En este capítulo nuestros protagonistas por fin se conocen.

Espero disfruten tanto como yo.

CAPÍTULO 3 – ALCANZANDO EL SUEÑO

El sonido del altavoz dando información sobre los diferentes destinos, las filas para documentar equipaje o recoger boletos, las llantitas de miles de maletas moviéndose a gran velocidad, personas hablando por teléfono, algunos niños llorando, parejas despidiéndose o familiares reencontrándose. Era el día a día en el aeropuerto Chek Lap Kok de Hong Kong.

Había llegado con dos horas de anticipación, estaba ansiosa, tenía un año sin ver a su prima. Los últimos tres meses, la había extrañado horrores, la veía en todas partes: televisión, espectaculares, revistas, internet e incluso el aeropuerto que estaba infestado de banners con su imagen.

Sakura había sido seleccionada como la imagen de la nueva campaña que pretendía internacionalizar la marca Fasshon de Amamiya´s Corp. Tomoyo sonrió, recordaba que Sakura se preparó muchísimo en el dominio del idioma inglés y leyó varios libros relacionados con la moda a través de los años para ganar ese puesto. Cuando le contó que lo había logrado, estaba feliz por su prima, y por ella misma, ya que la joven Daidoji sería la encargada de administrar esa marca en cuanto terminara sus estudios, nombramiento que la llenaba de dicha, poder diseñar teniendo a su inspiración desde la infancia como modelo la entusiasmaba mucho.

Después de una eterna espera, escuchó en el altavoz que los pasajeros del vuelo doscientos cincuenta y seis de Air Japan entrarían por la sala dos. Tomoyo se preparó para recibir a Sakura, observaba a todos los que llegaban, ninguna mujer se parecía a ella, tal vez se había equivocado, estaba por tomar su celular para verificar el número del vuelo, cuando una mano tomó su muñeca y la empujó hacia unas macetas.

—No digas nada Tomoyo por favor, el vuelo ha sido una locura, no me imaginé que mi cara estaría en los comerciales de la aerolínea, la gente comenzó a reconocerme y estuve primero muy apenada por la cantidad de fotos, luego algunos hombres muy insistentes querían obtener mi número de celular y lo que terminó moviéndome a primera clase fue un degenerado que quiso entrar al baño cuando yo estaba en él—enumeró la chica con sus grandes ojos verdes llenos aprensión y desconfianza.

—Entiendo Sakura, acá tampoco es diferente el aeropuerto tiene muchos banners con tu imagen —señaló Tomoyo con una pequeña sonrisa.

La joven se tomó un momento para observar con calma el lugar y se dio cuenta que era cierto, había fotos de ella por todos lados —. ¡Préstame tus lentes y salgamos por favor!

Los ojos color violeta de Tomoyo observaron a la pequeña Kinomoto colocarse los anteojos oscuros, después miró a su alrededor para asegurarse que nadie la hubiera reconocido y tratando de parecer lo más tranquila. Comenzó a caminar con Sakura del brazo para recoger su equipaje y después corrieron hacia la salida. El cabello negro azulado de Tomoyo se ondeaba por la velocidad que llevaban, mientras que el castaño de su prima, amarrado en una coleta alta sólo oscilaba de izquierda a derecha. Cuando llegaron al carro entraron muy rápido. Aún sus respiraciones eran agitadas cuando la risa inundó el automóvil.

—Te extrañaba mucha "princesita" —dijo Tomoyo con una mano en su estómago tratando de contener la risa y haciendo referencia al apodo que se le quedó de su primera campaña publicitaria.

—Yo también mi querida "amatista" —contestó usando el nombre de la primera marca de ropa creada por ella. Sakura cerró la distancia y abrazó a su prima.

Después de ese momento tan esperado, se separaron para emprender camino al departamento donde ambas vivirían. Tomoyo, era mayor que Sakura por un año, al ser una excelente cantante y mejor diseñadora, su familia la había mandado a estudiar al CAIHK. Su proceso de admisión fue relativamente sencillo ya que la chica tenía mucha experiencia en el diseño de moda.

—¿Qué tal es la escuela? ¿Es tan buena como se dice? ¿Qué clases vas a llevar? —cuestionó Sakura sin dejar de ver por la ventana del carro, parecía una niña pequeña.

Tomoyo sonrió sin despegar la vista del camino —Todo bien con la escuela, es muy buena, mejor de lo que esperaba. Llevaré diseño de modas y vestuario, maquillaje básico y de fantasía, algunas materias sobre bosquejo en computadora y como taller extra estaba en canto, pero este año voy a tomar canto interpretativo.

—¡¿Cómo yo?! —dijo la recién llegada

—Así es, creo que de este modo podré desarrollar otras habilidades además no puedo desaprovechar la oportunidad de pasar un poco de tiempo contigo. Ya te conozco, seguro estarás ocupadísima, por lo que tenía que buscar la forma de estar en una clase contigo.

—Es que debo esforzarme mucho, el mundo de la actuación es muy competitivo, no puedo bajar la guardia. Además, estudiar aquí y hacerlo bien puede abrirme las puertas para trabajar en la productora "Shinema RL". ¡¿Te imaginas?! Conocer a Hien Reed Li o mejor a Ieran, es una mujer fuerte y hermosa.

—Pues sus hijos están en la escuela —lanzó la amatista sin más.

—¿Sus hijos? —dijo extrañada la joven.

—Para amarlos tanto deberías de saber que tienen hijos —comentó su prima con un tono burlón.

—Lo sé, pero no conocía sus edades —. Hizo un mohín al sentirse ofendida y se cruzó de brazos.

La risa de Tomoyo se dejó escuchar —No te enojes, sólo jugaba. Son dos hijos y dos sobrinos que estudian con nosotros.

—¿Y…?

—Pues, Feimei es la mayor, toca el piano, pero lo hace tan bien que se la pasa dando conciertos, nunca he tenido la oportunidad de cantar con su acompañamiento. Los gemelos son de mi edad, Meilin y Erioool —dijo arrastrando las letras mientras suspiraba, aunque pronto volvió de la ensoñación al ver la risa de burla de su prima, se aclaró la garganta y continuó—: Estudian violín y actuación, respectivamente, aunque sólo los conozco de lejos. El menor de ellos es Xiao Lang, el "lobo del escenario" —exclamó con dramatismo—. Él tiene dieciocho, como tú, dicen que es muy buen actor, tanto que inició el ciclo pasado siendo el más chico de toda nuestra generación. A mí me pareció serio en extremo y algo antipático el día que tuve la oportunidad de verlo en un ensayo.

—Entiendo. Bueno, eso no es trascendental —Movió la mano queriéndole restar importancia.

—Lo es un poco, porque el "lobo" y su primo estuvieron en las audiciones para la obra que tanto te interesa.

—¿En serio? ¿¡Los dos!? —preguntó sorprendida.

—Sí, ambos —afirmó con su cabeza.

—Entonces me tienes que ayudar Tomoyo ¡acompáñame a la audición! Contigo podré desenvolverme muy bien, podemos hacer la escena de Jane y Elizabeth cuando…

—¡Claro que no! —interrumpió la chica de largo cabello negro.

—¡Por favor Tomoyo! Si ellos están ahí, debo causar una buena impresión. Tú siempre me has ayudado, podemos decir que no vienes a presentar la prueba, que sólo leerás conmigo las líneas.

—Pero Sakura, tú sabes que soy muy tímida, no es lo mismo ayudarte en casa o con nuestros amigos del instituto en Tomoeda que con alumnos universitarios a los cuales no conozco y…

—¡Por favor! —rogó poniendo una mirada de perrito maltratado.

Tomoyo agachó la cabeza y masajeó su cien con sus dedos pulgar y medio. —Esa mirada es mi perdición. Está bien, pero sólo como apoyo ¿te queda claro? Nada de actuar, simplemente voy a leer y nada más.

Los ojitos verdes de Sakura brillaron de felicidad. Volvió a abrazar a su prima con mucho entusiasmo, aunque pronto se separó para evitar un accidente. Hacer la audición con ella le aseguraba un pase seguro a la obra.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Un nuevo día había llegado. La joven recién llegada casi no pudo dormir de la emoción y ahora estaba frente a aquel recinto que tanto había soñado.

La fachada del instituto era hermosa, un edificio cubierto de espejos con siluetas gigantescas de las disciplinas más importantes que la escuela brindaba. Al centro, las letras "CAIHK", resaltando de la estructura. Era mucho más grande de lo que se veía en las fotos que había visto en la Internet.

Cuando ingresó notó que las paredes eran blancas con nubes de palabras o citas de personajes famosos del mundo del arte. Pudo observar una pequeña recepción del lado derecho que tenía unos sillones en diferentes colores, a la izquierda la oficina de información y siguiendo el pasillo principal un gran patio con áreas verdes que tenía un focotonal justo en medio. Alrededor se podían apreciar muchos salones. El recinto era de varios pisos. Las áreas comunes estaban después del primer jardín, acondicionadas con todo lo necesario para estudiar, convivir o incluso ensayar.

Tomoyo acompañó a su prima a las oficinas administrativas, tenía que registrarse para que su beca se hiciera válida. Cuando llegaron Sakura se dirigió a la ventanilla correspondiente mientras Tomoyo tomaba asiento y se ponía a leer. No pasaron más de diez minutos cuando su prima pudo acercarse a ella contándole que ya había terminado.

Estaban tomando sus cosas para retirarse, pero se detuvieron al escuchar una puerta abrirse. Fanren Reed Li apareció frente a ellas junto con un joven alto de cabello negro, delgado, tez blanca y lentes, detrás de los que se podía percibir un azul profundo, como el mar. Sakura escuchó a su prima decir muy bajito "¡Oh por Dios, es él!" por lo que Sakura se dio una idea de quién podría ser.

Los ojos de Fanren pararon en las dos jovencitas y una sonrisa iluminó su rostro.

—¡Hola! ¿Tú eres la nueva estudiante de Japón verdad? Yo soy Fanren Reed Li, la directora ¡Bienvenida! —Hizo una pequeña reverencia.

Sakura se puso muy nerviosa —¡Sí, soy yo! —expresó con un tono de voz muy agudo y reverenciando de manera exagerada.

—Te reconocí de inmediato —agregó Fanren— Me encantó tu video de admisión y bueno también ayudó un poco esto —Mostró una revista que tenía en la mano con la imagen de la joven en la contraportada usando un vestido de la colección Fasshon. Sakura se sonrojó, sin embargo, la directora continuó hablando sin darse cuenta de lo que la joven estaba sintiendo—. Iba a pedir que te llamaran, pero ya que estás aquí, quiero que te den un tour por las instalaciones, además me interesa mucho saber si vas a participar hoy en la audición para la adaptación que tenemos en puerta.

—¡Sí! Para mí sería un honor poder estar en la obra —expresó entusiasmada —. Aunque no sabía que hoy eran las audiciones.

—De hecho, es el último día —Señaló con su dedo índice la fecha en el calendario que estaba a un costado. —Pero no te preocupes los caballeros… —Dejó de hablar al notar que sólo un joven estaba con ella —¡Xiao Lang! —llamó en voz alta. Un chico más alto que el anterior salió por la puerta de la oficina, era muy parecido a Hien Reed Li, las observó con desdén, pero cuando sus ojos ámbar se cruzaron con los verdes de ella, notó un destello, que desapareció tan rápido que creyó haberlo imaginado. —Los caballeros aquí presentes te darán el tour para después escoltar al auditorio.

—¡Oh no es necesario! Mi prima tiene un año estudiando con ustedes y ella puede ayudarme…

—Para nosotros será un placer acompañar a ambas—interrumpió el joven de ojos azules —. Mi nombre es Eriol Reed Li y él es mi querido primo Xiao Lang Reed Li, es un gusto conocerlas señorita Kinomoto y…

—Daidoji, Tomoyo Daidoji, joven Reed Li.

—Pero llámame Eriol por favor, señorita, o me pueden confundir con el "lobo" aquí presente.

—Será mejor darnos prisa para evitar llegar tarde a clases Eriol —dijo Xiao Lang de manera seria mientras comenzaba a caminar.

Las jóvenes japonesas se despidieron con una reverencia de la directora y comenzaron a caminar acompañadas por Eriol a un costado y siguiendo al chico de cabello chocolate, quien iba unos pasos adelante.

Durante todo el camino la charla fue amena. El joven de anteojos era muy educado y amable, además de divertido, les contaba anécdotas de algunos lugares, historias que le habían pasado a él o algún miembro de su familia. Por su parte ellas platicaban sobre sus intereses.

Tomoyo le contó que amaba diseñar y Sakura aprovechó para presumir las marcas de ropa que estaban en el mercado y eran de su autoría. Por su parte, la "amatista" hablaba de lo mucho que su prima se esforzaba por ser la mejor. Le platicó de todas las clases que había tomado y lo obsesiva que era para salir adelante en sus metas.

—Pues en eso se parece un poco a mi primo —comentó el joven de ojos azules— para él —Lo señaló— no hay nada más importante que ser el mejor ¿verdad lobo?

—No creo que las señoritas estén interesadas en mí o mis gustos, Eriol —contestó dejando salir esa voz grave por segunda vez mientras observaba a su primo.

Sakura pensó que el chico se veía molesto, su prima tenía razón, era un poco antipático y parecía bastante presumido. Cuando los primos dejaron de hablar, creyó que era momento de un pequeño descanso para ambas partes, miró alrededor y notó los sanitarios cerca.

—Disculpen, si no les importa, iremos un momento al tocador —comentó Sakura.

—No hay problema, aquí las esperamos —dijo el mayor de los Reed Li.

Ya en el baño la Sakura notó que eran muy limpios y amplios. Primero estaban algunos vestidores, casilleros, espejos de cuerpo completo, al final los sanitarios y lavamanos. Las primas platicaron un poco más tranquilas. Ambas estaban de acuerdo en que el amor platónico de Tomoyo era muy agradable.

Sakura insistía, que a ella le parecía, que el chico de ojos azules estaba muy interesado en todo lo que decía la "amatista".

—Te escucha atentamente, pregunta de manera acertada, te sonríe muchísimo y además he visto que camina más inclinado hacia ti. Yo creo que no le has pasado desapercibida, además es imposible no notar que eres muy bella prima.

—¡Ay, Sakura! No digas esas cosas, me da mucha pena. Creo que estás viendo cosas donde no las hay.

—Pues yo pienso que, si él no nota lo hermosa que eres, necesita más graduación en esos lentes —Tomoyo golpeó el brazo de su prima y ambas dejaron salir una sonora carcajada.

Y la "princesa" tenía mucha razón. Su prima era una mujer muy hermosa. De piel blanca como porcelana, ojos violetas brillantes que parecían estar llenos de misterio, su cuerpo era más curvilíneo que el de Sakura, además contaba con una hermosa cabellera negra azulada que terminaba en bucles naturales, por si fuera poco, su cara era adornada con una hermosa sonrisa y su voz…pausada…suave.

—Bueno, creo que es hora reunirnos de nuevo con los caballeros andantes —exclamó la actriz usando un tono dramático en su voz y poniendo su mano en el pecho.

Ambas comenzaron a caminar hacia la salida. Cuando estaban por llegar a la puerta Tomoyo se dio cuenta que había dejado su bolsa, por lo que regresó. Sakura iba a entrar de nuevo cuando escuchó la voz de Eriol

—¿No te parece que es hermosa? Nunca había conocido a una mujer como ella, sus ojos parecen amatistas, su voz tan suave y delicada, el sonrojo constante en sus mejillas. Aún no puede creer que no la conocía antes.

—Me da gusto que lo estés pasando bien —respondió su primo.

—Es más que eso, ella es divertida e inteligente, de hecho, ambas lo son, deberías de quitar esa cara de amargura y conversar con nosotros.

—No tengo nada que hablar con ellas.

—Bueno, tal vez con Tomoyo no, porque sus intereses son diferentes, pero Sakura, ella es actriz, como nosotros.

—¿ACTRIZ? —enfatizó usando un tono de burla —las modelos no son actrices Eriol, son pseudo actrices que creen que por tener un poco de belleza a su favor pueden dedicarse a interpretar.

—Estás siendo muy severo Xiao Lang, ni siquiera conoces su trabajo.

—Tal vez —bajó el tono de su voz —No prestes atención. Sigue disfrutando del recorrido con ellas y a mí déjame seguir con mis pensamientos.

Para ese momento las dos chicas estaban juntas en la puerta. Tomoyo estaba furiosa, pero Sakura sólo sonreía.

—Me va a escuchar en este momento —dijo la prima mayor.

—¡No! Déjame a mí ¿Por favor? —comentó la joven actriz con una sonrisa en su cara.

Ambas respiraron y salieron del baño tratando de aparentar que nada pasaba. Cuando Eriol las observó cambió su cara de molestia por una sonrisa.

—¡Señoritas! ¿listas?

—¡Sí! —dijeron al unísono.

—Sabe Reed Li —se dirigió Sakura al menor de los primos —soy una gran fan del trabajo de sus padres. Los admiro muchísimo, sobre todo a su madre, es un ejemplo de mujer. Cuando leí su biografía y conocí su trabajo entendí que si me dedicaba a pulir mis habilidades el cielo sería el límite.

—Pues le agradezco por sus palabras —comentó el joven con su característico tono.

—¡No! Yo le agradezco a Ieran Reed Li. Una de las razones por las que comencé en el mundo del modelaje fue por ella ¿sabía usted que ella era modelo? —La cara del joven lobo era todo un poema, su expresión había cambiado por una llena de contrariedad y aunque ella lo notó decidió ignorarla para continuar —Y aunque se encontró con un algunos cretinos que consideraban que no tenía talento, sólo por haber modelado, ella se encargó de demostrarles que estaban equivocados y lo sigue haciendo. Verdaderamente es mi ídolo —terminó de decir mientras observaba directo a los ojos del joven.

El ambiente se tornó denso. Ella estaba furiosa, se notaba en su mirada. Él se veía molesto ¡le había llamado cretino! De manera indirecta, pero lo hizo.

—Si nos disculpan —expresó Daiodoji para interrumpir el duelo de miradas y la densidad del ambiente —Vamos a continuar solas. Estamos a unos pasos del auditorio, agradecemos su tiempo.

Ambas chicas hicieron una reverencia y salieron caminando.

Cuando las jóvenes doblaron el pasillo la risa del chico mitad inglés se dejó escuchar.

—Oyó lo que dijiste y te puso en tu lugar. Apuesto a que no recordabas que tía Ieran había modelado al inicio de su carrera ¡Yo ni siquiera lo sabía!

—¡Cállate! —dijo molesto.

—Parece que te encontraste con la horma de tu zapato mi querido primo —Palmeó la espalda y se alejó caminando por el lado contrario al que tomaron las japonesas.

Xiao Lang se quedó mirando a la nada, pensando en esa mirada esmeralda llena de fuego ¿Por qué había dicho aquellas palabras tan absurdas y estereotipadas? Comenzó a caminar para llegar al auditorio. Tenía que pensar bien lo siguiente que diría cuando la viera, porque algo le decía que esa chica estaría en la obra.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Al cerrar los ojos podía disfrutar del aire fresco de la mañana, le encantaba salir a correr por una hora, para después trepar a cualquiera de los árboles del Kam Shan Country Park y meditar un poco. Esa mañana el aroma a petricor llenaba todos sus sentidos.

El día anterior había sido completamente diferente a lo que esperaba. Cuando su hermana lo llamó a su oficina, pensó que iba a darle la noticia de que él sería el protagonista de la obra. En lugar de eso, le pidió que le diera un tour a una alumna nueva que al parecer era "famosa" en Japón. Fanren le explicó que la chica había hecho un video con una escena de la obra que estaban por presentar y según ella había estado maravillosa, pero cuando le comentó que también era modelo, de manera inmediata frunció el ceño, las pocas modelos que conocía no eran actrices, aunque todas soñaban con serlo.

Abrió los ojos para recargarse en el tronco del árbol —tal vez por eso hice ese absurdo comentario, me dejé llevar—… Suspiró mientras cerraba de nuevo los ojos para seguir recordando.

Cuando la vio, al salir de la oficina de su hermana, algo pasó, quedó congelado por un momento, nunca había visto unos ojos como los de ella, era más que el color, pero después todo volvió a la normalidad y se mantuvo así hasta el incidente del pasillo, cuando se ganó su nuevo apodo: "el cretino". ¡Y sí que lo fue! Porque Sakura hizo una audición exquisita. Él estuvo ahí ¡Claro que iba a estar! Quería verla fallar, pero de nuevo se tragó sus pensamientos, porque nunca los hizo palabras, Sakura era una gran actriz y él había sido un cretino.

El joven saltó del árbol para emprender el camino a casa mientras pensaba que tenía verdaderos problemas porque ella ahora era Elizabeth y él… él logró ganar el papel de Mr. Darcy.

AGRADECIMIENTOS

A todos los que ya comenzaron a leer la historia ¡GRACIAS!

A mi querida madrina Wonder Grich/Lady Isabella que me está apoyando con la revisión, de nuevo no tengo palabras para agradecer tu tiempo en este mini proyecto.

Nos vemos en el siguiente capítulo.