.
Capitulo XXXVII
"Si tiene solución, entonces no hay de qué preocuparse; si no tiene solución, no tiene caso lamentarse".–Shantideva
Al día siguiente y tal como había indicado en la nota que envió a Lanling la noche anterior, Li Wang caminaba lentamente hacia el bote que lo llevaría a Torre Koi, siendo escoltado por Jin Ling, quien se había ofrecido a acompañarlo al muelle. Aunque en un inicio el joven alfa se negó, ya que no era necesario, el omega simplemente corto toda replica diciéndole que lo haría y no había forma en que le hiciera cambiar de opinión.
– En serio, no tenías que molestarte – volvió a repetir el alfa – puedo caminar sin problemas.
– Deja de quejarte – respondió Jin Ling – es lo mínimo que puedo hacer, en parte fue culpa mía que te hirieran de esa forma.
Li Wang no respondió y solo rio suavemente, prefiriendo dejar el tema por la paz ya que, por mucho que intentara hacer cambiar de parecer al omega –sobre su herida– no conseguiría nada, la terquedad del mismo era bien conocida y era mejor darle por su lado a enfrentarse a su enojo.
Cuando finalmente llegaron al muelle, algunos discípulos del clan Jin ya esperaban a su líder junto al bote que lo trasladaría a Torre Koi.
El joven alfa soltó un suave suspiro al ver la cantidad de discípulos que Dong Hua había enviado para escoltarlo de regreso.
"Creo que están exagerando con los cuidados" pensó Li, continuando su camino hacia el bote.
Uno de los discípulos al verlo llegar, bajo rápidamente e hizo una reverencia.
– Líder Jin, Joven maestro Rulan – sonriendo suavemente a ambos jóvenes – todo está listo para partir.
– Muchas gracias, en seguida subo – indicándole con la mirada que los dejara solos.
El discípulo asintió e ingreso nuevamente al bote.
– Bueno, tengo que irme – hablo regresando a ver a Jin Ling – gracias por acompañarme hasta aquí, aunque no era realmente necesario.
Jin Ling solo rodo los ojos.
– Ya te he dicho que no es nada – cruzándose de brazos mientras un ligero sonrojo adornaba sus mejillas – además, estas herido… No podía dejarte solo.
El alfa asintió con su cabeza.
– Entonces… Te veo después.
– Mmm…
Tras dedicarle una última sonrisa, Li Wang comenzó a subir al bote pero, la mano del omega lo detuvo al sujetar su brazo. El alfa se giró para enfocar la figura de Jin Ling, quien tenía las mejillas sonrojadas.
– ¿Jin Ling?
– …
– ¿Qué sucede? – pregunto confundido por la actitud del omega.
– Es que…
– …
– Hay algo que… Tengo una pregunta que debo hacerte pero… – soltando el brazo del alfa.
Li Wang alzo una ceja, tratando de recordar si tenía algún tema pendiente por discutir con el omega.
– Ese día… Cuando te hirieron… Tu…
– ¿Yo?
. Tu dijiste algo que… ¿Es verdad lo que dijiste?
El alfa solo frunció el ceño.
– …
– Pues… Sinceramente… ¿Qué te dije?
Aquello descoloco por completo al omega, quien solo amplio sus ojos por la pregunta.
– ¡No te hagas el idiota! – Exclamo con el rostro rojo por la vergüenza – ¡solo dime si era verdad!
Li Wang coloco un gesto de completa confusión.
– Jin Ling – alzando sus manos a modo de defensa – es que… No sé de qué hablas.
La mandíbula del omega se desencajo por la sorpresa.
– ¿Hablas en serio?, ¿no recuerdas nada de lo que dijiste?
– Mmm…. Me temo que no.
Al ver el rostro pasmado del omega, Li Wang aprovecho para acercarse al mismo y dejar su rostro a centímetro del mismo.
– Jin Ling, ¿Qué fue lo que te dije?
Jin Ling se sonrojo furiosamente, comenzando a tartamudear por la cercanía.
– ¡¿Qué están haciendo ustedes dos?!
El reclama de una tercera persona hizo que Jin Ling se sobresaltara y diera un paso atrás. Ambos giraron sus cabezas hacia la dirección de dónde provino la voz, encontrando al líder del clan Jiang cruzado de brazos y con el ceño fruncido.
– ¡Tío!
– Líder Jiang – haciendo una reverencia a modo de saludo.
– ¡¿Qué haces aquí?! – pregunto Jin Ling, algo avergonzado por la situación.
– ¡¿Esa es la forma en como debes de hablarme?! – le reclamo Jiang Cheng – ¡Yo puedo ir a donde me plazca!
– ¡Pero me asustaste!
Ambos omegas comenzaron a discutir brevemente, olvidándose por completo de que no eran los únicos en el lugar. Todas las miradas de los lugareños, discípulos Jin y el propio Li Wang recayeron sobre la figura de ambos, quienes solo podían observar con sorpresa como ambos omegas se gritaban entre ellos.
Jiang Cheng al percatarse de lo que sucedida, los regreso a ver con una mirada que hizo temblar a los demás, quienes regresaron a sus actividades rápidamente.
– Líder Jiang – hablo Li Wang con algo de cuidado – ¿sucedió algo?
– Solo vine a despedirme y agradecerte nuevamente por lo que harás.
El joven alfa negó suavemente con su cabeza.
– No tiene por qué hacerlo, solo hago lo correcto – le aclaro con una sonrisa – Zewu–Jun solo fue una víctima más de mi madre y, si esta en mis manos poder ayudarlo, con gusto lo hare. En cuanto tenga la receta para el antídoto, enviare a alguien con ella para que puedan prepararlo.
Jiang Cheng asintió a las palabras del alfa.
– Por cierto – regresando a ver a Jin Ling – ¿ya decidiste cuando volverás a Lanling?
– No, aun no – le respondió aun algo avergonzado – quizás en los próximos días, aún tengo asuntos pendientes en Gusu.
– Ya veo, cuando te decidas, envíame un mensaje diciéndome el día que arribaras a Torre Koi, para que tenga todo listo.
– ¿Todo Listo?
Li Wang negó con su cabeza.
– No te preocupes, cosas mías.
Jin Ling enarco una ceja.
EL joven alfa solo pudo reír por el gesto hecho por el omega.
– Te veo pronto.
Jin Ling asintió.
– Líder Jiang, espero volver a verlo en mejores condiciones.
– Lo mismo digo.
Y tras dedicarles una última sonrisa, Li Wang ingreso al bote, el cual comenzó a moverse tras un minuto, perdiéndose de la vista de ambos omegas unos minutos después.
– Jin Ling.
– ¿Mmm?
– ¿Qué sucede entre tú y ese alfa?
– ¿Ha?
– No te hagas el idiota, ¿Qué pasa entre tú y Li Wang? – le pregunto con algo de molestia – sé que no debo recordártelo pero, lo hare por precaución… Es tu primo – regresando a verle de reojo.
Jin Ling amplio sus ojos y se sonrojo furiosamente por la obvia insinuación.
– ¡¿Pero qué estás pensando?! ¡Él y yo no tenemos ese tipo de relación! – Exclamo con indignación – ¡es mi primo, tú mismo lo dijiste!
– No serias el primero ni el último que se haya casado con un familiar – respondió con desdén.
– ¡¿Qué?!
Jiang Cheng suspiro.
– Solo quiero que seas sincero conmigo, si tú y él tiene "ese" tipo de relación al menos ten la decencia de informármelo, no quiero ningún tipo de sorpresa más adelante.
– ¡¿Que carajos?! ¡Nosotros no tenemos ninguna relación!
Y tras aquel grito, Jin Ling salió corriendo del lugar.
Por su parte, Jiang Cheng solo pudo suspirar, no muy convencido por las palabras de su sobrino, ya que la forma tan cercana con la que hablaban y actuaban por alguna razón le recordaba a la relación de cierta pareja en sus inicios.
Después de escapar de aquella incómoda situación –una que su propio tío género – Jin Ling decidió regresar a sus habitaciones y continuar empacando, aunque conforme continuaba su camino, la breve conversación que tuvo con Li Wang seguía marcada en su mente.
"¿Sera cierto que no recuerda nada?"
Era la pregunta que el omega se repetía una y otra vez.
Por alguna razón no podía creer que el alfa no recordara lo que le dijo, comprendía que la situación era horrible y la pérdida de sangre hizo que se desmayara pero, no al grado de olvidar lo dicho, si recordaba todo lo anterior, ¿Por qué no recordaría las últimas palabras que le dedico?
"Quizás… Prefirió mentirme para no hacer más incómoda la situación entre ambos pero… Aun así…"
Jin Ling estaba tan metido en sus pensamientos que no se percató de la persona que se acercaba, terminando chocando con la misma, haciendo que todos los papeles y libros que llevaba consigo cayeran al suelo.
– Lo siento, no vi por donde iba – se disculpó rápidamente, ampliando sus ojos al percatarse de quien se trataba – tu…
– Deberías fijarte por donde vas – menciono Lan Jingyi, quien había terminado en el suelo por el choque – ahora tengo que… – callando de pronto al descubrir con quien había chocado.
Lan Jingyi desvió la mirada y sin articular más palabras, comenzó a reunir los libros y papeles que se había regado por el suelo. Intentando hacerlo lo más rápido posible para poder irse y alejarse del otro omega.
Jin Ling observaba todo en silencio, analizando cada movimiento por parte del otro omega, por ello es que noto como este evitaba por todos los medios mirarlo a la cara. Razones no le faltaban, la última vez que hablaron había sido todo menos amable con sus palabras por eso comprendía el por qué se comportaba así con él.
Aun así, tenía que hablar con el omega, sin importar lo incomodo que fuera para ambos, debían tener esa conversación si quería zanjar todos sus pendientes en Gusu antes de volver a Torre Koi.
Solo esperaba que Lan Jingyi cooperara o no sabría que más hacer para hablar con él… Aunque si lo ignoraba, merecido se lo tenía por todo lo que le hizo.
– Tienes razón – le respondió – tendré más cuidado la próxima vez – dijo colocándose en cuclillas y comenzó a recoger alguno de los libros.
Jingyi lo regreso a ver con sorpresa, confundido por la extraña amabilidad del otro omega pero, lo dejo pasar y continúo con su trabajo.
Unos minutos después y con todo ya recogido, Lan Jingyi le agradeció y retomo su camino hacia el recinto donde Lan Qiren mantenía su reclusión, solo para ser detenido nuevamente por la voz de Jin Ling.
– Jingyi…
– …
– ¿Podemos hablar?
– ¿Sobre qué? – le replico – creo que todo quedo muy claro entre nosotros.
Jin Ling soltó un suave suspiro.
– Jingyi, por favor – insistió.
– Estoy ocupado – le respondió – tengo que llevar esto al maestro Qiren.
– Puedo ayudarte para que termines más rápido y podamos hablar – sugirió.
Jingyi se giró un poco para encararlo y poder negarse pero, algo en la mirada del otro omega le indico que no aceptaría ninguna negativa por lo que, no pudo más que suspirar de forma resignada y asentir con su cabeza.
Minutos más tardes y tras terminar los encargos que Lan Jingyi tenía –aparte de los documentos entregados a Lan Qiren – ambos decidieron sentarse en un lugar apartado y hablar, aunque Jingyi no estaba seguro de que podrían conversar, sobre todo cuando Jin Ling había dejado muy claro lo que pensaba de él.
– ¿Y bien?, ¿de qué querías hablar? – pregunto Jingyi, un tanto incómodo con la situación.
Jin Ling respiro profundamente y respondió.
– Lamento lo que te dije aquel día – dijo sin rodeos – estuvo mal lo que dije, no tenía por qué hacerlo así que, te pido perdón por ello.
Lan Jingyi regreso a verlo con los ojos abiertos a su máxima expresión y con la sorpresa marcada en su rostro.
– Yo… Es cierto que Sizhui es mi destinado pero la verdad es que… Ambos no sentimos nada por el otro que no sea más que una fuerte amistad… Él y yo no nos vemos de forma romántica – aclaro.
– Pero… tú dijiste que… – tartamudeando un poco por la sorpresa.
Jin Ling negó con su cabeza.
– Sé lo que dije – respondió – pero tras pensarlo claramente yo… No amo a Sizhui como pareja, lo que siento por él es solo fraternal Asi que… No deberías tomar en serio lo que dije además, no soy el hijo de Wei Wuxian y Hanguang–Jun. Y por mucho que quisieran una unión política entre ambos, y espero que no sea el caso... Nos negaríamos rotundamente.
Lan Jingyi no respondió.
Las palabras se negaban a salir de su boca y su mente era un caos de confusión, ¿Qué se suponía que debía pensar ahora?, ¿Qué hacía con esa información?
Había tomado la decisión de alejarse de Sizhui para no lastimarlo, por eso no lo visitaba, por eso él…
Bajo la cabeza y suspiro.
– Ya no importa – finalmente respondió – tome la decisión… Yo…
– Solo olvida lo que dije – recalco Jin Ling – no tomes mis palabras como excusa para no hacer lo que querías desde un inicio, ambos hicimos sufrir a Sizhui pero… También sufrimos en el proceso o mejor dicho… Yo nos hice sufrir innecesariamente.
– …
– Yo tarde mucho en comprender mis sentimientos y termine lastimando a terceros por no ser honesto conmigo mismo – dibujando una suave sonrisa – no cometas mi error y tomes decisiones sin estar completamente seguro de ellas.
– …
– Piensa en lo que sientes realmente, pon en perspectiva esos sentimientos y dale nombre… A mí me funciono.
– Pero… Yo… El cortejo… – dijo recordando como el joven alfa había abandonado Gusu horas antes por pendientes que tenía en su clan pero, prometió volver el día de la reunión junto con su padre para hablar del tema.
– ¿Amas a Zizhen? – le pregunto directamente.
Jingyi se sonrojo suavemente y negó rápidamente con su cabeza.
– Entonces, has caso a lo que dice tu corazón – le sugirió – se honesto con ambos… Zizhen y Sizhui son personas maravillosas, sabrán entender cómo te sientes…
Jingyi guardo silencio sin saber que decir.
Jin Ling sonrió suavemente, sabía que el omega tenía muchas cosas en que pensar por lo que, se levantó de su lugar y se despidió.
– Deberías ir a ver a Sizhui – le sugirió – estoy seguro que se alegrara de verte.
– …
– Dudo que quieras dejarlo ir sin haber hablado con él – menciono en un murmullo – aunque, conociendo a Sizhui… Hablar contigo está dentro de sus planes.
– ¿Qué?, ¿Planes?
– Me temo que eso es algo que solo le concierne a Sizhui, si quieres saber tendrás que hablar con él – levantándose de su lugar – en fin, la única razón por la que quería hablar contigo era para pedirte perdón… Espero un día puedas hacerlo.
Jingyi no respondió.
Su mente aún seguía un tanto aturdida por toda la información que acababa de recibir por lo que no sabía que debía responder. Por un lado estaba el hecho del cortejo del clan Ouyang, uno que había decidió aceptar si eso significaba alejar a su mejor amigo hacia los brazos de quien creyó era su felicidad y por el otro, estaba el hecho de que su mejor amigo y destinado no se amaban de esa forma… ¿Qué se supone que debía hacer con eso ahora?, ¿Corresponderle a Sizhui?, ¿Negarse al cortejo?
En definitiva ahora estaba más confundido que antes.
– No te molesto más.
– …
– Me retiro.
Jin Ling sonrió suavemente y se giró sobre sus talones, retomando su camino hacia sus habitaciones.
Conforme veía la figura del otro omega alejarse lentamente de su persona, Jingyi comenzó a reflexionar sobre todo lo ocurrido.
No comprendía exactamente qué había pasado entre Sizhui y Jin Ling para que llegaran a esa conclusión respecto a sus sentimientos, tampoco que motivo a este último a pedirle perdón de esa forma pero, de lo que si estaba seguro, era que el omega estaba arrepentido, podía percibirlo en su aroma y en la forma tan abatida con la que le hablo.
Eso le hizo pensar, ¿debía perdonarle después de que lo humillo de esa forma?
Ciertamente, le dolieron esas palabras tan crueles pero, por alguna extraña razón no podía odiarlo, era como si en su interior supiera que esas palabras llenas de desdén, realmente guardaban un sentimiento diferente… Como si hubiese estado tan desesperado que esa fue la única forma que encontró para alejarlo en ese momento.
Además, ¿Lo que hizo Jin Ling era tan irreparable como para no perdonarlo y tratar de comenzar de nuevo?
El clan Lan siempre le enseño que no debían guardar rencor… ¿No estaría rompiendo esa regla?
Fue en ese instante que recordó un viejo dicho que un viejo maestro les enseño.
– A veces perdonar, es la única forma de sanar – susurro con una suave sonrisa en su rostro y levantándose de su lugar un segundo después – ¡Oye!
Jin Ling detuvo su caminar y regreso a ver al omega.
– Te perdono.
– …
Ambos omegas se quedaron viendo entre ellos unos segundos antes que una suave sonrisa floreciera en sus rostros.
Quizás el pasado no podía ser borrado pero, podían aprender de él y comenzar de nuevo.
– Me voy – dijo Jin Ling.
– Mmm…
Jin Ling retomo su camino hasta perderse de la vista del otro omega, quien se quedó parado en su lugar analizando todo lo que había ocurrido y llegando a una pronta conclusión.
– Creo que… Debería ir y hablar con Sizhui.
Una hora después, Lan Jingyi estaba frente a la puerta de la habitación de Lan Sizhui.
Después de analizar lo que Jin Ling le había dicho y pensar detenidamente si era lo mejor, decidió arriesgarse y visitar a su mejor amigo. Aunque los nervios y el temor a que este no lo recibiera tras rechazarlo seguían recorriéndole.
Con algo de inseguridad toco la puerta de los aposentos del alfa y tras recibir el visto bueno para entrar, respiro profundamente e ingreso al lugar.
Sizhui se encontraba recostado sobre su cama, leyendo unos cuantos pergaminos ya que, aun cuando estaba herido sus deberes no podían esperar por lo que, había solicitado le llevaran algo de trabajo que no consistiera en esfuerzo físico.
"Siempre trabajando aun cuando esta lastimado" pensó Jingyi cerrando la puerta tras de sí.
Sizhui alzo la mirada y sonrió suavemente al ver como su mejor amigo se acercaba lentamente. Volvió a enrollar el pergamino y se sentó adecuadamente sobre la cama.
– Como… ¿Cómo sigue tu hombro? – pregunto Jingyi algo nervioso.
– Mejor – respondió – la sanadora comento que en los próximos días me dará de alta, así que pronto volveré a mis labores habituales.
– Ya veo – dijo sentándose en la cama, tratando de mantener algo de distancia del alfa.
Un incómodo silencio se cirnió sobre ambos.
Jingyi no sabía cómo continuar la conversación, los nervios lo estaban carcomiendo y el sentimiento de salir huyendo lentamente se extendía por todo su ser.
Sizhui por su parte solo observaba el rostro del omega, percatándose de la incomodidad de este, no solo por el gesto serio de este sino, por el sutil aroma que comenzaba a desprender.
Dejo escapar un suave suspiro y decidió que debía ser él, el que iniciara la conversación.
– ¿Sucedió algo?
Lan Jingyi apretó los dientes y negó con su cabeza.
– Supe que el joven Li finalmente despertó, ¿Cómo está?
– Bien… De hecho acaba de partir de regreso a Torre Koi.
– Ya veo, me hubiese gustado despedirme de él.
– …
Sizhui continuo haciendo preguntas, obteniendo breves respuestas por parte del omega quien, en todo momento evito que sus miradas se encontraran, algo que hacía sentir mal a Sizhui, quien lo que menos deseaba era que esa atmosfera de incomodidad siguiera existiendo entre ambos.
Un poco cansado de la situación, decidió que lo mejor era ser directo al menos así, obtendría una respuesta clara.
– Jingyi… Si te sientes incomodo – regresando a ver al omega – Sí crees que estabas obligado a venir a verme, no te sientas de esa forma… Yo…
El omega negó rápidamente con su cabeza.
– No, no me sentía obligado.
– …
– Vine porque… Deseaba hacerlo… Yo… Necesitaba hablar contigo…
– ¿Hablar? – Pregunto un poco intrigado – ¿sobre qué?
– Sobre… Lo que sucedió entre ambos… – observándolo de reojo unos segundos – lo que sientes por mí…
– Oh, eso.
Jingyi asintió.
– Sizhui, tu… ¿Tu realmente me…?
El alfa al darse cuenta de lo que su compañero trataba de preguntarle, sonrió suavemente y respondió.
– Sí, lo hago.
– ¿Desde cuándo?
– Desde niños – fue su respuesta – al inicio no sabía lo que sentía, éramos niños después de todo pero, conforme fuimos creciendo y nuestro lazo se fortaleció, lo que sentía por ti creció con ello. Cuando me di cuenta ya estaba enamorado de ti…
– No entiendo, ¿Por qué?, hay muchos omegas mejores que yo… ¿Por qué me elegiste? – regresándolo a ver.
Sizhui negó con su cabeza.
– Yo no te elegí, mi corazón lo hizo…
– …
– Tu hermosa sonrisa fue la que me cautivo – le aseguró – cuando reías pareciera que mi mundo se iluminaba y no podía apartar la mirada de ti… Es por eso que… Solo cuando fui consciente de lo que era el amor, es que me di cuenta de que te amaba.
Jingyi bajo la mirada y sus mejillas se sonrojaron furiosamente.
– Jingyi, no tienes que forzarte.
– …
– Sé que te gusta Zizhen y no pretendo entrometerme en su relación así que, no te sientas mal por no corresponderme… Pase lo que pase siempre seremos amigos, lo único que me importa es que seas feliz.
– Sizhui… – sintiendo como su corazón palpitaba rápidamente.
– …
– Yo… Yo realmente no amo a Zizhen – confeso sin levantar la mirada – te dije todo eso porque, creí que hacia lo correcto. Ya tenías a tu destinado, un omega con buen linaje y reconocimiento. Nadie vería con buenos ojos que el hijo del segundo jade estuviera con un omega como yo… Un huérfano cuyos orígenes eran desconocidos, por mucho que haya sido criado por el clan Lan.
– Espera… Entonces, ¿tu respuesta fue a causa de lo que Jin Ling te dijo?
Jingyi no respondió pero asintió con su cabeza.
– Jingyi, ¿acaso olvidas que también soy adoptado? – Pregunto tratando de encontrarse con la mirada del omega – aun cuando me reconocen como el Hanguang–Jun, no llevo su sangre además, a mí nunca me ha importado el linaje de las personas.
– Lo sé pero, somos muy diferentes en ese aspecto… fuiste criado por Hanguang–Jun, uno de los herederos del clan Lan, yo por otro lado…
– Tú fuiste criado por la difunta hermana menor del maestro Qiren por lo que, estamos en la misma posición.
– …
Sizhui soltó un suave suspiro al ver la obvia terquedad del omega.
– A mí nunca me ha importado si somos adoptados – le recalco – ambos somos iguales, no existen diferencias entre nosotros… – tomando con algo de temor una de las manos del omega – no importa si no me correspondes, siempre te amare Jingyi.
– Sizhui.
El alfa sonrió y soltó la mano ajena.
– Sí no amas a Zizhen – pregunto con algo de temor – ¿Qué harás con el cortejo? – pregunto, cambiando el tema de conversación para no seguir incomodando a su compañero.
– Pues… Lo rechazare.
–…
– Hablare con él y su padre durante la reunión de la próxima semana. Zewu–Jun me dijo antes de ser atacado que no me presionaría, que si deseaba casarme tendría que ser por decisión propia y no por que el clan lo exija.
"Asi que hablo con él" pensó Sizhui un tanto sorprendido por lo dicho.
– Declinare la oferta – dijo regresando a ver al alfa – no me casare con Zizhen.
Tras esa declaración, la mirada de ambos se encuentro durante unos segundos, sus mejillas se sonrojaron suavemente pero, el momento fue interrumpido cuando Jingyi retomo la palabra.
– Es cierto que… ¿Tienes planes?
Sizhui parpadeo con sorpresa.
– ¿Cómo es que…?
– Jin Ling menciono algo… – bajando la cabeza.
Sizhui solo negó con su cabeza mientras sonreía.
– Mmm… Lo que te dijo es cierto, hay algo que quiero hacer una vez me den de alta.
Jingyi no respondió y solo regreso a verlo, esperando la respuesta del alfa.
– Me iré del clan – respondió finalmente.
El omega amplio sus ojos por la sorpresa.
– ¡¿Por qué?! – Exclamo – ¿Fue por qué te rechace? – pregunto algo asustado – Sizhui, sobre eso… No lo hagas, sé que es mi culpa pero, dimitir del clan es…
Sizhui parpadeo por el repentino arrebato del omega, comprendiendo que quizás este había malinterpretado su comentario.
– Jingyi, tranquilo – le pidió, intentando calmarlo – no pienso abandonar al clan Lan.
– ¿Qué?, ¿entonces por qué…?
– Jingyi, nunca te has preguntado… ¿Quién eres?
– …
– Sé que es una pregunta algo tonta pero, en los últimos años esa pregunta ha estado rondando mi cabeza. Desde que descubrí mis verdaderos orígenes muchas dudas han atormentado mi mente. ¿Quién soy?, ¿A dónde pertenezco?, ¿fue correcto ser criado por Hanguang–Jun?, ¿los demás me aceptarían si supieran que soy el ultimo Wen?... Sumado a eso estaba el hecho de haber descubierto a mí destinado, las expectativas que los mayores tenían sobre mí… Era como estar atrapado y no poder encontrar la salida.
– Sizhui – tomando la mano del alfa – sí te sentías de ese modo, ¿Por qué nunca dijiste nada?
– No lo sé, tal vez quise creer que todo estaría bien si solo dejaba de pensar en ello pero… cometí miles de errores, tome decisiones incorrectas… ¿Cómo puedo decir que merezco mi título de discípulo principal del clan Lan si tengo tantas dudas y cometo errores a cada paso que doy?
– Sizhui…
– Es por eso que he decidido irme, hacer lo mismo que mis padres hacían tiempo atrás, viajar por el mundo, ver lo que hay más allá de lo que conocemos, encontrar la razón de mi existencia… Encontrarme a mí mismo.
Jingyi lo contemplo unos segundos, fascinado por la decisión que su compañero había tomado, sintiendo como su propio corazón comenzaba latir aun con más fuerza al ver esa forma tan determinada con la que Sizhui le hablaba.
– ¿Iras solo? – pregunto cuando finalmente salió de su aturdimiento.
Sizhui negó.
– Pretendo hablar con mi tío Ning y mi tía Qing, espero que no tengan inconvenientes en acompañarme.
Jingyi suspira, sintiéndose un poco aliviado por ello.
– ¿Volverás algún día?
– Lo hare, no sé exactamente cuándo regresaría pero, estoy seguro de que volveré después de todo, las personas que más amo y aprecio están aquí.
– Sizhui… Sobre tu confesión… Sé que te vas a ir, por eso yo…
– Jingyi – hablo el alfa deteniéndolo – no digas nada.
– Pero…
Sizhui negó con su cabeza y sonrió suavemente.
– Cuando te confesé mis sentimientos, un nunca espere que me correspondieras – dijo algo decaído – no niego que deseaba que lo hicieras pero, jamás querría que lo hicieras solo porque he decidido irme.
– No es por eso, Sizhui yo… yo al inicio no estaba seguro pero yo, realmente…
Las palabras murieron en la garganta del omega cuando sintió la cálida mano del alfa acariciar su mejilla.
– Jingyi… ¿Puedes prometerme algo?
– …
– Si realmente sientes algo por mi… ¿podrías hacerme una promesa?
Jingyi asintió.
– Cuando me vaya, quiero que conozcas personas nuevas, que salgas más seguido… Quiero que te des la oportunidad de tener contacto con todos esos sentimientos que nunca experimentaste por culpa mía.
– ¿Ha?, ¿de qué hablas?
Sizhui bajo la mirada y continuo hablando.
– Zizhen me hizo ver que, inconscientemente te estaba reteniendo. Siempre estuve a tu lado y de una u otra forma impedía que otros alfas se acercaran a ti… Por eso…
– Sizhui.
– Quiero que seas feliz – declaro – sí realmente sientes algo por mí, quiero que uses el tiempo que no esté en Gusu para meditar acerca de tus sentimientos, acércate a los demás, convive con otros alfas. Quien sabe, quizás encuentres a tu destinado…
– …
– Puede que logres enamorarte de alguien que realmente te merezca… Sí eso pasa lo aceptare y velare por tu felicidad pero…
– ¿Pero?
– Sí para cuando regrese, no tienes dudas con respecto a lo que sientes por mí… Me dejaras cortejarte como es debido, quiero hacer las cosas bien esta vez.
Los ojos de Jingyi se llenaron de lágrimas, sintiendo como su corazón se oprimía por lo que su mejor amigo le estaba pidiendo, lo estaba dejando ir, esperando que fuera feliz y ahí estaba él, lleno de dudas respecto a lo que sentía, ¿Cómo podía negarse a su solicitud?
Jingyi solo pudo sonreír suavemente y llevo su mano hacia la que el alfa tenía sobre su mejilla, apretándola suavemente.
– Mmm… Lo prometo – le respondió – pero más te vale volver pronto.
Sizhui sonrió y asintió con su cabeza.
Sin saber que los dos, esperaban que los sentimientos que habían entre ambos, se mantuvieran intactos hasta que volvieran a verse.
Cuando el bote finalmente llego al muelle de Torre Koi, Li Wang bajo con cuidado del mismo, siendo ayudado por los discípulos del clan Jin que viajaban con él.
Estaba por indicarles que caminaría por su cuenta pero, sus palabras fueron interrumpidas por la llegada de Dong Hua y Heng Yu, quienes tenían el rostro lleno de preocupación y no dudaron en comenzar a cuestionarlo por su salud, sin importarles las miradas curiosas de los comerciantes del muelle.
– Ya les dije, estoy bien – les aseguro intentando que sus compañeros dejaran esos gestos de preocupación atrás – la herida ya está cerrada, solo debo descansar.
– ¿Estas completamente seguro? – volvió a cuestionar Dong Hua.
– Claro que sí, la sanadora del clan Lan lo confirmo.
– Aun así, quizás se equivocó y necesitas más que solo reposo – apoyo Heng Yu.
Li Wang suspiro.
– Oigan, entiendo su preocupación pero estoy bien, he recibido heridas peores que una puñalada en el costado.
– Cierto, pero ninguna provocada por ti mismo – le replico Dong Hua – ¿Qué tal si provocabas tu propia muerte?
El joven alfa negó con su cabeza.
– Mi intención nunca fue perder la vida, solo detener el control que mi madre tenía sobre mí.
Al mencionar aquel detalle, ambos betas abrieron sus ojos por completo, sorprendidos e intrigados por aquello, por lo que se apresuraron a preguntarle a que se refería puesto que, ellos habían acudido al entierro de su madre hacía meses.
Li Wang no tuvo más remedio que explicarles, en resumidas cuentas, lo sucedido durante su visita a Gusu Lan y el cómo termino con esa herida.
Ver aquel gesto de tristeza e impotencia en sus rostros no le sorprendió, ambos betas conocían a su madre desde que era prácticamente un bebe y enterarse de todo lo que hizo les dejo un mal sabor de boca porque, ¿Quién podía imaginar que una mujer tan dulce y amable como lo fue Li Yeni en el pasado, provocaría tanto dolor y daño?
Tristemente no había forma de cambiar lo ocurrido, solo les quedaba afrontar lo sucedido y seguir adelante.
– ¿Y el cuerpo de la señora? – Pregunto Heng Yu – mencionaste que el líder Jiang lo trajo de vuelta.
– Mmm… Lo traje conmigo dentro de una de las bolsas Qiankun – metiendo su mano dentro de su túnica y enseñándoles la pequeña bolsita – aún no he decido que hacer con él.
– ¿A qué te refieres?, ¿no quieres enterrarla?
– Quiero hacerlo pero, estoy pensando en el impacto de ello cuando regresemos a casa.
Heng Yu regreso a ver a su pareja en busca de una respuesta.
– A–Li se refiere al impacto que esto provocara en todos – le respondió – todos en casa saben que la señora murió hace meses, acudimos a su entierro y que nos vean llegar con su cuerpo… Habrá preguntas.
– Oh, entiendo – concluyo – no quieres que los demás sepan lo que ella hizo.
– Todos recuerdan a mi madre como una buena mujer, no sé si deba romper ese recuerdo llevando su cuerpo y enseñándoselos.
Un incómodo silencio se cirnió sobre los tres.
– Bueno, por ahora no te agobies con eso – hablo Heng Yu rompiendo el hielo – ya pensaremos que hacer cuando llegue el momento – le aseguro – cambiando de tema, lo que si me sorprendió fue que descubrieran que Jin Rulan no era el hijo de Wei Wuxian – haciendo una mueca.
– Lo que significa que el joven Rulan si es el hijo de Jin Zixuan y su esposa – comento Dong Hua.
Li Wang asintió, guardando la bolsita nuevamente dentro de su túnica.
– No puedo creer que tu madre hiciera todo eso para vengar a tu padre, sobre todo porque en el pasado fue… Bueno, ya sabes – menciono Heng Yu.
– Es como dice el dicho, caras vemos, corazones no sabemos – argumento Dong Hua.
Tras concluir su breve charla, ambos continuaron guiando al joven alfa hacia sus aposentos, asegurándose que este no se sobre esforzara durante su trayecto.
Una vez llegaron a la habitación, Dong Hua ayudo al joven alfa a cambiarse y colocarse la túnica para dormir ya que, aun cuando todavía era de día, Li Wang debía descansar, al menos hasta que los sanadores le dirán el alta.
– ¿Qué piensas hacer ahora? – le pregunto Dong Hua – ahora que se descubrió que Jin Rulan si es hijo de Jin Zixuan, es probable que busque recuperar su liderazgo.
– No es como si no lo esperáramos – agrego Heng Yu – además, A–Li nunca quiso ser líder.
Li Wang solo sonrió por el comentario.
– Hablando de cosas por hacer – menciono acomodándose sobre la amplia cama – Heng Yu, necesito que me hagas un favor.
– El que quieras, ¿Qué necesitas?
– Necesita que regreses a casa y busques al maestro Zhao.
– ¿Al maestro? – pregunto enarcando una ceja.
– Mmm… Mi madre fue quien enveneno a Zewu–Jun – les recordó – y, fue por ello que el funcionamiento del mismo se me hacía familiar por ello, necesito que vayas con el maestro y le pidas en mi nombre un libro que era de mi madre.
Heng Yu enarco una ceja pero, no tardo en captar el porqué de aquella petición.
– ¿Te refieres al libro de venenos que ella escribió?
Li Wang asintió.
– Quieres buscar el antídoto – concluyo Dong Hua.
– Entonces no haremos esperar al clan Lan – comento Heng Yu – partiré de inmediato y traeré el libro.
– Gracias.
– No me agradezcas, sabes que siempre te ayudare – dijo con una sonrisa.
– Te lo encargo.
Heng Yu asintió con su cabeza, dejando un beso en la mejilla de su pareja, salió de la habitación para cumplir la orden que le habían encomendado.
– ¿Cómo estuvo todo durante mi ausencia? – pregunto Li una vez ambos se quedaron solos.
Dong Hua sonrió y comenzó a relatarle los pormenores.
El como el orfanato seguía marchando correctamente, el avance en el entrenamiento de los discípulos y como el consejo había estado demasiado tranquilo e incluso se mantuvieron en sus propias actividades sin prestarle atención a ellos.
– Era obvio que no les prestarían atención, mientras el líder sea un alfa ello no se preocupan por meterse – menciono Li con algo de molestia – ¿lograste encontrar algo sobre el secuestro de Jin Ling?
– Fue difícil – respondió – los prisioneros insistieron en lo mismo, no sabían nada sobre el tema, que solo recibieron el dinero de un hombre encapuchado, aunque…
– …
– Uno de ellos menciono que la persona que los contrato, no parecía ser alguien mayor, la voz de la misma era de alguien muy joven, cuya edad oscilaría entre los veinte a veinticinco años y que definitivamente no era noble ni pertenecía a una rama principal de algún clan conocido, ya que su forma de hablar era muy informal. Y si hablamos de su segundo género, aseguraron que era un alfa aunque, sus feromonas eran muy bajas.
Li Wang frunció el ceño.
– ¿Por qué no mencionaron todo eso cuando los interrogaron?
– Eso se debe a que no hicieron las preguntas correctas, siempre preguntaron quien les contrato y obviamente al no saber quién era, no podrían responder la misma.
El joven alfa solo pudo sonreír al ver el obvio error que todos cometieron en ese caso.
– A veces olvido lo minucioso que eres en los interrogatorios.
– Por algo era quien impartía los castigos, ya que hacía que confesaran – menciono soltando una leve risa – retomando el tema, también mencionaron algo que seguro te interesara.
–…
– Quien los contrato era alguien del clan Jin.
– ¿Qué?
– Mencionaron que aunque llevaba una capucha, alcanzaron a ver la poenia del clan Jin en la túnica del mismo.
– No es posible – declaro – si el culpable es un alfa, dentro de las filas del clan Jin no hay uno con feromonas por debajo de lo normal, todos ellos son educados como si fueran de la realeza – haciendo una mueca por la forma en cómo se comportaban – por lo que sus modales ante los demás son muy refinados… Por lo que no podría ser parte del clan Jin.
Dong Hua asiente y sonríe por la respuesta del joven alfa.
– Es una buena conclusión pero, estamos hablando de la rama principal o la secundaria… No dirías lo misma de la servidumbre.
– ¿Es alguien de la servidumbre?
Dong Hua asintió.
– Cuando los prisioneros mencionaron ese detalle pensé lo mismo que tú, nadie en el clan encajaba en esas descripciones por lo que, mis dudas se trasladaron a la servidumbre, hombres y mujeres que el consejo fácilmente puede manipular, ordenándoles sin que nadie se entere. Y al no tener al consejo vigilándome, comencé a acercarme a ellos, sobre todo a los alfas.
– Los cuales no son muchos – replico Li – la mayoría son betas y uno que otro omega.
– Tienes razón, por ello decidí ganarme la confianza de los pocos alfas que había dentro de los sirvientes. Comencé con pequeños comentarios referentes al mandato de Jin Rulan comparándolos con el tuyo.
– Dong Hua – lo llamo con un tono de advertencia.
– Lo hice por una buena causa – se excusó – al principio solo asentían a mis palabras pero, como notaron mi "obvia" preferencia sobre tu mandato por ser alfa y todo eso, poco a poco me gane su confianza y terminaron mostrando su verdadera cara.
– Y encontraste lo que buscabas.
– Exactamente. Una noche solicite que cierto alfa que creía sospechoso, me llevara unas cuantas bebidas a mis aposentos, lo invite a beber conmigo y, tras hablar un poco y con el alcohol corriéndole por el cuerpo… Confeso todo.
– ¿Alguien se enteró?
– No te preocupes por eso, no hubo ningún escándalo de ninguna índole, Heng Yu lo aprendió y lo encerró en las celdas.
– Fue cuando aprovechaste.
Dong Hua asintió.
– Lo interrogue minuciosamente y tal como sospechábamos, el líder del consejo fue quien le ordeno contratar a esos bandidos para que secuestraran a Jin Ling durante la prueba, prometiéndole que tras hacerlo lo aceptaría como un discípulo del clan Jin, algo que en su momento Jin Ling se negó.
Li Wang apretó sus manos con fuerza, sintiéndose muy molesto por la actitud del consejo sobre todo por la forma tan ruin con la que hicieron que ganara la competencia.
– Hay algo que no entiendo – dijo calmando la obvia molestia que estaba sintiendo – ¿Por qué le prometieron eso al sirviente?, Sí Jin Ling se negó fue porque ese alfa no reunía los requisitos para ser un discípulo.
– Venganza.
– …
– Ese discípulo estaba muy enojado, a él no le importaba ser demasiado mayor para comenzar a cultivar o que su energía espiritual fuera extremadamente baja… Él quería ser un discípulo del clan Jin y, cuando le ofrecieron el trato, vio el momento para cumplir su sueño y vengarse de Jin Ling.
– Entiendo – soltando un largo suspiro – si el consejo prometió volverlo discípulo del clan Jin, supongo que habrá un maestro que lo entrenara, ¿no?
Dong Hua mete su mano dentro de su túnica y saca dos pergaminos de la misma, entregándoselos un segundo después al joven alfa.
– Las confesiones tanto del sirviente como del maestro que lo entrenaba… A escondidas de todos claro está – cruzándose de brazos – ahora que tienes las pruebas que buscabas, ¿Qué piensas hacer con ellas?
– Llevar a cabo mi plan.
Dong Hua enarco una ceja.
– ¿Qué planeas hacer? – pregunto con interés.
– Nada peligroso – aseguro – pero necesitare tu ayuda y la de Heng Yu para llevarlo a cabo, tengo que tener todo listo para cuando Jin Ling regrese.
– Sabes que siempre te ayudaremos, solo tienes que pedírnoslo.
Li Wang sonríe mientras regresa su vista a los pergaminos, un tanto emocionado por como las cosas pronto comenzaría a cambiar.
El rostro de Wei Wuxian mostraba completo asombro, nunca espero que al cumplir la petición de su hijo de visitar a su tía – quien estaba en la cueva donde anteriormente habían encerrado a Wen Ning –, la decisión que había tomado este último, fuera el tema a tratar.
Aun no lograba asimilar las palabras de su hijo, mucho menos lo que estas implicaban. Hacía pocos días que su querido hijo estaba convaleciente por la lesión en su hombro y ahora le informaba que deseaba irse de viaje en compañía de sus tíos.
Era cierto que Sizhui ya era mayor y podía decidir por su cuenta lo que deseaba hacer en su vida pero, no había pasado mucho desde lo sucedido con Li Yeni y tener que despedirlo le causaba una gran tristeza.
Sentía que estaba perdiendo a otro hijo sin poder evitarlo, aunque claro, quizás se trataba de las hormonas generadas por el embarazo.
– ¿Por qué tomaste esa decisión? – Pregunto con algo de tristeza – Acaso… ¿Te sientes infeliz con nosotros?
Sizhui negó con su cabeza.
– No es nada de eso – le respondió con una sonrisa – soy muy feliz teniéndolos como padres – regresando a ver a Wei Wuxian y al segundo jade – pero… Necesito irme, necesito aclarar mi mente y encontrarme a mí mismo.
– Sizhui.
– No planeo irme para siempre, solo será por un tiempo – tomando las manos del omega entre las suyas – volveré… ¿Cómo podría irme y dejar a mis padres o a mis amigos?
Wei Wuxian hizo un puchero y sus ojos se llenaron de lágrimas.
– ¿Qué hare si tú te vas? – pregunto el omega comenzando a sollozar – Lan Zhan… Nuestro se quiere ir, no dejes que lo haga.
Todos los presentes soltaron un largo suspiro y el único pensamiento que cruzo su mente fue "hormonas"
– Wei Ying – lo llamo su alfa – Sizhui ya dio sus razones para irse, como padres solo podemos aceptarlo y desearle lo mejor en esta etapa.
Wei Wuxian regresa a ver su esposo con sumo asombro en el rostro.
– ¿En serio vas a dejar que se vaya? – Le pregunto – ¡Nos está abandonando!
Sizhui sonrió con algo de nerviosismo.
– Madre… No los estoy abandonando, voy a volver se los prometo.
El omega sigue sollozando mientras su esposo lo atrae con uno de sus brazos para abrazarlo e intentar consolarlo.
Wen Qing soltó un largo suspiro por el drama que su viejo amigo estaba haciendo.
Nunca imagino que este sería el escenario que presenciaría tras despertar y descubrir todos los cambios ocurridos durante esos más de dieciocho años que estuvo cautiva.
Estaba agradecida con el segundo jade y con el líder Jiang por haberle quitado las agujas que le impedían actuar libremente, agradecía que el clan Lan se hiciera cargo de su sobrino cuando todos habían muerto, Asi mismo agradecía poder ser parte de la vida del mismo pero, ¿Por qué tenía que estar presenciando el drama que Wei Wuxian estaba montando?, ¿esa era la razón por la cual se le permitió visitar a su sobrino?
Entendía la tristeza que sentía por tener que dejar ir a Sizhui y que el embarazo quizás era parte de ello pero, ¿tenía que exagerar?
Suavemente negó con su cabeza y hablo.
– Podrías dejar de ser tan dramático – le reclamo Wen Qing – A–Yuan necesita hacer este viaje, conocer sus raíces, descubrir quién es, a donde pertenece y lo que desea hacer el resto de su vida… ¿Acaso como su padre omega no deseas que tu hijo sea feliz?
Wei Wuxian solloza un poco y hace una mueca.
– Lan Zhan… Wen Qing está siendo mala conmigo.
– Quieres verme siendo mala, ¿Cómo te sentirías con una sesión de acupuntura? – sacando unas pequeñas agujas de sus mangas y enseñándoselas. – es muy recomendable para omegas embarazados, sirve para liberar el estrés.
– ¡Aleja eso de mí! – pegándose más a su alfa.
– Entonces deja de ser tan dramático y apóyalo, él te necesita – guardando las agujas nuevamente dentro de su túnica.
Wei Wuxian comienza a murmurar entre dientes lo mala que es con él, palabras que hacen suspirar a Wen Qing quien, aunque no lo admitía, se alegraba de poder volver a discutir con aquel omega como en el pasado.
– Escucha, se lo que sientes, para un padre es difícil ver partir a un hijo pero, Sizhui solo quiere encontrarse así mismo, es normal que alguien que creyó ser algo toda su vida, pierda el rumbo al saber que dicha vida no era lo que pensaba… Creció como un Lan pero descubrir su pasado, hizo que muchas dudas asaltaran su mente, es por ello que necesita hacer este viaje.
– Sizhui – intervino el segundo jade – ¿Es eso lo que realmente necesitas?
Su hijo asintió.
– Deseo viajar por el mundo y conocer lo que hay en él, de la misma forma en la que ustedes lo hacían – comento sonriéndoles – quiero encontrarme a mí mismo y encontrar la paz entre ambas vidas… Como un Lan y un Wen.
El segundo jade contemplo el rostro de su hijo y asintió.
– Si ese es tu deseo, entonces hazlo.
– ¡Gracias, padre! – Exclamo Sizhui haciendo una breve reverencia – ¿madre? – pregunto llamando a Wei Wuxian.
El omega murmuro entre dientes pero, tras hacer un pequeño puchero respondió.
– Sí esto es realmente lo que quieres para ti – soltando un largo suspiro – adelante, ve y encuentra lo que estás buscando.
El rostro del joven alfa se ilumino y asintió.
– Pero… – retomo la palabra el omega – más te vale escribir mínimo cada dos semanas, necesito saber que estas bien y si no lo haces iré por ti, sin importar donde te encuentres.
Sizhui ríe bajito y asintió con su cabeza.
– Lo hare, no te preocupes, les escribiré seguido.
– ¿Cuándo planeas irte? – pregunto Lan Wangji.
– En cuanto la sanadora me indique que ya puedo retomar mis funciones.
– He de suponer que Wen Qing y Wen Ning irán contigo – menciono Wei Wuxian.
– Por supuesto – respondió Wen Qing – tenemos que ponernos al día y estoy seguro que podemos aprovechar este viaje para que Sizhui conozca más acerca de sus raíces – regresando a ver a su sobrino - además tiene mucho interés en la rama médica de nuestra familia y el viaje será de ayuda para que comience a estudiarla.
– El tío Ning me ha contado muchas cosas en estos años y tratado de enseñarme lo que recuerda pero… – agrego Sizhui.
– Hay cosas que solo yo puedo complementar en esa área – aseguro Wen Qing.
Sizhui no respondió ya que, en cierta forma, su tía tenía razón.
– Entonces, te encomiendo el cuidado de A–Yuan – le comento Wei Wuxian – quiero que mi hijo regrese de una pieza.
Wen Qing resoplo.
– ¿Quién era el adulto responsable entre los dos?, te recuerdo que tú lo plantaste en la tierra como si fuera un rábano.
Wei Wuxian inflo sus mejillas por el claro insulto y se abrazó más a su alfa, murmurando que Wen Qing estaba siendo mala de nuevo con él.
Sizhui solo pudo reír, sintiendo que por primera vez en mucho tiempo las cosas comenzaban a mejorar.
Dos días después…
Tal como prometió, Li Wang envió la receta del antídoto una vez lo encontró dentro de las viejas páginas del libro que su madre escribió tiempo atrás.
La labor de llevar dicha receta fue encomendada a un alegre Heng Yu quien, tras anunciar su llegada, fue recibido por el segundo jade y la jefa de los sanadores del mismo clan Lan.
– No sabe el enorme favor que nos ha hecho – indico la sanadora tomando el pergamino donde venía escrito el antídoto.
– El clan Lan está en deuda con ustedes – agrego Lan Wangji.
Heng Yu negó con su cabeza.
– No hay ninguna deuda – indico – A– Li envió el antídoto, esperando que Zewu–Jun se recupere después de todo, lo ocurrido fue causado por la difunta señora.
Lan Wangji asintió.
– Sí me disculpan – hablo la sanadora – comenzare con la preparación del antídoto.
Ambos asintieron y la sanadora partió rumbo al área que le correspondía.
Por su parte Lan Wangji invito al joven beta a tomar un poco de te mientras esperaban a que la sanadora terminara el antídoto, una invitación que Heng Yu tomo sin negarse.
Dos horas más tarde, la sanadora envió a un discípulo para que les informara que el antídoto había sido realizado con éxito y acudiría a las habitaciones de Zewu–Jun para administrárselo por lo cual, requería la presencia de ambos.
Una vez llegaron a los aposentos del líder del clan Lan, se encontraron con la jefa de los sanadores y el líder del clan Jiang.
Tras ver la llegada de ambos, la sanadora asintió y procedió a inyectarle el antídoto al líder del clan Lan.
– ¿Y bien? – pregunto Jiang Cheng con algo de impaciencia.
– Debemos esperar a que el antídoto haga efecto – respondió la sanadora.
El omega resoplo.
Esperaron un par de minutos antes de que la sanadora volviera acercarse al líder del clan Lan y comenzara a revisar su energía espiritual.
– ¿Hay algún cambio? – pregunto el segundo jade.
La sanadora sonrió suavemente y asintió.
– La energía espiritual está regresando a la normalidad.
Aquella noticia hizo sonreír a todos –salvo al segundo jade quien se mantuvo imperturbable como era costumbre – e hizo que soltaron un suspiro de alivio.
– ¿Tardara mucho en despertar? – pregunto el omega.
– Pues…
La sanadora no pudo responder.
Un leve quejido hizo que todos regresaran a ver al primer jade, quien comenzó hacer pequeños gestos y soltar unos cuantos sonidos hasta que, finalmente, comenzó a abrir sus ojos.
– …
– A– Huan.
– Hermano.
El primer jade no respondió.
Su cuerpo se sentía pesado y la cabeza le daba vueltas, su visión aún estaba borrosa y aunque podía escuchar las voces que lo llamaban, estas se escuchaban lejanas, como si estuvieran a varios metros lejos de su persona.
– Zewu–Jun, ¿puede escucharme? – pregunto la sanadora.
– Yo… ¿Dónde? – dijo con una voz algo rasposa.
– Se encuentra en sus aposentos, en los recesos de la nube – respondió – ¿recuerda lo que sucedió?
El primer jade parpadeo lentamente, intentando que su vista enfocara correctamente.
– Yo…
– A– Huan – lo llamo Jiang Cheng – no tienes que forzarte, todo está bien.
– ¿A–Cheng?
– Mmm… Aquí estoy.
Tras parpadear un par de veces, finalmente sus ojos lograr enfocar el rostro de su pareja, sonriendo ligeramente al verlo.
– Nos tenías preocupados – dijo Jiang Cheng – dormiste demasiado.
– Lamento… Preocuparlos.
– No te disculpes – hablo el segundo jade – debes recuperar fuerzas.
El primer jade asintió suavemente.
– ¿Qué sucedió? – pregunto sintiéndose un poco desorientado.
– ¿Qué es lo último que recuerdas? – le respondió Jiang Cheng.
– Yo… Recuerdo ir a Lanling para ayudar al joven Li con la cacería nocturna y…
– …
Durante unos momentos, Lan Xichen se mantuvo ausente como tratando de recordar que había sucedido en esa casa nocturna hasta que, la imagen de cierto cadáver feroz apareció en su mente.
– Wen Qing…
– …
– Era… Era ella… ¿Cómo es posible?
– Tranquilo Zewu–Jun, no tienes que forzarte – le sugirió la sanadora – ya habrá tiempo para ponerlo al día.
– ¿Habrá secuelas por el veneno? – pregunto Jiang Cheng sentándose a lado del primer jade.
– Más allá de la debilidad muscular y la deshidratación… No creo que haya secuelas de que preocuparse – aseguro con una sonrisa – aunque su recuperación será algo lenta ya que el veneno lo mantuvo paralizado durante varios días pero, con reposo, buena alimentación y algunas transfusiones de energía espiritual por parte de Hanguang–Jun, regresara a la normalidad en poco tiempo.
– Muchas gracias – dijo Zewu–Jun con voz cansada.
– No tiene que agradecer, solo cumplo mi trabajo – dijo levantándose – si me disculpan, debo volver a mi área para comenzar a preparar las medicinas y la dieta que Zewu–Jun deberá cumplir en los siguientes días.
Todos asintieron.
La sanadora hizo una reverencia y salió del Hanshi.
– A– Cheng – lo llamo – ¿podrías ayudarme?
El omega regreso a verlo y, tras comprender que era lo que su pareja necesitaba, lo ayudo asentarse en la cama, recargándose en el respaldo de la misma.
– Lamento todos los inconvenientes causados.
– No fue tu culpa – aseguro el segundo jade.
– En cierta parte lo fue – tosiendo un poco por la resequedad en su garganta – fui descuidado durante la cacería nocturna.
– Bebe un poco – dijo Jiang Cheng, entregándole un poco de té.
– Gracias – tomando un sorbo del mismo – volver a ver a la joven Wen me dejo tan sorprendido que, aprovecharon para atacarme sin que pudiera hacer algo.
– Un descuido que casi te mata – susurro Jiang Cheng – no sabes el susto que nos diste, si vuelves a hacerlo te juro que yo mismo te mato… ¿Me oíste?
Zewu–Jun sonrió.
Sabía que detrás de aquella seudo amenaza, había un dejo de tristeza y preocupación por su bienestar, logrando que su corazón palpitara fuertemente al sentirse tan amado por su pareja.
– Lo lamento, seré más cuidado la próxima vez.
– Mas te vale – tomando la taza vacía y dejándola en el mueble cercano.
Al ver aquella escena Heng Yu no pudo evitar recordar a su propia pareja y, sintiendo que estaba entrometiéndose en algo privado, decidió que lo mejor era volver a Torre Koi después de todo, su única tarea era llevar la receta del antídoto y verificar que el primer jade sanara por lo que, ya no tenía motivos para quedarse en el clan Lan.
– Me alegra saber que ha recuperado la salud – hablo el beta, captando la atención de la pareja y el segundo jade – he cumplido con mi propósito, es momento de que vuelva a Torre Koi e informar de ello.
– Agradecemos la ayuda brindada – respondió Lan Wangji.
– No es nada – aseguro – en todo caso, el agradecimiento seria para A–Li ya que gracias a que él conocía ese veneno, lograron localizar el antídoto en el libro de la difunta señora.
– Aun no estoy seguro de lo que sucedió pero… – intervino Zewu–Jun – Informe al joven Li que Gusu Lan siempre estará en deuda.
– Se lo hare saber.
El beta hizo una reverencia y tras despedirse de los presentes, procedió a abandonar el hanshi.
Situación que el segundo jade emitió, argumentando que debía informar al tío y al consejo sobre su recuperación.
Su hermano asintió y se despidieron, prometiendo que volvería más tarde junto con Wei Ying para visitarlo.
– ¿Necesitas algo?
Zewu–Jun negó suavemente con su cabeza y tomo la mano del omega.
– ¿Sería mucho pedir que te quedes a mi lado?
– Tengo mucho trabajo pendiente – respondió desviando la mirada – pero… Solo por hoy, puedo hacer una excepción.
El primer jade sonrió.
– Ahora que estamos solos… ¿Podrías decirme que sucedió mientras estaba inconsciente?
Jiang Cheng asintió y procedió a relatarle todo lo sucedido desde que sufrió el ataque en Lanling.
つづく/ Continuara...
¡Hola, suscriptores!
¿Cómo están?
Espero les haya gustado este nuevo capítulo que, como siempre, fue escrito con mucho amor para ustedes.
Ahora que han terminado la lectura, procedamos a las preguntas habituales:
¿Creen que Li Wang está mintiendo?
Dijo no recordar lo que le dijo a Jin Ling pero, este último no está muy convencido.
¿Les sorprendió las palabras de Jiang Cheng?
A él no le gusta la vibra que hay entre su sobrino y el hijo de la pulga, no tanto porque sean primos.
Este último punto quiero tocarlo un poco, sobre que son primos y no pueden estar juntos, les recuerdo que en las grandes dinastías, familias imperiales, etc… Algunas veces se casaban entre ellos para mantener puras la sangre de la familia.
De hecho si vieron Juego de tronos (Game of Thrones), ahí nos mencionaron MUCHAS veces que los Targaryen se casaban entre ellos mismos de hecho, su último rey de esa dinastía (si no mal recuerdo) se casó con su hermana JAJA
Además, Li Wang y Jin Ling son primos que comparten el 25% de código genético ya que sus padres (Jin Zixuan y Meng Yao) eran medios hermanos.
Asi que, la posibilidad de algo entre ellos no estaría mal, históricamente hablando…Quizás muchos renieguen pero era algo "Común" por así decirlo, pero poco usado.
Y sí, sé que en el mundo de la cultivación eso se ve mal pero, acá en mi mundo mientras fueras poderoso se permitía, aunque algunos renegaran jajaja
Aunque eso no significa que puedan terminar juntos, aún faltan algunas cosas por escribir y por decidir.
Retomando lo de Jiang Cheng, a él no le agrada Li no porque sea mal niño, sino por su padre, teme que a futuro se vuelva como el pero, PERO, si su sobrino "decide" (porque él ya está como que imaginándose cosas) estar con él, por mucho que el reniegue o se oponga, aceptara la decisión de este último… Solo quiere que su sobrino sea feliz.
Por eso quiere que su sobrino le diga de una vez si hay algo para ir mentalizándose jajaja
¿Esperaban la conversación entre Jin Ling y Jingyi?
Era algo necesario, Jin Ling quería disculparse por lo que hizo y decirle a Jingyi que por el no hay problema, que si siente algo por Sizhui, tiene el camino libre… Aprendió de las palabras de Wei Wuxian.
Que no haga cosas de las que pueda arrepentirse mañana.
Y sí, sé que muchos dirán que Jingyi lo perdono súper rápido, que debía estar enojado, que no debería perdonarlo... Jingyi es un Lan y aunque rompe las reglas muy seguido sabe cuándo debe seguirlas... Además, el no sintió que lo sucedido fuera algo imperdonable, le dolió pero, lo mejor para él era dejarlo atrás, aprender del pasado y seguir adelante… Mi bebe Jingyi no es un personaje que odie a la ligera.
Además, quien sabe, quizás ahora si pueda llevarse bien con la joven amante. 3
¿La conversación entre Sizhui y Jingyi?
Y… No se quedaron juntos jajaja
Sizhui tiene muchos problemas, necesita encontrarse a sí mismo y madurar.
Jingyi necesita saber que siente realmente, por eso Sizhui le pide no apresurar su respuesta solo porque él se va, quiere que conozca más personas, que viva su vida y sea feliz.
Ya si regresa y Jingyi está seguro de lo que siente por él, entonces sí, podrán comenzar algo…
Por ahora es un "quizás…" a futuro.
¿Esperaban que Li Wang tuviera un plan acerca del secuestro de Jin Ling?
Él ya estaba trabajando en algo pero no podía hacer nada sin pruebas por eso, sin decirle a nadie dejo a Dong Hua a cargo de ese problema, para que encontrara pistas o pruebas de que el consejo fue el culpable.
Ahora que tiene las pruebas… El plan que tenía ya puedo llevarlo a cabo lo cual nos lleva a preguntarnos, ¿Qué está planeando?
Bueno, yo sí sé pero… les toca esperar jajaja
¿Qué pensaron de la escena de Wangxian hablando con Sizhui de su pronta partida?
Bueno… Wei Wuxian esta embarazado… Hormonas… Ya me entienden.
Sizhui necesitaba hablar con ellos sobre su decisión, obviamente él es adulto y puede decidir qué hacer pero, recuerden que es parte del clan Lan, no puede irse sin más, si lo hace puede que lo castiguen… Bueno quizás no, es el amado hijo del segundo jade y el amado sobrino del líder… capaz solo lo regañaban pero, el quiso hacer las cosas bien.
Meter a Wen Qing al inicio no fue una posibilidad pero, necesitaba a alguien que apoyara a Sizhui y siendo ella las más "sensata" pues… la metí.
Y aclaro, estaban fuera de Gusu, la sanadora le dio permiso a Sizhui de salir de sus aposentos para visitar a su tía digo, no estaba invalido jajaj
¿Pensaban que iba a matar a Xichen?
Pues no, les dije que tendría final feliz, así que… Ya despertó tras recibir el antídoto enviado por Pulguita Jr jajaja
Fuera de eso, agradezco que llegaran hasta aquí.
Ya casi llegamos al final.
En el próximo capítulo Jin Ling regresara a Torre Koi… ¿Qué pasara?
¡Nos vemos!
