Descargo de responsabilidad: Fate y sus derivados, no me pertenece, toda su historia y personajes pertenecen a Type moon.

Aclaratoria: Lo que está dentro de un guion es diálogo y lo que está dentro de comillas es un pensamiento o similar.


Capítulo 34, Entre el lobo y el dragón.

Merlín y Shirou se encontraban caminando por los corredores del laberinto, hace un cuarto de hora, había tenido lugar un gran temblor que sacudió toda el lugar…

—¿Estás seguro de que fue Gray quien creó ese gran temblor?

Merlín asintió—. El poder de Rhongomyniad es sin duda aterrador.

—¿Rhongomyniad? ¿La lanza de Altria?

Una vez más, el mago de las flores volvió a asentir—. ¿Vivían no te habló de esta?

—¿Vivían? ¿La dama del lago? —Shirou se mostró confundido mientras intentaba recordar un encuentro como ese—. Yo no lo recuerdo… La dama del lago era una elemental, un hada que custodiaba a Excalibur, la única hada yo he conocido es… —Shirou abrió sus ojos—. ¡No puede ser! ¿¡Ella era…!?

Merlín asintió—. Sip, la misma hada que te entregó los fragmentos de Caliburn y que te guio en contra del espectro de la cacería salvaje.

En ese momento, Shirou recordó su conversación con la hada—. Ella me insinuó que Gray la poseía, y me advirtió que tuviera cuidado porque su poder no es algo que un humano deba poseer, y que ni siquiera Altria pudo manejarla sin el peligro de perder su humanidad. Me advirtió que a Gray podría pasarle lo mismo…

—Exactamente.

No obstante, Shirou ladeó la cabeza confundido—. Sin embargo, nunca la he visto utilizarla…

Merlín esbozó una sonrisa—. Es bastante extraño. De hecho, la ha utilizado en varias ocasiones; sin embargo, por diversas razones, nunca te has encontrado en el mismo lugar cuando ella la ha utilizado… —Por un momento, el mago de las flores se mostró pensativo—. Tal vez será mejor que te explique en detalle lo que podría provocar Rhongomyniad…

—¿Gray realmente puede perder su humanidad? —preguntó el chico preocupado.

—Sí. Verás, Rhongomyniad es una torre de luz que ancla las capas del mundo. La autoridad de la torre se otorga en la forma de una lanza. En su momento, fue entregada a Altria. Originalmente, la lanza sagrada actúa como un "pilar de luz " que une los dos lados del mundo: la capa exterior del mundo (la realidad) y el reverso del mundo (la ilusión). Esta existe para asegurar la estabilidad del mundo, de hecho, es una de las razones por la cual la magia no ha desaparecido aún más rápido de lo que lo está haciendo.

—Pero ¿qué tiene que ver eso con que Gray pierda su humanidad?

—La lanza es una construcción divina, los mortales no pueden ejercer ese tipo de poder de forma natural. Esto normalmente causaría la muerte de quien sea que estuviera blandiendo dicha construcción. Pero… Digamos que Rhongomyniad es una excepción. En vez de destruir a su portador, le otorga su protección, con el paso del tiempo, la lanza moldea a su usuario convirtiéndole en alguien adecuado para su uso. Y alguien adecuado sería…

—¿Una deidad? —preguntó el chico con duda.

—Exactamente. El usuario se convierte en una deidad con la capacidad de manejar la lanza; pero, hay una gran diferencia en cómo ven el mundo los seres humanos y los dioses. Si bien no voy a decir que los dioses son seres con una perspectiva completamente inhumana a la hora de ver el mundo, estos tienen una perspectiva muy diferente a la de la humanidad, desde ese punto de vista, Gray perdería su forma de ver el mundo como humana y, por ende, dejaría de ser humana.

Shirou se mostró preocupado—. ¿Cómo sería ella, si eso ocurriera…?

—Quien sabe… El cómo sería Gray después del proceso de deificación depende del poder de la lanza y de la propia Gray; sin embargo, no sería la misma. —Merlín suspiró—. Los dioses son seres a veces erráticos, muchas veces no comprenden los sentimientos humanos, o la vida humana en general, son pocos los que se acercan al punto de vista de la humanidad y, generalmente, estos son dioses menores o dioses relacionados de alguna manera con un sentimiento humano.

—Alguien con el poder de manejar la lanza… sería un dios de la lanza, y… no sería un dios menor, ¿verdad?

Merlín esbozó una tenue sonrisa—. Para nada.

—¿Hay alguna forma de evitarlo?

—Bueno, por ahora, no hay peligro de que eso ocurra. Rhongomyniad está sellada dentro de Add, así que Gray solo libera su poder por pequeños intervalos de tiempo, en ese sentido, supongo que debemos agradecerle a Morgan haberle creado.

—¿Morgan lo creó? ¿Por qué? Siempre la vi como una opositora del Altria, ¿por qué ayudaría a preservar la lanza?

Merlín frunció su ceño—. Si soy sincero, no estoy seguro. Pero si conozco a Morgan tanto como creo, te advierto algo: hay alguna razón oculta por detrás.

—¿Pondrá a Gray en peligro?

—Normalmente te diría que no; pero Gray es diferente de todos los anteriores portadores de Add. Ten un ojo abierto, solo por si acaso…

Shirou asintió.

—En el caso de que Add se dañara de algún modo, entonces, si sería un problema…

—¿Podríamos hacer algo en ese caso?

—No puedo asegurar nada; pero… Tú eres su vaina, ¿no es así? Tú deberías ser capaz de protegerla.

—¿Eh? Pero, ¿Cómo?

Merlín sonrió—. Lo entenderás si el momento llega…

Mientras caminaban y se adentraban más en el laberinto, Merlín intentaba explicarle al chico todo tipo de cosas, desde estrategia a la hora de enfrentar a diversos enemigos, hasta los fundamentos que debía tener en cuenta a la hora de liderar a un grupo, algunas leyes, normas de comportamiento, incluso cosas sobre el reverso del mundo, sobre la naturaleza humana, etc. Algunas de estas cosas Shirou creyó que nunca las utilizaría; pero, viniendo de Merlín, creyó que sería estúpido no escucharlo, a fin cuentas, el mago de las flores era recordado por ser extremadamente sabio.

—Por cierto, Shirou… —preguntó el mago.

—¿Sí? —contestó el pelirrojo.

—¿Qué piensas de tus relaciones con los demás?

—¿Con todos los demás?

—Con las personas más cercanas a ti —especificó el mago.

—Creo que están bien… —respondió él con simpleza.

Merlín sonrió—. Me alegra que estés escuchando consejos; pero, intentar decir medias mentiras a uno de los mejores magos de la historia… ¿No crees que es un poco descarado?

Shirou frunció el ceño ligeramente—. Bueno, con la mayoría, están bien… —se corrigió.

—¿Y con la minoría…?

El pelirrojo suspiró—. ¿Es necesario que lo diga? Ya lo sabes, ¿verdad?

Merlín asintió con una sonrisa—. Sí; pero es bueno que encares tus problemas de frente.

El pelirrojo bajó su mirada por unos momentos—. Bien… Hubo un problema, hace algunas semanas, en el taller.

—¿Por qué razón habrá sido…? —preguntó el mago a nadie en particular, como si no lo supiera.

—Por… —Shirou suspiró— Creo que… Por mi culpa…

Shirou se sentía como aquella vez que Altrouge le había hecho abrir los ojos con respecto a los sentimientos que tenían los demás en relación a él.

—¿Y por qué crees que fue tu culpa?

Por un momento, el magus se quedó pensativo—. Supongo que no fui lo suficientemente… ¿Precavido…? ¿Previsivo…?

—Decisivo —Le corrigió el mago—. La palabra que buscas es, decisivo, Shirou.

—¿Decisivo? —De todas las palabras que a él se le ocurrieron, esa no fue una de ellas.

Merlín asintió—. Sí, decisivo. Ya sabías lo que ocurriría cuando esas dos se encontraran, detener a una de las princesas de los apóstoles y a una maga tan habilidosa como Manaka, ¿realmente creíste que podrías lograrlo por tu cuenta?

El chico bajó su cabeza y el mago siguió hablando.

—No hubieras podido detener el conflicto, aunque quisieras, no contra esas dos, no de ese modo.

—¿Entonces, que debí haber hecho?

—Debiste preguntarte, ¿por qué esas dos pelearían cuando se encontraran? Después de todo, no es como que fueran enemigas juradas o algo así, ¿verdad?

El chico negó con su cabeza, aun con la cabeza baja.

—Ya lo sabes, ¿verdad? Después de todo, ambas fueron muy claras con sus sentimientos hacia ti.

Shirou asintió; pero no dijo nada más.

Merlín suspiró internamente, sabía que esto iba a ser difícil, en cierta manera, agradeció que no tuviera que tener esta discusión con Altria, eso hubiera sido realmente complicado. Aunque, por otro lado, la charla que terminó en la concepción de Mordred, probablemente fue incluso peor…

Al ver que el chico no diría nada más, el mago decidió presionarlo, él sabía que, si Shirou no entendía y arreglaba sus problemas, estos se volverían más devastadores con el paso del tiempo.

—Entonces, ¿qué piensas?

El chico no dijo nada durante unos instantes; pero, finalmente, él habló—. Es complicado…

Merlín sonrió—. Por supuesto que lo es. Las relaciones no son tan sencillas para que no haya problemas en estas; pero tampoco son tan complicadas como para que no las puedas entender.

—Es extraño… Yo… Nunca estuve particularmente interesado en el romance y en ese tipo de cosas… —Shirou suspiró—. No los entiendo, pero, los tengo…

—De hecho, es todo menos extraño. Es normal, enamorarse…

Shirou se mordió el labio, angustiado—. Lo sé. Pero… ¡No es normal que dos chicas se enamoren del mismo chico! Y… —En un susurro, él terminó—. Tampoco es normal tener esos sentimientos para más de una persona, ¿verdad?

Una vez más, el mago sonrió mientras suspiraba internamente—. Te equivocas, de hecho, es bastante más normal de lo que parece en ambos casos. Sin embargo, sea o no extraño, eso no cambia la situación en la que estas.

—¿Qué debo hacer…?

—Eso es algo que tú debes decidir…

—Elegir entre una de ellas…

Al ver que el chico, una vez más, no seguía con la conversación, una vez más, él volvió a presionar—. Si no puedes elegir entre ellas, significa que lo que sientes por cada una todavía no está demasiado claro; no obstante, a pesar de que no estés seguro, también debes saber que no puedes mantenerte así. Puede que las cosas se hayan estabilizado por ahora; pero eso no durará para siempre… «Y menos si se agrega más a la mezcla…».

—No es solo eso… —respondió el chico.

—¿Hmn? ¿A qué te refieres? ¿Hay algo más?

—Si elijo a una… la otra resultara herida, ¿no es así? Tal vez incluso pierda mi relación con alguna de ellas.

Merlín hizo un esfuerzo por no reírse del chico, en su opinión, era más preocupante lo que alguna de ellas dos podría hacer cuando él eligiera a la otra. Era obvio que el chico estaba caminando por un campo minado—. Que codicioso por tu parte… Entonces, si no quieres hacerle daño a ninguna, ¿qué planeas? ¿Crearte un harem? Porque te advierto, no es tan sencillo o idílico como todos lo pintan…

—¿Eh…? ¿¡Qué? ¿¡QUÉ!? —exclamó el chico, sorprendido, ante las palabras del mago. Era obvio que, si él no había logrado pensar en una solución normal para la situación en la que se encontraba, mucho menos se había imaginado un camino tan loco como el que Merlín había dicho—. ¡De qué estás hablando! A-Algo así no es… ¡La vida no es un anime!

Merlín ahora no pudo evitar burlarse—. ¿Qué la vida no es un anime? Sí, eso es cierto, ¿pero, de donde crees que se inspiraron muchos animes con esa temática? Por si no lo sabías, los harenes no son un invento de la ficción, existieron, históricamente hablando, mucho antes que cualquier anime. Yo, en particular, tuve algunos, y creé algunos para otros.

«Eso no es algo de lo que deberías sentirte orgulloso…». Pensó el chico mientras miraba la expresión del mago, y esto solo hizo que el chico le replicara con más fuerza—. ¡Pero eso fue hace cientos de años! ¡No es natural!

Una vez más, el mago se burló—. De hecho, es todo lo contrario.

—¿Eh?

—Solo un 5% de las especies animales son monógamas. El resto son poligámicos, así que, en proporción, el ser monógamo es lo menos natural. Y, además, la humanidad, ha demostrado ser tanto una como la otra. La única razón por la que no se ve como algo natural en la actualidad, es por un cambio de perspectiva; pero, desde ese punto de vista, lo que se ve como moral, en este momento, en el pasado, y en el futuro, es relativo y, por ende, no es rígido. Yo mismo he visto ese cambio a lo largo de los años…

—¡Los humanos no somos simples animales! —replicó el chico.

El mago lo miró como si lo estuviera enjuiciando—. ¿Y no fue ese tipo de mentalidad, el de apartar al humano completamente de la naturaleza, una de las razones por la cual la humanidad devastó al planeta, creyendo que, como no eran parte de la naturaleza, esto no les afectaría en lo absoluto, y, por ende, también una de las razones por las que estamos en esta situación?

Shirou se quedó callado sin poder responder, ¿este hombre había hilado el hecho de que tener un harén no era natural, con la devastación actual del mundo? ¿Es en serio? Su consternación era tan grade que simplemente no sabía cómo responderle.

Y esto permitió que el mago siguiera burlándose del chico—. Aunque, no te culpo…

—¿Eh? —por fin el chico reaccionó—. ¿Por qué?

—Bueno, puedo comprender que esté completamente fuera de tus capacidades…

—¿A qué te refieres?

Merlín volvió a sonreír—. Es decir, yo soy uno de los magos más increíbles jamás habidos en la historia y, más importante, soy un medio incubo y, aun así, aun con todas mis capacidades, no me atrevería a intentar formar un harén con esas tres… —Merlín hizo un gesto de mostrarse pensativo—. Como es que iban aquellos viejos dichos…. ¡Oh sí! Más vale que digan de aquí huyó que aquí murió, o, hay uno incluso mejor: soldado que huye sirve para otra guerra.

—¿¡No eras tú quien decía, que es bueno que encare mis problemas de frente!?

Merlín se encogió de hombros—. Ese es tu caso, no el mío —Una vez más, él esbozó una sonrisa burlona—. Aunque claro, si fueras capaz de lograrlo, capaz de convencerlas de que las harás felices a todas, y que ellas fueran capaces de aceptarlo, incluso yo me postraría a tus pies en alabanzas —Merlín hizo unas reverencias exageradas frente al chico—. ¡Salve su alteza! ¡Adorado sea! ¡Adorado sea!

Shirou, más rojo que un tomate, no pudo contenerse más y, si bien no sacó su espada, aunque ganas no le faltaban, él le gritó—. ¡CALLATE DE UNA VEZ MERLÍN!

Eso solo hizo que el mago riera con más fuerza, no eran pocas las veces en las que él había logrado avergonzar a Altria de esta forma, y la situación le parecía nostálgica.

Después de reírse de buena gana, Merlín retomó una actitud un poco más seria—. Sea como sea, ya que elijas a una u otra, o tomes un camino más arriesgado, debes ser más decisivo. Debes dejarles en claro tu situación, en este momento, la situación es estable como dije; pero, ¿Por cuánto tiempo crees que esto dure? Es una bomba esperando a estallar…

El chico volvió a bajar su mirada, todavía un poco avergonzado—. No creo que tener una relación establecida en este momento sea buena idea.

—¿Hmn? ¿Por qué?

—Mi padre me explicó lo peligrosas que pueden ser la relaciones, tanto familiares, como románticas, en nuestra área de trabajo. Por supuesto que quiero mantener mi relación con Illya y, algún día, no niego que me gustaría tener una pareja; pero ahora, que vamos a participar en una guerra, que es muy probable que la mayoría de las personas que nos encontremos en el futuro sean nuestros enemigos, y con el destino de nuestro mundo en juego y en nuestras manos, no sé si tener una relación romántica sea una buena idea…

—Incluso esa es una respuesta, aunque sea a medias…

—¿Hmn…?

—Tu problema es que no les has dado una respuesta, simplemente has dejado que las cosas fluyan; pero, a este ritmo, te explotara en la cara. Tal vez no sea la respuesta que ellas esperan; pero es mejor que no responderles…

—Entonces, ¿debo decirles que no quiero formar una relación formal debido a nuestra situación?

—Sí, y no. Esa no es una respuesta real a sus sentimientos, debes decirles, como mínimo, cuando podrás tener una relación y, por lo tanto, cuando podrás darles una respuesta real. Diles que, una vez que cumplan con su objetivo, y que ya no haya mayores riesgos, le darás tu verdadera respuesta. Y, mientras tanto, utiliza ese tiempo para aclarar tus sentimientos y elegir lo que quieres hacer.

—¿Y si se niegan?

Poor un momento, el mago frunció el ceño—. No lo creo, hay un límite en cuan egoísta se puede ser en una relación, y lo que estás diciendo no es mentira. En vuestra situación, comenzar una relación romántica puede ser un peligro. Podría hacerlos vacilar en los momentos clave, o podría no hacerlos pensar con claridad en ocasiones, y, en el peor de los casos, podría ser un punto débil a explotar por vuestros enemigos. Estoy seguro de que ellas saben de estos puntos…

Por un momento, un nuevo temblor sacudió al laberinto, casi tan grande como el anterior, y nuevos pequeños temblores comenzaron a ocurrir uno tras otro después de ese…

—¿¡Gray!? —preguntó Shirou preocupado al mago.

—No… Mucho más importante, y mucho más peligroso…

—¿¡Qué!?

— Vánagandr…

—¿¡Vánagandr!? Pero creía que estaba algunos pisos más abajo esperándonos.

Merlín asintió—. Sí. Vánagandr es un ser colosal, así que, en vez de moverse de su sitio, decidió enviar a sus hijos para intentar eliminarnos sin tener que moverse.

—Pero, incluso después de que derrotamos a Sköll, él no se movió, ¿por qué ahora?

—Hati también fue derrotado…

—¿En serio? ¿Por eso se está moviendo?

El mago de las flores se mantuvo pensativo por unos instantes—. No, no es solo eso. Incluso después de varios minutos después de que sus dos hijos fueron derrotados, él todavía no se movió.

—¿Entonces por qué?

—Creo que es porque esta guerra está a punto de finalizar…

—¿Hmn?

—La princesa ha comenzado a moverse, hasta ahora había permanecido aislada en una habitación del laberinto; pero, de un momento a otro, ella comenzó a darle caza activamente a Faustus.

—¿Altrouge? ¿Estaba aislada? —preguntó el chico conmocionado—. Supongo que eso explica por qué no podía contactarla…

Merlín asintió—. Pero ahora no es el caso, ella se ha movido, y ahora se acerca cada vez más a Faustus y a la sub categoría del grial. Vánagandr también se ha dado cuenta y, al haber sido invocado por Gaia para cumplir con un objetivo, él se ha precipitado para poder cumplir con su misión, antes de que la princesa alcance a Faustus y termine con todo.

—Entonces, ¿ese temblor fue…?

Merlín asintió—. Vánagandr. Él acaba de destruir por completo la habitación donde se encontraba y, no solo eso, mientras avanza, está destruyendo todo a su paso…

Un segundo gran temblor resonó dentro del laberinto…

—¿¡Y eso que fue!? —preguntó preocupado el chico.

—Una vez más, fue él, ahora acaba de destruir la entrada de un piso a otro, ¡Está ascendiendo!

—¿¡Ascendiendo!? ¿¡Hacia dónde!? ¿¡Cual es el objetivo de Vánagandr!?

Merlín lo miró extrañado—. ¿Qué acaso no es obvio? Viene a matarte…

—¿Eh? ¿¡Qué!? ¿¡Por qué!?

—Es porque Gaia no tiene tacto… —Shirou lo observó sin entender, a lo cual, Merlín negó con su cabeza—. No importa, dile a Manaka-chan que te lo explique más tarde. Por ahora, debemos correr…

Y, de hecho, eso fue lo que el mago hizo, él, se dio la media vuelta, y corrió…

Así, Shirou se quedó, por unos instantes, pasmado al ver al mago correr en dirección opuesta a donde se dirigían actualmente.

—¿Qué…? —Después de unos instantes, el pelirrojo reaccionó—. ¡Espera, Merlín! —Y comenzó a perseguirlo.

Otro temblor resonó dentro del laberinto, más cerca…

Shirou alcanzó al mago en medio de su carrera y preguntó—. ¿¡No podemos hacer nada más!?

Merlín negó con su cabeza—. Desgraciadamente, no. Por nosotros mismos no somos capaces de detener al lobo, si nos reuniéramos con los demás, sería diferente; pero ahora, si nos encuentra, estamos muertos. Así que lo mejor que podemos hacer es intentar ampliar nuestra distancia contra él e intentar escapar por cualquier medio.

Un nuevo temblor, ¡cada vez más cerca!

Merlín y Shirou corrieron aún mucho más rápido que antes durante varios minutos…

¡CCRRRAAAAASSSSHHHH!

El piso del laberinto tembló enormemente…

Sin detenerse, el mago habló—. Está aquí, llegó a este piso.

A pesar de que, por su carrera, habían podido subir un piso, eso no había importado para nada. El lobo había destruido toda la distancia que ellos tenían, así como la que habían logrado crear.

—¿¡Qué hacemos!?

—¡Corre! ¡Sigue corriendo!

Ellos no se habían detenido en ningún momento. Seguían corriendo con todas sus fuerzas; no obstante…

Nuevos temblores, uno tras otro, más pequeños; pero, cada vez, más cerca…

Izquierda, derecha, un pasillo tras otros, ambos jadeaban; pero no se detuvieron en ningún momento, no podían. Lo oían retumbar, las pisadas, una tras otra, los pasillos temblaban, las paredes crujían, el techo retumbaba, un giro, otro, por mucho que lo intentaron no conseguían que el temblor se alejara.

Una vez más, otra esquina, ellos giraron, Shirou iba por delante, los pasos se acercaban cada vez más. Y, de repente, Merlín lo sujetó evitando que siguiera y, a unos cuantos metros por delante de los dos…

¡CCRRRAAAAASSSSHHHH!

La pared tembló y crujió, pero solo por unos instantes, pues grietas aparecieron por sobre esta y, finalmente, cedió…

Escombros…

La pared fue completamente derribada y escombros volaron por todo el pasillo. Desde el otro lado, la bestia emergió…

Vánagandr, también conocido como Fenrir, el lobo monstruoso de la mitología nórdica y el hijo de Loki. En el Ragnarök, estuvo destinado a devorar a Odin antes de ser asesinado por el hijo de este, Vidarr. Tenía la apariencia de un lobo colosal, más grande que sus hijos, Sköll y Hati. Su pelaje era negro azabache, con algunas regiones grises, sus ojos eran rojizos, enormes dientes como navajas sobresalían desde su hocico y filosas garras como espadas se encontraban en sus patas. En algunos lugares de su cuerpo, sus huesos sobresalían congelados por hielo, y no solo eso, sus músculos y el área donde se encontraba su corazón parecían estar afectados de la misma forma, se decía que esto ocurrió después de que Fenrir devoró a la mitad de Niflheim. Este, en la mitología nórdica, es el reino de la oscuridad y de las tinieblas, envuelto por una niebla perpetua. En uno de los mitos cosmogónicos, Niflheim es la materia fría, lo opuesto al Muspelheim, o materia caliente. Por último, Fenrir estaba atado por tres grilletes, Leding (Costumbre), Dromi (Ley) y, finalmente, Gleipnir (Conciencia), los cuales pertenecía a las respectivas cadenas que alguna vez se usaron para restringirlo.

Instintivamente, Shirou sacó su espada; no obstante, una vez más, Merlín lo agarró y lo forzó a correr—. ¿¡M-Merlín!?

—¡Corre! ¿¡Acaso crees que podemos vencer a esa cosa por nosotros mismos!?

—¡P-Pero! —Shirou se giró y observó como Fenrir los miraba de forma amenazante, junto con una sonrisa burlona y siniestra.

Él no cabía por el pasillo del laberinto, pero eso no le impidió perseguirlos, un paso tras otro y las paredes, así como el techo, empezaron a derrumbarse a su paso y; sin embargo, esto no parecía afectarlo en lo más mínimo.

Los dos giraron hacia la izquierda en una esquina y, Fenrir, por su gran tamaño, no fue capaz de girar a tiempo chocando contra la pared, derrumbándola, pero, al igual que con las paredes y el techo del pasillo, esto no le afectó en lo absoluto.

Poco a poco, la colosal criatura acortaba rápidamente la distancia entre él y el dúo, a pesar de todos los obstáculos que se interponían en su camino.

—¡Niflheim no pudo huir de mí! ¡Los dioses no pudieron huir de mí! ¡Ni si quiera el padre de todo con su ojo que todo lo ve y su sabiduría infinita pudo huir de mí! ¿¡Creen que son diferentes!?

—Ja, ja… —Merlín esbozó una sonrisa nerviosa—. Solo lo suficiente para que nuestra muerte no esté destinada a ser por tu mano, o… pata.

—¡Insolente! —Con tan poca distancia entre los tres, el gigantesco lobo salto contra las rocas y el cristal para devorar tanto a Shirou como a Merlín, no obstante, sus fauces solo pudieron desgarrar el aire.

Debido al miedo, al ver las terribles fauces del lobo, Shirou liberó el aire comprimido por la barrera del rey del viento y ambos fueron empujados por la fuerza del aire como cohetes a propulsión a chorro.

Ambos se levantaron con dificultad y, sin tiempo que perder, pues, el lobo no perdió el tiempo y siguió persiguiendo al dúo, los dos continuaron huyendo.

—¿Qué hacemos? ¡No podemos seguir huyendo para siempre!

—Solo tendremos una oportunidad si nos reunimos con los demás, no podemos hacer otra cosa.

Ellos dos siguieron corriendo con todos sus fuerzas mientras usaban todo a su paso, incluyendo a las propias bestias mágicas del laberinto, para ralentizar el camino del lobo, mientras este destruía todo a su paso y, sin embargo…

Callejón sin salida.

Los dos habían tomado una mala dirección y fueron arrojados a un callejón sin salida. Aunque Merlín podía ver todo el laberinto, la presión de tener a la colosal criatura a punto de devorarlos en cualquier momento, había hecho que, en algún momento, hubieran tomado un camino equivocado que, al final, hizo que terminaran acorralándose, o al menos eso pareció...

Al ver a su presa acorralada, Fenrir decidió torturarlos caminando lentamente hacia ellos—. Parece que no sois tan diferentes a aquellos otros que han caído ante mí. No tengo nada en vuestra contra, pero se me ha ordenado asesinar al chico a cambio de un deseo, quítate de en medio, mago, y quizás te permita vivir…

Merlín sonrió—. Desgraciadamente para ti, parece que sí somos lo suficientemente diferentes de Odín para poder huir de tus fauces…

—Hablas mucho, para estar acorralado…

—Solo por ahora. Afortunadamente, si el chico es Odín, entonces tuviste la mala suerte de que, sus versiones de Frigg, sean más diosas de la guerra, que del amor.

—¿Qué? —Fenrir se veía claramente confundido, cuando de repente, pudo sentir como todo el laberinto se alteraba.

Súbitamente, nuevas paredes se alzaron, la tierra se movió y comenzó a alterarse nuevamente, todo lo que Fenrir había destruido comenzó a rearmarse y a cambiar, por segunda vez, el laberinto comenzaba a cambiar drásticamente.

Al ver esto, Fenrir volvió a concentrarse en sus presas y, antes de que estas pudieran escapar, levantó sus garras en su contra. Con rapidez y ferocidad, él levantó su pata e intentó aplastar a Shirou y a Merlín; sin embargo, aunque fue capaz de lograrlo, no pudo sentir nada debajo de esta y, al levantar su pata, solo pudo ver un amasijo de flores pisoteadas.

Fenrir rugió de colera y su alarido pudo oírse a través de gran parte del laberinto…


Varios minutos antes…

—¿Estamos cerca? —preguntó la princesa de forma impaciente.

—Deberíamos. Conozco cada uno de mis laberintos como la palma de mi mano y, como uno de los grandes referentes de mi área de especialidad, estudié a Dédalo por varios años o, más específicamente, a su laberinto, así que tengo una idea bastante clara sobre donde debería de estar escondido Faustus.

«De hecho, tiene razón…».

«¿Eh?». Una voz, bastante molesta para Altrouge, resonó en su cabeza. «Así que también eres capaz de esto, mocosa».

Manaka chasqueó su lengua. «Más tarde tendremos tiempo de insultarnos mutuamente chupasangre, por ahora, debemos asesinar a Faustus y destruir la subcategoría del grial lo más rápido posible».

«Lo sé, y debemos hacerlo antes de que esta guerra se salga por completo de control».

«Lamentablemente, eso ya no es posible».

«¿A qué te refieres?». Preguntó ella con el ceño fruncido.

«Debido a nuestras acciones, se ha empezado a mover».

«¿Quién…?».

«Fenrir».

Altrouge se detuvo momentáneamente. «¿¡Cuando!?».

«Hace unos instantes. El temblor que sentimos fue Fenrir destruyendo la habitación donde estaba atrapado, está destruyendo todo a su paso, subiendo un piso tas otro y, su objetivo es… Shirou». Manaka suspiró. «Fenrir, al igual que el resto de los espíritus heroicos, necesita de la subcategoría del grial. Desgraciadamente, eres quien se encuentra más cerca de Faustus, así que voy a guiarte para que lo asesines lo más rápido posible».

Altrouge frunció el ceño, ella sabía que Fenrir había sido invocado y que, además, era muy probable que fuera en contra del pelirrojo; pero, ¿podía confiar en que las palabras de la chica fueran sinceras? Ella, sinceramente, no lo creía. «¿Y qué razón tengo para creer en tus palabras? Desde mi punto de vista, es más probable que intentes guiarme hasta una trampa, antes de que me guíes ante el lamyros».

La maga se mordió el labio. «Te odio, y si fuera por mí, ya estarías muerta; pero, en este momento, no puedo matarte, aunque quisiera, eso solo perjudicará mi relación con él. Y, más importante, bajo ningún concepto pondré la vida de Shirou en peligro, incluso si eso significa tener que pedir tu ayuda y trabajar contigo».

«Suenas bastante desesperada… Casi haces que quiera creerte».

«¡No estoy bromeando! ¿¡Te arriesgarás a perder a Shirou, solo por tu adveración contra mí!? ¡Si Shirou muere por tu culpa, haré hasta lo imposible para asesinarte!». Respondió Manaka.

Altrouge se quedó callada y quieta por unos momentos, la chica, de hecho, sonaba un poco desesperada, ¿podría estar diciendo la verdad? Y, realmente, ¿se arriesgaría ella a perder a Shirou por no creer en la mocosa? La princesa frunció aún más el ceño.

Una vez más, un temblor resonó por el laberinto…

«¿¡Qué fue eso!? Preguntó Altrouge mientras se estabilizaba.

«Fenrir, está subiendo un piso tras otro, está arrasando las paredes y el suelo para lograrlo. Los temblores son el resultado de sus movimientos».

Altrouge cerró sus puños. «¡Maldición! Se supone que los agentes de Gaia son, elementales, ancestros verdaderos, especies fantasmales y algunos espíritus divinos… ¡Por qué demonios un espíritu heroico le está obedeciendo!».

«Bueno, técnicamente, Fenrir es una bestia divina, así que, a pesar de que fue invocado como un espíritu heroico… Hay una línea gris pintada ahí».

Altrouge gruñó. «Si esto es otra treta y me llevas a una trampa y sobrevivo, y te advierto, sobreviviré, entonces seré yo quien hará hasta lo imposible por asesinarte, mocosa. Pocas veces otorgo mi piedad, y nuca la he otorgado dos veces a la misma persona».

«Sí, sí, lo que tu digas, solo apresúrate». Contestó la chica.

«¿Por dónde?».

«Ve por este pasillo y gira a la izquierda».

—¿Altrouge, estás bien? Por un momento te quedaste quieta, también hubo un gigantesco temblor dentro del laberinto; pero no puedo ver que ocurrió —preguntó Caubac.

No obstante, la princesa no le contestó, en cambio, comenzó a correr a través del laberinto. Ella cruzó varios túneles y pasillos, también giró varias veces sin hacer caso ante los gritos del comediante.

—¡Hey, detente! ¡No puedo analizar el laberinto si te mueves tan rápido!

—No importa, conozco el camino y Fenrir ha comenzado a moverse, no tengo tiempo para pararme a ver el laberinto.

—¿Fenrir? Supongo que eso explica porque la estructura se está cayendo a pedazos… No obstante, ¿Cómo sabes el camino?

—Tengo una especie de mosca molesta gritándome a donde tengo que ir.

—¿Mosca molesta? ¿Un familiar?

«¿¡Podrías tomarte las cosas en serio!?».

«Lo hago, pero sé que Shirou no morirá tan fácilmente, y menos con Merlín a su lado».

«Aunque Merlín es muy hábil, lo mejor que puede hacer es mantenerse huyendo, y quien sabe por cuánto…».

«Hmn… Así que no preguntaste como sabía sobre Merlín, lo que significa que ya sabías que yo lo sabía… ¿Clarividencia?».

«Intenta averiguar de que tipo…». Respondió secamente la maga.

No obstante, ella no pudo seguir molestando a la mocosa, o darle explicaciones a Caubac, porque un destello plateado velozmente se dirigió contra ella con el único objetivo de cortarla por la mitad.

¡Slashhh! ¡Crash!

El hacha de batalla descendió velozmente y con una gran fuerza contra la ancestro, la princesa, por su parte, convirtió sus manos en garras y detuvo el primer golpe; sin embargo, otro destello plateado entró en su rango de visión y ella saltó hacia atrás para evitarlo.

Fue un breve intercambio; pero todo pasó a un gran velocidad. Desgraciadamente, el teléfono por el cual había estado hablando con Caubac fue cortado en pedazos.

La princesa alzó su vista y observó a la criatura enfrente de ella. Medía poco menos de tres metros de altura. Era un híbrido entre un hombre y un toro en apariencia, poseyendo rasgos animales, como cuernos, una melena de pelo blanco salvaje y ojos inhumanos. Su piel era de un tono completamente blanco, con marcas rojizas en varias partes de esta. Poseía dos cuernos rojizos y una gran cola. Grilletes de metal rodeaban sus brazos y piernas, en los de las piernas se encontraba una gran cadena con una gran bola de metal. Portaba dos enormes y alargadas hachas de guerra en cada garra.

—Hmn… Así que tú eres el toro de creta, ¿no es así?

—¡Grrrr!

El minotauro se lazó con gran velocidad en contra de la princesa con sus dos hachas; pero Altrouge no retrocedió. Marcas rojas del mismo color que la sangre recorrieron su blanca piel, su cabello negro como la noche, sus ojos brillando como rubíes, una bruma empezó a cubrirle y, detrás de ella, inscripciones, que parecían crestas mágicas o hechizos de comando, flotaron. Su vestido se reformó para la ocasión y ella esperó el golpe.

Las hachas bajaron con gran ferocidad conta la chica; pero los Geis se activaron en respuesta al ataque. Altrouge tenía mucho conocimiento sobre hechizos debido a su larga vida; sin embargo, en cuanto a la práctica, no sobresalía en casi nada realmente, salvo en un tipo de magecraft, un tipo muy específico de maldiciones: los Geis.

Los Geis son considerados maldiciones del tipo vinculante, una maldición sobre un objetivo que impone una restricción mística sobre las acciones con el consentimiento de ambas partes. Altrouge era considerada como la maestra de los contratos, tal era su habilidad que había logrado transformar a un poderoso apóstol muerto en un fenómeno con una duración de mil años.

Debido a que los Geis son maldiciones que requieren del consentimiento de ambas partes, no son adecuados para la batalla; pero la princesa de los apóstoles había ideado una forma de utilizarlos de una forma adecuada.

De esta manera, ella firmó dos contratos, ambos con la misma entidad, la contrafuerza de Gaia. El primero le permitió tener bajo su control a la bestia de Gaia, de esta manera, pasando a ser la maestra de Fou, el segundo, también con Gaia, le permitió utilizar el poder de Gaia a su favor en cierta medida.

Algunas de las marcas que flotaban en el aire reaccionaron, forzando al aire a convertirse en un vendaval que se lanzó contra el minotauro, obligándolo a retroceder y golpeándolo contra la pared del laberinto. Altrouge no se detuvo y aprovechó el vendaval para impulsarse y atravesó el pasillo a una velocidad pasmosa.

¡CRRRASSSSHHHH!

Sin poder moverse, el minotauro no pudo hacer otra cosa que bloquear con sus hachas; pero el golpe fue tan poderoso que la pared detrás del sirviente se hizo pedazos.

SHRRRIIIISSSSKKK

Las chipas provocadas por las hachas del minotauro al rozar contra el piso llenaron el pasillo sin salida mientras él las utilizaba para detener el impulso que la apóstol había provocado.

Altrouge sonrió mientras veía como el espíritu heroico se esforzaba por volver a integrarse.

«Hey, mocosa, ¿estás ahí?».

«¿Qué quieres, chupasangre?».

«No veo a Faustus por ningún lado, ¿Dónde se encuentra?».

«Cerca, todavía no se aleja de la cámara del sub grial, tienes que hacer que salga».

«¿Y tú que harás mientras tanto?». Preguntó ella mostrándose escéptica.

«Nuestro verdadero objetivo no es él. Lo que mantiene a los sirvientes es la subcategoría del grial».

Altrouge esbozó una sonrisa bastante tensa. «Desgraciada… ¿Te atreves a usarme como una simple tapadera?».

Manaka se burló. «Precisamente porque eres tú, funcionas de forma perfecta como una tapadera. Saca al lamyros de su escondite y entretenlo junto con su mascota, mientras tanto, yo me encargaré de destruir al grial».

Altrouge chasqueó con la lengua. «¿Entretenerlos? ¿Acaso quieres que te recuerde quién soy? Si te tardas mucho, no solo eliminaré a nuestro objetivo, también destruiré la copa y me quedaré con todos los puntos. Así que no te duermas en los laureles».

Sin esperar una repuesta, Altrouge utilizó sus geis para someter el aire del pasillo a su voluntad y comenzó a presionar al minotauro sin dejarle acercársele.

«Di lo que quieras; pero te advierto que no pelees cuerpo a cuerpo con el minotauro. Incluso con tu fuerza monstruosa, esa cosa esta hecha para combates de fuerza bruta, y tiene una habilidad que le permite aumentar aún más su fuerza por un tiempo limitado. Si a eso le agregas que los apóstoles muertos no tienen un buena compatibilidad con los espíritus heroicos…».

«¿Oh? ¿Preocupándote por mí?».

Manaka bufó. «Ya quisieras… Solo necesito que aguantes lo suficiente para que pueda destruir el grial, solo eso».

Altrouge sonrió. «Entonces parece que tengo suerte, a pesar de que puedo combatir cuerpo a cuerpo, siempre he preferido pelear utilizando el campo de batalla como mi arma…».

El minotauro hizo todo lo posible por resistir la pared de aire que lo empujaba cada vez más hacia atrás; pero era esa enorme fuerza invisible le obligara a retroceder. Acorralado, el minotauro recibió una orden de su maestro y, de repente, todo el espacio y la estructura dentro del laberinto comenzó a cambiar.

«¿Qué demonios…?» Preguntó Altrouge. De repente, el pasillo sin salida en el que ella y el minotauros se encontraban cambió repentinamente, transformándose y alterándose. Ahora ella se encontraba en una habitación de marfil y cristal totalmente sola.

Altrouge observó su entorno y no pudo ver a su enemigo en ningún lado. «¿Una trampa?».

«Es el tesoro heroico del minotauro…».

«¿Puede alterar el laberinto a placer?».

«No; pero puede remover y volver a colocar su tesoro heroico alterando el laberinto cada vez que lo hace».

«Donde se encuentra, ¿puedes verlo?».

«Sí, se encuentra cerca, y… Será mejor que lo persigas rápido. Al parecer, Faustus guardó algunos núcleos espirituales de sus anteriores batallas contra otros sirvientes…».

«Si cree que eso es suficiente para vencerme, parece que tendré que enseñarle su sitio…».

«¿Cómo se lo enseñaste a Roa?

«¡Como te lo enseñé a ti!».

Altrouge se precipitó siendo guiada por Manaka.


La chica sintió como la luz golpeaba sus ojos, fugazmente, ella los abrió.

La luz se reflejaba en sus ojos, esta era emanada desde deslumbrantes cristales.

Lo primero que vio fue la armadura plateada de su sirviente, él la había estado cargando en su espalda mientras ella estuvo inconsciente.

—¿Despertó, maestra?

—¿Bedivere?

El caballero asintió antes de permitirle a la sepulturera bajar y caminar por su propia cuenta; no obstante, ella se tambaleó y el caballero tuvo que sostenerla.

—Estoy bien… —dijo la chica estabilizándose.

—¿Segura? Su cuerpo ha sufrido un gran cambio y ha desatado el poder de Rhongomyniad, es normal que no pueda moverse por un tiempo.

Gray asintió—. ¿Qué sucedió?

—Logramos abrumar y derrotar a Saber; sin embargo, la habitación, y el suelo donde estábamos, se derrumbó por completo. Logré ponernos a salvo, pero, imaginó que la presión fue demasiada y terminó desmayándose, maestra.

—¿A dónde vamos, Lancer? —Gray dijo mientras observaba el túnel del laberinto; le parecía similar y, al mismo tiempo, diferente.

—Planeaba que nos quedáramos en un mismo sitio mientras usted se recuperaba. Sin embargo, Merlín me contactó, al parecer, se encuentra en este mismo piso junto con un compañero suyo. Él me ha estado guiando por el laberinto desde que llegamos a este piso.

—¿Un compañero? ¡Debe ser Shirou!

Bedivere asintió—. También dijo que debíamos apresurarnos.

—¿Eh? ¿Por qué?

—Él dijo que algunas personas estaban en peligro y que debíamos apresurarnos para poder ayudarlos.

—¿Quiénes? —preguntó la chica, preocupada.

—Lady Illyasviel y Lord El-Melloi.

Eso hizo que ella abriera mucho los ojos— ¿¡Maestro!? —Gray intentó separarse del espíritu heroico y seguir rápidamente por su cuenta; no obstante, su equilibrio volvió a fallarle.

Bedivere se apresuró a su lado para evitar que ella se lastimara—. ¡Maestra, debe tener más cuidado! No se encuentra en condiciones para ser imprudente.

—Pero, ¡mi maestro!

Al ver lo importante que parecía ser esa persona para ella, el caballero intentó tranquilizarla—. Tranquilícese, Merlín me dijo que ellos dos no estaban solos. Así que puede tranquilizarse.

Aunque ella no parecía del todo calmada, se tranquilizó ligeramente.

«Aunque Bedivere tiene razón, no podemos darnos el lujo de perder tiempo. Bedivere, Gray-chan, ¿podrían encaminarse a nuestro encuentro?».

«¿Merlín, estás bien? Tu voz suena tensa». Respondió el caballero preocupado.

«Tenemos un pequeeeeño problema, y vuestra ayuda sería apreciada».

Bedivere asintió. «Entiendo, estaremos allí pronto». El caballero extendió su mano hacia su maestra para que ella pudiera apoyarse en él—. Vamos…

Gray asintió.

Así, los dos se apresuraron siguiendo las indicaciones del mago.


Manaka suspiró, ella había estado caminando junto con su otra yo y junto con Jack durante un buen rato. Su versión más joven seguía manteniendo su tapadera de chica inocente, a pesar de ambas bien sabían que era una mentira.

Por otro lado, Jack se había comportado tal y como ella lo previó, como una niña pequeña jugando con su madre, o madres, en esta ocasión. En cierta manera, esto le traía sentimientos encontrados, ella nunca había imaginado que tendría que fingir ser una madre para, bueno… nadie, pero, ahora que lo tenía que hacer para mantener a Jack bajo control, era bastante raro.

El comportamiento de Jack le recordaba, hasta cierto punto, en cierta manera, a sí misma hace ya mucho tiempo, antes de que su madre muriera, antes de que Ayaka naciera, y antes de que ella descubriera su conexión con la raíz y descubriera varias verdades ocultas, entre estas, el destino de su mundo y los bloqueos cuánticos. Esos tiempos… cuando el mundo era mucho más simple a sus ojos, cuando no tenía que preocuparse sobre si su vida tenía algún significado real o de si importaban las acciones que ella tomaba, cuando era feliz con estar simplemente acompañada por sus padres.

En aquellos tiempos, a pesar de su juventud, le había rogado a su madre que le enseñara a cocinar, de ahí su amor a la cocina, y su padre pasaba mucho más tiempo con ella. Una vez que su madre murió, su padre se encerró en sus investigaciones como magus y contrató a una niñera para ella y para Ayaka. Ella, por otro lado, había descubierto su relación con la raíz, así como las verdades ocultas del mundo, y, al descubrir que su vida estaba destinada específicamente para morir justo después de enloquecer en la mayoría de los mundos y, que, además, su mundo iba a desaparecer de forma inevitable…. Su vida, que alguna vez fue un cuadro multicolor, se convirtió en un páramo blanco y negro. Ella perdió todas las ganas de vivir; pero tampoco era lo suficientemente valiente para arrebatarse la vida, así que su vida se paralizó y, por varios años, ella simplemente existió, nada más, nada menos.

Así que, ver a Jack que, al igual que ella, actuaba de forma tan inocente teniendo un trasfondo tan oscuro, y que, muy en lo profundo, ella también deseaba volver a aquellos días, al igual que su sirvienta… ¿Fue por eso que su otra yo invocó a Jack? Porque ambas tenían ese deseo inherente de regresar a aquellos días donde su vida había tenido color y sentía el calor y la seguridad al estar con sus respectivas madres. Estos pensamientos provocaron sentimientos muy complicados dentro de la chica y, más aun, porque para Jack ahora era ella quien debía proporcionar ese calor y esa sensación de seguridad.

Ella suspiró y negó con su cabeza, su versión más joven todavía tenía ese sentimiento muy oculto dentro de su pecho, y ella misma había sentido un deseo similar al de la sirvienta en su momento de mayor desesperación. Fue por eso que invocó a Serenity, porque ambas tenían el deseo de encontrar a alguien que cumpliera sus sueños. En el caso de sí misma, ella deseaba encontrar a alguien que le necesitara y, en el de Serenity, alguien con quien pudiera interactuar sin el miedo de acabar con su vida. Y lo peor, es que funcionó, ambas cumplieron el deseo de la otra, el problema fue que, ella cumplió el deseo de Serenity sin que tuviera que intentarlo realmente, y eso solo le trajo una mayor desesperación.

No obstante, había una diferencia entre su versión más joven, Jack, y sí misma: A diferencia de las otras dos, ella ya no era tan inocente en ese aspecto. Bien sabía que ni el mundo ni el tiempo esperaban a nadie, y que sin importar cuanto lo intentara, no podría volver a aquellos días. Ella debía apartar de su vista ese deseo si quería avanzar, no podía volver a aquellos días; pero podía volver a pintar su vida con aquellos colores brillantes una vez más, su respuesta no debía encontrarse en el pasado, ella debía crearla en su futuro. ¿No era por eso que se encontraba luchando aquí y ahora?

Ella esbozó una ligera sonrisa, una vez haberse asegurado que Shirou hubiera escapado de Fenrir y de haber guiado a la chupasangre, ella tenía que encargarse de destruir el sub grial, era la forma más efectiva de lidiar con el lobo y con el minotauro.

Ella llamó a Jack que estaba devorando el corazón de una quimera sintética y se giró hacia su versión más joven.

—¡Oye vamos a…! ¿¡Qué…!?

A diferencia de lo que ella esperaba ver, lo que se encontró fue a otra chica muy diferente a la otra versión de sí misma. La "nueva chica" se miraba a sí misma como si no creyera que ese fuera su cuerpo, después de un momento de alegría y de sorpresa, ella giró su mirada hacia Manaka, y solo eso bastó para que saliera corriendo intentando huir.

Manaka suspiró. «Ese debió ser su límite…». Con una simple orden, ella le pidió a Jack que detuviera a la chica sin utilizar sus cuchillos.

Con una velocidad sobrehumana, Jack derribó a la chica sin mucho esfuerzo, a pesar de que la sirvienta no era particularmente fuerte, su fuerza era más que suficiente para someter con facilidad a la investigadora.

—Mami, ¿Quién es ella? ¿Dónde está la otra mami?

—Tu otra mami tuvo que regresar a su casa para poder crecer y algún día poder encargarse de ti, Jack-chan. Y ella es… —Manaka se acercó hacia la investigadora que se retorcía intentando desesperadamente separarse de Jack, ella volvió a suspirar—. Sabes que es prácticamente inútil luchar contra una sirviente, ¿no lo crees? Norma Goodfellow.

Norma dejó de moverse y observó sorprendida a la versión mayor de la misma chica que había estado poseyendo su cuerpo—. ¿Cómo es que tú…?

Manaka le sonrió amablemente, aunque eso no pareció tranquilizar a Norma ni un poco—. Hagamos un trato Norma, yo te sacó de aquí con vida, y tú no dirás nada de lo que escuchaste aquí. ¿Te parece?

—Y-Yo…

Al ver la duda de la chica y al no tener tiempo, Manaka volvió a sonreír; pero esta sonrisa era mucho más cruel y gélida—. Si tienes dudas, entonces te ofreceré otra opción… ¿Jack-chan, puedes…?

Jack sonrió y sacó uno de sus cuchillos, con habilidad, ella colocó el arma debajo del cuello de Norma—. Una vez que la asesine, ¿puedo comerme su corazón también, mami?

Manaka le sonrió dulcemente a su hija—. Eso lo decidirá Norma, Jack-chan —Luego la maga le preguntó una vez más a la investigadora—. Entonces, ¿Qué decides? ¿Tenemos un trato o…?

Jack acercó más su cuchillo al cuello de Norma y un pequeño hilo de sangre comenzó a deslizarse desde este.

Norma quería gritar y huir; pero sabía que eso era imposible, una vez que sintió el cuchillo en su cuello tuvo el impulso de asentir fervientemente; sin embargo, con el cuchillo en su cuello, eso era una tontería, al final, solo pudo susurrar una respuesta—. L-Lo j-juro… N-No diré n-nada.

Manaka sonrió de una forma demasiado dulce para ser verdad—. No necesito un juramento, alza tu mano, firmarás un geis…

De esta manera, la investigadora se vio obligada a someterse a la voluntad de la maga.


En otro lado del laberinto…

Shirou abrió sus ojos, hace unos instantes, estaba a punto de ser aplastado por la pata de Fenrir, ahora, se encontraba en un lugar completamente diferente. Una habitación mucho más profunda y enorme, se parecía a esas habitaciones donde ellos bajaban de un nivel a otro después de enfrentarse a un jefe de piso.

Estaba todavía dentro del laberinto, o, al menos, eso parecía, pero, ¿qué había pasado?

—Realmente, no sé si tenemos muy buena suerte, o muy mala suerte… —habló Merlín mientras se levantaba al lado del chico.

—¿Qué sucedió, Merlín?

—El laberinto fue reformado por el tesoro heroico del minotauro, tuvimos suerte en ese sentido…

—Pero, incluso si el laberinto fue reformado, dudo que eso nos aleje mucho de Fenrir.

—Sí; sin embargo, logré engañar a Fenrir para escapar y Manaka-chan nos hizo el favor de teletransportarnos a otro piso.

Shirou suspiró, el sentimiento provocado por el terrible lobo destrozando todo a su paso todavía estaba presente dentro de él—. ¿Qué tan cerca estamos de los demás?

—Afortunadamente, bastante más cerca. Bedivere y Gray-chan se encuentran en este piso, e Illya y lord El-Melloi se encuentran en el piso de abajo.

—Eso es bueno…

Al mago de las flores negó con su cabeza—. No del todo…

El pelirrojo lo miró extrañado—. ¿Por qué…?

Un nuevo temblor se desató una vez más dentro del laberinto.

—Antes, nosotros éramos el grupo que estaba más abajo y el objetivo de Fenrir; pero, ahora, Illya-chan y lord El-Melloi se encuentran antes que nosotros.

Shirou abrió mucho sus ojos—. No me digas que…

—Sí, es muy probable que Fenrir los ataque en su camino hacia nosotros.

El aprendiz de herrero se levantó preocupado y con prisa—. ¡Debemos apresurarnos! ¡Tenemos que reunirnos con ellos antes de que Fenrir los encuentre!

Merlín esbozó una pequeña sonrisa tensa—. Sí, sobre eso… tenemos un pequeño problema…

—¿¡Cual!?

¡Crack! ¡CRACK!

El suelo del laberinto se rompía y era hundido con cada pisada; desde la parte más profunda de la habitación, una gigantesca criatura apareció. Un enorme monstruo creado por el hombre, un golem, que se asemejaba en gran medida a un dragón con dos cabezas. Todo su cuerpo estaba rodeado por una cantidad desbordante de energía mágica, sus características físicas eran similares a las de una serpiente, un reptil, y un murciélago, mezclados, y sus cuatro fuertes patas estaban cubiertas por escamas con la dureza de una armadura de metal pesado. Dentro de la gran bestia, se encontraba un núcleo parecido a un reactor nuclear propulsado por energía mágica.

—Antes de poder bajar, debemos hacernos cargo de esa cosa…


Notas de autor:

Listo el capítulo. Este me costó un poco más de escribir porque este arco ya está llegando a su fin; pero todavía tengo planeado una que otra situación que quiero que ocurra antes de que finalice. Otra de las razones por las que me tardé es porque he retomado mis clases y el sistema trimestral es… Un dolor de cabeza constante, entre otras palabras más fuertes que no utilizaré para describirlo, así que no podré actualizar tan rápido como antes; pero hare lo que pueda para que no pase tanto tiempo entre capítulo y capítulo.

Por cierto, si alguien alguna vez se ha preguntado por qué nuestro mundo esta jodido en el nasuverso, hace pocos días nos dieron la respuesta: mientras otros mundos tienen Ultimates One para mantener el equilibrio, monstruos colosales capaces de destruir mundos enteros, la tierra tiene a… una chica con bloomers (Tanaka). Así sí que es lógico que el mundo esté jodido.

Ahora las preguntas:

daoist 832572: No puedo decirte bien un numero; porque las relaciones las desarrollo a medida que escribo la historia, a lo mucho lo único que tengo son un pequeño numero de candidatas que podrían o no llegar a tener una relación romántica con él. El si estas acaban teniendo dicha relación, es algo que todos averiguamos (Incluyéndome) con cada capítulo.

Sin más que decir, agradezco vuestros comentarios y espero que hayan disfrutado del capítulo, nos vemos en el siguiente.