Una sacerdotisa en Twisted Wonderland
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"Para cada esfuerzo disciplinado hay una recompensa múltiple"
- Jim Rohn
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Capítulo 34:
"El final de Savanaclaw"
Abriendo lentamente sus ojos escarlatas, Shiori, se topa con un familiar techo junto con un ambiente un tanto frio; se trataba de la enfermería del instituto. La sacerdotisa mirando por todo su alrededor hasta toparse por su costado que en donde estaba la mesita de noche estaba la cámara fantasma, algunas fotografías, su rosario Juzu y con uno que otro ramo de flores que estaban apilados unos sobre otros junto con uno que otro regalo pequeño.
- ¡Ah, ya despertó! - Dijo Grim en un tono alegre mientras asestaba echado en el pecho de la albina y con la cara casi cerca de su rostro.
- ... ¿Eh? - Shiori solo parpadeo un par de veces.
- Recibiste un golpe en la cabeza con el disco que Grim trató de lanzar durante la segunda mitad. ¿No te acuerdas? - Dijo Ace a un lado de la camilla.
Shiori solo se llevó su mano a la altura de su cabeza para sentir con sus dedos las vendas que rodeaban la parte superior de su cabeza mientras se incorporaba lentamente del colchón.
- El tan solo recordar hace que mi cabeza empieza a palpitar. - Dijo Shiori sobando lentamente su cabeza.
- ¿Duele mucho? - Preguntó de regreso Ace en un tono levemente preocupado por su amiga.
- No, solo es una leve presión por suerte.
- Aunque en mi defensa estaba tratando de anotar con un tiro súper largo. - Respondió nuevamente Grim acomodándose ahora en las piernas de la joven.
En eso al pie de la cama, sentado en una de las sillas, Jack estaba sentado mirando a Grim con una ceja alzada mientras le decía:
- Los novatos no deberían probar cosas así, pero al final todo fue un gran alborotó. Incluso hasta el director estaba más histérico que cualquiera de los presentes.
- ¿El director Crowley? - Shiori abrió los ojos.
- Después de que te desmayaste él fue quien te llevó a la enfermería a toda prisa.
- ¿Esto realmente va ser una costumbre entre nosotros? - Shiori masajeó su frente. No le gustaba hacer preocupar a nadie, pero ahora siente que ahora le debe mucho a Crowley por todos los cuidados que él le estaba brindando.
- De todos modos, me alegro de que te hayas despertado Shiori. - Dio un suspiro Deuce al otro lado de la cama. - Estábamos muy preocupados por donde te golpearon ya que no despertaste en un buen tiempo.
- Has estado dormida tanto tiempo que la ceremonia de clausura ya ha terminado y han empezado a desmantelar el lugar. - Añadió Ace mirando la hora del reloj pegado a la pared.
- Moh... No puedo creer que me haya perdido todo el evento. - Shiori libero su rostro para mostrar su puchero en forma de mejillas levemente infladas mientras colocaba una mirada de decepción.
Pero que luego se le pasa rápidamente cuando que uno de los ramos había una pequeña tarjeta. Extendiendo su mano leyó la gran mayoría de las tarjeras que redactaban el agradecimiento de los estudiantes que ella había curado a su vez que le deseaba una buena recuperación, también había una rosa que al pareces era de parte de Riddle, un pequeño trozo de postre que estaba muy segura que era de parte de Trey y un bonito arreglo de flores que era de parte de Cater. De alguna manera eso la hizo sentir un poco mejor y muy alagada por aquellos honestos detalles.
Pero entonces una pregunta fugaz e importante pasó por su mente.
- Ahora que lo pienso... ¿Qué dormitorio ganó al final? - Ella preguntó.
- El campeón fue Diasomnia... - Dijo una voz grave a un lado cercano a ellos.
Mirando hacia la blanca cortina, Deuce, extendió su mano para apartarla para así mostrar a Leona y Ruggie echados es sus propias camillas con uno que otro raspado y vendas en su cuerpo.
Todos se quedaron muy sorprendidos.
- "¿Desde hace cuánto que estaban allí?" - Pensó Shiori.
- Uughhh. Al final no tuvimos ninguna oportunidad. - Se quejó Ruggie. - Los otros dormitorios también fueron un desastre así que el torneo de este año fue un espectáculo de mierda.
- ¡Leona, Ruggie! - Dijo Jack alzando sus orejas. - ¿Por fin están despiertos?
Leona soltando un chasquido de lengua dijo en un tono casi quejoso:
- Tch... no puedo creer que esté usando una cama de enfermería para algo más que una siesta.
- El solo ver que nadie de Diasomnia esté aquí realmente me molesta. - Frunció el ceño Ruggie.
- Escuché los rumores, ¡Pero el Prefecto de Diasomnia realmente es alguien con el que no te quieres topar! - Dijo Ace con la frente morada de tan solo recordar los otros partidos.
- Sí... era él está a otro nivel - Estuvo de acuerdo Deuce. - Desearía que lo hubieras visto, Shiori.
- Ahora entiendo totalmente por qué nadie puede ganarlo...
- Hmph. Nadie puede ganar si se rinden antes de intentarlo. - Exclamó Jack con el puño en el aire. - Definitivamente voy a vencer a Diasomnia el próximo año. Sin usar tácticas sucias y solo usando mi propia fuerza.
- Muy sabias palabras Jack. - Respondió Shiori con el pulgar alzado.
- Hmph. - Leona se cruzó de brazos. -Sabias que incluso las "Tácticas sucias" también requieren de la propia fuerza.
- Hohooo, ¿Me parece que alguien aún no ha reflexionado en absoluto sobre esto...? - Shiori alzó su ceja, aunque aún mantenía una sonrisa divertida.
- ¿Por qué? ¿Debería de sentirme mal? - Sonrió Leona. - Lo di todo en el torneo de este año y el año que viene tendré que hacer lo mismo.
- ¡Shishishishi! ¡No podría haberlo dicho mejor! - Rió Ruggie. - ¡Ese es el Leona que conocemos!
- Bueno si ese es el camino que escogiste que así sea, lo demás dependerá de ti. - Shiori miró hacia el techo. - Solo te aconsejo que ahora que tienes el tiempo y las herramientas necesarias para seguir hacia adelante solo empléalas bien esta vez. Solo no lastimes a nadie.
- Hablando de eso... - Leona soló giró su cabeza a su dirección. - A ti te debo una disculpa por todo lo que te pasó en el dormitorio... así que lo siento por mi falta de tacto y respeto.
- Lo mismo digo, perdón por lo de antes y gracias por curarme el cuello... - Respondió Ruggie aunque él por lo menos de levantó levemente de la cama para mirar a la albina con una mirada un poco apenada.
- ¡¿QUÉ?! - Exclamaron los demás presentes mirando a Leona como si fuera una especie de alíen a excepción de Ruggie...
- ¡Me estas tomando el pelo! - Dijo Grim con el pelaje erizado. - ¡No se suponía que no te ibas a disculpar con nadie!
- No me voy a disculpar con los que querían de regreso su venganza... - Explicó Leona. - pero Shiori, ha demostrado ser una joven decente y fuerte por lo que merece respeto.
- Me huele a hipocresía. - Murmuró el gato, pero fue silenciado por la mano de la albina.
- Bueno... por mi parte acepto sus disculpas. - Shiori regresó su mirada escarlata hacia el hombre con orejas de león y de hiena.
Ella sabía que no estaba del todo de acuerdo en la manera en la que todo este problema fue originado, pero de nada le servía guardar rencor en su alma, además de que eso no va con ella. Eso solo la cegaría del camino correcto además de que ella estaba totalmente convencida de que todos merecen al menos una segunda oportunidad en la vida para mejorar, por lo que Leona y Ruggie junto con los de Savanaclaw están en su oportunidad de redimirse a su modo.
- Pero lo digo enserio nada de herir a inocentes, ¿Se puede? - Añadió Finalmente Shiori
- ... No prometo mucho, pero haré lo que pueda. - Solo respondió simplemente Leona volviendo a echar su cabeza hacia el techo.
- Ahora ya no se si preocuparme por el próximo año. - Murmuró Jack con una gota bajando de su cabeza, aunque él también estaba entendiendo el punto de vista de su Líder en relación a lo que Shiori dijo.
- ¡Pero, definitivamente estaremos en el torneo el próximo año! ¡De eso estoy seguro! - Dijo Grim mirando con determinación a un punto fijo en la pared.
- Tendremos que hacer todo lo posible para que también podamos ser elegidos. - Dijo Deuce.
- Sí, no quiero volver a avergonzarme frente a toda esa gente. - Añadió Ace.
- Y con eso la reflexión se termina. - Shiori aplaudió sus manos para después tomar su rosario e insertarlo de regreso a la tenue luz de su tatuaje, sin embargo, la mirada de todos ahora estaba sobre ella dejándola un poco ansiosa. - ¿Qué pasa con las miradas?
- La verdad es que resulta un tanto curioso ese trucó que haces con la marca. - Dijo Grim con los ojos un poco brillantes por la curiosidad. - ¿Ese collar tuyo a donde se va cuando lo metes en tu tatuaje?
- Ah, con qué era eso. honestamente no sabría cómo decírtelo, pero si tuviera que describirlo es como si fuera un bolsillo invisible.
- ¡¿Oh, entonces puedes meter todas las latas de atún allí dentro?! ¡Seria de mucha ayuda!
- Siento decirte esto, pero no, solo puedo meter un par de cosas específicas. - Rió levemente Shiori aunque Grim solo se desanimó un poco.
- No es por ser descortés, pero ¿Llevas algo más dentro? - Preguntó curioso Jack.
- Dudo mucho que halla algo má... - Pero rápidamente corta su oración ya que un pequeño recuerdo de su pasado de una persona de cabellos rojos y con unos ojos dorados que la miraban con mucha nostalgia y felicidad golpearon su mente al instante seguido de un...
- "Úsalo bien..."
Shiori solo se quedó unos segundos en silencio para luego abrir los ojos y repetir el mismo aplauso para nuevamente buscar algo adentro de su tatuaje. Al inicio todo se quedo en silencio y sin ningún cambio, se podría decir que hasta parecía como si nada interesante estuviera a punto de pasar, pero luego lentamente saliendo del tatuaje de la sacerdotisa apareció una especie de pequeña bolsita de seda azul rodeada con una especie de cuerda blanca.
- ¿Una bolsita? - Preguntó Grim.
- No puedo creerlo, también lo traje aquí conmigo - Suspiró Shiori llevándose el objeto a la altura de su pecho.
- ¿Qué tiene de especial? - Preguntó Leona con la ceja alzada ante la reacción de la chica.
- Es un omamori o en mi mundo es mejor conocido como un talismán. - Respondió ella mirando con cariño la bolsita. - Me lo dio alguien muy especial para mí.
- A sí que solo es un recuerdo. - Dijo Deuce un poco intrigado a saber quién era esa persona especial que Shiori mencionó.
- Se podría decir que si, aunque todavía es muy temprano para usarlo. - Respondió Shiori colocando su regalo en uno de sus bolsillos.
- ¿A qué te refieres? - Preguntó Ace.
- Solo puedo decir que lo tengo planeado usar más adelante. - Shiori se rascó la mejilla levemente.
- Si tú lo dices... - Ace solo se encogió de hombros.
La charla hubiera continuado de no ser que unos pequeños pasos empezaron a sonar muy cerca del lugar seguido de un leve empujoncito de la puerta para revelar...
- ¡Ah, finalmente te encuentro Leona-ojitan! - Sonó una voz infantil.
En eso todos los presentes volverán su mirada hacia donde provino la voz solo para toparse con la imagen de un niño que tenía el pelo corto de color rojo con reflejos anaranjados, de piel bronceada, marrones ojos grandes que dibujaban una inocencia y sus clásicas orejas de león. Llevaba puesto un polo casi largo de color amarillo de estampados triangulares de color marrón y blanco, sus pantalones marrones y como último detalle un collar hecha de una pluma azul.
Era imaginación de Shiori o Leona estaba extendiendo sus ojos y orejas como si fuera una gacela en peligro de ser cazada por un depredador.
- ¿Hm? ¿Quién es este niño? -Preguntó Grim ladeando su cabeza.
- ¡Leona-ojitan~! - El niño corrió al lado del hombre con orejas de León, dejando a muchos con los ojos abiertos de par en par por el adorable apodo infantil.
- Ah... Demonios - Leona solo se frotó la cara. - Otra molestia.
- Ese niño es... - Dijo Shiori abriendo sus ojos al reconocer al niño.
- ¿Leona...Ojitan? - Dijó Jack con una mirada de no poder creer la imagen que presenciaban sus ojos dorados.
Leona, resignándose a su modo, solo suspiró y nuevamente se dirigió hacia todos los demás para señalar al pequeño niño a su lado y presentarlo.
- Esta pequeña bola de pelos es Cheka, el hijo de mi hermano mayor... - Leona solo se quedó mudo unos instantes. - ...Él es mi sobrino.
- ¡¿TÚ SOBRINO...?! - Exclamaron todos.
- Entonces eso significa... Que el siguiente en la fila del trono es...- Ruggie señaló al niño con un ojo temblando, pero fue interrumpido abruptamente por...
- ¡Tu partido fue genial, tío! ¡La próxima vez que estés en casa tienes que enseñarme a jugar Magical Shift! - Dijo Cheka emocionado acercándose un poco más a su tío.
- ¡Está bien! ¡Está bien! ¡Solo no grites cerca de mi oído! - Respondió Leona en un tono amargo lo más que pudo mientras colocaba su mano grande sobre la cabeza del infante. - ¿Dónde están tus guardaespaldas? Pueden que te estén buscando.
- Tenía tantas ganas de verte que los dejé atrás ~Jeje~ - Sonrió el niño.
- Entonces... la raíz de todo el dolor de Leona es... - Dijo Jack.
- ¿Este adorable angelito? - susurró Shiori, viendo a Cheka con ternura diabética.
Si bien antes estaba más enfocada en asegurarse de su bienestar ahora que lo veía bien era demasiado tierno y adorable.
- No crees que está muy apegado a él. - Murmuró Grim echándose ahora a la cabeza de la sacerdotisa.
- Así parece. - Respondió Shiori.
Leona dándose cuenta de las miradas de los demás solo les amenaza:
- Cállense... ¡Dejen de mirarme!
- ¡Oye, Ojitan! ¿Cuándo vuelves a casa? -Preguntó Cheka dando leves saltitos mientras más se acercaba más a Leona. - ¿La próxima semana? ¿La semana que viene? ¡Ah! ¿Leíste mis cartas?
- Ya te lo he dicho. - Leona masajeo nuevamente su frente. - Iré a casa cuando esté de vacacio... - En eso siente un peso extra en su vientre. - ¡Ouch, no te sientes en mi estomago!
- ¡¿E-está sentado casualmente en el estómago de Leona?! - Se sorprendió aún más Jack.
Para cualquiera, esto podría ser algo único e impresionante de ver, pero para Ruggie fue un gran incentivó para reírse a todo pulmón:
- Pfft... ¡Hahaha! ¡Esto es oro! - Una vez que Ruggie recuperó su respiración, continuó. - ¡Entonces esta es la razón por la que Leona nunca quiere irse a casa!
Cheka mira hacia los demás presentes y moviendo su cola de lado a lado les pregunta adorablemente:
- ¿Ustedes son los amigos de Ojitan?
- Jajaja ¡Por supuesto! Somos algunos de sus amiguitos. - Ace lanzó una risa con toda confianza para luego decir en un tono infantil. - ¿No es verdad, Leona ojitan~?
- ¡Oji...tan! ¡Ahahaha! Owowow, me duele reír. - Dijo Ruggie sosteniendo su costado.
- ¡Dejen de reírse! - Gritó exasperado Leona. - ¡Será mejor que recuerden esto, bastar...! - Pero Leona no pudo continuar su frase porque una almohada bombardeo directamente a su cara.
- Ten cuidado con lo que dices frente a los niños Leona. - Dijo Shiorí con la mano extendida.
- Porqué tu... - Empezaba a decir Leona sacándose la almohada de la cara, pero el grito de su sobrino lo distrajo al instante.
- ¡Ah, hermanita! - Cheka al instante se bajó del estómago de Leona y corrió hacia Shiori con el fin de trepar la otra camilla.
Shiori, al ver los intentos del niño por subir, entonces lo toma entre sus manos y lo ayudó a subir hasta hacerlo sentar en su regazo mientras él la empezar a abrazar como si nada.
- ¡¿Qué haces aquí?! ¡¿También viniste a visitar a Leona-ojitan?! - Exclamó de felicidad el niño mientras movía su cola de lado a lado.
- Hola Cheka, me alegra que estés bien. - Sonrió Shiori. - De hecho, yo también estoy en la enfermería para recuperarme. - Señalo con cuidado su cabeza vendada.
- ¿Te duele mucho? - Preguntó un poco preocupado.
Al ver la cara afligida del niño, Shiori, con tranquilidad tomó las mejillas del infante y suavemente le dijo:
- Ahora ya no tanto pequeño. La visita y la compañía de mis amigos más la tuya hace que ya me sienta un poco mejor.
- ¡¿De verdad hermanita?!
- Sí, mucho.
Y ella no mentía, a pesar de no quiere preocupar a nadie, el hecho de que la fueran a visitar para saber cómo estaba la hacían sentir muy feliz.
Los chicos por otro lado disimuladamente se pusieron un poco nerviosos ante la natural honestidad en la que la joven decía a la hora de expresarse, pero eso no le quitaba el hecho de que, en secreto, les gustaba escucharlo de sus propios y delicados labios. Es más aparte de ello, el ver esta nueva faceta maternal de Shiori, provocaron que todos sintieran una inexplicable ternura acompañado de un leve sonrojo, Sin embargo, para Leona...
- ¡Espera! ¡Espera! ¿Cómo dices que le dijiste? - Dijo Leona ahora el doble de desorientado. - ¿Desde cuándo la conoces, Cheka?
- La hermanita me salvó la vida. Cuando te estaba buscando me perdí y caminando llegue a los puestos de comida, luego llegó una estampida de gente y tuve que subirme a una mesa para no ser aplastado, pero la mesa se rompió y la hermanita vino a ayudarme. - Explicó brevemente el niño con emoción para después mirar hacia los ojos escarlatas de la joven. - Me sorprendió mucho tu entrada y esos trucos que usaste fueron geniales. Me hubiera gusta ver más.
- Muchas gracias pequeño, espero que hallas disfrutado del evento. - Agradeció con modestia Shiori.
- ¡Si~! - Respondió Cheka.
En eso, Cheka, percibe la esencia de un aroma muy dulce y agradable cerca de donde estaba Shiori, por lo que usando su pequeña nariz empieza olfatear con curiosidad.
- ¡Cheka! -Dijo un poco crispado Leona por el comportamiento de su sobrino.
- Jeje, perdón es la costumbre, pero mi olfato percibe algo dulce en uno de sus bolsillos. - Cheka sonríe mientras se rasca la cabeza.
- ¿Algo dulce? - Dijeron Ace y Deuce alzando una ceja.
En eso Shiori revisando los compartimentos casi vacíos de su cinturón negro, saca una pequeña bolsa transparente cuyo contenido era la muestra de la extraña flor que había crecido en su huerto.
- Ohhhhh ¿Qué es eso? - Pregunto el niño con los ojos aún más brillante.
- Aun no estoy muy segura de lo que es esta flor, pero me sorprende mucho que no se halla secado después de estar mucho tiempo cortada - Respondió Shiori, pero luego de ver los ojos brillantes del niño primero soltó una suave sonrisa y luego sacó la flor de su bolsa para entregársela. - Puedes conservarla si quieres.
- ¡¿De verdad?! ¡Muchas gracias hermanita! - Respondió el niño mientras tomaba con delicadeza la flor y la veía más de cerca.
- No hay de qué. - Dijo Shiori mientras le acariciaba su cabello provocando que este despertara de su ensueño para alzar nuevamente su cabeza hacia el rostro amable y cariñoso. - Pero sería mejor que te ayudemos a regresar con tu familia, supongo que deben de estar preocupados ¿No te parece?
En eso, desde el punto de vista de Cheka, era como si de la nada un montón de brillos imaginarios acompañados de un halo de arcoíris rodeaba a Shiori dándole un aura tan agradable y llena de confianza que incluso sus grandes ojos marrones se agrandaron.
- ¿Eres soltera? - Preguntó inocentemente el niño, dejando a muchos con la boca abierta por la pregunta.
Shiori, sabia que era una pregunta inocente, pero el hecho que lo dijera tan adorablemente hizo que solo ella se llevara la mano a su pecho por las grandes dosis de ternura que emanaba los ojitos brillantes de Cheka. Era como si fueran los ojos de un gatito cuando pide comida.
- Aw, cosita. - Murmuró bajito Shiori un poco apenada.
Sin embargo, Leona levantándose rápidamente de su cama muy a pesar del dolor, toma a su sobrino, lo baja de la albina para cargarlo con su brazo y llevarlo hacia la puerta.
- Iré a devolverlo con sus guardaespaldas, hasta luego. - Dijo Leona cerrando la puerta detrás mientras todos se quedaron mirando hacia el mismo lugar con un gran signo de interrogación sobre sus cabezas.
- Soy el único que sigue diciendo que esos dos son muy apegados. - Dijo Grim.
Ya para cuando estaban lejos de la enfermería Leona le dijo en un tono casi serio a su sobrino.
- Escucha Cheka, ni una palabra de esto con tus padres. No puedes simplemente escaparte de ese modo y sin avisar...
- Si... - Respondió obedientemente Cheka mirando la flor. - Oye Leona-ojitan ¿La hermanita es tu novia?
- ¿De qué hablas? - Respondió exasperadamente Leona con una leve y casi invisible sombra roja sobre sus mejillas. - ¡No! Ella solo estudia en este instituto.
- Pues deberías ya que se nota mucho que tiene la fuerza como las guerreras del reino, pero tiene algo que la hace agradable como si fuera un dulce malvavisco. - En eso un rápido pensamiento pasó por su inocente cabeza - Es más, si te casas con ella hasta podría a ser mi obatan.
- Cheka...- Advirtió Leona con su voz, pero Cheka solo siguió riéndose mientras lo abrazaba.
Sin embargo; algo dentro de lo profundo de Leona, por más minúsculo que fuera, no le desagradaba la idea y más aún si recordaba el sonido de su suave risa, su determinación y su aura tranquila.
- "En que estoy pensando" - Pensó él poniendo fin a los raros pensamientos de su mente mas no el latido de su órgano situado en su fornido pecho.
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Cuando la sacerdotisa y Grim regresaron al dormitorio abandonado, se tomaron el tiempo para bañarse. Cambiar su ropa al vestido de estampados de fresas, en el caso de Shiori, y finalmente colocar las flores en macetas. Los dos, por fin podían soltar un largo suspiro de cansancio mientras se sentaban en el sofá de la sala principal.
- Qué día - Dijo Grim.
- Ya rugiste. - Respondió Shiori sobando el lomo del felinoi. - Pero por suerte todo terminó bien... iré a preparar la cena ¿Qué te gustaría comer?
- ¡Atún salteado! - Digo animadamente Grim.
- Muy bien, en ese caso si me ayudas a colocar la mesa entonces hoy estrenamos el postre que hicimos. - Dijo ella mientras amarraba su cabello.
- ¡Ffnaa! No puedo creer que diga esto, pero este puede ser buen día... Nada puede arruinarlo.
¡Ding dong!
En eso, el timbre del dormitorio resuena en todo el lugar haciendo que tanto Shiori y Grim se miraran mutuamente con una ceja alzada ya que a esta hora de la tarde ya muchos deberían estar es sus dormitorios
- ¿Quién podrá ser? - Refunfuñó Grim mientras echaba espuma por la boca mientras se recostaba desganadamente en hombro de Shiori.
- No tengo ni idea. - Respondió Shiori caminando hacia la puerta del umbral.
- Te juro de que si es Ace lo voy a carbonizar.
- Que ni se te ocurra Grim. - Ella tomó el pestillo. - Te lo advierto, si no ya sabes lo que pasará.
Abriendo la puerta lentamente, Shiori, observó que quien estaba parado en el umbral con una gran maleta plateada era el mismo hombre de gafas oscuras y cabellos azules con reflejos blancos que acompañaba a Cheka cuando sucedió lo de la estampida. Sin embargo, Shiori se estaba preguntando mentalmente que hacia él a estas horas.
- ¿Lo puedo ayudar en algo caballero? - Preguntó Shiori cortésmente.
- Muy buenas tardes señorita Shiori Nakamura. No se preocupe por mi presencia, no voy tomar mucho de su tiempo. - Dijo Zuzen mientras hacia una leve inclinación. - Vengo a darte un comunicado.
- "¿Sabe mi nombre?" - Pensó Shiori con un poco de sospecha. - Lo escucho. - Respondió con cautela.
Carraspeando su voz masculina, Zuzen, prosiguió su charla.
- En vista a tus nobles actos frente a nuestro príncipe del Afterglow Savanna y por haber salvaguardado la importante vida del futuro rey arriesgando casi en el proceso la suya, en el nombre del Rey Farena Kingscholar, acepte esté presente como muestra de su gratitud. - Zuzen finalizó su mensaje mientras le entrega a la sacerdotisa la maleta que tenía a su lado.
Shiori nunca se esperó que iban a recibir algo de parte de un desconocido por algo que ella habría creído que era lo correcto. Ya sea por modestia o por cuestiones de moral ella tendría que declinar el regalo ya que para Shiori la vida de las personas no tiene precio.
- Agradezco realmente su gentileza, pero no se hubieran molestado esto solo lo hice porque la vida de alguien corría peligro otros hubieran hecho lo mismo en mi lugar. - Shiori intentó rechazar amablemente el regalo y porque era lo correcto. No necesitaba recibir algo a cambio por algo a lo que ella estaba dispuesta ese no sería el caso.
- Tonterías, señorita Nakamura, el rey estaría muy complacido si usted aceptara esté presente que muy generosamente le está ofreciendo. - Justificó Zuzen realizando un leve movimiento de manos para teletransportar la maleta al interior del dormitorio, Shiori intentó replicar, pero él no la dejo. - Ya con eso en mente, la familia real le desea un buen día. Si me disculpa me tengo que retirar señorita. Muy buenas tardes.
Cuando el hombre peliazul dijo esas palabras se fue del lugar sin mirar hacia atrás mientras que su silueta se perdía hacia la colina del dormitorio.
A estas alturas tanto Shiori como Grim solo miraron el extraño suceso con los ojos hechos unos puntos mientras regresaban a la sala común.
- Quizás debería ir a buscarlo. - Dijo Shiori mirando la maleta con mucha cautela.
- ¿Pero él no dijo que esto es un regalo? Quizás a lo mejor adentro hay más atún. - Dijo Grim rascando un poco el seguro del maletín.
Shiori, viendo la intensión de Grim, decidió ayudarlo apretando los dos botones al mismo tiempo para después levantar con cuidado la tapa con el fin de ver cuál era el misterioso contenido que tenía adentro.
- No creo que sea... - pero al instante Shiori se quedó fría y palideció al ver el contenido. - ¡Por las orejas de Buda!
- ¡Fgna! -Respondió Grim en el mismo estado que la sacerdotisa, pero con los ojos casi salidos de órbita.
Adentro del maletín había varios... no, había cientos de madols forrados y ordenados en todo el compartimento que hasta parecían que estaban apretados unos contra otros y casi sin dejar ningún espacio vacío. Si ella tuviera que decir con palabras, era tanto dinero que hasta uno podría vivir decentemente su jubilación.
Esto honestamente no era lo que Shiori estaba esperando y su conciencia noble tampoco ayudaba mucho en esta situación por lo que con la poca lucidez que le quedaba en su cabeza, la albina, cerró rápidamente el maletín y con un solo pensamiento en la mente hizo caso a lo que la voz de su conciencia y moralidad le gritaban.
- ¡Definitivamente tengo que devolverlo! ¡Lo iré a buscarlo inmediatamente! - Dijo Shiori en un tono desesperado y prácticamente corriendo hacia la puerta.
- ¡No seas tonta, él dijo que era un regalo no lo devuelvas! - Exclamó Grim jalando del cuello del vestido de la albina para detener su corrida.
- ¡Grim, esto es demasiado para mi conciencia!
- ¡Pero piensa por un segundo en los beneficios que podemos tener! ¡Seriamos millonarios!
- No lo sé... - Shiori se masajeó la frente mientras se recostaba en la pared para pensar con este dilema.
Grim sabía que Shiori no era una mala persona que piensa mucho en sí misma como mucho a los que conoció aquí y que quizás sea esa moralidad la que la hace un persona noble y humilde, pero incluso a veces toma las decisiones más descabelladas por culpa de eso, así que soltando un suspiro voló hacia su rostro y le dijo:
- Mírale el lado bueno, esto es una recompensa del destino por las buenas acciones que hiciste desde que llegaste aquí.
- Pero eso lo hago porque me nace. - Respondió bajito Shiori mirando de regreso a Grim.
- Eso lo sé, pero incluso tienes que también pensar en ti.
- ¿Eh?
- Si piensas por un instante, el tener este dinero quizás nos sirva para salir de apuros, comprar más comida o mejor enterrarlo para multiplicarlo.
- No creo que enterrarlo sea una buena idea - Dijo Shiori con una gota de sudor bajando de su cabeza. - hmmmm...
- Es como lo que me dijiste una vez: "A diente de regalo caballo se gana"
- No quieres decir a caballo regalado no se le mira diente.
- Eso, eso.
Después de unos cuantos segundos de pensar y analizar los pros y los contras necesarios, Shiori, finalmente toma una decisión y tranquilamente responde:
- Esta bien, nos lo quedaremos. Pero si solo lo vamos a usar cuidadosamente y con sabiduría.
- ¡YAY! - Grim festejó alegremente.
¡Ding dong!
El timbre sonó una vez más en todo el dormitorio abandonado provocando que los dos se alarmaran un poco porque cualquier persona malinterpretaría si viera el "Regalo sorpresa" por lo que empezaron a buscar un sitio para ocultar el maletín en poco tiempo. Grim sin pensarlo muchas veces usó su magia para hacer flotar la maleta y llevarla a su cuarto. En cuanto a Shiori, arreglado su vestido lo más que pudo, abrió la puerta imaginando a su vez que tal vez se trataba del mismo hombre de antes, pero para su sorpresa reflejada en sus ojos escarlatas, en efecto, en esta ocasión no se trataba de él mismo hombre sino...
- Cachorrita, querida. - Dijo la suave voz del profesor de alquimia.
- ¿Profesor Crewel? Es un gusto verlo ¿Cómo está? - Preguntó Shiori abriendo la puerta del dormitorio.
- Aburrido como de costumbre completamente hastiado con todo lo del día de hoy. - Respondió tranquilamente Divus mirando a la pequeña de pies a cabeza.
- Entiendo, ¿Le gustaría que le sirva té? - Preguntó con cortesía.
Crewel solo soltó una leve pero encantadora risa para responderle:
- Ay cachorrita, como siempre eres un encanto. - Dio una suaves palmaditas a la cabeza de la albina. - Pero no te molestes, no tengo mucho tiempo así que vallamos al grano. ¿Dónde están? - Preguntó mirando hacia todos los lados.
- ¿Eh?
- El director me notificó sobre tu pequeña duda con tus plantas...
- ¡Oh es verdad! Es por aquí profesor.
Rodeando el dormitorio, tanto Shiori como Crewel, finalmente llegaron el humilde huerto de la sacerdotisa para presenciar a la gran cantidad de las raras flores que habían crecido por el momento.
- Debo recalcar que todos sus consejos me sirvieron de maravilla con el crecimiento de las plantas medicinales y las de camellia sinensis. - Explicó Shiori a un lado del profesor. - sin embargo, a las siguientes semanas inesperadamente brotaron estas nuevas flores y he intentado buscar su procedencia en los libros de herbología que me recomendó, pero no encontré mucho acerca...
Plaf
Shiori haciendo una pausa en su charla se percata que el fuete, que su profesor siempre cargaba a toda hora del día, ahora se había caído al suelo.
- Hemmmm...profesor su... su fuete. - Shiori recogió el artefacto para devolverlo a su maestro, pero Crewel ni se había inmutado un poco y eso la preocupó mucho. - ¿Todo bien?
- ¿Le diste esta flor a alguien más? - Preguntó seriamente Divus sin perder de vista a las flores moradas.
- Bu-bueno solo entregue una pequeña flor que traía conmigo a un pequeño niño ... ¿Pero es algo grave?
Esa era la pregunta que más temía Shiori. Las manos le empezaron a sudar y el sentimiento de opresión en el pecho empezó a surgir sumado el hecho que su mente le estaba jugando una mala pasada, ya que ahora le estaba planteando múltiples y terribles escenarios.
- "¡Ahhh que hago! ¡¿Y si en realidad esta flor era venenosa?! o peor aún radiactiva entonces eso quiere decir que la que di a Cheka entonces era peligrosa y se podría morir, sus guardaespaldas me buscaran y lograran encontrarme fácilmente porque ya conocen mi cara y la dirección en la que vivo, luego seré encarcelada de por vida por haber matado al príncipe de un reino, así nunca volveré a casa y pondría en apuros a la escuela por un error tan minúsculo como eso... y...y... - Pero todo es tren de pensamientos fue abruptamente interrumpido por un fuerte grito de exclamación.
- ¡Good Girl! ¡Felicidades has logrado un milagro!
Shiori solo se quedó congelada mientras su profesor acariciaba su cabeza blanquecina y desarreglándola un poco en el proceso, ella pensó que le dirían que esa planta era alguna clase de bella abominación que era nociva para la vida o algo por el estilo, pero nunca se imaginó que su profesor de alquimia ahora la estaba felicitando como si ya hubiera ganado un premio nobel.
- ¿Qué? Un momento, no entiendo... Entonces ¿La flor no es un peligro? - Preguntó Shiori con cuidado.
- ¿Un peligro dices? Ahahahaha. - Crewel solo soltó una larga risa.
Shiori, al ver la reacción de su profesor, solo pudo seguir la corriente del momento y también soltar una leve risita por culpa de los nervios y el alivio del momento.
- Ya, pero hablando en serio. - Tranquilizo su risa mientras tomaba una flor del huerto a su vez que sacaba un pequeño frasco lleno de líquido adentro de su cómodo y acolchonado abrigo de piel. - Dime ¿Cuál es el ingrediente común que nosotros usamos en toda poción mágica?
Shiori pensando arduamente respondió:
- Ehhmm... La planta... Amor de hortelano, más bien conocida como la azotalenguas o lapa.
- Correcto ¿Cuáles son sus propiedades y características principales? - Crewel colocó la flor en el frasco de líquido que empezó a levemente burbujear hasta soltar un fluorescente pigmento.
- Es una planta de color amarilla de la familia de las rubiáceas que es usada como un útil amplificador de ingredientes dependiendo de la pócima que uno quiere crear.
- Veo que alguien realmente quiere subir sus regulares calificaciones de alquimia. - Alzó su ceja oscura mientras miraba divertido la expresión de la joven.
- No me lo recuerde. - Respondió Shiori sombríamente con cómicas lágrimas.
Ella recordaba y era consciente que alquimia no era su curso fuerte y que a pesar de no tener bajas calificaciones el tener notas entre los 60 y 77 la hacían sentir que no se estaba esforzando lo suficiente y de verdad quería mejorar sus calificaciones, aunque sea un poquito.
- Observa esto. -Crewel le mostró el pequeño frasco fluorescente a Shiori e interrumpiendo sus pensamientos. - Aun no llegamos este tema en clases, pero te daré un adelanto: "En el arte de crear pócimas existen muchas herramientas que nos ayudan a verificar el índice de efectividad de los ingredientes a la hora de usarla. Actualmente el valor más alto es cuando la pigmentación es de color índigo... pero antiguamente según los textos históricos de hace casi cientos de años atrás el máximo era el lila." Tal y como lo vemos aquí.
- Entonces ¿Estás plantas son útiles para la elaboración de pociones? - Dedujo Shiori ahora asombrada. - Pero no recuerdo haber plantado nada en especial más que solo lo que usted me recomendó.
- Lo que nos lleva al segundo punto, recuerdas que en los materiales para la conservación de las hierbas y plantas te recomendé usar una clase de semillas que se deben de mezclar con el fertilizante.
- Si mal lo recuerdo son las semillas de Luparia.
- La semillas de Luparia son muy usadas para proteger a la plantación de los bruscos cambios climáticos y potencializa su calidad de producto, sin embargo, antes de que llegaran a ser lo que son hace cientos de años estas semillas producían una especie de flor casi extinta que específicamente es muy efectiva para asegurar el éxito de las pócimas a su vez era capaz se usarse para multiusos ya sean medicinas, venenos, pociones e incluso hasta en infusiones, esa flor se llamaba... Acónito.
- ¿Acónito?
- Y ahora puedo ver con mis propios ojos que no solo tienes una sino todo un huerto de Acónitos que se puede volver a producir en masa, ah que maravilla.
- ¡¿Tanto así?!
- No me creerías si te lo dijera, pero todavía hay que hacer varias pruebas para saber si han sufrido alguna cambio o mutación e investigar a fondo lo más importante ¿Qué fue lo que las detonó a florecer?
- Increíble... - Murmuró Shiori al ver que la supuesta ortiga no era lo que imaginaba y eso la alivio mucho ya que eso significaba que su huerto está a salvo.
Había un tranquilizante ya armonioso silencio de paz en todo el ambiente, por fin una duda menos con la que lidiar.
- ¿Cuánto quieres por ellas, querida? - Pregunto Crewel buscando algo más en el bolsillo de su sacó.
- ¿Eh? - Dijo Shiori abriendo los ojos como platos.
- Esto sin duda puede ser de mucha ayuda para mis próximas clases y además que me serán de mucha utilidad. Solo dime su precio de una cantidad y te daré el doble por ellas.
El profesor Crewel, hurgando entre sus bolsillos de su abrigo, sacó su cuadernillo de cheques junto con su pluma para empezar a redactar la paga, pero antes de siquiera empezar a escribir la sacerdotisa rápidamente le respondió.
- ¡Ah, no se preocupe por el precio yo le doy la cantidad que necesite! - Dijo Shiori entregando el fuete a Divus para empezar a cortar con cuidado a las flores. - "Ni loca pienso seguir juntando más dinero." - Pensó ella. Ya se sentía muy asquerosamente rica con todo lo que recibió y no quería lidiar con más dinero por el momento.
- Cachorrita, no seas ridícula ¿Cómo piensas siquiera regalar una fuerte fuente de ingresos así se fácil? - Regaño levemente Crewel a su alumna.
- No se preocupe, realmente preferirá otra cosa menos dinero por ahora. - Shiori siguió cortando las flores sin mirar la mirada dudosa de su profesor que seguía mirándola con una ceja alzada. - Además hoy es un buen día y quizás por eso esté de buen humor para regalar je je je. - Rió nerviosamente.
Crewel viendo por donde iba la dirección de la conversación solo soltó un suspiro mientras guardaba sus cosas.
- Realmente no me gusta tener que deberle a alguien y mucho menos a un alumno... Así que dices ¿Qué con cualquier cosa será más que suficiente?
- Si, pueden ser cosas cualquier cosa que considere bien como tal vez un par de víveres. Eso sería más que sufi... - Pero Shiori se detiene abruptamente.
La razón detrás de ese silencio era por que Crewel sacó una mágica cinta métrica que empezó a flotar hacia ella mientras que él empezaba a toma nota de las medidas.
- ¿Qué hace? - Preguntó ella ahora congelada en su sitio.
- ¿Hmm? Dijiste que con cualquier cosa estarías conforme ¿verdad? en tal caso te voy a dar ropa de mi línea de moda primavera, verano, otoño, invierno e incluso te haré uno personalizado a tu gusto. - Respondió simplemente Crewel mirando de vuelta la vestimenta de la albina. - A sí podrás guardar ese vestido.
- ¿Qué tiene de malo? - Shiori preguntó mirando su vestidito.
A ella le resultaba cómodo y además tenía el estampado de pequeñas fresitas. ¿Quién no ama las fresas?
- Es adorable para una pequeña cachorrita, pero honestamente con una época como este no te favorece. - Finalizó Crewel. - Para el conjunto personalizado ¿Hay algo que te gustaría?
Shiori sabía que a esta altura sería un poco difícil negarse nuevamente con su profesor sin que se sintiera ofendido por rechazar su oferta, y estaba muy sorprendida al saber que él aparte de ser profesor también era un diseñador de ropa. Si ella lo pensaba bien no había nada de malo con aceptar esta opción. Si por las flores le van a dar ropa con la que pueda abrigarse entonces para ella le pareció un trueque justo.
- Bueno... - Shiori trató de pensar en algo que le gustara e instantáneamente la imagen de un entrañable traje apareció en su mente; por suerte como tenia cerca su cuaderno de boceto entonces lo sacó de su bolcillo y empezó a buscar entre las hojas un dibujo especifico. - En mi otro mundo tenía un traje como este. - Le enseñó el boceto del traje ceremonial Chihaya. - Y... yo... bueno ¿Me preguntaba si es posible recrearlo? - Preguntó ella expectante.
El profesor Crewel, tomando el libro para ver mejor el boceto del traje de Shiori, miró a detalle los pliegues y dobleces que tenía, aparte de ser un estilo poco fuera de su zona de confort, pero como dice el dicho un trato es un trato. Sin embargo, los otros diseños de lo que parecía ser una especie similar a las batas largas con varios diseños de flores, patrones y manchas que tenía a su costado le llamaron mucho la atención, en especial la bata blanca adornada de sutiles hojas rojas cuya basta llegaban hasta arriba de su rodilla y que el gran cinturón junto con las mangas y porcentaje de la basta era de manchas negras de leopardo que enriquecían el diseño, con una serie de ligeras modificación hasta podría ser digno de un desfile de moda... Y así siguió observando el libro de su alumna.
Shiori intentó llamar a su maestro, pero las palabras no salían de su boca. Ya se sentía un poco nerviosa de que vieran los otros dibujos que tenía en su pequeño cuaderno. No había nada de malo ya que solo había dibujos del lugar donde ella creció, uno que otro retrato de su familia, cosas nuevas que ella veía a diario y los dibujos de los kimonos y yukatas de su mundo.
- ¿Tú hiciste los diseños? - Preguntó Crewel.
- B-bueno la forma ya existía desde hace mucho, pero me gusta dibujar como lucirían otros patrones en los kimonos. - Respondió humildemente rascándose la mejilla.
Crewel ya teniendo en mente el diseño, solo cerró el libro y se lo devolvió a Shiori con una sonrisa.
- Veo que, si tienes un pequeño talento para el diseño, solo hace falta pulirlo un poco más. - Instruyó Crewel, guardando su cinta métrica y recogía las flores que fueron cortadas por Shiori. - Pero cambiando el tema, en un par de semanas llegara tus nuevos vestuarios, así que se paciente cachorrita.
- Si señor... - Asintió Shiori, acompañando ahora a Crewel a la salida de su hogar.
- Un consejo mío. Ponle algo de protección a tu huerto, uno nunca sabe quiénes trataran de venir a robarte si saben que produces este tipo de plantas.
- ¡Si, se lo agradezco mucho profesor Crewel!
- ¡Good Girl! Y no te olvides de estudiar arduamente para los exámenes finales. - Finalizó él cruzando la reja y perdiéndose hacia el horizonte.
- ¡Le prometo que no le fallaré! - Exclamó Shiori mientras alzaba su mano para despedirse a la distancia de su maestro.
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Y cuando por fin el sol se ocultó dando pase al sonido de los grillos acompañados de los suaves vientos acariciando los suelos tranquilos del dormitorio abandonado y bajo la luz de la brillante luna era un indicativo de que ya era de noche.
Adentro de la habitación de nuestra sacerdotisa se encontraba Grim mirando por toda la habitación con cautela, por si había moros en la costa, mientras levantaba la almohada en la que dormía.
- ¿Shiori se está cambiando en el baño?... - Él inclino su cabeza para ver si la puerta está cerrada. - ¡Ihihihi! Muy bien, ¡Es hora de la merienda!
Uno creería que Grim nuevamente se escabulló a la cocina para comer las sobras del postre que había hecho con Shiori, pero en vez de eso, a lo que él se refería, era que tomó la piedra negra que había escondido junto con el maletín cuando Crewel vino a visitar.
- Lo tomé en secreto cuando cayó en el dormitorio de Savanaclaw, pero... Si esto no es un caramelo, ¿Entonces qué es? - Tomó la piedra y la empezó a olisquear. - ¡No importa! ¡Buscadores ganadores, perdedores llorones! ¡Gracias por la comida! - Y de un bocado devoró la piedra. - ¡Yum! ¡Esto tiene un sabor maduro con un amargo único! ¡Es como comida para adultos! ¡Es una pena para los humanos que no puedan disfrutar de este manjar!
Al finalizar con el bocado y de lanzar un bostezo, acomodó nuevamente la almohada y se subió sobre él para hacerse nuevamente bolita y dormir cómodamente.
- Tengo sueño ahora que estoy tan lleno... mmya mmya - Finalizó Grim seguido de sus suaves ronquidos felinos.
...
Saliendo del cuarto del baño, Shiori cómodo un poco su camisón y observó que sobre la cama ya se encontraba Grim totalmente dormido plácidamente.
- Veo que Grim ya se adelantó a dormir. - Murmuró la albina escuchando como Grim roncaba.
Acariciando suavemente el lomo del gato, Shiori, no pudo evitar soltar una sonrisa dulce mientras se inclinaba para darle un pequeño besito sobre su cabeza y murmurar lentamente:
- Dulces sueños, Grim.
En eso cuando estaba a punto de levantar la sábana de su cama un fuerte palpitar resonó en su corazón acompañado de un blanco resplandor a su costado. Ella con mucho cuidado volteó su mirada lentamente para ver que el espejo que estaba sobre la chimenea que tenía la habitación era el causante del misterioso brillo blanquecino.
Muchas veces, desde que llego aquí, había ocasiones en las que cuando ella siempre soñaba los fragmentos de las películas de aquellos clásicos de Disney siempre en cada sueño era sumergida a través del espejo brillante muy similar al que tenía su cuarto, y eso ya era mucha coincidencia. ¿Qué podría ser?
Quizás esto eran alguna especie de ente maligno o terriblemente un Ungaikyo. El hecho de que estuviera emitiendo esa luz hipnótica hacían que ella empezará a acercarse con cuidado poco a poco hacia su frente para ver con sus propios ojos que en vez de ver su reflejo plasmado en el vidrio allí solo estaba un fondo blanco con una mancha negra.
Una mancha que se movía.
- "¡¿Es Tsukumogami?!" - Pensó Shiori extendiendo su brillante mano tatuada, sin embargo, dicho movimiento brusco hizo que ahora todo su cuero de pronto se sintiera tan cansado que incluso su entorno empezaba a desdibujarse hasta empezar a caer y dejarse engullir con la oscuridad cerrando sus parpados y dando paso a sus sueños.
En eso, el sonido de un gruñido infernal resonaba en todo el entorno.
Abriendo sus ojos vio que todo era de noche no podía ve mucha claridad ya que estaba lleno de borrosas manchas azules y oscuras moviéndose de un lado a otro; pero lo más importante fueron el sonido de dos voces cercanas que llamaron mucho su atención.
- ¡Kaori! ¡Por favor resiste! ¡No cierres los ojos! - Reconoció al instante la voz angustiosa de su padre.
- Querido... me alegra tanto que estés aquí... pero tienen que irte, es muy peligroso... - Dijo la voz cansada de una mujer castaña de ojos rojos.
- ¡La batalla ya terminó! ¡Ouma ya fue exterminado!
- Así que el espíritu vengativo se fue... que alivio... con esto ahora... este lugar será un sitio un poco más tranquilo para criar... a nuestra bebé.
Goteo...
- ¡Maldición, la herida está empeorando! ¡Tengo que detener el sangrado!
- Amor déjalo... ambos sabemos que ser atravesado por una lanza maldita es una muerte segura... esto no se detendrá hasta que consuma la última gota de mi esencia.
- ¡No te rindas tan pronto! ¿Qué pasará con nuestro futuro? Nuestra hija apenas acaba de nacer - La voz de su padre empezó a quebrases. - Ella te necesita... Yo te necesito, por favor quédate a mi lado.
Goteo...
Goteo...
- Siempre fuiste un gran hombre... y eso siempre me gusto de ti... Se que soy una egoísta al asumir este peso por mi cuenta... pero ustedes dos son mi más grande tesoro...y daría lo que sea por protegerlos.
- Por favor detente...
- Cuida de ella, sé que será alguien gentil, maravillosa y valiente en el futuro... Gracias por permanecer a mi lado en las buenas y en las malas... Gracias por brindarme tu profundo amor... Gracias a ti lo pude sentir por primera vez... El sentimiento de amar con profundidad a alguien... La felicidad...
Hubo una breve pausa...
- Soy muy feliz... Hitoshi... Por haber conocido a alguien tan especial como tú...
- Kaori...
Goteo...
Goteo...
Goteo...
- Shiori...- Ahora la imagen difuminada de la mujer está frente a ella, pero a pesar de ello podía ver que algo brillante salían de sus ojos escarlatas. Eran sus lágrimas. - Mi bella bebé... gracias por dejarme ser tu madre, aunque sea por poco tiempo... obedece a tu padre y a tus maestros... apóyense mutuamente... puede que a partir de ahora las cosas serán diferentes y dificultosas, pero manténganse fuertes... nunca te rindas fácilmente...y lo más importante, nunca olvides que en donde quiera que yo esté... siempre te amaré con todo mi corazón... - La voz de la mujer poco a poco empezaba a romperse y de sus ojos escarlatas caían más lágrimas. - Hay tantas cosas que quiero decirte... tantas cosas que quería hacer juntos en familia... pero qué clase de madre y esposa sería si los dejó morir conmigo... si sabía que podía hacer algo para protegerlos.
Luego ella dió una breve pausa para acomodar su respiración y continuar hablando.
- Cuídate mucho mi pequeña... mamá siempre te amará por toda la eternidad...
Hubo un silencio sepulcral y la imagen cada vez se hacía más oscura...
- Hitoshi... Shiori... yo... los am...
- ¿Kaori?... ¡Kaori!... ¡KAORI!
Y así nuevamente la oscuridad volvió...
El cantar de las aves hizo que Shiori abriera sus ojos escarlatas lentamente para ver que en efecto estaba ella acostada en su cama del dormitorio abandonado junto con Grim quien todavía seguía dormido. Era la mañana del sábado libre de clases.
Aunque en su mente las pocas imágenes de ese sueño le parecían tan reales que varias preguntas llegaron a su cabeza a su vez que empezó a levantar su mano para limpiarse los ojos.
- ¿Ese fue un sueño con mamá y papá? - Se preguntó Shiori levantando su torso. - Que extraño... se sintió tan real. - Luego, dejando su mano relajada sobre la sábana, con su mirada mira nuevamente hacia el espejo opaco a la altura de su chimenea. - ¿Qué habrá sido esa sombra? ¿Fue también parte del sueño?
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En la sala común del dormitorio de Octavinelle.
- El torneo del Magical Shift de este año mostró un aumento del 12% en ventas en comparación con el año pasado. Esto es un resultado espléndido. - Dijo Azul sentado en el sofá mientras estaba revisando los últimos archivos que traía en sus manos.
- Pero~ hubiera sido más rápido si no hubiéramos terminado casi en los últimos puestos del torneo de este año. - Señaló Floyd en un tono infantil mientras estaba echando sobre otro sofá.
- Eso no importa, mientras no seamos los últimos. - Azul acomodó sus lentes. - Después de todo, el Magical Shift es solo un juego en el que solo corres cargando un disco como un perro. En cambio, en el campo del que debemos tomarnos en serio desde el punto de vista de Octavinelle es... sí - Azul hizo una leve pusa dramática para exclamar. - ¡Los exámenes finales!
En eso unos suaves pasos se acercan a la espalda del joven con lentes.
- Azul. - Llamó elegantemente Jade. - Acabamos de recibir un mensaje de un cliente. Desea hablar con usted en persona esta noche en el salón.
- Entendido, entonces debemos prepararle una agradable hospitalidad especial. - Respondió Azul tomando el saco del uniforme para colocárselo con calma y serenidad. - Ahora bien, ¿Qué tipo de deseos harán? ¡Qué emocionante! Fufufu - soltó una suave pero malvada sonrisa...
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Era un día tranquilo y sereno en la humilde tienda del señor Sam, si bien el sábado era un día en que no venía mucha clientela. Normalmente él estaría leyendo un periódico o tal vez través de las cartas tarot para matar el tiempo, pero eso no le impidió que él se preguntase a si mismo cuando iba a ganar el día de hoy. Sus ventas necesitaban un leve empujón milagroso para poder adquirir nuevos productos y modificar un poco su tienda. Últimamente había encontrado uno que otro deterioro en el local que urgentemente necesitaba un arreglo.
Y como si sus pensamientos fueron escuchados, una de sus sombras se ubicó al costado de para susurrarle los primeros chismes del día de hoy.
- Hmmm... ¿Viene solo dos clientes acompañadas de tres fantasmas? - Preguntó Sam. - Esto es nuevo, pero será mejor darles la bienvenida.
En eso las puertas de la tienda se abren revelando que quienes estaban parados en el umbral eran Shiori acompañada de Grim, William, Billy y Fletcher.
- Bienvenidos a la misteriosa tienda de señor S mis pequeños demonios y borreguita ¿en qué les puedo ayudar el día de hoy? - Preguntó Sam elegantemente animado.
- Muy buenos días señor Sam. - Saludó Shiori cordialmente, con la costumbre necesaria del pasar de los días ya no le incomodaba entrar y ser recibida por los demonios de la tienda de Sam. Hasta incluso se llevaban bien mientras ambos se respetaban. - hoy vamos a comprar muchos materiales. - ella entregó una larga lista de materias que previamente había escrito antes de salir del dormitorio.
Sam examinando la lista no pudo evitar abrir un poco los ojos al ver la gran cantidad de artefactos, madera y varios artículos que estaban escritos. Y lo pensaba bien hasta podria deducir que ella tenía pensado hacer toda una remodelación a una gran casa y si le sacaba todo el cálculo de cuanto costaba la suma sería un poco más de lo normal.
- Ehhh... borreguita no es por ser desconsiderado, pero ¿Esta segura de que tienes esa cantidad suficiente para pagar todo esto? - Pregunto un poco dudoso Sam.
- Tenemos para eso y mucho más. - Dijo Grim en un tono orgulloso.
Shiori, en cambio, solo asintiendo con la cabeza le dio su mejor sonrisa que tenía y le respondió:
- Solo díganos cuál es su precio total y se lo entregaremos sin poner queja ¿O es que me precipité rápido y en realidad no tiene nada de lo que escribí aquí?
Sam podía ver que ella, y por su tono de voz, no estaba bromeando. No tenía ni idea de cómo o cuánto puede tener un adolescente de dieciséis años en su cartera, pero negocios son negocios y esté será un día muy largo así que ¿Qué estaba esperando?
- ¡IN STOOCK NOW!
Ese fue un gran día de ganancia productiva para la humilde tienda del señor Sam.
...
- Y con esto sería la última caja. - Dijo Shiori colocando el último paquete que compró en el suelo del dormitorio abandonado mientras se arreglaba la vieja camisa sin mangas que tenía puesto y su short.
- ¿Podremos acabarlo en poco tiempo? - Preguntó Grim echado a un lado del hombro de Shiori.
- Hay un largo camino que recorrer, pero si le damos el cien por ciento podremos terminarlo en pocos días. - Empezó a recoger su cabello blanco. - Así que manos a la obra, este dormitorio quedara como nuevo.
A Shiori le hubiera gustado tener un reproductor de música para esta ocasión, ya que ella pensaba que si estos días hubieran sido narrados como alguna clase de película americana en donde colocan un montaje acompañado de una música inspiracional pues el resumen sería los siguiente:
En todos esos largo y arduos días en los que ella junto con los fantasmas estuvieron sacando las tablas de las ventanas, reemplazaron varias tablas, ventanas y puertas rotas por unas nuevas. Pintaron y tapizaron todas las paredes, cambiaron varios muebles rotos por unos nuevos y muchos de los artículos inservibles fueron botados mientras que los que aun parecían tener uso eran liberados de sus cajas para ser implementados a los nuevos estantes y alacenas. Remodeló varias de las habitaciones libres que tenía para hacen tanto un sitio en la que podría pintar tranquila y una sala de entrenamiento a petición de Grim ya que no quería que nuevamente ella terminara durmiendo a fuera por error. Y también colocó varios pergaminos de protección a su ya crecido huerto tal y como se lo aconsejo su maestro Crewel.
En el ámbito escolar de Shiori también cumplía con sus tareas lo más rápido que podía para poder seguir con la reparación del dormitorio y estudiar para los exámenes finales. Sabía que tenía que mejorar sus notas por lo que tendría que reforzar sus cursos más débiles que eran la alquimia, pero que por suerte cuenta con la ayuda de Riddle y Trey quienes gustosamente se ofrecieron ser sus mentores, y lenguaje de animales, su mayor pesadilla, pero no todo estaba perdido ya que estaba bajo la tutela del mejor estudiante en la asignatura.
- ¿Qué tal mi acento? - Dijo Shiori en un tono expectante.
- Burda, provinciana y hablas con la nariz - Rio Ruggie mordiendo la siguiente rosquilla que tenía su plato.
- Sí, tengo que corregir esto. - Ella dejó cae su cabeza sobre los libros. - Mi cabeza va a explotar.
- Y eso que aun vamos en el básico 2.
Shiori solo soltó un grito ahogado que fue obstruido por las hojas de los libros.
- ¡Shishishi! Sí quieres rendirte las puertas están abiertas, pero el dinero de las lecciones se mantiene en pie. -
- No te tienes que preocupar por eso. - Shiori levanto su cabeza para entregarle a Ruggie un sobre.
Ruggie lanzó una breve sonrisa para revisar el contenido, pero al contar la cantidad luego se da cuenta de que no solo está el dinero acordado, sino que inexplicablemente había un poco de más extra. Algo que lo dejó un poco sorprendido; Uno a estas alturas se aprovecharía de la situación quizás por un error de calculo o lo que sea, pero al tratarse de la joven que salvo su vida, la vida de su líder y de evitar hacerlos pasar otra vergüenza con lo que pasó en el torneo, él no dudo en comentar de manera sutil.
- Aquí hay dinero de más- Pregunto un poco expectante el rostro de la joven.
- Bueno, el hecho de que estas dedicando tu tiempo a ayudarme a estudiar, aparte de que tu también tienes que prepararte para los exámenes finales, pero estas dedicando tu tiempo para enseñarme así que decidí darte un extra.
- ¿A pesar de lo que pasó con lo del torneo? ¿Por qué?
- Una cosa no tiene que ver con la otra. - Negó lentamente con la cabeza mientras esbozaba una gentil sonrisa. - Además una vez alguien me dijo que "Para cada esfuerzo disciplinado hay una recompensa" Así que... - Shiori a escondidas jugueteo nerviosamente con sus dedos. - ...considero que es lo justo por tus esfuerzos. Gracias por ayudarme.
Ruggie solo abrió levemente los ojos ante las palabras de la joven; además de la dulce e intoxicante aroma que ella emanaba junto con su aura hacían que el hecho de que estuviera si quiera más cerca de ella era como si todo fuera su entorno se volviera más tranquilo, parsimonioso y hasta agradable que provocaba que su cara se dibujar un invisible y débil sonrojo en sus mejillas a su vez que se rascaba levemente la parte posterior de su cabeza un poco avergonzado.
- También gracias... - Al inicio Ruggie murmuró en un tono bajo, pero luego subió un poco su tono de voz. - Bueno, continuemos con la siguiente página...
Aunque que parecía que estas semanas parecían ser muy apretadas para su agenda personal, eso no quiso decir tampoco que se haya olvidado de la promesa que le había hecho a Ortho y tal como se lo prometió ella le enseño a jugar el karuta el tiempo necesario con él solo hasta cuando él tendría que retirarse a ver a su hermano, quien al parecer se llamaba Idia. Si era honesta consigo misma el tener a Ortho como un oponente digno hacía que este juego resultara ser más interesante de lo común.
Y así un par de semanas después.
Shiori y Grim junto con William, Billy y Fletcher ahora estaba frente al mejorado, renovado y nuevo dormitorio abandonada 2.0.
- Chicos, recuerdan esa vez que alguien nos dijo que nos llevaría toda una eternidad el terminar esta casa. - Dijo Shiori con una gran sonrisa.
- Olvídate del sujeto ese. - Dijo Grim moviendo la cola de un lado a otro. - echa un vistazo a todo lo que mis poderosas patas, y un poco de las suyas, hicieron. Ahora si este es un verdadero dormitorio.
Shiori junto con los fantasmas solo soltaron una leve risa sin perder de vista a su nuevo gran paraíso.
- Caballeros, bienvenidos a nuestra nueva casa. - Dijo Shiori alzando su puño al aire en señal de victoria; los fantasmas junto con Grim al ver el gran ánimo de la albina también siendo parte del equipo de remodelación también alzaron sus puños al aire para sentir la gran dicha que todos sus esfuerzos valieron la pena.
- Ahhh, Hakuna matata. - Suspiró Shiori. - Muy bien ¿Quién tiene hambre?
Continuara...
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Los exámenes cada vez están cerca y Shiori está dando de si para aprobar sus cursos.
¿Pero qué será de los otros estudiantes y de sus amigos?
Mas pronto que tarde un nuevo drama surgirá a flote desde las profundidades del mar a la par que una melodía del pasado lucha por buscar lo que antes no se pudo decir en dos ocasiones anteriores.
¿Los exámenes finales serán el detonante de algo?
¿Qué sera esa bolsita especial?
¿Porque no se vió el pasado de Shiori?
¿Será que se verán más adelante? y ¿Cuándo?
¿Cuáles serán los nuevos términos de esta aventura?
Y mas impotente ¿Donde debo de firmar?
Sean bienvenidos mis almas en desgracia al tercer arco de la historia "El mercader de las profundidades."
Próximo capítulo: "El extraño resultado de los exámenes finales"
