-Voy a declararme- sentenció con las mejillas encendidas bajando la mirada.

Kyouka parpadeó confundida. Deseando que lo repitiese.

-aunque tenga solo una infima posibilidad, no cederé- sonrió dolorosamente hacia la oji azul buscando complicidad y contención amistosa. Pero Izumi seguía pasmada.

Era probable que Atsushi acabe rechazando a Lucy por fidelidad a la relación que ella le impuso. Cuan desolada podía sentirse por cosas que no era capaz de palpar con sus manos aun.

Aunque hacia solo unas semanas que había estrechado una amistad con la pelirroja, no deseaba disgustarla. "Ahora sé cómo se sintió él..." Que egoísta podía llegar a ser a veces.

Después de forzarse a darle ánimos a Lucy, se retiró con el corazón apesadumbrado.

Desconocía los sentimientos del hombre tigre, pero no deseaba que su egoísmo fuese el causante de un dolor a su nueva amiga.

El recuerdo de aquel beso le provocó un mal sabor, se sintió terrible por ocultarselo.

Pero faltando un solo día para el domingo, y dado que astsushi no volvió hacer mención de aquello, a estas alturas resultaba absurdo decírselo.

así pasó un inquieto sábado escapando a toda costa del grisáceo.

-me estás evitando Kyouka-chan?- indagó Atsushi emergiendo de la puerta del armario con su pijama azul.

Aunque la joven estaba nerviosa y sorprendida por su repentina aparición se forzó a articular un franco y sincero "si".

-hice algo malo?- mientras lo decía se rascaba con nerviosismo la mejilla con el índice.

Kyouka Solo fue capaz de negar con la cabeza sin despegar la mirada de sus rodillas.

-¿Porque no me miras?- no se había dado cuenta que Atsushi se acercó, y sin previo aviso levantaba su rostro delicadamente, forzandola a verlo a la cara.

Está escena solo duró unos segundos, porque ambos concientes de sí mismos acabaron retrocediendo espantados por la cercanía del otro.

No podía soportarlo. Mientras más tardase más dolería. Solo tendría que cortar la relación, la cita no era más que una extravagancia innecesaria, un último capricho para si misma.

-Atsuhi yo...- no pudo decir mucho más porque el rostro del muchacho empezó a teñirse de rosado y se sobresaltó al verlo sonreírle.

-no me río de tí- excusó al instante nakajima rascándose la mejilla con el indice- es que has dicho mi nombre por primera vez.

Kyouka se cubrió la boca al instante con ambas manos. Lo había hecho.

-¿podrias hacerlo otra vez?- no tardó en arrepentirse de estas palabras, declarando que no era necesario si ella no quería.

-Atsushi! Atsushi Nakajima- exclamó finalmente la joven de cabellos negros interrumpiendolo.

Ambos bajaron la vista avergonzados pero el denso ambiente se vio interrumpido por la melodía del teléfono que comenzó a vibrar.

Al atender se escuchó la imponente voz de Kunikida al otro lado de la línea.


-vamos no seas takaño kunikida-kun!- reclamó Dazai de buen humor.

-nose porque debo participar en estas estupideces tuyas...-refunfuño anotando de mala gana en una paqueña tira de papel. El premio era demasiado tentador para que su orgullo lo admitiera.

Dado que la agencia se encontraba inusitadamente desocupada este día, y que gran parte de los empleados carecía de una pareja para celebrar San Valentín no vieron mayor entrenimiento que unirse a la apuesta.

¿Quiénes sería el primero en declararse este 14 de Febrero?

Y así todos los participantes plegaron los papeles con sus respuestas. Inclusive Rampo se unió ante la idea de conseguir una dotación considerable de golosinas con su victoria.