Capítulo 47
Kaan corrió alegremente hacia los brazos de Sehrazat cuando ella abrió la puerta, al escuchar que habían llegado.
Se agachó para recibirlo y el niño se abrazó de su cuello mientras la llenaba de besos…
-¿Cómo te has portado mi vida? ¿te divertiste? - dijo y aunque se sentía algo extraña con la idea de dejar a Kaan en manos de esa mujer, lo disimuló.
-Sí… ella me llevó al cine y a comer hamburguesas…- dijo y miró de reojo a Reyhan, que se acercaba sonriendo.
-Bien… me alegra…- dijo y se levantó, sonriéndole a Reyhan- ¿quieres entrar?
-Si no te molesta… podría quedarme un rato más…
-Está bien…- dijo y pasaron a la sala.
Kaan se fue a su habitación a buscar unos juguetes y Sehrazat le ofreció un café a Reyhan, pero ella se negó.
-Muchas gracias por todo esto, Sehrazat… estoy segura de que, si no estuvieses tú, Onur no me permitiría ver a mi hijo… y…
-Reyhan… debes comprenderlo un poco… Onur la pasó muy mal teniendo que hacerse cargo de Kaan solo, teniendo que trabajar y haciendo peripecias para poder dejarlo al cuidado de alguien… esas cosas son difíciles de superar…
-Entiendo…
-¿Y… puedo pedirte un favor?
-Sí, por supuesto…
-Kaan no estuvo bien estos días… se quejó de dolor de panza… quizá te lo debería haber aclarado, pero si tienes el plan de llevarlo a comer, avísame…
-Entiendo…- dijo la mujer y bajó la vista, Sehrazat tenía razón- surgió de improviso y no lo pensé… debería haberlo hecho…
-Gracias por comprender…- dijo Sehrazat y ambas miraron hacia el costado porque Kaan volvió corriendo.
-Mamá…- dijo mirando a Sehrazat.
-Sí…- dijo Reyhan y se sintió fuera de lugar.
-Dime cariño…- dijo Sehrazat y supo de la incomodidad de la otra mujer.
-No encuentro el juego que me compraste…
-¿No? ¿Recuerdas que lo guardamos en el baúl de juguetes?
-Ah, sí…- dijo y la abrazó con ternura y luego giró para ver a Reyhan, aún tenía momentos de incomodidad con ella, pero hacía ya dos meses que se veían al menos una vez a la semana…
-Creo que mejor me voy… te llamaré en unos días a ver si podemos hacer algo juntos con Kaan…- dijo y le sonrió al niño.
-Bien… te acompañamos entonces…- dijo Sehrazat y tomó de la mano a Kaan para juntos ir hasta la puerta.
Reyhan se agachó a la altura de Kaan y el niño le sonrió.
-¿Me darás un beso, Kaan? - le preguntó y el niño asintió y besó su mejilla.
-Muy bien…- dijo Sehrazat y sonrió, aunque en el fondo sintió una punzada de celos, muy en su interior, temía que Kaan se encariñara con ella y dejara de considerarla su mamá a ella.
-Vendré a buscarte otro día para salir… ¿de acuerdo? - le dijo y el niño asintió.
-¿Mamá, puedo salir?
-Por supuesto, hijo… puedes…- dijo Sehrazat y cuando Reyhan levantó la mano, Kaan hizo lo mismo y la mujer luego se fue.
Sehrazat y Kaan entraron y el niño le propuso jugar…
-Bien, Kaan… pero no me hagas correr que no me siento muy bien…- le dijo y el niño se quedó mirándola
-Hace mucho que no te sientes bien… ¿estás enferma? ¿no fuiste al doctor?
-Fui al doctor… pero… me pidió que me cuidara con el ejercicio físico…- dijo para salir del paso, todavía no habían hablado con él del hermanito que vendría, aunque ya había comenzado a notársele y eso hacía que se sintiera un poco pesada a veces…
-Mi maestra dice que el ejercicio físico hace bien…- insistió Kaan y escucharon la puerta.
Onur entró y Kaan lo miró con una sonrisa…
-Mamá no puede correr… otra vez se siente mal…- dijo y Onur la miró con preocupación.
-Le dije que mi doctor me dijo que no puedo estar haciendo ejercicio…- dijo para calmarlo.
-Entiendo…- dijo Onur más aliviado.
-Y yo le digo que eso es raro porque mi maestra dice que hacer ejercicio en bueno… ¿no será que estamos esperando un hermanito? - dijo mirando a su papá y Sehrazat apretó los labios para no lanzar una carcajada.
Onur alzó las cejas y miró a Sehrazat que asintió. Habían pensado que si él preguntaba, le contarían la verdad, pero que si no era así, esperarían un poco más, para que no estuviera tan ansioso…
-Ven…- dijo Onur y lo hizo sentar al lado de Sehrazat y se sentó del otro lado.
-¿Estamos esperando un hermanito? - preguntó con los ojos muy abiertos
-Así es, mi vida…- dijo Sehrazat y cuando el niño miró a Onur en busca de la confirmación, él asintió con una sonrisa.
-En un tiempo tendremos un hermanito…- dijo y Sehrazat acarició la cabeza del niño con suavidad.
-Pero a mi me seguirán queriendo igual…- fue más una pregunta que una afirmación y Onur sonrió
-Tú eres el primero… te queremos hace más tiempo…- dijo y se inclinó para besar su mejilla.
-¿Voy a poder seguir diciéndote mamá o me tendré que irme con esa señora?
-Kaan…- dijo Sehrazat y lo hizo girar para mirarla-nada de lo que tenemos ahora cambiará… solo se sumará un hermanito…
-¿Un varón?
-No lo sabemos aún…
-Pero seguirás siendo mi mamá…
-Por supuesto… ¿tú quieres? - le preguntó ella con una sonrisa.
-Sí… si quiero…- dijo el niño y la abrazó.
-Mi vida…- dijo acariciándolo y mirando con emoción a Onur- te quiero tanto… me has enseñado a ser mamá… eres mi hijo, nunca tengas dudas de eso…
-Pero yo no quiero tener dos mamás… porque todos tienen una…
-Kaan…- dijo Onur- nada cambiará… pero ¿acaso no quieres seguir viendo a Reyhan?
-Ella es buena, pero no quiero irme a vivir con ella…
-No hace falta que lo hagas…- lo tranquilizó Onur- ni tampoco que la llames mamá…
-Porque mi mamá es ella…- dijo y se acurrucó con Sehrazat.
-Así es…- dijo ella y lo besó con cariño.
Prepararon juntos la cena y luego de comer, el niño quiso que Sehrazat le leyera un cuento y se quedara un rato con él antes de dormir.
Cuando ella volvió a la habitación, lo vio acostado esperándola…
-¿Crees que deberíamos consultar con un profesional sobre las dudas de Kaan?
-Mi vida…- dijo ella- yo creo que cuando Kaan pregunta, es solo para cerciorarse de que hace lo correcto… no creo que tenga dudas… sacando el tema del hermanito, por supuesto… eso es algo a controlar…
-Bien… ven aquí...- le dijo extendiendo sus brazos y ella se acomodó en ellos.
Se deslizó sobre ella y Sehrazat sonrió.
-¿Kaan duerme?
-Está dormido… sí…- dijo y él a miró con una sonrisa pícara.
-Solo quería asegurarme…- le dijo y alzó las cejas.
-¿Cuáles son sus intenciones, don Onur? - le preguntó sonriendo y él no la dejó hablar más, porque cubrió su boca con la suya y comenzó a acariciarla suavemente, estimulándola y haciéndola olvidar de todo lo que tenía en mente…
Bueno, esto sigue pronto! Nos estamos acercando al final también! Gracias por seguir leyendo!
