. ―No. No eres mi tipo. Eres un hombre, aunque... ―sacó su varita y susurró. ― "Mutatio" ―el cuerpo de Draco fue rodeado por una luz violeta, al irse la luz, era un poco más bajo, sus rasgos faciales más delicados, y casi no tenía pecho, pero sí caderas y un buen y carnoso trasero. ―Mucho mejor.
― ¡¿Qué me has hecho, Potter?! ―chilló histérica.
Artemisa fingió asombro. ―Creí que esto era, lo que querías... Dione-Chan ―sonrió y se acercó a sus labios, pero la rubia retrocedió algo asustada. Las cinco chicas se fueron de allí, mientras se reían, y la rubia Malfoy, iba corriendo a acusar a Potter, con el profesor Snape, pero al llegar con él, el hechizo se había desvanecido.
En la clase de pociones, estuvieron preparando antídotos, y Snape dijo que elegirían a alguien para probarlas. La clase fue interrumpida, y un chico llamado Colin Creevey, dijo que Artemisa, tenía que ir al tercer pido, debido a unas entrevistas para El Profeta.
Al llegar, se encontraron con Ludo Bagman y Ollivander.
―De acuerdo, damas y caballeros ―dijo Bagman. ―Como saben, las varitas son los instrumentos más importantes, y les serán extremadamente útiles, en las pruebas que afrontarán durante el torneo.
―Mademoiselle Delacour ―pidió Ollivander, la rubia entregó su varita. ―Palisandro, rígida, veinticinco centímetros y contiene... ¡Dios mío!
La rubia sonrió. ―El pelo de una de mis abuelas, quien es una Veela al 100%.
―Sinceramente, con este núcleo tengo la impresión de que es muy... temperamental. ―Apuntó a una esquina ―Orchideous ―de la punta, brotó un ramo de flores. ―En perfectas condiciones.
―Señor Diggory ―pidió Ollivander, y este entregó la varita. ―Pelo de cola de un excelente ejemplar de unicornio macho, el cual casi me clava el cuerno, cuando se lo corté. Madera de fresno, veinticinco centímetros y en perfectas condiciones. ―Krum y Artemisa se miraron, pero la Ghoul le sonrió y le dijo que siguiera él, a lo cual entregó la varita. ―Gregorovitch, rígida y... ―frunció ligeramente el ceño ―Jamás entenderé, porqué Mykew suele hacer sus varitas tan gruesas, madera de Carpe y Fibra de Corazón de un Dragón Negro... veintiséis centímetros... ¡Avis! ―muchas aves surgieron de la punta de la varita. ―Señorita Potter ―dijo Ollivander, la pelinegra le regaló una sonrisa y entregó su varita, el hombre lanzó una risa. ―Sí, si... el estilo es en realidad de mi padre, le gustaban las formas extravagantes de las varitas, Ébano. ―Recordó, al ver el estilo zigzagueante. ―Pero el núcleo... tuvieron usted y la señora McGonagall, que tomarlo de Gregorovitch.
―Pétalo de Orquídea de Sangre ―dijo Artemisa, sonriente. ―Transformación y Artes Oscuras, según Mykew.
―Engorgio ―la mesa se volvió más grande. ―Todo parece estar bien.
―Las fotos ―dijo Bagman. Los campeones, y los miembros del tribunal, se tomaron un par de fotos.
―De acuerdo, jóvenes, prometo no molestarlos mucho, con las entrevistas ―dijo la mujer de rubios cabellos y ojos negros, llevaba lentes rojos con diamantes, y una túnica de color Déjame-Ciego. ―Señorita Potter, siendo usted la más joven, me gustaría entrevistarla primero.
―Bueno, supongo ―ambas tomaron camino, al lugar de la entrevista, y la Ghoul salió casi treinta minutos después, estaba enfadada. ― ¡CHIKUSHOUME! (HIJA DE...) ―insultó Artemisa, mientras abandonaba el armario de escobas, donde la periodista, claramente amarillista, la había encerrado. ―Quizás debí de haberle devorado. ―Pensó, mientras iba a su siguiente clase. Esa mujer sería un grano en el trasero, de eso estaba segura la pelinegra.
