Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
Entre los 3 oficiales presentes tuvieron que sujetar y arrastrar a Hatsume lejos de Uraraka para que la sala quedara vacía y sin ruido. A pesar de que en la escena sólo quedaron Yaoyorozu, Uraraka y Midoriya, aún se podía percibir que hace segundos había ocurrido una pelea, el ambiente lo decía y los jadeos de la castaña lo confirmaban.
Yaoyorozu tenía abrazada a Uraraka que no paraba de temblar, Midoriya sólo se limitó a observarlas.
— ¿Te duele la mejilla? — Preguntó la azabache preocupada. No entendía lo que acababa de suceder, le sorprendió que Hatsume fuese catalogada como sospechosa, pero cuando se volvieron a reunir después de casi un año sin verse, todas las dudas se disiparon de su mente y platicaron con gusto, Hatsume era su amiga, no le haría daño a nadie.
Pero acababa de abofetear a Uraraka.
La castaña asintió y entonces Midoriya se alejó de la escena argumentando que iría por hielos o algo frío para el golpe. Yaoyorozu lo vio irse y entonces dirigió a su amiga hacia los sillones donde estaba sentada con anterioridad, estaba anonadada, por no decir que se sentía algo excluida, pero los gritos de Hatsume le indicaban que había algo entre ellas dos, sino ¿Por qué Uraraka se había puesto tan pálida mientras rompía a llorar? Un golpe dolía, pero no hacía que te quebraras tanto como para llorar sin control.
— ¿Qué pasó? — Volvió a preguntar con voz tranquila, pero Uraraka seguía negando con la cabeza y la vista baja sin atreverse a mirarla a los ojos — ¿No sabes lo que ocurre? ¿O no me quieres decir? — Presionó un poquito, necesitaba respuestas, y ambas estaban en una situación donde no podían darse el lujo de ocultarse cosas.
Uraraka lloró con más fuerza, Yaoyorozu miró hacia los lados buscando inspiración o ayuda, ¿Hasta dónde había ido Midoriya por el hielo? ¿Y Bakugou? Volvió a hacer las mismas preguntas con el mismo gesto de negación como respuesta, su compañera estaba bloqueada, y no sabía que era lo que le hubiese ocurrido para ponerla en ese estado.
Después de unos minutos desconcertantes, el oficial Monoma salió de la sala de juntas para dirigirse hacia ellas. Tenía una mirada muy penetrante, como si quisiera memorizar todos los gestos que tenían.
— Estamos listos para su declaración — Anunció con voz fría. — La señorita Mei está esposada, no… volverán a surgir inconvenientes.
Uraraka levantó la mirada lentamente.
— ¿E-es necesario que vaya? ¿No es suficiente con Yaoyorozu? — Su voz estaba quebrada y rasposa, y su humor era palpable, no quería ver a Hatsume.
— Ella es la sospechosa, no usted. No debe de tener miedo de enfrentarla — Respondió Monoma, y Yaoyorozu sintió que quería agregar algo más a su oración pero se contuvo. — Tengo que ir a revisar unos expedientes, entre cuando esté lista — Indicó, dando a entender que tendría que entrar si o si a la sala — Con permiso.
Uraraka se obligó a tranquilizarse, daba lastima, y aunque tenía miedo sabía que tarde o temprano debía de enfrentar a Hatsume, Yaoyorozu la miraba con preocupación y la entendía, pero ella se convenció de que con el cambio de residencia de Hatsume, podía alargar las consecuencias de uno de sus últimos por años.
Y esperaba que fuesen años, no meses.
Ahora tendría que enfrentar algo que prefería no recordar, odiaba ese día de mierda, fácil se posicionaba en el peor de toda su vida y ni siquiera había desayunado bien. Sabía que lloraría más, así que se mentalizó para enfrentar lo que se avecinara, sabía que entrado a aquel cuarto todas sus barreras se caerían, quería huir; esconderse y dormirse hasta que volviese a salir el sol, pero era imposible, y mientras más estuviera haciendo tiempo ahí, más posibilidad de que Bakugou o Midoriya llegasen y no quería enfrentarlos en ese momento.
No supo cuánto tiempo paso intentando controlarse hasta que su desesperación por terminar las cosas hizo que se limpiase el maquillaje y se puso de pie, sus piernas flaquearon un poco y tropezó, pero Yaoyorozu la sujetó con fuerza. Uraraka le devolvió el gesto, aquel simple toque le daban una fuerza que le decía "animo, yo estoy aquí".
Suspiró, y por primera vez aquel movimiento no la tranquilizó.
— ¿Estás bien? — Preguntó Yaoyorozu preocupada, ella sólo se limitó a asentir con la cabeza. — Te esperaré aquí afuera — Le dijo para tranquilizarla, pero ella se incomodó.
— Preferiría que te fueses — La cortó — Sólo he tenido un día malo, puedo enfrentar esto. — Yaoyorozu la miró con desconfianza, pero antes de que rebatiese, la castaña agregó: — Adiós, te habló por celular cuando ésto acabe.
— ¿Estás segura?
— Completamente — Dijo con falsa paz, pero quería verse fuerte para alejarla — Debo de resolver unas cosas.
— Bueno… — Contestó Yaoyorozu soltándola. — Si eso es lo que quieres…
Uraraka entonces contuvo la respiración, pensando que mientras más rápido entrase a esa sala más rápido saldría. Aunque no sabía exactamente como saldría, por eso prefería que su jefa no la viese más mal de lo que estaba.
— Lo quiero. — Contestó, y no pudo ocultar el terror en su voz. Pero ya era tarde, acaba de entrar a la sala de interrogatorio y cerró la puerta detrás.
En la mesa de entrevistas estaba Hatsume esposada a la misma mesa con ambas manos, tenía el porte relajado, pero cuando la vio, su mirada cambió de una fría a una llena de odio. Uraraka no supo en que momento cambiaron los papeles, pero ahora parecía que quien iba a confesar sería ella y no su compañera, odiaba el sentimiento de culpabilidad.
— Vengo a declarar — Dijo mientras se sentaba en la mesa enfrente de Hatsume — Nada más vengo a eso. — Agregó, intentando evitar lo máximo otros temas que pudiese sacar su perspicaz chica.
Los dos policías que estaban adentro asintieron mientras preparaban las cámaras, por lo que había entendido Uraraka en ese tipo de identificaciones no eran necesarias, pero ahora se sentía en un careo o algo parecido, así que debía de ser inteligente.
— Hola Uraraka — Soltó con desdén Hatsume — ¿Cómo estás? ¿Ya no te has lanzado de un segundo piso?
La nombrada abrió los ojos mientras observaba a los oficiales.
— Silencio — Ordenó uno, entendiendo el punto de la chica — Los que haremos las preguntas somos nosotros.
— Como gusten, yo sólo quería romper el hielo — Levantó los hombros con indiferencia la sospechosa mientras se relajaba en el reclinatorio de la silla, se notaba a leguas su comodidad, en contraste con Uraraka que parecía que cualquier movimiento o ruido la harían correr inmediatamente.
— Empecemos — Indicó el otro oficial que estaba detrás de las cámaras — Señorita Uraraka Ochako, ¿Conoce a la señorita Hatsume Mei?
— Si — Contestó simple, mientras menos palabras, mejor.
— ¿De dónde la conoce?
— De la universidad, una amiga nos presentó.
— ¿Yaoyorozu Momo?
— Sí — Confirmó.
— ¿Cuándo fue la última vez que se vieron?
Hatsume levantó una ceja, ambas sabían la respuesta.
— Hace aproximadamente un año, uno poco menos, no recuerdo.
— Yo sí — Interrumpió Hatsume — Lo recuerdo muy bien, discutimos.
Ambos oficiales miraron a Hatsume, sabían lo que estaba haciendo, estaba provocando a Uraraka.
— ¿Eso es cierto? — Preguntó el oficial.
— Sí. — Respondió nerviosa.
— Anda, cuéntales porque discutimos. — Continuó molestándola, Hatsume era de temer cuando de enemiga se tratase. — La última vez que nos vimos, y la razón por la que me cambié de ciudad fue por ti. No podía soportar que te dejaras pisotear, sin embargo al igual que ahora, estabas callada y no querías hacer nada por defenderte. ¡Estuviste en el hospital!
Uraraka miró a los oficiales deseando que volvieran a callar a Hatsume, pero esta vez no lo hicieron.
— ¡Mírame cuando te hablo! — Le exigió — Nos conocemos desde la universidad, fuimos amigas desde entonces, tú, Yaoyorozu y Tsuyu se convirtieron en mi adoración y siempre estuvimos la una para la otra, tú sabes que nunca le haría daño a ella ¿Verdad?
— No.
— No, por supuesto que no, siempre estuvimos juntas apoyándonos codo a codo. — La voz de Hatsume cambió, de pasar a una molesta la cambió a una herida, y en eso Uraraka comprendió que a ella también le dolía la pérdida de Tsuyu, incluso puede que le doliese un poco más, porque ella no había alcanzado a despedirse.
— Hatsume… — Susurró.
— Me fui porque estaba harta ¿Sabes? Te quería tanto que no podía soportar como guardabas silencio para proteger a alguien que te hizo tanto daño, simplemente te odié ¿Enserio no valorabas tu vida? — Uraraka volvió a lagrimear en silencio. — Pero ya no más, me fui… y Tsuyu también, así que estoy de vuelta para evitar que algo más te suceda a ti o Yaoyorozu.
— N-no es necesario — Respondió sintiendo como sus lágrimas empezaban a llegar a su cuello, se sentía tan avergonzada.
— Sí, si lo es. — Hatsume la confrontó — Tú caso se está estancando, ¿Sabes por qué? Porque a pesar de tener sospechosos, no hay demandas o antecedentes que puedan inculpar a alguien, hasta yo sé que Mineta es un pervertido, pero en sus registros está limpio, dicen que es inocente, pero aunque no lo fuese, no lo podrían culpar porque nadie más lo ha acusado formalmente. Así que pondrás el ejemplo, si denuncias tú alguien más lo hará, y tal vez encuentren al culpable.
— Hatsume, estoy bien… — Intentó tranquilizar a su ex amiga, sus palabras dolían como alfileres calientes insertándose en su corazón. — Ya lo superé…
— No me importa — Rebatió — Esto no lo tienes que hacer por ti, lo tienes que hacer por los demás. Tal vez en un futuro habrá una nueva Uraraka que necesitará ayuda, y sólo porque "tú estás bien" — Lo dijo haciendo comillas con sus manos apresadas — Perderá la oportunidad de defenderse apropiadamente… Con esto no se abandonará su caso, como el tuyo lo está haciendo lentamente.
— Hat-Hatsume…
— Lo demandaré yo si no lo haces tú. — La amenazó — Midoriya te lastimó, y no sabemos a quién más podría dañar a causa de tu silencio… No estás evitando problemas, simplemente los alargas y huyes de ellos. Tal vez otra persona que trató con tu atacante pensó lo mismo y por eso ya no hay más pistas, no permitiré que sigas con el patrón. Ya perdí a una amiga, no dejaré que a otra le pase igual… aunque me odies.
Chitose estaba aburrida en su casa revisando las notas para el portal web, de nueva cuenta no había mucho de qué hablar, y estaba tentada a mandar seguir a varios políticos para revelar un poco de su vida personal, no era su actividad favorita, pero a veces encontraba cosas interesantes.
En eso vibró su celular y se sorprendió al ver el contacto registrado que llamaba, lo pensó un momento para contestar, no quería arreglarse, pero tampoco quería cocinar, Monoma podría llevarle algo de comida y sí ella lo atendía fachosa y descuidada como estaba, tal vez él entendería su indirecta de que no querría nada y simplemente se conformaría con ver algún programa de televisión, a veces ambos se sentían tan solos que se reunían sólo para eso.
— Chitose al habla — Contestó.
— ¿Sabías que tu princesa cosplay fue violada hace un año?
Abrió los ojos como si una gran luz le hubiese dado directo en la cara, se separó de su celular para confirmar el contacto, ella no entendía que hablaba, pero Monoma era muchas cosas, más no mentiroso, sabía que le estaba hablando enserio.
— ¿Qué?
— Uraraka Ochako — Le dijo el nombre, y ella sintió que el corazón empezaba a palpitarle con fuerza, sus corazonadas nunca fallaban, esa chica tenía algo.
— ¿Cómo lo sabes? — Exigió saber, intentando contener la emoción en su voz. — ¿A qué te refieres?
— Estoy viendo su expediente ahora mismo.
— ¿Hay un expediente? — Preguntó salivando.
— Ley de Rae* ¿Te acuerdas?
Chitose hizo memoria rápida, esa ley había sido aprobada un par de años antes, si sus recuerdos no fallaban, la ley obligaba a todos los hospitales y clínicas a hacer un informe firmado por un médico o encargado correspondiente cuando llegase una presunta víctima de violación. El objetivo de la ley era poder ayudar a las víctimas a tener un reporte firmado por una autoridad en caso de que quisiesen denunciar después, ya que en la mayoría de los casos las jóvenes preferían guardar silencio por miedo, y cuando al fin tenían la valentía de alzar la voz, no tenían evidencia física para poder proseguir con un juicio, lo que ocasionaba que perdieran credibilidad.
La idea era buena, los hospitales tenían los archivos y los cifraban con nombres claves para proteger la privacidad de sus pacientes, pero nunca había escuchado de alguien que buscara sus archivos para avisarle a la policía. Hasta ese día.
— ¿Tan rápido tienes los documentos?
Monoma chisteó del otro lado de la línea.
— El archivo de Uraraka es particular, usualmente se tarda un poco en encontrar la información por el cifrado de los nombres clave, pero con ella hubo una testigo que firmó el documento además del médico, y se aprendió el número del expediente, el SP 8-7-2…
—…Otra cosa a su favor fue que su ataque fue hace menos de un año, así que seguramente la mayoría del personal que la atendió sigue laborando. Si tiene deseos de proceder legalmente podrá hacer una gran revuelta, tiene a su favor que en el reporte no sólo se describe su desgarro vaginal, sino que agrega que encontraron esperma en su cuerpo. El violador está frito.
La reportera casi deja caer el teléfono, estaba recibiendo la información de la nota del año, sí bien con el caso del acosador tuvo que manipular los medio y cayó en exageraciones y teorías conspirativas, aquí tenía el material para ganar varios premios a nivel nacional.
Ahora tenía que ser cuidadosa, debía de proteger a Uraraka como si fuese ella misma, incluso más, el tema de violación en los medios era aún un tabú, y si no se manejaba correctamente podría arruinar a víctima más que ayudarla. Pero ella era Chitose Kizuki, y sabía cómo manejar ese tipo de situaciones, Uraraka perdería credibilidad y muchas personas se encargarían de hacerla ver como una chica que necesitaba atención, pero nada como un golpe de moral para sensibilizar a sus lectores.
— ¿Sabes que eso no es todo? — Volvió a hablar Monoma, ella se había olvidado de él, pero con esa frase obtuvo toda su atención. — Hay otro detalle que hará que sea un caso sumamente controversial, los medios estarán como locos rodeándonos.
— ¿Qué?
— Fue violada por su ahora exnovio, ¿Sabes quién es, tú que investigaste toda su vida?
— ¡Dime carajo! — Gritó, no tenía tiempo para andar con jueguitos, escuchó risas al otro lado de la línea.
— Su exnovio, a quien la testigo que acompañó a Uraraka al hospital acusa de ser el atacante, es Midoriya Izuku, un compañero mío de la fiscalía. ¿Qué crees que haya sucedido? ¿Ella no habló por miedo o por soborno? La fiscalía a manos de Enji tuvo sus bajones, pero nunca nada como esto, habrá caos del bueno.
Chitose sentía que el corazón se le saldría en cualquier momento.
— ¿Quién más sabe?
— Sólo yo, vengo saliendo del hospital ¿Te acuerdas? Apenas voy de regreso a la comisaría con la evidencia física, tienes toda la tarde. No sé cómo vaya a reaccionar Todoroki, Midoriya es su perro fiel, ¿Quién diría que tenía rabia? La testigo me acaba de confesar lo ocurrido, sólo yo y otras dos personas hablamos con ella, esto sólo había comenzado como un reconocimiento rutinario, pero con lo que dijo tuve que venir personalmente para confirmar su historia, no dije nada por si mentía, aunque resultó ser verdad… — Se rio.
—…Ya quiero ver el rostro de los demás, Uraraka ahora está saliendo con otro oficial, Bakugou, y él no tiene un carácter con el que quieras tratar. ¿Qué ocurrirá cuando descubra lo que le hicieron a su noviecita? — Tuvo que hacer una pausa para seguir riéndose, Chitose rodó los ojos, era por eso que Monoma estaba soltero, tenía una personalidad horrible, en vez de preocuparse por las victimas de cualquier ataque que enfrentase, él disfrutaba del caos que acompañaba al caso.
— No me interesa — Lo cortó.
— Tienes razón, eso es un chisme interno — Al fin se atrevió a contestarle el policía — No te enojes, pedí que el archivo digital junto con los informes de la evidencia me lo enviaran a mi correo, creo que una vez lo dejé abierto en tu computadora, no sé si aún guardes la contraseña o no ¡Diviértete!
Y colgó la llamada.
¡Habemus capítulo temprano para iniciar la semana! Tristemente el capítulo original no pudo ser recuperado y tuve que escribir todo desde el inicio, se supone que es más fácil porque y uno ya tiene la idea, pero conmigo es a la inversa porque en mi mente comparo el nuevo capítulo con el viejo y no me gusta ya que no son idénticos, ¡Así que me esforcé mucho!
Este bloqueo más el hecho de que la lap de mi hermana se descompuso y empezó a tomar la mía para sus clases en línea hicieron que me atrasara más de la cuenta, pero este es capítulo pináculo, a partir de ahora lo que sigue son confrontamientos y resoluciones, esta fic se acaba este año si o si.
Así que les agradezco mucho por su paciencia, si me han seguido desde el inicio se los agradezco de todo corazón, y no soy alguien de pedir reviews, pero ya llevamos 191, y el fic más popular que tengo tiene 223, así que me gustaría romper ese record, claro que sólo si ustedes me lo permiten *heart* aun nos quedan capítulos con un poco más de sangre que éstos :D
*Ley de Rae: Tristemente esta ley no existe, o no tengo conocimiento de ella en México, simplemente es una propuesta mía que hice discutiendo una vez con una amiga, y como mi user además de CISTXC es RAELEEN, tomé la abreviatura del segundo user, haciendo una pequeña referencia a mí y a esa idea.
Agradecimientos especiales a:
missHdzc: No pude recuperar el capítulo pero hice mi mayor esfuerzo ¡Espero lo disfrutes! Ahora todo se resolvió, la información está con uno de los peores policías que tiene la comisaría y Chitose ya sabe, todo es cuestión de tiempo ¡Estoy tan ansiosa de lo que sigue! Aprovecharé un poco más la fexibilidad de escritura que me da la calsificación M.
Sweetness Kai: Mi pc decidió jugarme una mala pasada, pero eso fue porque amenazaron con regalarla el mes pasado y cobró su venganza, ahora ya estamos a mano. Sin embargo no pude escribir en drive, no me acostumbré a los comandos y no tienes las funciones personalizables como word, así que ahora escribo en y guardo en word, y antes de apagar la pc subo el archivo a drive, es un paso más, pero ya puedo dormir tranquila, esta lap se quedará mas tiempo conmigo *Heart* ya lleva como 8 años, ¿Que tanto son unos años más?
Its me AF2: No me acostumbré a Drive, así que sigo con word y después subo el archivo, tedioso pero seguro. Espero te haya gustado el capítulo y que en tus clases estés bien, ¡Te mando muchos saludos!
Francheska: Sé que me odias, pero el 31 de este mes sé que eso va a cambiar, si me atrasé fue por un reto o evento que estoy preparando, me había enfriado un poco con el reylo, pero no más, ¡amo a Rey y Ren! Por cierto, mientras esperas te recomendaré un fic que me tiene enganchada, se llama "toma mi corazón, deja un libro" esta en watpad y AO3, es fregón ¡Te va a encantar!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
