Despertar
Dos días para la boda
Abrió los ojos viendo el lugar en el que se encontraba, sonrió al ver que era el cuarto de su peli escarlata, ya no recordaba cuando había sido la última vez que se había pasado por casa, ni cuando el desayunar con su novia, hija y suegra se había vuelto algo cotidiano, era extraño en cierto modo ya no tener que ocultarse cómo hace tan solo unos meses, no tenía ganas tampoco de irse ahí, aunque tener una casa propia para Erza y Wendy sí era algo en sus planes, no lo había discutido con su novia aún, pero sí quisiera que se muden juntos muy pronto, aunque sabía que la pequeña recién se estaba adaptando a su nueva vida y cambiarle tan rápido el panorama no era justo para ella, y menos en el poco tiempo que tenía de relación con Erza.
Volteó un poco para verla, acarició la mejilla de ella con una sonrisa, estaba en serio vuelto loco por esa mujer, la abrazó hacia él y sintió como se relajaba en sus brazos, aunque sí que la notaba rara esos últimos días, algo cortante, distante a él, como si hubiera algo que la molestara, pero no le decía qué, él tampoco sabía, ni si quiera se imaginaba qué le podría estar pasando, sin más empezó a darle besos por toda la cara para despertarla.
-Scarlet – La llamó con una sonrisa mientras dejaba besos – Debes despertar – Dejó su boca en la mejilla de ella viendo cómo se acurrucaba mejor con él – No, no te vas a poner cómoda – La puso encima suyo – Despierta – Acarició su espalda y cabello
Erza no queriendo entre abrió los ojos - ¿Qué?
-Buenos días para ti también – Sonrió abrazándola a él, era realmente adorable cuando despertaba, bueno… Jellal la encontraba adorable a todas horas. Continuó dándole besos por la cara para que le mejore el humor
- Ya desperté – Se alejó un poco de él
El peli azul la vio confundido y se decidió por hablar - ¿Te pasa algo? – Tomó una mano de ella – Y no me digas que nada porque has estado algo distante conmigo – Explicó acariciando su espalda con una mano
La peli escarlata suspiró creyendo que debería de confesar lo que sentía esos últimos días – Jellal yo…
La alarma para ir a despertar a Wendy sonó, Jellal la apagó, pero de todas formas interrumpió el momento.
-Estoy exhausta con todo lo que pasa en la oficina, muy preocupada por si llega a salir un escándalo nuestro en la prensa, o si mis acciones bajan, si algo cómo eso pasa me quitan a Wendy – Dijo algo que en parte era cierto
- Te entiendo – Acarició su mejilla – Pero preocupándote y evitando mis atenciones no haces nada para solucionarlo, Scarlet – La subió un poco más para verla a los ojos – Déjate consentir para liberarte del estrés del trabajo – Le sonrió – Te amo, y si estamos juntos, nadie va a poder contra nosotros y menos quitarnos a Wen – Asintió con seriedad – Sé que tú y yo tenemos más negocios a parte de Fairy, aunque sea nuestro trabajo principal no es cómo que no podamos mantener nuestro estilo de vida y el de Wen si llegáramos a vender – Decía algo decepcionado pensando en serio que ojalá esa sea una opción lejana a su realidad, pues más que lo económico el que lleguen a vender la empresa era un golpe al trabajo duro, a la dedicación, al orgullo, y al cariño que le habían puesto a la compañía
- Lo sé – Asintió llevando la mano a repasar el tatuaje de él – También te amo, Jell – Suspiró con una sonrisa – Ahora iré a despertar a Wendy – Le dio un rápido beso y se levantó de la cama
Jellal se quedó viéndola, sabía que aunque le había dicho parte de la verdad no era toda, se levantó a darse una ducha rápida y ponerse la ropa para el trabajo, y seguir la rutina que le sorprendía tener.
Erza se despertaba, iba por Wendy y la ayudaba con el uniforme de la escuela, Jellal llegaba ya vestido por la pequeña y alistaba la mochila con ella, metiendo lo necesario para ese día y dejándole comida y agua a Charle; después volvía Erza ya lista con la ropa de oficina y bajaban los tres a desayunar con Irene, cada mañana por más que parezca rutinaria era diferente, habían veces en las que por estar besándose en la cama tenían que hacer todo a las prisas para que Wendy no llegue tarde a la escuela, o la vez en que Jellal aun algo dormido dejó uno de los textos de Wendy en la cama olvidando ponerlo en la mochila, u otra vez que la peli escarlata no había metido el uniforme de la pequeña a secar, porque sí, todo lo que era la ropa de su hija la lavaba y secaba ella misma, claro que con una lavadora y secadora, pero ella lo hacía.
Las tardes sí eran más variables, a veces la iban a recoger a Wendy o su mamá o su papá o ambos, una que otra vez su abuela que la quería consentir yendo a un mall para que juegue y coma algo no tan saludable, como hamburguesas, helados, papas fritas y demás. Al llegar a casa se ponía a hacer la tarea con quien la iba a recoger, después podía jugar con Charle en su castillo o en su habitación o armaba algún otro modelo de construcción con su papá, después su mamá todas las noches hacía que tome un baño antes de la cena, y después de comer en familia sus papás la llevaban a dormir.
No todas las rutinas son malas si las haces con las personas que amas, ese día le tocaba a Erza llevar a la pequeña Wendy a su escuela, pues a la tarde iría con Mirajane a ayudarle con la lista de regalos para la boda, quería corroborar que esté perfecta, llegaron a la mesa del desayuno, saludaron a Irene y empezaron a comer cómo la familia que se estaban volviendo.
Lo mejor de todo es que las pesadillas no volvían, pero la verdad no sabían si porque estaban los tres juntos o porque la pequeña tenía tiempo a solas con sus dos padres, lo mejor es que faltaban como cinco meses para que vengan a hacerle la entrevista periódica a Wendy y a corroborar que todo esté bien.
Después del desayuno Erza llevó a Wendy de la mano a su auto mientras Jellal las seguía.
-Entonces cuando te pregunten por tu modelo del sistema solar les vas a decir… - Sonreía Jellal mientras le sostenía la maqueta e iban caminando
- El sistema solar es un conjunto formado por el sol y los ocho planetas, también incluye planetoides y estrellas – Sonrió – Los ocho planetas son Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno – Señaló cada uno en su maqueta
- Perfecto – Sonrió el peli azul – Eres muy lista
La peli escarlata no apartaba la mirada de lo bellos que se veían su hija y Jellal compartiendo juntos, la verdad ella no era la mejor exponiendo en clases y cuando Wendy le dijo que debía de hablar en público medio entró en pánico hasta que el peli azul le ayudó a resumir lo de su texto para que recite algo corto y fácil de acuerdo al tema.
Vio cómo el peli azul la subía al auto y la aseguraba dejando su mochila al lado y la maqueta en sus piernas.
-Ten un buen día, Wen – Besó su mejilla y cerró la puerta
- Bueno… adiós – Suspiró Erza dirigiéndose a la puerta del piloto
Jellal la tomó de la muñeca acercándola a él – Erza – Suspiró – Te dije que lo resolveríamos juntos ¿No? – Deslizó la mano hasta tomar la de ella – Deja de ser cortante conmigo – Pidió
-No fue intencional – Lo vio – Lo siento
- Da igual – Sonrió él
Erza puso todas sus confusiones a un lado y empezó a besarlo, porque en parte Jellal no era el culpable de que ella no hablara y expusiera lo que pensaba, aunque sí era un poco culpable de que no quisiera nada en la cama con ella.
Jellal la rodeó por la cintura, cuando necesitaron aire se alejaron – Te amo, Scarlet – Le acarició la mejilla
-También te amo – Asintió la peli escarlata
Después de ella subirse en su auto e irse, el peli azul hizo lo mismo, Erza estaba ensimismada en sus pensamientos por más que conducía con mucho cuidado.
-Mamá – La llamó Wendy
- ¿Sí? – Le sonrió viéndola por el retrovisor
- ¿Por qué papá y tú se besan? – Ladeó la cabeza con curiosidad
La peli escarlata se sonrojó levemente – Pues… Wen … - Intentó buscar las palabras para expresarse – Porque nos queremos mucho, es un cariño especial entre parejas – Se encogió de hombros
-Pero casi no has querido besar a papá estos últimos días
Erza supo que Wendy sí notaba más cosas de las que ella creía.
-Son temas nuestros, Wen – Negó un poco – Pero eso no significa que lo haya dejado de querer – Estacionó el auto cerca a la escuela y volteó para verla a los ojos – Hay cosas que no siempre vas a entender entre nosotros, pero da igual, porque siempre seremos tus padres y eso es lo que importa, ¿Okay?
- Okay – Asintió viendo a su mamá
La peli escarlata la ayudó a bajar del auto, y la llevó a la puerta de la escuela como casi todas las mañanas.
Su día pasó tranquilo en la oficina, sin mucho que hacer, se dirigió a la casa de Mira antes de que acabe el trabajo, estaban las dos con la lista de obsequios para la boda en la mesa del comedor.
-Entonces tenemos los cubiertos de… - La albina vio que su amiga estaba distraída – De muy muy lejano, que van a ser traídos por el gato con botas y… - Erza asentía y escribía lo que decía, así que Mira dio un manotazo en la mesa y la vio - ¿Me estás escuchando?
La peli escarlata se agitó sorprendida por el ruido y la vio – Sí – Respondió rápido
-¿De qué estaba hablando? – Alzó una ceja para verla
- De los… de la… - Intentaba contestar – Lo siento Mira – Suspiró – Mi mente está en otro lado
- Sé que no es tan divertido como probarse vestidos o comer pastel, pero es igual de importante – La vio
- Lo sé, Mira – Le tomó la mano – Lo siento en serio
- ¿Quieres hablar de lo que pasa? – La vio consideradamente
- No es nada – Negó – No quiero agobiarte más con el mismo tema
- No me agobias – Le sonrió – Si puedo escucharte y ayudar me encantaría, total que para eso estamos las amigas
- Mejor terminemos con verificar tu lista – Volvió sus ojos a la hoja
- Si lo haces distraída en serio terminaré recibiendo de la tienda, cubiertos de muy muy lejano – Rio leyendo lo que su amiga había escrito hace rato cuando ella le dictaba
- Lo siento – Se apuró a decir
- No importa – Le quitó el lapicero de la mano – Habla
Erza soltó un largo suspiro acomodándose en la silla – Hoy Wen me preguntó que porqué Jellal y yo nos dábamos besos – Se sonrojó un poco, pero trató de ocultarlo apoyando la cara en una de sus manos – Hasta ahí todo normal… - Se encogió de hombros – Le expliqué, pero después dijo que yo me rehusaba a darle besos a su papá esos últimos días, o sea que sí nota que la que está extraña soy yo… - Alzó la mirada – Igual me pone mal que tal vez se quiera alejar de mí porque piense que la que podría poner en problemas su vida y la que tiene el conflicto sea yo y… tal vez esto de repensar las cosas miles de veces ha hecho que una simple conversación con Wendy se torne en lo que estoy pensando ahora, pero no sé – Vio a su amiga – Ya no sé qué pensar
-Eso significa que no has hablado con Jellal acerca de lo que te fastidia – Alzó una ceja
- Hoy estaba a punto, pero no pude decirle, siento que él tampoco me creyó, pero ya que debía despertar a Wen, tampoco insistió – Jugó con su dedo pasándolo por las letras de la lista de Mira
- Pero antes de dormir, o algo… - Insistió la peliblanco
- Antes de dormir – Rio levemente y se bajó un poco más de lo debido el escote – Sólo tengo esto de antes de dormir – Dejó ver un chupetón en uno de sus pechos, Mira sonrió de lado – Después sólo me abrazó y se durmió – Suspiró – La verdad ya no sé si es tan importante el sexo, es decir… - Se volvió a acomodar la blusa – No es cómo que me trate mal o sea cortante conmigo, de hecho esa soy yo – Negó
- Es importante que haya comunicación en una pareja – Asintió Mira – Más que el sexo en sí es hablar de todo lo que nos molesta o afecta, tu pareja está para apoyarte en todo, ya sea bueno o malo; no puedes hacer que Jellal de todo de sí mientras te comportas extraño y él no sepa por qué – Suspiró creyendo que lo que diría a continuación podría ser una causa de por qué no hablaba con él – No crees que tal vez con todo lo que pasó entre ustedes, el comportarte así y no decirle lo que te molesta, pueda ser como un tipo de venganza hacia él
Erza frunció el ceño con seriedad mientras pensaba lo que le decía Mira. ¿Una venganza? ¿Darle una de cal por todas las de arena que recibió ella a lo largo de tantos años? Ella no quería vengarse, o al menos no había pensado literalmente en un plan para llevar a cabo una revancha, pero y si esa era la verdadera razón de todo… de porque no quería hablar con él, al hacerlo se estaría quitando el motivo para enojarse en cierto modo con Jellal… ¿Eso era lo que pasaba?
-No lo creo, Mira – Negó sus propios pensamientos – Yo no me quiero vengar de él y la verdad creo que se debería de dar cuenta porque estoy enojada – Se cruzó de brazos
- Erza… - Soltó una pequeña risa ante la actitud de su amiga, sabía que con su comentario había hecho que se le despertara esa idea en la cabeza – No tiene nada de malo en el que tal vez sin querer lo estés haciendo, somos personas, nadie es perfecto y después de haber pasado tantos años en un estire y afloje continuo te aseguro que podría ser una posibilidad lo que te digo, y dejando eso de lado, creo que de todas formas tendrías que averiguarlo con Jellal, preguntarle, pues no es adivino, él no se puede meter en tu cabeza para saber lo que piensas o no, tienes que expresarte y tal vez Jellal si ha puesto de su parte preguntándote porque estabas así con él estos últimos días
- En resumen… - Se sentó correctamente – ¿Dices que todo esto lo estoy causando yo y que es mi culpa?
-Jamás hablé de culpas – Contestó tranquila – Sólo creo que deben de hablar y ya, y debes de plantearte mejor el motivo del porque no quieres preguntarle a él su falta de interés en la cama, como que de verdad sea el no querer tocarte porque aún no está listo del todo o esté cansado y agobiado por todo lo de la empresa y querer hacer las cosas bien contigo esta vez… ¿Entiendes? Sólo podemos suponer y no puedes estar viviendo de suposiciones, Er-chan – Asintió concluyendo
- No quiero decir que tienes razón, pero la tienes – Se desplomó en la mesa – Tengo que hablar con él
- Mhmmm… - Asintió acariciándole el cabello a su amiga – Tienes
Mira no sabía si realmente ella haría lo que le decía, no lo creía, pues su teoría acerca de que tal vez era un pequeño motivo del que se había agarrado ella para una cierta venganza se le hacía lógico, puesto que con todo lo que había visto y la peli escarlata le había contado era creíble en cierto modo, aun no olvidaba como la había visto sufrir las dos veces que él la dejó, y perdonar algo así no era tan sencillo como lo habían hecho ver, se amaban sin duda, pero debían de hablarlo, aparte también sabía lo berrinchuda que podía ser a veces y cómo le gustaba llamar la atención en cierto modo con esa actitud, y seguro que el que Jellal le ruegue y la atraiga a él con besos y caricias no le disgustaba en lo absoluto.
…
Un día para la boda
Erza despertó entre los brazos del peli azul, no pudo evitar llevar la mano a la mejilla de él para acariciarlo y pensar seriamente acerca de expresar lo que sentía, lo que la frustraba y molestaba de algún modo, pero no en ese momento, habían muchas cosas pasando cómo para sumarle una más a la lista, debía esperar si quiera hasta después de la boda, no era cómo que el tema de Ivan esté resuelto del todo, la verdad casi habían olvidado sus amenazas, pero el miedo latente de que por su nueva relación pueda haber un escándalo y salir a la luz las mentiras que ese hombre se proponía, la ponían nerviosa también, al menos lo de la boda sería un poco liberador para todos.
Ese día decidió actuar normal hasta poder hablar de lo que le inquietaba, entonces se acercó a él dejándole besos en la boca, sonrió cuando los brazos del peli azul se afianzaron más a su cuerpo.
-Jell – Lo llamó con voz cantarina – Tienes que despertar – Rio un poco cuando empezó a corresponder sus besos
- No quiero – Negó acariciando la espalda de ella – Hace rato que no despertabas temprano – Sonrió tomándola por una de sus mejillas - ¿Por qué de tan buen humor de repente? – Mordió levemente la mejilla que había dejado libre
- No lo sé – Se encogió de hombros – Lo que sé es que debes despertar – Jadeó levemente sintiendo como sus labios bajaban – Jell – Intentó sonar firme, pero falló – No no – Suspiró – Vamos a llegar tarde
- Sólo busco algo – Sonrió sin apartar los labios del cuerpo de su novia
- ¿Se podría saber qué? – Mordió su labio inferior
- Esto – Mordió un poco la marca que le había dejado antes de ayer por la noche, la peli escarlata soltó su labio cuando supo qué había mordido
- ¿Para? – Rio levemente
- Dejar otra cerca – Aproximó la boca al otro pecho empezando a succionar una porción de piel que mordía con habilidad, al lograr su cometido empezó a lamer para calmar la zona
Erza sentía cómo si el alma se le fuera a ir mientras la boca del peli azul actuaba de esa manera en esa zona tan sensible, después de las lamidas empezó a subir con besos hasta su boca, sonrió correspondiendo gustosa, amaba como su lengua empezaba a deslizarse con premura dentro de la boca de ella, mientras sus manos le daban el toque firme, pero delicado que su cuerpo le pedía, segundos después la alarma interrumpió ese gran momento.
-Debo ir por Wendy – Jadeó alejándose
- Un ratito más, Scarlet – Se quejó un poco volviendo a besarla
Ella rio en los labios de él – No, hoy tenemos que hacer muchas cosas – Sonrió cuando la boca de Jellal paró y se alejó un poco de ella para verla a los ojos
-Bien – Habló rendido – Déjame un último beso y vas por Wen – Asintió
- Sólo uno y rápido – Lo señaló con el dedo para ser firme
- Mhmm – Volvió a asentir con un brillo travieso en la mirada
Erza se acercó a él, pero cuando sus labios lo tocaron sintió cómo los dientes de él aprehendieron su labio inferior jalándolo e instando a profundizar el beso.
-Que creativo que estás hoy – Rio alejándose cuando pudo
- Creo que hoy amanecí con una chispa – Sonrió viéndola pararse de la cama
- Así parece – Le sonrió devuelta y salió del cuarto, se acomodó el pijama para que no se le noten los chupetones, ya que con las preguntas de Wendy acerca de los besos había sido suficiente
Se propusieron hacer su rutina de todos los días con el cambio de que Jellal llevaría a la pequeña en la mañana porque para la tarde el peli azul debía de acompañar al novio en una de las últimas tareas para la boda, de hecho de las más importantes.
El brindis del padrino.
Aún el peli azul no sabía por qué lo habían hecho padrino, pero la verdad la despedida de soltero no había salido tan bien y menos con las reputaciones intactas de todos, pero el brindis sería algo totalmente diferente, tenía todo pensado, pero necesitaba que el novio le dé su aprobación total a lo que diría al día siguiente.
Después de vestirse para ese día fue a la habitación de Wen para ayudarla a alistar su mochila, estaba en serio feliz en la salida de ayer cuando llegó a recogerla y lo abrazó diciéndole que se había sacado una muy alta nota con su exposición y su maqueta, era extraño cómo estaba tan acostumbrado a Wendy ahora, no podía concebir su vida sin ella, ayudarla con sus tareas, la mochila o jugar con ella, no sabía por qué pero estaba demasiado feliz con esa pequeña, y ahora estaba totalmente consciente de lo que él significaba para ella, y aunque no tenga papeles para certificar que era algo legal de Wendy, no le importaba, ella le decía papá y eso era lo único legítimo para él, por lo que sabía que no debía arruinar las cosas con la pequeña, ni con Erza, y la verdad ya no estaba interesado en huir nuevamente, no había algún propósito y si le venía la duda a la cabeza o la espina de no merecer nada de lo bueno que le pasaba sólo bastaba con voltear y ver a la peli escarlata al lado de él o ver a Wendy, pues porque con sus inseguridades y culpas, dañaba a los tres, y a personas terceras que no tenían por qué estar involucradas, como Ultear, a veces pensaba en lo que la peli negra estaría haciendo en ese instante, una carta no le era suficiente, y quería asegurarse de que ella esté bien, sabía que emocionalmente no lo estaría, pero no le bastaba con solo una nota.
-Papá – Una suave voz lo sacó de sus pensamientos
- Wen – Sonrió despeinándola un poco
- Ya estoy lista – Se puso la mochila a la espalda
- Bien, seguro que mamá nos espera abajo – Sonrió, Wendy le estiró los brazos para que la cargue
Eso lo sorprendió al peli azul, pero la tomó en brazos de todas formas, llegaron al comedor y él la puso en la silla ante la atenta mirada de Irene y Erza.
-¡Olvidé despedirme de Charle! – Exclamó la pequeña saliendo despavorida después de haberse tomado su jugo
Los adultos sonrieron viéndola.
-¿Por qué la trajiste en brazos? – Preguntó la peli escarlata intentando seguir con la sonrisa
- Ella levantó los brazos hacia mí, así que la cargue – Se encogió de hombros sin darle tanta importancia al asunto
- Bueno… - Suspiró viendo su desayuno
- Sherry dijo que…
- Ya sé – Lo interrumpió – Sólo que… - Jugó con su tenedor algo intranquila – A mí nunca me lo pide – Susurró audiblemente
Irene y Jellal rieron bajo, Erza alzó la mirada viéndolos en reclamo.
-Scarlet, en serio que no deberías de enojarte por esas cosas – Rio levemente acariciando su mejilla
- Sólo que las hijas tienen más apego al papá, es todo – Irene se encogió de hombros viendo a su hija – No olvido que tú también hacías lo mismo con el tuyo
Erza se sonrojó y apretó con una mano la elegante servilleta que estaba en sus piernas, iba a continuar con su reclamo, pero vio a la pequeña volviendo.
-Ya me cepillé los dientes – Sonrió mientras llegaba al comedor con la misma velocidad con la que se fue
- Muy bien, Wen – Sonrió Erza – Papá y yo iremos a hacer lo mismo y después nos vamos – Se levantó seguida por Jellal y fueron a la habitación a hacer lo que correspondía
Ambos tomaron sus cepillos e hicieron lo propio.
-¿Enojada Scarlet? – Decía el peli azul cuando se secaba con su toalla la boca
- ¿De qué mi hija te prefiera a ti? – Soltó sarcástica secándose las manos y boca – En lo absoluto
- No me prefiere – Se puso enfrente para verla – Sólo tal vez tenga más afinidad conmigo, es todo – Acarició la mejilla de su novia
- Creo que al final es cómo dice mamá – Se encogió de hombros intentando restarle importancia – Ya vámonos
Jellal se acercó a ella y le robó un beso – Ahora sí – La tomó de la mano saliendo de la habitación
Erza rodó los ojos divertida pero se apoyó un poco en el brazo de él – Hoy estás en serio que muy ocurrente – Le habló cerca al oído, besó su mejilla y sonrió al ver cómo se sonrojó un poco
-Me pones ocurrente… - Contestó en el mismo tono
Ambos entre más palabras se decían más se acercaban al comedor para ayudar a Wendy con la mochila e ir al auto del peli azul, Erza la subió asegurándola con la mochila al lado, se despidió de su hija con un beso en la mejilla y cerró la puerta.
-Ahora mi beso – Sonrió Jellal que la tomó de la cintura
– Ya tuviste muchos esta mañana – Habló divertida
-Uno más no hace daño – Se acercó a ella
- Mmmm… déjame pensarlo – Rodeó sus brazos en el cuello de él
- No te tardes, que Wen debe llegar rápido a la escuela –Habló cerca de los labios de ella
Erza rio levemente y empezó a besarlo mientras acariciaba su mejilla tatuada, después de unos segundos se alejaron, Jellal le dejó un último y rápido beso para después subirse a su auto e ir a la escuela de la pequeña, la sonrisa que tenía de oreja a oreja no se la quitaba nadie, estaba muy entretenido con la plática de Wendy, la verdad casi nunca había tenido interés en los niños, hasta que conoció a la pequeña y cada cosa que le decía se le hacía lo más interesante del mundo, no sabía cuántas veces se había quedado escuchando cada una de las narraciones acerca de su recreo o de lo que había aprendido en clase, en serio que era de gran siginificancia poder verla expresarse cada vez con más naturalidad y que fuera haciendo amigos le llenaba el corazón.
Al llegar estacionó el auto y la llevó de la mano a la escuela mientras ella daba saltitos hasta llegar a la puerta.
-Ten un buen día, Wen – Sonrió acariciando su cabello y acomodándole la mochila en la espalda – Tu lonchera… - Le pasó la pequeña caja de metal con un asa – Y… recuerda que tu tarea de matemática está en el folder rosa, te quiero, pequeña – La abrazó y Wendy rodeó uno de sus brazos por el cuello del hombre
- Adiós, papá – Sonrió – Yo también te quiero – Besó la mejilla del peli azul y se fue caminando hacia adentro
Jellal se levantó viéndola ingresar hasta perderla de vista, no sabía cuánto se demoraba en despedirse y quedarse esperando a no verla desde la puerta, no le importaba tampoco, sentía que debía de despedirse correctamente de la pequeña, pues no quería ser cómo otros padres que dejaban a sus hijos sin más y ya o como los suyos que los mandaban con el chófer, no los culpaba por eso, pero en algo en lo que estaban de acuerdo con Erza era que no querían esa trato con Wendy, el llevarla a veces los hacía estar más minutos en el tráfico o llegar atrasados a la empresa, pero siendo los socios era un lujo que se podían permitir y ver la sonrisa de Wendy cuando entraba y se unía a sus amigas era invaluable.
Caminó hasta su auto para poder ir a la empresa, aunque las cosas no parecían mejorar, el nuevo plan era que todos los socios intentarían subir sus negocios en valores a lo máximo o adquirir más, con lo cual tal vez podrían pedir préstamos de más estimación para no tener que vender Fairy Tail, creían que en seis meses siendo el pronóstico del departamento de finanzas quienes hicieron un balance muy prometedor, habían posibilidades de llegar a la meta, ni bien entraba a la oficina sólo hacía llamada tras llamada, reunía más negocios por pequeños que fueran, si eran esperanzadores para uno o dos meses de inversión le servían, a estas alturas todo servía.
Después del agotador día en la empresa fue a la oficina de su novia para despedirse antes de irse con Laxus, estaba en serio contento por cómo ahora reaccionaba mejor con él, no entendía realmente que la tenía como preocupada y cortante a veces, sabía cuando hacía sus pequeños berrinches para hacerse consentir, pero el trato que le daba era cómo de enojo, no entendía por qué, pero al menos ya no estaba así, pero sabía que aunque su actitud cambie ella podría seguir enojada por dentro y el peli azul estaba ahí sin entender razón alguna del porqué estaría molesta con él, no recordaba haber hecho algo malo.
Si tan sólo Jellal supiera leer mentes, lo hubiera averiguado enseguida.
Llegó al departamento de su amigo y entró al comedor viendo como el lugar tenía algunos adornos y flores, sabía que había sido a causa de Mirajane, pero no quería perder la oportunidad de fastidiar un poco al rubio.
-Entonces… la primavera te llegó al corazón este año o ¿Por qué el cambió? – Sonrió sentándose en una de las sillas del comedor
- Mira cree que el lugar estaba muy lúgubre – Se encogió de hombros sin dejarse avergonzar – Así que ella pensó que necesitaba flores y conociéndola si no compraba floreros para el departamento, ya sabes dónde las habría puesto
El peli azul se estremeció imaginando dónde.
-¿Una cerveza? – Ofreció Laxus mientras él se ponía hielos para tomar su Whisky, que al parecer ya no era totalmente suyo, pero no le desagradaba compartir, ni el no cumplirle los caprichos a esa mujer
- Seguro – Asintió - ¿Y por qué las cortinas abiertas? – Continuó con el tema del lugar
- Porque las flores necesitan luz – Apretó la mandíbula intentando no hacer notar lo no tan feliz que estaba por esos "insignificantes" cambios
El peli azul no puedo evitar reír levemente. ¿Quién diría que Laxus Dreyar con todo lo imponente que se veía, podría ser manejado por una mujer de adorable sonrisa?
Claro que si todo el mundo conociera a esa delicada mujer, sabrían por qué.
-Bien.. – Jellal le dio un sorbo a la cerveza que le ofrecía el rubio – Entonces el gran día es mañana – Lo vio con seriedad
-Sí – Sonrió sinceramente
- Entonces que te parece… - Pensó un rato tomando otro sorbo de su bebida – Si inicio el brindis diciendo: Quien iba a imaginar que Laxus cambiaría tanto en tan poco tiempo – El rubio asintió levemente analizándolo – Creo que el amor es algo indescriptible, por más que esté siendo algo precipitado todo esto, es complaciente saber que serán felices y sin importar qué, de algún modo los dos se complementan, creo que no habrá pareja más equilibrada que ellos dos – Alzó su cerveza simulando que fuera una copa – Por Mira y Laxus
-Eres un poeta – Habló el rubio que se había conmovido en cierto modo por las palabras del peli azul – Deberías de escribirlo
Jellal sonrió de lado – Creo que las flores te ponen algo sensible – Laxus volvió a su seriedad pétrea viéndolo
-Tu discurso estuvo bueno y ya – Se cruzó de brazos viendo a otro lado
- Gracias – Sonrió sin querer fastidiarlo más – Al menos hay algo que sí me sale bien en esta semana – Suspiró dándole otro trago a su cerveza
- ¿Problemas en el paraíso? – Alzó una ceja tomando un sorbo de su Whisky
- No es exactamente el paraíso – Rio un poco – Y la verdad ni si quiera sé si son problemas que causé yo o de qué sean
- ¿Cómo así? – Frunció el ceño intrigado
La verdad que aunque Laxus lo había elegido como padrino porque sabía que sería el más calmado en hacer su despedida de soltero y a la vez mostraría interés en hacer el brindis, después de esa noche se volvieron más cercanos, ya podían decir que tenían una amistad, pues aunque se respetaban y se tenían un mutuo aprecio por estar en la compañía, no era exactamente amigos del alma.
-Erza está rara – Por fin dijo lo que pensaba todo esos días – Ha estado cortante y al parecer algo enojada, pero después empezó a comportarse como la mujer más dulce del mundo y yo estoy realmente confundido – Frunció el ceño – No entiendo, en serio la quiero entender, pero no lo hago, no puedo hacerlo
Laxus soltó un silbido largo mientras llevaba la cabeza de lado a lado – Yo sé que Erza en especial es algo complicada – Intentó decir con el mejor de los tonos de voz – Y la verdad le gusta mantener esa imagen de ser la más fuerte de todos nosotros, de no sentir que la están haciendo de menos, ya sabes… - Jellal asintió – Por lo que hay demasiadas cosas que se guarda – Su tono cambió a uno más de hermano mayor – Lastimosamente desde que era pequeña tuvo que cargar con muchas cosas, desde la muerte de su papá supo que debía de ser una niña educada y con buenas calificaciones para no preocupar a su madre, también siempre supo que sería socia de Fairy Tail, y sus ganas de que no solo su mamá si no las personas a su alrededor la vieran fuerte siempre fueron prácticamente su motivo para vivir, ella ha ayudado demasiado a sus amigos, siempre ha estado para todos nosotros, y… - Tomó otro trago pensándose seriamente seguir con lo que decía, y al ver el panorama se convenció – Llegó un idiota con el cabello azul del que se enamoró perdidamente… - Iba a dejar salir al hermano mayor y protector que se encontraba en él – Con el que se permitió de cierto modo mostrar su lado más vulnerable, para que después se dé cuenta de que al parecer ella no significó mucho para él – Acalló a Jellal con la mirada – Te estoy diciendo esto para que entiendas, porque Erza está comportándose de esa manera. – Sentenció
El rubio recordó uno de los días después del accidente, se le vino a la memoria el como lo tuvieron que detener entre Jude, su abuelo, la mamá de Erza y la señora Heartfilia, cuando la peli escarlata le contó que después de todo lo que habían pasado, Jellal había terminado con ella, le dieron unas ganas de ir a buscarlo para hacerlo reaccionar a golpes, sin importarle que Erza le pidiera que no intervenga, fue un duro día, y aunque su hermana del alma aparentaba hablar de la situación como si no le afectara, podía ver en sus ojos cómo le había dolido, y la verdad ahora agradecía no haber ido por Jellal a golpearlo, no porque no se lo mereciera, él creía que sí, sino porque de algún modo las cosas iban a tener su camino para enderezarse, la vida no necesitaba de su intervención.
-El problema en sí es que Erza por más que te ame y quiera estar contigo, no va a ser igual que la primera vez, no se va a entregar en total como cuando recién empezaban y ella confiaba ciegamente en ti, ya no – Negó viéndolo – Y tú te tienes que ganar de nuevo esa confianza, Erza te dejó entrar en su vida muchas veces – Jellal se mordió la mejilla internamente, hasta ahora nadie le había hablado tan detalladamente de lo que había sentido ella a causa de su culpa – Y por más amor que haya, todo se va desgastando, es cómo ese estúpido chiste de alguien rompiendo un plato y que otra persona lo inste a decir, perdón. El plato no queda igual – Terminó su Whisky de un trago – Y a veces tonterías como esas nos hacen dar cuenta de nuestras acciones… - Eso lo dijo más relacionado a cómo dañó a su abuelo después de tantas discusiones acerca de su padre, esa persona que estaba dispuesta a dejarlo en la calle sin reparo alguno, sabía que ni con mil perdones podía remediar las cosas que dijo – Pero a la vez siguen siendo tonterías porque nosotros no somos platos – Rio un poco diciendo lo obvio – Las persona podemos llegar a cambiar y de algún modo arreglar nuestros errores por más remordimientos que hayan, por más daño que hayamos hecho, si hay ánimos de ambas partes se puede arreglar, y dejar todo en el pasado – Algo que esperaba haya hecho con su abuelo
- Debería de sentarme a hablar con ella – Asintió con seriedad – Pero no a desahogarnos – Negó tomando de su cerveza – Sino a llegar a un consenso, no sólo a pretender que todo está bien
Verdaderamente que cada quien tenía una manera de reflejar lo que sentía, ya sea con pesadillas, como la pequeña Wendy, o con su personalidad tan amable y llena de sonrisas como Mira, o con una personalidad tal vez algo dura como la de Laxus, o con culpabilidad como Jellal, o creándose problemas sin saber realmente la causa de su enojo como Erza; no podemos simplemente crear ilusiones de lo que en verdad nos pasa, se debe ser sincero, hablar con toda la verdad, permitirse ser vulnerable por más que no sea algo que quieras que los demás sepan de ti, saber con quién y en qué momento dar esa confianza de soltarlo todo.
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Los comentarios ayudan a que no se me pasen las horas jugando ping pong sin actualizar mis fics :V
Hola! Espero que hayan entendido el mensaje de este cap :3 porque al final los problemas no son tan tangibles como siempre creemos
Creo que estos caps han tenido mucho Jerza 7u7, me encanta, pero también debo de escribir sobre las otras parejitas que merecen mussho amor :3, igual quería decir que quería reflejar el punto de vista de la relación de Erza y el de Jellal, como también su rutina con Wendy ewe
Y también quería que sepan como yo quiero reflejar la relación de Erza y Laxus, porque para mí desde esa pelea que tuvieron en el manga y Laxus ganó, pero sin recordar nada, se llevó a Erza en brazos y agregando que Laxus es Jerza shipper 7u7, no sé creo que se ven muy lindos como hermanos del alma :3
Ahora se viene la boda y les juro que va a ser un capítulo muuuuy largo o tal vez lo haga en dos o más caps así cómo los días previos, aun no lo sé 7u7
Bye...
Sección de comentarios:
Pilikali: jajajaja amo la complicidad entre todos :3, y Jellal no sabe nada de nada :v
