Capitulo 34
Lee se movilizó rápidamente tal como su reputación lo precede, cargó a la gemela en su espalda y desapareció de aquella concurrida zona hacia la seguridad del apartamento. Cuando Neji comprobó que se alejaron sin levantar demasiadas sospechas o llamar la atención regresó hasta donde estaba Tenten.
Sus emociones dieron un vuelco de manera poco agradable al notar que un joven alto y rubio cuyo cabello llegaba hasta los hombros estaba abrazando a Tenten de manera muy íntima. A pesar de que la castaña se veía claramente incómoda Neji estaba entre la indecisión de acercarse para alejar al joven bruscamente de su amiga o retirarse con el rabo entre las piernas con aquella desagradable sensación inundando su ser, sin embargo no tuvo que elegir.
Una rubia alta, de figura voluptuosa y ojos azules que usaba un traje sugerente se acercó a la pareja y regañó al joven severamente por su inapropiada actitud. Neji estaba lo suficientemente cerca para escuchar la conversación.
- ¿Quieres comportarte? Claramente no notas que la estás incomodando - Dijo la hermosa rubia con voz calmada y agregó con un sutil sonrisa dirigiéndose a Tenten - Ha pasado mucho tiempo Tenten, es un placer volver a encontrarnos.
Un corpulento hombre de piel oscura y cabello blanco amarillento se acercó al grupo con expresión tranquila, casi aburrida, pidiendo disculpas a Tenten por el comportamiento de su compañero. Pasaron pocos segundos hasta que Neji logró reconocerlos, los identificó como ninjas de la Aldea Oculta entre las Nubes ¿De dónde conocía Tenten a aquellos ninjas? Aún más importante, ¿Por qué aquel odioso rubio se tomaba tantas libertades su... Amiga? Respiró hondo en encerrando a la bestia que rugía dentro sí bramando por la sed de sangre.
- !Oh, que agradable sorpresa verlos! - Exclamó Tenten recuperando el aliento mientras sonreía con nerviosismo, Neji llegó hasta donde estaban y ella agradeció en silencio su compañía; se apresuró a presentarlos - Neji déjame presentarte al Capitán Darui, ella es Samui y su hermano Atsui de La Nube. Fuimos compañeros en la Primera División durante la Guerra.
Los ninjas saludaron cordialmente al Hyuga quien había comprendido la familiaridad de los ninjas con su compañera. Tenten se mostraba extrañamente tímida delante de ellos como si algo la hiciera sentir cohibida, probablemente fuera la preocupación de si ellos lograron atisbar a su gemela o no, sea como fuere era una actitud poco usual en ella, Tenten no solía ser una chica tímida.
- ¡Nunca había estado en la Hoja! - Dijo el enérgico rubio - Y tú luces diferente sin el uniforme, más ardiente que la última vez que nos vimos - Agregó enérgico y coqueto Atsui dirigiéndose a la castaña que se removió evasiva.
- ¿Ah, si? Ammm, gracias ¿Qué los trae por aquí? - Dijo Tenten riendo nerviosa mientras cambiaba radicalmente el tema. Instintivamente se había acercado a Neji.
- Vinimos como emisarios del jefe Raikage, para finiquitar algunos asuntos antes de su arribo la próxima semana, ya sabes, la celebración de los exámenes Chunnin - Respondió Darui con voz calmada.
- Así es - Corroboró Samui con su habitual semblante sereno - Nos dirigíamos hacia la torre del Hokage. Deben disculparnos pero debemos continuar nuestro camino. Nuevamente, te agradecemos por tu ayuda Tenten - Dijo acercándose repentinamente y abrazándola con cariño - Hasta luego - Se despidió jalando por el brazo a su hermano menor.
- ¡No seas mala Samui! - Se quejaba el joven mientras era arrastrado lejos de ahí por su hermana - Tenten me debe una ardiente cita. ¡Oh, adiós! - Dijo cuando ya iban un poco lejos.
- No tienen nada que agradecerme - Dijo Tenten pero los rubios no la escucharon ya que se habían alejado.
En la frente de Neji palpitaba una inoportuna vena mientras en su cabeza retumbaba la palabra "cita", peor aún, la frase "ardiente cita" se había quedado resonando en su mente como un disco rallado ¿Acaso ese tipo no aprecia su vida? Intentó calmarse, pero se le había subido la temperatura y no de buena manera. El moreno pareció leer su expresión o tal vez solo sintió su aura asesina ya que se apresuró a decir.
- Ash, por favor discúlpenlo, siempre usa esa muletilla a la ligera - Dijo sonriendo a modo de disculpa - En fin, me despido. Por cierto, debemos reunirnos otra vez - Dijo poniendo su mano en el hombro de Tenten dándole un mínimo en un gesto de cariño - Bien, Hyuga, hasta luego - Se despidió despreocupadamente el ayudante del Raikage.
¿Qué le pasa a esa gente que no podían saludarla o despedirme sin dejar de ponerle las manos encima? Bien, al menos Darui no la había abrazado.
Tenten suspiró aliviada de que por fin se hubieran retirado. Había sido agradable reencontrarse con sus antiguos compañeros de batalla pero en estas circunstancias agradecía su prisa, no sabía que hubiese pasado si hubieran visto a su hermana antes que a ella, posiblemente se habrían metido en serios problemas.
Se sobresaltó cuando sus ojos se cruzaron con la inquisitiva mirada malva de su acompañante. Le sorprendió aquella expresión y rápidamente comprendió que el extraño acontecimiento ocurrido podría hacerse malinterpretado.
- ¿Qué ocurre Neji? - Cuestionó medio divertida, medio preocupada por lo que pensara su compañero. ¿Sería posible que se hubiese sentido celoso? Naah, era imposible. Neji era demasiado seguro de sí mismo como para sentir ese tipo de sentimientos o al menos es lo que la castaña creía. Aún así una parte de ella se sintió alagada por su reacción.
- ¿Qué fue lo que ocurrió? - Preguntó el Hyuga visiblemente confundido tratando de sonar casual; y, si, efectivamente estaba un poco celoso, solo un poco. Claro, no se engañaba ni a él mismo, estaba muy celoso. Estaba haciendo un gran esfuerzo para no reclamarle a la castaña y exigirle explicaciones.
Tenten reprimió una carcajada mientras retomaban el rumbo anterior hasta su apartamento. La expresión en el rostro de Neji era realmente graciosa, nunca lo había visto así, era una mezcla de sorpresa y rabia que, en vez de intimidarla se le hizo tierna y graciosa. Decidió explicarle para que no hubiera malos entendidos, aunque se sintió bastante tentada a dejarlo con la duda.
- No es nada Neji. En el campo de batalla los hermanos fueron atrapados en el Benihisago,¿Recuerdas que te lo mostré? Es una de la armas sagradas que conseguí junto con el Bashosen y el Kokinjo. Cuando terminó la guerra el capitán Darui logró liberarlos; yo le ayude a descifrar el funcionamiento del artefacto, realmente fue una contribución insignificante, las reliquias fueron conservadas en su aldea muchos años así que él ya conocía algo sobre su funcionamiento, yo solo tuve la suerte de encontrarlo; sin embargo los hermanos no lo tomaron tan a la ligera y se mostraron muy agradecidos conmigo - Explicó con modestia y agregó con un estremecimiento - Bueno, yo también me hubiese sentido igual de haber sido atrapada sin saber si algún día sería liberada. En ese momento todo era un caos, estaba preocupada por ti y por Gai-sensei, nos reunimos brevemente pero ellos prometieron que nos reuniríamos luego. Eso es todo - Dijo mirándolo con una sonrisa tranquila.
Él aceptó su explicación, era algo lógico aunque sabía que estaba siendo modesta. Sin embargo Neji seguía notando la evasión en su mirada, ella tenía la característica particular de que sus pensamientos se notaban en su rostro. Frunció en seño y preguntó:
- ¿Eso es todo?
Tenten esquivó su mirada sintiéndose incómoda, como si el Hyuga tuviese el poder de leer su mente ¿Por qué demonios tenía que ser un genio?
- Hay otra cosa pero... ¡No es nada importante! - Dijo riendo nerviosa y avergonzada haciendo una seña de desdén con su mano - Fue algo más bien vergonzoso que me pasó estando con ellos. En serio Neji, no es nada - Repitió dándole la espalda y retomando su camino.
- ¿No vas a contarme? - Preguntó él insistiendo. Si expresión era tan divertida para ella que no puedo reprimir su carcajada.
- ¡No si puedo evitarlo Hyuga! - Respondió riendo abiertamente.
Tenten había decidido enterrar aquel vergonzoso momento en lo más recóndito de su mente, como si nunca hubiese ocurrido. Si de ella dependía, el Hyuga jamás se entregaría de aquello que podría ser el momento más bochornoso que le ha pasado en toda su vida.
Bueno, aquella vez cuando irrumpió en la habitación del joven y lo vio completamente desnudo se hubiese ganado el primer lugar en su lista en "los momentos vergonzosos de Tenten" si no lo hubiese disfrutado tanto. Sonrió con satisfacción al recordar aquel momento y se dirigió a Neji.
- Vamos, nos están esperando - Dijo con una sonrisa radiante que borró todo rastro de mal humor en el castaño.
...
- Sé que es un apartamento pequeño pero estaremos cómodas aquí. Además dentro de poco tendré que irme por un tiempo y podrás estar a gusto - Decía Tenten distraídamente mientras buscaba algo de ropa para usar.
El traje que había comprado con Ino y las chicas se había quedado olvidado en el escondrijo donde Neji, Sasuke y ella habían guardado las provisiones que recuperarían después de cumplir con la misión de rescatar a la joven secuestrada por aquellos captores. Claro está, nunca regresaron al lugar para recuperar sus cosas, así que su atuendo y pergaminos estaban enterrados en aquella lejana cueva, pensó con nostalgia. Si su próximo viaje se lo permitía tal vez podría recuperarlos, mientras tanto prepararía nuevos pergaminos y encargaría un nuevo traje aunque no sabía si tendría la oportunidad de usarlo.
La mayoría de su ropa era cómoda y resistente para sus entrenamientos, no era muy atractiva a la vista pero era práctica. Escogió un sencillo pero bonito vestido qipao de su estilo usual en color rojo, con bordes negros y mangas hasta los antebrazos. El clima frío ya había pasado por lo que hubiese preferido usar una prenda sin mangas, no obstante quería evitar que por error algún parte de su tatuaje quedará al descubierto. Había estado practicando para "moverlo" de lugar pero aún no lo había conseguido, a duras penas lograba que se contrajera o expandiera en el mismo lugar, afortunadamente había conseguido reducir su tamaño y la criatura parecía sentirse cómoda en su espalda por lo que era sencillo cubrirla. Volviendo a su atuendo, las aberturas de la prenda dejaban sus piernas completamente descubiertas por lo que optó por usar unos pantalones cortos ajustados de tela licra oscura que llegaban hasta la mitad de sus muslos y calzó sus pies con unos cómodos zapatos cerrados.
- Mañana compraremos algo de ropa que te guste, la mía no es tan bonita. Digamos que estaba en proceso de cambiar un poco mi estilo cuando todas estas cosas me alcanzaron - Admitió con una tímida sonrisa ante su hermana mientras se desvestía.
Ziyi no salía de sus cavilaciones, le daba la espalda a su hermana observando desde el balcón la belleza de la cuidad. Su hermana vivía en una zona un poco retirada pero desde su ventana podía observar la montaña adornada por los rostros de los antiguos gobernantes de la ciudad, detallaba como estaban esculpiendo el rostro del actual Hokage. Había muchas zonas en construcción a donde sea que mirada y aún así todo lo que la rodeaba la eclipsaba.
Veía a los transeúntes lidiar con las cotidianidades de la vida diaria ajenos a cualquier preocupación. Escuchó un sonido repetitivo, como unas campanadas de un lejano reloj que indicaba el cumplimiento de otra hora, la tarde había dado paso al crepúsculo y pronto las luces se adueñarían de los hogares. Como si hubiese un poder sobrenatural en aquella luz de apartar la oscuridad y los terrores que esta traía.
El apartamento era acogedor, podía notar la personalidad de su hermana en la decoración. Era alegre, sencilla y apasionada, organizada en sus cosas sin llegar a ser demasiado meticulosa. Su habitación era amplia, por lo que no sería difícil agregar otra cama; por ahora la de su hermana era lo suficientemente grande para que las dos durmieran cómodas, después de todo, eso habían estado haciendo desde su reencuentro. Desde su posición admiró el enorme lecho, detrás de éste había un librero repleto y una hermosa planta que adornaba la cabecera.
Se alejó del balcón y camino hacia el otro extremo de la habitación. El armario empotrado apenas se notaba. Un cuadro de un gran pergamino con anotaciones adornaba la pared, en la superficie del rectangular armario con gavetas tenía una hermosa y letal arma, podía ver la belleza en el filo de ese peligroso sable entendiendo porque a su gemela siempre le fascinaron, tenía adornos en la hoja y en el mango, era efectivamente una arma demasiado bonita para usarla en un combate, supuso que por eso decidió dejarla como decoración. Al lado había una pequeña mesa con instrumentos de escritura que, supuso, era el espacio donde de dedicaba a escribir en sus pergaminos.
Se dirigió había la otra esquina de la pared donde había una vasija repleta de lanzas al lado de un escaparate abierto con libros en la parte superior y rollos de pergaminos en la inferior, en la superficie plana de éste había un hermoso abanico de adorno, tenía detalles brillantes y femeninos estaba muy bien conservado, al igual que el arma debía ser algo preciado para su hermana, iba a tocarlo cuando la escuchó.
- Fue un regalo de mi sensei cuando cumplí la mayoría de edad. Realmente me sorprendió que pudiera escoger algo tan delicado, debido a su personalidad - Dijo con una radiante sonrisa, con un ademán de su rostro señaló el arma que había estado admirando antes - El sable Dao fue un regalo de Neji y Lee tuvo la idea de ir a un festival en una ciudad vecina - Dijo rememorando - La verdad fue una gran sorpresa, esos hombres no suelen ser delicados, mucho menos se preocupan por detalles como un cumpleaños. Aww, es un lindo recuerdo y la conversación con Gai-sensei fue mas madura que la de mi "florecimiento" - Agregó con sorna riendo.
- Ellos han sido muy especiales contigo. Me alegra que los tuvieras - Dijo Ziyi con ternura.
- Si, es cierto - Hizo una pausa y agregó - Es imperativo que vaya a la torre del Hokage lo antes posible, pronto estará muy ocupado y es necesario afinar algunos detalles antes de los exámenes. Por favor, siéntete cómoda. Mi casa, es tu casa.
- ¿No hay alguna manera en que pueda persuadirte para que no sigas con esto? - Dijo Ziyi preocupada - Por favor Gen, no tienes que hacerlo. No puedes hacerlo sola, déjame ayudarte - Expresó en todo de súplica.
Tenten comprendía la preocupación de su gemela pero su decisión era irreversible. Tal vez ella tuviera razón en algo, no sabía en lo que se estaba metiendo pero definitivamente si tenía que hacerlo, ella jamás viviría tranquilamente sabiendo que personas inocentes sufrían los causa de su maldición. De una manera u otra iba a acabar con todo aunque tuviera que sacrificar su vida.
Lo más doloroso sería separarse de su hermana una vez más y por tiempo indefinido, no obstante la tranquilizaba enormemente saber que en la aldea estaría a salvo de cualquier ataque de Kyoshi, solo faltaba resolver la situación con Muneshige y finalmente Ginchiyo podría deambular libremente por la ciudad. Tomó sus manos protectoramente y las acercó a su pecho.
- No estaré sola hermana, ni aunque quisiera; Neji y Lee no lo permitirán. Además, deseo con todas mis fuerzas tener éxito para volver contigo - Le dijo con determinación y ternura - No importa cuanto me tome volveré junto a ti. No tienes que preocuparte demasiado, pensé que tardaría muchos años en encontrarte pero me tomó pocos meses - Agregó con un sonrisa relajada luego de separarse, ya que la había abrazado.
Ajustaba en las caderas el antiguo cinturón donde cargaba sus pergaminos y sacaba de un estuche unas vendas que usaría para envolver su muslo y acomodar su porta-shurikens.
- Creo en ti Gen - Respondió Ziyi cuando Tenten terminó de dar los últimos retoques a su peinado. Se abrazaron fraternalmente por unos minutos antes de despedirse.
...
Estaban reunidos fuera del despacho del Hokage. Eran cerca de las ocho de la noche ya que hasta esa hora fue pudo desocupar su agenda el peliplata.
Antes de entrar a la oficina la castaña se sorprendió de ver al Uchiha en el pasillo, el equipo Gai se acercó para saludarlo cordialmente. El pelinegro rápidamente les comentó que había estando en los alrededores de la guarida. Se había asegurado que las rehenes llegaran a salvo hasta el pueblo y luego las ayudó a contactar a sus familias o a encontrar algún sitio donde recomenzar. No había desaprovechado ninguna oportunidad de colectar datos sobre aquel grupo criminal y tenía información importante que compartir con ellos. Tenten sintió el alivio y la alegría llenar su corazón al saber que aquellas jóvenes estaban a salvo; aunque algunas de ellas habían sido arruinadas irremediablemente al menos ahora eran libres de seguir un nuevo camino.
Sasuke les dijo a Neji y a Tenten que había regresado por las cosas que habían escondido antes de ser capturados, la joven agradeció poder recuperar sus pergaminos y pertenencias, sin embargo su conversación fue interrumpida por Tsunade quien avisó que podían entrar.
Antes de poder tocar algún punto importante Tenten se apresuró a solicitar la liberación de Muneshige y pidió ser ella misma quien se lo comunicara. Era una petición especial de su hermana y estaba dispuesta a cumplirla, además de eso quería preguntarle algunas cosas antes de que se fuera.
Kakashi accedió sin impedimentos, había recibido una carta de su homóloga en donde se insinuaba esa posibilidad. Una vez resuelto ese asunto, Tsunade le explicó detalladamente el informe sobre el estado físico de las gemelas y los nuevos poderes de Tenten.
Luego fue el turno de Sasuke en dar su reporte sobre su improvisado viaje durante los meses que permanecieron en la guarida de Orochimaru. Tal como logró comentar brevemente antes, las mujeres liberadas se encontraban en sitios seguros o de vuelta a sus hogares. Pudo recopilar información importante sobre el grupo criminal que extrajeron de la mente del hombre rubio encargado de dirigir el lugar donde habían sido capturados.
Tenten se sobresaltó pues había olvidado por completo a aquel odioso hombre que los había torturado, sin mencionar su intensión de venderla como carne para algún degenerado.
- Logré comprobar algunas de las informaciones - Dijo Sasuke - La organización tiene guaridas ocultas cerca de las fronteras del país, posiblemente dentro también. El nombre del hombre es Chisei Uesugi estaba encargado de la frontera norte. Son muy cuidadosos, por mucho que buscamos en las profundidades de su memoria no tiene información sobre el jefe de toda la organización. Sin embargo hay un evento que se llevará a cabo a finales del año, una subasta.
- El evento es exclusivo, sin embargo parece que es abierto al público que pueda pagarlo. No logré comprender todos los detalles, pero aparentemente los participantes y compradores son voluntarios - Dijo para sorpresa de todos - Muchos personajes adinerados suelen ser participes de estos eventos, no solamente subastas de personas, también se encargan de peleas clandestinas o venta de antigüedades robadas.
- Recientemente, los traficantes decidieron aprovechar la oportunidad de ese evento para vender a las jóvenes vírgenes que caen en sus manos, se dieron cuenta que de esa manera logran obtener mayores ganancias y es la primera vez que participarán en la subasta. Ni siquiera Chisei sabe bien que pasará con las mujeres vendidas luego del evento, solo les interesa el dinero. Lo que si sé con certeza es que estaba buscando algo en específico, se le pidió secuestrar a una joven de familia noble - Dijo mirando a Tenten.
- Es evidente que el evento esta siendo supervisado por el jefe de los traficantes, o al menos tienen un informante que les está dando información, probablemente es un miembro importante en la organización de la subasta - Agregó el Uchiha - Solicité apoyo a los ninjas de la aldea del sonido. Una comitiva se instaló en la guarida para interceptar cualquier comunicación que llegara al lugar mientras el grupo de la Hoja llegaba para hacerse cargo. La desmantelación se mantuvo en secreto y el grupo de ANBU que envió se ha instalado en el lugar exitosamente.
- Muy buen trabajo Sasuke - Dijo Kakashi orgulloso - Se está preparando todo para lograr la desmantelación definitiva de esa red de tráfico humano. Tenten - Agregó dirigiéndose a ella con severidad - Esta operación va más allá de tus asuntos personales, sin embargo es impensable no contar con tu participación. Si la jefa de ese grupo es aquella que las persigue a ti y a tu hermana entonces es inevitable que se encuentren, esa será nuestra oportunidad.
- Si no la encuentro primero, ella me encontrará a mi - Contestó. Tenten sonrió en su interior, era exactamente lo que tenía pensado hacer con o sin ayuda de la aldea.
El Hokage hizo un gesto afirmativo con su cabeza - Así es, y estamos contando con eso. Aún así, nunca antes has participado en una misión de este tipo... - Dijo removiéndose en su lugar de forma incómoda dejando en claro que no le agradaba el rumbo de la conversación.
- Yo me puedo encargar de esos detalles Kakashi, no te preocupes, Tenten es una profesional estoy segura de que sabrá manejar la situación - Dijo Tsunade rescatando a Kakashi de su incomodidad momentánea.
Tenten agradeció la confianza que ponían sobre ella, la verdad era que se sentía insegura pero su motivación era más fuerte que su inseguridad, Tsunade tenía razón, no iba a fracasar.
- Excelente, lo dejo en sus manos - Respondió Kakashi aliviado - Deberás empezar el entrenamiento especial lo antes posible Tenten. Por favor, organiza lo que debas y prepárate para viajar en aproximadamente dos semanas. Pueden retirarse.
Cuando salieron de la torre del Hokage eran las diez de la noche. Tenten no quiso perder más tiempo y pidió permiso para dirigirse inmediatamente hacia el cuartel donde tenían prisionero a Muneshige. Al llegar entregaron el pergamino sellado por el mandamás que les autorizaba liberar al prisionero.
...
Muneshige había cumplido su palabra de permanecer en cautiverio voluntario sin dar problemas por lo que su celda consistía en una habitación de poca seguridad, modesta pero cómoda, con libros a su disposición y un pequeño cuarto se baño.
Tenten lo observaba a través del vidrio de la puerta, recostado en su cama leyendo un libro. Sintió el impulso de anunciarse primero por lo que decidió tocar la puerta provocando en el joven una reacción de extrañeza. Marcó la página del libro por la que iba y se sentó en la cama esperando la entrada de su inoportuno visitante.
Neji y Rock Lee entraron primero que ella. Cuando su mirada de cruzó con la del castaño sentado su reacción fue la esperada. Con ansiedad le pregunto si había encontrado a Ginchiyo. Tenten observó como todo su cuerpo se relajó y un sutil temblor recorrió su cuerpo amenazando con humedecer sus ojos al saber que su amada se encontraba a salvo.
- Sabía que la encontrarías - Dijo recorriendo la habitación impaciente para calmar su ansiedad - Pero ¿Ella está bien? ¿Está aquí? No puedo percibir su presencia.
- Si, así es, por eso lo más importante ahora es poner distancia entre ustedes dos - Respondió Tenten sintiéndose un poco triste por la pareja - Lo siento. Ella está bien.
- Está aquí... No te disculpes. Lo sé, deben llevarme a la prisión más lejana de la aldea que tengan - Agregó nervioso, era evidente su preocupación por mantener a la chica a salvo de él.
- Serás liberado - Respondió Tenten provocando sorpresa en el joven.
Un escalofrío recorrió el cuerpo del Tachibana cuando Tenten extendió su brazo concentrando todas sus fuerzas en lograr que el dragón se moviera desde su espalda hasta la extremidad para que el hombre pudiera verlo. El castaño se separó horrorizado tropezando con la orilla de la cama y cayendo al suelo estrepitosamente. Tan rápido como cayó se levantó y sin poder evitarlo se acercó con cautela para mirar aquella figura.
- ¿Es...? - Dijo con voz entrecortada.
- Si - Respondió Tenten comprensiva de su reacción - Es una parte ella que ahora vive en mi.
La miró suplicante y ella accedió. Acortó la distancia, con sus manos temblorosas sostuvo su brazo extendido y acarició con la punta de sus dedos la figura de la criatura la cual reaccionó a su tacto removiéndose cómodamente ante la suave caricia del castaño.
Él despertó de su ensoñación y se apartó bruscamente dándole la espalda para ocultar las lágrimas que empezaban a agruparse en sus ojos. Era lo más cerca que había estado de Ginchiyo en siglos.
Luego de unos minutos Tenten le comentó - Sé como encontrar a Kyoshi - Muneshige le devolvió la mirada con el rostro congestionado lleno de sorpresa y horror - Hasta entonces quédate a salvo en tu refugio, cuando acabe con la maldición iré a buscarte. Lo prometo - Dijo con solemnidad ofreciéndole su mano para que la estrechara. El joven afirmó que partiría en la mañana.
...
Cuando iban de regreso a su apartamento se encontraron con Tsunade quien les informó a Lee y a Neji que Kakashi los solicitaba nuevamente en su oficina.
- ¿Olvidó algo el Hokage? - Preguntó Tenten cuando los jóvenes se retiraron.
- Solo quiere aclarar algunos puntos importante con ellos, de lo demás me encargaré yo - Comentó con desdén - Acompáñame. Hay asuntos de mujeres que tenemos que hablar.
Tenten siguió a Tsunade hasta un sencillo y acogedor restaurante, se sentaron en la mesa más alejada, la rubia pidió una botella de sake con algunos aperitivos. Una vez la joven sirvió la mesa inició la conversación.
- Alguna vez te hablaron de las "misiones rojas" - Comentó la voluptuosa mujer sin rodeos.
- Usted tuvo acceso a mi ficha, sabe que no solo he escuchado sobre ellas - Expresó con más brusquedad de la que pretendía expresar. No tenía intenciones de beber sin embargo la situación lo ameritaba, no es como si fuese a embriagarse solo quería sentir la sensación ardiente cayendo pesadamente por su garganta.
- Solo quería ver tu reacción. Sabes que debes mejorar eso ¿No? - Tsunade la miró suspicaz, la castaña necesitaría entrenamiento intensivo.
- Lo siento - Respondió Tenten avergonzada.
- Creo que Kakashi aclaró que toda la operación depende de ti - Dijo severamente tomando la actitud de Hokage.
- Lo sé, lo siento. Prometo que lo haré bien, no solo por la misión, esto se trata de la vida de mi hermana. Lo haré bien - Repitió tomando su trago.
- Hemos contactado a alguien que puede ayudarte, no será sencillo pero puedo asegurarte que te preparará para el camino que te espera - Dijo la rubia sirviéndose otro trago - Afortunadamente, la mayoría del tiempo que dure la misión estarás a salvo.
- Al menos hasta la subasta - Dijo Tenten recostada en su asiento.
- Otras no han corrido con esa suerte. Estarás rodeada de peligro y nadie podrá ponerte un dedo encima - Mencionó la rubia con una sonrisa de amargura alzando hacia ella su trago. Tenten le devolvió el gesto. Permanecieron unos minutos en silencio hasta que la joven lo rompió.
- Recuerdo hacer sido violada, es como si fuera un mal sueño - Dijo la castaña nostálgica acariciando la figura del dragón dibujado en su brazo derecho - ¿Alguna vez ha tenido una misión roja?
- No - Contestó la rubia con indiferencia y algo de vergüenza, o tal vez eran solo los tragos lo que causaba su sonrojo.
- Entonces no hay nada que pueda decirme al respecto, con todo respeto - Masculló Tenten con tristeza.
- Así es. En eso tienes razón pero hay algo más, algo que quizás te hará las cosas aún más duras - Dijo con seriedad - Neji va a estar en esta misión y no hay nada que podamos hacer para evitarlo.
- Neji sabe como comportarse, jamás haría algo que pudiera comprometer la situación. Ni yo tampoco - Dijo Tenten con expresión relajada, era extraño que la Hokage pusiera en tela de juicio su integridad como ninjas.
- No me refería exactamente a eso - Agregó Tsunade ahogando un suspiro - No hay que ser demasiado observador para darse cuenta de que algo está pasando entre ustedes dos.
La castaña se removió un poco incómoda en su asiento, la Hokage tenía razón, su relación actual no era particularmente fraternal, y pensándolo bien Neji iba a estar en una situación igual o peor que la suya, confiaba en su determinación para superar todas las adversidades.
- No es nada más que "algo", como usted dice. Neji y yo sabremos comportarnos - Prometió con las mejillas enrojecidas - Aunque esta situación no se hubiera dado, igual sería algo complicado.
- Ash, lo sé. La familia Hyuga es muy complicada - Concordó la rubia - Aún así debes considerar todo. Neji es un genio pero sigue siendo un hombre, la situación en la que van a estar pondrá a prueba la solidez de su relación, sea cual sea. Eso definitivamente podría complicar las cosas.
- Sé que no será fácil - Respondió Tenten pensativa - Neji sabe lo que estoy dispuesta a sacrificar por esta misión. No, no por la misión, por mi hermana. Si fuera al revés yo también lo comprendería. Nuestro trabajo en equipo es eficaz - Suspiró preocupada - Y espero que nuestra amistad también lo sea...
Tsunade miró a la joven vacilar, no era extraño que estuviera presa de emociones contradictorias. Había verdad en las palabras de la jóven, el trabajo en equipo de ambos era sólido y su amistad fuerte. Tal vez el amor los fortalecería aún más, a pesar de las situaciones que le esperaban.
- Permíteme reafirmar lo que dijo tu hermana - Expresó la Hokage luego de unos minutos - Tu tienes el poder de salvarlos a todos Tenten. A tu clan, a tu hermana, a ese chico desconocido, a ti misma y en cierta forma, también puedes salvar al Hyuga; cuando lo descubras todo será sencillo.
Tenten la miró confundida ¿Salvar a Neji? ¿De qué? No comprendía, por el contrario, pensaba que un romance enredaría aún más las cosas. No obstante, no podía dejar de soñar con eso; desde que Neji había dado muestras de corresponderla su deseo por él solo había crecido más.
- Hay algunas cosas que debo comentarte, considero que mereces honestidad - Comentó Tsunade cambiando su semblante por uno más formal.
Tenten la miró expectante ¿Qué tenía que contarle? Se supone que los detalles de la misión se los darían al llegar al punto de encuentro con el grupo encargado de la operación. La miró extrañada esperando su explicación.
-La aldea tiene conocimiento desde hace varios años sobre ésta organización de tráfico humano. Hace dos años localizamos un sitio en el que posiblemente esté su líder. Por otro lado tenemos ninjas infiltrados en zonas estratégicas buscando atraer la atención de los traficantes, también a su vez boicotear algunos de sus planes de manera clandestina, colectar información, entre otros aspectos; hemos logrado pequeñas victorias. Ustedes llegarán a uno de los sitios donde tenemos una especie de cuartel de operaciones oculto bajo una sólida y muy conveniente fachada para esta misión. Sin embargo todos los planes se han visto paralizados por los ataques a la aldea, Akatsuki y después la Guerra, por eso se ha extendido por años cuando la misión había sido programada para durar unos meses. Estábamos retomando este asunto cuando tu hermana nos proporcionó nueva y valiosa información ¿Entiendes lo que quiero decir? Si tenemos éxito esta larga misión por fin terminará y muchas personas se salvarán.
- Lo sé Lady Tsunade, me esforzaré - Respondió Tenten con vehemencia pero su voluntad vaciló un poco al ver la duda en los ojos ámbar de la mujer.
- Hay otra cosa que debes saber - Dijo avergonzada y entristecida - Nuestros ninjas infiltrados, la mayoría de ellos ANBU, se han logrado mantener al margen en puestos que no arriesgan su vida o integridad, hasta donde sabemos. Sin embargo ese método ha impedido el avance de la misión, se hacía necesario anexar espías activos. Recientemente una persona dentro del lugar al que necesitamos llegar solicitó ayuda de los ninjas, lo que nos da la ventaja para desarrollar el plan con más libertad. Se estaba evaluando la posibilidad de infiltrar ninjas que asumieran el rol de secuestradas pero no estábamos dispuestos a colocar alguna joven inexperta en esa posición - Agregó suspirando - Aún así, no quedaba elección, sería arriesgar demasiado la vida de la ninja pero estaba decidido... Lo que quiero decir es que se había realizado un lista de posibles kunoichis que podrían ser parte de la misión y figurabas entre las candidatas.
Tenten sintió el peso de aquellas palabras caer sobre su cuerpo. Lo que la rubia le decía es que, aunque no se hubiese ofrecido como voluntaria, probablemente iba a participar en esa misión. La crudeza de esa realidad no logró doblegar su voluntad. Recordó las palabras de su hermana cuando mencionaba que, sin importar cuánto escapara Kyoshi siempre la encontraba; de hecho lo había logrado, siendo así solo era cuestión de tiempo para que ella y su gemela se hubieran visto. Todos los acontecimientos indicaban que el tiempo de cumplir su promesa había llegado, ella iba a romper la maldición.
- Eso ya no importa Lady Tsunade - Replicó Tenten superando el impacto de sus noticias - Las cosas están pasando de esta manera porque así debe ser. Esta predestinado.
...
Tenten y su hermana compartieron dos semanas muy felices, recorrieron la aldea, fueron de compras y sobre todo conversaron. Ziyi contó a Tenten todo lo que podía recordar de Kyoshi, su modo de operar y sus propósitos que, la verdad, resultaron ser mas escalofriantes de lo que Tenten imaginaba.
- Gen, debes comprender que la ambición de Kyoshi dejó de tratarse sobre poder desde hace mucho tiempo. Robó los poderes de Muneshige, los míos y los de miembros importantes del clan, así que su propósito ahora se trata de perseguir y torturar. Ha aprendido a disfrutar de eso, además es sumamente narcisista, obsesionada con la belleza y la juventud; no solo absorbe el poder de los Tachibana, sino que su chakra le proporciona años de vida. No sé cómo lo hace pero su aspecto no ha cambiado.
Tenten se hallaba horrorizada por todos los detalles que su hermana le contaba, hubiese preferido aprovechar el tiempo con ella sin ese tipo de conversaciones tenebrosas pero era preciso conocer todo lo que pudiera de su enemiga.
- Lo siento hermana - Dijo Ziyi consoladoramente - No puedo persuadirte para que te quedes pero puedo contarte todo lo que sé para que estés preparada. Me quedaré más tranquila al saber que la aldea te apoya en esto.
- También estoy tranquila de que estarás a salvo aquí.
- ¿Estás segura? Escuché que la aldea ha sido atacada en varias ocasiones por enemigos - Comentó Ziyi en tono jocoso, ambas rieron ante la inapropiada broma.
- En eso tienes razón pero no debiste decirlo ¡Ahora estaré más preocupada! - Agregó con dramatismo fingido.
- Tu amigo Rock Lee no permitirá que me pase nada en tu ausencia.
- Lo sé, me lo prometió y Lee no rompe sus promesas - Dijo Tenten sonriendo - Me iré mañana temprano, eres libre de vivir aquí como gustes hermana. Estarás bien y los chicos te apoyarán en lo que necesites.
Ziyi abrazó a su hermana con ternura para caer dormida en sus brazos con la promesa silenciosa de volver a encontrarse.
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Notas:
Algún vez leí un fic donde la autora (no recuerdo cual) uso la frase de "misiones rojas" para referirse a las misiones, valga la redundancia, que hacen kunoichis donde tienen que valerse en el uso de las "artes femeninas" para cumplirla. (O al menos eso fue lo que yo entendí). Así que le doy los créditos a la autora por el uso de esa frase 😁
Otra cosa, había publicado el capítulo 33 hace una semana. Pero por errores en la página no aparecía. Así que por esa razón publique los dos capítulos casi al mismo tiempo.
No olviden que tambien estoy por Wattpad con el mismo nombre de usuario.
En este capítulo finaliza la segunda parte de la historia.
