Derechos de autor: EL MANGA, EL ANIME Y LOS PERSONAJES DE ESTA SON DE RUMIKO TAKAHASHI (y algunos inventados XD) LA HISTORIA ES DE MI AUTORÍA

ALGUNOS CAPÍTULOS CONTIENEN LEMON, LEER A CONCIENCIA

- blablabla -= diálogo en voz alta

"blabla" = pensamiento del personaje

-x-x-x-x = cambio de escena

Capítulo 35

"Por fin" pensaba Inuyasha cuando veía partir a Koga fuera de la mansión. Desde la "sutil" conversación que había tenido con ese lobo sarnoso, donde éste le encaró lo que hacía con SU hembra, había decidido que debía hablar con ella, pero el idiota no se le separaba nunca.

Aún recuerda cuando habló por teléfono con Miroku contándole lo acontecido desde la visita al departamento de Kanna, claro que en vez de decir que Kagome iba como su guardaespaldas, inventó que había planeado una cita doble y que ellos tres iban en su auto

FLASHABACK

- ¿Por qué no tomaron un taxi? – era lo más lógico

- No lo sé, ella insistió en ir – no podía revelar la verdad

- ¿Pero tú eres tonto o te haces? – preguntaba el pelinegro desde el otro lado de la línea - ¿De verdad creíste que entraría a la habitación?... ¡pero si esa chica lo que más tiene es orgullo!, claramente no lo haría y menos con su novio presente – le reprendió

- Yaaaaa, no necesito que me retes. Cuando lo pensé, sonaba bien en mi cabeza, pero ahora que lo dices de esa forma… - se quedó en silencio percatándose del error en su lógica

- Debes hablar con ella, pedirle disculpas y decirle lo que sientes –

- No me escuchará – exhaló profundo, esa verdad le dolía

- Amigo, amigo… ¿qué acaso no conoces a las mujeres? – exclamó con sorna – Para tener una vasta lista de féminas en tu cama, no aprendiste lo básico –

- Deja de dar rodeos y habla de una vez Miroku – dijo exasperado

- ¿Qué es lo que toda mujer no puede rechazar? – un silencio permaneció entre ambos teléfonos – Vaaamos amigo, ya le regalaste una vez – dio como incentivo para que comprendiera la idea

- ¿Una joya? –

- ¡Bingo! – exclamó feliz – Y tengo la perfecta para ti –

- ¿Ah? – estaba algo confundido

- Ayer estaba caminando por la avenida cuando me topé con una dama quizás un poco mayor que yo. Era muy hermosa, su pelo gris era… -

- ¡Al grano! – lo interrumpió molesto

- Ya voy, ya voy… en fin, le pedí disculpas y ella me preguntó si tenía un amigo sufriendo por el amor de una chica de pelo negro. Comprenderás mi sorpresa al escucharla, por lo que asentí. Me dijo que ella vendía joyas con conjuros para unir aquellos amores separados por malas decisiones – Inuyasha arqueó una ceja, poco creía en esas tonteras – Me mostró su maletín y encontré la joya perfecta – musitó orgulloso

- Lo dudo – refutó burlón

- Vaaamos, tenme un poco de fe – exigió su amigo

- ¿Cómo es? – preguntó curioso

- Es una pulsera de plata, en su centro tiene una piedra amatista preciosa… tu chica caerá rendida a tus pies al verla –

- Sabes que ella no se deja llevar por eso –

- Por favor, trata de confiar en mí, ¿sí? –

- Está bien – musitó resignado

- Bien, te la pasaré a dejar a la mansión de tu padre… ¿aún sigues viviendo ahí? –

- Sí –

- ¿Tu madre sigue mal de salud? –

- Un poco – esa era la mentira que le había dicho a su amigo para justificar la vuelta al hogar de sus progenitores

- Perfecto, mañana tengo una reunión cerca de ahí, te la dejaré con los guardias – se quedó callado un momento – Ah, Inuyasha… -

- Dime –

- No se la des frente a su novio, pídele que se junten los dos solos, por último para una asesoría o algo así –

"Los dos están viviendo acá, ¿cómo hago para separarlos?" pensó para sí, pero respondió – Claro, lo tendré en cuenta –

FIN FLASHBACK

Esta era su oportunidad, por lo que esperó ver a la chica salir hacia al patio, subió las escaleras, se dirigió por el pasillo del ala sur hasta llegar a su habitación. Buscó en uno de los cajones de su mueble aquella preciada joya que, según Miroku, le devolvería a su amada. La guardó en uno de los bolsillos de su pantalón y salió del dormitorio.

Estaba nervioso, un poco temeroso también, ya que hablar de sus sentimientos era algo que él no solía hacer, pero si quería recuperarla… haría eso y más. Se encontraba caminando por el patio en dirección hacia el bosque cuando una idea cruzó por su mente… "Miroku me recomendó que fuera yo mismo, que no me escondiera tras una faceta", su amigo no comprendía el real significado de esa frase para el peliplateado. "Le haré caso" pensó convencido en la idea, por lo que se sacó su anillo para guardarlo en el bolsillo trasero de su pantalón.

Ya con su forma original, una oleada de olores lo invadió, pero se sorprendió al no sentir el de aquella mujer que provocaba en él una infinidad de emociones, aunque luego recordó que les habían informado que las ropas de sus uniformes bloqueaban sus olores y se rociaban con un spray que cumplía la misma función en aquellas partes del cuerpo que quedaban expuestas. Corrió lo más rápido que pudo hacia el bosque, hasta que pronto sus orejas de perro captaron el sonido de alguien moviéndose rápidamente. Cuando estuvo algunos metros cerca, pudo observar a la castaña entrenando con sus Sai en movimientos que, a su criterio, parecía una danza asesina. Inhaló profundo con la intención de darse valor, al exhalar retomó su caminata hasta quedar tras la chica.

- Ukyo – la llamó al reconocer que ella no se percató de su presencia

- Inuyasha – musitó ella sorprendida girándose para quedar de frente - ¿qué haces aquí?... ¿por qué estas así? – preguntó haciendo referencia a su apariencia

- Necesito hablar contigo… y es necesario que sea con mi real forma – aunque intentó no sonar nervioso, no lo consiguió

- Está bien… - estaba algo confundida – me pudiste haber llamado por el comunicador – le hizo ver lo incoherente que era la situación para ella mientras colocaba cada Sai en el estuche que le correspondía en sus muslos

- Quería que estuviéramos solos, por eso vine para acá cuando te vi salir –

- ¿Entonces? –

- ¿Entonces? – repitió él sin entender

- ¿Qué me ibas a decir? –

- Ah, cierto… - guardó silencio… ¿cómo empezar?, ¿qué decir?, esas preguntas lo invadían. Había sido tan impulsivo que no pensó en eso

- Habla – le incitó ella

- Lo que pasa… es que yo… yo… - "maldición, habla maldito cobarde" se recriminó mentalmente. Metió su mano en el bolsillo para sacar aquella hermosa joya – yo… -

- Inuyasha... ¿pasó algo? – lo interrumpió la chica confundida, nunca lo había visto así de nervioso

- Yo… - maldijo internamente, las palabras no salían de su boca

- Disculpa, pero estoy entrenando. Si no es nada urgente, prefiero que me lo digas más tarde – le informó. Se iba a girar cuando el chico volvió a hablar

- Yo… quería darte esto – estiró su mano con la pulsera

- ¿Y esto por qué? – preguntó confundida la chica mirando la joya

- Por favor acéptalo, es un regalo en señal de tregua – "no, eso no… vamos, dile que la amas" trataba de animarse internamente

- ¿Tregua? –

- Por lo de Kanna – musitó avergonzado

- Ah, ya veo… - se quedó en silencio un momento - Si eso es lo que deseas – dijo mientras estiraba su mano para tomar la pulsera que reposaba en la palma del chico. En cuanto hizo contacto, una luz invadió el lugar…

Continuará…

Hola!... gracias si aún sigues leyendo esta historia, espero la estés disfrutando y siga siendo de tu agrado.

Por fin nuestro hanyou favorito se dio cuenta de que su plan era el peor que se le pudo haber ocurrido, pero… ¿cuántas veces no les ha pasado que hacen algo creyendo que es lo mejor y luego con la cabeza fría se dan cuenta que es todo lo contrario? Jajajajaja. ¿Qué creen que ocurrirá?, cada vez estamos más cerca del final y eso hace que el peligro ronde a nuestros personajes.

Los invito a dejar sus opiniones o comentarios, para saber que están ahí, eso de verdad que motiva a seguir escribiendo y publicando. Además, recordarles que la próxima semana publicaré mi nueva historia, ya va bien encaminada (no será tan larga como esta), pero es una temática diferente y con personajes de Ranma, su nombre será "The Bartender" y les dejo su summary para que se vayan interiorizando con su trama:

[AU] Cuando Ranma conoció a la mujer que atendía tras la barra de aquel pub quedó impresionado por su belleza. El destino se encargaría de cruzar sus caminos en más de una ocasión, y mientras más iba conociendo de ella, nuevos sentimientos afloraban en su corazón. Pero hay un problema… ella está inmersa en una relación que se volverá tóxica, en cambio él está en "algo" no con una, sino que con dos mujeres.

Saludos y que disfruten de su fin de semana! (siempre cuidándose, miren que esta pandemia es del terror)