Ni Sailor Moon o sus personajes me pertenecen, todo es obra de Naoko Takeuchi. La historia es mero entretenimiento para quien la lee y la escribe.
Se recomienda discreción en este capítulo, pues contiene temas de violencia que pueden ser demasiado para el lector. Debo aclarar que no comulgo con ningún tipo de violencia o discriminación.
XLVII.
Chasqueó su lengua, parecía estar molesto por lo que acababa de escuchar y no podía creer que le hubieran visto la cara de idiota. Mucho menos un muchacho que andaba en pañales si de negocios hablaba, su mandíbula comenzó a tensarse porque se sentía humillado. Maldita la hora en la que se dejó seducir por las palabras de Tamori Kunzite y hoy estaba hablando con otro viejo lobo de mar, su gran camarada Kenji.
El padre de Usagi pudo darse cuenta de que Kakeru comenzaba a tronar sus dedos de manera frenética, seguramente deseaba moler a golpes al director Tamori. Se sentía un poco mal al darse cuenta de que su amigo se sentía el más tonto del mundo, pero la realidad era que él debía de salvar el honor de la empresa de Haruka. A la de cabellos cenizos le había costado mucho fundar semejante imperio y no era justo que por culpa de un imbécil avaro ella lo perdiera todo.
La pregunta ahora era una, ¿cómo podría reconfortar a Kakeru? El patriarca de los Tsukino tenía un dolor en el pecho. Era como una advertencia de que hubiera hecho algo mal, pero no sabía qué. Sus ojos se posaron en la mesa para buscar la botella de cerveza y servirle un poco más a su amigo, estaba seguro de que otro trago lo tranquilizaría mientras que él buscaría algún consejo que lo ayudara a bajar el enojo de Kakeru.
—Gracias— dijo el rubio.
—Bebe, sé que te acabo de dar una noticia terrible, pero no podría dejar que te jugaran chueco.
—También lo haces por tu hijo adoptivo.
—Es cierto, Haruka es un muchacho que ha venido desde abajo para poder tener un negocio rentable y no dejaré que alguien quiera abusar de su confianza, él es…
—Un buen hombre, lo sé y está próximo a ser padre. No sería bueno que quedara en la quiebra por culpa de un desgraciado.
—Anda toma.
Kenji levantó el vaso de Kakeru para poder dárselo y que su amigo le diera un sorbo a la bebida embriagante. Cosa que el rubio no tardó en hacer, para pesar de Kenji, su amigo se tomó la cerveza de un sorbo y luego suspiró intentando ocultar la ira que se acumulaba en su interior.
¿Cómo pudo dejarse llevar por las palabras de una víbora? Bien decían que el diablo sabe seducir a las personas, porque él había sido atrapado por las promesas sin fundamento de ese imbécil. Lo recordaba comiendo con él con una gran confianza y diciendo que en menos de lo que esperaba ese negocio los haría ricos, en su caso más de lo que ya era.
Negaba repetidamente al ver los ojos grises de Kunzite, la sonrisa del muchacho al recibir el cheque. Lo peor había sido cuando ese imbécil le llamó por teléfono para decirle que había cobrado el cheque sin problemas.
—"Me alegro mucho, bueno, ahora hazme rico hijo."
Con todo el coraje que volvió a sentir dio un golpe para poder tirar toda la vajilla que estaba en la mesa, mientras que Kenji se hacía para atrás pues no quería que le tirasen una parrilla caliente. Meter su cuchara no había sido para nada oportuno y ahora esperaba que con esa reacción de su amigo pudiera sentirse más tranquilo. Lo único que le pesaba era que les cobrarían las cosas que habían roto o maltratado, cosa que notó Kakeru.
—Yo lo pago… Pero espero poder recuperar el dinero que ese maldito me robó, le voy a llamar, no puedo creer que un niño me viera la cara de estúpido. Es un desgraciado…
—Esperemos que te responda pronto.
—Veamos qué tan descarado es este desgraciado… Está sonando …
Su respiración se aceleraba mientras tenía el celular en la mano, la vena en su frente comenzaba a asomarse. Eso nunca era una buena señal en casa de los Tamori, mientras que la pobre Misaki se llevaba el dedo pulgar a la boca para morder como loca su uña. Así de estresada se sentía cada que su esposo miraba el celular como un loco y todo por culpa de lo que sus amigas habían ido a charlar con ella.
—¡Chicas, no saben como me alegro de verlas! — dijo al verlas.
—Nosotras también, pero debemos disculparnos contigo por las razones que nos hacen venir a visitarte.
Misaki miró a Makoto con un poco de extrañeza, la realidad es que aquella chica de cabellos castaños no era muy linda con ella, así que realmente ocurría algo si sentía la necesidad de disculparse. Luego puso los ojos en Minako que le dio una pequeña sonrisa incómoda, cosa muy rara en ella, definitivamente algo no estaba bien con ese par.
La esposa de Kunzite simplemente saltó para abrazar a sus amigas y el recibimiento de ese par fue cálido. No significaba que ella jamás las abrazara, pero siempre supo que aquellas dos no la querían mucho porque casi todo el tiempo la alejaban lo más rápido posible, en especial Minako. ¿Sentían lástima por ella? No lo sabía bien, pero si lo sentían, significaba que habían descubierto lo que pasaba en su casa y esa no era una gran señal porque donde le reclamaran a Kunzite, seguramente la meterían en problemas. Ni Makoto o Minako se podrían quedar con ella tanto tiempo como para rescatarla de ese enfermo, porque ella lo sabía. Su esposo que navegaba con bandera de buena persona era el ser más perverso de todos.
—Pasen— dijo de manera cordial —¿Entonces qué las trae por aquí?
—Esperamos que no te molestes, pero vinimos por Michiru— dijo Minako.
—¿Qué tiene mochi? — respondió algo molesta.
—Creemos que está perdiendo la razón.
—¿No se habían dado cuenta? — manifestó burlona.
Minako se llevó una de las manos a la cabeza como pidiendo que los dioses le dieran la fuerza para no pelearse con ella. Pero la preocupación en los ojos verdes de Makoto hizo que Misaki se tomara un poco en serio esas palabras.
—¿Qué le pasa a mochi?
La chica de moño rojo dejó de sobar su sien al notar la preocupación en las palabras de Misaki, levantó una ceja en forma de confusión ante la rara manera en que actuaba su amiga. Incluso Makoto se quedó muda ante la reacción de Misaki, eso le hizo darse cuanta de que su plan de hablar con la eterna rival de Michiru no era una mala idea. Así que podría ser honesta y hablar sin preocupaciones de que Tamori se burlase de Kaioh.
—Su padre ha regresado.
—¿El señor Mamoru regresó?
—¿Lo conoces? — dijo Minako sorprendida.
—La verdad es que nunca lo conocí, de hecho, nunca vi una foto del padre de mochi, sin embargo, Michiru siempre me contaba de su padre y su último recuerdo con él. Ella recordaba su pantalón gris, ella colgada de la pierna rogándole a su padre que se quedara y que no la dejara sola. Mochi siempre estuvo triste al saber que su padre no la amaba lo suficiente, siempre que me hablaba de él, ella lloraba como loca, lo revivía una y otra vez. Recuerdo que me decía que me envidiaba porque mi padre me amaba demasiado, pero yo le decía que él era demasiado estricto, mientras que su mamá era muy tranquila y yo la envidiaba por eso. La realidad es que mi padre solamente llegaba del trabajo para revisar mi tarea, gritarme si no la había hecho bien e irse a dormir. Mi madre estaba en la casa, pero no conmigo, la señora Esmeralda estaba en casa, jugaba con Michiru a pesar de que fueran pocas las veces que se dignara a trabajar. Creo que era por estar al lado de Michiru y luego fue que salió la propuesta de la novela y Mochi quedó… Dejó de ir a la primaria porque comenzó a llevar clases particulares, eso me hizo molestarme más con ella, no solamente se había quedado con mi papel, sino que se negaba a ser mi amiga cuando prometió que las cosas no cambiarían.
Minako y Makoto se veían algo confundidas porque era la primera vez que Misaki hablada de lo que le molestaba de Michiru. Es más, ya sabían o suponían que la chica se había molestado con la de cabellos turquesas por el tema de la novela, pero las cosas eran más profundas que eso y hoy se enteraban de que era porque Michiru había dejado de ir a la escuela. Pero la fotógrafa no era la responsable de dejar de ir a la escuela, porque eso seguramente lo habían arreglado los de la televisora pues Michiru era una estrella de su telenovela y no podían dejar que fuera acosada por los niños, padres y paparazzi.
—A nosotras nunca nos habló de la manera en que su padre se fue— dijo un poco sentida Makoto.
—¿Cómo saben que ese hombre regresó?
—La misma Michiru nos contó— respondió Minako.
—Debe de ser muy duro para ella, pero no creo que por ese motivo esté perdiendo la razón. Quizá esté dolida, decir que pierde la razón es demasiado, incluso para ustedes.
—Es aquí donde entras tú— dijo Makoto.
—¿Yo?
—Lo que pasa es que Michiru nos fue a ver y estaba histérica, comenzó a llorar y a decir que estaba en peligro. Nosotras nos asustamos al principio y luego nos dimos cuenta de que lo que decía no tenía sentido, hasta que dijo que su padre regresó.
—No entiendo nada Minako.
—Lo que te vamos a comentar es demasiado… Complicado— dijo Makoto llevando sus dedos al puente de su nariz —. Y esperamos que lo tomes de la mejor manera Misaki y no como un ataque de Michiru.
—De acuerdo. ¿Por qué está en peligro?
—Nosotras creemos que el estrés de saber que su padre regresó ha hecho que vea enemigos donde no los hay. Es decir, todo el rencor o dolor que le tiene a su padre lo está proyectando en otra persona— Minako no tenía tantos pelos en la lengua.
—¿En mí? — dijo Misaki.
—No— Makoto movió sus manos.
—¿Entonces?
—Piensa que Kunzite le hará algo, de hecho, dice que le hará daño a Haruka o algo por el estilo. Está muy angustiada con ese tema, porque realmente imagina que tu esposo hará algo que pondrá en peligro a su familia. Como dijimos, esperamos que no te molestes, pero dice que tú también puedes estar en peligro y…
Misaki dejó de escuchar las palabras de Minako, su alma se fue al suelo al escuchar que su amiga había notado que su esposo era un loco que la lastimaba y que planeaba algo contra Haruka. Al principio pensó que simplemente le robaría al esposo de Mochi, pero no descartaba que estuviera pensando en lastimar al chico de cabellos cenizos. Su mente se paralizó al recordar que su esposo hablaba mucho con un señor sobre lastimar a Haruka, ¿cómo podría detener a ese monstruo de seguir con su plan? ¿Cómo podría decirles a sus amigas que lo que decía Michiru no eran locuras? Y su atención regresó a Makoto cuando ella dijo…
—Lo más raro de todo esto es que dice que Haruka viaja en el tiempo, por eso saben que Kunzite le hará daño a otra persona en algunos días. Te ruego que no le llames a Michiru para reclamarle, porque es obvio que está mal, pero lo que sí te pido es que la entiendas y puedas hablar con tu esposo porque el mismo Haruka también está preocupado por Kunzite. Después de todo es uno de sus trabajadores más importantes y si Michiru sigue con estas cosas lo podrá meter en un gran problema. Es por lo que me pidió que yo viniera a hablar contigo, para que le comentes a Kunzite, pero no para pelear con Haruka, sino para que comprendan que la salud mental de Michiru está delicada por el tema de su padre. Además, ella está embarazada y es un riesgo para el bebé ¿entiendes?
—Dios mío…
Se llevó la mano derecha a la boca y no por lo que acababa de escuchar sobre Haruka y los supuestos viajes en el tiempo. Sino porque en el marco de la puerta que separaba la sala de la entrada estaba parado Kunzite, que tenía un semblante serio y lleno de maldad. Misaki dedujo que el tipo llevaba mucho tiempo allí porque luego de que Makoto hablara sobre los viajes en el tiempo sus ojos se abrieron cual grandes se podían hacer sus parpados. Una sonrisa maquiavélica comenzó a resplandecer y el miedo comenzó a embargar el corazón de Misaki.
Kunzite notó que ella tenía la intensión de querer cambiar el tema, pero el negó levemente para hacerle saber que, si intentaba hacerlo, le iría peor que el mes pasado. Misaki no deseaba que le dieran otra paliza, su cuerpo comenzaba a cansarse de las salvajadas a las que era sometido y por el miedo que nubla la razón de las personas, mientras mata la autoestima hicieron que obedeciera al hombre.
—Lo peor es que sus fantasías están vinculando a otras personas como a Seiya, Setsuna y Usagi. Michiru nos comenta que Setsuna también viaja en el tiempo, mientras que Seiya y Usagi saben de ese "don" de Haruka. Hace un par de días volvimos a platicar con ella y nos comentó que su padre también viaja en el tiempo, él es quien le volvió a comentar que Kunzite le hará daño a alguien, ella piensa que es a Usagi.
—¿Usagi? — preguntó porque ninguno conocía a una tal Usagi, mientras miraba de nuevo a Minako.
—Tsukino Usagi, la amiga de Haruka. Creo que también dijo algo de unos terrenos y por eso piensa que Kunzite le hará daño. Según dice, Haruka fue al futuro y sabe que esos terrenos no valen nada, construir es una inversión tonta, por lo que no ha querido que el proyecto de tu esposo se desarrolle.
—Y por lo que te comentó Makoto, ella dijo que Usagi y su padre saben que el terreno es malo. Ellos fueron a revisarlo, pero el padre de Michiru le pidió que le dijera que estaba bien, para que Kunzite no perdiera el dinero y dejara de perseguir a su hija y yerno.
—¿Los terrenos no valen nada?
—Según Michiru, pero ya te dije que está mal— continuaba Mako.
—Los terrenos…
Misaki se quedó muda porque el día anterior Kunzite había cobrado un cheque para el supuesto desarrollo que planeaba hacer. Ahora entendía la razón del porqué el hombre con el que hablaba le llamaba la atención, en especial los ojos. Ese hombre era el padre de Michiru y había estado allí en su casa, viendo el maltrato al que Kunzite la sometía y no hizo nada para defenderla. Si Kunzite era un monstruo, entonces ¿qué era el señor Chiba? Y recordó que él le había comentado a su esposo que no deseaba que metiera a otra persona a sus negocios o se hiciera peticiones al nombre de Ouroboros.
Levantó la mirada para ver a su esposo, el movió afirmativamente la cabeza… El hombre había descubierto que cobró un cheque e hizo la petición en nombre del negocio de Tenoh. Ahora entendía la razón de su sonrisa, él mismo estaba rabioso al darse cuenta de que su némesis tenía éxito en los negocios por sus poderes y no porque fuera "listo." Pero lo que más molestaba a Kunzite era que el padre de Michiru lo había hecho perder tanto tiempo y ahora estaba en un problema. ¿Se desquitaría con la amiga de Tenoh para lastimarlo? O podría ser que…
Sus piernas comenzaron a sentirse pesadas, recordó a Kunzite decir que se había encontrado con el ingeniero civil que era un conocido de Tenoh.
—"El viejo no se creyó que las cosas están bien. Seguramente le dirá a Tenoh que haré mi proyecto fuera de su empresa, ese maldito me va a arruinar, debo de detenerlo. Acabo de cobrar el dinero Misaki, esto nos hará ricos y pronto le quitaré la empresa al imbécil de Tenoh, yo seré el presidente ¿entiendes? Nadie me debe de quitar ese sueño, nadie lo va a frustrar, ni ese viejo o lo perderé todo."
No, Kunzite no iría detrás de Usagi, menos al saber que ella estaba de viaje con Haruka, porque eso también lo estaban diciendo las chicas. Iría detrás del padre de la amiga de Tenoh y ya estaba pensando en cómo callarlo.
—Buenas noches— gritó Kunzite que se había regresado a la entrada para hacerles creer a las chicas que no había escuchado nada —. Mi amor, ¿cómo te fue el día de hoy? Oh… Que grosero, no me di cuenta de que tienes visitas — dijo al llegar.
—Señor Tamori— saludaron Minako y Makoto.
—Es un gusto verlas.
—Lo mismo decimos.
—¿Cómo les va?
—Bien— respondieron.
—¿Y a usted? — dijo Makoto.
—Mi día iba mal, un amigo acaba de decirme que no quiere invertir en la idea que estamos desarrollando en Ouroboros. Me sentiría mal si le digo al presidente Tenoh que acabo de perder a un amigo de su socia, la señorita Meioh y bueno, estaba un poco molesto. Pero al ver a las amigas de mi esposa aquí, me sentí mejor, porque podrán ayudarme a comentarle a la señora Tenoh y que su esposo no se moleste con mi incompetencia.
—Claro, hablaremos con ella— mencionó Makoto.
—Gracias señorita Kino.
Minako lo observó unos segundos, Misaki se dio cuenta de que entrecerró sus ojos, unos segundos. Muestra de que Aino no se estaba comiendo las palabras de su esposo, al menos no de la forma en la que lo hacía Kino.
—Creo que es momento de retirarnos— dijo la de moño rojo.
—¿No quieren quedarse a cenar? — las invitó Kunzite.
—No queremos ser groseras, pero ya es tarde y momento de retirarnos. Vamos Mako.
—De acuerdo, las acompaño a la salida… — no tardó mucho en regresar y mirarla — ¿No sabías que lo Tenoh desconfían de mí?
—Te juro que no sabía nada Kunzite.
—¿Cómo rayos no conocías al padre de esa zorra alcohólica? — gritó.
—Porque no tiene fotos de él.
—¡Eres una basura, no sirves para coger, cocinar o algo de lo que significa ser una mujer! ¡No puedes darme un hijo porque eres una basura, no vales nada y ahora descubro que no haces lo que te pedí y eso es acercarte a la zorra de tu amiga!
—Lo siento.
—No, todavía no lo sientes perra idiota — le soltó una patada en el rostro.
Un grito de ira la regresó a la realidad y es que Kunzite estaba tirando todo lo que se le cruzara en el camino, cosa que significaba que el tipo al que le pidió dinero lo buscaba.
—Ese viejo idiota le dijo que no es por parte de Ouroboros, no deja de llamarme y enviar mensajes para que le regrese el dinero. Debemos irnos, querías ir a Hawái ¿no?
—Kunzite, ellos nos van a encontrar.
—¿Qué no entiendes lo que te pregunté? — la tomó del cabello.
—Alto, me lastimas, el doctor dijo que no debo de moverme fuertemente por la fractura de la nariz.
—¿Y ese es mi problema? Si te hago una pregunta, debes de responderla— le dio un puñetazo cerca del pómulo.
—Es que no quiero ser una fugitiva.
—Eres mi maldita esposa y vas a dónde yo vaya— agota le dio una cachetada —. Haces todo lo que yo diga idiota, tú no eres nada, no vales nada sin mí o si yo no lo digo.
—Por favor para.
—Todo — otro golpe —. Por culpa— otro más —. De ese viejo idiota… Me las pagará, me las pagará— seguía golpeando a su esposa —. Maldición, tendremos que esperar un poco, creo que esta vez te di un poco fuerte.
Dijo al notar que ella ya no suplicaba porque estaba desmayada por la golpiza, el suelo de la casa estaba lleno de sangre y la cara de su mujer estaba irreconocible. Sus nudillos estaban cubiertos de sangre, en parte por la de Misaki, en parte por la suya.
—Mujer estúpida, yo quería irme mañana, pero siempre me haces enojar y debemos de esperar a que al menos se te baje la hinchazón de la cara. Los moretones se pueden cubrir con maquillaje… Idiota — le soltó una patada al estómago.
Siete meses en el futuro.
Suspiró mientras se llevaba una mano a la frente, sus pies le dolían, estaban más inflamadas de lo que podría llegar a pensar. La verdad es que los cambios físicos no le molestaban, lo que ya no toleraba era tener los pies de elefante, pero valía la pena, por la bebé todo valía la pena. Miró a su izquierda, pudo ver la foto del viaje que había hecho con Haruka unos meses antes, la rubia levantaba a un pescado de la cola, mientras que Michiru levantaba la caña de pescar.
Sonrió con pesar, recordar al amor de su vida en esa situación le generaba un enorme remordimiento. ¿Por qué no la pudo salvar? Deseaba que Haruka le hiciera caso y la abandonara, no quería esa foto o los recuerdos de una vida sin ella. Porque claro que era feliz al lado de aquella mujer de ojos esmeraldas, pero en este momento dichos recuerdos la llenaban de un dolor indescriptible.
Llevó su mano derecha a su vientre abultado, ¿y sí Haruka realmente le hacía caso? Eso significaba perder a su bebé. ¿Realmente deseaba que su niña no naciera? No del todo, pero lo mejor sería que naciera con los padres que realmente le correspondían, porque ella en este momento era un gran caos.
—No es que no te ame Hotaru, eres la luz de mi vida, sin embargo… Odio la idea de pensar que vas a crecer sin Haruka. Le dices papá, al menos eso es lo que recuerdo, yo sé que es crecer sin uno y no quiero que tu lo hagas. Creo que tu papá Haruka debería de cambiar las cosas para que seas feliz ¿no?
Estiró su mano izquierda para tomar la foto de las vacaciones, estaba segura de que en alguno de los tiempos que se vivían, de esos posibles, estaban juntas en aquella casa que Makoto había rentado cuando pensó que ella estaba perdiendo la cordura. Pensaba en Haruka y Hotaru, no le gustaba la idea de renunciar a su familia, pero todo sería mucho mejor si ella se atreviera a renunciar a su compañía. A la hermosa familia que habían formado.
—Después de todo es mejor que me dejes, que cambies las cosas. Lo mejor sería que regreses al pasado y te digas que no te irá bien conmigo porque mi padre tiene la culpa de que cosas malas te sucedan. Que yo no me perdono el existir porque si no fuera por mí, tú no te encontrarías desaparecida en este momento. Vivo con la angustia de que un día no te vuelva a ver, ni siquiera a tus versiones pasadas, porque eso quiere decir que la tú de mi presente ya no vive. ¿Dónde estás? Sin mí… Hotaru y tú estarían felices con Setsuna… Odio a mi padre por someterme a esto, porque no pensó en lo que sentiría cuando tú no estuvieras más y todo porque te amo, eres lo mejor que me pasó. Lo mejor es renunciar a ti Haruka… Espero que ya estés terminando conmigo.
Colocó la fotografía en el mismo lugar que antes, después regresó su mirada a la pantalla de su computadora. Estaba terminando de retocar unas fotografías que Usagi le había pedido, ella llevaba las riendas de la fundación desde que su padre había fallecido y Seiya le ayudaba con Ouroboros. Pero eso no significaba que ella se desentendiera del trabajo que tenía en "Regala una sonrisa."
Mientras más se internaba entre las imágenes de personas y edificios, más rápido se pasaba el tiempo. Algo debía de ayudarla a dejar de pensar en su esposa desaparecida, ¿por qué ella debía de pagar el karma de su padre? Mientras que él decía que estaba buscando a su nuera por todos los tiempos posibles, al menos a la Haruka del presente.
—No sé que cree que pasará si la encuentra, porque no es tan fácil perdonar cada uno de sus errores.
Hizo una mueca llena de desaprobación, no deseaba seguir hablando de su padre, era una pérdida de tiempo. Seguía con las fotografías, desechaba las que no creía que fueran buenas para que uno pudiera notar el lema de la fundación o que parecieran como que deseaban vender la idea de "personas nobles". Ese lugar realmente estaba hecho para ayudar a los menos afortunados, no para que los ricos se hicieran pasar por personas buenas, esa nunca fue la idea de sus suegros o del señor Kenji.
—Incluso él tuvo que pagar por ti.
Se dijo, mientras hacía una carpeta para que Usagi pudiera ver las mejores fotografías que saldrían en la página de la fundación. Le dio algo de hambre y notó que eran las 9:30 de la noche, debía de prepararse algo para cenar, decidió comer una tostada francesa y un café. Minutos que pasaron lentamente, porque Haruka o su fantasma regresaron de nuevo a la casa. Ella hacía las mejores tostadas francesas que hubiera probado y hoy en día, estaba lejos de volver a verla con un mandil en la cocina.
Una lágrima comenzó a recorrer su mejilla, la soledad en esa casa era abrumadora, salvo la aspiradora que tenía. Parecía un perro que siempre la seguía, desde que la descubrió en las cosas que Haruka tenía del futuro, Michiru la usó siempre.
—Michiru, deja de romper papel para que la aspiradora la devore.
—Es su premio.
—¿Premio?
—Quieta— se recordó decir y levantar su mano como si la espiradora tuviese ojos —. Me obedece y por eso se merece una recompensa.
—Pero no de esa clase amor— reía la de cabellos cenizos.
—Le gusta y es muy linda… Ve… Sígueme.
—Michi te sigue porque…
—No te atrevas a quitarle la magia a nuestra mascota eléctrica.
Debía terminar su trabajo y enviarlo a Usagi, así que dejó de lado lo sentimental y llevó tanto la tostada francesa y un té al escritorio en donde trabajaba. Al sentarse y dar la primera mordida a su tostada, escuchó que le había llegado un mail.
—¿Qué es esto? — dijo tomando su taza.
Levantó una ceja al darse cuenta de que el remitente del correo electrónico era ella, no se recordaba enviando correos a ella misma. Pero no había duda de que era Michiru se había escrito el mail, extraño, sí lo era, pero deseaba saber el contenido del mensaje pues decía que era urgente.
"A quien corresponda.
Espero que este mensaje esté llegando a la persona correcta, en el tiempo correcto y en día correcto. Soy yo, es decir tú, pero tú del pasado… Soy yo Michiru, la que tiene pocos meses de embarazo y que esta semana salió de viaje con el agente inmobiliario, Seiya y Usagi…"
—¿Qué rayos hace esta loca?
"El día de hoy salimos a pescar a la costa, sé que no fue nuestra mejor idea porque todos estábamos sumamente aburridos. Haruka literalmente se quedó dormida con la caña en las manos. ¿Lo puedes creer? Estaba demasiado molesta que iba a quitarle el banco en el que se encontraba sentada para que la muy tonta se cayera. ¿Cómo se podía quedar dormida en medio de mi plan? Sé que no es tan divertido, pero siempre quise pescar y esa tarada estaba dormida, coloqué mi caña en la arena para que la tensión fuera constante porque no deseaba dejar escapar a mi pez. Me estaba acercando a Haruka para llevar a cabo mi plan, pero la vi durmiendo en paz ¿hace cuanto no la veíamos dormir así? ¿Lo recuerdas? Ni yo recuerdo haberla visto dormir así desde que se enteró de que desaparecería, no nos quiere dejar y aunque ella no quiera decirnos, ambas sabemos que se desvelaba buscando respuestas. Las cuales no aparecen, al menos no de manera completa, es a cuenta gota."
—Haruka— se llevó una mano al rostro al recordar ese día.
"Ella siempre intenta mostrarse calmada para mí, pero honestamente se muere del miedo de dejarnos. ¿No crees que es algo feo que la dejemos cargar con tanto? No desea preocuparnos y en esa lucha, nosotras caemos rendidas a la cama."
—Lo sé… Lo sé.
"¿Crees que es justo que nosotras no le ayudemos? Mi esposa se está matando para estar a mi lado, sé que es terca en muchas cosas, pero al menos sé que lo intenta. Entonces, si ella lucha todos los días y a todas horas, ¿por qué tú le haces las cosas más difíciles? Le pides que me deje, le dices que es lo mejor y ella por momentos piensa que lo mejor para mí es que desaparezca de mi vida. Estoy segura de que tú ya sabes que mi miedo más grande es no estar con ella, la cosa es que tú ya vives en esa pesadilla. Pero quieres que yo sufra desde antes ¿eso es ser una buena compañera de vida? Espero que recuerdes que nosotras prometimos que estaríamos en las buenas y las malas a su lado, sobre todo las malas.
Este es el peor momento en nuestras vidas, porque todos estamos peleando por rescatar al señor Kenji y hacer que Haruka se quede con nosotras. Dime, ¿por qué piensas que tus peticiones ayudan en algo? Solamente empeoras todo y la que debe de vivir con todo el estrés que le produces a mi esposa soy yo. Mientras que tú te haces la mártir en tu tiempo, antes de que quieras decir que no te haces la mártir, deja que te diga esto. Lo eres, porque no eres la única que está sufriendo, pues si no logramos salvar al señor Kenji, la familia Tsukino también está lastimada.
Ni hablemos de la desaparición de Haruka, ¿cómo crees que se sienten Seiya, Usagi, Setsuna y todos sus amigos? Si te soy honesta, no seremos las únicas que sufrimos o que sufriremos, porque todo lo que tú sientes, también lo siente Hotaru. Lastimas a mi pequeña y sabes, te estoy comenzando a odiar. Lo digo así porque tus peticiones tontas también lastiman a la bebé que traigo en el vientre… ¿Por qué eres una cobarde? ¿No te has puesto a pensar que puede ser que tus acciones sean las que nos llevan al fracaso?"
—Yo no quiero que sufras. Sé que ellos también están sufriendo, no soy una tonta… Lo que pasa es que yo no quiero que ella se pierda.
"Haruka no ha dejado de sonreír en este viaje, se nota que se está relajando porque pudimos solucionar tu metida de pata. No quiero que por tu culpa mi esposa deje de disfrutar estos momentos, porque se la pasa viviendo en el futuro. Lo mejor es que dejemos que ella disfrute de su presente y si te la encuentras te voy a exigir que dejes de preocuparla. Si no tienes nada bueno que decir, por favor, limítate a dar media vuelta y dejar de estresarla… Tenemos un plan, puede que estemos cambiando las cosas, para que tanto tú como yo podamos disfrutar de mi esposa.
¿Te puedo pedir que me dejes ser feliz con Haruka? Sé que es difícil que los recuerdos no duelan, sé que, si tengo que vivir lo mismo que tú, seguramente me sentiré débil. Pero nosotras no somos unas flores delicadas, nosotras podemos con todo… Por favor, no olvides eso, porque Haruka dice que esa virtud es la que más le gusta de mí y si es que Haruka regresa a tu lado, espero que no se dé cuenta lo dependiente que eres de ella. No quiero divorciarme de ella ¿entiendes?"
—Dios— sonrió.
"Prométeme que serás fuerte, Haruka nos necesita enteras ¿de acuerdo? Hagamos equipo, tú allá y yo aquí, ayudemos a Haruka en lo que podamos. Alterarla no sirve, simplemente hacemos que haga más tonterías. Salvemos a Haruka, quien sabe, quizá si tú te serenas podrás traerla de vuelta o encontrarla ¿no crees? Se fuerte Kaioh, no seamos como nuestro padre.
Es hora de irme, quiero pasear por la playa con Haruka pues la luna se ve hermosa."
—Ah, que loca estoy… Pero puede que tengas razón al decir que yo puedo ser la persona que la distraiga, había olvidado que me escribiría este mail… ¿Podrás no ser yo? De acuerdo, ayudemos a Haruka en mi tiempo y en el tuyo. Disfruta de tu paseo, será inolvidable. Y tú— fijo mirando la foto en la que aparecía junto a Haruka —. Más te vale encontrar la manera de no dejarme o regresar.
Continuará…
Chicos estamos de vuelta, sé que todos ustedes desean que la historia dure mucho, pero es tiempo de comenzar a encaminar las cosas al final. ¿Por qué? Bueno ya Pablo me dio el visto bueno a ciertas ideas que tengo para su historia y yo quiero comenzar a dar todo de mí para ella. Obvio sin descuidar esta historia, pero mientras llegamos al final, pasemos a sus comentarios.
UnbreakableWarrior: Qué agradable volver a leerte, es un gusto para mí que te gustaran esas partes del capítulo anterior. De verdad, lamento la tardanza en actualizar, pero ya estoy de vuelta y con ganas de seguir.
Saludos y nos leemos pronto.
Roshell101216 san: Seguramente que ya te estás cansando de que yo responda tus comentarios. Pero bueno, muchas gracias por las felicitaciones.
Sin palabras, me he quedado con la boca cerrada por tanta porquería de este par. Sobre todo el día de hoy ¿por qué? Bueno lo que se nos advirtió la semana pasada acaba de suceder. Makoto no lo hizo para lastimar a Haruka o a Michiru y estoy segura de que Misaki estaba a nada de decir la verdad sobre su marido.
Lamentablemente el desgraciado ha llegado a tiempo y sabemos que le acaba de meter una tunda a la pobre mujer. Kenji habló con el hombre con el que Kunzite haría negocios y bueno ¿las chicas podrán salvarlo? Hasta ahora sabemos que no lo han hecho, pero ¿será que la voluntad de Michiru del presente será más fuerte que la del futuro?
Por lo pronto saludos desde una galaxia muy, muy lejana.
Kyoky: Ja ja ja, Tori dirá que ya eres un adulto hecho y derecho. Era mejor que la dejaras pensando en que eres una bebé ja ja ja. Mentira, eso quiere decir que te ve como a una hermanita.
Haruka estaba en un conflicto por vivir más en el futuro. Pero Michiru fue la voz de la razón y en este momento las dos quieren pelear juntas o al menos saben que deben de apoyarse en todo.
Tus queridos Chiba y Kunzite seguirán dando dolores de cabeza. Pero lo único bueno de eso es que podré leerte la próxima semana. Saludos.
Renato san: Me tocó responder el día de hoy y espero que mi respuesta sea de tu agrado.
Yo también deseo que Haruka ya les ponga un alto. Todos odiamos a ese par de desgraciados, sin embargo nos toca esperar.
No importa que no te conectes tanto, lo importante es que leas la historia y comentes, eso nos llena de felicidad. Sobre todo al autor y bueno, espero leerte de nuevo, te dejo un saludo y un abrazo.
Ely Lopez: Nos dimos cuenta de inmediato, porque a pesar de que ella está lejos, lee los comentarios y en el momento que leímos el tuyo fue "wow, Tori chan es popular" ja ja ja. Muchas gracias por felicitarla, de verdad, nos subió el ánimo.
Hoy no les traje algo nuevo, simplemente las piezas del rompecabezas están embonando. Pero te aseguro que nos vamos a divertir mucho, porque el final... Todavía estoy pensando en qué hacer, tengo dos en mente y ya veré cual es mejor.
Es un gusto saludarte de nuevo.
—No se olviden de dar follow o fav a la historia para que su mail haga tolón tolón cada que actualizamos o subimos una nueva lectura.
—Muchas gracias por el apoyo a la historia, saludos a todos los lectores, incluidos los ninjas. ¿Nosotros donde nos leemos Tori?
—En fanfic, またね!
