LOVE SPELL

Nota: Cambio de planes, este prompt y el #5 tienen secuencia entre ellos, pero NO con los otros, para la Mankin Valentine's week 2021.

Advertencia de capítulo: AFAB!Lyserg (pronombres masculinos/él), lime? trans!Lyserg.


Día cuatro: noche de películas / lencería.


Hace cerca de unos seis meses en una zona alejada de la ciudad, habían instalado un auto-cinema. Y fue lo suficientemente novedoso durante los primeros meses para que estuviera siempre ocupado, pero en estas fechas la mayoría de la gente lo dejó de lado considerando que podías tener las mismas películas en la comodidad de tu casa conectado a internet.

Pero bueno, precisamente la magia de una cita así residía en rememorar otros tiempos.

—Por favor, Lyserg, no puedes ignorarme toda la noche.

Hao era completamente consciente de que sí podía, y lo estaba haciendo.

En la lona del frente se proyectaba la película de Beetlejuice, Adam y Barbs estaban en el ático y la luz de la maqueta comenzó a encenderse. Hao miró la lona unos minutos, a la gente pasar frente al auto con palomitas en las manos y el estacionamiento parcialmente vacío, ya casi no asistía la gente así que los espacios entre los autos eran grandes.

—Vamos Lys… yo quiero ver, no ha de estar nada mal.

El peliverde ni siquiera lo volteó a ver, completamente de espaldas a él en el asiento.

"Beetlejuice…"

Hao estiró el cuerpo hasta quedar a su lado, acariciándole el brazo izquierdo lentamente en busca de confort para el joven británico.

—Esto es divertido, sé que en el fondo te estás divirtiendo.

"Beetlejuice…"

Hao miró una vez más a la pantalla y luego al inglés. Con las ventanillas del auto subidas era imposible que alguien del exterior les viera, y eso solo hacía que la sonrisa del castaño se acrecentara. Se supone que todo en la cita debía salir perfecto, ¿por qué estaban demorando tanto entonces?

"Vamos Bárbara, dilo una vez más"

Y entonces Lyserg finalmente miró al frente.

—¡Beetlejuice!

Y la cara se le puso roja cuando se dio cuenta de que había caído.

—Sabía que esa era tu parte favorita de la película.

Lyserg por supuesto no quería saber cómo es que lo sabía, sospechaba que Watt confabulaba con el castaño para ponerlo en este tipo de situaciones.

Rápidamente volvió a cruzar los brazos y el rostro para no tener que ver al castaño. Hao rodó los ojos y buscando provocarle todavía más, se acercó a su cuello para respirarle cerca de la oreja y luego besarle detrás de esta. Lyserg se estremeció en su lugar y se recorrió completamente hasta topar con la puerta, mirándolo. Tenía las cejas crispadas y las mejillas enrojecidas y Hao lo encontraba adorable haciendo berrinches de esa manera, solía comportarse como niño y como adulto al mismo tiempo y no había manera en que se cansara de eso.

—Lyserg, perdiste la apuesta —le recordó, y el inglés rodó sus bonitos ojos verdes por lo obvio de la situación—, vamos, quítate el abrigo. ¿O acaso vas a echarte para atrás?

Por supuesto el castaño sabía de antemano lo mucho que le enfurecía que le dijeran a Lyserg que era un agachón, y aprovechándose de esa debilidad, lo vio mirarle y luego mirar la película antes de chasquear la lengua y empezar a desabotonarse el abrigo. A Hao la adrenalina le subió por el cuerpo como si fuera calor y se encontró a sí mismo comiéndoselo con la mirada.

Lyserg tenía puesto un conjunto de lencería roja, cuyas tiras eran delgadas y tenía transparencias en las copas y el centro del bikini. Podía ver la piel blanquísima como leche siendo manchada con los espirales rojizos que estaban bordados a la tela. El peliverde continuó con los brazos cruzados sobre el pecho sin mirarlo cuando el abrigo se colgó en la parte trasera del asiento. No hacía mucho frío esa noche, y menos en el interior del auto.

Hao se deleitó con las piernas rollizas enfundadas en las medias rojas de red, la carne se abultaba en el elástico de arriba y se partía por las tiras delgadas del liguero. Su dedo índice estiró una de las ligas y luego la dejó caer sobre la piel, escuchando el chasquido y sonriendo por el pequeño brinco del chico quien al final le dio un manotazo para que le dejara en paz.

—¿Ves? No era tan difícil, ven aquí —le increpó y sin vergüenza alguna se palmeó las piernas—, vamos, mi amor, no seas tímido.

Vio al británico cerrar los ojos unos segundos casi como meditara todo en su cabeza y luego lo vio deslizarse por el asiento. No era nada más que un gatito enfundado en rojo, la piel brillosa con los reflejos morados, verdes y negros de la película adquiría otras perspectivas. Gateando, Lyserg se había acercado a él y había rodeado la palanca hasta que terminó sentado sobre él en sus piernas.

Las manos de Hao recorrieron la cintura descubierta sin pudor alguno, lo tocaba con malicia y con goce, sintiendo entre sus dedos las texturas de la tela junto a las texturas de la piel. Escuchó los suspiros que salían contra su voluntad, acariciando las mejillas que se sentían calientes bajo las yemas de sus dedos.

—Hao…

—Shhh, no, no, gatito —le dijo el castaño con una sonrisa diabólica luego de tomarlo como si fuera la pluma más liviana del mundo y girarlo en brazos, dejándolo ver la película frente a ellos. Lyserg saltó en las piernas de Hao provocando un roce indecente en la escena donde Beetlejuice se abre la cara para asustar a Adam y Barbs—, sé que esta es tu película favorita, así que tienes que ngh… verla.

Obviamente Hao también estaba afectado por los roces contra su entrepierna.

Las piernas de Lyserg no dejaban de moverse en busca de una posición cómoda y sin importarle ni un poco si el resto los veía o no, Hao levantó un poco el volante, hizo el asiento hacia atrás y abrió sus piernas haciendo que Lyserg abriera las propias sin poder oponerse. Hao vio brilla la red de las medias y se relamió los labios, pasando una de sus manos con pericia sobre la piel abultada de los rombos. El inglés finalmente se sentó bien sobre él, recargando la espalda en su pecho, sintiendo la erección del japonés contra sus nalgas, infiernos, todo esto comenzaba a ser demasiado.

—Ya viene tu parte favorita, ¿no? —le susurró el castaño contra el oído acariciando el trozo de tela sobre su pecho, ignorando deliberadamente los pezones y los escalofríos que le provocaba. Repasaba los bordes como si nos los conociera y Lyserg se estremeció entre sus brazos—, cuando Lydia dice que ve fantasmas… y se ponen a bailar.

—Hao…

Lyserg se removió sobre él sin poder evitarlo, con Hao tomándole por los brazos para que los pusiera detrás de su espalda, reposando sobre el abdomen del castaño. Tenía un agarre fuerte, Hao era así: no dejaba lugar a oposición.

—Banana boat song… ¿no? —le preguntó agarrándole la mandíbula a espera de una respuesta, pero el inglés parecía perdido en la pantalla así que lo presionó para que hablara.

—Por favor…

La verdad era que ninguno de los dos estaba viendo realmente la película.

Lyserg ciertamente había encontrado una posición cómoda sobre el cuerpo contrario, y por la sensación del momento, la adrenalina de ser descubiertos y el peligro de ser expuestos y echados… Lyserg había terminado por moverse sobre el cuerpo de Hao. Había mantenido los labios entreabiertos y los ojos se le aguaban cada vez más rápido, su entrepierna ya estaba humedecida. Había urgencias que experimentaba solo estando con el castaño.

Esas hogueras internas que solo el castaño era capaz de encender, ¿era posible algo así?

—¿Dónde? —le preguntó el castaño que había comenzado a morderle el cuello sin importarle en lo más mínimo los manchones rojos en la piel sensible, tampoco le importaba si al día siguiente Lyserg amanecía con el pecho amoratado por los pellizcos que le daba—, ¿aquí?

Y el peliverde se arqueó sobre él cuando sus dedos se deslizaron entre sus piernas tocando sobre la tela transparente los pliegues calientes y suaves de sus labios. Lyserg se mordió la boca cuando el castaño deslizó sus dedos sobre la tela y acarició el clítoris una, dos veces en un movimiento de arriba abajo. La fricción era rasposa, un poco brusca y Lyserg temblaba intentando cerrar las piernas instintivamente.

Oh, ¿era aquí?

Lyserg no le contestó. Hao movió los dedos con más insistencia, en un movimiento circular cuando la escena del baile comenzó. La canción pretendía distraer a su nublada mente, pero lo único que podía hacer era pensar que si Hao continuaba así alguien afuera los iba a escuchar. El peliverde no era bueno callándose, solía tener sensaciones demasiado intensas pues era la primera vez que las experimentaba, y siguiendo con los ojos asustadizos a la gente que pasaba frente a ellos, se mordía los labios sintiendo el bikini humedecerse cada vez más.

—¿Realmente crees que fue tan malo que tuvieras que vestirte así?

El inglés apretó los ojos por el temblor en sus piernas, sintiendo todo su cuerpo estremecerse tras la intromisión de dos de los dedos de Hao en su interior, un sonido acuoso los acompañó a medida que lo penetraba con ellos, las paredes de su vagina se estremecían y cerró los ojos apoyando la frente en el volante olvidando completamente que alguien podía llegar a verlos, solo empujando su propia cadera contra los dedos.

—Hao… ah, ¡Hao! ¡P-por favor!

Pero Hao no iba a engañar a nadie, él quería tener a Lyserg rogándole por más, hasta que le rogara porque le arrancara la ropa. Hasta que se le reacomodara el cerebro a punta de embestidas y se le olvidara quién era Beetlejuice.

Nah, ruégame.

Y en sus brazos, sobre sus piernas, Lyserg se estremeció lo suficiente para olvidar que se había jurado no volver a apostar contra él.