Nuevas oportunidades
˗¡Regina! ¡Mi amor! ¡Gracias a los cielos, muchas gracias!˗Emma elevó los ojos verdes hacia el cielo nocturno en agradecimiento, para luego enseguida apretar a Regina fuertemente en sus brazos, sollozando de emoción. Su cuerpo se veía sacudido por intensos hipos, que hacían que también el cuerpo de la morena se viera sacudido, quien aún aturdida y confusa, se agarraba también a la rubia.
˗¡Mi Reina! ¡Gracias a los dioses! ¡Mi Majestad!˗era Clarissa teniendo la misma reacción de Emma a algunos pasos de distancia, mientras enlazaba en sus brazos a una Reina Regina igualmente confusa y aturdida. La princesa enterró su cuello entre los cabellos de la Reina Malvada y allí lloraba copiosamente.
Mientras todo eso sucedía, explosiones de gritos ensordecedores y aplausos estruendosos resonaban por toda Storybrooke. Todos celebraban el regreso de las Reginas y el éxito de la Magia del Corazón de Vidrio. La victoria en la Gran Batalla ahora podía considerarse completa con el regreso de las dos mujeres. Los guerreros se abrazaban, así como todos los ejércitos de los reinos, mágicos y no mágicos. Gold respiró aliviado con una enorme sonrisa. Henry, Zelena, Robin, Belle, Mary, David, Maléfica, Lilith, entre tantos otros, lloraban de emoción, felicidad y alivio al ver a la alcaldesa y la Reina Malvada de regreso a la vida.
Henry, Zelena, Belle, David y Mary se dirigieron hacia donde Emma estaba fuertemente agarrada a Regina, aún en el suelo, pero al ver la entrega de las dos, decidieron aguantarse la ansiedad por abrazar a Regina y se detuvieron unos pasos atrás, esperando y respetando aquel momento tan importante y particular entre la alcaldesa y la Salvadora.
˗Emma…Me estás ahogando˗ Regina dijo riendo en medio del abrazo muy apretado ˗Acabo de volver de la muerte, por favor, no quieras matarme de nuevo…
˗¡Perdón, amor!˗Emma la soltó a regañadientes, entre lágrimas de felicidad y una sonrisa encantadora. Besó cada canto del rostro ahora con color y lleno de vida. Agarró su rostro y se estuvo un rato mirando profundamente aquellos ojos castaños que apenas unos minutos atrás pensaba que no vería más. Admiró cada pequeña parcela del hermoso rostro de Regina, como queriendo grabar cada mínimo detalle en su memoria ˗¡Es que pensé que te había perdido para siempre! Y ahora, tenerte aquí, llena de vida y sana de nuevo, en mis brazos…˗su voz de nuevo se entrecortó y lloró sin conseguir articular palabra.
˗Eh…˗la morena agarró su rostro y sonrió emocionada. Ella también admiraba cada detalle del rostro de su prometida ˗¡Pues ya no precisas llorar! ¡Estoy aquí de nuevo! ¡Para ti, mi amor! ¡Estoy aquí! ¡No sé cómo ha sucedido, pero he vuelto!˗ un beso lleno de amor y de entrega tuvo lugar en ese momento. Regina tomó los labios de Emma con deseo y sed por sentirlos. En aquel momento, sin deseo carnal. Solo el más puro sentimiento de amor verdadero.
˗¿Acaso sobra un pequeño espacio para nosotros?˗ era Henry que se acercaba junto con Zelena, David, Mary y Belle. El adolescente tenía los ojos rojos de tanto llorar.
Emma y Regina interrumpieron el beso y sonrieron ampliamente.
˗¡Claro, mi pequeño! Ven aquí inmediatamente. Y todo vosotros también˗ dijo Regina hablándoles a su hijo y a todos los demás.
Un círculo de abrazos rodeó a Regina, todos al mismo tiempo. Robin, Maléfica y Lilith se juntaron también. Aquel momento era de pura emoción. Gold observaba alejado, imponente en su pose, pero con una hermosa sonrisa plasmada en su rostro y lágrimas en sus ojos. La ciudad entera continuaba celebrando, alrededor, y todos hablando entre ellos.
˗Sentí tanta tristeza, mamá…Como nunca en mi vida˗ Henry sollozaba en su hombro.
˗¡Calma, mi pequeño! Tu madre morena ahora está aquí ˗Regina sonrió entre lágrimas y le dio un beso en la mejilla a su hijo.
˗Nunca más juegues de esta manera conmigo, Regina, ¿oíste bien? ¡Nunca más!˗ completó Zelena llorando.
˗¡Lo prometo, hermanita!˗ Regina la abrazó
˗¡Qué susto, Regina! ˗Mary se secaba las lágrimas
˗¡Todo pasó, gente! Lo importante…˗la alcaldesa miraba de uno a otro, mientras Emma la ayudaba a levantarse. Al verse totalmente de pie, ella y todos alrededor notaron que donde hacía poco tiempo atrás había una gran herida provocada por la Espada Savior, ya no había nada. La marca de la hoja había desaparecido así como toda la sangre, como si nunca hubiera sucedido aquel corte profundo ˗¡Lo importante es que ahora estamos todos aquí! ¡Juntos en familia de nuevo!˗ completó emocionada y enlazó su mano a la de Emma.
˗¿Y ahora, señora alcaldesa…˗ dijo David con una gran sonrisa ˗le gustaría saber cómo fue traída de vuelta a la vida?
˗Es lo que más deseo. ¡Contadme, por favor!˗ la morena estaba ansiosa.
˗Bueno, mi amor, lo que sucedió fue lo siguiente: Gold conocía una magia arriesgada, sin embargo, que podría salir bien en tu caso. Entonces él me llamó y…
Y Emma comenzó a contar, detalle por detalle, cómo había sucedido todo, sin ocultar nada, mientras su prometida escuchaba con la boca abierta.
Mientras todo eso sucedía a un lado, al otro estaban Clarissa y la Reina Regina, aún abrazadas. Después de un rato dejando salir gran parte de sus lágrimas de emoción, finalmente Clarissa ayudó a la Reina Malvada a colocarse de pie (tampoco ella poseía ya ninguna señal de la herida de la Savior), agarró firmemente sus manos y la miró intensamente a los ojos, y dijo
˗¡Te amo! ¡Y no quiero volver a tener que pensar en perderte!˗ sonrió emocionada
La Reina Regina no aguantó ya las lágrimas.
˗¡Ay, mi niña! ¡Tú no puedes! ¡Ya te dije que no merezco tu amor!
˗¡Di que no me amas!
˗Clarissa…
˗¡Si no me amas, dímelo, Majestad!˗aún sonreía ˗Porque no es eso lo que desvelan tus ojos cuando estás conmigo. Pero si dices que no, de verdad, lo entenderé y seguiré mi vida…
˗¡Soy un ser incapaz de amar, mi pequeña! Lo sabes ˗bajó la cabeza. Clarissa se la levantó por el mentón y la encaró
˗No es eso lo que dejas ver. ¡El propio hecho de querer apartarme de ti por pensar que no eres una persona merecedora ya es un acto de amor! ¡Tú, al igual que todos, también amas, y mereces una segunda oportunidad, Regina!
˗Me gusta cuando me llamas Regina…˗sonrió débilmente
˗Pues entonces, a partir de ahora, así te llamaré siempre˗ Clarissa rió de felicidad.
˗Puedes llamarme también Majestad, a veces. Eso inflama mi ego˗ le guiñó el ojo a la muchacha, que rió de placer
˗Así será.
Y la Reina volvió a ponerse seria.
˗Clarissa…No sé lo que me está pasando˗ posó la mano con fuerza en su pecho, específicamente en el lado izquierdo, lado del corazón ˗Me siento extraña…Pero no es una extrañeza mala, todo lo contrario, es bueno. Pero no logro entender…Es como si de la nada sintiera una mezcla de arrepentimiento, sensaciones buenas de paz y alegría aquí dentro…˗colocó ahora la mano de la princesa sobre su pecho ˗Pero no sé de dónde viene o cómo empezó, solo sé que ha pasado al volver de la muerte. Algo nuevo, parecido a nuevas esperanzas, una nueva luz. Ya no logro sentir deseo de venganza contra la gente de aquí, no logro imaginarme a nadie como mi enemigo ni consigo imaginar cómo he hecho las maldades que me han traído hasta aquí. ¿Sucedió algo mientras estaba muerta? ¿Y…La Batalla? He estado tan aturdida hasta ahora que no me he dado cuenta. ¿Cómo fue el desenlace?
La princesa Clarissa sonrió de oreja a oreja, una sonrisa llena de luz. Cogió las manos de la Reina entre las suyas, miró a sus ojos y comenzó a explicar
˗Sé que son muchas preguntas y cuestionamientos, y con razón, mi Reina, pero vamos parte a parte y con calma, te explicaré todo. Con relación a su primera duda: todo lo diferente que sientes dentro de ti, el arrepentimiento, la paz, la alegría, luz, amor…Probablemente ya estaba ahí metida bien en el fondo de tu alma, solo esperando el momento oportuno para aparecer, y con certeza el hecho de tener un nuevo corazón fue el incentivo que faltaba para que todo saliera a la superficie.
La Reina Malvada desorbitó los ojos.
˗¿Corazón nuevo? ¿Pero qué historia es esa, pequeña?
˗Eso mismo que has escuchado: ¡un corazón nuevecito! ¡Y de una forma tan especial que ni te imaginas! Fue eso lo que te trajo a ti y a tu mitad de vuelta. Pero antes de eso, los hechos: la Salvadora ha ganado la Batalla. Fiona murió golpeada por la espada Himperius, y se ha ido para siempre, y confieso que tuve parte de culpa en el proceso ˗ guiñó uno de sus ojos negros, mientras la Reina Regina sonreía, emocionada atenta a cada detalle que la más joven le estaba contando, desde cuando la batalla recomenzó, cuando ayudó a Emma a recuperar la espada hasta la muerte de Fiona, y la Magia del Corazón de Vidrio que había salvado a la Reina y a la alcaldesa de la muerte.
˗Entonces, ¿quiere decir…˗ hablaba la alcaldesa Regina, al otro lado, total y completamente aturdida y emocionada con lo que acababa de escuchar. Su mano estaba anclada fuertemente a su pecho, sobre el corazón ˗Que después de haber tenido la ayuda de la princesa Clarissa y de haber luchado ferozmente con Fiona y haberla vencido…˗su mirada era de puro amor y orgullo hacia Emma ˗Gold hizo una magia poderosa…Con la que tú donaste la mitad de tu corazón de amor verdadero, y cada una de las personas que están aquí…˗pasó la mirada emocionada desde su familia hasta los presentes en Storybrooke hasta donde alcanzaba la vista ˗ me donó libre y espontáneamente un pedacito de su propio corazón, aún conocedores de todos los grandes riesgos que corrían? ¿Todo para salvar mi vida? ˗comenzó a llorar copiosamente.
˗Eso mismo, mi amor…˗Emma la acompañó en la emoción, sonriendo y agarrando sus manos ˗Llevas ahí dentro…˗puso su mano en el pecho de su prometida ˗mitad de mi corazón y un pedacito de cada uno de los presentes. Para siempre. Llevas en el pecho varios corazones, de personas que te aman y que te acompañarán hasta el fin de tus días, hasta el último latido y último suspiro. Pero claro está que falta mucho para que eso suceda˗ rio con cariño.
˗No sé si qué decir…˗abrazó a Emma y a todos de forma colectiva de nuevo.
˗No digas nada. Solo siente…˗respondió Emma con Henry, David, Mary, Zelena, Belle, Robin, Maléfica y Lilith, todos abrazados a Regina.
Tras ese momento de extrema emoción y lágrimas, Regina se soltó delicadamente de su grupo, y dirigió su mirada hasta su otra mitad, la Reina Malvada, quien se encontraba con Clarissa a pocos pasos de ella. Las dos mujeres se miraron por un largo instante, con pura complicidad, comprensión y sonrisas sinceras. Con un suspiro, Regina alcaldesa se disculpó con su grupo y caminó hacia la Reina Malvada. Y, al darse cuenta de que su otra mitad deseaba hablar con ella en privado, la Reina Regina hizo lo mismo, disculpándose con Clarissa, que enseguida asintió y entendió, apartándose lentamente yendo a juntarse con el grupo de Emma y Henry. La princesa fue acogida de buen grado y con sonrisas por parte de todos.
Regina alcaldesa y Regina reina se acercaban despacio, ahora con sonrisas más abiertas. Al llegar lo suficientemente cerca una de la otra, se detuvieron y se miraron una vez más con comprensión.
˗Entonces… ˗dijeron las dos al mismo tiempo, y acabaron riendo.
˗Habla tú primero ˗pidió Regina alcaldesa.
˗Bien… ˗comenzó la Reina ˗Clarissa me ha contado todo, detalle por detalle. No sé ni qué decir, pero de una cosa estoy segura y te lo garantizo: si hay algo que realmente siento, es arrepentimiento y vergüenza, al mismo tiempo que siento una extraña paz interior y una felicidad que hace mucho tiempo que no sentía. ¿Tiene sentido para ti?
˗¡Lo tiene, y mucho!˗ sonrió solícita ˗Todo lo que sientes ahora, yo lo fui sintiendo poco a poco. Lo que te ha sucedido es que tu proceso de redención se ha acelerado debido al intercambio de corazón. Todo ya estaba dentro de ti, solo esperaba para salir…¿Y eso? ¿Tiene algún sentido para ti?
˗¡Sí, claro que sí! Fue exactamente lo que me ha dicho Clarissa. Todo se ha modificado tan drásticamente…Estoy confusa, pero siendo así, muy aliviada.
˗Al hacerse el intercambio de corazones, toda la amargura, la sed de venganza y el odio que aún sentías, han sido disipados gracias al gran amor que Emma guarda en su mitad…Y gracias a todos los pedazos de los corazones de las personas bondadosas y puras que nos aman. ¡Sí, nos aman! ˗al ver a la Reina extrañarse de su expresión y desorbitar los ojos, agarró su mano y la colocó en su propio pecho, al mismo tiempo que colocaba la suya en el pecho de la otra ˗¡Pues siempre será así! ¡Somos una, Regina! ¡Tú eres yo, y yo soy tú! ¡Nosotras somos una! ¡Cada una con sus particularidades y separadas por algunas diferencias, pero aun así, una! La Regina, alcaldesa de Storybrooke, y la Reina Regina de los reinos mágicos nunca van a estar separadas. Y eso, de cierta forma, es muy bueno…
La Reina Malvada se emocionó y una lágrima amenazaba con caer. Retiró hacia atrás los largos cabellos.
˗Creo que puedo convivir con eso˗ rió
˗Yo también ˗rió a su vez
˗Tenía el deseo de separarme totalmente de ti. Solo sucedería si Fiona mataba a Emma y conseguíamos la sangre de la Salvadora. Hasta entonces, estaría ligada a ti, solo que tú no a mí, porque había hecho un pacto de sangre con Fiona. Y como aún estaba conectada a ti, morí junto contigo, en aquel momento, y no junto con ella. Eso, de cierta forma, también me salvó.
˗Exactamente. Pero sospecho una cosa, ahora…Voy a hacer una prueba.
Regina alcaldesa sacó del bolsillo trasero de sus ajustados pantalones una pequeña navaja, que solía llevar siempre con ella. Abrió la palma de la mano e hizo un corte sutil, que no le hizo mucho daño. Brotó la sangre.
˗¿Cómo está tu mano?˗ preguntó mirando a la Reina
Encantada y sonriendo, la Reina Malvada miró la palma de su mano, que estaba intacta y limpia, sin corte.
˗Increíble…˗balbuceó ˗Me he desconectado de ti…Pero, ¿cómo?
Regina alcaldesa se encogió de hombros.
˗Estoy segura de que ha sido también por el nuevo corazón…˗sonrió ˗Son misterios del mundo de la magia, pero creo que al estar tu corazón purificado de toda maldad anterior, te has ganado el derecho de ser libre. Así que, a partir de hoy, eres libre, Su Majestad. Ya no estás conectada a mí, y no dependes de mí para vivir o morir. Lo que me suceda a mí no te sucederá a ti˗ sonrió ampliamente.
Y las dos, en un momento emocionante, se dieron un fuerte abrazo, presenciado por todos, igualmente emocionados. Emma lloraba junto con Clarissa.
Cuando se soltaron, Regina alcaldesa le dijo a la Reina, más bajo y sonriendo
˗Entonces…˗miró de reojo a su grupo, donde se encontraban Emma y Clarissa, todos conversando animadamente ˗¿Ahora? ¿También has encontrado a tu gran amor? ˗se giró hacia ella.
La Reina suspiró pesadamente y la sonrisa murió en sus labios.
˗No lo sé, Regina…˗bajó los hombros, pesarosa ˗Yo…Aún no sé si merezco el amor. Aún tengo muchos remordimientos y arrepentimientos por lo que hice.
˗Todos, todos nosotros, merecemos una segunda oportunidad. Si Emma no hubiera luchado por mí, si no hubiese confiado cuando nadie más confiaba y hubiera desistido de mí, no sé dónde estaría yo hoy. Y aquella muchacha de allí˗ señaló con la cabeza y guió su mirada hacia la princesa Clarissa, que ahora mantenía una animada conversación con Henry y Mary ˗¿No es exactamente eso lo que ella viene haciendo por ti?
˗Sí. Pero no sé si merezco su amor. Le he hecho mucho daño a Clarissa. A pesar de que ahora se ha redimido, por mi culpa se volvió un ser de Oscuridad durante mucho tiempo. Yo la induje y la convertí.
˗Ella tuvo esa inclinación durante un tiempo. Puede que hayas alimentado ese lado oscuro, pero no todo es culpa tuya. No te culpabilices. ¡Todo ya pasó! ¡Ahora mira hacia el futuro! Esa muchacha te ama de verdad, se ve de lejos, casi dio su vida por la tuya. Y tú también la amas, tus ojos no pueden esconderlo. Solo que tienes miedo. ¡Véncelo! ¡No dejes que el miedo te domine justo ahora, después de todo por lo que has pasado y lo que has aprendido!
La Reina Regina dirigió una mirada apasionada hacia donde estaba Clarissa, y sonrió. En ese mismo momento, la princesa miró en dirección a ella también, a lo lejos, y la más joven correspondió a esa misma mirada y sonrisa, antes de girarse hacia Zelena y terminar algún asunto.
˗Sí. ¡La amo!˗ la Reina admitió, aún con su mirada perdida y presa en la princesa ˗Clarissa fue conquistándome con sus maneras dulces y cuando me di cuenta ya estaba demasiado atrapada, y encantada por ella.
˗Pues entonces…˗Regina alcaldesa cogió las manos de su otra mitad y la miró a los ojos ˗¡No te prives jamás de ese amor! ¡Vívelo en toda su intensidad! ¡Y sé feliz!
La Reina asintió, dominada por la emoción y la alegría.
˗Ahora…˗ la alcaldesa continuó, agarrando una de las manos de la reina y caminando hacia donde se encontraba el grupo reunido, junto con Clarissa y Emma ˗Tenemos un compromiso, y es agradecer a todos los presentes que estemos vivas.
Emma, Clarissa, Belle, Zelena, David, Mary, y ahora Gold se juntaron a todos los demás. Todos estaban allí reunidos cuando Regina alcaldesa y la Reina Malvada caminaron hacia ellos, dadas de la mano. Fueron recibidas entre sonrisas y aplausos.
La alcaldesa se dirigió directamente a Gold y lo abrazó con fuerza, cogiendo al hombre por sorpresa. Pero también él pasó sus brazos alrededor de Regina correspondiendo al abrazo y sonriendo.
˗Gracias…˗susurró tras soltarlo ˗Por salvarme…Por salvarnos˗ llamó de nuevo a la Reina y cogió su mano. Esta asintió y le sonrió a Gold, que devolvió el gesto ˗Has demostrado ser un amigo de verdad. Realmente has cambiado, has cumplido la promesa hecha a Belle. Aunque aún eres el Dark One, tu corazón ya no siente tanto el peso de las fuerzas oscuras. Te pido perdón por toda mi desconfianza.
˗Tenías toda la razón en desconfiar, Regina ˗Gold respondió, serio ˗Durante mucho tiempo no he sido hombre merecedor de la menor confianza. Sé que el hecho de que todos me aceptarais no iba a suceder de un día para otro. Y en algún momento…Aún no sé cómo, pero un día…Encontraré la manera de librarme totalmente de la carga de llevar dentro de mí al Dark One. Sin tener que pasarle ese fardo a nadie más.
˗¡Y lo conseguirás!˗ alentó la alcaldesa, ganándose una sonrisa ˗Ahora, permíteme hacer una cosa.
De la misma manera en que Gold había hecho minutos atrás, Regina lo hacía ahora. Con un pequeño movimiento de la mano alrededor de su garganta, invocó una magia que hacía que su voz sonara más alta, limpia y clara como en un poderoso micrófono. La morena comenzó a hablar, y todos los que estaban allí, alrededor y más allá, tomaron silencio al ver de quién se trataba. Se giraron hacia ella, escuchando con atención.
˗¡Familia…Amigos…Guerreros…Bravos luchadores…Vencedores!˗iba diciendo, la voz tomada por la emoción ˗¡No tengo palabras para agradecer lo que habéis hecho por nosotras! Hablo en mi nombre y en el nombre de la ex Reina Malvada, con orgullo, mi otra mitad˗ sonrió hacia ella que estaba a su lado, y esta le devolvió la sonrisa ˗Sí, digo ex Reina Malvada, pues Su Majestad ha conseguido librar su alma de la oscuridad por completo al hacer el intercambio de corazones. Así como su fiel pupila, la princesa Clarissa…˗miró a la muchacha que estaba algo más alejada, que le sonrió emocionada con un movimiento de cabeza ˗Por tanto, amigos míos, no temáis más a estas dos mujeres ni intentéis hacerles nada. Aquí, en esta Última Batalla, en la que el Hada Negra sucumbió y dio su último respiro, así como infelizmente, pero con todo el valor, muchos guerreros también, las dos han conseguido redimirse. ¡No juzguéis, por favor! Yo, más que nadie, conozco la importancia de que incluso los peores villanos puedan contar con la confianza de las personas en que pueden cambiar…˗ miró hacia Emma, Mary y David, que estaban llorando ˗Y de poder contar con el apoyo de una nueva oportunidad y de poder tener esperanzas. ¡Así que, solo pido que les deis a ellas ese voto de confianza! ¡A todos, mis más sinceras gracias! Puede que pasen millones de años…Y creo que jamás podré estar lo suficientemente agradecida por lo que habéis hecho por mí y por la Reina. Gracias por ese acto de heroísmo y amor, incluso sabiendo el riesgo que corríais, os habéis arriesgado por nosotras. Tened la certeza absoluta, mis grandes amigos, que cada pedacito de vuestros corazones será muy bien guardado y cuidado por nosotras, con todo el amor y cariño del mundo. ¡Y la Reina Regina y yo seremos las líderes que nunca antes llegamos a ser! ¡Por vosotros, por los mundos mágicos y no mágicos! ¡Gracias!
Tras ese emocionante discurso de agradecimiento, Regina fue ovacionada. Los aplausos venían de todos lados, acompañados de gritos y más gritos de: "¡Larga vida a las reinas Reginas!", que emocionaron aún más a ambas mujeres. Se abrazaron, abrazaron al grupo de familia y amigos, sonrieron y recibieron sonrisas, fueron abrazadas por todos los guerreros, luchadores, amigos de Storybrooke y conocidos que allí estaban.
Tras todo eso, Mary, David, Belle y Gold se acercaron a la Reina Regina, con miradas de pura emoción y expectativa.
˗Su Majestad…Por favor…˗Mary imploró, con lágrimas en sus ojos.
La reina sonrió solícita. Ya sabía lo que todos querían desesperadamente.
˗Claro…Jamás me olvidaría. Y debo pediros perdón eternamente por haber hecho lo que hice…
Con un chasquido de dedos, las dos amas de cría que antes habían desaparecido, reaparecieron delante de ellos, cargando en sus brazos a los pequeños Gideon y Neal.
˗¡Gracias a Dios! ¡Gracias!˗ Belle corrió llorando para coger al pequeño Gideon de los brazos del ama, quien enseguida lo entregó. El pequeño mostró su sonrisa desdentada al ser cogido por su madre, y Gold se acercó a su esposa, emocionado, y comenzó a juguetear con su hijo.
˗¡Mi pequeño! ¡Gracias!˗ fue la vez de Mary de correr para ir a coger a Neal, que en seguida dio un gritito y estiró sus brazos hacia la morena. David se juntó a ella, también en lágrimas.
Los pequeños estaban sanos y felices, como la reina así había prometido, y ahora estaban de nuevo en los brazos de sus padres, en el acogedor seno familiar, recibiendo mil besos y abrazos por todos lados.
La Reina y Regina se quedaron mirando la escena y sonriendo.
Después de esto, Regina alcaldesa corrió hacia los brazos de Emma Swan y una vez más la besó de forma apasionada. La Reina Regina hizo lo mismo con Clarissa, al lado de la otras dos. Las dos parejas, lado a lado, estaban entregadas la una a la otra, cada una con sus amadas, sintiendo todo el alivio del fin de la guerra, toda la adrenalina y emociones pasadas se estaba yendo de sus cuerpos, y ahora sentían solo las maravillosas sensaciones del sentimiento de amor verdadero que se apoderaba de sus almas y de sus corazones. Alrededor, todos los presentes suspiraban y aplaudían, encantados con todo el amor que emanaba de los cuerpos de aquellas cuatro mujeres, a través de aquel beso.
La noche aún no había terminado por completo. Cosas no muy buenas y tristes aún tenían que hacerse, como reconstruir partes de la ciudad que habían sido destruidas y reconocer y enterrar a los muertos en batalla. Los cuerpos habían sido, cuidadosamente apartados con la magia de muchos hechiceros que allí estaban y colocados lado a lado, algo más a lo lejos, para que cuando todo acabara, pudieran tener la atención y el debido homenaje que todos merecían. Emma, Regina y todos se estremecían solo de imaginar que tendrían que encarar ese hecho y la tristeza los invadía a todos, pero a pesar de la alegría que ahora sentían no podían olvidarse de ese hecho, y más tarde tendrían que encararlo. Y todos homenajearían a esos grandes guerreros como se merecían.
Pero, a pesar de eso, cosas muy buenas y positivas aún estaban por venir. El desenlace de esa noche no era de total desolación, pues aunque era inevitable sentir esa tristeza, algunas buenas sorpresas aún estaban por suceder, como lo que aconteció cuando el beso de las cuatro mujeres concluyó….
