Las grandes gotas provenientes del oscuro cielo golpeaban fuertemente la ventana. Me encontraba con la mirada perdida, contemplaba como las gotas caían. En tres días volvería a Hogwarts, extrañaba a mi mejor amigo, de mis razones para vivir. Tenía muchas cosas en la cabeza, pero pensaba en una sola.

-Chiara, ¿Estás bien?- Preguntó Fred, él claramente notó que yo estaba nublada.

-Si Fred, estoy bien.- Contesté sincera.

-Te ves perdida.- Dijo la otra fotocopia, amaba llamar así a los gemelos Weasley.

-Estaba pensando en Hogwarts, en unos días estaremos separados por nuestras casas.- Contesté separando la vista de aquella ventana. La idea de estar separados de estos dos tontos me carcomía la cabeza.

-No te pongas sentimental.- Se dignó a contestar Harry, mientras golpeaba mi brazo con su codo.

-Cállate Lentes.- Acote soltando una pequeña risa mientras contestaba a su golpe.

Realmente los adoraba, los Weasley y su bella madriguera eran para mí como un hogar. Al igual que Hogwarts lo es, realmente estaba feliz por volver. Molly era como una madre para mí, Arthur como un padre. Aún así nunca dejaré de querer al mio, todos ven a Severus como un hombre frío y culto. Obviamente que él es así, pero como soy 'su pequeña' yo podía ver su lado tierno y sentimental. Siguiendo con lo anterior, Ron es como mi hermano pequeño, si, tenemos la misma edad, pero él seguirá siendo para mí el más pequeño. Ginny, la hermosa pelirroja. Esa niña siempre me hace reír, es como una caja de sorpresas, nunca sabes que va a salir de ella. La aprecio mucho, se ha convertido en una de mis mejores amigas. Percy, es Percy. Ese chico es muy correcto, yo también puedo serlo, pero él llega al otro extremo. Charlie es un chico tierno, me cae bien, pero aún no se compara con las fotocopias, Ginny o Ron. Bill es un chico ágil, me hace reír al igual que Charlie lo hace. Siempre aprendes algo cuando él está cerca. Creo que cualquier persona pensaría lo mismo de esta bella familia, me siento muy afortunada de que me consideren como una integrante más. A pesar de que soy una Slytherin y mi papá es un ex-mortífago.

-¡Aquí está la cena, chicos!- Gritó Molly.

Todos bajamos por las escaleras, fuí la última en bajar. Aún estaba perdida en mi cabeza.

-Muchas gracias por permitirnos estar aquí Molly, la comida está deliciosa.- Contestó Hermione, mientras daba otro bocado a la exquisita comida.

-Muchas gracias Molly, está delicioso- Contesté, acoplando a lo que Hermione había dicho.

-No tienen que ser tan agradecidas, son parte de la familia.- Contestó la señora Weasley mientras mostraba una cálida sonrisa.

-No crean que van a superar a sus propios hijos solo por elogiar.- Dijo Ron.

-Auch- Se quejó mientras Molly le pegaba en la cabeza con un periódico.

En ese momento solté una carcajada junto a los demás integrantes de la mesa.

-Chicos acuéstense temprano hoy, recuerden que mañana tenemos que ir al campeonato junto a los Diggory. Mañana los quiero a todos preparados en la mañana.- Anunció el señor Weasley, luego de dar otro mordisco.

-Si señor.- Respondimos todos al unísono.

Luego de terminar la cena Ginny y Hermione se dirigieron a nuestra habitación. Me dirigí junto a los gemelos, Ron y Harry a su habitación. Me senté en una de las camas, ellos repitieron mi acción.

-¿Los Diggory?- Pregunté rompiendo el extraño silencio que se había formado.

-El señor Diggory es un amigo de papá, tiene un hijo, Cedric Diggory.- Contestó George haciendo caras.

-¿Estás interesada en conseguir pareja?- Dijo Fred mientras colocaba una sonrisa pícara en su rostro.

Al ver su estúpida sonrisa le lancé una almohada en la cara. Él fingió estar dramáticamente ofendido por mi acción.

-Cállate tonto.- Contesté luego de ver su dramática escena.

-Ella está enamorada de Zabini, ¿No recuerdas?- Acotó Ron a la conversación.

-Auch, ¿Aquí todas me pegan?- Se quejó luego de que le lanzara otra almohada en su cara.

-¿Tú también quieres una Potter?- Pregunté.

-No, gracias.- Contestó mientras acomodaba sus redondos y característicos lentes.

-¿Y tú George?- Dije.

-No, gracias.- Contestó él.

En eso entraron Ginny y Hermione con almohadas. Comenzaron a lanzarlas sin control hacia los cuatros tontos. Yo me paré y me uní a aquella satisfactoria guerra, donde nosotras salimos ganado.

-¿Estas enamorada de Zabini?- Dijo George, cuando se lanzó sobre una de las camas mirando el techo.

-Deja de hacer eso.- Se quejó después de que le pegara fuertemente con otra almohada.

-Dejen de decir estupideces y dejaré de castigarlos.- Contesté seria.

Blaise Zabini es mi mejor amigo Serpiente, es una hermosa persona. Es una lástima que esté con esos estúpidos con los que se junta. Él fue la única Serpiente que me trató bien, los otros desagradables de mi casa son antipáticos y creidos. Realmente no entiendo que es lo que intentan aparentar, tampoco puedo hablar mucho de eso, siempre aparento ser la chica amable y comprensiva, pero no es el caso con los de mi casa. Ya que soy la hija del profesor de pociones, todo mundo se interesa en que esté con ellos, pretendiendo que les regale la nota. Como si una ambiciosa como yo hiciera algo como eso. Blaise se junta con un grupo muy "único", podría decirse. En ese grupo está la insoportable de Pansy Parkinson, el estúpido de Draco Malfoy, los ingenuos e interesados de Crabbe y Goyle y Theodore Nott. Este último no me caía mal, era amable conmigo y tenía una dulce sonrisa.

-No te has negado a mi pregunta.- Dijo George pícaro, mientras arqueaba una ceja.

-Para de hacer eso.- Contestó a mi golpe con la almohada.

-Dije que pararan, Zabini es mi mejor amigo.- Dije

-Con derechos.- Dijeron Ron y Fred al mismo tiempo.

-Ayudenme.- Dije mirando a Ginny y a Hermione que se habían sentado en el suelo expectantes.

Las chicas asintieron a mi propuesta y se subieron encima de los chicos. Hermione estaba encima de Ron, mientras le hacía tragar la almohada. Ginny sobre George, que lo estaba ahogando. Yo me encontraba sobre Fred, que estaba pegandole en la cara con la almohada. Mientras tanto Harry observaba la escena mientra soltaba fuertes carcajadas. Luego de aquella otra lucha de golpes y almohadas paramos para reírnos y respirar un poco.

-Deja de ser tan celoso.- Le dije a Fred, mientras me acercaba a él y miraba sus ojos de una manera graciosa.

- ¿Yo? ¿Celoso?- Dijo generando nuevamente un drama.

-Si, tú, estúpido.- Dije mientras reía.

Fred se acerco a mi dando un rápido beso en mis labios, fue inesperado, pero no era el primero. Todos miraron con normalidad aquel beso, como si fuera costumbre. Entre Fred y yo solo había una bella amistad. Pero al igual que con Zabini, éramos amigos que de vez en cuando se besaban.

-Estoy agotada- Dijo Ginny levantándose de la cama, en la que había ahogado a George con la almohada anteriormente y yéndose a la otra habitación.

-Te sigo.- Contestó Hermione levantándose sobre Ron y saliendo por la puerta.

-¿Vienes Chiara?- Preguntó Hermione asomándose nuevamente a la puerta de la habitación en la que me encontraba.

-¡Ahí voy!- Dije mientras me levantaba sobre Fred.

-¿Ya te vas?- Dijo Fred haciéndose el pobrecito.

En ese momento me acerqué a la puerta y la cerré quedando aún dentro de la habitación.

-Tenemos que levantarnos temprano mañana.- Dije riendo a la expresión de la fotocopia.

Me acerqué a Fred y dejé otro beso en sus labios, pero este era más lento. Ron hizo un gesto de asco mientras Harry reía ante la situación.

- ¿Y yo qué? ¿Estoy plantado?- Dijo George y yo reí

-Otro dramático, ¿Acaso quieres un beso también?- Contesté mientras aún reía.

George asintió haciéndose el pobre. Me acerqué a él, cuando faltaba poco para llegar a sus labios corrí su cara y lo bese en la mejilla.

-Oye..- Se quejó este. Mientras tanto Ron, Harry y Fred reían.

-¿Ustedes también quieren uno?- Pregunté dirigiendo mi mirada hacia los dos expectantes.

-Si.- Dijeron Ron y Harry al unísono.

Me acerqué a ellos y les di un beso en la frente. Fred estaba orgulloso de que fue el único al que besé.

-No te creas el mejor hermano.- Contestó George con celos, a lo que reí. Los otros dos asintieron con gracia.

-No lo creo, lo soy.- Dijo con orgullo mirándome.

Yo le lancé una última almohada y me dirigí a la puerta. Ellos hacían esas cosas porque sabían que yo era la "lanzada" del grupo. Era la única que les regalaba besos y les hablaba de forma seductora entre risas. Ellos y yo nos divertíamos haciendo esas cosas. Sabía que era nombrada en Hogwarts por molestar de esa manera. La verdad es que nadie se atrevía a decir algo por quien era mi padre. Pero solo lo hacía con quienes tenía relación, no soy una Malfoy. Me acerqué a la puerta y antes de abrirla...

-Cállate Fred.- Dijo Harry entre risas.

-Harry, más te vale que empieces a hablar con Ginny. He visto como se miran.- Dije dirigiendo mi mirada al pelinegro. Los Weasley pusieron cara de asco.

Harry no contestó y se ruborizó, yo sonreí mientras abría la puerta y me dirigía a la habitación de Ginny.

-Por fin volviste Julieta.- Contestó Hermione riendo.

-¿Qué hay entre tú, mi hermano y Blaise? ¿Algo que mencionar Chiara?- Dijo la pelirroja arqueando una ceja. Reí ante su estúpida pregunta, ambas me miraban serias esperando a mi respuesta.

-¿Amigos con derechos?- Reí mientras me hundía en mis hombros.

-Ajá- Contestaron al unísono.

-Fred es como mi hermano al igual que Zabini.-Contesté sincera.

-Vamos Chiara, los tienes babeando.- Contestó Hermione con obviedad.

- Son mis amigos, además, ellos saben que lo hago para divertirme. Es mi reputación en Hogwarts ¿No?- Contesté

-Eso es verdad, pero mi hermano no te ve como tú lo ves a él.- Dijo Ginny, Hermione asintió.

-Eso me lo dirá él.- Contesté mientras me acomodaba en el colchón.

-Buenas noches.- Acople.

-Buenas noches.- Contestaron las otras dos repitiendo mi acción.