Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es propiedad de Naoko Takeuchi. La canción "In a manner of speaking" es un cover de Martin L. Gore Esta historia está hecha para entretener y no otros fines.
XLVI.
Makoto se encontraba en la entrada de la empresa de Haruka, el edificio era imponente y simplemente levantar la mirada la ponía tensa, era obvio que aquella mujer de mirada verde no era dueña de un lugar cualquiera. Seguramente muchas personas se le acercaban con interés y por eso ella siempre era algo hermética con las demás personas, pero no lo fue con Michiru.
La castaña sonrió, recordó el momento en el que conoció a la esposa de su mejor amiga, ella estaba escéptica del tipo de persona que era. Por momentos llegó a desconfiar de ella pues casi todos los novios de Michiru simplemente la usaban y luego de satisfacer sus necesidades, no únicamente sexuales, la dejaban. Así que ver al chico de cabello cenizo llegar al restaurante y sentarse de manera tan casual le hizo suponer todo, menos buenas intenciones para con la fotógrafa. Y la sorpresa fue tal que el muchacho incluso se había enfadado con su amigo por llamarle cuando estaba en un momento importante.
—Mako, ¿por qué no quisiste subir? — la voz de Haruka la sacó de sus cavilaciones y un pequeño brinco la traicionó.
—Yo deseaba hablar contigo en un lugar menos…
—¿Concurrido o con Seiya? — se reía la de cabello cenizo.
—Sí, es por Seiya. ¿Podemos tomar un café? Sé que debes de estar atendiendo muchos asuntos, pero te juro que es algo importante.
Haruka levantó una ceja parecía algo confundida por la petición de Makoto, pero al instante su rostro se transformó para dar paso a una sonrisa, demasiado linda y amable para el gusto de la castaña. La persona que hoy estaba casada con su mejor amiga había sido catalogada por ella como un pervertido cuando no lo conocía e incluso…
—Lo bueno es que en esta oportunidad ya no soy un parásito ¿cierto?
—No digas eso— se puso roja.
—De hecho, son las dos de la tarde y hay un buen lugar que siempre me tiene reservado un lugar y es muy intimó. Allí siempre cierro tratos importantes ¿quieres que te cambie el café por una comida?
—Claro— le sonrió.
—¿Me haces el honor? — Haruka le extendió el brazo para que lo tomara.
—La gente va a pensar mal de mí.
—¿Por qué? Todos saben que eres una de las hermanas de mi esposa, no pueden pensar mal de ti.
—Sólo camina— dijo más roja que un tomate, mientras empujaba a Haruka.
—De acuerdo, de acuerdo—reía.
Alcanzó a Haruka de dos zancadas, las risas de Haruka habían cesado y ahora caminaban en silencio. Makoto miró a la chica de reojo, parecía brillar con el sol, estaba contenta por saber que comería con ella. No lo decía, pero estaba segura de que se alegraba de que ella como amiga de Michiru se acercara más. ¿Por qué sentía una culpa extraña llegar a su alma? En ese instante la seguridad por la que había ido a hablar con Haruka desaparecía. ¿Era justo decirle a Haruka que su esposa estaba en una crisis porque su padre había aparecido? O ¿era buena idea decirle que Michiru estaba perdiendo la razón pues aseguraba que ella viajaba en el tiempo?
No, asustar a Haruka para decirle que quizá su bebé y esposa estaban en problemas por culpa de la repentina aparición del padre de la fotógrafa era demasiado. La verdad era que no deseaba robarle la sonrisa y esa gran dicha que podía verse en Haruka.
—Lamento haber pensado que eras un desgraciado.
—¿Qué? — Haruka giró su cabeza.
—Cuando te conocí no fui educada y pensé que te querías aprovechar de Michiru, pero cuando le diste ese ramo de dalias rosas…
Haruka se frenó, su felicidad se estaba evaporando por ese comentario y Makoto se sintió culpable por robarle la tranquilidad a la rubia. Su mirada se transformó en un torbellino de inseguridad y supo que la esposa de su mejor amiga estaba preocupada por Michiru. Haruka llevaba las manos dentro de los bolsillos de su pantalón, sin embargo, Makoto notó que estaba tensa. No, no era bueno decirle nada sobre ese asunto y preocuparla más.
—Yo quiero cumplir esa promesa Makoto.
—"Te haré feliz siempre."
—Sí.
Angustia, así fue como salió el tono de la respuesta de Haruka y no por lo que Makoto estaba deduciendo, sino porque se le acababa el tiempo para decidir. Dejar morir a Kenji o salvarlo y perder a Michiru, de una u otra manera debía de traicionar a las personas que amaba y lo peor de todo, se traicionaría.
In a manner of speaking
I just want to say
That I could never forget the way
You told me everything
By saying nothing
In a manner of speaking
I don't understand
How love in silence becomes reprimand
But the way I feel about you
Is beyond words
—Sé que están con mucho estrés encima… Michiru nos contó que no se siente bien y tú tampoco… Al menos es lo que me imagino— acarició su brazo.
—Ah… ¿Ya saben?
Se notaba preocupada, incluso estaba algo avergonzada de que ella supiera la información que tanto le preocupaba. Pero es que ese par era especialista en no decir nada antes de que el peso de todo las aplastara, de que el agua de sus preocupaciones le llegara al cuello. Quería darle un golpe en la cabeza a Haruka y regañarla por no comentarles del mal momento que pasaban por culpa del padre de Michiru. Esa aparición le había costado un poco de cordura a su amiga, pero Haruka por no preocupar, les ocultaba todo y no dudaba de que esa información estuviera oculta para Seiya y la misma Usagi.
Oh give me the words
Give me the words
That tell me nothing
Oh give me the words
Give me the words
That tell me everything
—Sí, pero ¿por qué no continuamos la plática en el restaurante?
—De hecho, es en este lugar— señaló el establecimiento.
—Pasemos.
No, no podía golpear a Haruka cuando ya la vida le pegaba fuerte por la preocupación de ver a Michiru en tan mal estado emocional. Pensó en hablar con el agente inmobiliario de manera directa, luego meditó unos segundos que, si la situación le dolía tanto a Haruka como para avergonzarse por no poder solucionarlo ella misma, lo mejor sería darle la oportunidad de expresarse. Si no lo hacía, no la presionaría pues de todas formas ni ellas podían hacer un cambio sin que Michiru lo deseara. No había necesidad de presionar o preocupar más a Haruka para encontrar una solución.
Veía a la de cabellos cenizos pedir el lugar que le había mencionado, así que simplemente siguió al mesero y a su amiga. Para su sorpresa, Haruka no había mentido, el lugar que les asignaron era demasiado privado y le informaron que le llevarían unos aperitivos para que no se quedaran con hambre en lo que les llevaban la especialidad de la casa.
In a manner of speaking
Semantics won't do
In this life that we live
We only make do
And the way that we feel
Might have to be sacrificed
—¿Entonces Michiru les comentó?
—Sí.
—Seguramente les pareció una locura ¿no?
—Sí.
—Esto es una pesadilla Makoto, te juro que no sé que hacer y lo peor de todo es que siento que traiciono a Michiru si no hago lo correcto. ¿Tú que harías en mi lugar? Es obvio que no la quiero dejar sola o que algo le pase a ella y al bebé, pero… Su padre… Su maldito padre es el culpable de todo.
—Yo quisiera ser menos injusta con él, pero es que… Irse y regresar pensando que Michiru estaría bien con todo… La realidad es que no sé qué decir, estoy preocupada por ustedes. Sé que no quieres dejar a Michiru, está muy intranquila, pero… Es por causa de ese hombre, están muy estresadas.
Una sonrisa eso fue lo que apareció en el rostro de Haruka, pero no amable, sino que parecía decirle que ella no sabía lo complicado y estresante que era la situación por la que pasaba. Estaba molestándose, no con ella, sino con el padre de Michiru.
So in a manner of speaking
I just want to say
That like you I should find a way
To tell you everything
By saying nothing
—Michiru me habló de un viaje que deben de hacer, al menos creo que nos dijo algo así.
—¿Irías? Lo que quiero decir es que, si tú estuvieras en mi lugar, sabiendo que debes de hacer todo lo posible por cumplir la promesa que le hice con las dalias. Si tú fueras yo…
Oh give me the words
Give me the words
That tell me nothing
Oh give me the words
Give me the words
Give me the words
Give me the words
Give me the words
—Seguramente cumpliría mi promesa con la persona que amo, pero en este momento, creo que ese viaje es el que genera conflicto para ambas. Sientes que traicionas a Michiru y ella está triste porque piensa que por ella te traicionarías.
—No eres de ayuda.
—Lo sé… ¿Y si viajan antes?
—¿Cómo?
—Sí, las chicas y yo pensamos que esta situación las tiene muy tensas, y, como no les regalamos algo por su matrimonio, quisimos regalarles un viaje. Mientras nosotras nos ocupamos de lo que les preocupa.
—¿Sí?
—Pero… No queremos que Michiru sepa, no tomó a bien nuestra recomendación de… Alejarse de lo que le causa tanto estrés.
—Entiendo, para que descanse y no piense en él y el problema.
—Exacto.
—Si van las dos, seguramente se sentirá mal o incómoda, por eso pensamos en que se lleven a Seiya y Usagi. Posiblemente entre los cuatro puedan solucionar las cosas, o calmar un poco a su conciencia. Es decir, a ti y a Michiru, porque las dos sienten que dejan algo de una por no encontrar una solución ¿no?
—Así es.
—¿No importa que deban viajar este viernes?
—No, pero ¿qué harán ustedes?
—Vigilar a los Tamori
—¡No! No quiero que se enteren de…
—Lo siento, lo siento — dijo moviendo sus manos para calmar a Haruka — Misaki puede ayudarnos ¿no crees?
—Sí, se va a sentir identificada… Tienes razón, pero debes de hablar con ella cuando no esté Kunzite porque…
—Sí, no queremos que se entere de todo este desafortunado suceso.
—Exacto.
—Tranquila, no haremos nada que lo pueda alterar o que sienta que debe de reclamarle a Michiru.
—Gracias.
—Descuida, para eso estamos las amigas— le sonrió.
Alguien llamó a la puerta, Haruka le hizo saber que podía pasar. El mesero ya llevaba la comida, Makoto se sintió aliviada al saber que la de ojos esmeraldas la apoyaba, en realidad, las apoyaba en eso de hablar con Misaki. Pero ninguna de ellas sabía que lo que pensaban que hablaban era un tema diferente, Haruka creía que las chicas le habían creído a Michiru. Makoto pensaba que Haruka también tenía miedo de que la fotógrafa estuviera a nada de perder la cordura y esta confusión era la ficha de dominó que no debía ser tirada.
—¿No tienes ascos? — la mirada de Usagi era profunda y muy curiosa.
—Te juro que no, bueno, creo que ya no tengo tantos si Haruka evita su colonia.
—Hotaru es muy quisquillosa— se quejaba la de ojos verdes.
—¿De quién lo habrá heredado? — se mofaba Seiya.
El auto de Haruka, es decir, la minivan que se había comprado a petición de Michiru, al fin era estrenada y todo gracias al viaje que las chicas les habían invitado. Su esposa parecía estar contenta, pocas veces despegaba la mirada del paisaje y esas eran cuando Usagi le preguntaba cosas respecto al trabajo o al embarazo. Aquella sonrisa de las tres personas que quería eran un soplo de tranquilidad en su cabeza, a pesar de todas sus preocupaciones.
Incluso la burla de su mejor amigo no la molestaba en lo absoluto, la paz que la invadía era suficiente y no deseaba hablar de malos momentos. Pero ellos no tardarían en aparecer, sabía que eso era inevitable, simplemente deseaba prolongar un poco más el evento. Todos la odiarían. Se sonrió, así que ese era el motivo por el que…
—¿En qué piensas torpe? — sintió el golpe de Seiya en su nuca.
—Idiota, vengo manejando— gritó pues había hecho un movimiento horrendo con el auto —. Pudimos accidentarnos animal.
—Eres un irresponsable gorila— decía la rubia.
—Qué no se te olvide que Hotaru también viene en este auto.
—Lo siento.
Disculparse no parecía ser suficiente para las tres, el pobre no sabía qué hacer. Parecía que la más molesta en el asunto era Haruka que no había quitado la vista del frente, las tres personas de ojos azules se miraron unos segundos. Lo mejor era quedarse quietos hasta que llegaran a la casa que la de ojos verdes había alquilado. Seiya se reclinó algo incómodo por haber alterado el ambiente del auto.
—Eres una idiota — recordó a Michiru golpear su pecho —. ¿Por qué tuviste que venir? ¿Por qué eres tú la que llegó y no mi Haruka?
—Soy Haruka.
—Pero no mi esposa, eres su "yo" del pasado. ¿Dónde estás?
—No lo sé.
—Me hubieras dejado sola, todo sería diferente si no te hubieras acercado a mí o si tan sólo…
—¿Qué? Dime algo Michiru, si no hablas… No podré cambiar las cosas y estar aquí.
—Aún no lo entiendes ¿cierto?
—¿Qué debo de entender?
—Sé que en unos años aceptaré el que vengas a visitarme… ¿Recuerdas cuando te quise alejar?
—Sí, para ti han pasado unas semanas de ese día.
—¿Cuánto tiempo ha pasado para ti?
—Bastante— los ojos esmeraldas de Haruka pudieron observar a Michiru suspirar.
—Sabes Haruka… El hecho de que en el futuro me llegue a acostar contigo no quiere decir que he dejado de pensar en lo que te dije ese día. Me hubieras dejado en paz, te hubieras alejado de mí… Nuestra relación no debía de ser.
—¿Hotaru no debe ser?
—Se escucha bastante mal… Supongo que me parezco a mi padre en ese aspecto, aunque la diferencia entre nosotros es la siguiente. Yo jamás abandonaría a Hotaru y para responder a tu pregunta, no. Mi hija no es un error, pero ¿vale la pena que nos hagas pasar por esto? Ser feliz para que luego te vayas.
—No me fui, en este momento ya debes de intuir que sé que no me fui.
—Desaparecer es lo más parecido a irte. Nos dejaste solas, es horrendo ir a las citas con mi ginecólogo y ver como crece Hotaru en mi vientre, pero no tener con quien compartir la emoción o la alegría.
—Puedo venir y emocionarme contigo, simplemente me debes de decir y yo estaré aquí.
—Luego te irás con ella, con mi versión del pasado que para ti es el presente.
—Michiru, podemos vivir estos momentos juntas, tú y yo.
—No te quiero a ti, quiero a mi esposa a la Haruka que debería de estar conmigo. ¿De qué me sirve vivir todo esto contigo, cuando sé que ella no lo vivirá contigo? Siempre vendrá una Haruka del pasado a querer estar con mis versiones pasadas, pero no ves que lo que nosotras desearíamos con toda el alma es que vivas con ellas el presente.
—Yo lo estoy solucionando todo, ya sé cómo impedir las cosas. La cosa es que…
—Te sientes culpable dejando que Kenji se vaya ¿no?
—Sé que me odias por hacer el intento, pero si lo salvo podríamos…
—Haruka… — la interrumpió poniendo un dedo sobre sus labios — Has lo que creas conveniente y no sufras por el mal consejo de mi padre o por lo que Hotaru te pide desesperada.
—¿Quieres que cumpla mi promesa? Michiru, me siento miserable de saber que lo único que puedo hacer es darle la espalda a Kenji para estar con ustedes. ¿No es ser egoísta?
—¿Cuándo has sido egoísta? Nunca.
—¿Me pides que lo sea?
—Te pido que sigas a tu corazón. Cada día me convenzo más de que este futuro es inevitable y que para que nada se complique deberías dejarme ir ese día… Si vienes al futuro, es decir, si me llego a encontrar con una versión tuya de un pasado antes de casarnos o de salir siquiera. Le diré que deje que me atropellen y que no se rinda con Setsuna. Por eso te digo que no vale la pena… Todo esto… Este amor, este matrimonio… No lo valen.
—¿Cómo puedes decir eso?
—Regresa al pasado… Ve y detente… Ve y dime que solamente me quieres usar… Ve y déjame en el altar… Rompe mi corazón, deja que me pudra en el alcohol… Ya no me lastimes más, porque eso es lo único que lograste hacer. Lastimarme como no tienes idea y hoy lastimas a Hotaru. Deja que ella sea feliz con las personas que debían ser sus padres reales.
—¿De verdad? ¿Eso es lo que quieres?
—Te irás de viaje conmigo y los chicos ¿no?
—¿Cómo lo sabes?
—Papá me dijo— Haruka se sorprendió —. Es el mejor momento para pedirme el divorcio, sabes… Si desapareces, como estaré tan molesta contigo no me importará, dolerá menos que ahora.
—¿Eso es lo que quieres?
—Sí, rompe mi corazón y déjame en paz… Déjanos en paz de una vez.
—Entonces eso haré.
—Gracias.
El toque del dedo de Michiru sobre su hombro le hizo regresar a la realidad, miró a su esposa unos segundos. La sonrisa era perfectamente bella, mientras que ella apretaba su mandíbula al darse cuenta de que debía romperle el corazón lo antes posible o no podría hacerlo.
—¿Por qué te molestas? Haruka, el GPS dice que este es el lugar que rentaste.
—Ah sí— apenas pudo decir.
—Es un lugar hermoso — Usagi no pudo ocultar su emoción —. Dios mío está cerca del mar, esto es genial Haruka.
—Me alegra que te guste.
—Y la casa es… Wow, es lo único que puedo decir.
—Es bueno amigo.
—Gracias— Michiru intentó tomar la mano de Haruka, pero su esposa la apartó.
—No hay de qué, de hecho, como ya me estacioné, lo mejor será empezar a sacar las maletas ¿no creen? Hay que disfrutar del viaje.
—Claro.
Un dolor se volvió a meter en el corazón de Michiru, hacía unos días que Haruka se comportaba fría con ella. No era grosera, pero sí era obvio que deseaba alejarse de ella cuando Michiru intentaba ser intima. Los besos estaban desapareciendo y no lo entendía, quizá Haruka la estaba dejando de amar, pero se negaba a creerlo.
—Seiya ayúdame— pedía la de cabellos cenizos.
—De inmediato.
Las chicas también se bajaron, pero Usagi insistió que lo mejor sería que ellas se adelantaran para que Michiru pudiera descansar. Haruka le lanzó las llaves de la casa, la chica con odangos tomó a la fotógrafa por el brazo para poder caminar al lugar. Una vez que se dio cuenta de que estaban lejos de ellos se decidió a hablar, ella también había notado que su amiga estaba distante con Michiru.
—¿Todo bien?
—Sí, creo que Hotaru no me da tantos problemas como antes y la próxima semana tengo cita para verla.
—Así que irán a ver a la pequeña.
—Haruka me dijo que tiene cosas que hacer y no puede ir.
—¡Qué es más importante que su familia!
—Seguro es el trabajo Usagi.
—Esa hija de…
—No hables así de ella, está estresada con lo del tema de mi padre. Creo que eso más importante es buscar una solución.
—Dijimos que estaríamos juntos en esto Michiru.
—¿Qué te digo? Ha de pensar que nos pone en riesgo y por eso está cerrándose a otras opciones.
—No intentes justificarla, sea lo que sea, debería de vivir el presente a tu lado y el futuro le quita de vista lo más valioso que tiene. Además, se está portando como una verdadera idiota contigo, no creas que no noté como alejó su mano cuando intentaste tomarla.
—Qué pena.
—No te avergüences, es Haruka quien debería sentirse
—Una basura— le dijo a Seiya.
—No, eres una escoria— mencionó enojado — ¿Cómo mierda le harás caso a la Michiru del futuro? Haruka tú la amas.
—Parecía decirme que hiciera lo que hiciera, no importaba… Nada podrá solucionar lo que pasará el próximo sábado.
—¿Sabes qué ocurrirá?
—No quiero arruinar tu humor en el viaje.
—Ya lo hiciste al decir que le pedirás el divorcio a Michiru la noche antes de irnos. Así que más arruinado, no puede estar imbécil.
—Kenji morirá.
—¡Qué! — la sangre se comenzaba a helar en las venas de Seiya, miraba a Haruka con incredulidad y coraje. Entonces lo que Mamoru le pedía no hacer era salvar al padre de la mujer que el pelinegro amaba y Haruka realmente lo había considerado para no alejarse de Michiru, pero —¿Cómo?
—Leí que es un accidente, pero al indagar un poco me di cuenta de que…
—¿Kunzite?
—Eso creo, Kenji me habló porque se lo encontró con Kakeru, creo que está usando el nombre de la empresa para hacer un negocio con él.
—¿Y?
—¿No es obvio? Estoy segura de que pensará que le advertirá a Kakeru sobre el fraude y…
—Lo va a matar… Pero ese día tenemos el viaje de la fundación.
—No sé cómo lo hará, simplemente sé que encontrarán el cuerpo de Kenji en un terreno de "Regala una sonrisa."
—¿El artículo no dice el lugar preciso?
—No— dijo derrotada.
—Demonios.
—Creo que por eso Michiru me dijo que haga lo que me plazca, al final del día voy a desaparecer y para ella sería mejor que yo le rompa el corazón para no… Hacerla sufrir con la esperanza de verme algún día.
—¿Y si es un nuevo plan de Chiba? Para que le dejes el campo libre y él pueda estar cerca de Michiru, te debe ver como su enemiga.
—Amigo, no sé qué demonios pensar… Pero no quiero que Michiru sufra.
—Quítate esa ridícula idea de la cabeza, terminar con Michiru no es la solución.
—¡Cuál es la solución Seiya! ¡Dímela en este momento, porque tampoco quiero abandonar a Michiru! Puede ser verdad lo que me dijiste en el futuro, realmente la dejé, no desaparecí… La abandoné.
—No, porque Hotaru te vio dormida, no las abandonaste… ¿Quieres que te recuerde lo que dijiste que tu hija mencionó?
—No lo sé… Michiru dice cosas que parecen tener sentido, más que lo que mi hija vio.
—Porque esa Michiru está dolida animal, quiere detener tu desaparición y es lo mejor que puede idear, no piensa con la cabeza fría, sino con el corazón roto. Te juro que si lastimas a esa chica en este viaje yo mismo te mataré.
—Ya no puedo, ya no puedo con esto porque no tengo idea de a donde me dirijo y no la quiero dejar, pero tampoco quiero que ella sea la que le diga esas palabras a una versión mía del pasado. ¿Y si me convence de viajar al pasado y eliminar nuestra historia? ¿Qué hago?
—Hablar de esto con nosotros, somos un equipo y no dejaremos que Michiru llegué a decir esas palabras.
—¿Cómo?
—Hay que hablarlo, pero antes de hacerlo se sincera con ella y dile lo que sientes dile que la amas.
—Y si realmente debo dejarla.
—Entonces ve y hazla sentir que la amas, déjale un buen recuerdo de su relación. Le romperás el corazón, pero no te odiará… Claro, eso porque eres una cobarde que realmente no peleará por su familia y creo que entonces deberías dejar de criticar a tu suegro. Él y tú serían unas ratas que se bajan del barco antes de que se hunda, eso hizo Chiba cuando las cosas se complicaron con Michiru y su madre.
—Yo no soy como él.
—Entonces deja de pensar tonterías Haruka, estás lastimando a una mujer que te ama. No es justo para Michi, no te lo perdonaría amiga… Si la lastimas, todos te daríamos la espalda y sabes… Yo creo que en un momento lo hiciste y por eso es que te dije que la dejaras, fue cuando escogiste este camino de romper el corazón de Michiru, pero al querer pelear por ella y Hotaru… Fue que creamos un futuro en donde te vieron dormida. Esas son mis teorías, ahora dime ¿qué futuro quieres? ¿Ser una rata o ser el capitán que se queda hasta que el navío es tragado por el océano?
Las palabras de Seiya estaban tan presentes que no se dio cuenta de que la noche estaba cayendo y, fiel a su costumbre de perderse en su cabeza tampoco notó el momento en el que las chicas comenzaron a preparar la cena. ¿Qué trajo de vuelta a Haruka de ese mundo apartado de sus amigos y esposa? Fácil, el terrible olor que salía de la cocina y debía de ser honesta, Michiru era un poco reacia a recibir clases de cocina porque ella pensaba que cocinaba como la mejor de las chefs.
—¿Qué pasa? — preguntó alarmada.
—Michiru y yo estamos preparando un rico estofado de pescado— dijo Usagi animada.
—Genial— dijo con una voz llena de temor.
—Que el olor no te preocupe, es por el pescado. Te aseguro que la comida tendrá un gran sabor.
Haruka forzó una sonrisa, luego escapó a la sala para dejar de percibir tan desagradable aroma. Eso no era culpa del pescado, sino de las inmundicias que le habían puesto esas dos y en este punto, Haruka no sabía cómo había sobrevivido ante la terrible comida de Michiru. Seguramente en el futuro aprendió porque Hotaru vomitaba todo lo que ella le daba, eso luego de que le permitieran comer sólidos. Porque en el futuro, Michiru era buena cocinera, no la terrible chef que era en ese momento.
La piel de la mujer de cabellos cenizos se erizó del miedo de enfermar ante la horrenda comida de su esposa y amiga. ¿Quién le dijo a Usagi que estaba a la altura de los platillos de su madre? Todos eran muy honestos con ella respecto a ese tema, la chica de odangos no podía estar en la cocina porque su comida podría envenenar a todo el que la comiera y esa noche su cuerpo sería velado por ellas.
—Seguramente ellas sobrevivirían, se han vuelto inmunes a sus comidas— se sacudió como para alejar el miedo de su cuerpo.
Miró a su alrededor, no estaba Seiya por ningún lugar. La cara de preocupación de la de ojos verdes desapareció al llegar a la conclusión más obvia.
—Cobarde, me dejó morir sola.
Se llevó la mano a la frente para secar el sudor que comenzaba a formarse, ella moriría porque su esposa y amiga la harían comer todo unas dos o tres veces. Valiente forma de morir, pero eso pudiera ser mejor porque todo cambiaría, es más, ¿por qué Michiru del futuro no le dijo que comiera todo para morir con dignidad y no abandonarla? La idea ya no parecía ser tan mala como antes, era obvio que su esposa se sentiría culpable, pero al menos lo superaría antes y no la esperaría en la estación de Azabu para verla aparecer.
—¿Cómo puede tener un sabor tan desagradable? — escuchó el grito de Seiya.
—¡Cómo te atreves a decir eso! — reclamó Usagi.
—No se molesten, pero realmente sabe mal. ¿Qué hicieron? Les dejé la receta y esto sabe muy mal.
—Dame eso— esa era Michiru quitando el plato en el que probaban la comida, Haruka lo supo de inmediato —. No puede saber mal, lo que pasa es que tú eres un grosero con nosotras.
Una nueva pausa llegó a la cocina, Haruka que se encontraba sentada en un sillón se inclinó para poder ver a los tres personajes en cuestión. Alcanzó a ver a Michiru beber del plato, en su rostro se dibujó el asco a la perfección, era obvio que ellas habían fallado en hacer el estofado. La fotógrafa casi le estrelló el plato en la cara a Seiya que hizo malabares para no romper la pieza de porcelana, mientras que Kaioh corría para tomar agua.
—¿Tan mal sabe? Es seguro por lo del embarazo Michiru— Usagi le quitaba el plato a Seiya para probar el plato, luego de enfriar un poco la comida pudo meterlo a su boca —. Sabe horrendo — escupía.
—¿Quieren que vaya por algo de cenar? — dijo la de cabellos cenizos — Me parece que vi un restaurante cerca, puedo ir por comida para los cuatro.
—Pues si no queremos morir de hambre, tendrás que ir, en lo que nosotros limpiamos la cocina que este par dejó hecho un desastre y obviamente tirar el estofado.
—Deberíamos darles a los perros el estofado— dijo Usagi.
—Eso sería crueldad animal, no, yo me opongo.
—Qué mala Michiru.
—Nos quedó horrendo, y aunque lo tiremos al mar, eso es contaminarlo, seguro los peces se morirían al comer eso.
—Entonces iré por algo, cuando llegue al lugar les llamo para decirles lo que tienen en la carta.
—¿Te puedo acompañar? — dijo Michiru.
—¿No vas a limpiar tu desastre? Eres muy lista— reía Haruka.
—Solamente necesitamos dos personas para limpiar, vete con Michiru— respondió Usagi.
—Nosotros nos encargamos.
—De acuerdo, voy a buscar tu abrigo Michiru.
—Gracias.
—De nada— dijo Haruka mientras se alejaba.
Pero el agradecimiento no iba dirigido a ella, sino a sus amigos que levantaban sus pulgares, Michiru les había comentado que deseaba hablar a solas con Haruka para saber lo que le preguntaba, pero su esposa siempre encontraba la manera de impedir la plática. Por lo que la fotógrafa tenía un mal presentimiento.
—Todo saldrá bien— le dijo Seiya.
—O nosotros la mataremos— sonreía Usagi.
Michiru movió su cabeza de manera afirmativa, luego corrió a la entrada para encontrarse con Haruka que estaba terminando de amarrarse las agujetas de sus botas. La de ojos verdes levantó un poco la cabeza y sus ojos se encontraron.
—Yo te pongo los zapatos, no te agaches— le dijo.
—Pero yo puedo hacerlo, mi vientre no ha crecido tanto.
—No importa, no quiero que te esfuerces tanto.
Malditos momentos en los que la confundía, porque podría ser muy fría y alejarse de ella, pero había momentos en los que Haruka era amable y atenta. Se le antojaba meterle un golpe en la cabeza por darle señales tan mezcladas, ni cuando la pretendía fue tan tonta como para hacer sus movimientos.
—Listo— sintió un golpe en su pie izquierdo —. Vamos por la cena.
Haruka también le ayudó a ponerse el abrigo, abrió la puerta y la dejó pasar, cosas que en los últimos días hacía, pero siendo fría. La fotógrafa comenzó a seguir el sendero que las llevaría al pueblo, específicamente al centro del lugar. La caminata fue silenciosa, Michiru sabía que detrás de ella iba Haruka y de nuevo sintió que su esposa se alejaba emocionalmente. Siempre caminaba a su lado, nunca atrás, pero ese día ella no deseaba estar tan cerca de Michiru.
—Sabes, me he dado cuenta de que me estás evitando.
—¿Qué?
—Pasa algo y no quieres decirme, algo sabes y prefieres ocultarlo… Cosa que me hace pensar que sabes que no estaremos juntas antes de que nazca Hotaru ¿cierto?
Silencio de parte de la mujer de cabellos cenizos, Michiru llevaba sus manos en los bolsos de su abrigo, apretó tanto la tela ante lo que sucedía que se detuvo.
—Te volvió a decir que me dejes ¿cierto? — un suspiro fue su respuesta —. ¿Le harás caso? Porque si me vas a dejar, dilo de una vez. Yo no voy a estar tolerando que dudes de nuestra vida por culpa de una mujer que no sabe lo que siento por ti y lo que tú sientes por mí.
—Esa mujer eres tú.
—No soy yo— le gritó — ¿Cómo puedes creer que soy yo? Esa que te dice que me dejes es una mujer insegura y con miedo porque no está la persona que ama, pero no soy yo, porque si ella fuera yo, viviría este mismo momento. Sabía que me lastima más este instante pues mi esposa está pensando como dejarme, en lugar de que me dé las fuerzas para soportar un desenlace horrible.
—¿Cómo puedo darte fuerzas para soportar mi desaparición?
—Estando a mi lado— al fin se giró a verla —. Preocupándote por mí y por tu hija, las de tu presente. Parece que no entiendes nada, te quiero en el presente y no en el futuro… Sí, quiero cambiar el futuro Haruka, porque no deseo decirte que me dejes, no quiero hacer pasar a la Michiru del pasado lo que yo sufro. Mientras que tú pareces vivir en el futuro, no aquí conmigo. ¿Quieres saber cómo me das fuerza para soportar tu desaparición? Dándome recuerdos hermosos, no dolorosos porque quitas tu mano cuando quiero tomarla y si esto te parece correcto en nuestro matrimonio, el que me hagas sufrir… Ve al pasado, adviértele a tu versión pasada que comete un error al casarse conmigo y déjame en paz. Porque el amarme y querer alejarme para que yo no sufra, es una cobardía… ¿Me ves tan débil o inestable como para no poder velar por mí o Hotaru? No nací pegada a ti Haruka, no soy de cristal, sé defenderme y sé salir adelante sola. Es obvio que te amo, es obvio que quiero estar a tu lado siempre, sin embargo, no necesito que cuides de mí, yo también quiero cuidar de mí y de ti. Un matrimonio es de dos, no de uno.
—Te estoy dando poco crédito ¿no es verdad?
—Esas ideas te las mete esa idiota del futuro, se le olvidó esto que siento por el dolor de perderte. Pero debo de velar por Hotaru y esas actitudes reflejan que ella no recuerda quien es Kaioh Michiru.
—Dice que haga lo que haga, no podré cambiar el futuro en dónde desaparezco.
—Entonces yo encontraré la forma de traerte de vuelta y por eso necesito que me ayudes a ser fuerte y no esa perdedora— se acercó para poder acariciar su mejilla.
—No te merezco Michiru.
—Nos merecemos, este amor lo merecemos ambas. ¿Qué es lo que te perturba?
—Kenji está en problemas.
—¿Cómo?
—Creo que Kunzite le hará algo, pero no sé qué.
—¿Cuándo?
—El día del viaje.
—¿Y si nos vamos de paseo a China con ellos? Dejemos que los empleados de "Regala una sonrisa" se vayan al viaje de la empresa, pero nosotros nos iremos de vacaciones a China. Si cambiamos eso, si estamos cerca de Kenji, él no se podrá acercar y menos en el aeropuerto. Que los Tsukino se queden en la casa la noche antes de irnos, es más, adelantemos el viaje de la empresa y el de China.
—Podría funcionar.
—Hablemos con Seiya de eso, no hay que preocupar a Usagi.
—De acuerdo.
—¿Ves como podemos solucionar las cosas si hablamos entre nosotras? Deja de escuchar a esa idiota — Michiru se paró de puntas para poder darle un beso a Haruka en los labios, cabeza dura, no entendía.
—Tus besos son los mejores.
—Haruka, estos son los momentos que valen la pena, no las tonterías que ella te diga. Vamos por la cena— le dio la mano y Haruka la tomó decidida a no ser la rata que se baja del barco.
Continuará…
Chicos buenos días, en realidad yo recibí el escrito el jueves en la noche para ustedes, pero bueno ya saben que yo prometí estar aquí a pesar de la distancia. Muchas gracias por estar con nosotros a pesar de la larga espera y la realidad es que yo ya quiero responder sus hermosos comentarios, así que… Vamos.
Roshell101216 san: Nosotros estamos más felices de saber que no se fueron jejeje, muchas gracias por tus palabras.
Mamoru es un maldito, yo sigo esperando a que el desgraciado se muera, yo no veo redención en este sujeto y seguramente es el que le mete inquietudes a la Michiru del futuro o como dice su versión presente, es el dolor quien le hace decir esas cosas. Todo en este momento está enredado y por culpa del #Sorete ese (recordando a CoOkie, creo que ella le puso así jejeje). Esperemos que todo cambie en favor de las chicas.
Sabes lo mucho que te estimamos y saludos desde una galaxia muy, muy lejana.
Setsuna M: Alegría es tenerlos de vuelta, ustedes son los que hacen la historia y bueno, gracias por todo.
Muchas gracias por seguir al pendiente de la historia y como siempre espero que se encuentren bien. Abrazos de vuelta.
Kyoky chan: La más chiquita de nuestras lectoras (que sepamos) y nosotros estamos más felices de tenerlos de vuelta. Si ustedes nos extrañaron, nosotros las extrañamos el triple.
Haruka creo que ya estaba cayendo en la desesperación cuando la Michiru del futuro volvió a decirle que se fuera, pero Seiya y Usagi son buenos amigos por no dejar sola a Michiru. Ni hablar de nuestra sailor de las profundidades marinas, ella diciéndole a Haruka que sea fuerte y encontrando una salida al problema, la cosa es… ¿Funcionará?
Esperamos que te encuentres bien Kyoky chan y sigue siendo una persona llena de luz como hasta hoy. Abrazos.
Renato: Muchas gracias por animarte a leer la historia y sobre todo comentar, esperamos que sea el primero de muchos. Mamoru es mi personaje favorito en esta historia (ellas me van a matar cuando lean esto) y es por lo que dices es un gran manipulador y la próxima semana comenzaremos a saber dónde está Haruka. Saludos y nos leemos pronto.
Ely Lopez chan: Yo fui quien cerro hoy, es una alegría responder de nuevo. A pesar de que como dices nuestros días no han sido los mejores, Karu kun decidió retomar porque ustedes y sus comentarios nos dieron la fuerza y como siempre ha dicho el autor, nunca le ha gustado dejar las cosas inconclusas. Es por ustedes y por nosotros que reconectarnos a la vida es lo que nos hace seguir adelante en los momentos difíciles.
Sobre la historia así es… ese hombre es un maldito y yo sí lo odio, pero es cierto que debe de vivir para que la historia no se termine, pero todos odiamos a #DonPopo, así que ya se acerca el momento en que Kunzite haga de las suyas con Kenji u otra persona. Puede que adelanten ese momento que quieren evitar, es decir la desaparición de Haruka y por eso la Michiru del futuro quiera que se separen, para no perderla porque seguro su padre #Sorete le ha hecho más daño del que pensamos.
:o me he quedado impactada de que lo recordases, es cierto, mi cumpleaños es el próximo sábado. 29 años, ya estoy viejita, pero bueno, te agradezco por la felicitación y yo te dejo besos y abrazos. Muchas gracias, por eso les digo que son un gran motor para nosotros.
—Antes de despedirnos, quiero compartirles que, al actualizar de mi aplicación, el mail tarda en llegar, pero recuerden que todos los viernes como es nuestra costumbre actualizaremos. Según yo, nos faltan nueve capítulos para el final y eso me entusiasma, porque al fin podré escribir los borradores para la historia de Pablo (la que me pidió escribir) y se la debo. Puede que tarde en subir la historia, que ya como adelanto puedo decirles que se llama "Flores del infierno" (Pablo ya dio luz verde a ese título). Luego de escribir los borradores de los capítulos, comenzare con la historia en sí, como les comenté, voy a tardar en subirla, porque quiero que sea perfecta pues es una petición de Pablito y no debo defraudarlos.
—No se olviden de dar click en su mail para que suene tolón tolón cada vez que actualizamos. Saludos a todos los lectores, incluidos los ninjas y recuerden cuidarse mucho
—Gracias a todos ¿nosotros donde nos leemos Tori?
—En fanfic, またね!
