Una sacerdotisa en Twisted Wonderland
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"Yo no creo en un destino para los hombres independente a cómo actúen; creo que les alcanzará el destino a menos que actúen."
-Buda
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Capítulo 32:
"Leona Kingscholar"
La tormenta oscura generaba un viento tan fuerte alrededor que hasta habían levantado varios trozos del concreto del suelo.
Todos los presentes no podían ver mucho a causa de las grandes cantidades de polvo que tapaban su visión, pero podían sentir como un leve temblor a su vez que el sonido de grandes pisadas llegaba a la zona en donde Shiori y los demás estaban reunidos.
De pronto, cortando la tormenta oscura, la imagen de Leona aparece. Ahora su cabello estaba echado para atrás, revelando una serie de tatuajes que recorrían por donde estaban la cicatriz de Leona y los brazos. Su vestimenta ahora poseía una gran melena oscura adornada con varios colmillos de oro ubicada en su torso. El resto de su cuerpo estaba rodeado del mismo liquido negro que llegaban hasta sus pies descalzos pero lleno de garras. Alrededor de su cintura tenía varias fajas cocidas pero adornadas con varios brazaletes de oro que rodeaban la cintura, muñecas y tobillos. A la altura de sus ojos ahora el aura naranja se ubicó en su ojo izquierdo.
Lo más alarmante era que mientras él se acercaba, a una velocidad brutal, atrás de él la grande figura de un león cocido cuya cabeza fue reemplazada por el frasco de vidrio hizo su aparición mientras alzaba una de sus garras listo para cercenar al grupo de los jóvenes.
- ¡Maldición! - Dijo Shiori viendo el ataque venir.
Entonces viendo que las heridas de Ruggie ya estaban curados en su totalidad, entonces palmea sus manos y con una de sus manos sacó el rosario Juzu adentro de su tatuaje y lo extendió hacia el cielo mientras lanzabas sus canticos lo más rápido posible.
Los brillantes pergaminos dentro del primer compartimento del cinturón que cargaban Ruggie en su hombro salieron de golpe y rodearon a todo el alrededor de Shiori y compañía a su vez que brillaban al compás de su marca mientras ella exclamaba.
- Técnica mixta: Campo áurico de mándalas.
Luego una cúpula transparente hecha de mándalas de flores de loto rodeó a todos los jóvenes estudiantes gracias al círculo de pergaminos que delimitaban el límite. Aparte, a comparación del muro de mándalas, esta técnica ahora emitía una serie de leves rayos eléctricos que amenazaban a todo el exterior.
Leona deteniendo su ataque solo empezó a rodear la cúpula como si fuera un león encerrado mientras lanzaba uno que otro rugido a todos los presentes, en especial a Shiori.
- ¡¿Q-qué demonios!? ¡Una sombra gigante salió del cuerpo de Leona! - Exclamó Jack mirando hacia donde estaba Leona, quien intentaba buscar alguna abertura en la cúpula.
- ¡Es una... encarnación del Blot! - Dijo Deuce en un tono preocupado.
- ¡¿Él acaba de entrar en el "modo enloquecido" al igual que con lo que pasó con Riddle?! - Exclamó Grim.
- De no ser por esta cúpula abríamos muerto. - Murmuró Riddle. - Gracias Shiori.
- No hay de qué. - Dijo Shiori bajando el rosario, milagrosamente a pesar de sentir el sabor del hierro en su boca todavía tenía energías para usar su marca en el campo áurico. Esto es una gran ventaja por el momento sin embargo no todo era eterno... - La cúpula no resistirá mucho tiempo por lo que debemos estar preparados para cuando desaparezca.
- Entiendo, a cualquiera que pueda estar de pie, ¡Váyanse y encuentren un refugio! - Ordenó Riddle a la mayoría de los estudiantes de Savanaclaw que todavía podían estar de pie, quienes obedecieron la orden tan pronto se dijo. - ¡Ace, Deuce, lleven a los heridos a un lugar seguro!
- ¡Si! - Asintieron Ace y Deuce.
- Chicos llévense esto - Dijo Shiori abriendo el segundo bolsillo de su cinturón para sacar más de los pergaminos brillantes que tenía y dividirlas a la mitad para Ace y Deuce. - Mientras ustedes tengan mi sello nada les pasará. - Su tatuaje al igual que el de Ace, Deuce, Grim y Cater empezaron a brillar al poco rato de mencionarlo. - Pero para proteger a los demás estudiantes paralizados usen estos pergaminos y péguenlos en cualquier parte de ellos.
- Esta bien - Dijo Deuce tomando la mitad de los pergaminos.
- Gracias Shiori. - Agradeció Ace tomando la otra mitad.
Luego Shiori, extendiendo su mano tatuada hacia una pared, desapareció uno de los pergaminos y dejo una abertura abierta de la cúpula.
- Vallan y tengan cuidado. - Dijo Shiori.
Los dos jóvenes asintiendo con la cabeza salieron por la abertura, corrieron hacia la tormenta y sus figuras se perdieron dentro de las nubes de polvo y rocas flotantes.
Cuando Ace y Deuce salieron, Shiori nuevamente cerró la cúpula con mucha suerte ya que por poco era destruida por las garras de fuego que Leona había lanzado al ver la abertura.
- Que obstinado. - Murmuró Shiori tratando de enfocarse en mantener lo más prolongado posible la cúpula.
Riddle sin perder el tiempo siguió dando las siguientes indicaciones aprovechando que ahora Leona no podía atacarlos.
- Lilia-senpai, ¡Llama a los profesores para pedir ayuda!
- Entendido. Rezaré por tu seguridad. - Dijo Lilia sacando su pluma mágica para rápidamente, después de un abrir y cerrar de ojos, desaparecer junto con Silver y Sebek.
Leona al ver que muchos habían escapado soltó un fuerte rugido de cólera, y perdiendo totalmente la paciencia, se dispuso a atacar la cúpula sin importar las fuertes descargas eléctricas al que era sometido por querer romper la defensa de Shiori.
- ¿Por qué siempre tenemos que enfrentarnos a algo aterrador? - Suspiró Cater. - No soy apto para esto, ¿Sabes?
- Si tienes miedo, no me importaría incluso si te escaparas. - Dijo Simplemente Riddle.
- Trey me cortaría la cabeza si te dejo aquí solo, además... - Cater miró brevemente la cicatriz de Shiori para que luego con convicción dijera. - No podría estar tranquilo si también dejo abandonada a Shiori como un cobarde, así que me quedaré contigo, Líder.
- No sé qué está pasando, pero sólo tenemos que golpear a Leona hasta que regrese a sus sentidos, ¿Verdad? - Sugirió Jack mientras tronaba sus manos.
Ruggie, ahora totalmente recobrado, se levanta del suelo y viendo que ahora podría respirar nuevamente dijo:
- Yo... yo también los ayudaré... No puedo quedarme quieto aquí después de todo lo que dijo. - Ruggie frunció el ceño.
- Así que todos están dispuestos. - Murmuró Shiori llevando su pulgar a su boca para sacar sangre. - Si ese es el caso debemos estar preparados. - Pasó su pulgar a su tatuaje. - Riddle, Jack, Ruggie. Denme sus manos.
- ¿Eh? - Dijeron los tres jóvenes mencionados.
- ¡Oh, ya veo! a sí que a también les darás el sello. - Mencionó Cater al ver como la albina realizaba los tres sellos.
- ¿A qué te refieres? - Dijo Riddle.
- Shiori-chan tiene la habilidad de pasar una marca que cura las heridas al instante al mismo tiempo que brinda una protección a distancia con sus pergaminos.
- ¿Un sello de protección y curativo al mismo tiempo? - Dijo Riddle sorprendido al igual que Ruggie.
- No lo necesito. - Dijo Jack enfocándose en Leona. - Por mí no necesitas preo...- Pero no termino su frase ya que Shiori tomando del cuello de su camisa lo atrajo a su cara para chocar su frente junto con el de él con fuerza.
- ¡Ahora no es el momento para eso Jack! - Exclamó Shiori, dejando a muchos con los ojos abierto ante el reproche de Shiori y por el fuerte sonido del golpe de frentes - ¡Reconozco que tú eres muy fuerte y muy valiente al igual que los demás, pero eso no quita el hecho que nuestras vidas ahora pendan de un hilo por lo que, si tengo la oportunidad de brindarte protección y curación para que te mantengas con vida, y seguir luchando hasta recuperar la cordura de Leona, entonces no lo dudaré dos veces!
Jack se quedó mudo no solo por la seguridad de las palabras de Shiori si no también al ver su ferviente mirada escarlata al mismo tiempo que seguía con su discurso.
- ¡Si queremos salvar la vida de Leona y sobrevivir, tenemos que usar todas nuestras fuerzas! ¡Así que deja a un lado tu orgullo por esta vez y trabajemos juntos para ganar esta batalla! - Terminó soltando el cuello de su camisa para mirarlo cara a cara esperando su respuesta.
Después de unos pocos segundos, Jack, volviendo a la realidad después de un fuerte reproche de esa magnitud, le respondió con las orejas casi bajas:
- Esta bien, lo siento.
- ¡Muy bien! - Volteó su mirada hacia los dos jóvenes restantes - ¡Alguien más que tiene quejas al usar mi sello!
Riddle y Ruggie, al ver que Shiori les preguntaba directamente, solo negaron con la cabeza rápidamente mientras se sacaban un guante para extender sus manos obedientemente y sin ninguna queja.
- Nunca imagine que ella perdiera la paciencia. - Murmuró Ruggie con una gota de sudor bajando de su mejilla.
- No perdió la paciencia, ella lo reprochó. - Mencionó Grim colocándose al lado de Shiori.
Cuando Jack también extendió su mano, Shiori finalmente les colocó el sello de protección al dorso de sus manos y nuevamente se pone su cinturón oscuro de regreso a ella. Ahora todos estaban listos para iniciar con la batalla para salvar la vida de Leona.
- Bueno, por otro lado, es tiempo para que Leona page por lo que me hizo pasar. - Dijo Ruggie sacando su pluma mágica.
- ¿Una humilde hiena va a desafiarme? - Se burló Leona afuera de la cúpula. - Hahaha... qué broma tan tonta ¡Nunca verán la luz de otro día!
- ¡Si lo atrapamos, estaré en el torneo de Magical Shift! - Dijo Grim sonriendo de oreja a oreja. - ¡No hay que contenerse!
- ¡Todo el mundo prepárense! - Advirtió Shiori, mientras todos adoptaban una pose de pelea.
Entre varios rasguños que Leona ocasionaba a cada pergamino. Una por una iba desapareciendo hasta solo quedar unos cuantos flotando en el aire.
- ¡Si no puedo derribar el mundo, lo convertiré en arena! ¡Todas las cosas que hice...! ¡Ya nada tiene sentido! - Exclamó Leona dando golpes más fuertes.
- ¿Es eso realmente lo que has estado pensando...? Nunca dijiste... - Murmuró Ruggie, pero fue interrumpido por Jack.
- Ruggie-senpai. ¡No te detengas y vamos a traerlo de vuelta a sus sentidos!
En eso, Leona, dando un fuerte golpe final rompió el último pergamino y la cúpula terminó por romperse en varios fragmentos espectarles que de desvanecía partículas de luz lila.
- ¡Si destruimos la cabeza de vidrio estaremos más cerca de salvar a Leona! - Gritó Shiori sacando sus terceras y ultimas tandas de pergaminos para que la rodearan a su vez que se movía del lugar junto con Grim para encontrar alguna abertura en la cabeza de vidrio del Overblot.
- "Si me quedo quieta sería un suicidio, así que también tendré que luchar." - Pensó mientras suprimía su vista para ahora guiarse a través de las auras del entorno. - "Use mucha energía anteriormente, tengo que acumular un poco más para la poder realizar la Purificación Divina"
Todos al ver que Shiori ya empezó a moverse se separaron alrededor de Leona a su vez que trataban de esquivar las rocas flotantes y los rasguños de fuego que Leona lanzaba a diestra y siniestra a todos los presentes del lugar. La parte más difícil de enfrentar a este Overblot era que la encarnación del Blot era tan pesado que cuando sus patas golpeaban con fuerza el piso ocasionaba uno que otro temblor que alejaba a todos cuando se acercaban por lo que tenían que levantarse rápidamente antes de que los embistiera.
Riddle Y Cater apuntaron a la cabeza con varios hechizos de madera pero que fueron bloqueado por las garras de fuego que Leona, un movimiento de sus garras, generó al manipular las patas de la encarnación.
Jack y Ruggie intercalaban sus ataques de fuego mientras trataban de esquivar las rocas que flotaban por allí. Para los dos jóvenes no eran ningún problema esquivar los obstáculos con agilidad, el problema era que obstruían mucho con su campo de visión para apuntar a la cabeza al igual que con la tormenta de arena que desviaba los ataques.
Leona al percatarse de las intenciones de Jack y Ruggie a tiempo no duda en atacarlos rápidamente con sus garras ahora hechas de viento para fragmentar las rocas en varios pedazos afilado y dispararlos con un simple movimiento circular de cola de la encarnación a todo su alrededor.
Sintiendo el ataque venir, Shiori, lanzó sus pergaminos al lado de los chicos para protegerlos de los varios ataques simultáneos. Una que otra piedra traspaso la piel de los jóvenes, pero gracias al sello que ella les puso las heridas se curaron rápidamente a su vez que una tormenta de arena engulló la figura de la sacerdotisa y de Grim.
- Mierda ¡Deja de interferir herbívora! - Gruñó Leona buscando la ubicación de Shiori, pero no la veía por ningún lado.
En eso enfocando toda su concentración en sus orejas sensibles intentó localizar a la joven y luego de unos cuantos segundos, escuchando a su derecha, unos débiles pasos corriendo a velocidad provocando que él volteé su mirada para ver a la sacerdotisa se estaba acercando al vientre de la encarnación.
Así que Leona rápidamente controlando la pata derecha del Blot lo levantó y pisó con fuerza a la dirección en donde estaba Shiori.
- ¡Shiori! - Exclamaron tanto Riddle como Cater preocupados por la joven albina.
Leona esbozando una sonrisa creyó que con esto ya había acabado con un adversario, pero fue reemplazada rápidamente al de sorpresa al ver que en realidad Shiori, aparte de estar ilesa del ataque, sostenía la pata gigante del Blot con el muro de mándalas que sostenía sobre su cabeza mientras exclamaba.
- ¡Ahora Grim!
- ¡¿Qué?! - Exclamó Leona mirando a su alrededor para buscar al felino. Pero no estaba por ninguna parte.
- ¡Aquí abajo idiota! ¡Fnngggaaa! - Sonó la voz Chillona de Grim.
Shiori, viendo la distracción de Leona ella cruzó sus brazos y empujó la pata mientras que con una serie de maromas se alejaba del sitio hacia donde estaban Jack y Ruggie.
Cuando Leona volteó su mirada hacia la encarnación, vio que Grim había lanzado varias bolas de fuego que impactaron con fuerza el vientre de la encarnación haciendo que Leona sintiera su dolor y caer sobre una rodilla al piso para recuperar fuerzas al mismo tiempo que la criatura cayera en sus cuatro patas.
- ¡La cabeza esta desprotegida! ¡Es nuestra oportunidad! - Exclamó Riddle.
En eso tanto Cater, Grim, Jack y Ruggie, al compás de Riddle, atacaron al mismo tiempo con varios hechizos de fuego que impactaron a la cabeza de vidrio y generasen una gran cortina de humo al mismo tiempo que sonaba un fuerte sonido de explosión.
- ¡¿Le dimos?! - Preguntó Cater mirando al lado de Riddle mirando esperanzado que todo este embrollo haya acabado por fin, pero al ver que la tormenta no secaba eso lo preocupó mucho.
Poco a poco la cortina de humo de dispersó y revelo el vidrio totalmente intacto ya que fue protegido con la arena oscura que rodeo la cabeza de la encarnación al último segundo, pero ahora Leona lucia el doble de enfadado mientras lazaba uno que otro gruñido de amenaza a los presentes, como si fuera un verdadero león salvaje.
- ¿No le afectó en nada? - Dijo Shiori al sentir que él aura negativa de Leona aun no desaparecía.
- ¡Realmente tiene la cabeza muy dura! - Dijo Grim regresando al lado de Shiori.
- No, no es eso. - Dijo Ruggie mirando la arena negra. - Él se protegió con la arena.
- Grr... ¡Él es fuerte! - Gruño Jack viendo que todos sus hechizos no habían funcionado en nada. - Eres así de fuerte y, aun así... ¡¿Por qué renunciaste a todo?!
- ¡Cállense todos! O los convertiré en arena. - Exclamó Leona expulsando más arena hasta empujar y engullir a todos los presentes.
- ¡Fnga, no veo nada! - Dijo Grim ubicado en la espalda de Shiori.
- Mantente cerca de mí, Leona tiene pensado cegarnos para atacar. - Dijo Shiori sintiendo como el aura de Leona ahora estaba rondando a su alrededor para rodearlos como si ellos fueran sus presas.
- ¡¿Shiori, eres tú?! - Sonó la voz de Jack a un lado de ella.
- ¡Jack! - Exclamó Shiori acercándose a la presencia del joven albino junto con Grim.
- ¡¿Dónde está Leona?!
- ¡Está a rondando nuestro alrededor, piensa atacar desde la tormenta!
- Maldicion...- Maldijo Jack preocupado por la nueva situación, pero al ver que Shiori tenía los ojos cerrados una idea se le vino a la cabeza. - ¿Puedes sentir hacia donde los demás se encuentran?
Shiori viendo por donde iba la idea asiente con la cabeza.
- Si, todavía siento sus presencias muy cerca de nosotros. debemos reunirlos antes de que Leona los encuentre. - Dijo Shiori sintiendo las auras de Riddle, Cater y Ruggie a la lejanía.
- ¡De acuerdo! "¡Unleash Beast!"
En eso Jack nuevamente trasformó su cuerpo al del lobo gigante, luego se agacho al suelo y se quedó quieto.
Shiori presintiendo cuales eran las intenciones de Jack entonces se subió a su lomo sin pensarlo dos veces.
- Grim, ven a mi hombro. - Ordenó Shiori mientras que el gato se recostó en su hombro sujetándose bien fuerte. La sacerdotisa, sintiendo con más claridad las auras de sus amigos, lanzo su pergamino brillante a unos pocos metros frente a Jack. - Sigue al pergamino, ellos nos guiaran hacia los demás. - Dijo ella sosteniendo el pelaje de Jack para no caer.
Cuando lobo escucho la orden se levantó de golpe y usando sus cuatro patas empezó a seguir al pergamino en medio de la tormenta.
Por momentos Leona, mientras se ocultaba entre la tormenta, lanzaba unos que otros ataques de garras flameantes que fueron bloqueados con rapidez gracias a los demás pergaminos que todavía rodeaban a Shiori y Jack.
- "Puedo sentir a Riddle cerca" - Pensó Shiori al ver el aura del joven pelicarmesí. - ¡Riddle! - Exclamó Shiori.
- ¡¿Shiori?! - Respondió Riddle mirando hacia donde provino la voz.
Al ver que una pequeña luz acompañando a la imagen de Jack y Shiori venían hacia él a toda prisa, Riddle, sin pensarlo corrió hacia ellos extendiendo su mano hacia la ahora mano extendida de Shiori para luego entrelazarlas y finalmente lograr subirlo al lomo de Jack en medio de la corrida.
- Sostente fuerte Riddle. - Advirtió Shiori mientras sentía como los delgados brazos del Líder de Heartslabyul rodeaban su cintura. - A por Cater. - Lanzó otro pergamino para guiar el camino.
Pero de pronto...
- ¡Retrocede Jack! - Exclamó Shiori.
Jack escuchando la advertencia de la albina dio un salto hacia atrás y vio como Leona y su Overblot pasaron rápidamente frente a sus ojos para después destruir gran parte de los pergaminos de Shiori y nuevamente ocultarse en la tormenta.
- Eso estuvo cerca. - Suspiro Shiori viendo ahora la poca cantidad de pergaminos. - Esto es grave.
- Shiori - Llamó Riddle. - Sigue guiando a Jack para buscar a Cater, yo me encargare de Bloquear las embestidas de Leona.
- De acuerdo. - Asintió Shiori. - Adelante Jack.
Volviendo a lanzar el pergamino, Shiori junto con Jack, nuevamente continuaron con su camino esquivando los ataques de Leona mientras que Riddle usando su magia de fuego para empujarlo hacia otro lado cada vez que intentaba acercarse.
Unos segundos después Shiori pudo sentir el aura de Cater.
- ¡Cater!
El joven con el tatuaje de diamante al escuchar su nombre dirigió su mirada hacia donde provino la femenina voz para ver a su líder y amiga montados sobre Jack.
En eso un leve tembló resuena muy cerca de ellos por lo que Cater, presintiendo lo que estaba a punto de pasar, corrió hacia donde estaba los demás y empezó a extender su mano hacia la mano de Riddle quien aún se sujetaba de la cintura de Shiori ya que era su único soporte.
El tembló cada vez se hacía más fuerte Cater por momentos se tambaleaba por el camino, pero no evitó que cayera al suelo.
Ya solo falta pocos centímetros para rozar los dedos de Riddle.
Solo un poco más.
Fueron unos largos segundos de tensión por lo que hubo muchas fallas al intentar atrapar la mano de Riddle. Pero Cater, sacando todas las fuerzas que tenía, al final lograr tomar la mano de su Líder y subió al lomo de Jack a su vez que una silueta de garras de viento pasó al costado de Cater cortando solo unas pocas hebras de cabello.
- ¡Mierda, casi muero rebanado de verdad! - Dijo Cater sudando balas frías.
- Dejemos la anécdota para después, Todavía tenemos que encontrar a Ruggie. - Dijo Riddle estando atento a su alrededor.
- Estoy en eso. - Dijo Shiori enfocándose en la última aura que se movía constante mente. Luego lanzó un tercer pergamino para que esté empezara a seguir el papel flotante, pero ahora solo le quedaba uno y solo lo podía utilizar para el momento final por lo que ahora tiene que estar el doble de alerta.
Sin embargo, en esta ocasión Leona no atacó. Eso solo lo hacía mucho más sospechoso por todo el inquietante silencio que se había generado en su entorno, pero ninguno de los jóvenes bajo la guardia ni por un momento.
Al cabo de unos pocos segundos de pronto llegaron a la zona en donde había varias rocas flotando con velocidad alrededor de sitio. Por suerte lograron esquivar y bloquear muchas de ellas hasta por fin encontrar a Ruggie, quien se encontraba esquivando las rocas que intentaban lastimarlo.
- ¡Joven Ruggie, por aquí! - Gritó Shiori.
El joven con orejas de hiena, al voltear su mirada hacia la albina, rápidamente se dirige rápidamente hacia el grupo y con un gran salto seguido un mortal aterriza en el espacio libre del lomo de Jack.
- ¿Alguien sabe dónde está Leona? - Preguntó Ruggie mirando hacia su alrededor.
- Él está merodeando alrededor nuestro. - Respondió brevemente Shiori. - Mantengan los ojos abiertos, puede atacar en cualquier momento.
Ruggie vigilaba a sus espaldas, Riddle a la derecha y Carter a su izquierda esperando cualquier aparición imprevista de Leona, pero no hubo nada.
Los segundos pasaron lento y no hubo ni un solo ataque por parte de Leona, Shiori podía sentir como por momentos la niebla oscura y el aura de leona se mezclaban y la desorientaba para ver por dónde estaba exactamente.
- Se que estas allí, sal. - Murmuró Shiori esperando el momento adecuado.
Ella sabía que Leona era listo, pero necesitaba algo para sacarlo y poner fin a la tormenta de arena. En eso sintiendo a las rocas flotantes a su alrededor y escuchando la respiración de Grim, una idea brillante se le vino a la cabeza.
- ¡Grim, necesito que hagas enojar a Leona! - Dijo Shiori.
- ¡¿Qué?! - Exclamaron los demás jóvenes ante la descabellada idea.
- ¿Qué piensas hacer? - Preguntó Grim con los ojos en blanco.
En eso Shiori, sintiendo como las reservas de su energía se recuperaron, invocó nuevamente las espectrales alas del Tengu Tennin.
- Sacar al león de su cueva. - Respondió Shiori para luego acercarse a la oreja de Jack. - Jack lo que te voy a pedir es muy egoísta de mi parte, pero por favor préstame tu gran fuerza.
El lobo, mirando por el rabillo de su dorado ojo, asintió con su cabeza mientras se preparaba para lo que fuera a venir.
- Chicos este es el nuevo plan... - Explicó Shiori al resto del grupo.
...
Leona estaba rondando por el alrededor del grupo de jóvenes, esperando el momento preciso a que bajaran la guardia para matarlos a todos de un solo golpe y convertir en arena a todo este mundo injusto.
- ¡Sal de tu escondite cobarde! - Se escucho una voz chillona de Grim en medio de la tormenta.
- ¡¿Ah?! - Exclamó Leona mientras fruncia su ceño.
- ¡No eres tan fuerte como presumes! - En eso cinco siluetas aparecen en medio de la tormenta.
- ¡Guarden silencio!
- ¡Realmente eres un león tan patético que solo se la pasa llorando a escondidas por no hacer las cosas bien!
- ¡LOS MATARE A TODOS!
En eso Leona, con toda la ira manipulando su ser corrompido, se lanzó hacia adelante y controlando su Overblot empezó a rasgar y golpear el suelo en donde estaban las cinco siluetas varias veces levantando más polvo y tierra. Tanta era la furia que sentía sus venas que al momento de dar el último golpe este formó un gran cráter.
Entre jadeos y respiraciones entrecortadas Leona detuvo su ronda de ataques para presenciar la zanja que había hecho en el coliseo de Savanaclaw. Por fin había acabado con sus enemigos, o eso podría haberlo dicho de no ser de la inesperada sorpresa que se mostraba ante sus ojos.
Cuando el polvo se difuminó, frente a él, había unos cinco Caters echados inconscientes en el suelo mientras que uno de ellos, quien aún se mantenía vivo, le dio una sonrisa ladina mientras le dijo entre susurros le dijo.
- Lo siento, te equivocaste.
Luego los cinco clones desaparecieron en varias partículas de luz sin dejar rastro alguno.
Leona, al ver que había caído en un truco tan simple y tonto, se enojó mucho más.
- ¡Leona! - se escuchó una voz femenina.
El mencionado al escuchar su nombre giró su cabeza hasta toparse con la imagen de Shiori y Grim montados sobre Jack comuna mirada desafiante. La sacerdotisa, al ver que había capturado la atención del hombre león a tiempo, solo extendió su mano derecha y movió sus dedos hacia ella incentivándolo y tentando a acercase.
Leona al ver la provocación soltó un fuerte rugido y empezó a acercarse a velocidad junto con su encarnación.
- ¡Adelante Jack! - Dijo Shiori sosteniéndose el pelaje blanco.
Jack, después de lanzar un gruñido a Leona, empezó a correr a velocidad a su misma dirección.
Ya estando cerca de embestirse mutuamente; Leona controló las patas delanteras de la encarnación mientras que Shiori desdobló sus alas para después juntos dar un fuerte grito de guerra y finalmente, chocar garras contra garras. Tanto el Overblot como las alas del Tengu Tennin, provocaron una onda de impacto mientras luchaban por el dominio.
Leona, al poseer la encarnación de mayor tamaño, de algún modo hizo que poco a poco Jack se arrastrara hacia atrás mientras luchaba para mantener el equilibrio de su cuerpo y el de Shiori que todavía luchaba con la fuerza que ejercía las patas del Overblot.
Pero tanto Shiori como Jack no estaban dispuestos a ceder ante la fuerza de Leona por lo que ejerciendo más fuerza lograron detener el arrastre. Luego, Shiori, empezó a sacudir las patas de lado a lado, para que después de unos movimientos bruscos consiguiera volcar el cuerpo del Overblot y por reflejo también a Leona hacia el piso generando otra onda de impacto que empujo la cortina de humo.
Leona intentando de levantarse del suelo estaba dispuesto a seguir luchando, pero debido al cansancio poco a poco sus fuerzas se estaban agotando.
- ¡Ahora chicos! - Exclamó Shiori.
Cuando la cortina de arena se despejo revelo que tanto Riddle y el verdadero Cater habían lanzado una gran serie de torbellinos de fuego que golpearon a los costados del Overblot de Leona, ocasionando que este suelte un grito de dolor a su vez que se arrodillaba al piso.
- Malditos. - Siseó Leona intentando aguantar el dolor mientras nuevamente intentaba levantarse.
- Quédate quieto "¡Laught with me!" - Exclamó Ruggie deslizándose a un lado de Leona para sentarse en el suelo y cruzarse de manos a su espalda.
Leona, al ser afectado por la magia de Ruggie y el cansancio, no le quedo de otra que ser sometido a la parálisis de su cuerpo. Él sabía que la hiena y los dos mocosos de Heartslabyul no resistirían por mucho tiempo por el límite de magia, pero había algo que no cuadraba.
- ¡No puede ser! - Exclamó Leona.
- Todo es posible Leona - Respondió Ruggie alzando su cabeza hacia arriba al mismo tiempo que Leona y su Overblot también levantaba la cabeza, solo para jadear de sorpresa.
Escalando las rocas flotante Jack, Shiori y Grim habían llegado hacia la roca más alta del lugar para que luego la sacerdotisa, junto con el felino a su lado, se parara en el lomo de Jack y finalmente bajarse de él dando fuerte salto en conjunto.
- ¡¿Listo Grim?! - Preguntó Shiori.
- ¡Yo nací listo! - Respondió Grim mientras que el tatuaje de su pata brillaba un poco más. - ¡Ffnngggaaa, "Flamas del gran Grim"! - Exclamó lanzando una gran bola de fuego azul hacia la cabeza de Cristal.
- Y eso no acaba allí - Exclamó Shiori abriendo sus ojos escarlatas. - ¡"Tengu Tennin segunda danza: Kamaitachi"!
Cortando el viento con sus dos brazos, al igual que las garras de sus alas imitaron el movimiento, Shiori expulsó dos hoces que se fusionaron con las flamas azules hasta crear una gran hoz lila rodeada de fuego azul que aumentó su velocidad.
Leona al ver el ataque aproximarse, en su último recurso de protegerse estando paralizado, intenta controlar la arena negra para proteger la cabeza de vidrio de su Overblot, sin embargo...
- No te lo voy a permitir, Leona. - Dijo Riddle deteniendo su hechizo para correr a varios metros frente a Leona y tomando su báculo mágico, con su mano en donde estaba el brillante tatuaje, nuevamente expulsó otro gran torbellino de fuego que quemó la arena negra y las transformó en varias partículas de cristal oscuro que iban cayendo.
En eso los ataque de Grim y Shiori pasaron por el torbellino generando que las llamas azules absorbieran las flamas rojas de Riddle hasta combinarse en un fuego morado que rodeo la gran hoz brillante.
Fue en ese entonces, que en cuestión de segundos, algo cambio brevemente en las apariencias de tanto Shiori como Riddle, porque de pronto las puntas del cabello blanco de la albina se tornaron rojas y su ojo derecho se volvió de un color plateado mientras que las del líder de Heartslabyul se tornaron blancas a su vez que su ojo derecho de vuelve de un escarlata brillante.
Ambos no eran conscientes del dicho cambio, pero de lo que si estaban seguros era que tanto sus mentes y almas ahora estaban unidos en un solo ser, al igual que con sus ataques, por lo que siguiendo sus pensamientos unificados, entonces Shiori y Riddle exclamaron al mismo tiempo.
- "Magia áurica: Guillotina de fuego celestial"
Y entonces el ataque de un rápido corte, como si fuera un cuchillo en llamas cortando la blanda mantequilla, partieron a la mitad el frasco de vidrio seguido después de un gran charco de tinta negra que se esparció por todo el suelo.
Poco a poco la tormenta de arena de detuvo y todas las rocas del lugar empezaron a caer una por una.
- ¡AAARRRHHHHHHGGGGGG! - Exclamó Leona sosteniendo su rostro con sus dos manos a su cabeza ante el gran dolor que experimentó. Este dolor se sentía tan horrible que hasta podía sentir como su cabeza y cuerpo estaba siendo consumidos en las propias llamas del infierno; e incluso el Overblot empezaba a sacudirse entre la tierra por la falta de su cabeza.
Ruggie viendo que varios fragmentos de vidrio empezaron a caer, rompió su hechizo y salió de la zona para no resultar herido.
Leona, al acabarse toda su energía, solo se quedó quieto en el suelo mientras que sus manos caían al suelo totalmente inmóviles al mismo tiempo que la encarnación empezaba a hundirse en el charco de tinta negra.
- Yo... seré... un rey... - Murmuró débilmente Leona mientras su cuerpo empezaba a volverse translucido.
Ruggie al ver la caída de la joven albina junto con el gato, invoco una ráfaga de viento que amortiguo su caída.
- ¿Qué le sucede a Leona? - Dijo Jack volviendo a su forma original mientras observaba como el cuerpo de su líder se iba desapareciendo al igual que el Overblot.
- ¡Shiori su cuerpo...! - Advirtió Grim mirando como poco a poco perdían a Leona.
- Lo sé - Respondió Shiori ahora de vuelta a la normalidad lanzando su último pergamino y mientras desactivaba el Tengu Tennin.
Ahora que la energía oscura, que Leona poseía, desapareció rápidamente el pergamino se pegó sin dificultad en el pecho del Líder de Savanaclaw deteniendo por poco su desaparición.
- Alla voy. - Dijo Shiori empezando a correr en línea recta hacia Leona extendiendo su mano brillante hacia la cara del hombre moreno.
Y cuando su mano toco el rostro de Leona ella exclamó:
- "¡Purificación Divina! ¡Zen!"
Entonces la brillante luz lila llenó a todo el coliseo, iluminando a toda el área.
Los demás espectadores viendo la cantidad de luz, se cubrieron sus ojos con el antebrazo mientras esperaban que todos sus esfuerzos no fueron en vano.
Y al igual que con el caso de Riddle, todo se oscureció para Shiori...
Al abrir sus ojos escarlatas ella se percata que nuevamente está en la familiar oscuridad y sobre el charco solido de líquido negro que había dentro de la mente de Leona.
Poco a poco el lugar oscuro se llenó de una neblina que empieza a moldear en blanco y negro el escenario hasta revelar un elegante pasillo de alguna clase de palacio con vista a alguna parte cuidad de la sabana, muy probablemente era la tierra que vio nacer a Leona.
Shiori, merodeando por el largo pasillo, se topa que en una de las zonas en donde había una abertura al pasillo estaba un niño que lucía como de unos siete u ocho años, de vestimentas elegantes y de mirada verde que estaba escondido en la pared mirando al piso con mucha amargura.
- Estas deben ser las memorias de Leona. - Dijo Shiori acercándose al niño.
Sin embargo, al acercase más a él se percata que había tres sirvientes con orejas de ciervos que hablaban entre cuchicheos mientras no eran conscientes de la presencia de Shiori y del mismo Leona.
- Huuh... Su alteza Farena es tan brillante y alegre, pero... - Dijo el primer sirviente llevando su mano hacia su cuello. - Me pregunto por qué su hermano menor, el príncipe Leona, es un niño tan difícil de tratar...
- Y usa magia que convierte todo lo que toca en arena... es aterrador... - Dijo el segundo sirviente en un tono asustado.
- ¡Dejen de chismorrear, los dos! ¿Qué harán si alguien los escucha? - Susurró el tercero a modo de reproche.
- Honestamente ¿Por qué la mala costumbre de los adultos de criticar a todos a sus espaldas? - Mencionó Shiori frunciendo el ceño al sentirse identificada con esa similar sensación de ser juzgada, pero al instante se quedó callada cuando el sonido de pequeños goteos resuena al lado de ella.
Volteando su mirada escarlata hacia donde vino el sonido solo vio al pequeño Leona temblar mientras se mordía sus labios y cerraba sus puños. Pero lo más triste de ese momento era que en su rostro infantil ahora mostraban varias lagrimas amargas y de tristeza que caían al suelo.
- Leona... - Murmuró Shiori en un tono de empatía mientras la imagen se congelaba.
- Desde que nací, todo lo que pude ver fue una roca inamovible frente a mí. - Se escucho la voz de Leona resonando en todo el lugar. - Si yo fuera el primer príncipe, estoy seguro de que esto es lo que ellos dirían... "El primer príncipe Leona es tan considerado y puede usar una magia extremadamente fuerte. Es completamente diferente a su despreocupado hermano menor."
- ¿Realmente estas seguro de eso Leona? - Preguntó Shiori.
Ella era consciente de que la voz de Leona no le respondería hasta que no haya terminado de hablar, pero le era muy inevitable el decir sus pensamientos en voz alta.
- Pero desde que nací segundo, esto es todo lo que obtengo... "Todo lo que hace el segundo príncipe es descuidado y el primer príncipe se queda para limpiar todos sus desastres." No importaba lo que hacía, no podía convertirme en el número uno.
En eso la imagen de vuelve neblina y adoptan otro escenario. Era una habitación de la realeza con varios elegantes textiles adornando las paredes y grandes ventanas que eran la fuente de iluminación del lugar que alumbraba a una figura de un hombre robusto que el vestía con varias joyas doradas con las facciones casi similares a Leona y con una mirada enojada dirigía su rostro hacia a alguien que estaba detrás de Shiori.
- ¡Leona! ¿Por qué no fuiste a la ceremonia de hoy? - Exclamó fuertemente Farena, a lo que Shiori volteando su mirada se topa, que al otro extremo de la pared, echado en un sofá en medio de la sombra de la habitación se encontraba ahora un Leona adolescente de unos casi dieciséis o diecisiete años mirando al techo como si lo que hubiera dicho su hermano no tuviera importancia para él.
- ¿Ceremonia? Aah, ¿La cariñosa fiesta de padres que organizaste para poder presumir a tu hijo? - Dijo sarcásticamente Leona. - Oh, qué grosero de mi parte. Se me debe de haber pasado porque me volví a dormir.
- Hoy era un día importante para que nuestro pueblo vea a su futuro rey.
- Es un día para celebrar. - Leona se levantó del sofá para mirar con amargura a Farena. - Es el día en que su odiado segundo príncipe perdió su derecho al trono.
- ¡No digas eso! - Respondió Farena relajando un poco su mirada.
Aunque Farena intentaba buscar alguna alternativa para que su hermano dejara de ser así no tenía ni idea de qué más decirle, eso solo hizo que Shiori recordara un suceso que le ocurrió a ella y a muchas personas más.
- "Escucha Shiori, incluso a veces algo tan pequeño como el linaje o la herencia puede ser capaz de romper algo sumamente grande como los lazos fraternales dentro de una familia. Soy testigos de lo que ocurrió en anteriores generaciones, pero eso solo me enseñó a que nunca debes prejuzgar algo sin tener un buen fundamento o de lo contrario eso solo termina por alejarte más de tu apreciada familia. Nunca permitas que el resentimiento nuble tus acciones porque eso te conlleva a terribles consecuencias..."
Recordó nuevamente las palabras de su maestro cuando ella descubrió el pequeño secreto, al mi tiempo que las palabras de su hermano Koichi también resonaron dentro de su mente.
- "Una vez creí que por el mero hecho de que tu existieras como una marcada yo por ende tenía que pasar por todas las atrocidades que tuve que pasar en el culto del Loto Rojo, solo porque así el destino me lo dictaba y realmente te odie mucho. Pero eso fue una total estupidez de mi parte porque al conocerte mejor me di cuenta que eso no tenía nada que ver contigo y que tanto tu como yo hemos padecido un sufrimiento de distintas escalas, pero bajo un mismo sentimiento llamado dolor." -
Y por último recordó el trasfondo de los cinco Gonnegi con los que ella tuvo la oportunidad de convivir y entrenar desde que era una niña pequeña. Ellos, a pesar de ser muy hábiles en las técnicas áuricas dignas de un experto sacerdote. Anteriormente no podían ascender a subir de rango debido a que los anteriores ancianos Onmyôji no los consideraban dignos y por ello tuvieron que vivir siendo casi rechazados y omitidos del templo durante mucho tiempo.
Pero el simple hecho de recordar cada experiencia tanto suya, como la de los demás conocidos de su mundo, hizo que ahora Shiori viera una nueva perspectiva detrás de la vida de Leona y del porque de su comportamiento hostil.
- Es verdad. - Murmuró Shiori en un tono triste. - Leona piensa de ese modo porque todo lo que lo rodeo fueron solo rechazos y odio. Nunca tuvo a alguien que lo felicitara por sus virtudes o que le expresaran algún cariño y atención. Es por eso que él es así.
- Las personas que nacieron primero seguro que son especiales, eh. Puedes convertirte en rey, aunque todo lo que hagas sea es estar tumbado y dormir todo el día. - Gruño con burla el ojiverde.
- Leona... Aunque no puedes convertirte en rey, eres muy inteligente. Hay tantas cosas que todavía puedes hacer por este reino.
Pero Leona al quedarse unos momentos callado, se levanta del sofá y se dispuso a salir de la habitación, no sin antes decirle a su hermano:
- Habría hecho lo que hubiera podido si este reino realmente necesitara a alguien inteligente.
- ¡Leona, detente ahí mismo! ¡Leona! - Exclamó Farena persiguiendo a Leona, pero ni bien intentó tomar su mano la imagen nuevamente de convierte en neblina que se fue difuminando hasta revelar un largo camino libre.
Al fondo de toda esa gris neblina se fue vislumbrando poco a poco el enorme león cosido hundido sobre el charco con los dos fragmentos de vidrio flotando sobre el piso mientras que una de sus garras sostenía a Leona en su estado Overblot como si fuera su última ancla que tenía para no desaparecer por completo en la oscuridad pero que al mismo tiempo hería al hombre con la cicatriz.
Shiori viendo el camino libre solo empezó a caminar hacia esa dirección, ya que ella sabía perfectamente cómo lidiar con esta situación.
Tardarse lo que tardarse ella está muy segura de que podía salvar la vida de Leona.
- ¿Por qué tuve que pasar por todo eso? ¿Sólo porque nací unos años después?... - Leona murmuró mirando a la nada mientras la enorme pata del Overblot lo presionaba más y más. Pero él, a pesar de la dolencia, no mostraba alguna expresión de dolor.
- No importa cuánto estudié, no importa cuánto perfeccioné mi magia...
Un goteo resonó a la par que Shiori se acercaba.
- Desde el momento en que nací hasta el día en que me muera, nunca seré visto como más grande que por mi hermano y nunca seré rey...
Otro goteo más...
- ¿Por qué nací como el segundo príncipe? ¿Por qué me prohibirán para siempre ser el número uno?
Otro goteo...
- ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?
Goteo...
- La vida es injusta.
Silencio...
- ¿Y desde cuando la vida fue justa con alguien? - Preguntó Shiori.
Leona al escuchar la voz femenina gira lentamente su cabeza a un lado para percatarse de la presencia de la albina mirándolo fijamente con sus ojos escarlata.
- Nada bueno he recibido en estos años, este es un mundo en que la justicia solo la tiene aquellos que no se esfuerzan. - Preguntó Leona de manera lenta y tranquila, como si la presencia de Shiori no lo hubiera sorprendido en nada.
- Realmente uno creería que lo que te sucede es debido a tu forma de ser, linaje, karma o incluso castigo divino que ahora estas pagando sin motivo alguno. Sin embargo, debo decirte que es poco probable que esas sean las verdaderas razones, Leona. - Dijo Shiori mirándolo.
- Entonces ¿Por qué hay gente que goza de la dicha sin siquiera esforzarse o sufrir algún dolor? - Preguntó Leona intentando entender esa duda que siempre martirizó su cabeza todos estos años.
- La vida realmente no busca beneficiar a alguien, es algo que solo sucede y es por ello que ellos tienen suerte, pero eso solo es un sentimiento mas no una afirmación ya que nadie está exento de problemas, desgracias y malos ratos. Al nacer como seres vivos eso conlleva a que a todos nos sucederán esos malos momentos, unos peores que otros. - Shiori empieza a tomar la enorme pata con el fin de intentar moverla, pero no logra si quiera moverla un poco. - En todo caso si quieres que tu vida se sienta justa en lo más posible, entonces debes de crear tu propia suerte.
- Eso no respondió mi pregunta. - Leona frunció levemente el ceño.
- Lo hace, pero si lo quieres saber ahora entonces solo te diré que la razón es simple... - Shiori deja de ejercer la fuerza para levantar la pata para mirar por un momento a Leona. - Todos nacemos para vivir, y el concepto de justicia no está ligado a la vida. El solo hecho de decir que la vida debería ser justa, ya estaríamos haciendo una afirmación sin fundamento. ¿Acaso crees que solo tu eres el único que sufre? ¿Qué hay de la gente que nace en barrios de extrema pobreza? ¿Qué hay de aquellos que nacen sin comida ni agua limpia y sin un techo en donde refugiarse? ¿Crees que hay algo de justicia en eso?
- No es lo mismo. No compares otros niveles de dolor.
- Es verdad, quizás no debería, pero te lo menciono porque en parte comprendo por lo que sufriste. - Dijo Shiori entrecerrando los ojos recordando los momentos de su pasado. - Porque tú y yo nos parecemos en ese aspecto.
- Nadie puede entenderme. - Siseó venenosamente. - ¡Ni tu ni nadie puede comprender este sufrimiento! - Dijo ahora enojado Leona.
- ¿De verdad? - Shiori giró su espalda y levantó su cabello recogido para mostrarle a Leona el hueco quemado de su polo que revelaba su cicatriz, esto provocó que él solo abriera sus ojos un poco. - Es algo muy doloroso, ¿verdad? El sentimiento de ser juzgado y ser comparado constantemente con otras personas que son mucho mejores que nosotros.
Leona solo se quedó callado sin cambiar la sorprendida expresión de su cara.
- Sé lo que se siente, porque también yo estuve ahí en ese oscuro y asfixiante lugar. Yo también no entendía por qué había nacido así. Hasta me preguntaba por qué los dioses habían decidido darme una marca que estaba incompleta. ¿Solo por capricho? ¿Por qué seria divertido ver qué pasará si un marcado naciera con un poder incompleto que le causará mucha fatiga al siquiera usarlo? Desde que empecé a recordar por más que me esforzara en compensar mis carencias todos los demás siempre dirían lo mismo. Cuando llegué a fondo para mejorar eso solo terminó por empeorar todo. Y por un tiempo pensé en dejar en esforzarme porque nada iba a cambiar y que solo debería aceptar el destino de ser la deshonra para mi linaje, sin embargo...
Luego Shiori recordó todas las cosas hermosas que había afuera del templo. Recordó todos los hermosos momentos al lado de su maestro, de Koichi, su padre, los cinco Gonnegi y de Akko a lo largo de su vida mientras que esbozaba una sonrisa llena de nostalgia.
- Pero luego me percate que no todo era oscuridad porque gracias a unas pocas, pero especiales personas, que se preocuparon realmente por mí me ayudaron a ver una nueva perspectiva del mundo. Ellos fueron las primeras personas en aceptarme tal como soy con virtudes y carencias. - Shiori hizo una breve pausa. - Gracias a ellos pudieron salvarme de mí misma y desde entonces decidí que ya nunca más me iba a rendir ante los obstáculos de la vida porque si ellos no lo hicieron entonces yo también debería aprender a esforzarme el doble o más para tomar las riendas de mi propio destino en lo más que se pueda sin escapar de la realidad de este mundo.
- No lo entiendo... - Los ojos de Leona a estas alturas empezaron a temblar ante tal confesión. - Si sabes que el mundo es injusto ¿Cuál es nuestro propósito de estar vivos si nacimos con lo que muchos dicen ser una maldición que asusta a la gente?
Shiori después de escuchar la pregunta ella le respondió mientras que de su cicatriz salían las dos alas espectrales para mostrar las garras.
- La vida es injusta pero aun así vale la pena vivirla, porque es un regalo y no durara para siempre. - Shiori ahora tomando con sus manos al igual que las garras, empezaron a levantar juntas con dificultad la pata pesada del Overblot. - Yo al igual que tú creí muchas veces que mi marca, a pesar de las dificultades de usarla, era un poder destructivo que podría lastimar seriamente a las personas de mi entorno solo porque así me lo dijeron, pero gracias a ti y a esta misma fuerza me di cuenta que tener una habilidad poderosa no es mala dependiendo de cómo uno lo vea y lo emplea.
- ¡Entonces dime! ¡¿Qué de bueno hay en convertir todo lo que toco en arena?! - En esta ocasión Leona fomentó esta pregunta en un tono muy desesperado. Él no sabía si eran por el enojo o por la emoción del momento, pero era una gran necesidad escuchar la respuesta a un gran enigma que parecía que no habría respuesta.
Unos pocos segundos de silencio, Shiori respondió.
- Que ¿Qué hay de bueno dices? - Ella murmuró - ¡Porque la arena es muy importante para este bello mundo! - Exclamó después Shiori mientras sentía como sus brazos dolían por la fuerza de presión de la pata. - ¡Sin la arena no tendríamos el suficiente mineral para crear imponentes y fuertes hogares o ciudades en el cual acogernos! ¡Sin a arena no podríamos haber fabricado un elemento tan fundamental como el vidrio que sea capaz de contener la luz de una vela o de la misma electricidad durante la oscuridad! ¡Sin la arena este mundo ni siquiera hubiera existido porque gracias a ese elemento el agua que mantiene con vida a todo ser viviente nunca seria potable!
La pata empezó a levantarse poco a poco.
- Leona, en tus manos poses un grandioso poder que puede salvar a muchas vidas y destruir obstáculos. Yo confió en que puedes convertirte en ese fuerte guardia que a pesar de su gran fuerza es capaz de proteger todo lo que consideras lo más importante.
En eso una pequeña risa sutil e infantil resuena dentro de la mente de Leona.
- ¡Crea tu propia suerte y demuéstrale a tu pueblo, a tu familia y a esos sirvientes que te han subestimado al juzgar mal tu magia única!
La pata se alzó más.
- ¡Demuéstrales que puedes llegar a ser algo mejor que ser un rey!
Shiori ubicó rápidamente su espalda y manos debajo de la pata para ahora usar la fuerza de sus piernas.
- ¡Demuéstrale al mundo quién carajos es Leona Kingscholar!
Y la pata finalmente se levanta completamente sobre las manos delicada de Shiori dejando a Leona libre de las garras de su Overblot mientras miraba hacia arriba como a la joven exclamaba un largo y fuerte grito mucho más digno que el de una leona de la sabana.
En eso el Overblot viendo que se estaba hundiendo entonces ejerció más presión que provocó que Shiori, en un mal movimiento, callera de una rodilla.
Pero Shiori al no querer que Leona terminara nuevamente atrapado, usando uno de sus brazos espectrales, lo empujó lejos de la pata. Pero esto solo hizo que ahora ella terminara echada sobre la superficie del charco que provocaron que su técnica se desvaneciera. Sin embargo, aun sin sus brazos espectrales, eso no dejó que ella siguiera intentando empujar con fuerza con sus dos brazos.
Leona levantando la vista rápidamente vislumbra a la albina luchando con la enorme pata para no ser aplastada hasta la muerte. Podía ver como ella poco a poco estaba perdiendo fuerza, pero a pesar de esa situación ella nunca abandonó esa mirada llena de esperanza y desafió muy a pesar de la gran desventaja en la que se situaba.
Fue entonces que en ese momento algo, en lo más profundo de él, resonó al igual que una pequeña llama de voluntad que desde hace años creía que ya estaba muerta en su alma fuera nuevamente encendida ferozmente. Esto fue más que suficiente para que algo dentro de él creyera totalmente en las palabras que la albina le había dicho.
Sin más tiempo que perder dando un fuerte golpe al piso de tinta aguantó todo el cansancio de su cuerpo, se levantó del suelo, corrió hacia él Overblot para luego tocarlo con sus dos manos la pata que tenía atrapada a Shiori y exclamara:
- ¡"Rugido del rey"!
En eso una luz dorada inundó el lugar haciendo que la pata del Overblot se convirtiera en varias partículas de arena que caían al charco que también se estaba convirtiendo poco a poco en arena.
Shiori viendo la asombrosa magia dorada no pudo evitar soltar una sonrisa de victoria al ver a Leona devuelta en pie como todo un guerrero.
- Leona... sabía que no podías rendirte tan fácilmente. - Murmuró orgullosa.
En eso tanto la arena absorbió tanto a Shiori como a Leona a lo más profundo de la oscuridad.
Ella durante el descenso podía sentir como la misma esencia que una vez la persiguió, cuando rescató a Riddle, nuevamente había aparecido a la lejanía de ellos solo que esta vez ahora eran visibles.
Esas cosas lucían como si fueran una especie de marañas hechas neblina negra que se mezclaban con partículas rojas que siseaban amenazantemente como si fueran varias serpientes.
- "Así que ahora finalmente dan la cara" - Pensó seriamente Shiori buscando a Leona en la oscuridad. Ahora lo más primordial era el salir de este lugar con vida para poder regresar a la realidad antes de que esas cosas los atraparan.
No fue tan larga la búsqueda ya que él estaba a unos cuantos metros de cercanía por lo que empezó a deslizarse hacia él lo más rápido que podía.
- ¡Leona! ¡Dame tu mano! - Exclamó Shiori extendiendo su mano tatuada intentando acercarse.
Leona, a pesar de la incertidumbre aun de su cabeza, intentó acercar su mano hacia la de Shiori. Sin embargo, las nubes oscuras al ver la cercanía de los dos jóvenes no dudaron en volar rápidamente hacia ellos y empezar a separarlos con dificultad.
- ¡Maldición, no interfieran! - Exclamó Shiori expulsando la ráfaga de luz de la Purificación Divina que espantó a las furiosas nubes lejos de ella.
- ¡Tsk! - Lo mismo pasó con Leona que con sus manos extendidas convirtió a muchas de esas criaturas en arena.
Entonces al ver que estaban libres, Shiori, se acercó a Leona, y sin dudarlo dos veces entrelazó su mano con la de él y lo acercó a su cuerpo para abrazarlo fuertemente mientras aumentaba la luz de su marca y alejar a todas las criaturas restantes de la oscuridad para dar paso a la luz blanquecina del lugar.
Al sentir nuevamente la brisa de tranquilidad y paz familiar Shiori supo entonces que ahora todo estaba bien y que el peligro por fin se terminó.
Todo el charco oscuro fue reemplazado por agua cristalina y pulcra que estaba adornado con varios nenúfares flotando sobre el agua a su vez que varias flores de loto rosado salían de la superficie para emitir un aroma tan agradable al ambiente.
En medio de todo ese hermoso circulo de flores Shiori se percata que ella estaba echada sobre el pecho de Leona aun en su estado Overblot, parecía como si estuviera dormido, pero manteniendo la unión de sus manos. Esto la sorprendió mucho pero no le incómodo para nada y en lugar de eso solo respondió al contacto con un leve apretó mientras veía el movimiento suave de las flores.
Recordando fugazmente el significado de la flor ella solo empezó a soltar risa dulce mientras que Leona poco a poco abría sus ojos solo para mirar a Shiori riendo suavemente mientras que esbozaba una hermosa sonrisa.
- ¿De qué tanto te ríes herbívora? - Preguntó Leona en un tono cansado, pero no lleno de enfado ya que el sonido de esa risa esa tan suave que hasta parecía como si fuera una agradable y suave canción para sus oídos de león.
Shiori relajando su risa y regularizando su respiración solo le respondió:
- Del significado de estas flores. - Señaló a las flores del alrededor mientras miraba fijamente a los ojos de Leona. - Las flores de loto son plantas que crecen desde lo más profundo del fango de un estanque y suben a la superficie para llenar al mundo de su hermosa fragancia.
- ¿Una flor de loto? - Preguntó él
- Todos los seres vivos al igual que tú y yo somos como estas flores. - Shiori miró hacia las flores. - Nacemos en un fango pesado y oscuro que representas los problemas de la vida, pero solo aquellas flores que quieren seguir viviendo florecen y suben a la superficie para mostrarles a este mundo lo cuan agradable es su aroma y su belleza.
Leona girando su cabeza hacia el mismo lado al que veía la sacerdotisa, a la lejanía ve la imagen de su hermano Farena, quien lo miraba con una cara llena de total orgullo para finalmente solo darse la vuelta y desaparecer por completo en este mundo blanquecino. Sabiendo el significado de esa ilusión él podía sentir como un escozor empezó a picar en sus ojos solo para que después desapareciera rápidamente al parpadear y liberar una delgada pero casi invisible lágrima ya que su cuerpo de pronto fue rodeado de la arena oscura para después empezar a volverse dorada y caer lentamente en lo más profundo del agua hasta revelar su cuerpo totalmente purificado a su vez que la luz del lugar engullía todo el estanque de flores.
Pero antes de que todo desapareciera Leona con un ligero movimiento de su brazo libre mueve a Shiori hasta ubicarla casi cerca de su masculino cuello mientras la abrazaba con fuerza, pero al mismo tiempo con delicadeza.
En un inicio ella abre sus ojos de par en par debido a las acciones del Líder de Savanaclaw pero luego cambiando su mirada a una enternecida solo recuesta su cabeza blanquecina bajo el mentón de Leona para finalmente también rodear con su brazo libre alrededor del musculoso torso del joven para finalmente cerrar juntos sus ojos esperando a que la luz finalizara por rodear a los dos jóvenes.
- Shiori... despierta - Resonó una voz en el escenario blanco a modo de eco.
Continuará...
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Próximo capítulo: "La exposición del torneo"
