¡HOLAAA!
Ya estoy aquí, para no dejaros sufrir.
He estado esperando unos días, para daros tiempo a leer. Yo he estado pendiente de vuestros reviews.
Solo os diré... ¡VAIS A FLIPAR!...
cavendano13: ¿¡Soldados milagrosos de Edward!? ¡jajajajaj! Siempre dicen que de una meurte, sale una vida...
Andre22-twi: ¡Guauuu! Tengo otra "anti-lobos" jajajaja, puedes unirte y hacer una campaña con "Paola Valencia"... jajajajaja Puede parecer injusto, pero ellos tienen sus creencias, y el ser vampiro, aunque los Cullen lo muestran como una ¡pasada! no debe serlo tanto.
Adriu: Me alegra muchísimo que te encante la historia... Ese es mi único objetivo. Exacto.. Ella no puede concebir un bebé humano, pero nadie había hablado de que el padre fuese un vampiro, ¿verdad?.. jajaja!
Nacygov: ¡Mi comentarista por excelencia! Te superas en cada review! Si es positivo... Bella tiene dos opciones: acepta el hecho de que va a ser familia de los Cullen, o huye... Pero... ambas opciones, son malas. Siento que sufráis (no, realmente no lo siento... ¡jajaj!) Aun quedan un par de capis de sufrimiento... Avisada estás ;-) Besos para ti también.
Flor Mcarty: Noooo... ¿Enserio creíste eso? Aun no. Queda solo un capi, te lo adelanto en primicia.
mrs puff: Gracias a ti.
ALBANIDIA: Gracias por tu ofrecimiento... lo tendré en cuenta ;-) Besos para ti tb.
Wenday14: Gracias a ti.
JadeHSos: Esperemos a ver que dice el test. Enserio crees que ella estará feliz si está embarazada? Si que hubo algún comentario hace varios capitulos sobre que Bella pudiera quedar embarazada, pero yo lo desmentí, para mantener el suspense... Pero no creía que hubiese sido tan tajante... ¡Sorry! aunque bueno, por otro lado, es que mi plan salió genial, ¿no? ¡jaja!
PaolaValencia: Espero llegar a tiempo para salvar tu manicura... ¡jajaja! De nada... es que me acorde de lo de "Es un payaso" y me encantó... Me hizo muchísima gracia.
Dulce Carolina: Segura?
Mapi: Gracias a ti.
Chikkita: Te veo segura del resultado...
MIL GRACIAS A TODAS POR VUESTRAS OPINIONES. SOIS GENIALES, EN SERIO. ME HACÉIS SACAR TIEMPO HASTA DEBAJO DE LAS PIEDRAS, PARA PODER ACTUALIZAR ANTES, PORQUE ESTOY ANSIOSA DE LEEROS.
ESTE FIC, SUPERARA CON CRECES EN "REVIEWS" A OTROS FIC'S (MIOS, ME REFIERO) EN QUE CREÍA QUE HABÍAN TENIDO MUCHOS COMENTARIOS... ESTOY SUUUUUUUUUUPER PLETÓRICAAAAAAAAA!
A LEERRRRRR!
CAPÍTULO 34
DOS RAYITAS ROSAS.
- POSITIVO -
"¡Imposible! No puede ser…"
- No… ¡Nooo! - Gritó sin poder evitarlo.
"¿Cómo un milagro, puede convertirse en un infierno? ¿Cómo voy a salir de está?"
En el tiempo en que tardó en pensar eso, Edward, como si fuera un tsunami, entró en su dormitorio empujando la puerta y haciendo saltar el pasador de seguridad en el proceso.
- ¿Qué ha pasado? ¿Estás bien? - Preguntó Edward agitado, mirando casi enloquecido a todos lados.
- Pero… - Bella jadeó y dio un salto hacía atrás, asustada ante la intromisión de Edward.
- ¿Bella? - En un pestañeo se situó delante de ella; tan cerca que sus ropas se rozaban tenuemente al respirar. Bella contuvo el aliento ante tal cercanía. - ¿Por qué has gritado? - Le preguntó con la preocupación pintada en el rostro.
Bella se había quedado estupefacta ante la entrada del vampiro, como había roto el pasador y su extrema cercanía.
Edward, al ver que ella no reaccionaba, alzó las manos con deliberada lentitud.
En cuanto sus manos tocaron los hombros de Bella, aun a través de la ropa, ella comenzó a pestañear, saliendo del atontamiento.
Contrajo los brazos y en su rostro se dibujo una mueca de angustia.
- No me toques… - le siseó con los dientes apretados. - Sal… - Tomó aire de forma profunda - ¡SAL DE AQUÍ, Y NO VUELVAS A ENTRAR, JAMÁSSSSS! - Gritó poseída, con la cara desencajada. Edward se apartó varios pasos, a su propia velocidad, quedando en el umbral de la puerta. - ¿ME OYES? ¡FUERAAAAA! Es todo culpa tuya… ¡TODO! - Gritaba, mientras de sus ojos caían lágrimas sin control, mojando su boca, y su cuerpo casi convulsionaba debido a los jadeos de la respiración agitada.
- Vamos Edward… Sal. - Jasper, acompañado de Emmet, tomaron a su hermano, cada uno de un brazo y lo arrastraron fuera del dormitorio de Bella. Él se dejó hacer sin oponer resistencia alguna. Estaba anonadado.
- Bella… - Alice se asomó, pero no llegó a posar un pie dentro de la habitación. - ¿Te encuentras bien? ¿Te ha pasado algo? - Le preguntó la pequeña vampira preocupada y asustada.
- Todo lo malo que podía pasar… - Tomó aire - Y todo, - cerró los ojos con fuera, y volvió a respirar de forma profunda - es por vuestra culpa… ¡Por su culpa! - alzó la voz, la cual estaba llena de amargor.
- Alice - la llamó Jasper - Es mejor dejarla ahora - Su esposo, le lanzó una mirada significativa, la cual Alice, entendió a la primera.
Todos salieron del dormitorio de Bella, dejándola a solas.
·
En cuanto cerraron la puerta, ahora sin seguro, se dejó caer de rodillas al suelo, sujetándose el vientre.
"No… por favor… no puede ser… Con él no"
Su pensamiento estaba repleto de lamento y desesperación.
Desesperación que Edward pudo captar. Ya que, aunque lo llevaron a la parte trasera de la casa, desde allí podía escuchar perfectamente a Bella.
Se pasó las manos por el pelo, tirando de él, en una clara muestra de desesperación. No tenía idea que podría haber pasado para que Bella actuara así con él de pronto.
"Es todo culpa tuya"
¿Qué significaba eso?
No podía simplemente estar refiriéndose a que era un vampiro. Había algo más… Algo, tenía que haber sucedido, para alterarla así.
- Pero… ¿Qué es lo que ha pasado? - Preguntó Emmet atónito. Jasper y Alice movieron sus cabezas en gesto negativo.
- No lo sé. - Respondió Edward, el cual parecía que iba reaccionando. - No tengo ni idea. Lleva unas horas bastante rara, con pensamientos muy abstractos, sin sentido alguno. Y de pronto… gritó. - Gesticuló con los ojos, mostrando su asombro - No estaba herida, no había nada raro en su dormitorio… No se… Estoy perdido. - Confesó con desesperación. - Pero si puedo aseguraros, que jamás, ningún humano, me había mirado con tanto pánico y tanto asco - Su voz sonó como un arrullo repleto de lamento y pesar. Bajó la cabeza, sintiéndose derrotado.
- Puede que se durmiera, esos pequeños sueños que echan los humanos, y tuviera una pesadilla. - Sugirió Rosalie. Edward ni se movió.
- No… imposible. Cuando gritó, estaba sintiéndola en la habitación. Sus sentimientos estaban lúcidos. Dormida no estaba. - Sentenció Jasper seguro.
- Perdonar que me meta - la voz de Emily, la mujer de Sam, hizo a los vampiros girarse sorprendidos. - Hace un par de horas, me encontré en la farmacia con Bella - Agachó la cabeza, sintiéndose algo avergonzada de estar delatando a Bella. - Ella estaba pagando algo, cuando la vi. Al acercarme, se puso nerviosa y no paraba de mirar para algo que tenía la cajera. - Emily calló. Entre sentirse algo agobiada por estar entre los vampiros y que era consciente de que estaba hablando de Bella a sus espaldas, se sentía bastante abrumada.
- Emily, tranquila. Creo que podría ser importante. - Le infundió Sam ánimos a su esposa.
- Bueno… - inspiró hondo - Yo tuve que retroceder a mirar unas cremas para Sarah, y al volver a acercarme a ella, estaba de espaldas, y no se percató que yo estaba mirando y, tan cerca; la cajera le dio una bolsita y dentro había dos cajas - señaló el tamaño aproximado con sus manos - y la metió en su bolso con prisa. - Todos fruncieron el ceño, extrañados. - Cuando se volteó tenía en su mano la cajita con la melatonina. - Suspiró y sonó a resignación - Pero yo creo que lo compró como excusa. Por tener algo que mostrar.
Edward estaba tan confuso que sus cejas se juntaban. No le entraba en la cabeza que le estaba pasando a Bella. Y que era eso que había escondido.
Alice se frotaba la frente, en un gesto de calmar un dolor imaginario; le pasaba igual que a su hermano.
"No tuve visión de verla en la farmacia. Ni comprando nada. Es increíble como consigue bloquearme, y ni tan siquiera es consciente de hacerlo. ¿Qué sería eso que compró y escondía de Emily?"
Alice y Edward se lanzaron una mirada, y ambos negaron; ya que ninguno conseguía imaginar lo que pudiera haber comprado.
- Me fastidia revelar esto, pero… cuando la escuché gritar ahora, y echarte a ti así de su habitación… No sé… - inclinó los hombros. - Creí que podría ser importante.
- Gracias Emily. Por nosotros, Bella nunca sabrá que nos has dicho esto, tranquila. - Edward le mostró una sonrisa agradecida.
Tras un silencio, Jacob comentó algo que rondaba la mente no solo de él, si no de varios de los presentes.
- Ella… ¿No irá a… hacer una tontería? - Jake no era capaz de pronunciar tan fatídica palabra.
- ¿Suicidarse? - Emmet fue el encargado de decirla en voz alta. - ¿Bella? - Al vampiro grandote, se le descompuso el gesto de la cara, en uno repleto de preocupación y espanto.
- No. Imposible. - Sentenció Edward, muy seguro. - He estado durante semanas escuchando sus pensamientos, además, sinceros y libres - frunció la boca, mostrando culpabilidad - Y ella es vital, es valiente, es… fuerte. Mucho más de lo que pueda parecer. Por su mente, jamás pasaría la opción de quitarse la vida. - Alice asintió a las palabras de su hermano.
- Bueno, vosotros la tenéis vigilada, así que tampoco ahí por que preocuparse - Comentó Seth.
- Realmente yo tampoco creo que ella comprara algún medicamento para… hacerse daño - Sentenció Sam con gran seguridad - Seguramente será algo femenino y a ella le daría apuro que Emily lo viera - Los presentes quedaron bastante satisfechos con esa deducción. - Nosotros debemos irnos ya. - Anunció el lobo, señalando a Emily - A Sarah le toca su toma. - Todos asintieron mostrando caras amorosas.
- Seth y yo, nos vamos a quedar aquí. Nuestros padres también. - Le comentó Jake a Sam, el cual asintió.
- Ante cualquier cosa… - Sam miró directamente hacía Edward, al cual no le dio tiempo a contestar, ya que Alice se adelantó.
- 8 horas y media - Respondió. - Se ha adelantado un poco desde la última visión. - Su rostro mostraba un gran pesar. El de ella, y el de todos los presentes.
- De acuerdo. - Sentenció Sam - Para esa hora, toda la manada estará aquí, para despedir a Charlie. - Todos asintieron con pena.
·
Los Cullen se miraron entre ellos, conjeturando que era eso que Bella podría estar escondiendo.
Pero tal y como estaba, presionada, angustiada y triste… Por su cabecita, podría pasarle cualquier cosa.
·
·
Un suave "toc-toc" en la puerta, hizo a Bella moverse. Se había quedado en el suelo de rodillas, y cuando la postura le comenzó a dar calambres, se tumbó y volvió a llorar.
- Bella. Soy Carlisle. - Ella abrió los ojos como platos.
"No. Aún no es la hora"
Se levantó, trastabillando, y en dos zancadas y un tirón, abrió la puerta. Tenía el rostro demacrado.
Carlisle jadeó al verla.
- ¡Por Dios Santo! - Gimió el patriarca. - Bella… Estás… - ella soltó un suspiro pesado y rodó los ojos.
- Si, estoy horrible. Lo sé. - Carlisle meneó la cabeza, molesto. No por su respuesta algo brusca, si no por el estado de la chica. A ese paso, en unos días, acabaría enfermando.
- Charlie ha despertado hace unos minutos, lúcido. - Especificó. - Quiere hablar contigo, a solas. - Puntualizó, mirando a Bella con ojos sinceros. Bella se limitó a asentir, y salió dirección al dormitorio de su tío.
En cuanto entró, Esme se levantó, retrocediendo hacía la puerta.
- ¡Bella! - Exclamó, sin fuerza, feliz de ver a su "hija". - Pasa… ven - señaló el butacón a su derecha. - Siéntate aquí. - Señaló la butaca, con movimientos lentos y pesados.
- Claro Charlie - Respondió ella en un susurro.
- Carlisle - lo llamó Charlie, dejando entrever un deje de advertencia. - Me lo prometiste.
- Por supuesto. - Respondió el nombrando de forma solemne - Con todo lo que tu has echo por mí, y por mi familia, te daría lo que fuese. - Ambos hombres se miraron con sonrisas "varoniles", pero llenas de sentimientos.
Bella los miraba hablar, sin entender demasiado que estaba ocurriendo. También era verdad que en esos momentos ella tenía sus reflejos bajo mínimos.
- Charlie quiere hablar contigo, a solas - Puntualizó el vampiro con una mirada un tanto pícara. - Ya he avisado a los chicos. Todos están abajo, esperándonos.
- Vamos a aprovechar a ir a casa y cambiarnos de ropa. - Comentó Esme. - Así tendréis asegurada vuestra privacidad. - Miró directamente hacía Bella, sonriéndole de forma muy maternal.
- Los chicos Quileutes, y sus padres también se irán. Los hemos invitado a cenar en el local de Main. Primero se negaron, pero una vez que Sam se hubo ido - Carlisle no pudo evitar sonreír al borde de la risa - acabaron por aceptar.
Bella frunció el ceño, pero por dentro, no pudo evitar sonreír.
"A Jake se le convence rápido, si hay comida de por medio"
·
Edward sonrió, enseñando los dientes. Una sonrisa, divertida.
Todos lo miraron extrañados.
- Bella acaba de pensar en ti - Señaló a Jacob. El nombrado se sorprendió, gratamente. - "A Jake se le convence rápido, si hay comida de por medio" - Recitó el vampiro, soltando, está vez, una risita.
El resto, incluido Seth y Billy, también rieron.
- No sé porque sigue mostrando distanciamiento y esa actitud tan… grosera - Meditó Jake en voz alta, ganándose varios asentimientos.
·
Los patriarcas Cullen se unieron a la reunión improvisada en el porche de los Swan, y tras intercambiar unas palabras, apuraron a todos a despejar la zona.
- Se lo he prometido. Como una promesa a un moribundo. Y… se lo debo - Apuró a hacer hincapié a un Emmet a punto de interrumpirlo. - Ha echo mucho por nosotros, es… él ha sido mi único amigo humano en trescientos años. Hubiese cumplido cualquier cosa que me pidiera. - Emmet asintió, bajando la cabeza.
- Van a hablar de nosotros - Soltó Rosalie, convencida. Ganándose el asentimiento de todos los presentes. - De la vida de Bella, a partir de su fallecimiento.
Alice había prometido, también personalmente a Charlie, que bloquearía cualquier visión que le pudiera entrar respecto a esa conversación.
Quería que fuese algo privado entre él y su sobrina. Algo humano.
·
Todos quedaron en verse en la casa de los Swan en dos horas.
Cada grupo se fue repartiendo para dejar la casa sola, sin oídos entrometidos, para que los Swan pudieran despedirse de forma tranquila.
·
- Creo que ya se han ido - Comentó Charlie tras unos minutos de silencio.
Bella alzó la cabeza, mirando hacía su tío un tanto desconcertada, desde el butacón; el cual había acercado a la cama para permanecer más cerca de él.
- Quiero aprovechar que aun tengo un poco de fuerza y me siento completamente lúcido, para hablar contigo… - Bella asintió sin pronunciar palabra. - He ido comprobando, cada vez que despertaba, que en estas horas, no has digerido la noticia. Que sigues enfadada y rechazándolos. - Bella bajó la cabeza, asintiendo discretamente.
- Se que tu querías que los aceptara. Que me uniera a ellos como… igual - Soltó en un jadeo. - Pero no puedo. Es superior a mí. - Tragó saliva - Me dan… miedo. - Charlie pestañeó, no sorprendido, si no preocupado. - No me han echo absolutamente nada… Al contrario. - Apresuró ella a desmentir lo que pudiera haber pensado Charlie. - Han estado pendientes de todo. Realmente, junto con la gente de la reserva, lo han preparado y organizado todo al detalle, evitándome a mí, el tener que hacerlo. - Suspiró agotada - Se que parece que me contradigo. Pero… una cosa no tiene que ver con la otra. Soy buena persona, y se agradecer lo que están haciendo por mí. - Charlie sonrió con tristeza.
- Claro que eres buena persona. Que no aceptes su condición, no significa que seas mala. - Respiró por la mascarilla, llenando sus pulmones. - Sinceramente creí que tras un tiempo de reflexión, y viendo que estaban ahí, para tí… Tu, cambiarías de idea. Pero viendo que no es así… Quiero enfocar el tema, desde otro punto. - Bella arrugó el entrecejo, al observar como el semblante de su tío cambiaba a uno lleno de conspiración. - Voy a ayudarte a evitarlos.
Bella abrió los ojos como platos, y soltó un audible jadeo.
- Es difícil, pero no imposible. Carlisle y yo, hemos tenido grandes conversaciones, y me ha hablado de muchas cosas sobre ellos. - Inspiró profundamente, mostrando un gesto de tristeza extrema. - Voy a usar todos esos datos en su contra. Sé que él, como hombre inmensamente inteligente, lo entenderá.
Bella miraba para su tío aún sin acabar de entender del todo a lo que se refería, pero vaticinaba por donde iban los tiros.
Una sensación de respirar libremente, no sentida en los últimos dos días y medio, invadió su alma, dándole un poco de paz.
- Es complicado… No sé muy bien por donde empezar. - Comentó Charlie, el cual intentó incorporarse, ayudado por Bella. - Alice ve el futuro - Bella asintió. - Pero no puede verlo todo, ni a todo el mundo. Las excepciones, en los 99 años que lleva como vampira, han sido muy pocos casos… - Bella no pudo evitar jadear ante la mención de los años de Alice - Tú, eres uno de ellos. - Bella frunció el ceño. - No puede ver todas tus decisiones; más bien al contrario… Solo ve alguna cosa suelta. Si estás muy estresada, como tu cerebro piensa muy rápido y en muchas cosas, la dejas ciega respecto a ti y tus decisiones. - Charlie miró hacía su sobrina con intención. Bella comenzó a sonreír.
- Con eso quieres decir… que… que ellos, teniendo a Alice ciega, ¿no pueden saber dónde estoy? - Preguntó sintiendo como la esperanza llegaba a ella.
- Más o menos. Su olfato, es extremadamente agudo y tiene gran alcance. Pueden rastrearte por tu olor, pero Carlisle me comentó, varias veces, que ellos eran pésimos rastreadores. El único que destaca es Jasper, pero aun así…
- ¿Y cómo consigo darles esquinazo entonces? Imagino que cambiándome de ropa, no servirá - Bella ladeó la cabeza, acompañando el gesto a su tono, ligeramente chistoso.
- Debes encontrar un olor que camufle el tuyo. - Respondió Charlie, tras reirle la gracia a su sobrina. - Los lobos. - Bella jadeó, cerrando los ojos con desilusión.
Ella jamás, les pediría ayuda, y menos una así, a los lobos.
- He hablado con Billy y no tienen problema en ayudarte a escapar. - Bella abrió los ojos asombrada de comprobar como su tío, lo había atado todo. - En un caso así, no habrá bromas - rodó los ojos, ya que tanto él, como Bella, habían pensado en el mismo nombre. - Jake también escuchó la conversación, de forma más discreta para no alertar a los Cullen - Charlie contrajo su rostro, cargado de pesar. Sabía que estaba traicionando a su buen amigo, pero ahora estaba en juego la felicidad de su "hija". - Y ambos me han dicho que no hace falta planearlo mucho, para que ellos no noten nada. Con que uno de ellos, esté cerca de ti, cuando metas tu equipaje en el coche, basta.
Charlie dejó a Bella procesar la información durante unos instantes.
·
Charlie comenzó a contarle a Bella sobre los vampiros. Estaba dándole la charla que debería haber tenido con Carlisle.
Ella iba gesticulando, mostrando asombro, o… repulsa, según su tío iba narrando.
- Ellos son distintos en su dieta… Creo que este, es un punto importantísimo, y el que creo, nadie te ha desmentido. Ellos no toman sangre humana, son, vegetarianos, como les gusta llamarse a sí mismos. - Los ojos de Bella se abrieron al infinito, y acompañándolos, su boca cayó hasta ocultar su barbilla. - Por tu gesto, veo que estaba en lo cierto. - Charlie no pudo evitar soltar una carcajada.
- ¿Y de que se alimentan entonces?
- De sangre animal.
- Oh… vaya… - Charlie asintió.
- Tal como te sientes tu, más o menos, me sentí yo cuando Carlisle me lo contó. Una relajación y una seguridad me envolvió. Desde ese día, entre Carlisle y yo, se fue forjando la amistad. - En el rostro de Charlie, se dibujó un sentimiento tan lleno de cariño, que hasta un ciego vería el tremendo afecto que le tenía al vampiro.
- Charlie… - susurró Bella - Siento muchísimo que estés haciendo esto. Sé que sientes que traicionas a Carlisle y yo…
- Shu… No te preocupes. Antes que cualquiera, estás tu. Y él, lo entenderá. Porque aunque sea un vampiro, él tiene un gran sentimiento de familia.
·
Aprovechó a describirle, como pudo, el alcance de sus sentidos. Su percepción del mundo, de las personas. Y cómo ellos, aunque resumido, ya que el tiempo pasaba veloz, habían sido transformados.
También le dejó muy claro que jamás, bajo ningún concepto debería hablar sobre ellos con nadie. Ya que el que un humano supiera de su existencia, era penado en el mundo vampírico con la muerte.
·
- Sigamos con nuestro plan de… fuga - alzó las cejas con aire conspiratorio. - En Carson City y en las Vegas, tengo familia lejana. Primos de la abuela Swan. - Aclaró. - Abre ese cajón, por favor.
Bella tomó tres sobres del susodicho y se los tendió a su tío.
- No. Son para ti. Guárdalos. Son dos cartas, una para cada familia. Para que tengas dos vías de escape. Puedes leerlas… Más bien, debes. En ellas les explicó un poco la situación, sin mencionar a los Cullen, por supuesto, y me he inventado para ti, unas coartadas que te permitan estar allí un período de tiempo suficiente para que puedas reconducir tu vida. - Bella estaba atónita. - Puedes establecerte allí, o estar un tiempo para aclararte y decidir qué hacer. Ademas, con el atenuante de que son sitios muy soleados.
- Vaya… no sé que decir. - Bella no dejaba de pestañear, y de abrir y cerrar la boca, sin saber exactamente qué decir.
- Llevo planeando esto desde hace un par de semanas. Cuando tu comenzaste a ver cosas demasiado inexplicables, justo tras cortarte en su casa. Ahí me di cuenta de que no te lo tomarías bien, y quería tener un plan "b" para ti.
Bella meneó el tercer sobre al aire.
- Ese contiene ciertas direcciones y contactos que te podrían venir bien. - El gesto de Charlie se desfiguró, en una mueca de disgusto. - Son de gente que… bueno… su profesión no es demasiado legal - Rodó los ojos - Me deben unos favores, así que en cuanto les digas que vas de mi parte, no te pondrán problemas.
- Son… ¿matones? - Bella se acercó a su tío con aire especulativo.
- No… ¡jajaja! Son falsificadores de documentos. Ellos te harán, con un nombre nuevo, tarjeta sanitaria, pasaporte, título universitario… Pero has de contactarlos rápido, ya que tardan días en hacer todo eso. - Aclaró muy serio.
- Pero esto… - Se inclinó de hombros sin entender.
- Ellos no te dejaran marchar sin más… O esconderte, ya que cuando te vayas, no tendrán ni idea. Edward está profunda y sinceramente enamorado de ti. - Bella cerró los ojos con tanta fuerza que creyó no poder volver a abrirlos. - Y por lo que me tienen dicho, cuando un vampiro se enamora, es para siempre. - Bella dejó salir el aire de sus pulmones con suavidad, ya que corría el riesgo de sufrir un infarto cerebral. - Así que intentará buscarte de la manera que sea; ellos no tienen problemas con los temas legales.
"Madre mía… con todo lo que me está contando y ahora esto… Si Edward se entera de que estoy embarazada, de él… ¡Dios mío! Voy a meterme en un embrollo de aúpa"
- Él te buscará hasta en el mismísimo infierno. Intentará hacerte razonar, que lo escuches, abocará a vuestro amor… Tienen trucos para… - Charlie alzó la mirada al techo, pensando - ¿cómo decirlo? Es como si te idiotizaran. - Sonrió con gracia, mientras meneaba la cabeza mostrando asombro.
- Si… se de lo que hablas - Bella rodó los ojos con fastidio.
- Aunque lo rechaces una y mil veces, él estará pendiente de ti. En las sombras. - A Bella se le saltaron dos latidos - Aunque no lo veas, lo sentirás. Notarás como siempre vas acompañada, sin verlo. Él estará ahí, protegiéndote. - Bella sintió como una gota de sudor le resbalaba por la nuca. - Intentará pasar desapercibido y que nunca vuelvas a verlo, hasta que tu vida, corra algún peligro. Entonces no tendrá reparo en mostrarse. La única forma de que él desapareciese realmente, es si llegas a enamorarte de alguien.
- ¿En serio? - Preguntó entre jadeos. - Entonces él es… ¿un acechador?
- ¡jajaja! - Rió Charlie, haciéndolo toser y tener que ponerse la mascarilla de oxígeno. - No has podido describirlo mejor. Cuando Edward se obsesiona en algo, nada ni nadie, lo hace desistir. - La forma en que Charlie dijo eso, rotundo y seguro, consiguió que más gotas de sudor, se deslizaran por la nuca hasta la espalda, de su aterrorizada sobrina.
- Charlie… tu sabes si ellos, pueden… ¿reproducirse? - Charlie abrió los ojos como platos. Y sus constantes comenzaron a pitar, ya que estaba "enganchado" a la máquina.
- ¿Qué - quieres - decir? - Preguntó jadeante, separando las palabras de forma muy suave y tan bajo que pareció un murmullo.
- Tengo un retraso en mi periodo… ¿Tu crees que podría…? - Bella se mordió el labio con ojos angustiosos.
Bella ya había preparado su "actuación", en cuanto se dio cuenta de por donde iba la conversación con Charlie. No iba a decirle que tenía la confirmación en el dichoso test.
- Un retraso… - Murmuró él, mirando a la nada. - ¿Alguno lo sabe? - Bella negó fervientemente. - En la familia de Carlisle no ha pasado. A excepción de Edward, todos se emparejaron una vez convertidos, pero si. Un vampiro y una mujer humana, pueden concebir. - Bella intentó mostrarse lo más normal posible para no alertar a su tío, pero su corazón bombeaba frenético. - Lo sé porque le pregunté a Carlisle una vez, por Rosalie. Ella siempre ha rechazado está vida, porque le imposibilita el concebir, ya que una vez convertidos, se congelan. Ellos no envejecen porque sus células se conservan, no permitiéndoles cambiar. Eso también se aplica al útero femenino. Al no poder cambiar, el aparo reproductor no es capaz de hacer los cambios pertinentes de un embarazo - Explicó en tono profesional. Bella dedujo que estaba citando las palabras de Carlisle. - Pero a unos amigos, que forman una familia y siguen su misma dieta y estilo de vida, si les ocurrió.
- ¿Y bien? - Preguntó Bella alterada. Charlie la miró fijamente y supo que su sobrina no tenía un simple retraso.
- Les pasó como a Edward y a ti. Son una familia de dos parejas y un chico soltero, el cual se enamoró de una humana. Ella, quedó embarazada. - Se puso la mascarilla e inhaló oxígeno - A las 14 semanas, nació un niño. Un niño, humano físicamente, pero con cualidades muy similares a las de su papá. - Explicó, haciendo un rintintín en la palabra "papá". - Todo fue bastante humano, a excepción del tiempo. Tanto el embarazo como el crecimiento iban mucho más rápido de lo "normal", al igual que su desarrollo intelectual. Pero… no sé más. Carlisle no entró en más detalles y yo, realmente no volví a preguntarle más. Lo que si me comentó es que no suele ser habitual. Parece ser que los progenitores deben ser cromosómicamente muy compatibles, o algo así. - Se inclinó de hombros.
Ambos se mantuvieron en silencio un minuto.
- Bella… No es solo un retraso, ¿verdad? - Charlie estaba completamente angustiado.
- Si. Solo son un par de días de retraso… Pero ahora, conociendo la naturaleza de… Edward - a Bella le costó un infierno decir su nombre en voz alta - me saltaron las dudas. - Bella lo dijo tan convencida y segura, que Charlie la creyó, respirando mucho más tranquilo.
- Me alegro, porque si estuvieses... ya sabes - gesticuló en dirección al vientre de su sobrina - Entonces el plan de fuga, debería suspenderse. Ya te digo que Carlisle no entró en detalles, pero si comentó que el parto es humano, pero un tanto… delicado. La vida de la madre, corre, de alguna forma que él no me explicó, peligro. La chica de la historia que te comento, fue convertida tras alumbrar. - Volvió a ponerse la mascarilla sobre su boca y nariz. Estaba empezando a fatigarse mucho.
·
Bella notó como su corazón le daba una sacudida y su rostro se quedaba pálido. Otra vez, varias gotas de sudor, le goteaban por la nuca.
Relajó su expresión, para no volver a alertar a Charlie; él debía morir en paz.
- Bueno… ahora debo tener cuidado de que mis pensamientos no sufran fugas - Sonrió haciendo un mohín con los labios. - Y que Edward esté demasiado cerca - Alzó los ojos confabuladores. - Aunque mis pensamientos están protegidos de forma muy parecida a la tuya - Sonrió con intriga.
Bella arrugó en entrecejo, sin entender a qué se refería Charlie, pero él no se percató de ello y siguió con su explicación, como si ella, estuviera al tanto de lo que él estaba comentando.
- Al estar tan estresada, tus pensamientos han debido estar muy bien protegidos, porque si él, tuviera la sospecha de ese retraso… - Rodó los ojos, con exageración, mientras dejaba escapar un también exagerado suspiro - No te dejaría ni a sol ni a sombra.
Bella comenzó a sentirse mal. Incluso podría llegar a decir que su vista comenzó a nublarse. El estómago le dio una sacudida y sus pulmones le exigían más oxígeno.
Todo esto, cuando comprendió a qué se refería Charlie; pero necesitaba una confirmación.
- ¿Qué, quieres decir? - Jadeó. Charlie la miró extrañado. Incluso algo confuso.
- ¿No lo sabes?... - Rodó los ojos con malestar - Eso te pasa por no querer escuchar… No solo Alice tiene un don. Jasper, puede controlar los estados de ánimo y… Edward, puede escuchar los pensamientos.
Los ojos de Bella estaban tan abiertos, que parecía se le fuesen a salir de las cuencas.
- ¿Qué el, puede… qué? - Su voz subió un par de decibelios. Charlie arrugó la boca mostrando comprensión. - ¡Dios mío! ¿Ha estado escuchando todo, ¡TODO! lo que he estado pensando? - Su tío se inclinó de hombros, dándole un asentimiento.
Entonces, un flash de un recuerdo, invadió su mente:
El primer día, tras casi acabar de enterarse de su secreto. Salía del baño, de vomitar. Alice, Jasper y Edward estaban en el pasillo.
""
- Y, ¿tú? ¿Qué don tienes tu? - Le preguntó curiosa.
- ¿Estas segura de que quieres saberlo? - Le respondió con otra pregunta. Bella estiró los ojos, reflejándose un temor palpable.
- ¡Ay madre! - Exclamó - Ahora ya no quiero saberlo… Necesito - enfatizó la palabra - saberlo. - Edward respiró, insuflándose valor a si mismo, y previniendo la reacción de Bella.
- Escucho los pensamientos. - Soltó sin florituras. Bella jadeó, dejando sus pulmones vacíos de oxígeno.
- ¿Qué? - Gritó horrorizada.
""
¿Cómo pudo olvidar eso?
Pero entonces, también recordó como nombraban a Jasper, y él la miró con gran ternura, dejando sus ojos fijos en ella.
¿Había conseguido dormirla?
- Siento haber sido así de… brusco. Pero, creí que eso si lo sabrías. Al saber lo de Alice, supuse… - Bella cortó la angustia de su tío; era innecesaria.
- No, tranquilo. - Bella seguía, con todas sus fuerzas, intentando serenarse; respirando por la boca ya que se sentía mareada.
- Lo dicho, tu escudo, debe ser más fuerte de lo que Carlisle llegó a suponer, para tener a Edward tan bloqueado. - Comentó Charlie tras dejar a Bella serenarse.
- ¿Escudo?
- Si. Tienes un don. A veces, siendo humana aún, se deja ver. En tu caso, es muy fuerte… ya que con solo tener la mente un tanto ocupada, puedes cegarlos a ambos. - Charlie abrió los ojos con una ilusión infantil - Esa será tu mejor baza para que el plan salga bien. Mantén tu mente muy ocupada, no te concentres en lo que estás haciendo, o donde estás, y ellos, jamás te encontraran.
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Tras eso, matizaron el plan a seguir. Si hilaban bien la salida de Bella de Forks, los Cullen no serían capaces de dar con Bella.
Puede que nunca, fuese una palabra muy larga… pero iba a costarles lo inmedible, y más, si Bella conseguía seguir cegándolos.
Charlie le indicó a Bella un cajón escondido, debajo de unas tablas sueltas en el suelo, de donde sacó una caja de zapatos.
Tras indicarle que la abriera, de allí, asomaron varios fajos de billetes.
- Hay 25.000 dolares. - Bella pestañeó sorprendida. - Los tengo ahí, desde hace mucho… Este dinero, te ayudará a mantenerte, sin tener que tocar la cuenta del banco durante un tiempo. - Bella asintió, adivinando por donde iba Charlie.
- Ellos tendrán controlados todos los movimientos bancarios que pueda hacer, y así seguirme el rastro. - En su voz había una clara connotación de fascinación.
- Todos son inmensamente inteligentes, pero esas cosas las consiguen, con más facilidad, gracias a…
- Alice. - Respondió Bella. Charlie se limitó a asentir.
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Ambos se quedaron callados, meditando, sumidos en sus cábalas.
Cuando Bella alzó la vista, a Charlie se le cerraban los ojos. Estaba agotado.
En ese instante, el móvil de Charlie, que descansaba en la cómoda de su dormitorio sonó:
Un mensaje.
Sin falta de verlo, sabía que eran ellos. Como así fue, una vez lo comprobó.
- Ya vienen… - susurró Charlie al borde de la inconsciencia.
Bella lo acomodó, ayudándolo a tumbarse y mulliendo su almohadón. Le puso la mascarilla en la cara y se aseguró de que la goma no le hiciese daño. Comprobó los sueros y tras arropar a su tío con infinito cariño y darle un cariñoso beso, salió de su dormitorio en dirección al suyo.
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Sacó una de las bolsas que había traído cuando se mudó. No era exactamente la que quería, ya que era algo pequeña, pero la más manejable para ella.
Seleccionó cuidadosamente la ropa que se llevaría, cuidando dejar sitio para algún enser personal.
Mientras hacía eso, y no sabiendo muy bien el poder de Alice ni el suyo propio, no quiso arriesgarse, así que pensó en la ropa que llevaría al funeral.
Tomó el vestido negro, uno que le había comprado Charlie en una de sus tardes de compras, eligió los zapatos, el abrigo y una bufanda.
Mientras pensaba y recogía esa ropa, iba metiendo otras prendas en la bolsa de viaje. De esa forma, suponía, Alice solo la vería elegir las prendas del funeral.
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- Bella está escogiendo la ropa del funeral - Anunció Alice.
Edward y Jasper, que iban en el coche, la miraron casi asombrados.
- ¿Te ha dejado verlo? - Preguntó Jasper dubitativo.
- No creo que ella decida lo que me deja ver o no. No sabe cómo funciona mi don - Le recordó.
Edward iba callado y muy serio.
- ¿Edward? - Le preguntó su hermano. - Te percibo serio y cavilador. - Lo miró desde el asiento trasero del Volvo.
- Hay algo que no me cuadra… - Murmuró con la arruguita de la frente marcada - No sé explicaros el qué. Bella está demasiado extraña, y esa reacción de antes… Me ha dejado con una sensación de angustia, y ahora, sin más... ¿puedes ver lo que está haciendo?
- Bueno, Edward… Es normal que te sientas así. - Comentó Alice - Ha sido… como una bomba que estalla con toda su metralla.
- Ella estaba al límite de sus posibilidades - Añadió Jasper.
- Si… eso lo entiendo, pero… no sé. Hay algo más. Está ocultando algo. La conozco y… Algo se nos escapa.
Los tres vampiros se sumieron en el silencio, meditando las palabras de Edward. Analizando la actitud de Bella en estos dos días y medio al milímetro.
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En fin...
Charlie le ha dado a Bella todos los trucos para poder escapar... Pero...
¿Realmente huirá?... ... ... ...
ESPERO ANSIOSA VUESTRAS OPINIONES
