Disclaimer: El universo de Percy Jackson le pertenece a Rick Riordan, la mayoría de los Oc usados en este One-Shot son propiedad mía.


-¿Ya puedo destaparme los ojos?-le pregunte a la hija de Atenea, Kalea, la cual me había dicho que una sorpresa para m- no es que desconfié en ti...bueno, si lo hago, la última vez que me pediste que cubriera mis ojos me llevaste al muro de lava a entrenar.

-Esta vez no será así- contesto- además, tú eras el que siempre andaba presumiendo- dijo y luego trato de imitar mi voz- "Yo podía volar tan alto como el muro el lava blablablá"

-Jajaja, está bien, pero que sea rápido, o las arpías vendrán por nosotros- le dije

-Ya falta poco, siéntate aquí-dijo, ayudándome a sentarme en una superficie que reconocí como un tronco, posteriormente dirigí mis manos a mi cabeza para quitarme la venda- espera un momento, aún tengo que encender la vela y...listo.

-¿Qué vela?-dije descubriendo mis ojos y observando que estábamos en el claro de arquería...aunque estaba adornado y había más personas entre ellas Dia, Selene y otras dos chicas que no recordaba su nombre.

-Hoy cumples, exactamente un año en el campamento- dijo Kalea, la cual llevaba un pequeño pastel con una única vela- así que quise celebrarte

-Felicidades- gritaron al unísono todos los invitados.

Generalmente no me gustaba celebrar este tipo de cosas, en especial con el hijo de Eros y su pareja, pero al ver lo feliz que se veía Kalea, decidí seguirle la corriente.

-Gracias Kal- le dije- pero también es el aniversario del día en que nos conocimos- dije, intentando no sonrojarme- Así que: felicidades, por nuestra amistad

Pensé que iba a decir algo, o alguien iba a decir o hacer algo, pero la hija de Atenea solo sonrío

-Es cierto, felicidades a nosotros- dijo y alzo el postre- apaguémoslo al mismo tiempo

Todo era muy lindo y kalea parecía divertirse, nada podía salir mal...a excepción de que Dia se pusiera a hablar de mi castigo.

Hace año y medio, había participado en una guerra civil en el "refugio", un tipo de campamento y, valga la redundancia, refugio para semidioses Romanos, Griegos, mortales y monstruos pacíficos, la guerra la comenzó un hijo de Marte, el cual no soportaba a los griegos (o compartía los ideales de los miembros del consejo acerca de permitir monstruos en el Refugio, así que planeo toda la revuelta desde hace tiempo), yo me vi involucrado, mi padre para protegerme, me dio su bendijo como Favonio, su versión Romana, aunque ese no fue todo el motivo por que el que me uní a él.

Gracias a los dioses, bueno, en este momento ahora podía decirlo así, Aurelio fue detenido y el Refugio volvió a su normalidad, los semidioses que apoyaban a marco, incluso los que aceptaron que lo ayudaron por temor, tuvieron que pagar las consecuencias y, como yo fui el segundo al mando, pensé que sufriría el peor castigo.

En su lugar Diamond, el cual fue el encargado de impartir las sentencias, decidió que mi castigo seria vivir un año entero en el campamento mestizo, y ahora sabia porque lo había hecho.

-Gracias Dia- le dije al hijo de Eros

-Wow, hace tiempo que no me llamabas así-dijo feliz- Ahora claro, es mi deber informarte que tu castigo termino, mañana regresare al Refugio a ayudar con la reconstrucción, puedes venir o si decides quedarte, siempre tendrás un hogar

-Claro- dije y vi hacia donde kalea- me quedare, por lo menos un rato más

-Buena decisión- dijo y se fue hacia su cabaña.