Continuación y última parte de Luna Nueva
POV NARRADOR
-Bien chicos, tenemos cosas por hacer- los detuvo el líder -gemelos, Patán y Patapez, el bebé debe ser devuelto a su hogar e infórmenle a Mala que todo ha terminado, Astrid y yo iremos por Heather y Dagur, los cuatro tenemos una visita que hacer a Berk- dijo en mirada de complicidad a Astrid
-Lo siento una pierna, yo voy con ustedes- dijo Patán abrazando por los hombros a Hipo el cual lo veía confundido –Paso número uno de la rehabilitación, conseguir un padrino que te cuide y te impida volver a apostar y está claro que la rubia- decía girando sus ojos en dirección a Astrid –no tiene ese talento-
-Patán, por última vez, NO TENGO PROBLEMAS DE APUESTAS- insistió el jinete
-Ya llegaremos al paso dos, admitir que tienes problemas- dijo sin alterarse Patán haciendo que Hipo se tallara la nariz y Astrid solo pusiera los ojos en blanco –los Bruts y Cara de Pez pueden ir con Mala, no te preocupes amiguito, yo cuidare de ti-
-No lo llevaremos ¿verdad?- se quejó Astrid
-Oh mi dulce Astrid, sé que pude ser difícil estar cerca de mi ahora, que ya sabes... comprendo tu miedo a darte cuenta de tu error al elegirlo a el, pero créeme, podremos superarlo- una patada de Astrid en la espinilla del pelinegro lo hizo caer al suelo a quejarse por el dolor.
-Escucha Patán, si vienes hay dos cosas que no puedes decir, lo mío con Astrid y nada referente en general a Astrid ¿hecho?- le propuso el líder
-He...cho- dijo apenas el adolorido chico estirando la mano aun en el suelo para cerrar el trato -Espera... ¿por qué no puedo decir nada?-
-Queremos que Heather y Dagur lo sepan en Berk... tenemos nuestros motivos- le explicó la chica –y si tú dices algo, yo me encargaré de que caigas "accidentalmente" de Colmillo ¿está claro?-
-Súper claro-
-Bien, ahora arriba- le dijo Astrid aun dándose el lujo de darle una patada al chico que aún estaba en el suelo.
POV ASTRID
Bien, ahora todos los jinetes lo saben, y en cuanto lleguemos a la aldea, todo Berk lo sabrá, ¿Qué si estoy lista?, la verdad, es que sí.
Quizá esto sea extraño, pero los múltiples y peligrosos intentos de Estoico y sus extraños aliados, me ha probado que nuestra relación es capaz de salir adelante a pesar de las intervenciones de alguien más, nuestra relación ha madurado a pasos agigantados, nos sentimos valientes y listos para afrontarlos, Viggo se ha ido, el archipiélago al fin tendrá paz, ya no tenemos ningún motivo para no disfrutar de nuestra relación abiertamente.
-¿En qué piensas?- escuché a Heather sacarme de mis pensamientos
-En este momento, en nada, es extraño, pero al fin podemos estar tranquilos-
-Sí, la guerra al fin se puede dejar de lado, pero hay temas que no se pueden dejar atrás- yo solo puse los ojos en blanco
-Tengo un trato para ti- le ofrecí emparejando a Tormenta con Cizalladura, ella me miró intrigada –mañana por la mañana, hablaremos sin rodeos de lo que sé que quieres hablar- le dije mirando a Hipo que venía hablando con Dagur y Patán -pero hoy simplemente dejaras el tema y me permitirás disfrutar mi paz- ella entrecerró los ojos meditándolo
-Hecho- dijo al final, le regale media sonrisa y regresé a mi vuelo.
Cuando llegamos la mañana se estaba yendo y la tarde se hacía presente, cuando bajamos pudimos ver a los vikingos listos, el equipo auxiliar sobrevolando la isla atentos y Estoico se acercó inmediatamente con nosotros
-Se terminó papá- le dijo Hipo haciendo que Estoico soltara un suspiro aliviado –Viggo se ha ido, vencimos-
-¿Y el ojo?- yo agaché la cabeza, no podía dejar de sentirme culpable por eso
-En el lugar donde debería estar, lejos de cualquier persona que pudiera usarlo en contra de los dragones-
Estoico tomó de los hombros a Hipo y asintió con la cabeza –estoy orgulloso de ti hijo... de todos ustedes- finalizó mirándonos al resto –ahora coman algo y celebren su victoria, se lo merecen- nos dijo invitándonos al Gran Salón, Dagur fue el primero en aceptar la invitación llevándose con él a su hermana
-Ah Patán...- le dijo Hipo al ver que era el único que no se había ido además de nosotros que buscábamos un segundo a solas
-No Haddoock, paso número tres: alejarte de las tentaciones, Astrid es muy competitiva, no queremos que trate de apostarte sobre una carrera, lo siento, pero mientras estés con ella, yo te cuido-
-Patán, escucha con cuidado ¿bien?... NO TENGO PROBLEMAS DE APUESTAS - le dijo exaltado
-En la sanación amigo mío no hay espacio para la negatividad- replico el chico tranquilamente
-Te dije que no lo trajéramos- le dije con los ojos en blanco mientras resignada caminaba al Gran Salón, Hipo iba junto a mi cuando sentí a Patán ponerse entre nosotros y caminar como si nada
-Chuletas de Yak¡- dijo cuando entramos y vio el platillo preparado, entonces comenzó a caminar hacia ellas –no temas, te estoy vigilando Hipo- le dijo sin despegar la mirada de su objetivo, los dos solo giramos los ojos y nos fuimos a sentar con Dagur y Heather.
POV NARRADOR
-Aah, que hermosa SEGUNDA noche de luna nueva estamos teniendo- dijo Dagur después de que terminaran de cenar y pasaran un rato conversando mientras se echaba hacia atrás en su asiento y llevaba sus manos a su nuca –ayer fue una, hoy es la segunda...ah la LUNA NUEVA- insistía
-Si... la luna nueva- le respondió con desinterés Astrid haciendo que Dagur tratara de calmar sus ansias, el ya no podría callarse mucho más.
-Sí, LA LUNA NUEVA- insistía Dagur, los dos solo levantaron las cejas y afirmaban con desinterés, mal humorado se levantó y golpeo la mesa –ustedes dos...- les dijo señalando a la pareja –son los seres más desesperantes que he conocido en mi vida... y miren que me tengo que aguantar a mí mismo- les dijo ofendido saliendo de ahí para irse a la mesa que compartían Estoico y Bocón.
Hipo y Astrid se miraron confundidos ¿acaso Dagur sabía algo?, como fuera esta noche igual todos lo sabrían. Hipo tomó aire, ya era el momento
-Heather, ven con nosotros- le pidió poniéndose de pie, la pelinegra lo vio intrigada pero asintió y se puso de pie, Patán por su parte hacia horas que se había quedado dormido después de devorarse casi todo el platón de costillas él solo, Astrid miró a Hipo, trago saliva le sonrió y se levantó también, ya no se sentía tan segura, desde que se levantó y en todo el camino podía sentir el corazón en su garganta, Hipo se encontraba en una situación similar pero se daba valor. En silencio caminaron, pero justo antes de llegar a dicha mesa Hipo sujetó el brazo de Astrid permitiendo que Heather se adelantara
-Solo si estas lista- le susurró –los chicos podrán callarlo y Bocón también, si lo quieres, aun podemos extender el secreto algo más de tiempo- Astrid le regaló una sonrisa
-Dijimos que llevaríamos esto al límite, bueno este es el límite, Hipo quiero sujetar tu mano cuando se me dé la gana, robarte un beso o que tú me robes uno sin miedo a que alguien nos encuentre, quiero dejar de inventar excusas y simplemente decir necesito un tiempo a solas con mi novio, y quiero tener todas las cosas tontas, absurdas y patéticas que los novios tienen, te quiero a ti, y estoy lista para que ellos lo sepan- Hipo asintió no pudiendo contener una honesta sonrisa, ofreció su mano que la chica valientemente entrelazo con la suya, y decididos comenzaron a caminar hacia ellos.
-Oh mi...-
-Thor- terminó la frase de Estoico Heather mientras ambos empalidecían y se forzaban por cerrar la boca cuando vieron llegar a ambos tomados de la mano y asentían confirmando sus sospechas
-HEATHER ¡ - gritaron todos al mismo tiempo cuando la pálida pelinegra se desvaneció por un momento en la mesa
-HICCSTRID ES REAL ¡- dijo volviendo en si con los brazos al aire con un grito que casi despertó al mismo Patán
-¿Papá?- preguntó Hipo mientras Estoico tenía un rostro congelado, viendo a la nada con los ojos abiertos y una sonrisa que dejaba ver todos sus dientes, quien lo viera, juraría que fue paralizado por un aguijón veloz
-Dale tiempo...- le dijo Bocón riendo mientras el resto se unía a la risa –un poco maas- continuaba –un poquitillo más- hasta que Dagur puso los ojos en blanco y golpeo su espalda
-Despierta panzón, no vas a estar así hasta que decidan casarse- el golpe hizo reaccionar a Estoico que como un reflejo bien planeado se levantó y abrazo a Hipo cortando por completo su flujo de aire
-Papá... no...respiro- se quejaba apenas con lo poco que sus pulmones conservaban
-Al fin, les tomó años pero lo lograron- dijo Estoico mientras daba pequeños saltos con Hipo aun envuelto en sus brazos mientras Hipo flotaba en el aire debido a la diferencia de altura –ya puedo imaginar su boda... Astrid, ¿te gustan las nadinas blancas?- sin tiempo a constar seguía estrangulando a su hijo y sonrojando a la rubia –habrá cientos de ellas, será en invierno, amo las bodas bajo la nieve-
-Necesito aire- apenas podía suplicar el ojiverde
-Al fin puedo pensar en tener nietos, tranquilos lo tengo resuelto, si es niña la llamaremos Zephyr como tu abuela, si es niño su nombre será Nuffink como el abuelo de Astrid... ya puedo verlo-
-Ha planeado con demasiado tiempo esto ¿no es cierto?- dijo completamente sonrojada Astrid
-Desde que tenían 15 años- admitió contento Estoico
-Me desmayo- suplicó Hipo
-Ya Estoico, recuerda que lo queremos con vida- dijo Bocón haciendo que al fin bajara a Hipo el cual respiraba pesado tratando de darle a su cuerpo el oxígeno que tanto necesitaba –ahora, si mal no recuerdo, un barril de licor de los Avigg me está esperando-
-¿A ti?- preguntó Estoico –yo he ganado la apuesta-
-¿apuesta?- fingió indignación Astrid quien sobaba la espalda de Hipo mientras Dagur con un libro trataba de echarle aire al casi desmayado joven
-¿Apuesta? ¿Quién dijo apuesta? ¿Yo no creo haber escuchado eso?- fingió nervioso Estoico
-Sabemos de la apuesta papá- le reveló Hipo haciendo que Estoico y Heather se pusieran blancos
-Esperen esperen- dijo Heather entendiendo al fin el comportamiento extraño de su hermano -¿Tu lo sabias?- le reclamó a Dagur
-Yo se muchas cosas hermana- le respondió arrogante mientras Hipo y Astrid lo miraban
-¿TU LO SABIAS?- le reclamaron ambos al unísono mientras Dagur asentía orgulloso –y como esta es la segunda noche de la luna nueva, temo que Bocón ha sido el ganador- le dijo guiñándole el ojo recordándole que la mitad del premio le pertenecía
-No no no no, a menos que en verdad fueran muy imprudentes no creo que hayan decidido dar el paso en plena batalla con Viggo, y todo el tiempo en camino acá estuve volando con Astrid, eso nos deja en que ustedes ya salían antes de la primer noche de luna nueva, lo que nos convierte a Estoico y a mí en ganadores- dijo Heather mientras Estoico asentía seguro y se posaba a lado de Heather haciendo frente al equipo de Dagur y Bocón.
-En realidad...- dijo Hipo tallándose el cuello -Astrid y yo... bueno-
-Teníamos algunos días saliendo antes de la apuesta- confesó nerviosamente Astrid mientras Heather y Estoico abrían los ojos de sorpresa
-Eso quiere decir...- dijo Estoico decepcionado –todo lo que hicimos... ¿PERO POR QUE?- se quejó
-Supusimos que si estaban dispuestos a meterse en nuestra vida al menos podríamos divertirnos con eso- explicó Astrid con los brazos cruzados y despreocupada
-Pero casi te matamos... DOS VECES- le reclamó Heather señalando al castaño
-Si bueno, es parte de la diversión- le respondió con un tono irónico Hipo
-Creo entonces, que la apuesta queda anulada- dijo cabizbajo Estoico mientras el resto asentía, Hipo y Astrid negaban con la cabeza
-En realidad, ambos perdieron- les informó Astrid sonriente –así que supongo, que los ganadores... fuimos nosotros- sonrió victoriosa mientras los dos equipos los veían con odio.
-Hora de pagar- les dijo Hipo haciendo que Bocón y Estoico se encogieran de hombros.
-Salud a todos...- dijo Hipo mientras los tarros del licor más rico y exclusivo del archipiélago, eran repartidos en todo el Gran Salón
-Conservamos esos barriles durante dos décadas y ahora los repartes a destajo- se quejó Estoico
-Creí que un buen jefe compartía todo con su pueblo- lo retó Hipo
-NO EL LÍCOR DE LOS AVIGG ¡ - le reclamó Estoico –al menos tomare un tarro-
-Emm, el ultimo se lo dimos a Bocón, pero disfruta tu tarro de hidromiel de Berk- se burló haciendo que el jefe se pusiera rojo de coraje
-Tranquila Heather, también hay hidromiel para ti- le dijo burlona Astrid mientras Heather se cruzaba de brazos y su hermano disfrutaba junto a Bocón un tarro de aquel dulce licor.
-M'Lady- le susurró Hipo al oído tomando su cintura y saliendo del Gran Salón victoriosos, sonrientes y libres.
-¿Cuánto crees que se tarden en comprometerse?- le preguntó Estoico a su compañera de apuestas
-A su paso, unos seis años- le decía mientras veía salir a la pareja
-Ya dieron el paso difícil, puedo asegurarte que en un par de meses terminaran comprometidos- aseguró Estoico mientras Bocón y Dagur los miraban con cansancio
-Acepto- dijo Heather estirando la mano, mientras Estoico cerraba la nueva apuesta y Dagur y Bocón se paraban hartos asegurándose de no ser parte de eso.
-¿ALGUNO HA VISTO A HIPO ¡?- se quejó Patán mientras llegaba de golpe al notar que su protegido había desaparecido
-Salió mejor de lo que pensé – se burló la chica que estaba rodeada con sus brazos y piernas sentados en la Cala, mientras Tormenta y Chimuelo jugueteaban por todo el lugar
-Sus rostros son algo que no voy a olvidar con facilidad- continuo la broma
-Me gustaron los nombres que tu papá dijo- confesó la ojiazul mientras se acurrucaba en el pecho del sorprendido castaño
-¿Astrid Hofferson... hablando de futuros hijos?-
-No ahora, en un futuro lejano, muy muy muuuuuuuuy lejano, quizá- le respondió en calma la chica mientras luchaba por que sus ojos no se cerraran, por dos noches ninguno de los dos habían dormido debido a los acontecimientos con Viggo, pasaron por tantas emociones y estrés, que en ese momento su cuerpo suplicaba una tregua.
-Shh duerme tranquila- le dijo Hipo al notar a la cansada chica
-No podemos pasar la noche aquí, tu padre al final preguntaría por nosotros en la mañana- le recordó la chica, Hipo se recostó en el pasto llevando con él a Astrid mientras el mismo cerraba los ojos y besaba el cabello de la ojiazul.
-Mañana nos preocuparemos por eso- le susurró el chico mientras ambos caían en un profundo y reparador sueño.
