Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.
La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.
Hatsume no sabía qué hacer en ese momento, la situación se había descontrolado por su culpa.
Al no saber cómo reaccionar, optó por quedarse cerca de la entrada de la comisaría mientras el último oficial que confrontó a Uraraka, Todoroki, volvía a entrar por la puerta principal el celular pegado en la oreja, se veía proactivo, porque mientras le decía a lo que supuso era alguna asistente que llevara a un tal Monoma a su oficina, por el celular alcanzó a escuchar el nombre de Jirou, Kaminari, y la frase: "Habla con ella por favor".
¿Cómo sabía quieres eran las personas cercanas de Yaoyorozu? Luego lo investigaría, pero ahora tenía un problema más grande, Uraraka estaba sola en la sala de interrogación, y si bien la presionó para que hablara con la policía, tal vez ignoró el detalle de que ella era conocida ahí y eso la alteró mucho más a como hubiese imaginado.
— Oficial — Habló cuando el hombre de ojos bicolor cortó la llamada — ¿Me la puedo llevar? ¿A Uraraka? Está mal.
Él ni siquiera pareció que lo pensó cuando dijo:
— ¿Estás segura? Ya confirmaron que se conocen, pero no sé si tú seas la persona más apta para llevarla a su casa, en estos casos preferimos llamarle a algún familiar.
Hatsume sintió una calada, él no confiaba en ella, sabía que si Yaoyorozu se hubiese quedado a ella si le hubiesen permitido llevarse a su amiga.
— Sus padres viven en otra ciudad y no tiene hermanos — Dijo, mientras presumía que conocía más datos personales de ella — Tardarán en llegar, mejor la llevo a su casa para que se tranquilice.
Todoroki la seguía mirando dubitativo, sospechando si era seguro o no dejara Uraraka con la chica que la presionó para que confesara su verdad. Hatsume decidió cambiar de táctica:
— Tengo un amigo afuera esperándome, le llamé para que pasara por mí ya que él fue quien me contacto por el funeral de Tsuyu y me ha estado moviendo en su vehículo. Él también conoce a Uraraka, si ella acepta irse con él ¿La deja ir con nosotros?
El oficial cambió la cara, lo único que quería era que Uraraka estuviese a salvo, y mientras el tiempo corría, más posibilidades había que se topara con Bakugou, (cosa que quería evitar a toda costa), no quería pensar mal de él, pero lo conocía, y quizá sería mejor que estuviesen separados por un tiempo.
— Háblale a tu amigo — Aceptó, y ella se fue corriendo a la puerta principal mientras tomaba su celular y bolso que había dejado cuando firmó unos documentos de identificación.
Al parecer Aoyama la estaba esperando, o había visto correr a Yaoyorozu, porque estaba listo para entrar a la comisaría cuando ella lo encontró.
— Necesito que me ayudes a recoger a Uraraka, está muy alterada — Le dijo Hatsume mientras lo dirigía a la sala de interrogatorios.
Aoyama observó su gesto nervioso y arrepentido y decidió seguirla sin preguntar nada, se limitó a escuchar las explicaciones de su amiga para hacerse una idea mental de lo que iba a afrontar, algo fuerte había sucedido, no por nada Yaoyorozu había corrido despavorida.
— Convéncela de que venga con nosotros — Concluyó Hatsume — El oficial que está conmigo dice que no soy alguien elegible para llevarla a su casa, pero si acepta ir contigo nos podremos ir juntos.
Él asintió mientras recorría los pasillos, todo se veía solo hasta que llegaron a una sala dónde había un oficial hablando con una chica uniformada.
— ¿Dónde está chérie? — Preguntó cuándo notó que Hatsume había detenido sus pasos.
— En esta habitación, sé amable por favor — Le rogó la chica, y el oficial que estaba observándolos se limitó a asentir con la cabeza.
Aoyama inhaló y exhaló aire, y luego mejoró su postura, no había visto a Uraraka desde la vez que la maquilló cuando comenzó todo el problema de sus fotos, le había enviado mensajes y regalos, pero la chica era de aquellas que no era muy expresiva al momento de contestar un mensaje.
Al sentir la mirada sobre él, entonces decidió entrar a la sala que presumía un letrero que decía "Interrogatorios". Agradeció que fuese de mente ágil y rápida, porque cualquier desconocido se hubiese quedado congelado en ese lugar.
Uraraka estaba llorando, pero al parecer llevaba rato así, tenía la cara roja, hinchada, y ya sus quejidos sonaban rasposos, como si su garganta suplicara por un descanso. Cuando levantó la mirada para verlo empezó a temblar, le dio mucha lastima verla así, parecía un animal herido y maltratado.
— ¿Aoyama? — Preguntó — ¿Q-qué haces aquí? ¿D-dónde está Yaoyorozu? Ne-necesito hablar con ella.
Se le partió el corazón ver como Uraraka intentaba formar siquiera una frase, todos los músculos de su rostro parecían luchar los unos contra otros, unos querían seguir llorando y otros querían disimular su pesar. Además, aunque levantase la mirada hacía él, no lo estaba mirando a los ojos, tenía la mirada perdida, como si de un zombi se tratase.
— Shhhh — La tranquilizó mientras se acercaba, necesitaba abrazarla o darle algo de contacto físico para que realmente reaccionara. Se acercó lentamente para no asustarla, y cuando estuvo lo suficientemente cerca, la abrazó, como respuesta Uraraka se aferró a él como su de un salvavidas se tratase. — Ya pasó, ya pasó, je suis là.
Uraraka volvió a llorar, él no sabía que rayos le había pasado, pero entendía la urgencia de Hatsume por llevársela. Cuando Hatsume le envió el mensaje, él pensó que tendrían una emotiva reunión amistosa, nunca se imaginó que Yaoyorozu se fuese dramáticamente y Uraraka terminara con un ataque de ansiedad.
La castaña siguió en sus brazos, sujetándose tan fuerte de sus brazos que sabía que le iba a dejar marca, pero no le importó, ella había sufrido cosas peores y las había soportado.
— Chérie, chérie—Dijo mientras le acariciaba el cabello — Piensa en mí como tu Fée marraine.
— ¿Eh? — Preguntó ella, y él se maldijo por no quitarse de costumbre de combinar palabras en dos idiomas.
— Imagíname como tú hada madrina… padrino. — Se corrigió — Estoy aquí para cumplirte un souhait… deseo — Se volvió a corregir.
— ¿Deseo? — Preguntó Uraraka en su pecho.
— Oui, dime ¿Qué deseas?
Aoyama sintió como Uraraka volvía a temblar.
— Quiero hablar con Yaoyorozu, pero… ¡Ya no quiero estar así! — El hombre sintió como las lágrimas querían escapar por sus ojos, era un sentimentalista, y ver a su amiga así le estaba afectando más de la cuenta.
— D'accord, de acuerdo — Le apoyó — Te llevaré a tu maison, necesitas descansar.
— No, no quiero ir para allá…
— ¿No? — Preguntó preocupado.
— No quiero sentirme sola. — Esa frase le hizo un nudo en la garganta.
— D'accord, soy tu fée marraine, y te cumpliré cualquier deseo. ¿Te gustaría ir a un hotel apartado de todo? Hay alberca y prometo ponernos mascarillas viendo la comedia romántica que tú prefieras. ¿Te gusta la idea?
Uraraka asintió repetidas veces.
— Muy bien — Concordó él, estaba seguro que a Hatsume no le molestaría llevar a Uraraka al hotel en el que se estaba quedando. — ¿Puedes caminar? Tengo mi voiture afuera, necesitamos atravesar la puerta principal.
— No quiero que nadie me vea — Suplicó, y él simplemente la abrazó con mucha más fuerza, tanto que cubrió su rostro con sus brazos.
— Quédate junto conmigo, nadie te verá si te mantienes así, ¿Oui? — Le indicó — Simplemente asiente o niega con la cabeza si alguien te pregunta algo.
— Oui — Ahora fue el turno de responder de ella y él sonrió, al parecer si había ayudado su presencia.
Salieron de la sala, y ambos, Hatsume y el oficial canoso estaban absortos viéndolos. Aoyama les dijo que se la llevaría a un hotel donde tenían una habitación rentada e inmediatamente su compañera entendió su comentario. Mientras el maquillista y la contadora cruzaban los pasillos, Hatsume le dio a Todoroki sus números telefónicos, la dirección y el nombre del hotel donde se estaba hospedando.
Al parecer el comandante no podría negarse a que Uraraka se fuese, además, le habían acabado de informar Monoma ya estaba en su oficina.
Aoyama con toda la delicadeza del mundo condujo a Uraraka hasta el estacionamiento, le abrió la puerta trasera como todo un caballero y le tendió un pañuelo para que se lo pusiera en el rostro para que no le molestase el sol. La chica se acostó en el largo de los asientos mientras se abrazaba a sí misma, y entonces él rodeó el coche para posicionarse en el asiento del conductor, mientras Hatsume tomaba el lugar del copiloto.
Avanzaron en silencio, él incluso bajó todo el volumen de la música, sólo se escuchaban sus respiraciones, pero era lo que necesitaban, todo estaban absortos en sus pensamientos, y por un momento Aoyama se preguntó si con su presencia acaba de delatarse, no era casualidad que él hablara mal de Midoriya la vez que maquilló a Uraraka, él lo sabía, todo.
Hatsume se lo contó confidencialmente cuando estaba a punto de partir, estaba tan indignado como ella cuando escuchó lo ocurrido, quería ir a denunciar en ese momento, ella también quería hacerlo, pero Uraraka no deseaba cooperar, así que pensaron en darle un poco de tiempo para asimilar lo ocurrido, aunque nunca pensó que tomara tanto tiempo. Al ver que la situación seguía igual la vez que se reencontraron, él intentó darle un empujón la vez que hablaron, pero ella tenía aquella sonrisa tan bonita que no pudo decir más de lo debido.
Se arrepentía tanto de ello, ahora estaba totalmente quebrada.
Llegaron al hotel y por fin le encontró una utilidad práctica al ascensor del estacionamiento subterráneo, como pasaba del medio día, ya no había tanto movimiento de gente haciendo check-in y check-out, así que pudieron avanzar tranquilos, Uraraka estaba hipeando, al parecer estaba agotada por llorar.
El trio se subió al elevador y marcaron el piso en el que estaba la habitación de Hatsume. Aoyama en ningún momento soltó a Uraraka ni dejó que se le viese el rostro, ya estaba más calmada, pero no sabía si era por alejarse de la comisaría o porque estaba cansada.
Apenas llegaron al piso, Hatsume sacó la tarjeta y les abrió la puerta para que pasasen. La habitación era grande, de dos cuartos: el primero tenía una cocineta y la sala, y a lado estaba el cuarto con una cama King-size y un baño con tina que podía abrirse desde la habitación o el pasillo de entrada.
Sin dudar mucho, Aomaya dirigió a Uraraka al cuarto, mientras Hatsume se sentaba frente a una mesita de vidrio para sujetarse la cabeza, nada había salido como había planeado.
— Chérie, chérie—Le dijo a Uraraka, que parecía que lo seguía en modo automático, al parecer ni siquiera se había percatado del lugar en el que estaba. — Ya estamos en la habitación, ¿Qué quieres hacer?
Uraraka volteó para mirar a su alrededor, y luego mirarse a sí misma.
— Quiero bañarme, me siento sucia — El chico abrió los ojos, no le gustó nada como se escuchaba aquella última oración.
Tragó en seco antes de responder:
— Oui, como tu desees, ¿Puedes hacerlo sola?
— Creo, espero — Suspiró ella resignada.
— D'accord — Concordó él con voz suave — Báñate todo el tiempo que requieras, pon el agua caliente, aleja las malas energías.
Ella asintió mientras se metía al baño, Aoyama le indicó donde había toallas y una bata de baño para que saliera, y después de repetir sus indicaciones varias veces, se sentó en la mesa junto a Hatsume, no había preguntado nada en la comisaría por discreción, pero ahora con Uraraka en el baño, sabía que era el momento de las explicaciones.
— ¿Qué sucedió allá chérie? — Preguntó directo, Hatsume levantó la cara para mirarlo a los ojos, se notaba arrepentida.
— La presioné para que hablara, pero creo que la quebré — Soltó, como si hubiese pensando mucho en ello y llegó a esa conclusión. — Pero me dio mucho coraje ¿Sabes? Apareció a lado de Midoriya como si nada, como si no la hubiese lastimado como lo hizo, como si no le importase, me dio demasiado coraje como fingían normalidad cuando ambos sabían lo que había sucedido, la abofeteé.
— ¿En enserio? — Hatsume asintió con la cabeza. — Chérie, entiendo que te hayan llevado a la comisaría porque tus visitas a Tsuyu eran sospechosas, pero ¿Golpearla cuando ya ha sufrido maltrato antes?
— Estaba molesta, me hirvió la sangre — Se intentó explicar — Sentí una frustración tremenda, yo, simplemente me segué... — Dijo desesperada, aunque con la voz baja para que Uraraka no la escuchara — Después de cachetearla nos separaron, pero pude ver como Midoriya intentaba ocultar una risita, ¡Se estaba burlando de mí! No pude soportar la idea que él estuviese libre riéndose de gente que había sufrido por su culpa, así que cuando me encerraron, les dije todo a los policías, como yo estuve cuando le levantaron el acta aquella noche a Uraraka, me memoricé los datos más importantes y se los di. No puedo soportar que él esté libre.
— Chérie… — Susurró Aoyama, sorprendido por tal narración.
— Lo sé, estuve mal, más porque la obligué a que confesara — Hatsume se estaba estirando tanto el cabello que parecía que se lo iba a arrancar — Creí que se iba a liberar, pero entró en una especie de shock.
El hombre sintió un gran peso sobre sus hombros, decidió hablar lento, pero al hacerlo mínimo controlaría el no usar palabras en francés.
— No somos psicólogos, no sabemos cómo va a reaccionar — Indagó — Tal vez lo que nos parece normal a nosotros para ella no lo es… tal vez sea mucho más complicado para ella, puede que para ella, evitar recordar las cosas era su forma de superarlo.
— No puedes superar las cosas evitándolas. — Rebatió Hatsume inmediatamente, él asintió.
— Lo sé, pero te lo repito, no somos psicólogos, no sabemos cómo va a reaccionar.
Aquella frase dejó un vacío entre ambos, se volvieron a quedar en silencio hasta que Uraraka salió del baño, había dejado de llorar, pero parecía un espectro con el rostro tan pálido que tenía.
— ¿Puedo acostarme un rato?
Aoyama se levantó para ponerse a su lado.
— Oui,oui, chérie — Respondió mientras le abría la puerta al cuarto — Descansa todo lo que quieras.
— Te puedes quedar aquí la noche, no te preocupes — Agregó Hatsume — Te lo dije, no te voy a dejar sola.
Uraraka asintió mientras se metía en el cuarto, Aoyama le puso una toalla en las almohadas para que no se mojara mucho ya que aún tenía el cabello húmedo y sólo estaba cubierta con una bata de baño, pero se las arregló para ponerla cómoda. Uraraka le agradeció y él se dio por bien servido, mientras le decía que iba a buscar algo de comer por si le daba hambre más al rato, ella le pidió unas pastillas para el dolor de cabeza, así que lo agregó a su lista mental.
Decidió pues ir a un supermercado cercano para hacer una ensalada fresca para comer, él no se consideraba un chef, pero una ensalada a cualquiera le quedaba bien. Tal como sus miedos le decían, cuando regresó, la chica seguía acostada, y no quiso probar ningún bocado salvo un vaso con agua y con su respectiva pastilla.
La noche empezó a oscurecer la vista de la ventana principal y entonces Hatsume se ofreció para ir a comprar de cenar y de paso rentar otra habitación para él, con el fin de acompañarlas. Él se negó a recibir otra habitación, podía quedarse ese día ahí en un sillón, al fin y al cabo podía presentarse como enfermo al día siguiente si conseguía enviar a alguien que lo cubriese.
Hatsume entonces fue por sushi mientras él hacía un par de llamadas para reorganizar sus horarios, agradecía que tuviera todo en su agenda digital y no necesitaba ir a su casa por una laptop porque en su celular tenía todas las app que necesitaba.
Se posicionó en la mesita de la cocineta mientras empezaba a enviar mensajes, creía recordar que le había mencionado a Uraraka algo de la comida de Sato, así que le envió un par de mensajes para ver si podía tener algo de sus canapés al día siguiente.
Él no era tan cercano a Uraraka como Yaoyorozu, Tsuyu, o Hatsume en su momento, pero sabía que un apoyo así se valoraba, no importase de quien proviniese, mientras la amistad fuese sincera, y él estuviese ahí en los momentos esenciales como ese, sabía que demostraría sus intenciones sinceras de amistad.
Terminó de hacer sus llamadas, agradeciendo que así como él intentaba ayudar, a él lo ayudaban en su momento y decidió ver algo en la televisión, puso un programa que le encantaba: "vestido de Novia" o "Say yes to the dress" en su idioma original. Adoraba ver a las chicas llorando por su vestido, él compartía esa emoción, y por eso necesitaba ver un programa así para volver a sentirse de buen humor.
Creyó que no se estaba riendo, pero las ocurrencias de Randy le encantaban, y tal vez fue por eso que llamó la atención de Uraraka que salió del cuarto por primera vez en todo el día. Él le explicó que Hatsume se había ido a buscar algo de cenar, así que Uraraka mucho más tranquila, o tal vez con deseos de despejarse como él, se puso a su lado para terminar de ver el programa.
Concluyó el capítulo y empezó uno de cocina, de guerra de cupcakes, y decidieron no cambiar el canal, Aoyama empezó a hacer comentarios sobre de qué sabores haría sus pastelillos, y Uraraka empezó a sonreír, eso era más de lo que hubiese esperado.
Todo estaba yendo bien hasta que de repente se escucharon unos golpes en la puerta, ambos se mostraron alerta, era imposible que se tratase de Hatsume, ella tenía llave.
— Espérame aquí — Indicó Aoyama mientras se dirigía la puerta. — Iré a ver quién es.
Uraraka asintió mientras se abrazaba a sí misma, el chico se lamentó para sus adentros, adiós a la tranquilidad que le había causado al ponerle algo de televisión.
Se asomó por el mirado de la puerta y se sorprendió al ver a una chica de cabello corto y ropa casual.
— Es una chica — Dijo en voz baja mientras intentaba no hacer ruido con sus zapatos para que la desconocida no escuchara movimiento. — No se ve peligrosa — Señaló — Deja abro parcialmente la puerta.
Uraraka estaba atenta desde el sillón, y entonces él decidió asomarse poquito con la puerta aun con seguro, sólo necesitaba ver bien a la intrusa.
— ¿Sí? — Preguntó el chico intentando engrosar su voz para intimidar.
— Hola, ¿Está Uraraka? — Preguntó la chica inmediatamente. Él cerró la puerta para dirigirse a la nombrada.
— Te buscan — Le dijo, y la chica se mostró tensa. Él decidió volver a abrir la puerta.
— ¿De parte de quién, disculpa?
— De Mina Ashido — Contestó la mujer, y Uraraka se puso de pie, dando a entender que sí la conocía.
Aoyama entonces abrió la puerta dejando pasar a la chica, cuando ésta vio el camino libre, avanzó cautelosa, pero al ver a Uraraka se abalanzó directamente a sus brazos.
— ¡Nena! — Exclamó mientras la abrazaba, Aoyama empezó a preguntarse si pasarían más programas de vestidos o de comida a altas horas de la noche, porque al ver como se volvía a quebrar la castaña, necesitaría muchos más programas para volverla a tranquilizar. — Nena, cuanto lo siento.
Uraraka volvió a lagrimear mientras devolvía el abrazo. Al parecer le había sorprendido aquella visita.
— Que bueno que estás bien — Volvió a decir Mina — Enserio, la comisaría se descontroló, pero nena, lo importante es que estás bien y a salvo. Por All Might. — Aoyama notó como la desconocida cuidaba muy bien sus palabras, entendía su intención, pero no decía nada en específico, era inteligente.
— Hola, soy Aoyama, mucho gusto — Decidió intervenir, ¿Cómo esa chica había dado con ellos?
La desconocida se giró hacia él, pero en vez de ofenderse sonrió, entendía que él la estaba protegiendo.
— Mucho gusto — Respondió mientras soltaba a Uraraka, y Aoyama le hacía señas para que se sentara en el sillón, al parecer se iban a perder la final del concurso del mejor cupcake. — Perdón por no presentarme, soy una amiga de Uraraka, trabajo en la comisaría.
Él se alertó inmediatamente, ella lo notó.
— No, no se preocupen, no vengo a hacer nada — Se excusó rápidamente, seguramente también sintió el nerviosismo en la castaña — Simplemente quería ver como se encontraba Uraraka, Todoroki no nos quería decir dónde estaba, y como su casa estaba sola nos preocupamos.
— ¿Nos? — Preguntó él.
Ella suspiró.
— Bakugou, Kirishima y yo.
Traducción de las palabras de Aoyama:
Chérie = Cariño.
Je suis là — Ya estoy aquí.
Fée marraine — Hada Madrina.
Souhait — Deseo.
Oui — Si.
D'accord — De acuerdo.
Maison — Casa.
Voiture — Automóvil.
Woooow, la verdad pensé que iba a abarcar más en este capítulo, estaba toda inspirada hasta que me dije, wait! ya llevó más de 3k de palabras, D:!
Creo que se nota el corte del capítulo, pero sino iba a ser extenso, además, creo que por fin tuvimos algo de calma después de los capítulos pasados. Aun falta un poquito más de drama para terminar con esto, jiji.
Espero les guste la lectura y a decir verdad no sé cuando lean esto, la plataforma ha estado fallado y a pesar de que llega el aviso del capítulo el link del capítulo falla, creo que esa en en navegación, porque me han dicho que el app si funciona, no sé, pero les recuerdo que esta historia también está publicada en watpad y próximamente en Ao3, así que si volvemos a tener problemas por aquí, ya saben en donde buscarme, estoy igual que aquí: CISTXC o RAELEEN, pero no piensen mal de mi, seguimos con las actualizaciones regulares.
Y también, si alguien lee más de mis historias, ya tenemos actualización de "Muñeca de Trapo" y "Do Bad Well" del fandom Reylo, que también pueden encontrar en la plataforma naranja *heart*
Agradecimientos especiales a:
SweetnessKai: Gracias por la felicitación tardía, yo también te hago una contestación tardía, jiji. Que bueno que te gustó, ahora ya tenemos un capítulo mucho más tranquilo, pero que bueno, es necesario para bajar tanto estrés. :D Espero no te llegue tan tarde esta publicación ¡Te envío un gran abrazo!
Its Me AF2: ¡Que bueno que te gustó! Mi corazón no paraba de palpitar al momento de escribir, jiji, ahora, aunque no hubo mucho drama, descubrimos las intenciones de Aoyama y su relación con Hatsume, Aoyama nos dio un susto al igual que a Deku en el anime jajajaja, pero enserio él se merece el cielo, adoro escribir con su punto de vista, es un amor. ¡Nos leemos a la próxima!
missHdzC: ¡Tenemos actualización! ya con un poco de la intervención de Uraraka, este momento es un poco repetitivo porque involucro muchos puntos de vista, pero tengo la firme creencia de que es necesario para llenar mejor el panorama, el próximo capítulo seguirá donde nos quedamos, y espero abarcar el punto de vista de más personajes, aunque bueno, no me puedo olvidar de mi linda protagonista. ¡Nos leemos!
Por cierto, ya estamos a 5 reviews de llegar a los 200 comentarios ¡Mil gracias!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
