¡Tres semanas seguidas de actualizaciones! Permítanme un segundo para imaginar toda una ovación de aplausos solo para mi… Si, si ¡gracias! ¡gracias! ¡es todo por ustedes! ¡gracias!... Jmm, eso fue más gratificando de lo que esperaba. Al menos para mi pequeño ego XD

En fin, mis amores cada vez nos acercamos más a la recta final de esta historia, pero antes de llegar a eso quisiera dedicarle este capítulo a todas las hermosas criaturas fantásticas que me dejan sus amados y muy muy nutritivos reviews semana tras semana y sin los cuales no podría seguir publicando (y no, esta no es una solapada forma de decirles que sigan dejando reviews o dejare de publicar) así que permítanme tomar otro segundo para mencionar especialmente a:

PAX399 I LOVE YOU!

SHINIGAMI1592 Tu solo lee, te sorprenderas lo prometo ;)

MEMORIESOFHITOMECHAN: Amo tu sugerencia, y créeme es algo en lo que estoy trabajando.

Capítulo 33:

"El Mortífago, los Fantasmas y la Dama Oscura"

Por mucho que odiara hacer el papel de mensajero y dejar a sus compañeros luchando, él era el único que podía llevar a Crouch de regreso a Londres sin perder tiempo en salir de los límites del colegio que prohibían la aparición. La idea era que el mago anunciara que Hogwarts estaba bajo ataque y enviaran a todos los aurores que fuera posible, de preferencia antes de que alguno de sus amigos fuera herido de gravedad. Por desgracia, como cierto diablillo diría en tan solo un par de horas "¿Cuándo algo sale bien para ellos?". Bien hubo déjalo solo a Crouch dos minutos esperándolo en su oficina, el sujeto ni siquiera regreso y solo mando a un montón de magos para arrestarle por un montón de cargos y babosadas a los que Nico ni siquiera presto atención.

Aunque no fue fácil esquivar a los magos mientras se ocultaba y recuperaba la energía suficiente para un viaje sombra más, finalmente fue capaz de transportarse de regreso a los terrenos del castillo. Y por un increíble golpe de suerte, justo junto a sus compañeros luego de acabar la batalla:

-T-tenemos problemas-

-Se los dije-

Bueno, al menos Valdez parecía estar preparado.

-Repacemos nuevamente, esto ya se hizo muy largo…-Ya que ahora debían enfrentar la amenaza de ser perseguidos por el Ministerio, debían apresurarse en marcharse. Todos ellos iban subiendo apresuradamente de regreso a la entrada del castillo.

-Crouch quiere arrestarnos, seguramente quieren culparnos por el ataque a la escuela-Analizo rápidamente la hija de Atenea, junto a ella Leo bufo algo respecta a perder su voto-Debemos irnos, el plan de que el mundo mágico se uniera para luchar contra Cronos no servirá así.

-Aun así, nos llevamos a Harry-Les recordó Nico-Su papel en esto no ha terminado. Estoy seguro.

-Hagámoslo antes de que los profesores sepan que su gobierno nos busca-Acoto Luke, quien aún cargaba a Percy en su espalda mientras el ojiverde recuperaba fuerzas comiendo sus reservas de ambrosia. A su lado Jason, que iba igualmente en la espalda de Frank, hacia lo mismo. De todos eran quienes estaban en peor estado.

-Gryffindor está en una de las torres al norte-Habían llegado ya a las puertas de entrada, luego de cruzar las puertas se encontraron con varios de los maestros esperándoles en el gran salón.

-¿Qué ha pasado? ¿Se encuentran bien?-

-Ah, sí, pero ellos necesitan descansar un poco…-Se adelantó Annabeth señalando a sus compañeros que eran cargados-Nico, ¿te importa guiarlos mientras les explico a los profesores todo?

-¡Si! Digo…-Se corrigió rápidamente captando las intenciones de Annabeth. La chica era bastante capaz cuando no ocupaba su tiempo en ser una engreída-Estarán más cómodos en la enfermería y podrán descansar.

De ese modo Annabeth y Hazel se quedaron atrás para distraer a los adultos, al tiempo que el resto ponía rumbo a la gran escalera. Con la diferencia de que Frank y Luke si se dirigieron a la enfermería mientras que los hijos de Hades y Hefestos tomaron un rumbo diferente; aunque cuando llegaron al retrato de la señora Gorda tuvieron que detenerse al no conocer la contraseña, pero la amenaza de Leo de pintarrajearle un bigote con grasa de motor tuvo un efecto similar.

Bien ambos atravesaron el agujero de la pared fueron recibidos por decenas de adolescentes con diferentes expresiones en sus rostros. Algunos lucían pálidos, otros sorprendidos, algunos lucían enojados por el Slytherin entrando en su casa, pero lo más sorprendente fue recibir un abrazo de parte de Hermione:

-Merlín, estaba tan preocupada-La morena había sido la única que se había acercado a ellos, resto de los presentes se mantenían al margen dejando un espacio de un par de metros alrededor-¿Están bien?

-He estado mejor-Respondió quedamente Nico.

-Yo estoy bien-Acoto Leo. Fue entonces cuando los susurros que habían estado rodeándoles comenzaron a subir de nivel; mucho más que un simple barullo:

-¿Qué eran esas cosas? ¿Qué paso allá afuera? ¿Quiénes son ustedes? ¿Qué paso con el barco? ¿Esto fue parte del torneo? ¿Fueron ustedes verdad? ¿Qué dijo Dumbledore?-Poco a poco las interrogantes fueron subiendo de tono, no era difícil suponer que en cualquier momento podían estallar en una turba disgustada.

-No tenemos tiempo para esto-Acoto Nico paseando la mirada por todos los presentes-¿Dónde está Harry?

-¿Qué está ocurriendo?-Pero una segunda voz respondió antes de que Hermione abriera su boca para responder-¿Qué haces aquí, serpiente?

-Jmm-Nico solo pudo contener un gruñido-¿Sabes dónde está Harry o no?

-¡¿Quién te crees?!-Estallo un furioso Ron dando un paso al frente estirándose a todo lo alto que era:

-Yo no me acercaría mucho, Pecas-Advirtió Leo con humor y los brazos cruzados, aunque no hizo gesto alguno de interferir. El Weasley le fulmino con la mirada antes de ignorar su advertencia.

-¡Desde que este sujeto y sus amigos llegaron todo ha sido muy extraño!-Les acuso Ron-¡Todos fueron elegidos para el torneo! ¡Y arrastraron a Harry con ellos! ¡Especialmente, tú, serpiente…!-Agrego apuntando directamente a Nico y soltando el ultimo apelativo con acides. Y aun cuando todos esperaban el estallido de una pelea, el Slytherin solo suspiro cansado:

-Supongo que tiene razón-Que incluso le estaba dando la razón. Ni Leo se lo podía creer; aunque el azabache simplemente se dirigía a Hermione-¿Dónde está Harry?-Repitió-Debemos irnos ahora.

-¡¿Ah?!-Esta vez la reacción fue más grupal. Por doquier comenzaban a ser cuestionados y acusado; por reflejo Leo se acercó un poco más su compañero:

-¿Qué estás haciendo?-Susurro.

-No tengo la paciencia ni las ganas de ser sutil-Espeto Nico-Nos ceñiremos al plan, el único que importa es Harry. Así que se viene con nosotros.

-¡¿Quién diablos te crees que eres?! ¡Estás loco si crees que dejare que secuestres a mi mejor amigo!-Ron estaba al borde de escupir sangre a causa de su indignación. Aunque un poco más allá Hermione lo miraba al igual que varios de sus hermanos, quienes no podían creer su descaro al tiempo que pensaban que él había sido el primero en abandonar al ojiverde.

-Je, estoy loco de todas formas-Blofeo el azabache. Siempre había querido decir esa línea; entonces rodeo la muñeca de Hermione y comenzó a tirar de ella para salir de la sala común. Si su amigo no había aparecido aún era porque se encontraba en otra parte no tenía sentido quedarse allí, solo que de inmediato su salida se vio flanqueada por varios chicos. Si no se equivocaba eran varios de los amigos cercanos de Harry, así como algunos de grado mayor que también parecía rodearles por el lado contrario.

-¡Ey chicos, tranquilos…!-Al menos había algunos de departe de ellos, los gemelos, así como Oliver y Ginny se acercaron al centro junto a Hermione e intentaron abogar por la paz-Todos están viendo cosas donde no las hay.

-¡Ginny aléjate de esos fenómenos!-Espeto Ron.

-No eres mi madre-Rebatió la pelirroja-Y harías bien dejar de comportarte como un cretino por culpa de tus estúpidos celos.

-¡Si! Todos se están comportando como unos cretinos-

-¿Es que no recuerdan quienes fueron los que se enfrentaron a ese montón de monstruos?-Secundo Fred a su gemelo. Solo entonces se giró hacia el azabache-Y ustedes, tranquilícense un poco también.

-Harry está bien-Acoto George-El profesor Moody vino por él, dijo que Crouch y Dumbledore lo habían mandado a llamar con los otros directores-Solo que sus palabras no tuvieron el efecto esperado.

-Espera, ¿Crouch?-De repente el poco color en la cara del hijo de Hades había empezado a desaparecer. No tenía sentido, ese tipo estaba en el Ministerio él mismo lo había llevado. Fue entonces cuando una horrible acides comenzó a presionar en la boca de su estómago-Es él…-Ahora muchas cosas comenzaban a tener sentido.

-¿A dónde crees que vas?-Los mismos chicos de antes que les bloqueaban la salida ahora los apuntaban con sus varitas. Gesto que de inmediato fue correspondido por los magos de su lado:

-¡…!-Estaban perdiendo mucho tiempo, pero Nico había gastado toda su energía con los viajes sombras. Ahora mismo no podría invocar ni siquiera una férula, mucho menos ponerlos a dormir-¡Valdez hazme un camino!

-Pero no tengo mi varita-Una sola mirada de Nico basto para que Leo se estremeciera. El mensaje era muy claro-Ah claro, perdón…-Nico se apartó al tiempo que daba espacio libre para que Leo lanzara una bola de fuego hacia quienes lo bloqueaban. Aunque solo apunto hacia la parte superior del rellano de salida fue suficiente para asustarlos, después de todo su mano seguía encendida.

-¡¿Cómo hizo eso?!-Nico y Hermione apenas lograron cruzar, dejando atrás a Leo y a los gemelos para cubrir la entrada y evitar que les siguieran. Y puede que Leo no tuviera la figura más fornida e intimidante; pero su pequeña sonrisa de diablillo hiperactivo, sumada a las llamas que cubrían desde sus manos hasta sus codos, tenían un efecto intimidante incluso más efectivo.

-Estas lleno de sorpresas-Comento Fred sorprendido.

-Oh…-Leo llevo su mano derecha a uno de los bolsillos de su cinturón de herramientas y saco lo que parecían un par de sonajas para bebe-No tienes idea, ¿les gustan las bromas?

Mientras tanto Nico se apresuraba a cruzar los pasillos apresuradamente en compañía de Hermione y Oliver, quienes habían alcanzado a seguirle atravesó del agujero del retrato, y eventualmente comenzar a bajar los escalones de dos en dos mientras se movían a través del castillo; al mismo tiempo iba explicando a los otros dos como siempre estuvo sospechando de que alguien estaba manipulando el torneo tras bambalinas. La prueba más fehaciente: la aparición del nombre de Harry en el Cáliz del Fuego.

-… pero siempre creí que era uno de los organizadores-Dijo cuando llegaron al cuarto piso y se vieron forzados a esperar a que una de las escaleras les diera paso-No pensé que pudiera ser uno de los maestros ¡Y él siempre estuvo cerca de Harry dando consejos!-Espeto como si se regañara a si mismo por ser tan ciego.

-¿Pero cómo estas tan seguro de que mintió cuando se llevó a Harry?-Inquirió Oliver preocupado.

-Porque Crouch no está en la escuela-Respondió escuetamente. Cuando llegaron al tercer piso se dirigieron directo al aula de Defensa Contra las Artes Oscuras y por ende a los aposentos del maestro. Pero la realidad era demasiado cruel-¡Nada!

-¿A dónde se lo pudo haber llevado?-Habían sido demasiado ingenuos al creer que estarían en el primer lugar que les buscarían. Junto a él Hermione se abrazaba a sí misma, frotándose el brazo evidentemente preocupada, a su lado Wood la confortaba abrazándole por los hombros con un brazo.

El castillo era demasiado grande y temían llegar demasiado tarde:

-No…-Pero Nico tenía otros planes. Concentro cada fibra de su ser e invoco a cada fantasma de Hogwarts: Nick Casi Decapitado, la Dama Gris, el Fraile Gordo, el Barón sanguinario, Myrtle la Llorona, toda la decena de espectros restantes que habitaban entre los muros de la escuela e incluso Peeves el Poltergeist-¡Encuentren a Harry Potter!

-O-

Mientras tanto, ocultos en lo alto de una de las torres en el ala oeste del castillo, Harry se encontraba atado y sometido a una vieja poltrona con gruesas cadenas que le rodeaban por debajo de los hombros, la cintura y también de los tobillos. Solo con respirar sentía como la fricción le lastimaba; casi podía ver los moretones producto de sus constantes intentos de aflojar sus amarres.

Frente a él, caminando de un extremo al otro cual león enjaulado se encontraba el profesor Moody. Su cojera acentuada a causa de su bastón roto tirado a un lado de la habitación, pero lucia más concentrado en vigilar la entrada mientras murmuraba para sí mismo y constantemente estaba frotando su brazo izquierdo:

-¡Por última vez Potter!-La ira y sus múltiples cicatrices acentuaban aún más su aspecto amenazador-¡¿Qué fue lo ocurrió en el cementerio?!

-¡Ya le dije todo lo que se!-Y no había sido por voluntad propia, pero la maldición Cruciatus le aflojaba la lengua a cualquiera; aun así logro guardarse un par de detalles puesto que las preguntas del hombre estaban orientadas a un solo sentido. Voldemort.

Aun no lograba imaginar porque un hombre que había ocupado más de la mitad de su tiempo de vida en perseguir y encarcelar mortífagos, como el profesor Moody, estaría ahora del lado de un villano como lo era Lord Voldemort. Pero así eran las cosas y tenía que afrontarlo si es que quería escapar pronto de allí:

-El ritual funciono, estoy seguro de que todos lo sentimos, pero entonces ¿porque mi señor no nos llama a su lado? ¿Acaso necesita que me quede aquí…? Sí, eso debe ser...-Poco a poco los murmullos de Moody se tornaban más bajos y dementes. Y Harry tuvo el horrible presentimiento de que ese ojo mágico estaba clavado sobre él-Para encargarme de todo. No dejar ir al cabo suelto que escapo…-Su voz ahora era la de un completo demente mientras se giraba para encarar al joven mago-Que honor me ha otorgado mi señor…

-¡…!-Harry comenzó a agitarse en su lugar sin importarle el ardor de las cadenas.

-… ser yo, quien acabo con Harry Potter-Su respiración era apenas el bufido de un cerdo ansioso-Seré recibido como un héroe, ¡yo estuve al lado de mi señor todo el tiempo! ¡YO FUI QUIEN LO AYUDO A RENACER!

-¡Voldemort está muerto!-Espeto Harry en un arrebato de ira. Estaba harto de verse arrastrado en problemas que él nunca busco por culpa de un simple demente con aires de grandeza.

-¡MIENTES!-

-¡Fue consumido por algo más grande que él! ¡Algo peor!-Apunto el ojiverde. Si iba a morir al menos no pensaba guardarse nada en sus últimos alientos-¡Lo tratas como si fuera un dios! ¡PERO NO ES MAS QUE UN POBRE DIABLO!

-¡SILENCIO! ¡CRUCIO!-

-¡ESTA MUERTO Y AUNQUE ME MATES NADA CAMBIARA!-

Aun con su visión nublada por el dolor Harry pudo verlo. Como las expresiones faciales del profesor Moody comenzaron a cambiar: las cicatrices se templaron con el resto de su piel, una barba de varios días surgió al tiempo que su ojo saltaba de la cuenca ocular y el cabello comenzaba a crecerle oscuro en una mata desordenada. La corpulenta figura del profesor Moody fue reemplazada por la forma escuálida un hombre de mediana edad, de aspecto demacrado, sin un ápice de razón en su mirada y escupiendo espuma por las comisuras de su boca. Por alguna razón se la hacía vagamente familiar.

-¡Agh!-De no ser por el agonizante dolor que taladraba cada nervio de su ser seguramente habría podido pensarlo un poco mejor. Y cuando finalmente la maldición se detuvo y pudo tener un respiro, sintió como algo se clavaba en su cuello con fuerza:

-¡Despídete, Potter!-Siseo el hombre con manos temblando de emoción e ira-¡Este es el fin del niño-que-vivió! ¡Avada Keda-

-¡BOMBARDAN!-

-¡Expelliarmus!-Un segundo antes de que el conjuro asesino se completara la puerta cerrada estallo y un resplandor de luz golpeo al mortífago de lleno haciendo que su varita saltara lejos y rodara sobre las tablas del suelo. La visión de Harry aún estaba algo borrosa, pero pudo distinguir como alguien se arrojaba contra su captor y tiraba en al piso:

-¿Quién eres?-El resto de los presentes observaban atónitos al hombre que Nico Di Angelo sometía y el cual reía sardónicamente a pesar de la afilada espada que presionaba contra su cuello:

-Barty Crouch Junior-Respondió Dumbledore con un tono ilegible. Al mismo tiempo los profesores McGonagall y Sprout se acercaron y deshicieron los amarres del cuerpo de Harry. Aun así, el pobre chico apenas si atino a seguir sentado.

-Gracias…-Susurro con alivio, a pesar de tener los músculos agarrotados y la frente perlada en sudor.

-No hay que agradecer muchacho, ahora vallamos a la enfermería necesitas descansar.

-Usted también debería venir con nosotros, Di Angelo-Acoto la maestra de transformaciones. Después de todo Nico lucia aún más exhausto que el propio Harry:

-Los alcanzo luego-Aun así, Nico necesitaba algunas respuestas y no hizo más que afianzar su agarre del cuello del hombre debajo suyo. Sin embargo, el universo no pensaba darles la oportunidad de respirar ni por un instante.

-¡Mi señor!-La forma de la Dama Gris apareció atravesando el suelo y sorprendiendo a todos; especialmente por la forma en que se dirigía al estudiante de cabello azabache-Sus amigos se encuentran detenidos y varios agentes del ministerio se dirigen a buscarlo a usted también…

En lo que Nico murmuraba varias maldiciones en griego, el resto de maestros no paraban de mirarse confundidos entre ellos. Desde su llegada al castillo Nico Di Angelo había estado mostrando poseer una especie de influencia entre los fantasmas, incluso sobre Peeves, hasta el punto de que le obedecían y reverenciaban. Y aunque había sido gracias a eso que habían logrado enterarse de lo ocurrido con Moody y encontrarles, no podían evitar levantar aún más la suspicacia en contra de Nico y sus compañeros.

-¡Albus! ¡Albus!-En ese momento una conocida voz se hizo escuchar desde el pasillo-¡Sé que están allí! ¡Hemos venido para encarcelar a esos criminales!

-Esperen aquí…-Para sorpresa de Nico, el anciano director les dedico una mirada tranquilizadora-Profesoras, por favor vigilen eso-Agrego en dirección al mortífago que había comenzado a reír, sin embargo, el golpe que Nico le planto en la cara le dejo profundamente noqueado.

No pudo contener una pequeña y diminuta curvatura en sus labios al ver esto. Esos muchachos eran tan intrigantes que no podía evitar sentir un dejo de simpatía hacia ellos. Esos eran sus pensamientos mientras salía de la estancia hacia el pasillo, donde un irascible directivo del ministerio le esperaba escoltado por varios aurores:

-Barty, es un alivio tener al fin de regreso-Por instante el aludido pensó que había un cierto tono de reproche en esas palabras, pero lo desplazo rápidamente atribuyéndolo a su actual estado de alerta.

-Sí, Albus, me alegro de ver que tienes a uno de los criminales firmemente encerrado-Agrego con alivio-Ahora el ministerio los tomara en custodia hasta que sean enjuiciados.

-Perdóname Barty, pero no comprendo sobre que me estás hablando-

Mientras los directivos hablaban, adentro en la habitación Nico comía las ultimas migas de ambrosia que le quedaban mientras vigilaba cual halcón la puerta mágicamente reparada. Hacía rato que había aplastado la varita del mortífago con su pie y las profesoras le habían atado firmante al mismo lugar donde antes estuvo Harry, por lo que el tipo no era una amenaza, pero al menos servía para atraer la atención de las brujas. Lo cual le daba el margen perfecto para hablar con Harry:

-Crouch es un idiota-Y le alegro ver que él y el ojiverde compartían opiniones-¿Ahora qué?

-Nos vamos-

-¿No estarás sugiriendo que…?

-Mira, esto es solo una suposición-Explico el hijo de Hades mientras los gritos comenzaban a hacerse oír del otro lado de la puerta-Pero creo que-

De repente su explicación se vio interrumpida por un repentino cambio en el ambiente. El aire a su alrededor se tornó gélido al punto de ver sus alientos comenzar a sentir como sus dedos se acalambraban. Sin embargo, ellos eran los únicos que aparecer eran conscientes de ese cambio y del siguiente. Fue como si de repente ambos se hubieran sumergido en una vieja película a blanco y negro; su entorno se tornó gris, todo rastro de color fue desplazado por sombras y matices monocromáticos. Los otros ocupantes de la habitación se convirtieron en simples figuras estáticas, en simple parte del fondo.

Que incluso sus ropas se habían tornado diferentes. Nico de repente volvía a vestir sus usuales vaqueros desgastados y su chaqueta de aviador; por otro lado, Harry sentía unos sencillos jeans y una franela con el estampado de la silueta de un hurón o una comadreja. Por instinto el hijo de Hades se movió para cubrir a su amigo, pero la figura que apareció frente a ellos atravesando la puerta de madera no mostro intención hostil alguna:

-Cuidado, hijo de Hades, la información es algo que debe tratarse con mucho cuidado. Especialmente aquella que goza de ser verdad-Frente a ellos, erguida a todo lo alta y escalofriante que era, la diosa Hécate extendía su dedo índice en dirección al mago-Harry James Potter, la niebla ha dictado un oscuro destino para ti.

-¿Entonces…?-La incógnita de Nico fue silenciada con un simple gesto. Literalmente, Nico había sido relegado a solo una figura más del fono y Harry tuvo un horrible presentimiento:

-Esta es tu encrucijada, joven mago…-Hécate se tomó su tiempo para explicarle a Harry sus opciones y darle vagas advertencias de las consecuencias de cada una-… sabiendo esto, ¿cuál es el camino que elegirás?

Continuara…

Y finalmente hemos entrado en la recta final de esta historia.

Todos sabíamos que tarde o temprano volveríamos a ver a Hécate, ¿entonces, cual será la decisión de Harry?

Y así hemos llegado al final de un capítulo más de nuestras fascinantes aventuras (y no, no era mi intensión que sonara a presentador de programa para niños) espero que hayan podido disfrutar del capítulo tanto como para dejar muchos reviews XD

Nos vemos en una semana (aproximadamente)