Izuku estaba en U.A buscando el salón 1A. Este usaba el uniforme junto con unos lentes oscuros. Por suerte gracias a sus poderes vampíricos encontró fácilmente el aula al oír de muy lejos a algunos chicos decir que ya habían llegado a dicha clase.
—No pongas los pies sobre la mesa, es una falta de respeto hacia los carpinteros que la hicieron y los anteriores conpañeros que se sentaron en ella —oyó el vampiro decir a Iida cuando estaba a pocos metros de la puerta.
—¿¡Ehhh!? ¿Y tú quién mierda eres para darme órdenes? —oyó esta vez a Katsuki. Genial, el musulmán. Pensó Izuku cansadamente.
—Soy Tenya Iida.
—¿De qué escuela vienes maldito extra?
—Vengo de Shoumei.
—Así que eres un puto élite. Eso lo explica, ¡te explotaré!
—¿¡Explotarme!? ¿Seguro que quieres ser un héroe?
—¡SHINEEEEE! —gritó Bakugou, mandando a volar a Iida con una explosión.
Por suerte, Izuku lo atrapó poco después de que saliera el chico disparado por la puerta, este estaba asustado y con un poco de ceniza cubriéndolo.
—¿Estas bien Iida? —preguntó el peliverde una vez lo bajó al suelo.
—S-Sí, gracias... ehm...
—Izuku Midoriya —completó este.
—Gracias Midoriya.
—¡DEKU! —gritó Katsuki— al verlo entrar.
—Hola musulmán.
—¿¡Qué me dijiste!? ¿¡Y por qué carajo usas lentes de sol!?
—Es para que no te enamores de mis ojos, perra —contestó sarcástico.
—Deku-kun —dijo una chica al verlo, era la chica que salvó en el examen.
—¿Eh? Oh, hola Uraraka. ¿Por qué me dices Deku? —preguntó algo molesto.
—¿No es tu nombre? Es que escuché al chico que le dijiste musulmán decirte así y pensé que era tu nombre —respondió apenada.
—No, mi nombre es Izuku Midoriya, Deku es un insulto que la perra con complejo musulmán de ahí se inventó —hizo una pausa y suspiró—... sé lo que estás pensando, ni aunque le cambies el significado dejaré que me llames así.
—De acuerdo Izu-kun —dijo algo triste Uraraka.
—Ehm... ese está mejor —el vampiro hizo una mueca—. Aizawa-sensei, también conocido como el héroe profesional Eraserhead, ya puede dejar de acosarnos. Lo escuché arrastrándose desde hace dos pasillos —continuó mirando a la puerta.
—Quien quiera que seas, castigado —dijo desconfiado el profesor, con aspecto cansado y pelo largo dentro de una bolsa de dormir con jugo chorreándole por la cara, ya que había apretado la bolsa por el susto.
—¿Por qué? —preguntó Izuku aguantando la risa.
—Por leerle la mente a tu sensei y porque yo lo digo.
Aizawa-sensei se quedó en la puerta aún con jugo en la cara.
—Bien, como el brócoli dijo; soy Shota Aizawa y seré su profesor —inmediatamente Iida le entregó una hoja de papel descartable para que se limpie— Gracias —cuando terminó de limpiarse continuó—, mi primera impresión de ustedes... todos menos el brócoli son una panda de inútiles.
El profesor empezó a rebuscar en su saco de dormir y sacó uniformes de gimnasia.
—Pónganse esto y síganme —dijo y comenzó a arrastrarse de nuevo hacia el final del pasillo.
Una vez todos se cambiaron, Aizawa salió de su capullo... digo, su bolsa de dormir, estaba vestido de negro y tenía una especie de cinta alrededor de su cuello, y los dirigió a un campo de entrenamiento.
—Profesor, ¿no tendremos una orientación acerca de la academia? —preguntó Uraraka.
—No hay tiempo para eso, ¿quieren ser héroes? Trabajen duro y no pierdan el tiempo en tonterías —hizo una pausa y sacó una lista con los nombres de la clase— ¿Quién es Izuku Midoriya? —preguntó cansado.
—Yo —respondió el vampiro levantando una mano.
—¿El brócoli? Bueno —Aizawa miró al resto—, escuchen bien; el gobierno se niega a medir los quirks en las pruebas de secundaria, aquí sin embargo haremos las mismas pruebas... usando quirks. Midoriya —miró a Izuku—, ¿cuál fue tu record de lanzamiento en secundaria?
—40 metros.
—Bien, toma —le dio una pelota— como terminaste primero en el examen tú servirás de ejemplo. Quiero vayas a ese círculo blanco que ves ahí y lances la pelota con toda tu fuerza, puedes hacer lo que quieras pero no salgas del círculo.
—De acuerdo —Izuku fue al círculo y cuando estuvo a punto de lanzar, sintió como aumentó la presión sanguínea de Aizawa en sus ojos; quería borrar su "quirk"— ¿Seguro, Aizawa-sensei? —preguntó burlón.
—Sí, quiero que la lances con todo lo que tengas.
—Muy bien —Izuku se quitó los lentes y todos pudieron ver sus ojos rojos— , les recomiendo que se alejen un poco.
Todos hicieron caso e Izuku la lanzó.
El movimiento fue tan rápido que solo vieron como el brazo de Izuku de un momento a otro había explotado y sin la pelota. Unos segundos pasaron y oyeron dos estruendos, el primero de donde Izuku estaba y el segundo de muy lejos.
Aizawa muy perplejo vio como el brazo estaba regenerándose frente a sus ojos, entonces escuchó un beep de su mano, era el medidor de distancia. Cuando vio el número tragó duro.
—10 kilómetros —dijo sentándose en el suelo para recuperarse del estruendo que causó la explosión sónica— Midoriya, luego hablo contigo —dijo viendo como ahora el brazo de Izuku nuevamente tenía antebrazo y seguía regenerando el resto.
—Si sensei —replicó sonriendo ampliamente, mostrando a Aizawa sus filosos dientes.
Eso puso al profesor algo nervioso.
—B-Bien, sigamos con las pruebas. Ah, por cierto, el que quede último será calificado de sin potencial y expulsado—miró la lista—. Bakugou.
Al fin de las pruebas, Izuku había ganado de lejos todas las pruebas, ya sea descomponiendo el aparato o superando por mucho la prueba, la excepción era la prueba de saltos sobre una línea, donde empató con un tal Mineta.
—Midoriya —llamó Aizawa cuando ya se iban los alumnos—, ven un momento.
—¿Sí, sensei? —se acercó el vampiro—. No quiero ser grosero pero tengo cosas que hacer en casa además de la tarea.
—Tranquilo, no tomará mucho —seguidamente suspiró cansado, en serio quería volver a su bolsa de dormir— ¿Qué eres?
—¿Disculpe?
—No te hagas el tonto, no pude borrar tu quirk, y ambos sabemos que me estás leyendo la mente.
—De acuerdo, mamá oruga...
—No me digas así.
—... se lo diré, soy un vampiro; más específicamente un nosferatu, o sea un vampiro de verdad —dijo Izuku mostrando sus dientes y haciendo que sus ojos brillen entre la niebla que estaba creando. Adoraba los poderes que le enseñaba Alucard.
—¿Un vampiro? —preguntó asombrado el profesor.
—Un vampiro.
—¿Por qué estás aquí?
—Quiero ser un héroe al igual que los demás.
—...
—Siempre quise ser un héroe, pero nací sin quirk, un día fui herido de muerte, un par de vampiros me encontró y uno me convirtió para salvarme la vida —resumió rápidamente Izuku.
—Eso... suena bastante lógico de hecho.
—Sí, como sea; leí su mente y sé que mañana nos presentaremos y diremos nuestros quirk. Haré pasar mi vampirismo como un quirk de mutación.
—Me parece bien —replicó Aizawa mientras veía como Izuku se transportaba a través de una sombra.
—Ah, y no se preocupe, el director Nezu lo sabe, tomará las medidas que le indiqué. Hasta mañana, mamá oruga. —terminó por atravesar la sombra.
—... Mocoso irreverente. Necesito hablar con Nezu.
