CAPITULO 33
Isaac confronta al líder de los bandidos, Khenya, una lucha entre los dos se desata, una victoria contra el jefe forajido derrotaría a la amenaza bandida y salvaría al cautivo herrero Torke Almaforga. Pero el combate no estaba tornándose a su favor, supuso que el tigre que dirigía a estos maleantes no era alguien débil, pero nunca pensó que su poder fuera notoriamente problemático.
—(¿¡También puede recubrir su cuerpo con roca como si fuera una armadura!?) -Exclamo Isaac estupefacto de la sorpresa.
Dos veces ataco, y el tigre quien revela ser un mago de tierra, fue capaz de invocar de manera rápida un muro defensivo de su elemento, y además recubrir su desnuda espalda con roca como si de una armadura se tratara. Su último intento fallido por herirle en su retaguardia, le costo su espada de bronce la cual se partió en dos, lo peor es que ni siquiera consiguió hacerle daño alguno.
—Ese nivel de magia de tierra, nadie debería poder invocar rocas alrededor de su cuerpo de esa manera tan nata y natural -Kailo comento asombrado —¿Cuánto poder mágico y talento lleva ese individuo como mago de tierra?.
—¿Este es el poder de uno de los "Los cuatro pilares del mal"? -Tiqulis pregunto con inquietud.
—¿Cuatro pilares del mal? -El tigre replico las palabras del joven oso con cierta confusión.
Khenya luego se hecha a reír un momento haciendo que sus subordinados, como también el humano y sus compañeros se sintieran confusos por tal actitud inesperada del líder bandido en medio de una pelea, el tigre ríe tanto hasta el punto de llorar por su único ojo visible, secando las lágrimas con sus dedos.
—Lo siento, no pude evitar darme una buena carcajada con lo que dijo ese joven e ignorante osito de allá -Señalo con su cabeza a Tiqulis —¿Qué soy uno de los pilares del mal?, jejeje… veo que mi antigua reputación me precede.
—¿Antigua reputación? -El humano replico sin comprenderlo.
—Ya no pertenezco a esa organización, deje de formar parte de ellos desde hace alrededor de 5 años -Confeso Khenya —Porque alguien más me venció y tomo mi lugar como uno de los cuatros líderes.
Tal revelación era inesperada, habían confirmado que ese tigre mago formaba parte de esa poderosa organización criminal, e incluso ocupaba uno de los puestos de líderes, pero ahora alguien más se lo había usurpado.
—Fui derrotado en ingenio y fuerza por ese Sapien, no… llamarlo monstruo seria más correcto, nunca tuve oportunidad en un frente a frente.
El humano ya era testigo de lo fuerte que era Khenya como oponente, pensar que alguien más le venció y según las palabras del propio tigre, parece que con relativa facilidad, uno llegaría a concluir que los lideres de "Los cuatros pilares del mal" son regidos por monstruos en términos de poder.
—De hecho, llevo huyendo de ellos, veras cundo perdí mi lugar como un líder, se me permitió seguir formando parte de la organización, pero con un rango inferior, el más bajo de todos -El tigre gruño tras recordar aquella anécdota —Fue el "castigo" que me dio el bastardo que me derroto, que por el resto de mi vida sirviera como el eslabón más bajo en la cadena de mandos, o más bien, como su puta personal.
Khenya apretaba sus puños emanando una notoria ira, venas sobresalen de su hocico en señal de un disgusto emocional, tales recuerdos más que ocasionarle dolor, eran una fuente de colera para el felino fortachón.
—Me negué a servirle como su "gatito faldero", por supuesto, me acuso de traición e intentaron matarte, logre huir y desde entonces, me escondo y busco cazar a esos bastardos -Relata Khenya —Claro que también ellos están tras de mí, tienen asesinos especializados en sus filas, codician mi cabeza y subir de rango en la organización cuando la obtengan.
Una historia de humillación y traición, ¿pero quién era el villano principal aquí?, ¿aquel que se negó a aceptar ser humillado o aquel que intento humillarle?, el tigre valoraba por encima su dignidad, al punto de enemistarse con tal organización.
—He oído que tienes asuntos en la ciudad de Arquion, ¿qué planeas hacer allí? -Le pregunto el humano.
Uno de los bandidos confeso que su líder tenía propósitos de llevar a cabo un "asunto" en Arquion, pero sus subordinados desconocían que tipo de asuntos se traía su jefe en dicha ciudad.
—Jejeje, si de verdad quieres saberlo, derrótame y te lo contare.
El tigre miro el arma de Isaac, observando como esta estaba rota, luego camino hacia uno de sus chicos y tomo prestada una espada de bronce, arrojándoselo a las cercanías del humano.
—Toma el arma, seria aburrido luchar contigo en esas condiciones y vencerte fácilmente.
—(A pesar de que tenia todas las ventajas de ganar con el arma rota, este tigre parece tener una especie de código de honor para luchar).
La lucha continuaba, Isaac empuñando la nueva espada se mostraba atento como nervioso, ya fueron dos veces que ataco y aun no había conseguido herirle, la defensa de ese mago tigre era formidable.
—Bien ahora me toca, te he dado la posibilidad de atacarme dos veces –Khenya hablo.
—¿Qué?.
—Jejeje, chico mi especializada no es estar a la defensiva, soy un mago versado en el combate ofensivo.
El tigre convoco una columna de rocas y con sus puños los golpeos dispersando hacia el humano una cantidad de fragmentados proyectiles de piedra, a pesar de su pequeño tamaño, entre el numero y la velocidad a la que se desplazaban, nada tenían que envidiar a las piedras o balas arrojadas por una honda.
El humano uso de su poder para correr a velocidades que superaban sus límites físicos, consiguiendo evadir aquellos proyectiles, sin embargo, observo como tales piedras en su lugar atacan a los propios subordinados del tigre. Los dos estaban alrededor de un círculo, un ataque a distancia de Khenya que Isaac esquive por lógica seguiría su trayecto hasta dar en el propio público.
La lluvia de piedras que originalmente iba hacia el humano, termina impactando en tres de los subordinados del jefe bandido, los demás cercanos a las victimas consiguen por fortuna evitar daño alguno y se echan a correr. Aquellos tres Sapien alcanzados por las piedras son perforados en varias partes de sus cuerpos, desde el torso, cintura e incluso extremidades y cabeza, tales heridas los condujeron a la inminente muerte.
—Uh, olvide que mis muchachos y tus compañeros están a nuestro alrededor, una pena -Comento Khenya sin pena o remordimiento por la muerte de sus tres aliados.
—(A este tipo… ¿le da igual que sus propios compañeros mueran?) -Se pregunta Isaac en sus pensamientos con cierto molestar.
Al humano le sorprendió el código del tigre para que el combate fuera justo para ambos, dándole a Isaac una nueva arma para que no luchara desarmado, pero al ver que era capaz de atacar a los suyos, incluso matándolos por accidente y no sentir culpa por ellos, sintió un asco por ese felino del parche.
—Mejor pasare a puños solamente -El tigre expreso haciendo cubrir sus brazos.
Khenya adopto una posición en la que sus puños conformaban su estilo de lucha, luego procedió a correr y lanzar una serie de puñetazos, Isaac comenzó a estar en la defensiva, observo que los nudillos del tigre estaban recubiertos de rocas. El estilo desarmado de combate del mago tigre conllevaba a fortalecer sus propios puños con magia de tierra, endurecerlo como las rocas y combinado con su fuerza de un cuerpo esculpido con entrenamiento, era un guerrero nato formado con años de esfuerzo.
—¿Qué ocurre muchacho?, ¿por qué no me atacas?.
Cuando Khenya paso a la ofensiva directa, el humano no veía manera de contraatacar sin exponerse a que un puñetazo le diera con todas las posibilidades, además de que estaba el problema de la defensa mágica de tierra del tigre y, por si fuera poco, Isaac tenia que estar a la defensiva moviéndose con el uso de su poder sobrehumano.
—(Este sujeto esta a otro nivel, ¿cómo demonios puedo vencerlo?).
—Si sigues esquivando todo el tiempo, tarde o temprano acabare alcanzándote.
El sermón del tigre era cierto, el humano no podía estar para siempre a la defensiva, pronto empezó a sentir algo en sus piernas, una molestia que aun no se acercaba a ser doloroso, le recordó que sucedió algo similar antes. Cuando intento alcanzar a un bandido para que no diera la alarma, sus piernas reaccionaron con dolor y era incapaz de moverse bien.
—(¿Volverá a pasar acaso?) -Se pregunto inquieto en su mente.
Aquel poder era la principal pieza que le permitía sobrevivir y combatir en este mundo, siendo alguien que vivió casi toda su vida de forma pacífica, la capacidad de luchar, blandir un arma y derramar sangre. Todos aquellos factores no eran propios del humano, sino de ese misterioso don que le otorgaba cualidades capaces de superar sus límites físicos e incluso ejerce su influencia psicológicamente, para Isaac matar sería una gran presión emocional, ¿cómo podía un humano matar tan tranquilamente luego de vivir casi toda una vida sin violencia como la que afronta en Gaia?.
—(Si este poder tiene inconvenientes o efectos secundarios… que comenzaran a surgir en medio de la pelea, sería un desastre…)
Pronto aquel malestar en sus piernas se intensifico y ese mal presagio se hizo realidad, su movilidad con las piernas se entorpeció, fue en ese instante en que el propio tigre musculoso aprovecho para atacar.
—¡Te tengo! -Exclamo Khenya con regocijo.
—(¡Mierda!, ¡no puedo esquivarlo!).
Un puñetazo iba directamente hacia su pecho y él era incapaz de evadirlo, con tal fuerza demolerá demostrado por Khenya, ¿cómo podría resistirlo?, de recibirlo era 100% seguro la posibilidad de un daño grave, ¿será la inevitable derrota del humano?.
Continuara…
