Capitulo 32


Tenten y Rock Lee se hallaban enfrentándose en un violento combate cuerpo a cuerpo. El pelinegro medía la fuerza de sus golpes para guardar su energía, se enfocaba en esquivar los de su amiga quien se los devolvía con debida agilidad y energía. Era el segundo día de entrenamiento ininterrumpido, pronto sería el turno del castaño Neji Hyuga en relevar la posición de Lee como contrincante de la mujer.

Neji estaba enfocado en los precisos movimientos de la joven, analizando su patrón de pelea al mismo tiempo que creaba la mejor estrategia para agotar su chakra mientras el conservaba el suyo. En un momento la franelilla de la castaña se levantó ligeramente cuando realizó un moviendo giratorio evasivo y por un segundo pudo vislumbrar nuevamente el llamativo tatuaje del dragón que ahora se hallaba ubicado en su espalda baja por la zona derecha de su cadera.

No pudo reprimir una sonrisa mientras su mente divagaba hacia el momento en que lo vio moverse por primera vez.

...

/ -- ¡Neji! No vas a creer lo que tengo que mostrarte... - Vociferó con estrépito la joven entrando sin pedir permiso a la habitación que ocupaba el Hyuga con su compañero Rock Lee en aquel laberíntico complejo unos días atrás. Dejó la frase incompleta luego de cerrar la puerta tras de si.

Al girar su cuerpo se quedó como piedra e hizo lo que cualquier mujer normal hubiese hecho de entrar a una habitación y encontrarse con semejante visión: quedarse como idiota congelada contemplándolo de arriba abajo con los ojos desorbitados, boquiabierta.

- Estás desnudo - Murmuró con perplejidad sin cambiar su expresión.

- Lo sé - Neji suspiró colocándose uno de los mechones de su oscuro cabello tras la oreja en un movimiento lento que le dio oportunidad a la castaña de apreciar como de flexionaban sus músculos.

- ¡Estás desnudo!

- Si. Creo que eso ya lo hemos dejado claro -- Tuvo que reprimir una sonrisa divertida mientras la veía completamente abochornada. Sintiendo un impulso completamente inusual en él dijo coquetamente - ¿Te hace sentir incómoda?

Neji Hyuga de pie y desnudo en toda su gloria, con el cabello goteando por su reciente baño y la habitación impregnada con el atrayente aroma de su piel combinado con el del jabón era suficiente para nublar los sentidos de la mujer. El tipo exudaba poder y autoridad aun en esas condiciones, además de una salvaje y aplastante sensualidad que nada tenía que ver con su postura relajada.

Tenten había paseado su mirada por su esbelta figura con músculos que tenían el tamaño perfecto respecto a su complexión y altura. Contempló su marcado abdomen admirando las sutiles cicatrices que señalaban los lugares donde había sido rasgada la piel; era evidente que los ninjas médicos encargados de la reconstrucción de su cuerpo habían hecho un maravilloso trabajo dejando apenas una línea en cada lugar donde había sido atravesado cruelmente en aquella lejana guerra ¡Benditos fueran! Aquel torso no se veía para nada privado de belleza debido a esa marcas sino que por el contrario hacían que lo encontrara más apetecible. Deslizó su vista hasta llegar al ombligo...

- ¡Ahhh! - La castaña gritó dándose cuenta del atrevido escrutinio hacia su compañero y giró tan bruscamente que se golpeó con el umbral de la puerta.

- ¿Estás bien? - Preguntó el Hyuga aprovechando que no lo veía para sonreír silenciosamente con soltura.

- ¡Auch! ¡Si, si, estoy bien! ¡Discúlpame por entrar sin tocar! Anda, cúbrete - Respondió mientras acariciaba su nariz y frente más por el susto de la impresión que por el dolor provocado por el choque.

Tenten se quedó sin habla en su posición dándole la espalda al Hyuga. Trataba de asimilar lo que había pasado. Había visto a Neji desnudo...

Recordaba que una vez casi le pasó lo mismo con Lee, al ser impulsiva entró a la tienda donde se estaba cambiando, solo que el joven alcanzó a taparse antes de que ella pudiera ver algo que de todos modos no había visto ya que se había tapado los ojos y salido corriendo de la tienda riendo por su torpeza.

Pero no había ocurrido así con el Hyuga y su bochorno no se debía únicamente a la vergüenza por el accidente, sino porque lo que vio le hizo subir la temperatura hasta tal punto que sentía su sangre hervir provocándole unas ganas inmensas de recorrer todo su delicioso cuerpo como una salvaje.

¡Diablos! Debía recuperar su compostura ¿A qué venía? ¡Debía recordar rápido a que venía! Con sus manos se dió pequeños golpes en sus mejillas para despertar de su ensoñación.

- ¿Necesitabas algo? - Preguntó el Hyuga luego de unos segundos en que se colocó rápidamente la ropa interior y sus pantalones cómodos de color blanco quedándose sin la parte superior.

Tenten se despabiló cuando escuchó esa voz que tenía años conociendo, solo que ahora le sonó francamente estimulante. Pegó un brinco cuando el Hyuga le tocó el hombro llamado su atención, ella se alejó como si su tacto la quemara cuando en realidad era ella la que estaba ardiendo.

- ¡Discúlpame Neji, te juro que no fue mi intención! - Repitió nuevamente avergonzada con el rostro encendido.

- No te preocupes - Contestó Neji tranquilizándola. Las expresiones de su amiga serían algo que siempre recordaría, se le hacía tan dulce y a la vez lo extasiaba de manera inexplicable, no podía evitar pensar en que la situación había sido tanto divertida como excitante - ¿Decías que tenías que mostrarme algo?

- ¿Qué? - Respondió la joven embobada y aún distraída ¡Dios! Ya lo había visto antes sin camisa no tenía que ponerse como una chiquilla enamoradiza solo por verlo así.

- ¿Tenten?

- ¿Ah? ¡Ah, si! ¡Claro! Tengo algo que mostrarte - Dijo finalmente saliendo de su estado de ensoñación - ¿Recuerdas aquel entrenamiento donde me lastimaste? ¿Cuando empezamos como equipo Gennin? - Le preguntó aún con su rostro sonrojado.

A Neji no le gustaba recordar aquel episodio de hace años. Ocurrió cuando tenían once años y llevaban pocas semanas de haberse establecido como equipo; la había llamado débil provocando que la chica lo atacara y se abalanzara sobre él quien con un sencillo pero hábil movimiento la derribó sin compasión sobre un lote de armas que había cerca, provocando en la joven un profundo corte en su cadera que le dejó una cicatriz debido a su negativa de recibir atención médica inmediata.

Neji no se había disculpado con ella sino hasta un par de años después cuando reunió el valor suficiente para aceptar que había actuado como un desgraciado. Tenten no era débil, nunca había demostrado serlo ni siquiera cuando estuvo en la academia, no recordaba que lo había motivado a llamarla de esa manera. Aunque por aquellos años consideraba que todos eran débiles ante él.

- Tenten - Respondió avergonzado por el recuerdo dándole la espalda para ocultar su bochorno aprovechando la oportunidad para buscar alguna prenda superior que usar - Ya me disculpé ¿Por qué lo mencionas ahora?

- ¡Ya no está! - Exclamó la jóven con premura y una ancha sonrisa adornando su delicado rostro.

- ¿Qué?

- ¡Mira! - Dijo dándole la espalda levantando un poco su camiseta y bajando algunos centímetros su pantalón mostrando parte de su cadera del lado derecho donde se supone que estaba la cicatriz.

Neji miró un tanto impresionado aquella zona de piel que ahora lucía lisa; efectivamente estaba libre de aquella reprochable marca. Se aproximó y sin poder evitarlo pasó sutilmente la yema de sus dedos sobre la inmaculada piel.

Cuando Tenten sintió aquel ligero roce fue como si una descarga eléctrica recorriera su cuerpo, reunió todo su autocontrol para evitar ronronear como una gata ante su tacto.

- Increíble - Murmuró Neji por lo bajo. Estaba alejando su mano cuando vislumbró la cola de aquel dragón pintado en la espalda de su amiga, llamando su atención con un repentino magnetismo - ¿Puedo verlo? - Preguntó pidiendo un permiso silencioso a la joven para levantar un poco su prenda.

- Si - Respondió Tenten entendiendo su petición dándole la espalda por completo, quedando su vista fija en la puerta por donde había entrado.

Neji, un poco atónito por la manera en como la castaña lograba entenderlo si necesidad de darle demasiadas explicaciones se aventuró a levantar por completo la prenda ancha y amorfa. Tenten levantó los brazos para que ésta se deslizada con más facilidad hasta que quedó despojada por completo de ella, la sostuvo con un fuerte agarre sobre su pecho para evitar sentirse demasiado expuesta.

Usaba una pequeña prenda cómoda que le servía de sostén por lo que no estaba tan desnuda como lo había estado su amigo hace unos minutos. Sin embargo, su oprobio se hacía presente debido a la llamativa figura que ahora adornaba su espalda, se preguntaba con inseguridad si aquello desagradaría al Hyuga.

Contenía su respiración mientras mordía nerviosamente su labio inferior ante la expectativa. Cerró fuertemente sus ojos cuando sintió el tacto del Hyuga sobre su piel delineando con sus dedos la figura. Reprimió el estremecimiento que recorrió su espalda, haciendo que la piel se erizara desencadenado una reacción placentera que se extendía por todo su cuerpo, tuvo que apretar vigorosamente sus labios para evitar soltar un gemido ante aquel cúmulo de sensaciones que aquel roce le provocaba.

Se estaba desesperando, el fuego que su zona íntima se extendía rápidamente por sus piernas, sus pezones amenazaban con desgarrar la fina tela de su sostén ¡Dios santo! Este hombre la estaba enloqueciendo con sus sutiles caricias y ella sentía que sus piernas le fallarían en cualquier segundo si no paraba.

Neji estaba absorto en su labor cuando percibió los pequeños espasmos que Tenten trataba inútilmente de reprimir. Aquellas reacciones lo motivaron profundizar sus caricias sintiendo como el ardor de la excitación recorría su cuerpo despertando sensaciones hasta ahora poco conocidas para él. Sin ser consiente, dio un paso hacia adelante casi rozando su torso desnudo con la piel semi descubierta de la mujer. Con su dedo índice dibujo la línea de su columna soltando su aliento en su nuca.

Y allí se fue al diablo todo el autocontrol de Tenten. Exhaló un sonoro suspiro mientras echaba su cabeza había atrás apoyándola en el cuerpo de Neji, dejando a disposición del joven su cuello, quien rápidamente se dispuso a devorarlo dejando húmedos besos desde su hombro hasta el lóbulo de su oreja donde se entretuvo dejando mordidas y lamidas en aquella zona que descubrió tan suave y apetecible.

El hombre sintió una necesidad primitiva de acercarla a su cuerpo para rozar su piel caliente. Dejando salir un gruñido, dio un paso más encajando su figura con la de ella provocando que la joven buscara equilibrio apoyando uno de sus brazos en la puerta cerrada y colocando su otra mano sobre la que él había bajado hasta su cadera presionándola contra su pelvis haciéndole saber a la fémina lo endurecido y palpitante que estaba su sexo.

Tenten no podía contener sus gemidos. Con el cuerpo en llamas se estremecía entregada por completo a las caricias cada vez más atrevidas de su compañero de equipo. Su cuerpo estalló inundado de éxtasis cuando lo sintió amasar sus pechos con brusquedad, lo alejó unos centímetros, no podía resistirlo, lo suficiente para poder girarse.

Neji sintió un repentino vacío cuando el calor del cuerpo de la joven momentáneamente lo abandonó pero todo su desconcierto desapareció cuando unos exigentes y cálidos labios se apoderaron de su boca.

La joven había escuchado hablar de besos que podían hacer flaquear las rodillas pero nunca pensó que llegaría a experimentar algo así, nada más y nada menos que con el atractivo Neji Hyuga. Ese hombre olía bien pero su sabor era aún mejor.

Cada centímetro de su masculino cuerpo estaba íntimamente pegado al suyo frontándose contra ella con la intención de despertar todos sus instintos femeninos. Deslizó sus manos tocando los músculos de su espalda suspirando complacida al sentir como se contraían bajo sus palmas. Neji recorrió con sus manos su espalda otra vez antes de aventurarse a cubrir sus nalgas para acercar más sus caderas mientras arrasaba su boca. Ella seguía acariciando su espalda mientras los mechones del largo cabello castaño del hombre rozaban sus manos como si de erótica caricia se tratara.

Con un repentino sobresalto Tenten salió de su ensimismamiento, alejó a Neji de su cuerpo lo suficiente para que el joven advirtiera el desconcierto en el rostro sonrojado de la castaña haciendo que se detuviera y la miró expectante.

- ¡Neji! - Exclamó aferrándose a sus antebrazos como si de ello dependienta su vida. Bajó su mirada hacia su abdomen provocando que el aludido siguiera el curso que sus ojos habían recorrido.

Un estremecimiento de terror recorrió sus cuerpos cuando observaron como el dragón tatuado en el bronceado cuerpo de la castaña se movía sutilmente, como cualquier criatura se despereza luego haber despertado de su siesta, dejando ver parte de lo que sería su cola oscilar por el costado de Tenten; ella giró ligeramente su cuerpo para que ambos pudieran observar como el dragón había abandonado su espalda y se enrollaba en la zona de su cadera para nuevamente reposar llevándose consigo el arrollador momento de pasión.

Se mantuvieron inmóviles por varios minutos analizando cada instante de aquel intenso y extraño momento. El inoportuno movimiento del dragón se había llevado la excitación de ambos jóvenes dejando como testigo de aquel momento la fría humedad acumulada entre sus piernas.

Neji recuperó su compostura sintiendo como su pulso, temperatura y respiración volvían a la normalidad; inclinó su cuerpo para recuperar la camiseta de su compañera del suelo y entregársela caballerosamente mientras la joven sonreía nerviosa sin perder su mirada coqueta.

- Gracias - Dijo después de tragar grueso para recuperar algo de humedad en su seca garganta y se colocó la prenda con calma.

Neji le devolvió la sonrisa con complicidad mientras se ponía una camiseta en el momento oportuno antes de que Lee irrumpiera en la habitación chocando con el cuerpo inmóvil de la fémina perteneciente al equipo Gai.

- Oh, Tenten - Dijo levemente sorprendido por encontrarla en la habitación - Tu hermana estaba preguntando por ti.

- ¡Ah, si! Gracias Lee - Le dijo sonriente y agregó para Neji - Bueno, eso era lo que venía a mostrarte - Dijo despidiéndose de Neji con una elocuente mirada que mostraba un destello de la fogosidad que había saboreado en ella hace pocos minutos.

Neji se acercó para cerrar la puerta devolviéndole la mirada con la misma intensidad que ella le dedicaba. Lee ya había entrado por completo a la habitación por lo que no pudo notar nada extraño en sus amigos.

-- ¿Qué quería mostrarte? - Interrogó el pelinegro mientras se despojaba de su chaleco táctico y banda ninja con intenciones de entrar al pequeño baño de la habitación.

Neji había olvidado momentáneamente a qué había venido su compañera en primer lugar, solo se le ocurrió decir lo último que aconteció. Su dragón tatuado se había movido de lugar y él necesitaba tomar otra ducha. /

...

De regreso a la realidad, Neji rememoró todo aquello sin darse cuenta de la inquisitiva mirada de la gemela sentada a su lado. La joven los admiraba divertida reconociendo en su semblante la razón de su sonrisa al mirar a su hermana.

/ Unos días atrás se hallaba con su hermana en la habitación que compartían ya que desde que se habían reencontrado permanecían juntas la mayor cantidad de tiempo. Su gemela se había sobresaltado al notar que sus manos tenían un aspecto liso; Ziyi la miró extrañada sin entender la razón de su sorpresa sino hasta que esta le explicó que por su constante uso de armas tenía algunos callos y cicatrices en sus manos, no evidentes debido a su perfecta habilidad en el manejo de herramientas, pero ella misma las percibía.

Y ahora estaban perfectas, sintió tanta curiosidad que empezó a inspeccionar todo su cuerpo buscando aquellas marcas distribuidas por todo su cuerpo: un corte antiguo en la planta del pie, una vieja quemadura que había dejado un sello explosivo en su muslo izquierdo, una desviación en su muñeca cuando sufrió una grave fractura; podía contar las cicatrices con una sola mano, sin embargo la desaparición de una en particular provocó en ella un estallido de carcajadas nerviosas y dejó la habitación afirmando que quería ver la reacción de Neji cuando se la mostrara.

Ziyi se quedó tranquila en su habitación revisando con curiosidad las armas que su hermana estaba inspeccionando, ya que pronto empezaría un régimen de entrenamientos para determinar el alcance de sus nuevas y viejas habilidades.

Se extrañó al darse cuenta de que los minutos pasaban y su gemela no había regresado ¿Sería que se había perdido? Después de todo aquellas catacumbas eran un laberinto. Se asomó fuera del cuarto para echar un vistazo y ver si estaba cerca, al no vislumbrarla dejó la habitación tomando rumbo hacia la amplia sala que hacia las veces de comedor. A mitad de camino se encontró con el excéntrico ninja de mayas verdes a quien reconoció como compañero de su hermana. Le pregunto si la había visto y él le respondió que al encontrarla le haría saber que ella la estaba buscando, la joven agradeció y regresó a su antigua localización.

No transcurrieron más de diez minutos cuando su hermana regresó al dormitorio con una expresión ausente y su rostro encendido.

- ¿Ocurrió algo Gen? - Le preguntó, llamándola por su nombre real como solían hacer cuando estaban solas. Su hermana se dejó caer en la cama con sus brazos extendidos soltando un sonoro suspiro que preocupó a Ziyi provocando que esta se acercara a observarla. Tal vez había discutido con el joven. O tal vez no.

Dejó salir una sonora carcajada cuando leyó la expresión de su hermana, con voz sugerente dijo: - ¿Y qué tal estuvo?

- No es lo que crees - Respondió Tenten riendo contagiada por sus carcajadas, se sentó adoptando la posición de loto dejando relajar sus músculos.

- ¡Claro que no! No hubieses regresado tan rápido de ser así - Contestó riendo con más libertad instando a su hermana a unírsele - ¿Y bien? ¡Cuéntamelo todo! - Dijo sentándose a su lado abrazando una almohada como si esperara un gran relato. Tenten al verla se sonrojo producto de la ternura que irradiaba su hermana.

- Ash, no te emociones. No es como si fuera una "historia de amor", fue algo que empezó hace pocos meses - Dijo observando el rostro ansioso de su hermana quien esperaba con ansias que prosiguiera. Soltando una última risita nerviosa relato:

- La verdad es que no estoy segura de cuando empezó, pero siempre he sabido que sentía una "atracción" por Neji. Nunca me atreví a alentar esos sentimientos porque ¡Debiste verlo cuando empezamos como Gennins, era todo un idiota repelente! - Comentó rememorando.

- Solía decirme a mí misma que solo era admiración, así como lo que sentía por mi sensei o por Lee. Debes ser testigo de la fortaleza de esos tres - Dijo negando con su cabeza dando a entender que aquellos hombres eran ridículamente dignos de admirar - Yo siempre estaba preocupada por no quedarme atrás, así que enterré esos sentimientos y me dediqué con todas mis fuerzas a entrenar para volverme más fuerte. No iba a perder mi tiempo tratando de conquistar a un imposible, dejaba toda esa frustración en el campo de entrenamientos. En realidad, fue una buena motivación - Dijo a carcajadas.

- ¿De que hablas? - Interrumpió Ziyi - En nuestra aldea todos los chicos se peleaban por llamar tu atención.

- No digas tonterías, eso ocurría porque no sabían distinguirnos - Respondió despreocupadamente.

- ¿Y qué me dices de Kenshin? - Replicó sonriendo coqueta, sacando a colación aquel antiguo amor adolescente de ambas.

- ¡Oh Dios! ¡Kenshin! ¡Lo había olvidado por completo!

- Yo no lo olvido ¡Me lo quitaste! - Respondió su hermana fingidamente ofendida.

- Fue una competencia justa y lo sabes.

Las jóvenes rieron con soltura al rememorar aquel momento de su lejano pasado, cuando habían sido muy felices en sus pacíficas tierras.

~ Genji y Ginchiyo a la tierna edad de quince años solían ir al manantial a recoger agua. Uno de esos días vislumbraron a un joven alto y musculoso algunos años mayor quien tomaba un baño en aquel remoto lago; se quedaron a lo lejos admirando el cuerpo masculino ya que en su inocencia nunca habían detallado de esa manera la anatomía de un hombre a pesar de estaban familiarizadas con la desnudez del cuerpo humano, ya que su madre era la curandera del pueblo.

Cuando el joven se hubo retirado ambas se miraron diciendo al mismos tiempo "yo lo ví primero". De esa manera inició una cordial rivalidad por conquistar a aquel misterioso joven de largo y abundante cabello anaranjado, con unos ojos dorados que robaban el aliento.

Ambas lo conocieron por individual, ambas lo besaron y preguntaron a los espíritus cuál de los dos besos le había gustado más, ya que nunca le dijeron al joven que eran gemelas; por lo cual, eso determinaría a la ganadora de la competencia.
Su madre al descubrirlas les dió una fuerte reprimenda por engañar al inocente joven y les prohibió volver a buscarlo, pero los espíritus ya habían alcanzado a decirles que el joven había disfrutado más el beso con Genji, dándole así el triunfo en la amistosa contienda. ~

- ¿Es más guapo que Kenshin? - Preguntó Ziyi.

- ¡Y besa mucho mejor! - Dijo prorrumpiendo nuevamente en carcajadas.

- Oye pero, ¿Entonces que va a pasar entre ustedes? ¿Él también está enamorado de ti? ¿Cuando empezaron con todo esto? - Interrogó Ziyi.

Tenten suspiró retomando la historia.

- Me había prometido no preocuparme por cosas románticas. Entonces Neji empezó a cambiar un poco haciéndome las cosas muy difíciles. ¿Sabes? Era sencillo ignorarlo cuando se portaba como un cretino orgulloso con complejo de superior, pero cuando cambió todo se hizo tan difícil - Dijo tapándose el rostro con una almohada como tratando de contener sus sentimientos.

- Aun así logré ocultar muy bien mis sentimientos. Crecimos y nos hicimos más fuertes, siempre entrenábamos juntos, escalamos peldaños, nos apoyamos mutuamente; su vida mejoró bastante luego de aceptar que el destino no es infalible y yo estaba muy feliz por él ¡Bendito sea Naruto! Ya lo conocerás - Dijo sonriendo al pensar en lo estúpido y asombroso que es el Uzumaki. Se preguntó cuál sería su reacción al conocer a su hermana, seguramente graciosa.

- Después de crecer la vida de ninja nos absorbió, entre tantas cosas hasta yo misma había olvidado esos ocultos sentimientos por él. Neji es un genio ¿Sabes? Creo que siempre supo lo que sentía por él.

- O tal vez no - Intervino Ziyi - Puede ser un genio pero sigue siendo un hombre y, como todo hombre, son idiotas en relación a los sentimientos. Seguramente no se había dado cuenta de sus propios sentimientos hasta hace poco tiempo.

Tenten sonrió con soltura dándole la razón a su gemela -- Tienes razón, esta "cosa" entre nosotros ¿Cómo podría llamarlo? ¿Complicidad? Lo cierto es que es "algo" que empezó hace pocos meses. Puede que no esté segura de cuando Neji comenzó a demostrar sentimientos por mi pero estoy segura de cuando me di cuenta de la realidad de mis sentimientos, fue cuando declararon la guerra.

- Todo fue tan precipitado que a penas tuvimos tiempo de despedirnos pero nos reunimos con el equipo y prometimos vernos otra vez; esa noche no tuve el valor suficiente para confesarle mis sentimientos, tal vez no era el momento o quizás era el momento perfecto, lo cierto es que fui cobarde y decidí decírselo después - Un frío estremecimiento recorrió su cuerpo al recordar los acontecimientos de aquella guerra y Neji muriendo frente a sus ojos.

- Él estuvo a punto de morir y yo sentí que mi mundo se desmoronaba, hubo una pequeña posibilidad de que se salvara, así que me aferre a esa esperanza y seguí batallando. Cuando todo terminó el estaba en coma, no pensé que lo lograría - Dijo sumiéndose en una profunda melancolía, como si al recordar todos aquellos hechos volviera a dominarla la desesperación.

- Lo logró - Dijo Ziyi poniendo una de sus manos sobre la de su hermana trayéndola a la realidad.

- Si - Dijo Tenten desconcertada al principio para luego sonreír cálidamente - Si, lo hizo y entonces decidí confesarle mis sentimientos. Pero no soy estúpida, primero iba a comprobar si había alguna posibilidad de que me correspondiera porque ¿De qué me iba a servir declararle mis sentimientos si él no me correspondía? Te confieso, solo porque eres tú, que no quería quedar en la misma situación que Sakura o Ino, eternamente enamoradas de Sasuke recibiendo de él solo su indiferencia, aunque tal vez ellas son mas valientes que yo en ese aspecto.

- ¿Sakura es la chica del cabello rosado? - Cuestionó Ziyi haciendo memoria para luego entender a lo que quería llegar su hermana - Umm, creo que entiendo tu punto. Está enamorada de aquel chico de mirada gélida.

Tenten asistió antes de proseguir - Todos lo saben y más de una vez la ha rechazado. Nada más de pensar en que algo así me pasara con Neji fue suficiente motivación para ocultar mis sentimientos o, como hice luego, aventurarme a buscar un atisbo de algo, antes de decirle cualquier cosa.

- Así que me atreví y una noche lo besé - Dijo sonriendo avergonzada - Pero después de eso, todo se ha complicado, en parte gracias a Muneshige.

Ziyi se sintió culpable, en su expresión se mostró la aflicción por haber interrumpido la sencilla vida de su hermana de manera tan abrupta, si no se hubieran encontrado tal vez ella estaría feliz con el amor de su vida.

- ¡Alto! - Dijo Tenten - Aleja esos sentimientos de inmediato - Ordenó mirándola con intensidad. Se aproximó para tomar sus manos y le dijo: - Escúchame bien; nada, absolutamente nada hay que lamentar. No cambiaría nada de lo que ha pasado, ni de lo que va a pasar. Estamos juntas ahora, usaré toda mi energía y poder para que eso siga así. Si Neji siente por mí la mitad de lo que yo siento por él entonces me esperará. Tranquila, superaremos esto - Y agregó con una expresión coqueta - Además hoy estuvo muy apasionado, todo lo contrario a su actitud seria y correcta, eso me deja esperanzada.

- ¡Nada más mira como te dejó!

- ¡Si! Creo que voy a tomar otro baño.

- Seguramente él también. /

Pasaron la noche riendo y rememorando historias similares sobre antiguos amores y conquistas antes de caer dormidas. Realmente Tenten había pasado sus vidas siendo una guerrera con muy pocas oportunidades de explorar los misterios del amor y la pasión. Por otro lado, Ziyi incluso había llegado a casarse en su ignorancia de los recuerdos que la abrumarían al llegar a los veinticinco años pero al igual que su hermana estuvo de acuerdo en que ningún viejo amor o amante se podía comparar con aquel que había conquistado su corazón en su primera vida, así como Tenten sentía que el chico Hyuga había conquistado su cuerpo y alma en esta vida.

Se quedó dormida deseando con todo su ser ver a Muneshige una vez más, aunque fuera en sus sueños.

...

Ziyi observaba a Neji desde su lugar, estaba tan absorto observando a Tenten entrenar que no se daba cuenta de su descarado escrutinio. Lo vio embozar una vacilante sonrisa y mover su cuerpo incómodo cambiando su posición mientras intentaba encubrir un leve sonrojo que Ziyi relacionó con el recuerdo de aquel fogoso episodio.

Sonrió para sí misma volviendo su mirada hacia los combatientes. Su hermana aún no lo sabía pero ese hombre no solo la correspondía, sino que la amaba profundamente.

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Notas:

Uno. ¿Les gustó la escenita? Perdón, es algo muy ligero pero quería intentarlo. Además ya era hora 😅

Dos. ¿Han chismeado con una hermana, prima o amiga?