Boda


La alarma sonó despertando a la peli celeste, se sentó un poco y la apagó frotándose los ojos, suspiró al ver que el peli negro a su lado aún estaba dormido, estaba en serio feliz de haber hecho las paces con él, aunque a veces cierto temor la recorría no se dejaba dominar, se recostó de nuevo y tomó una mano de Gray entre las suyas.

-Gray-sama – Susurró casi que audiblemente con las mejillas algo rojas – Gray-sama – Volvió a llamarlo – Gray-sama, Juvia cree que ya debemos alistarnos para la boda de Mira-san y… - El brazo que la rodeó y se posó en su desnuda espalda acalló lo que decía – Gray-sama – Chilló levemente

- Juvia – Entre abrió los ojos - ¿Qué hora es?

- Hora de ir a la boda de Mira-san y Laxus-san – Contestó viendo hacia abajó con un tono de voz nervioso

- Mmmm… - Se quejó – Cinco minutos más y vamos – Volvió a cerrar los ojos

- Juvia tiene que estar en la casa de Mira-san para ayudarla con el vestido y lo demás porque es una de las damas de honor – Explicaba aún sonrojada – Pero si Gray-sama quiere seguir durmiendo, Juvia no se opone, puede Juvia ir sola

El peli negro abrió los ojos completamente con el rostro serio – Ve a alistarte, haré lo mismo y te llevo a la casa de Mira – Dijo esto último en un bostezo

-Mhmmm… - Sonrió levantándose de la cama

Los ojos de Gray apartaron la rápida mirada del cuerpo desnudo de ella.

-No hay por qué avergonzarse Gray-sama, Juvia y usted son novios de todas formas – Se encogió de hombros metiéndose al baño

El peli negro se sonrojó un poco por lo que había dicho la peli celeste, pero igual decidió entrar con ella al baño, fue una larga ducha.

Ellos estaban ya listos para partir a dónde debían, sonreía viendo a la peli escarlata con ese vestido morado que acentuaba muy bien su figura ciñéndose a sus curvas, el escote le quedaba preciso, la abrazó por detrás empezando a besar su cuello.

-¿Qué haces? – Se sonrojó un poco dejando el collar que tenía intensión en ponerse a un lado y llevó las manos para apoyarlas en el lavabo

- Te beso – Sonrió acariciando el abdomen de ella

- Jell, se nos va a hacer tarde – Rio un poco

- Faltan como tres horas para la boda – La vio a través del espejo, pero siguió dejando besos

- Pero recuerda que debo de ir con Wendy a la casa de Mira – Suspiró – Ahora en vez de hacerme más marcas que deba cubrir con maquillaje ¿Por qué no me ayudas con el collar? – Señaló la joya con la mirada

- Bueno – Le dejó un último beso mordiendo muy levemente para no dejar una marca y se alejó tomando el collar – Te queda muy bien el vestido – Sonrió mientras atoraba el seguro en una de las argollas

- Gracias – Se sonrojó levemente

- ¿En serio no me puedo llevar a Wendy? – Apoyó el mentón en uno de los hombros de Erza mientras la volvía a abrazar

- No – Negó mientras se ponía los aretes – Mira ya tiene planificada la entrada desde los autos, entonces a Wendy le corresponde ir conmigo y las demás – Se encogió de hombros

- Es que va a ser algo incómodo estar solo con Irene todo el camino a la catedral de Kardia – Habló algo nervioso

- ¿Por qué? Al fin que medio vives en su casa – Sonrió de lado y el peli azul se sonrojo levemente – Principalmente servirá para que fortalezcan sus lazos suegra y nuero – Decía burlona

- ¿No será suegra y yerno? – La vio extrañado

- En tu caso eres el nuero, mi cielo – Volteó el rostro mientras hablaba divertida y le robó un beso alejándose para ir por sus zapatos

No, aun no hablaban, no emitían ni una sola parte de todo lo que debían decirse, pero deseaban hacerlo después de la boda, tal vez esa misma noche, uno de los factores por los que decidían posponerlo era el miedo que sentían de perder en cierto modo lo que tenían, perderse a ellos, perder su rutina juntos, perder la estabilidad que creían tener, aunque pareciera más la fantasía de la estabilidad que procuraban por creer cierta.

No sería cierto hasta que afronten todo y en verdad lleguen al acuerdo de que a pesar de decir todo lo que pensaban y sentían, seguirían juntos porque su amor era tan fuerte como para solucionar o rectificar lo que pasaba.

Muchos llamarían a la etapa de su relación cómo crisis, y hablando en serio la crisis más que una etapa era algo por lo que habían pasado todos esos años, ahora quedaba el resultado de esa constante crisis.

Al fin llegó el gran día, el día que no creyó que llegaría tan pronto, la verdad no creía ni que algún día llegara, pero con ver el rostro de la mujer encima suyo que descansaba apaciblemente sentía que podría organizar mil bodas más si se lo pidiese, y si no también; la verdad habían planeado para esa día ni si quiera dormir juntos, las palabras acerca de su luna de miel, su vida, y demás los llevaron a hablar hasta quedarse dormidos, porque sí, sólo durmieron, su cansancio físico y mental esa semana fue mucho que aunque quisieran no tenían las fuerzas de poder haberse entregado al placer del que siempre disfrutaban el uno con el otro…

Eso pasa por planear una boda de tan alta magnitud en un mes.

-Rayito – La voz adormilada de la mujer lo hizo sonreír al instante, abrió la boca para saludar, pero ella le tiró una almohada en la cara

- ¡¿Qué cara…?!

- ¡¿Qué haces aquí?! – Exclamó Mira viendo la hora que era, en cinco minutos llegaban las chicas – Se supone que te irías anoche – Se llevó las manos a la cabeza totalmente preocupada – No no – Negó – ¡Nos quedamos dormidos! – Hablaba como si fuera lo peor que le podría pasar - ¡Tienes que irte ya! – Lo vio - ¡Ve a tu departamento, te tienes que cambiar como un rayo porque te juro que si me haces esperar si quiera un minuto no me importa nada, Laxus Dreyar…! – Lo señaló con un dedo - ¡Yo me voy! ¡Porque tú dijiste anoche que irías a casa para dormir y estar fresco para hoy y ni si quiera has comido, en nada llegan las chicas y yo sigo en pijama!

El rubio se quedó pasmado viendo la reacción de ella, es decir sí era su boda, pero no imaginaba que por dormirse con Mira se pondría así, era todo lo contrario, creía que sonreiría al despertar y le diría algo como "Ara, el gran día llegó", lo despediría para irse a casa, pero no, había despertado el demonio, literalmente.

-Oiii… - Llamó su atención tomándole las manos y bajándolas haciendo que la albina se calme un poco – No te dejaré esperando – Negó con seriedad – Voy, me cambio y YO te espero en la catedral de Kardia – Intentó subir la mano a su mejilla y al no ver rechazo la acarició – Así que tranquilízate, todo saldrá bien – Asintió

Mirajane respiró profundamente antes de volver a tener un ataque de nervios cómo hace rato.

-Me voy de una vez antes de que te estreses más – Sonrió un poco

La peliblanco asintió, pero lo tomó del cuello y lo besó profundamente – El último hasta que seamos marido y mujer, Rayito – Sonrió viendo como de atónito estaba

-Hasta que seamos marido y mujer – Asintió con una sonrisa

El rubio se encaminó a la salida, suspiró cuando recordó que anoche habían dicho esa frase cuando se supone él iba a irse, abrió la puerta para ir por su auto, y tuvo la no tan buena fortuna de encontrarse a todas las damas de honor, y antes de que empiecen con su palabrería, les dijo que Mira estaba muy nerviosa y que vayan todas a calmarla, ellas asintieron firmes ignorando prácticamente al novio y entraron a la casa de su futura esposa.

Laxus fue en su auto a su departamento e hizo lo que para él fue lo más simple del mundo, se dio una ducha, se puso el traje hecho a la medida, se perfumo y fue en camino a la catedral de Kardia, estaba casi qué hora y media adelantado a la boda, pero no le interesaba, aunque Mira le había dicho que no lo esperaría en medio de su ataque de nervios, no quería hacerla esperar de todas formas, y obviamente que él estaba emocionado, no podía esperar más tiempo para ver a su demonio vestida de blanco entrando por la catedral de Kardia, había esperado con ansias ese momento y faltaba poco para que pase, estacionó el auto cerca de la catedral de Kardia y bajó caminando hacia la entrada, afuera ya estaban algunos invitados, saludó a todos, pero pareciera que estaban tan ansiosos como él por ver a Mira.

Bueno no, nadie estaba tan ansioso como él.

En la casa de la novia ya estaban terminando de maquillarlas a todas, aunque algunos momentos de la mañana eran muy emocionales y sentían que se les correría el maquillaje en repetidas ocasiones, el equipo de maquillistas de Lucy era muy hábil como para retocar y sellar sin que nada se corra por las repetidas lágrimas que habían derramado y posiblemente derramarían ese día.

Todas rodeaban a Mirajane que solo faltaba por ponerle el velo, se veía en serio bellísima, la felicidad que reflejaba en la mirada y los ojos eran únicos, vieron la limosina que las esperaba afuera y simplemente con la emoción salieron de la casa.

-¡Me voy a casar! – Exclamó Mira con los nervios a flor de piel mientras todas daban grititos de emoción y la ayudaban a subir al gran auto

Mirajane entró en la limosina junto con todas sus damas incluyendo a las niñas de las flores que estaban muy contentas con los resultados de sus peinados, Mira quiso que todas estén listas antes que ella para poder verificar que hasta esos pequeños detalles estén cómo ella quería, lo único que era sorpresa para Mira ese día eran los votos de Laxus y el brindis del padrino, que por más que rogó a la peli escarlata no reveló.

-Mamá – Escuchó Erza la voz de la pequeña peli azul que llevaba una adorable corona de flores a juego con su vestido

- ¿Sí? – Sonrió viéndola

Wendy se acercó al oído de la peli escarlata y le susurró algo que sólo ella pudo escuchar.

-¿En serio? – Preguntó Erza sin creérselo

- De verdad – Asintió sonriente

La peli escarlata se sentía algo aliviada con lo que decía la pequeña, la abrazó a ella y le dejó un beso en la mejilla recordándole lo mucho que la quería.

Minutos después llegaron a la catedral de Kardia, la novia pudo ver a través de la ventana polarizada cómo todos se emocionaban afuera y entraban a la iglesia, sonrió al ver al rubio que quería medio ver si quiera como ella bajaba del auto, pero fue empujado por la señora Heartfilia hacia adentro del recinto, recordó en seguida la cena con Layla, Jude y Lucy; Laxus se había puesto en serio nervioso sabía lo importantes que eran para ella, básicamente notó esa noche que sin ellos no habría podido conocer a Mira, hecho que lo puso más nervioso y lo hizo tirar el anillo al piso, palideció al instante agachándose por él, pero al hallarlo y levantarse chocó su cabeza con la mesa, la peli blanco rio levemente ante su pensamiento, igualmente había sido una cena hermosa, un recuerdo invaluable que seres que no eran ni por asomo cercanos a ella le habían obsequiado, era familia, todos en esa catedral eran su familia, porque la habían visto crecer, la habían apoyado cuando lo necesitó, no eran como sus tan finos padres que no les importó cuando huyó de su lado, no les había importado ella ni sus hermanos hasta ese momento, pero no iba amargarse con malos recuerdos, ese día era de felicidad.

Vio como sus damas bajaron antes que ella y al poder ponerse más al ras para salir de la limosina sonrió tomando la mano que le ofrecían. El Master, como lo llamaba ella, otra de las muy importantes personas que habían estado ahí para Mira, sonrió tomando la mano del anciano y bajando con cuidado de la limosina, rio levemente recordando la discusión entre el señor Heartfilia y Makarov para decidir quien la entregaría, el argumento final del Master fue que ya era un anciano y que jamás tendría la oportunidad de acompañar a tan bella dama al altar, en cambio Jude tenía una hija propia que algún día le daría esa dicha, fue irrebatible para la señora Layla tener que darle al anciano la razón.

Respiró ansiosa cuando estaba por hablar para indicarles a todas que hacer, pero se calló cuando vio a las pequeñas entrar de primeras y regar las flores de sus bonitos canastos hacia el frente, después se calmó más cuando sus damas empezaron a entrar orden, pero el corazón se le detuvo en el momento que pisó la entrada y vio a todos de pie mientras empezaba la marcha nupcial, olvidó cómo respirar hasta que Makarov le dio una sonrisa y empezó a caminar tomada de su brazo, lo primero que vio fue a Laxus se lo veía algo nervioso, pero la esperaba con su seriedad facial usual, al llegar a él, tuvo unas grandes ganas de besarlo, pero aun no era el momento.

La impresión de ver a su futura esposa en vestido de novia mientras caminaba hacia él, superaba millones de veces cualquier expectativa que había tenido, no sabía muy bien cómo reaccionar, pero se quedó firme admirando la mujer que por fin sería su esposa.

-Cuídala mucho, Laxus – Escuchó el tono severo de su abuelo y él asintió solemne

- Con mi vida – Alcanzó a decir y vio cómo Mira se posicionaba a su lado

Todos se sentaron y la ceremonia inició, Laxus aún no superaba la sorpresa de haberla visto tan radiante, estaban en su boda, por fin de algún modo sentía que aportaba a alejar los fantasmas del pasado, aunque para Mirajane desde el segundo en el que empezó a mostrarle quien era en realidad, ya había empezado por traer felicidad a su vida, auténtica felicidad y no la sonrisa que fingía en el trabajo o con sus hermanos, no, era la felicidad de poder reposar de todas las ocupaciones y problemas en su cabeza, de mostrar esa vulnerabilidad que tenía, pero que no quería enseñar, no quería hasta que llegó él, hasta que empezó a verlo más que su compañero de trabajo, más que su amigo, sonrió recordando como la peli escarlata había usado sus propias técnicas contra ella, bueno… a favor de ella.

-Ahora pueden emitir sus votos – Habló el obispo – Por favor, los anillos

Laxus y Mira sonreían esperando a que se los pasen.

-Los anillos – Repitió el clérigo

Laxus volteó a ver a Jellal que estaba embobado viendo a la peli escarlata, la pequeña Wen jaló del pantalón levemente a su padre llamando su atención y señaló con la mirada que debía de darles los aros a los novios, el padrino se sonrojó levemente, pero igual les alcanzó los anillos a ambos.

-Emitan sus votos – Habló el obispo

- Yo Laxus Dreyar – Empezó a hablar el rubio – Prometo amarte y respetarte, acompañarte en lo bueno y lo malo, en la salud y enfermedad, porque eres tú Mirajane Strauss quien ha entrado en mi vida para cambiarla totalmente en el mejor de los sentidos, eres dulce, comprensiva, compasiva, no podría haber elegido mejor mujer que tú, has enfrentado muchas cosas que resultan hasta inimaginables, puedo decir que estoy convencido totalmente que te amo sinceramente y aunque suene algo cursi, eres mi complemento perfecto, sé que este día nadie puede ser más afortunado que yo y menos el resto de la vida porque la pasaré junto a ti – Tomó el anillo llevándolo al dedo de ella – Y este anillo es el símbolo de mi promesa eterna contigo

Mira no pudo evitar que algunas lágrimas se le escapen, pero de felicidad todo ese día estaba emocional, pero en ese momento ya no le cabía la alegría en el pecho, sólo recordaba dos ocasiones a parte de la de ese día en las que había llorado de felicidad, cuando llegó con sus hermanos de Alvares y cuando le propusieron matrimonio.

-Yo Mirajane Strauss – Intentó que la voz no se le quebrara – Prometo amarte y respetarte, acompañarte en lo bueno y lo malo, en la salud y enfermedad, Laxus Dreyar, eres de las personas más fuertes y con más nobleza en el corazón que he conocido en la vida, amas sin condición y eres de las pocas personas que sabe todo de mí y con quien me permito ser yo en mi totalidad, sin importarme formas ni tratos, porque sé qué es del mismo modo contigo, en tan poco tiempo creo que nos conocemos tan bien y a la vez no dejamos de descubrir cosas nuevas el uno del otro, te amo con toda el alma y no puedo concebir mi vida desde ahora sin tenerte presente – Asintió sintiendo cómo sus lágrimas caían, pero su voz era firme – Y este anillo… - Tomó con sus delicadas manos la izquierda del rubio – Es símbolo de mi eterno compromiso contigo

- En el cargo otorgado en mí que me confiere la potestad, los declaro marido y mujer, puede besar a la novia – Concluyó el obispo

Laxus la acercó a él y empezó a besarla, a su ya esposa, al fin estaban casados, no se arrepentía ni un segundo de ese estresante mes, ya eran esposos oficialmente, sintió los brazos de la peli blanco rodear su cuello, acarició la mejilla de ella quitando algunas lágrimas, en medio el beso escuchaban los aplausos de todos, cuando creyeron que fue suficiente se separaron y salieron de la catedral.

La limusina ahora llevaba a los novios a la mansión Dreyar para la recepción, y al igual que para la boda todos llegaron antes para recibir a los novios, quienes hicieron su gran entrada hacia el jardín dónde estaba todo perfectamente acomodado, decorado con bellísimas flores y listo para su ingreso, bailaron el clásico vals ante la mirada atenta de todos.

Un peli azul sonreía viendo a los felices novios bailar al compás de la música mientras tenía a Wendy en brazos para que tenga una mejor visión del baile y Erza estaba medio recostada en su pecho y la tomaba amablemente por la cintura.

-Te amo – Sonrió susurrando en el oído de su novia

- Yo también te amo – Le sonrió devuelta y le dejó un beso en la mejilla

Aunque creyeran que nadie les prestaba atención, la novia planeaba en su cabeza una futura boda, después de unos minutos pasaron a partir el pastel, todos se acomodaron en sus mesas para que el padrino avanzada la comida haga el respectivo brindis en felicitación a los novios.

Cuando llegó el momento adecuado el peli azul se levantó junto a su copa de champagne atrayendo la atención de todos, que rápidamente cesaron su conversación para ponerle atención.

- Creo que hablo por todos nosotros cuando digo que Mira y Laxus hacen una buena pareja – Empezó diciendo – Nadie que conoce a Laxus creería que cambió tanto en tan poco tiempo, me refiero a el querer compartir su vida con alguien, cambiar pequeñas cosas como su departamento o las tazas a juego que comparten en la empresa, creo recordar que él me dijo que jamás utilizaría artículos de pareja, pero ya ven… - Todos rieron levemente – Y Mira que desde que la conozco considero que es como una linda y entrometida hermana mayor, igual también cambió el querer cuidarse a sí misma, y es algo que todos agradecemos porque siempre estuvo pendiente de nosotros, y aunque ya se ha dicho que tal vez para muchos fue precipitado, creo que el amor es algo indescriptible y algo que no se puede medir, no hay ni si quiera tiempos fijos para tener hijos o casarse, por lo que creo que ambos tomaron la mejor decisión porque saben que quieren compartir su vida juntos, todos sabemos que serán felices sin importar qué, y superaran todas las pruebas que la vida les ponga en frente – Alzó su copa en dirección a los novios – Por Mira y Laxus – Brindo y ante la alegría de todos tomaron un sorbo de sus copas

Los novios cruzaron los brazos y brindaron por su propia felicidad, aunque no sabían que la más grande de sus pruebas vendría próximamente, pero ese día era para celebrar.

El tiempo pasó y empezó la fiesta, todos estaban al centro bailando, los novios estaban muy felices, Mira dirigió una mirada divertida a sus damas de honor y pidió que bajen la música mientras tomaba un micrófono.

-Hola a todos – Decía con su característica sonrisa – Y a todas – Sonrió – Primero muchas gracias por haber asistido el día de hoy, en serio de corazón me pone muy feliz verlos aquí este día, ahora … - El tono divertido de ella no pasó desapercibido por nadie – Por favor quiero que todas la mujeres solteras vengan aquí al centro, y los caballeros y casados pueden volver a sus mesas, y por solteras me refiero a que no tienen un anillo en la mano izquierda – Sonrió cuando vio a varias de sus amigas con novios queriéndose ir a sentar - ¡Rápido que voy a tirar el ramo!

Prácticamente todas sus damas estaban en medio excepto Bisca, pues era la que no cumplía la norma.

Mira se puso de espaldas a ellas - ¿Listas?

-¡Sí! – Exclamaron en coro

- ¿Seguras? – Continuaba animándolas mientras balanceaba el ramo

- ¡Sí, Mira! – Exclamó Cana que ya no llevaba el vestido de dama de honor, porque simplemente no lo aguantaba más

- Uno, dos y… - Volteó para verlas llevando el ramo a su pecho – Ay no – Soltó en falsa sorpresa – Ya las vi, ahora mézclense de nuevo

Ella sí que sabía hacerla de emoción, rio mientras escuchaba los tacones de sus amigas moverse.

-¡Ahora sí! – Exclamó la novia animada dejándole el micrófono a Laxus que veía entretenido la situación - ¡Una! – Balanceo un poco el ramo tras su cabeza - ¡Dos! – Rio levemente - ¡Y a las…! – Tiró finalmente el ramo - ¡Tres! – Sonrió volteando y viendo quien lo había recibido

La afortunada aún estaba sorprendida con el ramo entre las manos, mientras recibía algunas miradas de alegría y resignación por las demás solteras.

-¡¿Y-yo?! – Chilló adorablemente con la cara completamente roja

- ¡El ramo es para mamá! – Exclamó la pequeña Wendy mientras aplaudía

El peli azul estaba también sonrojado por todas las miradas que le dirigían.

Después de felicitaciones y algunas amenazas para que la tradición de que la que logra atrapar el ramo se cumpla, volvieron todos a bailar al centro de la pista, Jellal vio como Erza llegaba con el ramo de flores a la mesa sonriéndole aun algo sonrojada, le devolvió la sonrisa levemente y se levantó.

-¿Podría bailar con la futura novia? – Emitió divertido ofreciéndole una mano

La peli escarlata sintió sus mejillas arder, pero le tomó la mano dejando el ramo a Wendy que gustosa aceptó cuidarlo mientras sus papás bailaban.

-Pensé que traer el ramo sería un lindo toque – Rio levemente tomando a Erza por la cintura para atraerla a él mientras se mecían de un lado a otro con la suave música

- Eres un bobo – Negó riendo también con una mano en el hombro del peli azul

- Por ti, sí – Asintió viéndola directamente

La peli escarlata rodó los ojos a un lado divertida – Y con tu hija también te pones así

-Es inevitable – Se encogió de hombros – Ustedes me tienen rendido – Suspiró – En serio agradezco tenerlas en mi vida – Erza se sonrojó de nuevo

- A ver si la miras igual cuando tenga novio – Rio un poco dirigiendo la mirada a Wendy que hablaba con otro niño de su edad, Romeo, era hijo de Macao, uno de los encargados del área de finanzas de la empresa, rio divertida al ver a Jellal fruncir levemente el ceño cuando el pequeño peli negro se acercó a hablarle a la peli azul en el oído – Si pediste bailar conmigo, debes de verme a mí – Buscó su mirada con los ojos, Jellal la vio, pero aún tenía esa expresión – Que celoso que eres con Wen – Rodeó ambos brazos en su cuello cuando el desvió la mirada a los dos niños – Jell – Lo llamó

- No soy celoso – Negó viéndola y acomodando ambas manos en su cintura – Sólo que Wendy es una niña, ella no está pensando en cosas de amor – Habló intentando sonar relajado

- Pero lo hará algún día y tal vez pase más pronto de lo que te imagines – Rio besando su mejilla

- Creo que te estás adelantando mucho, Scarlet – Volvió su total atención a la peli escarlata – Mejor dime… - Decidió cambiar de tema - ¿Qué te pareció mi discurso como padrino? – Sonrió engreídamente

- No estuvo nada mal – Asintió

- ¿Sólo nada mal? – Emitió falsamente ofendido

- De hecho creo que eres muy romántico – Rio un poco ante su actitud – Las palabras que dijiste creo que fueron precisas – Asintió

- Gracias – Sonrió de verdad

- Y… - Negó levemente con una risa - ¿No crees que la tirada del ramo fue algo sospechosa?

- Mira estaba de espaldas y todas volvieron a cambiar de lugares, es imposible que lo haya hecho a propósito

- Pero te juro que en serio ni moví mis brazos, sólo llegó – Insistía

- A menos que ella tenga un direccionador aéreo veo muy imposible que lo haya dirigido específicamente a ti – Habló convencido – Igual es el destino… -Se encogió de hombros e hizo a Erza sonrojarse – Yo creo que serías una preciosa novia, Scarlet – Sonrió de lado

Y tal vez algún día le diría prometida, pero se evitó esa frase aunque la amaba y estaba casi seguro que sí le propondría matrimonio, prefería esperar por ella, porque ella se merecía algo muy especial, tiempo después de haber estado sumergidos en la mirada del otro, la peli escarlata sonreía enternecida viendo a Wendy y Jellal que daban vueltas por toda la pista, ella estaba tomando un pequeño descanso mientras comía el pastel de la boda, aun no se creía que había atrapado el ramo, era algo ilógico y tal vez más en su posición con todos los temas pendientes que tenía con Jellal aún por resolver, negó no queriendo pensar en eso y se concentró en el delicioso postre que tenía en frente, al rato se le acercaron el peli azul y su hija.

-Wen quiere ir al baño ¿La puedes llevar? – Decía mientras bajaba a la pequeña de sus brazos

- Bien – Sonrió levantándose y tomando de la mano a la pequeña dirigiéndose al baño

Jellal las vio con una gran sonrisa, tomó el vaso con bebida que le ofrecía uno de los meseros, tomó un sorbo y vio distraído el lugar.

-¿Disfrutando la noche? – Escuchó al lado de él

- Sí – Asintió sonriendo con amabilidad - ¿Ustedes?

- Bailar no es lo mío y Juvia se cansa rápido de los tacones, entonces, creo que a nuestro ritmo la estamos pasando bien – Se encogió de hombros - ¿Y Erza?

- Se fue con Wen al tocador – Tomó otro trago de su bebida

- Jellal – Pronunció el peli negro pensando cómo decir lo siguiente – Ultear me acaba de llamar – Emitió sin saber muy bien si hacía lo correcto – Sólo puedo decirte que está bien

El peli azul lo vio sorprendido, no había sabido nada de Ultear, ni Meredy tampoco en todas esas semanas, agradeció en serio que esté bien y que no haya hecho ninguna locura.

-En serio me alegra – Asintió y se llenó de un gran alivio

- Preguntó por ti – Continuó diciendo – La verdad no supe cómo responder y sólo le dije que también estabas bien

- Creo que eso es lo mejor… - Vio a otro lado

- Sabía que querrías saber cualquier noticia sobre ella – Sonrió levantándose – Yo… debo volver con Juvia

- Nos vemos – Le sonrió de vuelta y el peli negro sin más se fue

El peli azul se planteó por un momento la situación, quisiera haber podido saber más, porque a pesar de todo le tenía un profundo cariño, y de lo que más lamentaba era haberse comprometido con ella, porque tal vez si esa boda se hubiese llevado a cabo la habría hecho totalmente miserable.

-Al menos está bien… - Suspiró recostándose en la silla un poco

- ¿Quién? – Al escuchar esa voz se puso en alerta, pero intentó mantenerse relajado

- Hablaba conmigo mismo – Negó levemente - ¿Quisieran más pastel? – Cuestionó viendo a la dueña de esa voz

- Creo que ya nos deberíamos ir – Soltó olvidando su pregunta, al menos por ahora – Wendy ya está algo cansada – Sonrió un poco viendo como su hija descansaba en su hombro y ella la tenía en brazos

Jellal vio la hora en su reloj ya era algo tarde cómo para que Wendy siga esté en una fiesta de bodas.

-Tienes razón, vamos – Con cuidado tomó a Wendy para cargarla él – Estás en tacones después de bailar muchas horas, déjame llevar a Wendy si quiera – Rio un poco y Erza algo sonrojada asintió

- Mouuuu… - Se quejó levemente – Bueno – Tomó el saco del peli azul para tapar a Wendy como le indicó y se puso el de ella

- Bien – Le dio un beso en la mejilla – Vamos, Scarlet

Erza sonrió tomando la mano que le ofrecía, él en serio la hacía feliz, se despidieron de todos, preguntó a su mamá si iba con ellos, pero se la veía muy animada con Layla y sus amigas, así que sin intervenir se fueron en uno de los autos con chófer.

Estaban en la parte de atrás con la pared para dividir hacia el asiento de adelante, arriba, Wendy estaba recostada en las piernas de su mamá y su papá estaba en el asiento de al frente de su mismo compartimiento.

-Ahora sí me vas a decir de quien hablabas… - Emitió la peli escarlata mientras acariciaba el cabello de la pequeña que se había dormido hace poco

- ¿Qué? – Subió la mirada de Wendy a su novia

- Dijiste, al menos está bien… - Suspiró - ¿De quién hablabas?

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Recuerden dejar su bello review!

Hola! Me encanta este cap porque me base en hacer esta boda en mi primer fic, 7u7 aunque obviamente esta está millones de veces mejor que el de mi primer fic (aunque no creería en mi criterio, la verdad)

Para mí, Mira y Laxus se merecían esta boda mucho mucho mucho, y más después de lo que pasará…

Quería hacer como una pequeña pelea en la boda entre Gray y Jellal, pero me pareció drama innecesario y no me gustaría que se arruine de esa forma la boda :3 y aunque tenía tooooda la escena escrita la borre después de pensármelo como veinte segundos :v

Y… preguntaaaa. La verdad no he encontrado el momento para incluir un poco más de la historia de Irene, lo tendría que hacer como un capítulo tal vez abocado sólo a ella, no sería tan largo, pero serviría para conocer al personaje si ustedes quisieran, sería como un cap extra, porque igual no es como contribuyente a la historia por así decirlo, pero si me lo piden podrán conocer un poco más de los socios originales de algún modo, pero con Irene como protagonista…

Sección de comentarios:

Pilikali: Yo siento que los amigos de verdad siempre te dirán las cosas como son y más si es acerca de errores tuyos. Y no soy psicóloga, pero me encanta el psicoanálisis :v