LOVE SPELL
Nota: Los drabbles transcurren en el mismo universo (AU), aunque no tienen secuencia entre sí, para la Mankin Valentine's week 2021.
Advertencia de capítulo: no les puedo advertir, lo tienen que vivir¿
Día tres: carta de amor / declaración / thirsty card
La pluma en sus dedos golpeaba el cuaderno, fingiendo que le prestaba atención al docente frente a ellos que les explicaba quién sabe qué cosa de la segunda guerra mundial. En cuanto el timbre de cambio de clases sonó, él ya estaba saliendo del salón de clases. El pasillo empezó poco a poco a llenarse del resto de los alumnos que ansiosos esperaban el cambio de clases.
El pasillo estaba lleno de escarcha roja y en el techo descansaban globos con forma de corazón, las serpentinas que colgaban rozaban los casilleros cuando él llegó casi trastabillando al suyo, abriéndolo descuidadamente sacó la tarjeta de su interior con una sonrisa casi ensoñadora.
Era 10 de febrero y ese día había un intercambio colectivo de cartas, el baile de San Valentín sería pronto, así que los alumnos pretendían declararse antes de la fecha para poder ir juntos a la ceremonia.
"¿Ya viste? De nuevo salió solo del salón del profesor Marco"
—¡Hey, Asakura! —el grito lo sacó de sus pensamientos cuando cerró su casillero con la tarjeta en la mano.
—¿Cómo me acabas de decir?
—Asakura, idiota.
—¿Por qué me dices así?
Lyserg crispó las cejas completamente irritado.
—¿Qué no te apellidas así?
—Sí, pero tú siempre me dices mi rey.
Sin embargo, nada lo previno de la caja de cartón que se le estrelló en la cara. Incluso la conmoción general en el pasillo y el intermitente silencio que le siguió no fueron suficientes para que él entendiera lo que acaba de pasar. No fue hasta que la caja resbaló al piso ahora parcialmente rota y con el envoltorio arrugado, que se dio cuenta de que Lyserg tenía las mejillas y las orejas rojas del coraje.
—¿Feliz San Valentín? —tentó Hao.
—Vete a la mierda —le increpó Lyserg, aventándole también la carta que con tanto esmero había hecho desde una semana antes, cuidando hasta el más mínimo de los detalles.
Hao puso las manos frente a su rostro para cubrirse los golpes, todavía no estando completamente seguro de lo que estaba ocurriendo. Tampoco entendía por qué Ren se estaba riendo o porque Yoh parecía muy preocupado por su salud.
—¿Qué hice? —le preguntó el castaño una vez que se cansó de los manoteos sin sentido y le tomó de ambas muñecas sin problema alguno, haciendo que su cuerpo reposara contra los casilleros. Lyserg forcejeó en sus manos y Hao lo vio apretar los labios—, si me escupes voy a abrir la boca.
—¡No estoy bromeando! ¡Deja de estarle diciendo al resto que somos pareja cuando no lo somos!
Ah, era eso.
—Oh, ¿entonces te gustaría que fuera cierto, Lys?
Y a Lyserg la cara se le puso todavía más roja.
—¡Déjame en paz! ¡Yo no quiero tener nada qué ver contigo! —cuando Hao lo soltó se hizo hacia un lado y un movimiento rápido, Hao deslizó la pequeña tarjeta que le había hecho en la mochila que llevaba en un hombro y lo dejó ir.
—Lo que tú digas, cariño —gritó Hao en medio del pasillo recogiendo los chocolates y la carta que Lyserg le hizo, a pesar de no querer nada con él—, voy a dejar la llave de la habitación donde mismo, por si quieres volver.
Lyserg ni siquiera miró atrás.
Cuando ya eran pasadas las cuatro de la tarde e iba saliendo de la escuela, Lyserg se acomodó mejor la mochila en los hombros. Buscando su teléfono en el bolsillo de afuera un papel se cayó, uno que estaba seguro no había dejado allí. Pero asumiendo que era alguna tarea que había anotado de pronto, lo tomó en sus manos.
Descuidadamente empezó a desdoblar el papel cruzando la avenida y entonces se dio cuenta de que era solo el envoltorio. El papel blanco cubría una tarjeta hecha a mano en colores rojos, rosas y blancos. Los ojitos se le cristalizaron unos segundos tocando las diferentes texturas de la carta.
Tenía un montón de corazones todos pegados y algo de confeti que cayó en la acera cuando retiró completamente la hoja blanca. Con el corazón latiéndole desbocado en el pecho, abrió la carta: las manos sudándole y sintiendo su cuerpo frío.
"Querido Lyserg, finalmente me he dado cuenta de mis sentimientos hacia ti,
Así comenzaba, y ya sentía que quería gritar.
he intentado ocultarlo por mucho tiempo pero finalmente lo decidí,
si pasa un día más sin que aceptes lo que tengo para ofrecerte,
habrás encontrado la manera de aplastarme el corazón.
Lyserg se detuvo en medio del cruce peatonal con los brazos temblándole, todo se volvía más intenso conforme avanzaba en cada línea. ¿Era real? ¿Esto estaba pasando? ¿Realmente Hao Asakura le correspondía en sentimientos?
¿No era solo un juego absurdo?
Quiero que mi pene sea una de las cosas
"poco saludables" que metas en tu cuerpo este fin de semana."
Parado en medio de la banqueta su rostro se ensombreció luego de haber leído aquella cochinada…
¡Iba a matar a Hao Asakura!
No les voy a mentir, este sí me hizo reír.
