Dia 3 Compañeros de cuarto
Kohaku entró con muchas emociones mezcladas a su nuevo cuarto, el que sería su nuevo hogar. El cuarto que le habían otorgado de parte de la universidad.
Estaba algo pensativa, ya que en un momento le habían rechazado la solicitud de residencia por no tener más cupos, pero unos días después recibió una llamada de la secretaria diciéndole que había un cuarto disponible. La escuchó murmurar que el niño mimado había dado el permiso para que el cupo de su habitación sea ocupada. Más tarde le explicó que compartiría habitación con un chico, que éste era de una familia muy bien acomodada y que hacía aportes a la universidad, por lo cual tenía poderes para burlar algunas de las reglas y obtener privilegios tales como usar una residencia solo, pero debido la necesidad de cupo, dijo que estaría bien que cualquiera se mude ahí.
"Hombre o mujer, no interesaba".
Así fue como la rubia de ojos aguamarina entraba a su nuevo cuarto muy alerta de encontrarse con su nuevo compañero, una pena que no pudiera compartir habitación con su hermana Ruri.
—Oh así que tú eres mi nueva compañera de cuarto —escuchó decir. Dirigió su vista hacia la puerta para encontrarse los ojos más exóticos y hermosos que haya visto en su vida.
—Sí, mucho gusto. Me llamo Kohaku, Ishigami-kun —habló rápido por el sonrojo que sentía en sus mejillas, además de la vergüenza porque tenía el nombre del joven escrito en mano para no olvidarlo.
—¿Por qué demonios estás sonrojada? No te gusté ¿o sí? —cuestionó con una mueca de profundo desagrado.
—¡Claro que no! —gritó la chica, dándose cuenta rápidamente de que ese chico no era de su agrado, era un estúpido creído.
—Bien, perfecto. Ahora te propongo un trato. ¿Quieres usar todas las comodidades que posee mi habitación? —señaló a su alrededor las videoconsolas, la TV plasma, una biblioteca en el rincón y un largo etcétera de cosas que hacían parecer esa habitación un apartamento.
—¿Qué querrías a cambio? —preguntó Kohaku con suspicacia y duda en su voz.
—Que trabajes para mí —se encogió de hombros con simpleza —. Te investigué: estudiarás para profesora de Educación Física y salud, además está tu físico bien cuidado por lo cuál deduzco que tu condición física es exponencialmente mejor que la mía, y trabajo en un proyecto de tecnología Aeroespacial. Muchas cosas pesadas que cargar, necesito la fuerza de una leona —explicó burlón.
—No me vuelvas a llamar así, bastado, pero si sólo eso necesitas, me parece bien —ordenó con enojo, seguido de un tono de resignación al aceptar. Ella no iba a ser tonta y despreciar los privilegios de esa habitación.
Tras su respuesta afirmativa se pusieron a trabajar. Rápidamente Kohaku le encontró la diversión a ayudarlo, el chico le iba agradando.
Por las tardes después de llegar de clases, si no avanzaban en su proyectos, jugaban Resident Evil en la PlayStation. Preparaban la cena en conjunto, ya que ninguno poseía habilidades culinarias.
Asi pasaron rápido dos meses en los que ambos estuvieron tan ocupados que ninguno tenia tiempo de nada más. Un día Kohaku decidió que le cumpliría la petición a su hermana de ir a cenar fuera del campus junto a su novio, Chrome, amigo de la infancia de ambas.
Por su parte, Senku le había dicho que también tenía planes, algo de cenar con un idiota. Rió al escuchar eso, así era el, por lo que sin darle mucha importancia, fue al restaurant que le habia dicho Ruri.
Cuando llegó y logró ubicar a su hermana con su cuñado creyó estar viendo espejismos al ver una cabellera blanca y verde que tenía una peculiar forma.
—Leona, ¿qué rayos haces aquí? —preguntó, genuinamente sorprendido, antes de que ella reaccionara.
—¿Conoces a la gorila, Senku? —cuestionó Chrome.
—¡No me digas leona, Senku! ¡Y no soy una gorila, Chrome bastado! —recalcó conteniendo su voz.
—Bueno, ya que todos nos conocemos ¿por qué no cenamos y hablamos tranquilos? —intervino Ruri.
Todos decidieron seguir el consejo y cenaron lo más tranquilos que pudieron. Hablaron de muchas cosas; Chrome comentaba que estaba feliz de que su mejor amigo y su novia se conocieran, además de que no salía de su sorpresa con el hecho de que él y la rubia menor fueran compañeros de cuarto.
—Pero si lo pienso bien, eres la compañera ideal. Mujer, pero no abrumarás a Senku con sentimientos ilógicos que lo fastidien, y a él no le gustarás porque eres una gorila muy bruta para gustarle alguien —supo que había metido la pata cuando notó que Kohaku había simplemente ignorado el comentario.
Luego de eso la cena transcurrió algo incómoda, por lo cual Kohaku, apenas terminó el postre, se despidió de su hermana y salió del lugar, seguida de Senku.
—Leona, espera, no vayas tan rápido —al notar que era en vano, cambió de táctica —. Kohaku, alto —iba cansado de seguirle el paso a la rubia, quien al oírlo llamarla por su nombre, se detuvo —. ¿Tanto te afectó el comentario de Chrome? —preguntó con preocupación, en un tono serio y comprensivo.
—No se trata de que él lo diga. Lo que sucede es que no sólo él lo piensa o dice. En la universidad también hablan así de mí. Sólo pervertidos se interesan… —rió de una forma demasiado falsa —. Ya ni sé qué estoy diciendo. Sospecho que hoy dormí mal, estoy mas sensible de normal —le dedicó una sonrisa fingida. Senku dejó el tema en ese momento, muy probablemente no debía insistir.
Ambos tomaron un taxi para volver al campus, mientras Senku reflexionaba en lo que ella le había dicho. Sí, claro que ella podía dar miedo o ser imponente, eso podía ser mal visto en una chica tan bella, pero a su parecer eso la hacía una chica fascinante… Se detuvo al darse cuenta del rumbo de sus pensamientos, decidió ignorarlos e invitarla a jugar con la Nintendo Switch para distraerse "Ambos"
Nuevamente pasaron los meses volando. La rubia y el peliverde era muy cercanos, ya comenzaban a circular los primeros rumores de si eran amigos o algo más. Nadie lo sabía a ciencia cierta, ni sus amigos más cercanos: los llamados "Cinco generales" (Ukyo, Gen, Ryusui, Tsukasa y Taiju) además de Chrome, aunque a todos les dejaba una inevitable intriga.
—Otra vez me preguntaron si éramos novios o no, y si me molestaría que te confiesen sus sentimientos —bufó Kohaku mientras lanzaba su mochila a su cama luego de entrar a la habitación .
—Vamos, leona, no es para tanto. Son rumores ilógicos y sin fundamento. No le des tanta importancia —aconsejó él despreocupado.
—¡Es que me hartan! Además todos creen que tú me gustas, incluso nuestros amigos —desvió la mirada al la pared al decir eso.
Él noto el gesto y sonrió malicioso.
—Entonces si no te gusto no te importa que acceda a la nueva invitación a salir que me hicieron hoy —comentó burlón. Hace un tiempo que reconoció para sí mismo que le gustaba la rubia, pero ella no parecía dispuesta a decirle lo que sentía por el.
—Claro que no puedes aceptar esa estupidez. Esas… —calló al darse cuenta que había caído en el juego.
—Vaya, la leona no me da permiso. Qué posesiva… —amplió su sonrisa —. Bueno, eso me da pie a proponerte un nuevo trato. ¿Qué tal si convertirnos esos rumores sobre nosotros en una verdad al diez billones por ciento? —utilizó su tono de siempre, pero esta vez acompañado de una sonrisa cálida
—Bueno… creo sí podría cumplir tu petición —puso su mano en su barbilla, haciéndose la difícil mientras camina cerca de él con una idea clara en la mente.
Senku entendió sus intenciones y se adelantó para tomar su rostro y besarla, pasando una mano por su nuca para hacerlo mas profundo.
Aunque tal vez a la próxima Kohaku debería recordar cerrar bien la puerta al entrar.
Al sentir un flash sobre ellos notaron a todos sus amigos parados en la puerta, algunos avergonzados por la interrupción, otros divertidos, pero todos por alguna razón le daban dinero a Gen y Ryusui… Quién sabe qué cosa rastrera habrían organizado.
Que "el rumor se hizo verdad" rápidamente se esparció por la universidad, aunque cuando los directivos se enteraron, le dijeron al joven Ishigami que era justamente lo que habían prohibido en el trato para que fuera una mujer la que ocupara el cuarto.
Hicieron un cambio "apropiado" al colocar a Kohaku con su hermana (la compañera de Ruri había dimitido de la universidad) y a Senku le asignaron a Chrome, cuyo anterior compañero había solicitado el cambio debido a que lo encontraba insoportable .
Claro que la universidad no contaba con que uno de ellos sobornara al otro con muchas cosas científicas y dinero, además de estar con su novia. Chrome salía ganado, aunque no entendía el afán de Senku por estar con Kohaku. Él salía con Ruri, pero no le molestaba no dormir con ella, eso era mucho para él.
Seguro estaba imaginando cosas, ese par no era capaz de hacer eso en la universidad… ¿verdad?
Pobre e inocente Chrome, aún era muy ingenuo, pensó Ruri mientras lo veía hacer gestos raros.
Pero a ciencia cierta… ¿Quién sabía qué harían Senku y Kohaku a solas en la noche?
Fin
Holiwiiis aquí les traigo el tercer dia de la semana Senhaku, estoy más feliz porque ¡Aprobé el ingreso a la universidad! Y además estoy participando en esta hermosa comunidad, créanme que sus comentarios, me inspiran y la alegran el día
En este one shot obviamente hay cosas OC ejejej ,era un tema muy peculiar y esta fue mi interpretación ,espero lo disfruten que haga que me dejen comentarios ,reviews o una bella estrellita ….
LOS AMOOO ,Nos vemos mañana!
