Capitulo 31 Un Uchiha
Corría al salón tanto como podía se me había hecho tardísimo y seguro la clase ya había comenzado vería como convencería al profesor de dejarme entrar, corri por las escaleras y los pasillos como loca, hasta llegar a mi salón, el aire me faltaba peor no podía perderme esa clase por nada del mundo y mucho menos los créditos.
—Teacher can I enter?
—Miss Uchiha, you're 20 minutes late
—Sorry, but I was in school service… I was reviewing my tutoring documents
El hombre suspiro y me dio pase de entrada, me sente en mi lugar y anote rapido lo que habia en la pizarra…
Habian pasado siete años, yo me encontraba en la universidad, estudiaba la licenciatura en ciencias políticas en Londres, quería continuar con el legado de la familia, supongo que la sangre de político corría en mis venas y no la de doctora, mama había intentado meterme al mundo de la medicina pero eso en definitiva no era lo mío, decía no sentirse decepcionada que aun le quedaba Satorō para convertirlo en un gran medico… pobre de mi hermanito, mama se la pasaba comprándole juguetes relacionados con la medicina…
Ahora no solo corría por mis exámenes y los deberes sino porque ya debia comenzar a realizar mi servicio como becaria en alguna oficina gubernamental o dependencia política desde el año pasado, pero papa y el abuelo insistían en que lo hiciera al servicio del buffet Uchiha, lo cual complicaba todo pues los intercambios se daban solo hasta el tercer año y debí esperar hasta ahora para tramitarlo y me habia atrasado con ello a diferencia de mis compañeros, era como deber una materia.
—Your exchange was accepted, Miss Uchiha, as was the application for your internships as an intern at the Uchiha buffet.
Celebre como loca cuando el intercambio fue aceptado al igual que mis pasantías en el buffet Familiar. Mama estaba feliz de que por fin luego de tantos an os volviera a Japón con ellos…
Después de que papa finalizo su trabajo como embajador se dedico de lleno a su trabajo como secretario de relaciones exteriores, mama y yo nos mudamos a Londres con el bebe, pero no duramos todos juntos, pues al cabo de dos años papa fue postulado par el cargo de primer ministro despues del trabajo del sr. Uzumaki quien estaba feliz de que papa le precediera, por ello tuvo que regresar a Japón con mi madre y Satorō, yo me quede en Londres ya habia presentado mi examen para la escuela de leyes y prefería quedarme en Londres, algo que mis padres apoyaron y decidieron respetar mi decisión.
Ahora de vuelta los primeros dias no salía de casa de los abuelos y mis tíos nos tenían ocupados con fiestas de bienvenida y recepciones que el que mas disfrutaba era mi hermanito a quien todos mimaban por ser el mas pequeño, mama peleaba que no lo mimaran tanto o se pondría mas malcriado de lo que ya era, los siguientes días los ocupe para ver a mis amigos, a la mayoría no los habia vuelto a ver desde que e había ido, pero a Boruto y Chocho si, en algunas vacaciones nos habíamos visto para ir algunos lugares o nos habían visitado.
—Al fin vuelves Sarada chan —Sumire me abrazo—
—Me da gusto verte Sumire…
Sabia de sobra de buena fuente que ella y Boruto llevan meses de novios lo cual me alegraba por los dos.
—Tardaste en volver Sarada —Mitsuki me sonrió—debe haber un motivo
—Mitsuki no seas grosero! —Chocho lo golpeo—
—Jajaja… de hecho tiene razón jajaja.. volví porque debo hacer mis pasantías de la carrera y las haré en el bufete familiar.
—Otra que cae en el legado familiar —Boruto me sonrió el mejor que nadie me entendía con eso del peso familiar, todos nos reímos—
—Si, ayudare con la campaña de un candidato senador jajaja
Literal me rei sola porque todos se quedaron callados, chocho se empino la bebida y se fue por mas.
—Es un mal tipo?
—Que? No para nada, dicen que e muy bueno, de hecho Shikadai trabaja con él
—Enserio? Bueno lo vere ahi, sera bueno tener una cara conocida cerca….
—Por cierto es verdad que tuviste un hermanito? —Shumire me pregunto enseguida por Satoró e hice lo que mejor sabia hacer, presumir al malcriado que era precioso—
—Si y es hermoso se parece a su hermano, es muestro fotos…
Mi hermanito era la sensación para todos, era hermoso y mi mejor motivopara ser mejor, había aprendido de papa el deber de forjar un mejor futuro para los demás y por mi hermanito construiría un mejor pais para que el creciera feliz. Por eso ene cuanto se me dio mis deberes me presente en ls oficinas del candidato a senador, al llegar note que no era como las oficinas que acostumbraba a ver, eran mas sencillas, menos ostentosas, habia mucha gente ayudando de manera voluntaria lo cual me sorprendía mucho, subí hasta la oficina principal, toque pero no recibí respuesta, estaba por volver a tocar cuando la puerta se abrió, entre la persona que abrió salió detrás de la puerta…
"Oh por Dios!"
—Supongo que la envía el buffet Uchiha… —se fue a su escritorio y se sentó— iré por el puesto de senador del sector 16 como candidato independiente supongo que ya le dieron esa información previa…
Hablaba como si yo fuera una desconocida, como si mi presencia no le sorprendiera, quizá él sabia que yo iría a verlo, quizá el sabia que estaría ahí ese día, peor aunque lo supiera me sorprendía la naturalidad con la que hablaba y la frialdad e impersonalizad con la que se refería a mi.
—… puedes llamarme Lic. Kara o simplemente Lic. Kawaki
Me hablaba asi porque yo nunca le importe y si yo no le habia importado ahora él no me importaría a mí.
—Entendido Licenciado.
Tuve que mantenerme estoica todo el dia, sin hacer gestos, sin hacer corajes o dar algún indicio de que eso me importaba, realice las tareas que debía y las investigaciones debidas, cuando llego el momento de irme pedí un taxi que me llevara con urgencia al Buffet quería respuestas y las quería ya! Al llegar mi abuelo conversaba con mi tío.
—Ocurre algo querida? —mi abuelito me miro—
—Sabían que el senador era Kawaki? —mi tío miro a mi abuelo— que ocurre?
—No lo sabias?
—No! Nadie me dijo nada… y al parecer soy la única que no sabia nada aquí.
—Será mejor que hables con tu papa, esta en la oficina de tu tío, ve con él
Salí casi hechando chispas, antes de entrar trate de calmarme, si bien era el primer ministro ante todo era mi papa… toque y papa me dio entrada, estaba en una llamada, al parecer no era su día porque por lo que oía discutir con mama, que queria volver a ejercer la medicina y papa no estaba muy de acuerdo con ello, según para él Satoró era un bebe que aun necesitaba de sus cuidados.
—Lo hablamos cuando llegue… tengo asuntos que atender, Sarada me espera… —se tallo el rostro— si… si… igual yo… si. —colgó— Que ocurre?
—Lo sabias? —me miro y se tumbo en su silla, eso me respondía, era obvio que lo sabia— tu lo supiste siempre no es así?
—Por supuesto… quien crees que pagó su carrera, quien le pagó los estudios y los gastos en el extranjero, quien crees que esta financiando su campaña en gran medida…
—Pero… Tu lo enviaste lejos…
—A estudiar, lo envíe lejos a estudiar… no lo quería cerca de ti porque era una distracción para ti e incluso para él mismo, seguía siendo el mismo inmaduro y rebelde que llego a casa, cuando lo regrese a Japón ni así entendió… hasta que realmente perdió todo entendió que las oportunidades solo se dan una vez y a prendió a valorar las cosas quizá a la mala pero lo entendió —no entendía bien esa ultima aprte— el punto es que maduro por fin.
—Por que lo apoyas?
—Porque no es un mal chico, es un chico que se ha esforzado en salir adelante y llegar a donde esta, si gana sera el senador mas joven en la historia, se que quiere realmente ayudar a la gente y tiene la voz para representar a la gente que lo necesita y ellos lo apoyan y lo respaldan
—Hablas como si estuvieras orgulloso de él
—Lo estoy… —papa me miro serio— y quiero que trabajes con él, porque representara a los Uhcihas ante el senado, así que no es solo por cuestiones de ideología, sino de orgullo familiar, un Uchiha siempre ha estado en el senado y esta vez no será la excepción
—Un Uchiha? —tome mis anotaciones y busque su perfil…
—Kawaki es Kawaki Uchiha… la adopción continuo —Mire el documento y decía Kawaki Kara— esta usando su antiguo apellido para que no lo relacionen directamente con nosotros, no quiere ganar por nuestro abolengo político, menos sentirse favorecido porque yo sea el primer ministro… quiere hacerse de un nombre por sus meritos…
Me aguante las ganas de protestar, hasta parecia mas su hijo él que yo, hablaba de Kawaki con tanto orgullo, que mejor me trague las ganas de decirle que ese pendejo me había dicho fácil en al cara, casi me habia llamado puta hacia años, solo le di la garantía que trabajaría dando todo de mi para que Kawaki ganara, me retire para hacer mi berrinche y soltar mi coraje a gusto a solas.
Como si eso no fuera lo único debía no solo ser casi su asistente personal y tener que mantener sus citas y eventos a dia, sino que encima debía acompañarle a los eventos de mitin político o cenas de recaudaciones de fondos. Odiaba tener que estar con él, porque aunque me lo quería agarrar a bofetadas por las cosas que me habia dicho en el pasado, reclamarle sus palabras, su maltrato, su traición, no podía dejar de sentir muchas cosas por el que me aturdían, se veían muy guapo en su traje, siempre tan propio… me dolía sentir lo que despertaba en mi porque sentía que me traicionaba a mi misma, tantas noches que había llorado por él, tantas noches que me había repetido que él no lo valía, pero mas me dolía que se habia invertido en el hombre que yo imagine que un día seria y no estaría a mi lado, no estaría conmigo…
—Señorita Uchiha por hoy es todo. —se dio la vuelta y se fue—
Esa eras forma de decir que la jornada laboral habia terminado y ya me podía retirar a mi casa, me fui a la barra y pedi una margarita… luego otra, otra y otra hasta que la vista se me puso nubosa, era momento de irme a casa, busque mi movil pero no estaba en mi bolso, rebusque en mi mi cuerpo pensando haberlo metido entre el vestido y nada…
"Mierda"
Camine apra buscar un taxi, pero casi me iba de bruces contra el piso, pero alguien em cogió por detrás.
—Perrrdoon… hip!
—Sarada… que demonios —lo mire y aunque no podía ver ni quien era de tan ebria que estaba, ese aroma y esa voz eran de alguien que odiaba y amaba a morir—
—Suuueeeltaaame… hip… Kiwaki hip
—Estas ebria…
Sentí como me jalaba hasta el estacionamiento, me metió a su coche y me puso el cinturón de seguridad sin dejar de parlotear, me decía muchas cosas que no entendía.
—Shuuuu! Shaaa caashaateee…
—Ja… un dia dijiste que el alcohol era malo
—Meee gusstaaan las coosaaasss malaasss hip! Shaaa vezzzz me guuustasteees tuuuu… hip!
—Si te llevo asi con tus padres nos mataran esta vez, pasaremos por un café antes.
—Noooo nooo quieerrrooo… Bajameeeee — no se detuvo— Bajaameeee —puse mi mano en la palanca para abrir— baajaameee hip! O me bajoooo
—Sarada que demonios!
—Bajammeeee hip! —abrí la puerta y si no es por qué llevaba el cinturón me habría caído del coche andando—
—Sarada que mierda! —dio el volantazo para estacionarse y la puerta se cerro de golpe—
—Me voy hip! —me quite el cinturón y me baje del coche—
Comencé a caminar sin rumbo, sentía que los tacones me hacían tambalear mas de lo que ya caminaba mareada, mis ojos comenzaban a cerrarse de sueño y pesadez, sentí que de nuevo me copian por detrás con fuerza.
—Sueeeltameee Kiwaki…. Hip! —trate de darle un golpe pero me sujeto con fuerza hasta sofocarme, lo mire y ese no era Kawaki— Tu no eres Kiwaki hip!
—Que bonita chica… —su mano se deslizo por mis muslos hasta mi entre pierna tallando.— ven aqui…
—Sueltaameee!
Intente gritar pero no pude porque ese hombre me sofoco con su mano y me jalo hasta un callejón, sentí que bajo mi escote de golpe hasta desgarrarme el vestido y empece a llorar. Trataba de zafarme pero no podía. De pronto el hombre me soltó y caí al piso llorando, me intente cubrir el cuerpo rápido, comencé a gatear cuando me volvieron a sujetar.
—Sueeltameee! Auxilio! —patalee con fuerza y quite mis manos del pecho que me cubrían la desnudes para ponerme a soltar manotazos, poco me importaba estar en topless a media callejón— auxilio!
—Sarada calmate! —solte un codazo y escuche que se quejo— Ah mierda Sarada! —pero ni así me soltó— soy yo Kawaki!
Me detuve y me soltó, me gire y vi al otro hombre en el suelo molido a golpes, miré a Kawaki y me abrace de él llorando, aferrándome temblorosa.
—Soy una to-tonta… u-una gran to-ton-tonta…
—No eres una tonta Sarada —Kawaki me abrazo con fuerza— solo estas enojada conmigo y soy consciente de ello…
Me despego de su cuerpo y miro mi rostro, me cubrí los pechos y el me acerco a su boca.
—Perdoname Sarada… perdoname… —bajo su boca y me beso.—
