PAREJAS: Harry x Draco, Severus x Sirius, Lucius x Remus y Bill x Regulus.

DISCLAIMER: El mundo de Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling! Yo solo estoy utilizando los personajes por mero entretenimiento sin fines de lucro :3

ADVERTENCIAS: Es un What if,...? (que tal si...?) Hay relación chico-chico, sexo explícito (Si no te gusta el delicioso, ¿que haces aquí? x9), m-preg (embarazo masculino), personajes algo OoC y probablemente palabras altisonantes. Están advertidos!

Como nota extra, les advierto que este fic esta ambientado en lo que sería el 6to libro, tomo casi todo lo establecido del 1-5 como canon (a excepción de la muerte innecesaria de Sirius :'V) y Regulus tampoco esta muerto, ya después explicaré como sobrevivió (y espero que no sea algo tan ambiguo como "un hechicero lo hizo" XD). Si me equivoco en continuidad o las cosas canónicas, me disculpo de antemano!

Notas de la Autora: Hola pequeños! Finalmente llegamos al final de la historia! sniff sniff (Ya arreglé el un poco el capitulo anterior, no me había dado cuenta que estaba dobleteada una parte xD) No saben cuanto les agradezco que me hayan acompañado con esta historia que hace años moría por contar! Los adoro~

Mil gracias por sus maravillosos comentarios! Los voy a extrañar :') xonyaa11 (aww nena gracias a ti por leerlas y disfrutarlas tanto o mas como yo lo hago cuando las escribo, no hay nada mas maravilloso y mágico que alguien le guste lo que haces *W* te lo agradezco infinitamente!), Yaz (jeje pues si se oponen porque entre ellos se saben cosas de las que solo hice una breve mención y no me explayé xD), Gaby20109 (y los verás! ojojo, no creas que cerraré la historia sin eso! Jamás!), ribeiro. pipe26 (querido mío tendré que restarte puntos por eso de abuela, hum! si fuera por ti ya se hubieran extinguido todas las hadas de nunca jamás :v jeje dejando de eso de lado, yo también voy a extrañar este pequeño universo, me gustó mucho explorarlo y si me dejó un poco con esa espinita que no conté todo lo que quería contar, pero asi pasa cuando no escribes las ideas aunque sea en papel cuando llegan y solo las dejas pasar y se olvidan :'C pero en fin, espero tenerte en la siguiente historia, bebe! Te mando un besote n.n), AnaM1707 (Si, ese Bill ya esta muy grande para tomar sus decisiones, pero pues a veces los padres no pueden evitarlo jeje en serio te pasa eso? :O) y cuqui. luna. 3 (aww me alegra que te gustara :D tu también cuídate mucho nena!)

A leer se ha dicho!


Afterwards

Ahí estaban y no podía creerlo. ¿Cómo accedió a tal cosa?

Harry miró impávido de arriba abajo la imponente mansión Malfoy y regresó la vista hacia sus escasas pertenencias. Era tan grande, ostentosa y fría que dudaba poder encajar bien ahí.

Hedwig ululó inquita regresándole a la realidad y tragó saliva con dificultad.

-¿Pensando regresar a la madriguera de tus amigos?- preguntó Draco divertido. Estaba seguro que se debía a la expresión que traía pintada en la cara, pero no podía evitarlo. No estaba acostumbrado a algo así. Era demasiado.

-Diría que sí, pero ya estoy aquí…- dijo faltándole el aliento.

-Vamos; solo es una casa, mi casa donde yo nací y crecí… ¿Asustado Potter?- aquella pregunta lo erizó hasta la medula. Ese tonito le recordó tanto a su segundo año que frunció el ceño.

-Quisieras, Potter- le respondió haciendo mucho hincapié en su apellido, que Draco no pudo evitar ruborizarse. Si se llevaba debía aguantarse.

-Cuando nos casemos seré Malfoy-Potter, no te hagas ilusiones- alzó la nariz sin disimular que le gustó un poquito lo que le dijo y procedieron a ingresar.

Si por fuera era solemne la ancestral construcción, por dentro era un palacio de largos y amplios pasillos alfombrados, todos con cuadros, arreglos de flores, esculturas, tan parecidos entre sí, que estaba seguro se perdería algún día en su búsqueda de agua y Draco no lo encontraría hasta 5 días después.

Tal vez era un poco más acogedora de lo que se veía y cálida, pero era como estar en otra dimensión.

-No creo poder acostumbrarme- Draco rodó los ojos y lo sentó en uno de los banquillos más próximos de lo que denominó "el ala este".

-Harry, sé que es muy diferente a lo que has vivido, demasiado. De hecho, no puedo ni imaginarme las carencias que has tenido- le estrechó la mano y le dio un pequeño beso –si tuviera en frente esos asquerosos muggles que dicen ser tus tíos, los asesinaría de forma tan lenta y dolorosa por tenerte como un vil elfo domestico… ¡Y en una alacena por su fuera poco!-

-Draco…- sonaba tan tétrico con esa amenaza, pero por alguna extraña razón le pareció enternecedor su genuina preocupación.

-Como sea, eso está en el pasado y si vas a ser mi esposo, esta es tu casa. Corrijo, nuestra casa-

-Pero…- sonaba tan bien como lo dijo, pero la desazón seguía ahí clavada en su pecho –no podemos vivir siempre con tus padres…- no tenía problemas con Narcisa Malfoy, era una mujer fuerte, amorosa y hasta agradable, pero con Lucius Malfoy era otro cantar y la aversión era mutua.

-Harry, todos los Malfoy de al menos 10 generaciones han vivido aquí y no ha habido problemas. Sé que es algo diferente a lo que estás acostumbrado, pero dale una oportunidad. Mi padre va a vivir la mayor parte del tiempo en Rusia por lo que tengo entendido y mi mamá ha estado planeando vacacionar alrededor del mundo al menos por los siguientes 5 años. Seriamos solo tú y yo… y él bebe- dijo eso ultimo tan bajo, acariciando su vientre apenas abultado.

-¿Por qué eres tan persuasivo? Eres mi ruina, dragón…- dijo abatido. Esa enorme casa era tan distinta a lo que había planeado para su familia.

-¿Qué te puedo decir? Es mi encanto natural- sonrió acariciando sus dedos con la yema de su pulgar –¿Sigues sin estar convencido, verdad?- Harry suspiró "¿soy tan transparente?" se dijo abatido -te diré que- tomó su barbilla para que lo viera fijamente. -Si cuando seamos adultos responsables, con carrera y todo lo demás y si sigue sin gustarte la casa, podremos buscar una casa no tan… grande. Pero tendría que gustarnos a los dos, porque conociéndote seguro es cogerías una casucha- Harry sonrió genuinamente y le besó con cariño la sien. Era un excelente trato –las cosas que hago por amor…- dijo Draco dramático.

-¡Eres el mejor!-

-Lo sé Harry, lo sé-


El día que se llevó acabo la boda, era justo como Draco lo había planeado ese ultimo mes. Un hermoso día de abril, donde el sol acariciaba dulcemente las nubes y una pequeña reunión al aire libre con todos sus seres queridos, tanto suyos como los de Harry.

Narcisos y lirios adornando cada esquina, destilando su agradable aroma y seda blanca y dorada envolviendo los asientos y el camino que recorrería hacia su nuevo destino.

Su madre en la fila de enfrente enjuagando sus lágrimas con un pañuelo y su querido padre parecía que estaba a punto de desfallecer de lo pálido que estaba.

Vincent a su lado le dio un apretón en el hombro y Greg desde su asiento le dio un asentimiento cordial. Ya todo estaba resuelto entre ellos puesto que él en su lugar, habría hecho lo mismo con tal de que su madre estuviera a salvo, era su naturaleza y su familia estaba primero. Así que no podía imaginarse a alguien mejor para ser su padrino que Vince, cuya amistad jamás flaqueó ni por un instante y eso lo apreciaba enteramente.

Estaba tan nervioso que los sentimientos se anudaban y revoloteaban difusos en la boca de su estómago. Era el mejor día de su vida que no podía dejar de sonreír. Pensó en su anillo de compromiso y aquellas tres palabras inscritas que rezaban: "Mi amor eterno" en gaélico. Un detalle soberbio que con un solo recuerdo conseguía entibiar su alma.

Harry era un romántico empedernido y no podía ser más feliz por ello. Después de todo, un poco de cursilería no estaba de más en su vida y tendría la dosis suficiente para el resto de ella.

Ni en sus sueños más alocados pensó que el día de su boda se sentiría así, tan dichoso y pleno, con tanta conciencia y amor por el que sería su pareja, que consideró que era algo por lo cual dar gracias.

Cuando sonó el cuarteto de cuerdas, Harry entró del brazo de su padrino quien tenía los ojos abotagados de la emoción y no paraba de sollozar. Le murmuraba cosas y podría asegurar que era la bendición de la generación de sus padres.

Harry le sonrió nervioso, radiante. Se veía tan encantador con su traje negro, recto y ajustado, su cabello por una vez en su vida peinado sobre su lado derecho y sus ojos de ese centellante esmeralda rebosantes de dicha. El verle así de feliz hacia que valiera cada segundo de la espera.

-Te ves hermoso…- musitó Harry al llegar al altar, apenas y sentía sus propias manos temblar contra las suyas.

-¿Justo como lo soñaste?-

-Mucho mejor que un sueño...-

Era perfecto.


Tras cuatro meses de convivencia después de la boda, todo seguía sintiéndose diferente, tan nuevo, que pensaba que una felicidad así debía de ser imposible alcanzarla.

Las clases se reanudarían hasta que la reparación del castillo terminara a finales de octubre, así que aun tenían tiempo de luna de miel, conociéndose en ese minúsculo universo que crearon para los dos.

El día de su cumpleaños, todos sus amigos y conocidos le armaron una gran fiesta y aunque extrañaba a su padrino y lamentaba la promesa rota de vivir en el campo, se sentía cómodo sabiendo que no estaría solo y por increíble que le pareciera, Snape lo hacía muy dichoso. ¿Quién era el para decirle que estaba bien y lo que no? Si era feliz, estaba feliz por él.

Oficialmente ya tenía 17 años y ya era un hombre casado con el chico más asombroso que conocía.

La mansión Malfoy ya no se sentía como un distante paramo que representaba la frialdad de la aristocracia como una vez le dijo Hermione, tal vez aun no la sentía como un hogar, pero mientras Draco estuviera ahí, lo hacía tan acogedor.

Cada día era diferente al anterior, pero no por ello, era menos fascinante. Draco era incisivo con sus comentarios, dulce en sus acciones y con el embarazo ya tan notorio recorría toda la gama de sus emociones en menos de 24 horas. Podía ser desafiante y un poco aterrador, pero no era algo con lo que no pudiera lidiar.

-Harry…- ronroneó en su oído con ese arrastre de palabras que podía erizarlo hasta la medula. Estaba sentado sobre sus piernas y su cabello platinado acariciaba su nuca. Era imposible decirle no.

-Manzanita… Hermione y Ron van a venir- gimió cuando su traviesa mano se coló debajo de su playera –no quisiera que te excedieras…-

-Quiero hacerlo… quiero tu polla dentro de mi….- "Merlín bendito…" suspiró acalorado. Draco antes del embarazo jamás le habría dicho algo tan lascivo sin avergonzarse después, pero sus maravillosos ojos grises estaban oscurecidos como estanques de deseo que lo invitaban a nadar dentro de ellos.

-Madame Pomfrey dijo que…- cerró los ojos sintiendo como besaba su cuello y revolvía su cabello.

-Y una mierda lo que dijo esa sanadora de cuarta. ¿No quieres hacerlo?- hizo un puchero desabotonando su camisa de algodón y esos maravillosos pezones se hicieron presentes. Tan rosados y erectos que su recato podía irse de paseo. Su adorado rubio era pasión pura y un mana dispuesto solo para él. Seria un tonto si no lo disfrutaba.

-Al demonio…- prorrumpió abalanzándose contra el en una tifón de besos húmedos y hambrientos.


-Te digo por millonésima vez Granger, después de revolver 15 veces en contra del sentido de las manecillas, tienes que ponerle 8 gotas de esencia de abedul y después ponerlo a que reciba luz de luna durante 3 días seguidos. No al revés- exclamó Draco apretando el puente de su nariz cuando la castaña comenzó a negar con la cabeza.

-¡Claro que no, claro que no! las gotas de abedul se ponen al final según el tratado de Nicanor en 1912. Todo el mundo sabe eso- se cruzó de brazos y Draco hizo una mueca insatisfecho.

Ron solo miraba atento la interacción- discusión amistosa de la Gryffindor y el Slytherin como si fuera un espectáculo y todo su dinero estuviera de lado de Hermione.

Harry suspiró sin saber si era algo bueno o no. "Tal vez lo es porque no se están gritando" se dijo alzándose de hombros tomando un poco de palomitas de azafrán que Neville trajo de su casa.

-¿Qué dirías si te dijera que el tratado de Nicanor es una malinterpretación del investigador Erasmus Abott de 1734?-

-¡Cállate, no puedo creerlo!- los ojos de la castaña se abrieron aún más con esa hambre que tenía de conocimiento.

-Pues deberías, porque tengo el escrito original en perfecto italiano. Con todo y notas al pie de cada página de su eminencia- Draco alzó su nariz con esa satisfacción y Harry supo que le seguiría otra hora de discusión académica.

-¡Muéstrame!- dijo emocionada y los dos salieron con dirección de la biblioteca, un lugar que no sabía con exactitud donde se encontraba, pero que ya había acompañado a Draco una vez para quedarse dormido sobre su hombro.

-¡Hermione! ¿A dónde vas? ¿Qué fue eso?- chilló Ron frustrado. Parecía que estaba verdaderamente decepcionado que no hubiera sido una discusión real.

-Nunca lo sabremos Ron- le dio un par de palmadas en la espalda a su amigo –solo entendí que es la última vez que digo "no sé dónde se encuentra mi libro de la historia de Hogwarts" porque no sé cómo de eso se deformó a la rebelión de los Grindylows y de ahí al estudio de reservorios…-

-Quien diría que esos dos se llevarían tan bien- exclamó Seamus lanzando al aire una palomita que atrapó con la lengua –ver para creer-

-Y eso que no has visto la cantidad de libros que Hermione le ha pedido prestados y las discusiones que han tenido vía Flu. Duran horas- dijo Harry negando con la cabeza sin saber si reír o permanecer atónito.

Aunque si era completamente sincero, le alegraba que Draco apreciara a su manera a su mejor amiga. Era reconfortante que las cosas entre los cuatro ya no fueran tensas.

-Lo siento camarada- dijo Seamus con aprensión –deber ser duro para ti tener todas esas horas de sexo reducías por charlas académicas…- Neville se puso de mil colores y cerró los ojos como si fuera a pasar algo delante de él.

-Nada que ver… con el embarazo, Draco ha estado tan animado y caliente que creo que me dejará seco. Lo hacemos al menos cuatro veces al día...- contestó abochornado. Cuanto adoraba tener intimidad con su esposo, pero aun temía un poco por él bebe y su cuerpo que no quería que se esforzara de más.

-¿Cuatro veces?- la voz de Ron sonó como un chillido apenas audible.

-Es la etapa del embarazo, Harry- Seamus lo ignoró -A mi prima le pasó igual en el quinto mes, pero ya para el sexto y el siguiente año ya no quería ni que la tocaran. Así que si fuera tú, disfrutaría el momento- chasqueó la lengua divertido –porque incluso aunque esta algo gordito, su piel brilla como si tuviera almíbar- el irlandés bailoteó sus cejas y Neville le puso mala cara que no escapó del radar de Harry.

Había pasado algo entre ellos y estaba orgulloso por Seamus, porque al parecer Neville no le era del todo indiferente.

-Aun no puedo creer que vaya a ser padre…- dijo Harry con media sonrisa, sin tomarse a mal su comentario. De hecho el mismo pensaba lo mismo. Se veía radiante y tan adorable como una manzana acaramelada; a pesar de que constantemente se asustaba porque no había nada que Draco no comiera.

-Ni yo tampoco… Porque eso querría decir que tu…- Neville volvió a ruborizarse sin poder completar la idea.

-¿Le dio duro al rubio? Sí, es todo un semental nuestro Harry- dijo dándole un codazo amistoso –lo que quiere decir que no utilizaste todos mis obsequios que te mandé de navidad, ¿eh picarón?- Harry desvió la mirada. Era culpable y aunque si fue un descuido de su parte porque pensó que no habría consecuencias el tener relaciones con su ser amado, había sido parte fundamental para romper el hechizo de Draco, así que no había sido del todo malo.

-¿Podemos hablar de otra cosa?- pidió Ron tumbándose de pansa en la alfombra azabache –hay mucho espacio allá afuera, podríamos ir por unas escobas y hacer un partido de quiditch. 2 contra 2…- su cara gritaba a todas luces "Piedad, por amor a todo lo sagrado" y Harry decidió apiadarse de su mejor amigo.

-Me parece estupendo, vamos-


El segundo día de agosto, hubo mucho ajetreo en la mansión Malfoy.

Ya tenían todo listo para cuando él bebe naciera. Carriola, cuna, biberones de vidrio, pañales, cobijas, juguetes, libros y la madre de Draco programó a buena disposición la compra de la ropita por catálogo. Hacían entrega de inmediato así que no encontró problemas por ese lado. Ya solo faltaba darle los últimos toques al cuarto que comenzaba a tomar forma, pero no encontraban un punto intermedio.

Tantos colores, estampados, diseños para bebe que era imposible decidirse. Mientras Draco quería algo más sencillo y elegante en tonos pastel, Harry pensaba que no estaba nada mal algo hogareño y familiar con tonos rojos y dorados.

Draco no daría su brazo a torcer.

-Nada de Gryffindors en mi casa- chilló dejando caer su cabeza sobre el antebrazo de Harry –es mi última palabra-

-Vamos, te casaste con uno y te llevas muy bien con Hermione-

-Eres mi esposo y te amo aunque tus gustos sean bastante peculiares…- le dio un beso en los labios -y no es tan sosa esa hija de muggles una vez que la conoces; pero estoy cómodo con un solo Gryffindor en mi vida, dos es mi máximo. No quiero que mi bebe este influenciado desde tan temprano con esto de las casas- sentenció y Harry hizo un amago con la mano para dejarla caer contra el suelo frio.

Decisiones como esa eran difíciles.

-Bien…- dijo repasando con su varita aquella gama de tonos pastel que no terminaba de convencerle –creo que amarillo estaría bien… digo, no sabemos que será el frijolito y casi no hablamos sobre eso…- Harry desvió la mirada sintiendo el rubor calentar sus mejillas. Habían pasado cerca de cinco meses entre arrumacos y tanto sexo que las palabras siempre salían sobrando.

-¿Y que estamos haciendo ahora?- hizo una comisura antes de soltar una risilla -¿le dices frijolito a nuestro hijo?-

-Si. En su primer ultrasonido parecía un frijol. Tan chiquito y ovillado…- dijo avergonzado por haber expuesto su pensar en voz alta.

-¿Estas muy seguro que es un niño?- arqueó una ceja.

-No lo sé, dijimos que queríamos que fuera una sorpresa…- bajó la voz. La verdad es que estaba feliz con lo que sea que tuvieran mientras su frijolito estuviera saludable, pero curiosamente siempre que intentaba imaginarlo, se imaginaba a un pequeño niño rubio de ojos grises idéntico a Draco –claro que si fuera una niña entonces sería una ¿lente…jita?- Draco rió de buena gana.

-Tienes razón, aunque merece un mejor nombre que Frijol o Lenteja- dijo sin dejar de sonreír –de hecho he pensado un par de nombres dignos…- Harry abrió la boca para interrumpirlo.

-Y a eso iba, creo que tenemos que poner ciertas reglas- Draco boqueó indignado –no dudo que los nombres que escogiste sean… ummm… interesantes, pero creo que debemos estar de acuerdo los dos- no fue lo suficientemente sutil porque la bomba estalló en su cara.

-Te lo pongo simple. Quien lo está cargando por una larga temporada, soy yo. Quien tiene unas horribles estrías azules y duda que algún día desaparezcan por mas cremas que me untes, soy yo, quien lo dará a luz soy yo. Fin de la discusión-

-Draco…- estaba siendo imposible -será nuestro hijo, de ambos- dijo con un suspiro cansado. "Tal vez por eso es que no hemos hablado de ello…" se dijo esperando que fuera lo que Merlín quisiera.

-O hija. Mi madre dice que es probable que sea niña por como se ve la panza- hizo un mohín acariciando su sobresaliente vientre. Lo hacía tan lento y con cariño que no dudaba de su incondicional amor.

-O hija- remarcó para su satisfacción –así que los dos tenemos que escoger el nombre-

-Bien. Si es niña yo le pongo el nombre y si es niño te toca a ti- Harry arqueó la ceja. Estaba tan seguro que ganaría que solo pudo dejarlo ser. No era la sentencia que esperaba, pero lo tomaba –no quiero nombres absurdos o que salgas con que "quieres ponerle el nombre de las personas que han marcado mi vida" o esas cosas cursis, porque te lo advierto de una vez, si sales con que le quieres poner Albus Sirius Hagrid Comadreja Hedwig Malfoy-Potter, ¡Porque gritaré tan fuerte, que me escucharán hasta Japón!- el azabache apretó los labios.

El nombre si sonaba ridículo, pero no estaba del todo errada su idea de honrar a las personas que ha querido.

-Claro que si lo pones con ese tono, todo suena mal- dijo rascando su barbilla sabiendo de antemano lo difícil que sería –Bien, primera regla, ningún nombre para hacer honor a nuestros amigos- Draco asintió complacido -pero me gustaría que al menos llevará el nombre de mi papá…-

-¿Para qué? Tú ya tienes el nombre de tu papá, al igual que yo. Si te pones en ese plan, yo también. Que se llamé James Lucius Malfoy Potter- Harry torció el gesto. No era una combinación que esperara -¿Verdad que no te gusta? Regla 2. Ningún nombre de nuestros padres-

-¿Ni siquiera por si es niña? Lily se le hacía un nombre tan bonito y dulce-

-No, ni hagas esa carita de perro apaleado. No es no- hizo una pausa echando su cabello azabache hacia atrás -Aunque no suena mal Lily Narcisa, mi madre siempre ha detestado su nombre…-

-Me la estas dejando muy complicado, dragón-

-No debe ser tan difícil. Hay muchos nombres bonitos de estrellas, flores y constelaciones… mi tatarabuelo se llamaba Ophyuchus y mi tío abuelo, Serpens. Creo que son nombres poderoso, elegantes y que demandan respeto…- el moreno negó con la cabeza. Era un "no" rotundo para él. Sobre su cadáver su hijo se llamaría Serpens.

-Regla 3: nada de nombres complicados- Draco puso los ojos en blanco.

-Bien. No te gusta lo clásico, nada que hacerle. Así que por favor, piensa en un nombre bonito y elegante porque no quiero que mi hijo sea un paria por el resto de la escuela hasta que sea mayor de edad y pueda cambiarse el nombre-

-Lo haré. Conseguiré los mejores nombres que pueda- sonrió ya no tan animado. "será más difícil de lo que pensé"


El día que ambos se convirtieron en padres fue toda una montaña rusa de emociones, que dudaba en corto tiempo recuperar el color en el rostro.

Draco pasó de la felicidad por cómo había quedado arreglado el cuarto para bebe, al dolor insoportable que se sembraba de su cintura hacia abajo y de ahí al desmayo que lo motivó a llevarlo a San Mungo en tiempo récord.

Los medimagos estuvieron preparados para esa inusual y tan poco estudiada experiencia de un embarazo masculino con la esperanza de documentar tan preciada información y Harry lo mató lento la espera de cinco horas sin noticia alguna.

Sus amigos, los Weasley, Narcisa, Lucius, Remus, Sirius y Snape llegaron como una oleada para darle los ánimos necesarios y lo acompañaron en ese crítico momento llenando la sala de espera.

Había tanto porque temer que el enfrentamiento con Voldemort había sido un paraíso en comparación a eso. La ansiedad, la zozobra y la duda de no poder tomar la mano de Draco lo estaba volviendo loco.

El calvario terminó una vez que el medimago en jefe le permitió pasar a ver a su esposo.

Draco tan exhausto con los cabellos húmedos pegados a su frente, respiraba tan profundamente que apenas podía mantener los ojos abiertos. Se encontraba bastante sedado.

-Dragón- dijo en voz baja acariciando su rostro y llenándolo de besos –lo hiciste bien… todo salió bien- su voz sonaba por quebrarse, pero Draco apenas se inmutó. Solo sonrió tomando su mano.

-Es la última vez que paso por esto… si quieres más hijos tendrás que parirlos tu- dijo a modo de chascarrillo que a Harry solo se le escapó una risita nerviosa –pero dudo que quieras más… porque son dos…- el moreno nada más escuchar eso puso los ojos de plato sin dar crédito a lo que escuchaba.

-¿Perdón, qué?- preguntó como si no hubiera escuchado bien.

-Son dos bebes, Harry…- el moreno sintió un espasmo en forma de latigazo en la espalda y recurrió a todas sus fuerzas para mantenerse en sus dos pies.

La sanadora depositó en sus brazos las dos pequeñas criaturas rosadas que sacudían sus diminutas manitas y parpadeaban como si les molestara la luz. Tenían apenas una pelusilla de cabello platinado que sabia que su corazonada estuvo en lo correcto. Se sentían tan frágiles en sus brazos su pequeño frijolito y su lentejita.

No habían tenido solo un pequeño milagro, sino dos por el precio de uno, que dejó a más de un Weasley con la boca abierta al saber la noticia.

Según le dijo Madame Pomfrey (o entendió) una vez que pasó el estupor de la labor de parto y aquella sorpresa doble, la magia que recubría el que pensaron era solo un producto, era inusualmente fuerte como una capa gruesa que les impidió ver al otro bebe que permaneció oculto de la vista hasta ese día. "Ya tan pequeño y cuenta con su propia capa de invisibilidad" se dijo sin poder dejar de sonreír.

Dos bebes que amar y cuidar, proteger y mimar. Su vida estaba completa.

-¡Dos hermosos cachorros, Jim! estoy tan orgulloso de ustedes- exclamó exaltado Sirius sin importarle la reprimenda que le estaba gritando la enfermera y Snape -¿Como se llaman?- Harry regresó a ver a Draco y luego a sus bebes que comenzaban a acurrucarse en el pecho de su amado esposo.

Había leído gracias a Hermione decenas de libros sobre estrellas y constelaciones y al ver esa maravillosa escena, supo que había escogido el nombre perfecto para su niño.

-Elijah Alphard; el corazón de la serpiente...- Draco le dedicó una mirada curiosa.

-Como mi tío, que chulada, cachorro- hizo una pausa -¿y la pequeña princesa?-

-Nashira... porque es afortuna y una gran noticia que este aquí con nosotros- dijo Draco con trémula voz, contemplando como la niña tomaba su dedo índice y lo apretaba con su manita -Lily...-

-Draco...- sus ojos comenzaron a llenarse de lagrimas sin poder contenerlas y abrazó a su familia con todo su ser.

Si tuviera que escoger cual fue el momento más sobrecogedor y de mayor felicidad en su vida, diría que era ese, porque tanto Draco como él crearon magia y le dieron vida y ahí ante sus ojos estaba el fruto de su amor.


Notas Finales:

Y con esto llegamos al fin de esta peculiar historia!

Creo que el afterwards quedó demasiado largo y aunque aun quería agregarle una ultima escena con Harry pintando con acuarela el retrato de Draco y los bebes y que una pizquita sobre su futuro, creo que te la obsequiaré como one-shot para tu cumpleaños querido Pipe! ;) Así que espérenla hasta el próximo año!

Realmente espero de todo corazón que les haya gustado! Fue un placer compartir con ustedes este viaje! Y como estoy de super buen humor porque llegamos a los 300 comentarios, el día de navidad (El 25 de diciembre :P) les tendré el primer capitulo de la siguiente historia que se llamará "Luna Fría"~

Les mando los mejores deseos y que estén muy bien!

Besos:*

PD. Si alguien descubre cuales son los 4 "secretos" de medianoche (porque si tuve un motivo para ponerle ese titulo lolz), les dedico el siguiente fic :P