AND ALWAYS (CAPITULO 38)

(NARRACIÓN EN TERCERA PERSONA) (HASTA ESTE PUNTO, SUCEDEN LAS MISMAS COSAS QUE EN EL OTRO FINAL, POR ESO PREFIERO SALTÁRMELAS Y PONERLO A PARTIR DE AQUÍ. TODO EL FINAL ES DIFERENTE A PARTIR DE ESTE MOMENTO, ESPERO QUE OS GUSTE)

FINAL ALTERNATIVO

Tras quince minutos, Beca llegó al hospital. Fue directa a la habitación de Chloe y vio a la madre saliendo de la misma. Cruzaron sus miradas y mantuvieron el contacto visual mientras se acercaban. La señora simplemente le hizo un gesto afirmativo con la cabeza, con una media sonrisa, por lo que Beca entró a la habitación. Necesitaba intimidad. Se acercó poco a poco hacia la camilla donde permanecía su novia. Empezó a notar ese nudo en su garganta, pero trató de ser fuerte. Colocó una de sus manos sobre la de Chloe, mientras con la otra le apartaba un mechón pelirrojo de la cara.

-Hola, Chlo-consiguió decir-¿Cómo estás? Te veo mejor-continuó. Sonrió tras varios segundos de silencio. Suspiró-Me quedaría contigo toda la vida, pero vengo a despedirme, pelirroja. Sé que si cuando te despiertes yo no estoy...Me odiarás pero...Necesito que vivas, Chloe. Necesito que cada persona que te vea sonreír y vea cómo brillan esos ojos, entienda por qué me enamoré de ti. Y Aubrey te necesita. Las Bellas te necesitan. Tu madre te necesita, lo sé, aunque ella...apenas...me dirija la palabra...no soportaría tu pérdida. No sé qué haría sin ti. No...no me imagino...seguir mi vida sin ti en ella, Chloe. No sé si me estás escuchando...o no...le he dado una carta a Aubrey, para que te la de. No la culpes, ni ella...ni nadie...puede cambiar mi decisión...Sé que tú harías lo mismo por mí, Chlo. Y...antes ha venido Dani a verte, me lo ha dicho Jesse...Es...es una buena chica...sé que te hará feliz así que...será un gran apoyo para ti-De nuevo, Beca tomó aire, sabía que cuanto antes terminara la despedida, antes se acabaría todo-Te quiero con toda mi alma, pelirroja. Siempre lo hice, y siempre lo haré-tras decir eso, se agachó despacio, depositando el beso más tierno, triste y sincero a la vez en la frente de Chloe. Y cuando tuvo que soltarle la mano, su corazón quedó destrozado.

Pero Beca no sabía algo. No sabía que una mujer había estado escuchando todo su discurso desde el otro lado de la puerta. Y que esa mujer era pelirroja, clavada a Chloe. Su madre.

Después de oír las palabras de Beca, después de ver que la joven DJ estaría dispuesta a arriesgar su vida por salvar la de su hija, la señora Beale se dio cuenta de que esa chica castaña haría feliz a Chloe. La había subestimado, la había juzgado sin conocerla. Eso ayudó a la mujer a tomar la decisión más importante de su vida.

-Disculpe,doctor-llamó la atención del médico de Chloe, que iba constantemente de un lado para otro del pasillo. El señor la miró curioso, alzando las cejas-Lo he decidido. Soy su madre. Moriría por ella si fuera necesario así que, quiero ser la donante-el doctor miró hacia los lados.

-¿Está...está segura? Sabe las complicaciones que puede haber y...-

-Sí doctor, las sé. Pero también sé que Chloe será feliz con Beca, y es lo único que quiero, que mi hija sea feliz-el hombre asintió, comprensivo. Ambos fueron hacia la oficina del médico, para firmar los papeles que fueran y preparar la operación cuanto antes.

Beca salió de la habitación de Chloe, y apoyó su espalda contra la puerta, respirando profundamente con los ojos cerrados. Se incorporó, limpiándose las lágrimas con el dorso de sus manos, y buscó al médico de Chloe con la mirada, pero no lo vio. Decidió ir a su despacho cuanto antes para comunicarle su decisión.

Justo antes de golpear con sus nudillos la puerta, escuchó al doctor hablando con alguien, y enseguida distinguió la voz de la madre de Chloe. Tuvo la tentación de pegar el oído a la puerta, pero prefirió llamar primero, quizá era algo que no le incumbía.

Abrió la puerta poco a poco y se encontró las caras de sorpresa del doctor de Chloe y de su madre.

-Doctor, quería decirle mi decisión...-empezó a decir Beca, pero el hombre la interrumpió.

-Puedes estar tranquila, Beca. Su madre ya ha decidido ser la donante-dijo el doctor. Al notar la expresión de sorpresa de la DJ, cruzó una mirada con la señora Beale, quien le hizo un gesto afirmativo con la cabeza. El médico entendió que debía dejarlas solas-Bueno, os dejo que habléis-dijo el hombre mientras se levantaba y salía del despacho, cerrando la puerta detrás de sí.

La castaña tomó asiento en la silla que había junto a la madre de Chloe, quien la tomó de ambas manos, lo que pilló por sorpresa a Beca. La joven DJ y la señora pelirroja no dejaron de mirarse en ningún momento, y Beca pudo jurar ver pura sinceridad y ternura en esas bolas cristalinas que la madre de Chloe tenía por ojos.

-Señora Beale, yo había tomado una decisión...-de nuevo fue interrumpida.

-Llámame Charlotte, Beca. Mira, sé que siempre me he portado mal contigo pero hoy me has demostrado que eres lo mejor que ha podido pasarle a mi hija. Te he prejuzgado y te he criticado sin siquiera darte la oportunidad de abrirte a mí, y me arrepiento de ello. Cuando he oído lo que le decías a mi hija hace un rato...me he dado cuenta de que no puedo permitir que Chloe te pierda. No puedo permitir que arriesgues tu vida por ella, porque os merecéis la una a la otra. Sé que la harás feliz, Beca-sentenció la mujer, con varias lágrimas acumuladas en sus ojos, al igual que en los de la castaña.

La madre de Chloe se levantó y se fue, dejando a la DJ sola y devastada. Si la operación saliera mal, ¿cómo le diría a Chloe que su madre ya no está?

Salió y fue hacia la sala de espera. Tras una media hora, llegó Aubrey, que se abalanzó sobre Beca, dándole un abrazo.

-¿Has hablado ya con el doctor?-le preguntó la rubia, tras separarse de Beca.

-Respecto a eso...-intentó decir la castaña, pero comenzó a haber ajetreo en la habitación de Chloe, por lo que todos en la sala de espera se levantaron para mirar.

-¿A dónde...a dónde se la llevan?-preguntó Aubrey, entre ansiosa y preocupada, agarrándole el brazo a Beca. La DJ notó bastante nerviosa a la rubia, por lo que la giró, tomándola de los hombros, hacia ella, intentando tranquilizarla.

-Aubrey, la madre de Chloe ha decidido ser la donante. Van a hacer el trasplante cuanto antes-Aubrey abrió mucho los ojos y sus piernas flaquearon. Beca tuvo que reaccionar rápidamente, cogiendo a la delgada ex líder de las Bellas, y la ayudó a sentarse-Hey, tranquila, va a salir bien, ¿vale? Las dos van a estar bien.

TRES MESES DESPUÉS

-¡Venga Aubrey cariño, date prisa o llegaremos tarde a la cena!-exclamó Luke, terminando de arreglarse el cuello de la camisa blanca e impoluta que llevaba puesta. Pasó una mano rápidamente por su pelo rubio engominado y se ajustó la chaqueta, esperando a que su chica saliera del baño de una vez por todas.

-¡Enseguida salgo!-respondió la rubia. Se miró al espejo por última vez, parpadeando repetidas veces. Sacó su móvil del pequeño bolso negro tras notar que le llegaba un mensaje. Sonrió al leer el contenido.

"Más te vale no llegar tarde, aca-zorra. Estoy deseando escuchar esa noticia tan misteriosa. Te quiero, mejor amiga. -Chloe"

"Ya vamos para allá, aca-impaciente. Yo te quiero más.-Bree"

Mientras tanto, en la casa de la madre de Chloe, todos echaban una mano con las preparaciones de la cena de Navidad. Apenas había sitio para todos. Las Bellas, Jesse, Melanie, Benji, Maya, el padre de Beca y Sheila. Habían decidido hacer una cena conjunta después de todo lo sucedido.

La madre de Chloe intentaba sacar el pollo del horno, y el padre de Beca se percató, por lo que decidió ayudarla.

-Déjame a mí, Charlotte-le dijo el señor Mitchell, apartándola suavemente hacia un lado y sacando la cena.

-Mmm, qué bien huele-inquirió Beca entrando a la cocina.

-Lo he cocinado yo-respondió la señora Beale a Beca guiñándole un ojo, a lo que la castaña no pudo evitar sonreír.

-¡Ya estamos aquí!-exclamó Jesse, entrando por la puerta principal. Bajo el brazo llevaba dos botellas de vino, mientras con la otra mano agarraba a Melanie.

-Vaya Jesse, ¿pretendes emborracharnos?-cuestionó Maya, acercándose al castaño y cogiendo ambas botellas.

-Sólo a mí-terció Melanie, depositando un beso en la mejilla de su novio.

-Espera, que llevo las copas-dijo Beca. Tras colocar los vasos en sus respectivos sitios (unos veinte, lleva un rato), notó dos manos rodeándola por la cintura, y sonrió al identificar el olor de su adorada pelirroja. Se giró hacia Chloe y la besó apasionadamente.

-Tranquila Bec, guárdate algo para cuando vayamos a dormir-le dijo la pelirroja, guiñándole un ojo, a lo que la DJ respondió mordiéndose el labio.

Por fin los últimos, Luke y Aubrey, llegaron, un par de minutos tarde. Tras varios abrazos y besos, todos se sentaron a cenar. Antes de tomar el postre, Luke y Aubrey dieron la noticia al resto: se habían comprometido, se iban a casar seis meses más tarde.

Cuando terminaron, varias de las Bellas tuvieron que marcharse, y el resto se fueron desperdigando por la casa.

Aubrey se quedó en el salón con chimenea, observando varias fotos de la familia Beale, mientras bebía poco a poco del poco alcohol que quedaba en su copa. Se quedó mirando una foto en concreto, donde había dos mujeres pelirrojas y un hombre con los mismos ojos que Chloe.

-Es mi padre-dijo una voz junto a ella. Se volvió hacia Chloe, que le salió una media sonrisa al observar la foto-Junto a mi madre y a mi abuela. Mis padres se conocieron en el instituto, empezaron a salir con 16 años y...estuvieron siempre juntos. Enseguida se convirtió en uno más de la familia de mi madre.

-Tienes sus ojos, Chlo-repuso la rubia, sonriendo con ternura. La pelirroja asintió, y se limpió una pequeña lágrima del ojo derecho, con una media sonrisa. Aubrey pasó un brazo por sus hombros, intentando consolarla-Por cierto-empezó a decir la ex líder de las Bellas. Se acercó a su bolso y sacó una carta-Esto-dijo, dándole el sobre a Chloe, que la cogió sorprendida-Me lo dio Beca mientras tú estabas en el hospital.

-¿Por qué...?-Chloe no sabía muy bien qué preguntar. No entendía el significado de la carta.

-Ella era compatible contigo, Chlo. Estaba dispuesta a ser tu donante, a arriesgar su vida por ti. Me dijo que la leyeras cuando estuvieras preparada, pero estas son otras circunstancias, y creo que debes leerla-la pelirroja asintió, todavía en shock, y se sentó en el sofá, agradeciendo que Aubrey la dejara sola. Entonces, comenzó a leer.

"Querida Chloe,

Si estás leyendo esto significa que la operación no ha salido bien, pero que al fin y al cabo estás viva, y eso me hace la persona más feliz del mundo. He estado dos días sin ti y créeme, ha sido lo peor que ha podido pasarme. No oír tu voz, no ver tus ojos ni tu sonrisa. Pero el hecho de poder salvarte Chloe, eso lo ha cambiado todo. Porque te elegí a ti antes que a mí misma, pelirroja, y lo volvería a hacer mil veces. Porque eres la persona que me hace feliz, la que siempre está ocupando mis pensamientos. Por la que decidí arriesgarme a contarle mis sentimientos sin importarme el qué dirán. Nunca antes había deseado tanto retroceder en el tiempo, y revivir esos momentos contigo. Todos y cada uno de ellos, los buenos y los malos, porque tanto lo que nos gusta como lo que no forma parte de nosotras, y es algo que jamás cambiaría.

Sé que va a ser duro, pero tienes que seguir adelante. Por ti. Por mi. Por tu madre. Por Aubrey y por las Bellas. Por Jesse, Benji, Dani. Todos queremos que sigas adelante, y tú misma también lo quieres. Y te lo mereces. Por eso te pido que hagas locuras, como sólo tú sabes hacerlas. Píntate las uñas de ese color que tanto te gusta, empieza a leer ese libro que nunca te atreviste a empezar, habla con Aubrey todos los días, dile lo mucho que la necesitas, llama a tu madre y dile que la quieres, sal de fiesta, emborráchate, duerme en la playa, haz amigos, sonríele a todo el mundo (y créeme que con esa sonrisa, todo el mundo irá detrás de ti), arréglate, ponte guapa y sexy (aunque es difícil hacerlo más de lo que ya eres), rompe corazones o arréglalos, sal con quien quieras y cuando quieras, sé libre, Chloe. No voy a pedirte que no me olvides porque sé que no vas a hacerlo. Yo desde aquí arriba te estaré viendo, mi pelirroja.

Por último, quiero darte las gracias. Por existir, por aparecer en mi vida, por hacer que mi corazón se acelere cada vez que me tocabas, por mirarme como sólo tú sabes, por hacerme reír y llorar de la risa, por romper por completo mis muros y convertirme en una mejor persona, por hacer de mis días una bendición al levantarme cada uno de ellos a tu lado, oliendo tu pelo rojo como el fuego y notando tus manos agarradas a las mías.

Mi corazón siempre será tuyo, Chloe. Te quiero, como nunca antes había querido a nadie.

-Beca"

No dejaron de caer lágrimas de los ojos azules celeste de la pelirroja, que se guardó la carta en su bolso.

-¿Chloe? ¿Qué te pasa?-oyó que le preguntaba una voz. Pero no una cualquiera, la voz de la persona que estaba dispuesta a morir por ella. Se levantó, secándose las lágrimas rápidamente.

-Que te quiero. Eso pasa-contestó Chloe, abrazando y besando a Beca. Porque la quería como nunca había querido antes a nadie, y como seguramente jamás querría a nadie.

FIN