Capitulo 35


Los jóvenes ninjas entraron a un pequeño restaurante para descansar unos minutos antes de iniciar oficialmente la misión. Habían dejado la aldea de la Hoja varios kilómetros tras ellos; a partir de ahora ya no eran ninjas, eran simples viajeros.

- En cuanto crucemos esas montañas estaremos cerca del primer lugar de encuentro, allí nos darán indicaciones sobre como proceder - Informó el joven pelinegro Sasuke Uchiha, cauteloso de que nadie más los escuchara.

El Uchiha era el encargado de guiar al equipo hasta el lugar solo por el simple hecho de que era el único en saber la ubicación; previamente se había dedicado a recorrer caminos y senderos para elegir aquel que los llevaría hacia su destino sin ningún problema. Desde que salieron de la aldea habían tomado precauciones para no ser seguidos, movilizándose, viajando pausada y cautelosamente durante cuatro semanas, yendo y retrocediendo para camuflar su rastro. No debían levantar ninguna sospecha, razón por la cual su viaje de había extendido poco más de un mes.

Era imperativo prepararse para la subasta que sería en un lugar que no existía en la geografía del País del Fuego, ni siquiera en el continente. Una lejana y misteriosa isla que, hasta donde sabían, manejaban y practicaban una filosofía de vida que consistía en entregarse a los placeres carnales. Aquellas tierras eran administradas por un pequeño grupo de magnates poderosos y millonarios que, al ser poseedores de tanto poder, influencias y dinero mantenían la isla como si se tratara de un club exclusivo cubierto bajo la fachada de un jardín salvaje adornado de exuberante vegetación silvestre. El único puerto en donde podrían abordar un barco hacia la isla desde el país del Fuego estaba fuertemente custodiado por guardias. Para abordar había que ser invitado por los líderes de aquella mágica tierra, "un lugar en el que las fantasías se cumplen" o al menos eso decía el folleto turístico.

Terminaron su descanso y partieron de aquel pueblo cuando el sol brillaba en todo su esplendor. La villa estaba repleta de personas lo cual era beneficioso debido a que cuando se alejaran de la multitud nadie notaría su ausencia. Tenten caminaba con la cabeza gacha, medio oculta por su capucha al igual que los hombres a su lado.

Finalmente penetraron en un oscuro paso entre los árboles que les conduciría a través de las montañas. Allí fueron interceptados por un campesino que les entregó una nota con la ubicación exacta del refugio al cual llegarían.

A pesar de que iniciaba el verano la noche estaba helada, tan clara que dejaba apreciar la belleza de las diminutas estrellas que adornaban el firmamento. La joven castaña al pie de la montaña sintió que su respiración se cortaba al observar aquel macizo, no solo por su belleza sino por lo que significaba. Observó a algunos peregrinos que se dirigían al mismo destino que ella, iban al templo que se encontraba al tope de la montaña, solo que ellos iban por razones diferentes a la suya.

Durante la escalada el viendo inclemente azotaba sus ropas, mientras más ascendían más arreciaba, empezaron a notar que la altura provocaba un clima de tundra en aquella majestuosa montaña por lo que ciertas partículas de hielo se pegaban hasta en sus pestañas.

El tiempo pareció anular la razón, les tomó menos que a los peregrinos llegar hasta el patio. Se quedaron mirando fijamente la puerta de aquel antiguo y hermoso santuario cuando atisbaron que del interior salió un monje a recibirlos. Los guio a través del sinuoso pasillo lleno de antorchas y en partes, espacios adornados por reliquias antiguas talladas en piedra con gemas adornándolos. Finalmente el monje abrió una puerta indicándoles que debían esperar allí hasta que alguien los contactara. Así pues, esperaron en la incipiente estancia cuadrada por lo que pareció una eternidad hasta que una de las paredes se movió dejando entrever un pasadizo, un hombre que portaba en su frente el protector que lo identificaba como ninja de la aldea de la hoja les hizo señas para que lo siguieran. Abandonaron la habitación sin dejar señal de que alguna vez estuvieron allí.

Caminaron por una hora hasta que se encontraron con una abertura del túnel que daba hacia la ladera de la montaña, siguieron un estrecho camino peligroso en el cual había restos de un puente que se había desmoronando. Era el escondite perfecto, por ese camino no podría transitar una persona sin usar habilidades ninjas para evitar caer por el precipicio. Llegaron a un pequeño templo colgante que daba la impresión de flotar pegado a la montaña, tenía el aspecto de una ruina abandonada desde hace muchos años. Era un lugar de belleza ancestral, entraron a una habitación amplia repleta de aparatos modernos y comodidades que contrastaban con el diseño tradicional de aquella construcción pero que estaban dispuestos para una extensa vigilancia a cargo tres ninjas de rango ANBU. Dejaron sus cosas en una de las habitaciones que les indicaron y se reunieron en la mesa donde serían informados de los detalles de su misión.

- Bienvenidos. Por favor tomen asiento. Mi nombre es Yoshihiro, soy el líder a cargo de esta operación - Respondió un hombre de edad mediana. Con tono de voz imponente continuo sin presentar a sus compañeros - Este es el cuartel principal. Hemos recibido el apoyo de una persona muy importante en la isla que nos ha informado sobre un gran evento que se celebra a finales de cada año en el que este grupo criminal participará, por lo tanto el Hokage ha ordenando que este año nos involucremos en ese evento, lo que significa que estamos llegando al clímax de la misión.

- A grandes rasgos deben estar informados de lo siguiente, tenemos un grupo de ninjas y kunoichis infiltrados que están distribuidos en diferentes puntos estratégicos en los que cumplen las funciones de espías: en la taberna donde almorzaron, en este templo; tal vez nuestro punto más importante está a cargo de los ninjas que tenemos en el puerto. Sin atravesar esa locación no hubiésemos logrado grandes avances. Esos ninjas tienen más de un año trabajando como marineros en el único crucero que llega hasta ese lugar, gracias a ellos pudimos ingresar a la inalcanzable Isla de la Luna.

Hizo una enigmática pausa para que reflexionaran sobre sus palabras pero no era necesario, los ninjas sabían bien la importancia y el tiempo dedicado a esta misión. El capitán Yoshihiro prosiguió.

- Ustedes se movilizarán hasta el puerto de la manera en que lo hacen todos. En el caso de los contrabandistas que hemos interceptado estaban encargados de llevar jóvenes vírgenes a la subasta. No estamos hablando de simples jovencita indefensas raptadas en un pequeño pueblo. Estas personas se han dedicado a buscar mujeres importantes, princesas, herederas de clanes o hijas de magnates, es una competencia para presentar a la mejor candidata; aunque sabemos que hay hombres jóvenes que también participarán.

- En este caso, las chicas que han sido secuestradas serán entrenadas durante algunos meses para participar en el evento donde serán subastadas al mejor postor, como si fuese un gran honor para ellas - Hizo una pausa para leer sus expresiones - Desconocemos la finalidad que tendrá el dinero recaudado, o si los que serán vendidos recibirán algo de esa paga. Deben comprender que no todos los participantes han sido obligados a ir, en el sentido estricto de la palabra. Nuestra fuente nos ha informado que varios participantes son voluntarios, después de todo es una isla turística; por esta razón, no nos enfocaremos en rescatar a nadie en particular. Nuestra finalidad es llegar a los líderes mayores, aquellos que tienen tratados con los criminales. De esa manera lograremos rescatar a aquellos que hayan sido forzados evitando alguna confrontación con aquellos que son voluntarios.

Tenten se sentía desfallecer. Esas pobres chicas no solo eran secuestradas de sus hogares sino que también eran preparadas para complacer a su torturador. Se estremeció al pensar que ese era el destino que le esperaba a su hermana antes de que la rescataran, y a su vez, dudaba de que alguien se prestara voluntariamente para participar en algo así. Bueno, ella era voluntaria... Dejó el pensamiento en el aire mientras el capitán continuaba.

- Tenemos información fidedigna de que una pareja encargada de la mayor red de tráfico humano en el país del Fuego son socios importantes de la isla y por lo tanto, forman parte de la organización de ese evento, si ellos caen en nuestras manos todas los que estén relacionados con los traficantes también caerán - Agregó con solemnidad dirigiéndose a Tenten - Es a ellos a quienes tenemos que llegar, la mujer o su marido debe comprarte y llevarte a su castillo ¿Entiendes?

- No fracasare señor - Dijo Tenten ante lo cual el hombre sonrió con sarcasmo.

- No me preocupa que fracases. Nuestra pantalla es sólida, si descubren que eres ninja es probable que mueras y la investigación no logrará llegar hasta nosotros - Respondió fríamente a su comentario - Pero debes saber que si no te comportas como debes, todos los involucrados contigo, incluso los inocentes morirán.

Aquellas palabras calaron en lo las profundo de su mente revelando la seriedad de la operación y lo que se esperaba de ella.

- Como iba diciendo, el acceso al puerto nos permitió infiltrarnos en la Isla. Tenemos parejas de ninjas trabajando en las Casas de Placer, en el edificio de la administración, en los clubes campestres, entre otros. Sin embargo, nuestro grupo más importante consiste en tres ninjas infiltrados en el Castillo, que es nuestro objetivo principal. Cuando llegue el momento todos atacaremos en conjunto - Explicó Yoshihiro - Como ven, hay muchos ninjas implicados cuyas vidas estarán en tus manos, sin mencionar a los desdichados inocentes que deben ser rescatados.

La castaña se estremeció cohibida ante sus frías palabras. El hombre tenía razón, había mucho más en juego que una venganza. Percibió la bilis subir hasta su garganta sintiéndose la persona mas egoísta del mundo al haber tomado esta misión por motivos personales. Pero poco tiempo le duró el sentimiento de culpa ¡No era egoísta, ella también estaba dispuesta a entregar su vida si fuese necesario! Expulsó los sentimientos de debilidad de su mente y vio sonreír satisfecho al capitán cuando notó la determinación en sus ojos chocolate.

- Bien, ustedes serán la delegación ficticia del traficante llamado Chisei Uesugi. La chica tomara el papel de la nieta del Señor Feudal del Fuego y los varones usarán el jutsu de transformación durante el viaje en barco hasta la isla - Explicó extendiéndoles una carpeta que contenía toda la información sobre aquel rubio que ya conocían y que estaba encarcelado en su propia guarida de manera temporal para mantener la veracidad de la operación ante el resto de los traficantes - Deben memorizar toda la información.

- Ya lo sabemos - Interrumpió Sasuke son tocar el folio - Yo personalmente redacte ese informe y junto a mis compañeros, fuimos los responsables de la captura de Chisei Uesugi.

El capitán se mostró ligeramente sorprendido - Impresionante debo decir - Admitió - Reconozco que estaba escéptico cuando me informaron sobre la participación de unos jóvenes inexpertos en este tipo de misiones - Dijo señalándolos con desdén - Nada más y nada menos que el sobrino del líder del clan Hyuga. No te ofendas pero los Hyugas no suelen hacer el trabajo sucio.

- No los de la rama principal - Respondió Neji sin inmutarse por las provocadoras palabras del hombre, ser parte de esa familia provocaba ese tipo de comentarios a menudo. No se imaginaba que cara pondría el hombre si supiera que frente a él estaba un posible candidato al liderazgo del clan. El hombre asintió admitiendo que tenía razón en ese último comentario.

- Y en la otra esquina tenemos al único Uchiha vivo. El ninja renegado buscando restauración, favorito del sexto Hokage y protegido del futuro Hokage. Deben disculpar mi franqueza hace mucho tiempo que no tenemos novedades - Dijo el hombre sin sentirlo en absoluto - ¿Y tú quién eres?

Preguntó con brusquedad a Tenten, la chica no se ofendió por sus agresivas palabras; de hecho le dió la razón, no era famosa como sus compañeros, de quienes habían oído incluso estando tan lejos de la aldea pero sonrió ante la idea de ser subestimada, dentro de poco dejaría de ser "nadie".

- Yo solo soy una indefensa princesa señor - Respondió con fingida inocencia provocando un estallido de carcajadas en los ANBU presentes por su mentira verdadera.

- Me agrada tu actitud - Respondió complacido - Bien, eso hará las cosas más sencillas, esta misión no es un juego de niños. Ya que están informados sobre Uesugi entonces me resta comentarles lo que se espera de ustedes una vez crucen el puerto. Se dirigían hacia esta dirección - Dijo extendiendo un mapa - Hemos arreglado para que se instalen en La Casa de Nouhime donde tenemos tres infiltrados a quienes reemplazarán una vez intercambien información, no podemos arriesgarnos a tener un grupo numeroso de ninjas en un solo lugar. La dueña del lugar se encargará de preparar a la chica. A los varones se les entregará una nueva identidad que mantendrán durante todo el año.

El hombre suspiró y se dirigió directamente a Tenten como si no hubiese nadie más en la habitación - Debes hacer todo lo que Nouhime te diga ¿Entiendes bien? Todo. Si te pide que te cortes el cabello, te lo cortas; si te ordena comer barro, te lo comerás y le dirás que no habías probado nada más delicioso que eso. Se que no es un consuelo pero ella te protegerá hasta la subasta. Aún así no olvides esto: hay mucha maneras de "usar" a una mujer y mantenerla virgen ¿Entiendes la profundidad de esa frase? - Dijo mirándola con honestidad y un poco de compasión.

- Lo entiendo - Respondió con firmeza. El hombre suspiró aliviado.

...

Tenten estaba sentada sobre una de las gárgolas con figura de dragón que adornaban el techo tradicional del templo. El viendo gélido golpeaba su cuerpo haciéndola tambalear pero ella lo disfrutaba, era lo suficientemente ágil como para no perder el equilibrio y caer al vacío. Neji Hyuga había estado buscándola hasta encontrarla, se acercó cautelosamente y se sentó a su lado.

Ambos titiraban a causa del frío pero permanecían inmóviles en aquel lugar. Tenten compartió una mirada con el Hyuga y acortó la distancia para recostar su cabeza en su hombro. El joven pasó uno de sus brazos por su hombro acercándola más a su cuerpo y así permanecieron un rato dándose calor hasta que la escuchó hablar.

- Durante mucho tiempo había buscando la oportunidad para hablarte sobre mis sentimientos - Dijo Tenten en apenas un susurro separándose de su cuerpo para dejar sus rostros unidos, casi rozando la nariz del joven con la suya - Pero he decidido no hacerlo.

- Tenten yo...

- No digas nada Neji - Interrumpió la castaña silenciando la palabras que salían de sus labios.

Tenten levantó uno de sus brazos para acariciar su rostro al tiempo que él la veía tan hermosa ahí sentada, su ternura le producía una calidez que luchaba contra el extremo clima. Nadie lo había mirado como ella lo hacía, sumido en un torbellino de emociones no fue capaz de decir nada. Neji se inclinó y le dio un beso en la frente antes de atraerla hacia su cuerpo renovando aquel fuerte abrazo. Su cálido aroma inundó sus sentidos mientras ella escuchaba los latidos de su corazón que palpitaban en la mejilla que presionaba contra su pecho. La ternura del abrazo significó para ambos algo mas intenso que cualquier placer físico, fue un sentimiento que llegó hasta sus almas.

Él la separó un poco de su cuerpo, le alzó la barbilla y capturó sus labios en un beso que buscaba transmitir todas las palabras que no diría. No fue un beso exigente y voraz como el de la última vez, aquel que la seducía haciéndole perder la razón. Fue sutil, tierno y pausado, los labios del hombre se mostraban delicados pero exigentes. Fue Neji quien se separó antes que la caricia se intensificara despertando su pasión salvaje. Apoyó su fría mejilla contra la de ella y ninguno de los dos pronunció palabra mientras se abrazaban.

...

El atardecer del día había caído sobre ellos. Su viaje hacia el puerto se había extendido por otro mes. Se hallaban rodeados por una gran multitud que hacía la fila cuya finalidad era pasar el puesto de inspección y recibir aprobación para abordar.

La Isla de la Luna era un destino turístico famoso para aquellos que pudieran pagarlo o accesible para a aquellos que hubiesen sido invitados, como era su caso. Tenten no se atrevía a levantar la mirada, su cabeza estaba oculta por una capucha, sus escoltas que eran Neji y Sasuke usaban el jutsu de transformación el cual hubiese sido descubierto si en el puesto de la revisión no estuviera uno de los suyos. Neji pudo atisbarlo cuando cruzó su mirada con uno de los grandulones y este asintió reconociéndolo debido a que eran la comitiva de Chisei Uesugi.

El aliado revisó o fingió que revisó meticulosamente todas sus cosas las cuales consistían en ropa, zapatos, maquillaje, implementos de higiene, entre otras cosas que serían de uso para la debutante. El escaso equipaje de los caballeros consistía en un par de mudas de ropa y pocas cosas de higiene, ya que se supone que solo iban a dejar a la chica y regresarían en el siguiente barco que zarpara en dos semanas luego del arribo. Los infiltrados del puerto se encargarían de firmar la "salida" de los escoltas, así Neji y Sasuke podrían recorrer la ciudad con un poco de libertad tomando los roles que le corresponda cuando lleguen al siguiente "cuartel".

Al abordar fueron guiados hasta sus habitaciones, la persona encargada de llevarlos les advirtió que los debutantes debían estar confinados sin poder salir de las habitaciones, una vez dentro serían echados los cerrojos de las puertas ellos se encargarían de llevarles las comidas correspondientes a cada hora del día. Dentro del camarote podrían encontrar algunos libros o películas con las cuales pasar el tiempo, una vez explicado eso los jóvenes cruzaron miradas por última vez antes de ver como el guía encerraba a Tenten en aquel camarote, sin saber cuanto tiempo duraría el viaje. Luego fueron guiados hacia la habitación que correspondería a los escoltas.

...

Una vez cerrada la puerta la castaña fue consiente de donde se había metido. Le habían colocado una fina pulsera de oro con las palabras talladas "Debutante", le sorprendía que no dijeran las palabras "esclava" o "mercancía". Bien, era mejor calmarse y pensar en que estaba aquí voluntariamente. Como si se tratara de unas vacaciones decidió relajarse y tomar un libro de la estantería.

A veces el encierro la desesperaba y trataba de forzar inútilmente la puerta, hubiese querido descargar algo de tensión realizando algún ejercicio pero debía comportarse como una princesa, así que lo máximo que hacia al día eran unas pocas flexiones para luego fingir estar agotada; tomaba extensas duchas y baños de burbujas, se perdía en las fantásticas historias que encontraba en los libros; una de las películas la había fascinado y esperaba poder hablar con Neji sobre ella, probablemente a él también le habría encantado, aunque no sabía si en su camarote estaría la misma película, supuso que su habitación sería mas lujosa que la suya.

Le parecía increíble que hace a penas tres meses había estado en la seguridad de su casa junto a su hermana siendo felices. Desechó esos pensamientos, rememorar no la llevaría a nada.

Un día contemplaba su figura desnuda una vez más. Antes de tomar la misión había asumido que sería vigilada constantemente, seguramente habría una cámara detrás de espejo que reflejaba su cuerpo desnudo. Ese razonamiento la había llevado a encontrar una manera de sublevar al dragón tatuado en su piel, aprendió a manipular la figura y ahora era capaz de moverla de lugar e incluso determinar el tamaño que ocupaba en su piel. No se esperaba que una princesa tuviera la piel tatuada, por lo que redujo a voluntad el tamaño al mínimo y lo mantenía oculto entre su ropa, cuando requería estar desnuda justo como ahora, era cuidadosa de esconderla en su cráneo donde permanecía oculta por su cabello.

Una tarde al décimo quinto día de viaje, luego de haber tomado una ducha Tenten estaba entretenida con su lectura cuando los sonidos de la puerta del camarote la alertaron ya que no era hora de alguna de las comidas; marcó la página correspondiente y se sentó al mismo tiempo que un joven rubio y de piel bronceada se asomaba para informarle con gran amabilidad y educación:

- Arribaremos dentro de diez horas, señorita. No debe decir nada a menos que se lo ordenen, haga lo que le digan - El joven sonriente venía acompañado de dos hombres que no alcanzó a distinguir porque la hicieron dar la espalda, le quitaron su pantalón de pijama dejándola en ropa interior y la blusa de tirantes que usaba. Afortunadamente había esperado una intromisión repentina por lo que mantenía su tatuaje en el cráneo permanentemente. Los hombres usaron una venda para cubrirle los ojos y sintió un pánico que trató de disimular.

Había empezado la función.

Todo su cuerpo a estremecía ante la repentina sensación de estar expuesta, aunque agradecía que no la hubiesen desnudado por completo. Le colocaron unas esposas lo suficientemente cómodas para que no lastimaran sus muñecas y la obligaron a andar hasta una habitación que supuso, era amplia ¿De qué se trataba? Escuchaba sonidos que indicaban que habían muchas mas personas en la habitación, por los ruidos supo que había hombres y mujeres, no le sorprendía, en una isla del placer se supone que habría ejemplares de ambos sexos ¿Pero cuantos de ellos serían debutantes? ¿Cuántos estaban ahí voluntariamente? ¿Cuántos de ellos o ellas eran vírgenes que serían vendidos? Todas esas preguntas rondaban en su mente cuando la obligaron a levantar los brazos, escuchó el crujido de una cadena y el chasquido de la hebilla al cerrarse.

Allí se quedó quieta, con los brazos colgando al techo y sus pies descalzos sintiendo el frío del suelo. Se dedicaba a escuchar con suma atención. Percibía los sonidos de pies descansos, zapatos, tacones, cadenas y chasquidos; también escuchaba gemidos como si alguien estuviera a punto de llorar, suspiros, gritos ahogados,... De alguna forma patética le consoló saber que no era la única en padecer, por lo que el temblor de su cuerpo era perfecta comprensible. Detestaba tener los ojos vendados había intentado quitársela restregando su rostro contra su brazo pero desistió al ver la inutilidad de sus intentos.

Un súbito silencio se hizo, Tenten supo que alguien iba a hablar y escuchó con toda atención la voz de aquel hombre que declaraba:

- Queridos postulantes y debutantes, durante las próximas horas se quedarán en esta posición para que reflexionen bien que sus cuerpos a partir de ahora ya no les pertenecen. Una vez que arribemos serán el nuevo entretenimientos para los habitantes y socios en la Isla de la Luna. Disfruten su estadía.

Y eso fue todo. La castaña notó que a su lado estaba un hombre, lo supo por sus gruñidos graves y la fuerza con la que se agitaba intentando luchar contra las cadenas que lo mantenía atado. Ahogó un grito cuando escuchó el sonido del latigazo al chocar contra la piel del hombre y entonces supo que si no obedecían serían castigados, tal como había insinuado el joven rubio "No debe decir nada a menos que se lo ordenen, haga lo que le digan". Decidió que era sabio seguir su consejo.

Por ratos se quedaba adormilada, supo que había anochecido porque su reloj interno así lo indicaba. Soportaba con dignidad aquella humillación, sus brazos fríos se sentían adoloridos, las esposas lastimaban sus muñecas después de tantas horas en la misma posición. Hubiese sido tan sencillo liberarse de ellas, sin embargo, el hombre que había hablado tenía razón, aquella era la primera prueba para que entendieran que sus cuerpos ya no les pertenecían.

Unas cuantas horas después el bullicio la despertó de su estado adormecida, escuchó puertas abrirse y pisadas hasta que alguien llegó junto a ella, soltó sus esposas y le ordenó levantar sus brazos cruzando sus manos en la nuca, aún con los ojos vendados alguien le propinó un empujón que la hizo tropezar contra otro cuerpo, casi estuvo a punto de caer cuando alguien la sostuvo.

Tenten estaba a punto de enloquecer, solo quería arrancarse la maldita venda de una vez por todas. Se tambaleó al llegar a las escaleras y cuando sintió que la luz solar quemaba su piel expuesta supo que estaban cerca de subir superficie del barco. Su mente estaba en blanco, solo dejándose guiar cuando repentinamente le quitaron la venda. Tuvo que cerrar sus ojos durante unos segundos para protegerlos de la luminosidad del día.

Se detuvo un segundo a contemplar el panorama y entendió que su condición no era ni más remotamente parecida a la de los "postulantes", como los había llamado aquel hombre, no fue difícil reconocerlos ya que estaban completamente desnudos diferenciándose de los debutantes, que eran hombres y mujeres entre quince y veinticinco años, logró identificarlos porque se les permitió permanecer en ropa interior.

Tenten se sentía mareada su estómago se revolvía al preguntarse si esos hombres y mujeres tendrían que estar desnudos durante su estancia en la isla. Solo veía pieles y cuerpos desnudos, al parecer los esclavos solo podían ser especímenes en óptimas condiciones pues cada uno de ellos era físicamente perfecto. No sabía quienes lucían más expuestos, si los hombres o las mujeres.

- Suba a cubierta, señorita - Dijo el atractivo rubio bronceado que la guiaba sin dejar de sonreír, sostenía una fusta de cuero en su mano con la que azotaba a los esclavos sin clemencia - No olvides mantener las manos en el cuello y la vista en el suelo.

Al subir la castaña no pudo evitar mirar el mar azul y una playa blanca. Levantó la vista y vió la famosa Isla de la Luna. Contempló los frondosos árboles, los muros de la construcción al igual que las terrazas estaban adornados por hermosas enredaderas y cúpulas elegantes, con rosas que trepaban sobre ellos y una preciosa vegetación tropical rodeaba el lugar. Varias personas estaban sentabas en mesas con enormes sombrillas elegantes disfrutando del buffet lleno de manjares ansiosos por conocer a los recién llegados. Vislumbró una pequeña tarima donde los postulantes serían presentados inmediatamente. Tembló ante la idea de tener que pasar por esa humillación pero ese no sería su caso, su subasta sería a finales de año y primero tenía que pavonearse para ser comprada por su objetivo.

Poco a poco fueron separando a los debutantes de los esclavos y al tocar la arena de la playa con sus pies fue dirigida hacia la carretera donde la esperaban sus escoltas y carruajes pero antes de llegar hasta allá era observada ávidamente por los presentes. Tenten mantuvo su cabeza erguida, su misión había empezado desde que subió al barco y necesitaba destacar si quería llegar al Castillo.

...

Neji Hyuga se hallaba parado en la carretera disfrazado por medio del jutsu de transformación. En su interior estaba ansioso por ver a Tenten. Paseaba su mirada de un punto a otro tratando de encontrarla sin usar su Byakugan. Observaba a los huéspedes, instructores y habitantes de la isla que miraban emocionados la llegada de los "esclavos" como eran llamados coloquialmente. El joven no sabía que pensar al respecto sobre esas personas, afortunadamente a nadie le interesaba su opinión.

/ Durante su viaje se encargó de investigar todo lo relacionado con la Isla, Sasuke hacía lo mismo por su cuenta; a veces subían a cubierta como ellos mismos, pues Neji había descubierto que las habitaciones y pasillos de los socios y turistas del crucero no tenían vigilancia digital, solo patrulleros a cada ciertas horas. Era conveniente que los vieran con su verdadero aspecto real pues una vez instalados en la isla esa sería su imagen permanente.

Conversó con las personas y se ganó la confianza de uno guardias, casi podía jurar que el hombre estuvo intentando coquetear con él, no podía estar seguro. Bien, eso no le extrañaba, después de todo aquel que iba a la isla lo hacía con el propósito de explotar los placeres carnales desatado por completo de cualquier escrúpulo social o regla espiritual por el que las personas suelen guiarse para vivir. La realidad fue que aquel guardia no le comentó nada sobre su trabajo en el barco y debía ser cauteloso para no levantar sospechas; así que decidió ir por una fuente de información más sencilla de manipular.

Una atractiva mujer de baja estatura y perfecta figura curvilínea, su larga cabellera castaña rojiza representaba su máximo atractivo ya que le confería un aspecto casi salvaje. Era una regla puntual en este lugar, dedujo Neji, todos los visitantes de la Isla debían ser atractivos. No había una sola persona en el barco que no lo fuese.

Se acercó a la mujer en el buffet y ella misma se encargó de invitarlo a almorzar. La primera vez hablaron de las reglas del lugar, Neji no podía creer su buena suerte, era la primera vez que la mujer asistía a la isla, al menos como huésped por lo que no era demasiado cautelosa. El joven manejaba toda la situación alentando a la mujer a que siguiera hablando.

Las reglas del barco eran sencillas, nada de sexo hasta llegar a la isla, les recomendaban estar en tensión hasta arribar y luego podrían descargar su pasión sin restricciones, explicó la mujer, pero su verdadera fascinación eran los postulantes.

- ¡Ah los esclavos son una maravilla! ¿Eres un escolta no es así? Es una pena, deberías postularte como esclavo el siguiente año - Dijo mirándolo con lujuria - Arrasarías en la tarima de exposición.

- Gracias por el cumplido ¿Cómo se recibe una postulación de ese tipo?

- Por lo general te recomienda alguien de tierra firme - Explicó emocionada - La mayoría de los esclavos debe tener experiencia en las artes eróticas y haber prestado este tipo de servicios por un tiempo mínimo de seis meses en algunas de las casas de placer. Firman un contrato con la administración de la isla para trabajar allí por uno o dos años y luego se retiran con una cuantiosa recompensa de dinero que muchos de ellos no necesitan. Algunos de los esclavos son personas millonarias que vienen por el placer.

- ¿Como usted? - Preguntó Neji a propósito.

- Yo fui esclava por seis años, no consecutivos; eso te deja una cuantiosa recompensa créeme - Le comentó con una mirada de perversa ensoñación - Este año decidí probar suerte como instructora, vine para pulir mis habilidades. Creo que elegiré algún esclavo que me recuerde a ti en mis clases - Dijo extendiendo su trago hacia Neji, el cual repitió el gesto en un brindis.

- Y ¿Qué hay de los debutantes? - Preguntó cuando percibió que la mujer había perdido algunas inhibiciones debido a la bebida.

- ¿Debutantes? Umm, creo hacer escuchado algo vago sobre eso cuando era esclava, uno de mis amos me comentó algo... A ver... ¡Ah sí! Los debutantes son nuevos prospectos pero no sé demasiado sobre ellos - Dijo con la expresión perdida de quien trata de recordar - Lo cierto es que vienen a la isla como si se tratara de una escuela sobre erotismo ¡Oh, escuché un jugoso rumor de que la propia hija del dueño de la Isla será debutante! Supongo que la heredera de este imperio del placer debe conocer de primera mano de que se trata el negocio - Reconoció divertida - Después de todo los instructores, huéspedes, socios e incluso amos, han sido esclavos alguna vez.

Neji reflexionó unos instantes antes de realizar su última pregunta sobre lo que sería el destino de Tenten en la Isla, no podía demostrar demasiado interés sobre el tema así que la dejó seguir relatando su historia hasta que llegara el momento ideal en que su pregunta encajara.

- ¿Usted fue debutante?

- ¿Yo? ¡No, no! Los debutantes son personas importantes, jóvenes inexpertos que tendrán su primer contacto con el mundo del placer aquí. Son entrenados en lo que yo llamo "lo básico" por prestigiosos instructores, los dueños de las Casas los acogerán como aprendices y luego de la subasta el comprador decidirá si están preparados para la instrucción de esclavos. Bueno, se puede decir que fui "debutante" en tierra firme. Debe ser toda una experiencia ser debutante en la Isla - Admitió con ensoñación. /

Fue así como se enteró que había cierta clase de tripulantes que asistirían a la isla con distintos propósitos. Aquella mujer sin darse cuenta le había proporcionado información más valiosa que la leída en los informes. Neji se preguntaba cuantas de esas personas estarían voluntariamente y cuántos de ellos eran víctimas de la red de tráfico. Era difícil ver la diferencia.

Sin importar la voluntad de los participantes, algunos de los organizadores de este lugar tenían tratados con redes de tráfico humano, eso era inaceptable. Para él, incluso si no era así, todos estaban aquí en contra de su voluntad. Sin embargo su propósito principal era llegar al Castillo de Kyoshi y para eso tenían que jugar este juego.

Divisó a Tenten siendo casi arrastrada por uno de los marineros. Su estómago se contrajo de alivio al ver que la chica no estaba completamente desnuda, comprobó así lo que había dicho aquella mujer, los debutantes eran tratados con más indulgencia que los esclavos, mucho más.

Ella mantenía la mirada en el suelo por lo que no podía leer su expresión, esperaba que no la hubiesen maltratado. Sasuke notó la vacilación del Hyuga y se adelantó a tomarla con brusquedad por el brazo para forzarla a subir al carruaje que se les había sido asignando.

- Adiós, señorita - Se despidió el joven rubio con tono amistoso - Diviértanse en la Isla.

Las extrañas palabras del joven llamaron la atención de Neji y Sasuke ¿Por qué se dirigía también a ellos? Los escoltas regresarían a tierra firme en el mismo barco, al cruzar su mirada con él le llegó la revelación de que aquel joven era uno de los suyos. Asintió y el rubio le devolvió el gesto antes de regresar al barco.

Subió al vehículo. La castaña iba sentada en medio de los dos hombres. Cuando el carruaje empezó a moverse con una velocidad estable, cerraron las ventanas y le extendió una manta a Tenten para que se cubriera.

- ¿Estás bien? - Susurró Neji con disimulo. Una de las reglas antes de abordar fue jamás salir de su papel. Debían asumir que eran vigilados en todo momento. No obstante el carruaje había sido preparado por uno de los suyos. Antes de subir lo había comprobado con su Byakugan - El carruaje está asegurado.

Tenten suspiró aliviada y respondió - Estoy bien. Al menos por ahora.

Neji se atrevió a apretar su mano por dos segundos y regresó a su posición.

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Advertencias:

A partir de esta capitulo empieza la tercera parte de la historia.

Es inevitable que los personajes vayan a estar un poco OoC, debido a que prácticamente la historia será un AU, trataré de evitarlo, aunque creo que sería algo lógico ya que están en un misión encubiertos. De ante mano me disculpan.

Otra cosa, sabemos que el mapa de Naruto es completamente ficticio. Sin embargo necesito una ubicación geográfica para la Isla de la Luna. Al principio pensé ubicarla en alguna de las islas de Caribe pero las del Pacífico están más cerca de Japón, así que puede ser cualquiera de Polinesia como Hawai en el norte, algún archipiélago de Micronesia o Melanesia, o hasta la última isla sur que es Nueva Zelanda. Ustedes escojan. Lo cierto es que el clima es completamente tropical.
(postdata: extraño la playa T.T)

Los capítulos van a ser más largos (este tiene casi 6mil palabras) por lo que puedo tardar un poco más en publicarlos, cada cuatro o cinco días como mucho. Si puedo hacerlo al tercer día lo haré, manteniendo la misma constancia.

Y lo último, queda advertirles que la temática a partir de ahora será un poco más adulta y habrá lemmon.

Gracias por leer y llegar hasta aquí.