POV HIPO
-No... no... no... no, bueno si- me decía a mí mismo caminando de un lado al otro en mí cuarto, Chimuelo gruñía harto –oye si no ayudas no opines- le reclamé –es que... en algún momento tendrá que ser, pero ¿si arruino las cosas?- Chimuelo comenzó a remedarme –escúchame reptil inútil... NO ME ESTAS AYUDANDO ¡-
-¿Ayudarte?... ¿a qué?- la voz de Astrid me hizo dar un salto ni siquiera noté cuando entró –tranquilo chico dragón, soy inofensiva- dijo burlándose y sentándose en la cama
-Tú eres todo... menos inofensiva- le recordé
-Ja ja ja- se reía sarcástica -¿Por qué peleas con Chimuelo ahora?-
-¿Yoo?...- le dije fingiendo inocencia –solo peleábamos respecto a una nueva cola... ya sabes, cosa de todos los días-
-Tiene como 20 colas¡ ¿puedes dejarlo tranquilo?- me reclamó, simplemente me tire en el otro lado de la cama y comencé a jugar con su brazo recorriéndolo con suaves caricias
-Te extrañe anoche- le dije tratando de cambiar de tema
-Y me seguirás extrañando... sigues castigado- me respondió indignada yo solo tiré mi cabeza hacia atrás y reí frustrado
-¿Hasta cuándo?- me quejé –Hofferson no puedes castigar a tu novio de esa manera solo porque sin querer me fui a Berk sin avisarte una semana-
-¿Estás hablando enserio?...- Chimuelo solo se quejó y salió del cuarto, dragón listo, me abandona a mi suerte con una rubia furiosa.
-Oye mi papá me necesitaba, estabas volando con Tormenta y tenía que salir rápido- me justifiqué, después del gran drama de ayer, hoy al menos puedo reír por eso
-Hipo estaba preocupada... con estos nuevos cazadores y tú te desapareces de repente... solo en este momento, te odio-
-Entonces M'Lady... permítame cambiar ese sentimiento- le dije atrayéndola a mí, pero por supuesto... se negó –Ah Hofferson no seas rencorosa- le dije aun bromeando
-No es broma Hipo, estaba realmente asustada... tu nunca te vas así- bueno ahora si me siento un poquito mal –si no querías que yo fuera, simplemente lo hubieras dicho- ahora ya me siento muy mal
-¿Qué?... ¿de qué estás hablando?... amor, las cosas estuvieron así, me llegó un correo del terror con nota de urgente de mi padre, tú estabas volando, nadie estaba y por lo que decía la nota, que tú ya leíste, me preocupé y salí- le dije dejando de lado mi tono burlón –lo admito, fue mala mía no enviar un correo del terror avisándote cuando llegué sino hasta dos días después... pero Astrid Hofferson no quiero escucharte de nuevo decir que era porque no te quería conmigo... por Thor¡-
-Te odio- me reclamó para después por supuesto golpear mi brazo
-¿Sabes que a la larga voy a tener dolores crónicos en este brazo verdad?- me quejé sobándome
-Las consecuencias de hacerme enojar- me respondió aun indignada
-Ejem...- aclare mi garganta –sigo esperando la segunda parte de esto... pero si tan fina dama no cree tener el autocontrol suficiente para solo besarme rápidamente... lo entenderé - la reté y por supuesto... aceptó respondiendo con un rápido beso pero sostuve su nuca impidiéndole alejarse de mi –por cierto, nunca aseguré que yo tendría el autocontrol de solo besarte- le informé antes de apoderarme por completo de ella.
POV ASTRID
¿Cuándo va a aprender Hipo a no retarme?
Lo dejé jugar un rato, no voy a mentir, disfruto cada una de sus caricias, me fascina tener sus labios sobre mi cuello y me encanta Hipo cuando se siente victorioso, pero malas noticias para Hipo hoy... sigue muy castigado.
-¿Me amas?- le pregunté al oído mordiéndolo después solo un poco
-Con mi vida- me respondió entre besos
-¿Me deseas?- lo reté un poco más
-Sabes la respuesta- es que... ya no existe timidez en mi con el
-¿Te está molestando mi ropa?-
-Demasiado- me respondió mientras su mano comenzaba a tocar mi piel bajo mi blusa y yo jugueteaba en su pecho prometiendo desabrochar su armadura
-Quizá... - le dije dándonos la vuelta dejándome a mi ahora en el control –solo quizá pueda ceder a una tregua ¿te interesa?-
-Te escucho- bueeeno, quizá saque algo de provecho
-Harás mis rondas lo que queda de semana-
-Hecho- me respondió de inmediato
-Me toca limpiar los establos maña...-
-Yo lo hago- me interrumpió yo solo mordía mis labios soportando una risa muy combinada con excitación
-Prometí a los gemelos que los llevaría a los mercados...-
-Astrid... en este momento, si me pides que reconstruya la Orilla yo solo lo voy a aceptar encantado-
-Entonces creo que tenemos un trato- le dije para después besarlo un poco más
-Siempre es un placer hacer negocios contigo- me dijo apenas, mientras estaba perdido por completo en mi cuello.
Comencé a deshacerme de su armadura y después de su camisa, mis manos recorrían un camino que ya conocían a la perfección entre su pecho desnudo, discretos sonidos le informaban el buen trabajo que estaba realizado con sus caricias, después de unos momento lo besé profundamente y finalicé el beso aferrándome a su labio inferior soltándolo muy lentamente y deteniendo sus manos cuando mi blusa comenzó a subir.
-Por cierto, yo nunca acepte que la tregua se cumpliera hoy- me burlé sobre sus labios, le di un pequeño beso y me baje de el –ahora arriba que tienes trabajo- le dije victoriosa mientras le aventaba su armadura y salía de ahí.
-AAAASTRID¡- lo escuché quejarse, yo solo levante mis hombros completamente orgullosa por mi logro y contenía mi risa.
POV NARRADOR
-Bien hecho Hipo- se quejó el castaño de malas mientras estaba sobre el aire cumpliendo con la ronda que se suponía le correspondía a Astrid.
Pero al mismo tiempo, agradeció ese tiempo a solas, aquel viaje a Berk, lo dejó pensando muchas cosas y que él sabía que le gustara o no, tenía que poner en orden su mente en algún momento.
...Flashback...
-Enserio... debemos repasar tu concepto de la palabra urgente- le reclamó Hipo a su papá cuando vio que la urgencia era limpieza general del almacén
-Hijo, aprender a administrar los suministros del pueblo es algo importante para un jefe- Hipo solo giró los ojos
-Lo comprendo... no me gusta, pero lo comprendo... el asunto es, pudiste solo ya sabes avisarme con tiempo y no hacerme salir volando como si fuera una emergencia real- le reclamó el chico mientras su padre le daba una pesada caja de madera y comenzaban a caminar al almacén
-Quizá me olvide un poquitito de eso... pero ya estás aquí, así que ahora, a trabajar-
Todo ese día Hipo fue abrumado con trabajo y muchas instrucciones e información de su padre, tanto que cuando llegó a su cama se olvidó por completo que no había avisado a nadie en la orilla que se iba.
Por la mañana, el castaño decidió escapar un poco de su padre y se refugió en su lugar de siempre, con Bocón en la forja, pero nunca calculó que Bocón esa mañana tenía muchas ganas de hablar, de un tema que particularmente a Hipo no le encantaba.
-Te lo digo hijo, no puedes perder tu tiempo de nuevo- le decía Bocón mientras continuaba cortando el cuero para una nueva silla
-Bocón soy consciente de eso... solo no quiero ir demasiado rápido- Bocón soltó una carcajada desde lo más profundo de su ser haciendo que Hipo lo mirara molesto
-¿Tu... Rápido? Jajajajajaja-
-Bocón- le dijo de mal humor Hipo con los ojos en blanco
-Espera...- decía apenas –el mondadientes de los dragones tiene miedo de ir rápido jajaja-
-Bien, acabe contigo hoy- dijo ofendido disponiéndose a salir de la forja pero lo detuvo un Bocón que con su otro brazo sostenía su estómago doblado de la risa
-Ya muchacho... disculpa- se disculpó mordiendo sus labios para no reír más –el punto es, se tardaron 6 años en estar juntos, no me puedes decir que planean pasar otros 6 años para comprometerse-
-Claro que no Bocón, pero...-
-Pero... ¿tienes dudas?- Hipo inmediatamente negó en tono obvio –eso creí, y sé que Astrid tampoco las tiene... ¿entonces qué te detiene?-
-Sabes cómo es Astrid- se sinceró el castaño –el asunto del matrimonio y todo lo que conlleva nunca ha sido un tema sencillo para ella-
-Nunca des por hecho que conoces el corazón de una mujer- le dijo Bocón retomando su tono serio -Pasaras el resto de tu vida esperando a que esté lista... ¿Qué pasa si ella ya lo está y tu ni siquiera te has percatado?... finalmente hijo, en lo que respecta a relaciones siempre has sido un poco lento- se burló de el
-Siempre creí que el que me insistiría con esto era mi padre... no tu- se quejó el chico
-Tu padre tiene un voto de silencio obligado, después de lo anterior, bueno... ya sabes- le recordó de la pasada apuesta –y si te lo digo yo, es porque creo que están listos, y me preocupa que otra vez pierdan el tiempo, no te digo que se casen inmediatamente después de los 6 ciclos lunares como suelen hacerlo las parejas "normales", yo no veo la prisa en eso, pero el compromiso hijo, es suficiente para prometerse que no es un juego de adolescentes ni algo pasajero-
...fin del flashback...
Las palabras de Bocón se clavaron en la mente de Hipo estos últimos días, no quería pasar por lo mismo que pasó antes de que al fin comenzaran una relación, no quería sentirse dudoso ni con miedo de que pensaría Astrid o si aceptaría o no, no quería que esos pensamientos lo detuvieran esta vez.
Al final, Astrid en múltiples ocasiones le había dejado claro que ella estaba decidida a pasar el resto de su vida con el ¿Por qué la palabra compromiso lo haría diferente?... bueno porque es Astrid Hofferson y siempre ha temido a aquel concepto.
Pero si algo había aprendido Hipo en los últimos meses, es que con Astrid, siempre tenía que arriesgarse.
Hipo tomó una nota decidido, la colocó en un terror terrible y lo vio partir.
-Lo voy a hacer amigo- le dijo decido a Chimuelo
