Disclaimer: The Owl House y sus personajes son propiedad de Disney y Dana Terrace, y al igual que los personajes que hacen cameos, ninguno me pertenece. El propósito de esta obra no es otro que el de entretener.

NA: segunda parte del especial. :D


Agonía de una Bruja (Parte 9)

Saliendo del portal en el mundo humano, el maestro Sheo cargaba a Luz en su hombro, no podían quedarse más tiempo ahí, pero algo que tomó por sorpresa al pintor fue el comportamiento de Luz, quien no dudó en golpear su rostro con su rodilla y luego apuntarlo con su cetro.

—¡Detente! —El maestro pintor habló deteniendo a Luz cuando su cetro no se activó—. ¿Atacas a tu maestro?

—Yo- —Luz intentó hablar, pero su voz se quebró, su mirada se inundó de lágrimas y sus rodillas temblaron.

—… —El maestro pintor vio sorprendido a la joven que cayó de rodillas. Era evidente que esa reacción no era por el posible destino de la Owl Lady. Sheo no tardó mucho en decidir su próximo paso (tampoco es que lo tuviese con la mente de Luz quebrándose)—. No… Tú no perteneces a este mundo…

—¿Eh? —La mirada de la humana se elevó con esperanza al ver que el portal se abría.

Sin perder un solo segundo, Luz se levantó y cruzó la puerta para regresar a la sala de preparación de ejecuciones, donde estaba Lilith junto a Eda.

Al mirar a su alrededor se hizo evidente que los cascarones imperiales habían sido desactivados, cosa que era de esperarse de un alto mando en el imperio, lo que sin duda no era apropiado es que se encontrara concentrando su poder en un glifo para desintegrar el metal contaminado.

—¿¡Qué estás haciendo!? —Eda gritó desconcertada al ver que regresaron.

—… —Por su parte Lilith levantó su ceja al ver al pintor. Rápidamente entendió lo que sucedía y se mantuvo en un discreto silencio.

—Luz no puede regresar al mundo humano… no pertenece a ese sitio —El pintor sentenció volviendo a liberar su sable—. La sacaré de a- ¡Ugh!

—¡Lilith! —Eda gritó desconcertada por lo que acababa de pasar: Lilith había lanzado una ola de fuego azul para cercenar la mano del pintor. Aunque el pintor reaccionó, no logró evadir del todo el ataque, perdiendo dos dedos y la llave al mundo humano. Antes de que el pintor pudiera desenfundar su sable para defenderse, la peliazul se envolvió en un orbe de fuego para atacarlo, logrando conectar una poderosa embestida con la que lo apartó de Luz y lo impactó contra uno de los muros en una explosión.

—¿¡Qué estás-!? —Luz habló sorprendida y volviendo a empuñar su cetro, naturalmente defendería a su maestro, pero recibir la llave de Eda en su mano, las cosas cambiaron.

—¡Nos descubrió! ¡Huye! —Lilith gritó al tiempo en que una descarga de rayos rojos caía sobre ella—. ¡Ah!

—¡Lily! —Eda gritó abrumada por la furia al escuchar el grito de dolor de su hermana, pero aún con la gran fuerza de la bestia búho fue incapaz de romper sus grilletes.

—¡Ah! —King gritó cuando volvió a hundirse en el suelo, esta vez en un portal rojo.

—Veo que elegiste el lado equivocado, Lilith, al menos algo de ti puede servirme —El emperador Belos sentenció saliendo del polvo junto a cuatro garras carnosas que sostenían al notablemente dañado maestro pintor, al pequeño rey demonio, a la excomandante y a su palismán—. Una pena-

—¡Una pena tu plan si te atreves a hacerles daño! —Luz habló enseñando la llave al mundo humano congelada en luz sólida—. Un chasquido y te quedas en este mundo.

—… Si mal no entiendo, los salvayi aprecian mucho a sus maestros —El emperador comentó muy seriamente, y una estaca de hueso emergió debajo del maestro pintor.

Aunque fuera un maestro del sable, Sheo dominaba muchas técnicas del combate cuerpo a cuerpo, incluida la capacidad de aflojar sus articulaciones, logrando liberar sus brazos y evitar que la estaca lo empalara, o al menos eso sería hasta que alcanzara el techo.

—¡Ugh!

Aunque el pintor logró moverse un poco, no logró evitar ser empalado y tener una arcada en la que un líquido dorado salió de su boca a cántaros.

—¡Maestro! —Luz gritó usando su magia para romper la estaca y generar un suave charco en el que su inconsciente maestro cayó, para luego correr hacia él.

—Sigue comportándote como un animal y así serás tratada —El emperador sentenció haciendo que las demás garras se elevaran junto a la plataforma de Eda.

—¡No! —Luz gritó asustada por la escena, pero no soltó su cetro ni la llave. Sabía que el emperador no les haría un daño irreversible mientras ella la tuviera en su poder.

—En verdad me gustaría tener unas palabras contigo, Luz.


—Con todo ya dicho, el día de hoy nos despedimos de los tiempos salvajes, de descontrol y barbarie, pero aún como criminales, sus símbolos pasarán a la historia —La encarnación del emperador finalmente terminó de dar su discurso para luego abrirle paso a la asesora imperial, quien subió al podio mientras la compuerta de prisioneros se abría y los ojos de la estatua petrificadora comenzaron a emitir un resplandor verde.

Aunque ella no lo demostraría, el miedo que la asesora imperial sintió al ver a los prisioneros sería comparable a la sorpresa de los ciudadanos de Bonesborough al ver quién acompañaba a la Owl Lady.

—No… ¿Q-Qué sucedió? —Kikimora preguntó usando hasta la última pizca de su mente para controlarse.

—Atacó al alcaide, infiltró a dos enemigos buscados, atacó al emperador y conspiró para el escape de la prisionera Edalyn Clawthrone —Uno de los guardias respondió con una reverencia.

—Te extrañaré, kiki —Un susurro fue percibido por la dama de cabello rojo, quien impotente vio la sonrisa de su antigua colega.

—En un impactante giro de los eventos, Lilith Clawthrone, mandataria del comando flama azul del aquelarre del emperador y un aparentemente gato trastornado serán ejecutados junto a la Owl Lady —Aún en el sorpresivo curso que los eventos tomaban, el reportero Porter se mantuvo sereno, pero no era el caso entre sus compatriotas ciudadanos del imperio mágico.

Saber que el emperador ejecutaría a alguien que le sirvió tanto tiempo no hizo más que aumentar el descontento en la multitud de brujos.

Pero uno en particular sería la chispa que iniciaría el incendio.

—¡Gryarr! —Un agudo, pero atemorizante rugido se escuchó, parecía que encarnaba la furia de todos los protestantes, pero curiosamente aquel ciudadano del imperio estaba envuelto tanto en una furia asesina, como en su propia magia, y cuando esta clavó sus endurecidas garras endurecidas en el muro, logrando romper los escudos mágicos y penetrando directamente en la piedra, todos en el lugar lo supieron: El caos había comenzado.

—¡Déjenlas libres!

—¿¡Así se paga el servicio al imperio!?

—¡Debieron atacar a más líderes de aquelarre!

Los ciudadanos del imperio comenzaron a abuchear y protestar contra lo que veían, nadie podía aceptar que una vida ejemplar fuera castigada de ese modo.

Por su parte, los salvayi no se unieron al conflicto. Es cierto que a algunos les agradaba Eda y que las llamadas "brujas salvajes" eran un importante ícono para su cultura, pero no les daban la importancia suficiente como para luchar por ella arriesgando sus vidas… o así sería hasta que el sonido del traqueteo de cadenas se escuchara en sus mentes, volviendo a escribir en sus corazones las arcas culturales que el glifo de borrado de memoria había eliminado.

—¡Liberen a la bruja, ahora!

—¡No nos la arrebatarán!

—¿¡Se atreven a desafiarnos!?

Furiosos, los salvayi también se unieron a las protestas, pero sus métodos son muy diferentes y las explosiones no tardaron en darse en los glifos que protegían los muros del conformatorium, pero no fueron las únicas maniobras que los protestantes hicieron.

—¡Si no nos escuchan, los haremos obedecer!

—¡No te atrevas a desafiar a los salvayi!

Aunque fueran hechizos usando la magia enseñada por el imperio, los salvayi no dudaron en levantar garras, escombros y escaleras para subir el muro y alcanzar la plataforma de ejecuciones, y otros tantos comenzaron a treparla.

—¡Vamos! —Willow gritó formando una aglomeración de lianas Murvar que sirvieron como una red que rápidamente, tres elegantes abominaciones comenzaron a escalar, cargando a Willow y a otros dos brujos.

Sabiendo que las intrusiones no serían percibidas, tres figuras encapuchadas se infiltraron por una brecha que otro de los ataques dejó en los muros.


—Dime porque no me dejaste en mi mundo —Luz sentenció una vez su maestro tosió, confirmando que no había dejado de respirar, pero estaba perdiendo mucha sangre y bilis mágica.

—Adorable ¿Crees que tú haces las preguntas? —El emperador habló entretenido, y luego sorprendido por la ola de estacas de luz sólida que emergieron del cetro de la humana hacia él, pero que sólo acabaron empalando un líquido rojo que escurrió por el suelo.

Al ver que su enemigo escapó, Luz intuyó una trampa, por lo que volvió a usar su cetro para crear una plataforma de luz sólida debajo de ella y evitar que el líquido se le acercara, una estrategia inteligente, pero inefectiva, pues el líquido de todos modos atravesó la luz sólida y se agrupó detrás de Luz.

—Está bien —El emperador habló con confianza mientras se hacía intangible para evitar ser atravesado por el afilado cetro de la humana—. Jugaré.

—¡Ah!

Aún con sus reflejos y capacidad física, a Luz no le fue posible evitar el hechizo de control de Belos y acabó siendo lanzada hacia uno de los cascarones imperiales en los muros. Aunque no le hizo ni un rasguño a la herramienta mágica, Luz no perdió tiempo y saltó a un lado para evadir la mordida de la boca en la que el suelo se había transformado.

Sin darle tiempo para burlarse, la humana lanzó varios orbes de luz volátil hacia su enemigo, quien volvió a usar su magia para levantar varios tentáculos que terminaban en bocas que mordieron las bombas y fueron destruidas en las explosiones.

Antes de que se dispersara el polvo, Luz aprovechó para atacar a su enemigo cuerpo a cuerpo, y aunque lograría conectar un golpe, el emperador volvería a disolverse en líquido.

Al disiparse el polvo, Luz no vio a su enemigo, pero no bajó su guardia.

—¿Qué sucede, Luz? Creí que querías pelear —El emperador preguntó con soberbia, y en el instante en que Luz volteó en la dirección en la que escuchó su voz, más manos carnosas emergieron del suelo y la sujetaron, poniéndola de rodillas ante el emperador—. ¿Tuviste suficiente?

—Ni siquiera cerca —La humana habló con una sonrisa activando el pequeño orbe de luz volátil que dejó en el líquido en el que el emperador se transformó para evadir su anterior ataque.

—¡Ugh! —El emperador Belos gritó con una voz distorsionada al recibir el sorpresivo ataque, y aunque no recibió un daño siquiera digno de tomar en cuenta, su máscara había sido rota, pero sólo dejaba ver una masa negra con el brillo azul de sus ojos.

Antes de recibir una respuesta, el emperador se hizo intangible para evadir otro orbe de luz volátil, aún en medio del polvo de la explosión, la humana no podía escapar de la vista del poderoso monarca, quien mantuvo su forma intangible salvo por su mano, con la que le dio una fuerte bofetada a la indisciplinada humana para luego arrebatarle su cetro.

—Me gusta tu entusiasmo, pero hazlo de nuevo y las cosas no acabarán bien para ti —El emperador sentenció recuperando su común arrogancia para luego iniciar una tranquila caminata aparentemente sin rumbo en la sala—. Ahora, sólo soy un humilde mensajero del titán, y en el gran orden de las cosas, sin su magia, la vida de la Owl Lady es inconsecuente, pero luego tú te presentaste. Si quieres salvar a tu maestra, entrégame el portal al mundo humano.

—… —Luz no se mostró ni sorprendida ni asustada, al menos no por su mundo—. ¿Qué es lo que harás?

—Si decidieras dármelo y te dijera que planeo destruirlo ¿Te arrepentirías? —Con una extrañamente compasiva voz, el emperador respondió extendiendo su mano hacia la humana y haciendo que sus ojos emitieran un resplandor rojo.


Aún con toda la audiencia protestando, la ejecución dio inicio y la estatua petrificadora disparó contra la celda.

—¡Detrás de mí! —Eda gritó poniéndose frente a la luz petrificadora, pero un empujón la hizo a un lado.

—¡No miren la estatua! —Lilith gritó tras apartar a Eda de su camino—. No es un arma normal.

Sin su palismán, para Lilith sería muy difícil formar su orbe dorado, pero de igual modo lo lograría a tiempo para proteger a su hermana.

Enseñando sus dientes afilados formando una expresión que recordaba a una bestia, la peliazul liberó más y más de su poder, extendiendo su orbe y a base de poder puro, haciendo retroceder la sentencia de la estatua.

Tal y como lo dijo, no es una herramienta normal. La estatua petrificadora consume toda la magia de sus objetivos, y ya sin magia, los tejidos son petrificados, pero con tanto poder mágico que consumir, el rayo no podía avanzar hacia los prisioneros, pero Lilith tampoco podría hacer otra cosa, toda su magia tenía que mantenerse en ese esfuerzo.

—¡Detengan a los intrusos!

—¡Están arrestados, insurgentes!

—¡Esta es un área prohibida!

Cuando sol protestantes comenzaron a acercarse a la plataforma, los brujos imperiales debieron actuar y derribarlos. No podían permitir que dañaran la estatua de petrificación y que el símbolo de las épocas salvajes quedara libre.

—Debemos evacuarla, madame —Un brujo imperial habló encabezando una escolta para la asesora imperial.

—No deben —Kikimora respondió sin inmutarse. Estaba totalmente concentrada en la ejecución, o más apropiadamente en la furiosa resistencia de su excolega.

Lilith jadeaba de cansancio, en su furiosa resistencia una de sus piernas había cedido y ahora, con su cuerpo colapsando Lilith seguía con sus manos apuntando al frente para mantener su orbe defensivo.

—Refuerzos, ahora —La peliazul susurró por costumbre. En todos sus años al servicio del emperador, siempre que llegó a ese nivel de cansancio tenía a sus tropas de su lado, pero no ahora. Por precaución el comando flama azul había sido desplegado a otra isla por deberes de patrullaje, no, estaba sola.

—… —En silencio, Kikimora desvió su mirada, pero no aceptaría la muerte de su excolega de tantos años… de su amiga.

La peliazul sintió un agudo dolor en su antebrazo derecho, no era fruto del cansancio, era un corte, y al verlo, supo lo que debía hacer: sufrir.

—¿Lili? ¿Qué vas a-?

—¡AAAAAHHHHH!

Muchos de los presentes desviaron sus miradas al escuchar el agónico grito de la comandante, y no es para menos, el dolor que sentía con su brazo ensangrentado, pero el resplandor petrificador comenzó a retroceder, sin su chip inhibidor, la comandante liberó todo su poder, pero la estatua tampoco cedería y continuó su ataque.

—¡Lilith!

—¡Lilith!

—¡Lilith!

Sorpresivamente, tanto salvayi como los brujos del imperio comenzaron a gritar al unísono apoyando a la excomandante.

—¡Las fuentes de repuesto! —Uno de los guardias ordenó, pero rápidamente fue golpeado por uno de los salvayi embrutecidos.

—¡Lilith! —Una voz masculina en extremo tosca destacó por sobre las demás, provenía del cielo—. ¡Groargh-Raj! ¡Destruyan la estatua! ¡Ahora!

Tras esa orden las gargantas de despliegue salvayi ensombrecieron el cielo.

—¡Acarónidos!

—¡Disparen los antiaéreos!

—¡No les den piedad a estos animales!

—¡Es Ruga, deténganlo! —Kikimora ordenó al tiempo en que el comando justicia conquistadora hacía acto de presencia en el cielo sobre la plataforma. Sin perder tiempo, la asesora imperial se dirigió al podio de la plataforma—. Hijos de las islas, sabíamos que este día llegaría, los feroces salvayi nos han traicionado ¡Evacuen el conformatorium, el aquelarre del emperador los protegerá!

Por muy valerosa que fuera ese anuncio, el número de civiles que empezó a abandonar el edificio era ínfimo. La decisión de ejecutar a Eda ya había puesto a los salvayi civiles contra el aquelarre del emperador, y la ejecución de Lilith hizo lo mismo con los civiles del imperio.


El grito de Lilith se escuchó incluso debajo de la plataforma.

—Quizá piensas que queremos invadir el mundo humano, pero la voluntad del titán no es tan vulgar —El emperador sentenció dándole la espalda a Luz—. Pronto lo entenderás. Tic-tac, Luz. A las hermanas Clawthrone no les queda mucho tiempo.

—¡No! —La humana preguntó con su seriedad quebrada y cayendo de rodillas, el desgarrador grito de Lilith había llegado profundo en su corazón—. ¡Bien!

Resignada, la humana activó la llave para traer el portal, cuyo resplandor captó la atención del emperador, pero cuando este iba a acercar su mano para tomarlo, luz se hizo para atrás.

—Pero debes salvar al maestro Sheo.

—Que admirable —El emperador apreció haciendo que su cetro resplandeciera para cumplir su palabra y cerrar las heridas del pintor ermitaño.

Una vez cumplida su palabra, el emperador volvió a centrarse en Luz, quien no había perdido su amenazante semblante, pero aún así le entregó el portal.

—El titán estará complacido —Tras recibir su premio, flamas rojas brillaron alrededor de otra círculo de asenso donde las garras rojas del emperador dejaron al maestro pintor. Luz también se ubicó en el cilindro y el emperador lo activó para enviarlos a la plataforma de ejecución—. Adelante entonces. Elévate en el caos y ve a ser una heroína.

—Hoy pude haber perdido —La humana comentó mientras se elevaba—. ¡Pero tú también!

Al golpear su cetro rúnico contra el suelo, Luz activó las bombas de luz volátil que escondió en el portal, destruyéndolo.

Furioso, el emperador generó una oleada de garras rojas para castigar a la humana, pero todas fueron cercenadas por un sable dorado proveniente de una runa combinada que el maestro Sheo dibujó en el suelo con su sable.

—¿Qué puede ser dios, sino un artista? —El maestro pintor preguntó con una fiera mirada al emperador, para luego levantar a Luz y saltar a lo alto.

Con una fiera mirada el amo del imperio los vio salir de la sala. Aunque en cualquier otra situación tomaría más represalias, el inconfundible traqueteo de botas de metal puro a sus espaldas lo hizo mantener toda su magia en su persona.

—El rescate de la Owl Lady se llevará a cabo, saca a tus animales de mi prisión —El poderoso monarca declaró volteándose para ver a su muy esperada visita.


—¡Lilith!

—¡Lilith!

—¡Lilith!

—¡Ruagh! —Una salvaje y feroz abominación vegetal rugió con toda su furia al tiempo en que se inflamó para volver a lanzar una explosión de esporas volátiles.

—¡Ah!

—¡Resistan!

—¡Pelean como animales! ¡Necesitamos refuerzos!

—¡Nada de eso! —La abominación vegetal gritó volviendo a recomponerse para luego llenarse de hongos venenosos.

Más furioso que cualquiera, Jerbo luchaba con hasta la última pizca de su magia, y ciertamente estaba logrando abrirse paso hasta la estatua, pues la mayoría de los efectivos del aquelarre del emperador estaban combatiendo en los núcleos defensivos, los cuales eran las seis torres en el muro principal del conformatorium.

—¡Roar! —Un rugido incomparablemente fuerte se hizo presente desde una de las gargantas. Arpones con cadenas doradas habían sido disparados al interior del transporte salvayi y ahora estaban sacando de ahí a los acarónidos mayores, enormes bestias engendradoras que tenían un aspecto similar al de una mantarraya café con una boca llena de dientes en la parte frontal y con miles de huevos en su interior, mortíferos para luchas largas y a gran distancia, pero indefensos sin sus crías, las cuales estaban siendo diezmadas por todos los arreglos y medidas que tomó Wardain Wrath.

—¡Ro-gah!

Ante el rugido de Ruga, varios acarónidos se encaminaron a su alfa, quien atacaría los cañones que dispararon los arpones que estaban dañando el núcleo de su legión, pero al ser los mayores quienes le daban las órdenes a los menores, no podía cerrar las gargantas de transporte.

—¿¡Y si derriban esa cosa!?

—¡Yo me voy!

—¡No huyan, cobardes!

—¡Liberen a las brujas!

El caos había crecido a más no poder, las explosiones, los rugidos y los gritos eran demasiados y lograron que los civiles de ambas naciones finalmente empezaran a huir, pero muchos otros seguían peleando junto a los acarónidos.

—¡Gr! —En sus agónicos gruñidos, la vigorizada Lilith no sólo se había levantado, sino que había bajado uno de sus brazos. Aun sangrando por su nariz, con su brazo crujiendo, Lilith no había dejado de sonreír arrogante en su resistencia contra la estatua, al igual que el aquelarre del emperador luchaba contra la legión infesta-cielos.

—¡Luz! ¡Destruyan los demás cañones! —Ruga gritó desde una de las torres en llamas—. ¡Con mis acarónidos mayores libres les abriremos camino para que escapen!

—¡Es la humana!

—¡Deténganla!

Sabiendo que se trataba de una criminal, rápidamente los guardias se abalanzaron sobre la humana, sólo para ser lanzados fuera de la plataforma por una explosión de plantas, que emergió de otra runa combinada que dibujó el maestro pintor.

—Rescata a tu maestra —El pintor ordenó volviendo a usar su sable como pincel para dibujar una runa de viento, y a hacerla en un espiral, formó un torbellino con el que avanzaría veloz entre los acarónidos y brujos imperiales para llegar a la torre.

Seis eran los núcleos defensivos principales del conformatorium ubicados en torres en el muro principal de la estructura, y aunque los acarónidos estaban concentrándose en ellos, la plataforma de ejecución no era menos caótica que el cielo sobre el edificio.

—¡Más pajarracos!

—¡Vamos!

—¡Detengan a los rebeldes!

—¡Glifos de orbes prisión!

—¡Burbuja somnífera! ¡Al suelo!

Los furiosos salvayi protestantes (que a ese punto eran criminales para la ley del imperio) que habían llegado a la plataforma luchaban con fuerza y una ferocidad aterradora, forzando a los brujos imperiales a usar todo lo que tenían, pero tanto por el número, como por el miedo, el aquelarre del emperador se vio forzado a usar todo lo que tenía.

—Bien, hagamos que parezca que nunca ocurrió —Un capitán habló llegando por otro ascensor a la plataforma, encabezando una tropa de brujos blindados y dispuestos a asegurar la plataforma.

Distintos hechizos de fuego, agua y algunas formaciones de energía se lanzaron contra los imperiales, sólo para fallar en quebrar sus armaduras.

—¡Traidores! —El capitán declaró tomando posición de carga. Una vez estuvieron listos toda la tropa avanzó veloz y aplastando a todos los insurgentes y brujos imperiales en su camino.

—¡No llegarán! —Jerbo gritó blindando su abominación/armadura vegetal con más raíces afiladas, los detendría al precio que fuera.

—¡Eso no depende de ti! —El capitán de la fuerza de choque le respondió para luego taclear a la abominación y romper sus raíces sin problemas.

—Oh, yo creo que sí —Con una sonrisa, Jerbo respondió rebelando que el interior de su abominación estaba lleno de sacos de esporas incendiarias, los cuales reventaron en una ola de fuego.

—¡Ah!

—¡Pelotón de curanderos!

—¡Estos son peligrosos!

—¡Evacuen al personal!

—¡Ignoren esa orden! ¡Defenderemos esta ejecución! —Otro capitán ordenó al tiempo en que su tropa salía de uno de los portones de acceso a la plataforma. El nuevo equipo era más experto que el anterior, y en lugar de cargar a lo bruto, avanzaron veloz y ágilmente posicionándose alrededor de la estatua, logrando asegurarla en un muro de escudos y glifos defensivos.

—¡No rompan la formación hasta que la ejecución termine!

—¡Si, señor!

Sin duda eran una fuerza de choque experta, pues sabiendo que Luz era una criminal, ninguno siquiera volteó su cabeza para verla, incluso cuando un hechizo explosivo fue lanzado contra ellos, mantuvieron la línea.

—¡Luz! —Una voz familiar se escuchó desde una el borde del muro, al acercarse, Luz vio que sus amigos estaban en una raíz en el muro.

—¿¡Chicos!? ¿Qué hacen aquí? —La humana preguntó sorprendida.

—Vinimos a ayudarte —Gus respondió con su habitualmente alegre sonrisa con la que ocultaba el miedo que sentía ¿¡En serio estoy actuando contra el aquelarre del emperador!?

—Sabíamos que vendrías por Eda —Amity añadió al tiempo en que sus dos abominaciones saltaban a la plataforma para cubrir a Luz. En ese punto ya sabía que su padre notaría que se escapó, pero no podía importarle menos—. Y no queríamos quedarnos fuera de la fiesta.

Con un coraje que ni ella conocía, la peliverde finalizó con un guiño que sorprendió a Luz.

—Y claro que vamos a ayudarte —Willow finalizó usando sus plantas para levantar un muro.

Proyectiles iban y venían, al igual que protestantes y brujos imperiales, pero estos últimos parecían estar ganando soberanía, pues su acceso era más fácil y sus números superiores.

—¡Willow! ¿Puedes dañar los ascensores? —Luz preguntó mirando al ver que otro pelotón blindado subió a la plataforma.

—Dalo por hecho —La poderosa bruja respondió con una sonrisa, para luego dirigirse al interior de la estructura en medio de una aglomeración de lianas.

—¿Gus, puedes cerrar las entradas?

—Eh… —Naturalmente Gus no se mostró muy confiado, eran la élite del imperio y él, por muy prodigio que fuera en la academia, jamás había estado tan cerca de una batalla real—. Eso intentaré.

—Mantente a salvo, Gus —Amity fue quien le advirtió al inseguro muchacho—. Si ves que las cosas se ponen difíciles, retírate.

—Yo… gracias —Con un notable alivio, Gus respondió haciéndose invisible. Tendría que usar todo su conocimiento para lograr avanzar en medio de una batalla así de frenética.

—¿Crees que podamos romper esa defensa? —Amity preguntó dispuesta a, junto a Luz, ir con todo.

—Lo haremos… gracias por ayudarme.

—Agradéceme en la fiesta.

—¿Fiesta?

—La que darás en la casa búho para celebrar nuestro triunfo.

—¿Te estás ablandando conmigo, Bligth?

—En tus sueños.

Quizá estarían bromeando en un intento de reducir el peso mental de estar en medio de una batalla real, pero de igual modo ninguna de las dos es una bruja débil o incapaz. Tanto el cetro rúnico capaz de usar tres formas de luz materializada, como las abominaciones de batalla son herramientas de altísimo nivel que podrían cumplir con el deber que tenían: rescatar a Eda, Lilith y King.


Lilith hizo una locura, pero bueno, lleva toda una vida haciendo todo para proteger a su hermana menor. xD
El caos no ha hecho más que crecer y aún queda el clímax. :D