Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
Gritó, gritó usando todos sus pulmones, gritó como desearía que Tsuyu gritase cuando la atacaron, gritó como si su vida dependiera de ella.
El rostro de Midoriya cambió, abrió los ojos enormemente y dejó caer la porra al suelo. El estruendo hizo respingar más a Uraraka, pero él se acercó y la abrazó fuertemente.
— ¡¿Uraraka?! — Preguntó mientras la sostenía en sus brazos. Ella simplemente volvió a llorar, la imagen que había presenciado era horrorosa, su ex con una sombra en sus ojos y un arma a punto de golpearla. — ¿Qué paso? ¿Estabas llorando? ¿Estás bien?
— T-tienes u-un ar-arma — Dijo en medio del llanto, lo odiaba, ¿Cómo podía asustarla así y después abrazarla como si nada?
— Era para la puerta — Le dijo sin soltarla — Toqué en tu casa y no respondió nadie, me preocupé, toqué en ésta y estuve a punto de tumbar la puerta para ver si nada te había ocurrido.
Uraraka se permitió lagrimear un poco antes de suspirar y tranquilizarse, había sido un malentendido, pero estaba tan sensible que todo la afectaba. Dejó que los brazos de su ex la tranquilizaran y después se separó. Se limpió las lágrimas y lo miró directo a los ojos, con quien menos quería verse débil era con él.
— ¿S-significa que tumbaste la puerta de mi casa? — Quiso bromear, pero el tono de su voz no le ayudó, Midoriya seguía mostrando un gesto que detestaba, lleno de lástima.
— Tumbaría primero esta, te conozco, y es más fácil arreglar las cosas con Kacchan que contigo.
Ella lanzó una mueca.
— Pudiste haberme llamado.
— Me tienes bloqueado. — Sintió un vuelco en el estómago, era verdad, desde la discusión que tuvieron por llamada, ella bloqueó su número por su paz mental, ni siquiera lo recordaba.
— ¿Qué quieres? Bakugou está en la comisaría. — Se puso a la defensiva, no se iba a disculpar por lo que hizo.
— Por eso mismo, vengo a llevarte allá, debes de reconocer a la sospechosa.
— ¿Reconocer?
— Dice que te conoce a ti y a Yaoyorozu, queremos saber si es verdad o no.
Uraraka se mareó, tuvo muchas emociones en muy poco tiempo, frente a Midoriya estaba de lado de Bakugou, pero no podía olvidar tan fácil la carta de Camie, y ahora debía de reconocer a alguna asesina que decía la conocía.
— S-solo deja voy a lavarme la cara. — Despejó su mente, todo lo podía resolver, paso a paso.
No lo dejó pasar, fue al baño y evitó verse al espejo, sabía cómo estaba su rostro, hinchado y rojo, se echó agua en el cabello y lo cepillo con sus dedos. No podía hacer mucho, quería que todo acabara ya, y eso que no pasaba del medio día.
Regresó con la cara lavada a la puerta, tomó sus llaves y celular, sus únicas pertenencias, y descubrió que a su móvil le quedaba nada de carga. Midoriya sólo la miró:
— ¿Así vas a ir?
— Es en sentido de urgencia que vaya a identificar a la sospechosa ¿No?
— Pues sí. —Y le dio el pase para que saliera.
Uraraka se fijó que no venía en una patrulla, sino en su auto, deseaba creer que fue porque estaba en su casa y le llamaron para que pasase por ella, su casa estaba lejos, pero la comisaría estaba aún más.
Entró al vehículo y no dijo nada más aunque arrancó, aun se sentía alterada, y era por tantas cosas que su mente era un caos. No podía tranquilizarse al 100% porque ni siquiera sabía que era todo lo que tenía, lo único que podía identificar era una maraña de cosas en su mente y corazón.
— Te ves pálida — Rompió el silencio Midoriya, ella despertó de su trance.
— Es porque no estoy maquillada.
— Yo te conozco desmaquillada, enferma y triste… ¿Por qué estabas llorando?
— Me asustaste.
— No, cuando abriste ya tenías la cara así.
Ella se quedó callada, no podía negar lo obvio, pero tampoco tenía porque darle explicaciones. Guardó silencio, era su única alternativa. Él pareció notarlo, y en vez de decir algo más cambió la ruta de su viaje.
— Por aquí no es el camino de la comisaría. — Reconoció, y él le lanzó una sonrisa torcida.
— Ahora hablas ¿No?
— ¿A dónde vamos? — Ignoró su provocación.
— Por un café, es domingo en la mañana, mi día de descanso y voy rumbo a la comisaría, no es precisamente mi mejor mañana.
Ella volvió a guardar silencio hasta que se estacionaron en una plaza comercial pequeña, tampoco era su mañana.
— ¿Quieres algo? — Preguntó él mientras apagaba el vehículo.
— No, ya tomé café en la casa.
— De acuerdo — Respondió mientras salía del vehículo, pero en vez de ir a la tienda directamente, fue hacía la cajuela y después se acercó a su ventana. Ella se volvió a asustar, pero sólo respingó.
— ¿Qué?
— Es la ropa de gimnasio de Toga — Dijo mientras le daba un bolso deportivo — Siempre tiene un cambio extra limpio y algo de maquillaje, arréglate, das pena.
Ella lo miró con cara de pocos amigos, odiaba que le dijese eso, odiaba que la criticara y detestaba que le ordenase que hacer.
Pero cuando giró, por fin vio su reflejo, y por primera vez en su vida consciente, le dio la razón, su rostro aún estaba rojo, el agua no había surtido efecto en su cabello y recordó que llevaba puesto un pijama 3 tallas más grande. A pesar de que su orgullo le decía que no lo tomara, su dignidad apareció y le dijo que no podía aparecer así en el trabajo de su aun pareja.
Lo miró y tomó el bolso.
— Toga es más blanca que tú, pero algo de su maquillaje te ha de servir. — Aclaró mientras ambos entraban al local.
Agradeció que estuviese en un lugar donde nadie la conocía, porque apenas entró sintió las miradas sobre ellos, Midoriya estaba vestido normal, pantalón y camisa, él no llamaba la atención, ella sí. Sujetó el bolso intentando cubrirse y buscó el baño con la mirada, cuando lo encontró no dijo nada y fue inmediatamente para allá evitando ser más vista.
Gracias a todos los héroes estaba el cuarto sólo, ahora que tenía un espejo más grande podía ver con más claridad el desastre que era, claro que daba pena, incluso a ella le daba. Todo fue por no bañarse porque quiso limpiar, si se hubiese bañado, estaría limpia, y no hubiese descubierto esa carta. ¿Sería lo mejor o lo peor? Tal vez a Bakugou se le olvidó comentarle como su ex le seguía, o tal vez simplemente hubiese escondido mejor la carta y quien sabe hasta cuándo ella se enterase. Estaba frustrada, y se enfocó en la ropa para no pensar en aquello.
Toga era casi de su misma estatura, sólo que un poco más delgada, o bueno no tenía tantas caderas como ella, así que tuvo miedo de que su ropa no le quedase, pero al ser deportiva, en el bolso había una licra negra hasta el tobillo que se le amoldó perfecto, y al parecer a la rubia le gustaba la moda over-size, porque la blusa le quedó holgada. Sorprendentemente también le quedaron sus tenis, dudó un poco en ponérselos, pero llevaba sandalias y se veía como una loca si se las dejaba.
Además, Toga se había mostrado amable con ella, si le regresaba las cosas lavadas y planchadas esperaba que no se molestase mucho. Buscó en el bolso y además de la cosmetiquera vio una toalla, un termo vacío, una cuerda, una faja, desodorante y perfume. Al parecer era de las chicas previsoras que llevaban todo, y sólo por eso le cayó un poco mejor.
Tomó de ambos, perfume y desodorante ,y se aromatizó toda, el olor no era su preferido, pero servía. Ahora lo que faltaba era su rostro, seguía rojo, y lo que era la base de maquillaje y el polvo no le iba a servir por ser de tonalidades distintas, así que viendo que tenía sombras variadas y recordando a la rubia, optó por copiar su estilo, se pondría exceso de rubor, aunque realmente fuese así su cara, se delineó con café, y usó una sombra dorada para combinar usando la milenaria técnica de pintarse con los dedos.
Se colocó el rímel y su enrojecimiento parecía provocado, al parecer el rubor le ayudó a acomodar el color en su rostro para que se viese intencional, y ya no se veía tan mal cuando se puso gloss, en lo que buscó entre las cosas, encontró una liga que le llamó la atención, tenía un moño que le pareció interesante, así que sin pensarlo mucho se sujetó el cabello en una cola alta, era todo lo que podía hacer.
El resultado final le agradó, era mucho más de lo que esperaba, colocó las prendas de Bakugou y sus sandalias en el bolso y su mente consideró tal vez, sólo tal vez pedir asesoramiento de ropa con Toga. Su maquillaje no le gustaba, pero la ropa le acomodaba bien.
Salió y vio a Midoriya sentado en una mesa con dos vasos, cuando notó que ella salió, se puso de pie y tomó las bebidas.
— Al parecer has mejorado en eso de los tiempos — Indicó mientras le ofrecía un vaso de lo que parecía un jugo.
Ella rodó los ojos.
— Pues, tu falta de tacto sigue igual. — Contestó, pero aun así tomó el vaso mientras se dirigía hacia la puerta, no quería que le cobrara la bebida que no le había pedido.
Miró por el reflejo de la puerta y notó como él se quedaba atrás sacando su celular. No quiso saber qué hacía y salió. Se recargó en el auto esperando a que él la siguiese y probó el jugo, apenas el líquido hizo contacto con su boca, se rio, era un jugo natural sin azúcar, tal como él siempre pedía por ella, ¿Nunca se dio cuenta que los detestaba?
Aun así bebió, desde que había terminado con él había dejado de probar esos jugos, pero ahora, aunque le disgustara el sabor, le recordaba un poco a la estabilidad que tuvo cuando dejó a Midoriya. ¿Sería que ahora también tendría que dejar a Bakugou? Siguió recargada hasta que Midoriya salió.
— Ya avisé que vamos en camino, al parecer Yaoyorozu ya llegó y está identificando. Te están esperando.
Ella asintió y entro al auto, ya se sentía un poco más tranquila y cómoda con su aspecto. Aun así para evitar hablar sacó su celular aun sabiendo que se le iba a descargar y empezó a revisar sus mensajes que desde hace dos días no veía, revisó los más antiguos hasta que llegó al mensaje de Bakugou, donde le decía que Midoriya pasaría por ella para que estuviese lista, le dijo por su apodo "Cara de Ángel" y le dijo que la quería.
Sintió asco.
Ojalá fuese el jugo.
Bajó el celular sin contestar la conversación y miró hacia el frente, faltaba poco para llegar a la comisaría, y no sólo iba a identificar a alguien, sino que vería a su pareja a la que le había descubierto una carta con contenido alarmante. No sabía que era peor.
De nuevo se preocupó ¿Cómo reaccionaría al verlo? Tenían una cita para desayunar si "Todo salía bien" pero nada estaba bien, ¿Podría identificar a la mujer si su mente estaba con Camie? Sintió como dos fuerzas empezaban a tirar de ella, una le decía que sí, que se enfocara en ayudar a hacer justicia para Tsuyu, pero otra le decía que debía de enfocarse en su propia justicia, ya había tenido una mala relación en el pasado, no se podía permitir tener una segunda si podía evitarlo.
Esa carta era una bandera roja.
Pero tampoco podía gritarle a él en medio de la comisaría, ya se veía mejor, pero quien la conociese sabía que no se vestía ni maquillaba así, debía de tranquilizarse el tiempo suficiente para poder hacer el proceso de identificación y después reclamaría: Porque apenas recordaba la carta su enojo volvía a parecer.
Comenzó a idear un plan… Shindou Conocía a Camie, y Mina también, así que había una posibilidad de que Midoriya supiese de su existencia. Era amigo de Bakugou, así que algo pudo haber escuchado… Deseó con todo su corazón no ser tan obvia.
— ¿Quién es Camie? — Preguntó directa. No tenía cabeza para pensar en cómo tocar el tema.
Midoriya volteó a verla desconcertado de su pregunta.
— ¿Qué?
— ¿Quién es Camie?
Él todo el rato que llevaba manejando, tenía los hombros hacía arriba mostrando nerviosismo, pero al escuchar de nuevo la pregunta, los bajó mostrando una postura más calmada. Se enfocó en la carretera y sonrió, y no era una sonrisa tranquilizadora, era una de villano.
— ¿Te refieres a la ex de Bakugou?
Sus sospechas eran ciertas, sólo pudo pensar en eso, y en que el gesto de Midoriya fue porque había sido demasiado transparente con él.
— Sí. — Se limitó a contestar.
— Camie Utsushimi, de cariño Kemy. Alta, tez blanca, cabello largo de salón de belleza y labios llenos de Botox. Adoraba usar ropa ajustada incluso cuando estaba en la comisaría, pero nadie podía juzgarla, tenía el cuerpo para presumir. Totalmente… diferente a ti.
Uraraka agradeció estar en el vehículo con él, esa información no se la esperaba, no se imaginó que Camie trabajase en la comisaría, ni que fuese tal como la describía Midoriya, él lo hacía como si delineara a una modelo de las pasarelas de Yaoyorozu.
Aun así, la descripción no le dolió tanto como el "Totalmente diferente a ti".
Sintió los ánimos bajos, su curiosidad estaba satisfecha momentáneamente pero no supo si fue lo mejor o lo peor averiguar esa información con él.
— Ah… — Soltó, sólo para confirmar que había estado llorando indirectamente por ella.
— No sé todos los detalles de su relación — Continuó Midoriya, aunque no le preguntó más — Pero siendo franco se veían bien juntos, Camie era atractiva y extrovertida, y fue de las primeras en manejar su temperamento, al parecer le divertía, o simplemente se atrevía a contestarle, él le decía estúpida, pero al final terminaron siendo pareja. Creo que sólo terminaron porque ella fue reubicada a otra comisaría.
Eso le llamó la atención.
— ¿De qué cuidad?
Cuando le dijo el nombre, ella cerró los ojos, fue la cuidad que dijo que visitó él días atrás.
Todo concordaba.
Guardó silencio, tal vez era cierto lo de la carta, Bakugou no parecía ser el tipo que estaba con alguien por lástima, pero debía de preguntarle, no podía quedarse así si ahora tenía una imagen mental, no era que se comparara, pero… en verdad eran diferentes.
Bajo la mirada hasta que sintió como el auto se estacionaba. Era la hora, debía de esconder sus inseguridades en un rincón de su corazón hasta que fuese el momento correcto, su curiosidad estaba satisfecha, le dolía pero lo necesitaba. Ahora debía de enfrentar otra situación.
Entro a la comisaría con un nudo en el estómago, tragó saliva y al ingresar a las salas de interrogaciones, en la pequeña salita, estaba Yaoyorozu mordiéndose el dedo pulgar como siempre que estaba nerviosa. Levantó la vista cuando ella llegó, y mostró una cara que no identificó, pero al parecer estaba preocupada.
— Señorita Ochako — Dijo un oficial rubio, Monoma, creyó recordar la nombrada.
— Oficial — Saludó cordial mientras volteaba a su alrededor, no había nadie en la sala y el cuarto de interrogación parecía vacío ¿Y la sospechosa?
— La estábamos esperando.
— Gracias… — No supo que contestar — ¿En qué le puedo ayudar?
— Identificar a la sospechosa, aunque la señorita Yaoyorozu confirmó su coartada.
Su mirada fue directo a Yaoyorozu, ¿Confirmó su coartada? ¿De quién se trataba? La azabache al parecer no escuchó su nombre porque seguía en la misma posición ignorándolos.
— ¿Disculpa? ¿Cómo ocurrió esto? — Preguntó Midoriya que no se separó de su lado.
Sin embargo, antes de que su respuesta fuese contestada, se escuchó como una puerta se abrió, cuando Uraraka vio de quien se trataba, sintió las piernas flaquear y lo único que pudo hacer fue sujetarse del hombro de Midoriya para no caerse, pero al parecer eso enfureció más a la recién llegada.
— ¡¿Qué carajos haces Uraraka?! ¡¿Por qué sigues con él?! ¡¿ERES ESTUPIDA?!
Todas las miradas se enfocaron en los gritos, al parecer ella se había mostrado tranquila y cooperadora al inicio, pero Hatsume Mei tenía un carácter volatín que sorprendía a más de uno.
Los cuerpos de los demás reaccionaron cuando Hatsume se abalanzó hacia Uraraka y la abofeteó, por el susto y porque no lo esperaba, la castaña cayó al piso. Todos fueron directo hacia la atacante, y sólo Midoriya y Yaoyorozu se encargaron de levantarla, pero eso alteró más a Hatsume, que empezó a gritar y luchar para liberarse con el objetivo de separarlos.
— ¡Déjenme! ¡Ya les dije que soy inocente! ¡Él es el verdadero enemigo! ¡Él! — Gritó señalando a Midoriya — ¡HABLARÉ! ¡Si me sueltan DENUNCIARÉ! ¡Denunciaré! ¿Escuchaste Uraraka? ¡HABLARÉ!
El ambiente cambio, Uraraka ya se había levantado y se había movido a una orilla de la habitación junto con Yaoyorozu mientras se sujetaba la mejilla herida, estaba volviendo a lagrimear, su día no podía ser peor, en ese momento se odiaba y daba asco.
— No… — Fue lo único que pudo susurrar.
Creo que esta es una escena que desde hace mucho tenía en mente y no podía esperar para escribirla, de hecho este capítulo fue escrito el mismo día que el que subí el domingo, pero preferí subirlo el día que correspondía para disfrutar más la lectura. No les mentiré ya tengo el siguiente terminado, pero este fue un momento que me causaba mucha emoción, aquí esta el drama, es el último plot para el desenlace, las respuestas se estarán aclarando después de este evento y es oficial que este año acaba la historia, un poco más de un año escribiéndola y me siento orgullosa, en fin...
¡La computadora en dos días no me encendió! Cuando escribí todo de golpe, el cap pasado, este y el próximo, estaba toda llena de adrenalina, guardé todo y tontamente no apague la computadora sino que la suspendí, el problema fue que lo olvidé y así quedo todo un día hasta que se descargó, cuando me percaté de eso, la conecté pero sólo tenía una pantalla negra, aunque los mandos si funcionaban, fue un caos, mi lap ya es vieja y es de esas que siempre tienen que estar conectadas porque la pila les dura 5 minutos, se tarda mucho en cargar esos 5 minutos, y el cargador que uso ya no es el original, así que tuve que hacer un movimiento extraño quitándole la pila y luego poniéndose, y luego cargándola, y al final, después de luchas estresantes encendió! ya nunca más la vuelvo a suspender, D:!
Aun así espero estén bien, muchas gracias por sus buenos deseos con lo de la película que obvio voy a compartir el resultado final y que lo que quede de semana les vaya muy bien en sus actividades ¡Besos!
Agradecimientos especiales a:
MissHdzC: Con Deku nos podemos esperar lo que sea, es lo peor de lo peor, creo que es obvio que cuando habla de Camie la quiere molestar, en el próximo cap se verá una parte de lo que realmente hizo. Con la carta, también dentro de poco lo sabremos, me encanta que aquí es el punto de quiebre de todos, se siente que cada quien tiene sus cosas pero las oculta hasta aquí, es todo o nada, ojalá maneje bien el suspenso y sea de tu agrado ¡Abrazo virtual!, te juro que ni sé como me meto a tanta cosa, tu disfruta de tus practicas y aprende mucho, aprende a reconocer la gente con la que te gusta trabajar y con la que te vas a alejar porque son mala leche, el mundo laboral cambia drásticamente cuando lo vives presencialmente ¡Mucho éxito amiga!
Royako: iAhora que lo veo no usé mucho bakudeku, creo que nunca estuvo en mi mente pero sí, estaría bien haber involucrado un poco de esos sentimientos, veamos que puedo hacer más avanzada la trama, pero... por el momento la carta sigue siendo un misterio, pero ya se revelará, ando motivada y a pesar del susto que me dí, seguiré escribiendo y ya guardaré todo el la plataforma... porque se acerca mi cumpleaños, y para festejarlo quiero subir un capítulo más ese día. Así que me apresuraré para hacer más rápido esto para que no esperen mucho ¡Saludos!
SweetnessKai: ¡Me rifaré! Estoy trabajando con unos niños super talentosos que digo wooow, van a ser excelentes si siguen actuando, yo apenas me estoy desempolvado porque yo estuve en unn taller de teatro, pero de eso hace como 4-5 años, y es como hfasfkas ¡vamos a dar lo mejor! Cuando ya haya poster oficial lo compartiré con todos ustedes, enserio gracias, y que bueno que te gustó el capítulo, ya estamos en el climax y estoy muy emocionada, nunca creí que llegara a tantos capítulos, pero todo lo que tiene un inicio tendrá un final, y ya me estoy mentalizando a dar todo por esta historia, lo mejor ¡Casi llegamos a los 200 comentarios! Mi fic más popular por el momento tiene 223 en otro fandom, también con shipp crack y siento que no escribia tan bien como aquí, así que vemaos si podemos romper el record ¡Plus Ultra!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
