El regreso, temporada 2

-¡Akane!

Ranma no pudo evitar esbozar una gran sonrisa en cuanto la vio…

Ranma no contestó, se puso serio, la agarró de la mano y la llevó hacia el Dojo.

-¡Aquí va a arder Troya! -Excalmó Nabiki-

Akane sabía por Nabiki que Ranma estaba enojado por no saber de ella desde que se fue…

-Ranma, por favor escucha, sé que estás molesto porque no te llamé en todo este tiempo pero…

Ranma la jaló hacia él y la calló con un beso…

-Ranma…

-¡Te extrañé tanto! –Dijo recargando su nariz sobre la suya- Por favor no vuelvas a hacerme esto… Estaba muy preocupado por ti…

-Por favor perdóname ¿Estás muy molesto conmigo?

-Jamás podría molestarme contigo –Dijo sin dejar de besarla-

-No tienes idea de la falta que me hiciste ¿Por qué te fuiste así? Cuando Nabiki me dijo que te habías ido sentí que me moría, justo hoy iba a buscarte, pensé que te habías arrepentido y que ya no volverías…

-¿Ibas a ir hasta Londres por mí?

-Por ti iría hasta el infierno si fuera necesario…

Después ya no fueron necesarias las palabras, con sus besos se dijeron todo, Ranma la besaba con ansias, la espera para volver a hacerlo se le hizo eterna, quería recuperar todo el tiempo perdido sin ella, Akane le correspondió de igual manera, también lo había extrañado todos esos días… Después se abrazaron y permanecieron así un largo rato, disfrutando su cercanía…

-Y ¿Cómo te fue con tu proyecto? ¿Pudieron firmar el contrato?

-Sí, el proyecto es un hecho –Contestó sorprendida por su interés-

-¿Sabes? Sabía que lo lograrías, estoy muy orgulloso de ti…

-¿Estás hablando en serio?

Ranma lanzó un suspiro y luego continuó:

Akane… perdóname por ser tan necio pero por favor entiéndeme, te amo tanto que tengo mucho miedo de perderte… esperé mucho para que por fin estuviéramos juntos y ahora no soportaría estar sin ti… No otra vez…

-Eso no pasará porque tú eres el amor de mi vida, para mí no existe nadie más que tú Ranma…

El corazón de Ranma se llenó de gozo al oir esas palabras…

-Amor, no quiero que pienses que tus cosas no me interesan, todo lo tuyo me importa… Tú eres lo más importante para mí… Yo te apoyaré en todo lo que hagas…

Akane lo besó emocionada –¡Muchas gracias Ranma! No sabes lo que esto significa para mí.

-Te amo Akane…

-Y yo a ti Ranma…

Los encuentros clandestinos entre Akane y Ranma continuaron, pero les resultaba más difícil esconderse por lo que eran cada vez menos frecuentes y eso a Ranma no le gustaba por lo que convenció a Akane para que se fueran a entrenar a las montañas dónde él había estado antes, un día se lo comunicaron a la familia:

Pero ¿Para qué irse tan lejos si pueden entrenar aquí? –Dijo Soun-

-Yo perfeccioné mi técnica ahí –Dijo Ranma tratando de justificar la decisión-

Por primera vez Nabiki abogó por los prometidos:

-Yo creo que está bien, además le ayudará a Akane aprender nuevas técnicas de supervivencia, recuerda que ella también trabajará para la organización japonesa de artes marciales y tiene que estar preparada…

Ranma la miró desconfiado "Conozco a Nabiki, seguramente esto me costará"

-No lo sé ¿Usted qué opina señor Saótome?

"Por mí está bien" contestó con su característico letrero de panda…

-Bueno, está bien ¿Y cuándo se van?

-Pues ya tenemos todo listo para irnos después de la comida –Contestó Akane entusiasmada-

-Vaya que tienen prisa ¿Eh? Dijo Kuno que estaba junto a Nabiki-

-Entre más pronto mejor, faltan pocos días para que Akane y yo entremos a trabajar y no queremos perder más tiempo –Dijo Ranma mirando un poco molesto a Kuno-

-Pues yo creo que estos días allá les ayudará para conocerse más y convivir el uno con el otro –Dijo Nodoka sonriente como siempre- Que tengan buena suerte con su entrenamiento…

Ese mismo día emprendieron el viaje hacia las montañas…

Ranma, te encargo mucho a mi niña –Sentenció Soun-

-Pierda cuidado-

Ranma estaba feliz, al fin podría estar a solas con Akane y disfrutar de su amor sin que nada ni nadie los molestara… Akane interrumpió sus pensamientos:

¿En que piensas Ranma? Has estado muy callado…

Ranma lanzó un gran suspiro –En nada en especial…

Después de un largo camino, por fin llegaron a la cabaña…

-Es aquí-

-Ranma abrió la puerta –Bienvenida a mi refugio-

Akane fue la primera en entrar, con su mirada recorrió todo el interior, había una pequeña chimenea y encima había algunas fotos de ella…

-Son de mi colección personal –contestó él-

Akane las miró todas sorprendida…

Tus fotos eran mi única compañía cuando estuviste ausente…

Ranma se acercó a ella lentamente…

-Siempre te tuve presente mi amor… y la besó con ternura, tomando sus labios con delicadeza…

-Ranma yo…

Cualquier cosa que ella quisiera decir quedó pendiente porque él la tomó entre sus brazos y continuó saboreando el delicioso sabor de su boca, ella le correspondió enredando sus brazos alrededor de su cuello…

Ambos disfrutaron de ese momento que sólo era de ellos y fueron presa de sus besos durante bastante tiempo, Akane se separó de él un poco agitada para recuperar el aliento perdido…

-¿Estás bien amor? –Preguntó Ranma un poco preocupado-

-Sí, sólo estoy un poco cansada por el viaje…

-Te voy a mostrar tu recámara- lamentablemente para Ranma, la cabaña tenía dos-

Una vez instalada, Akane se despidió de Ranma para poder descansar…

-Hasta mañana amor, descansa…

-Hasta mañana –Dijo dándole un dulce beso en los labios…

Akane cerró la puerta tras de él, se cuestionó sus sentimientos, de lo que sintió al ser besada tan apasionadamente por su prometido, si bien era cierto que ambos disfrutaban de esos momentos, esa vez fue distinto, sintió algo diferente, algo que no comprendía… entonces cayó en cuenta de que ella y Ranma estaban totalmente solos en medio del bosque a millas de distancia de la civilización… Sintió miedo…

Ranma no podía dormir –Otra vez- La culpable: Akane (Como siempre) Se le hacía un sueño estar con ella por fin a solas, alejados de todo y de todos… Él iba a encargarse de que ella disfrutara al máximo ese viaje, que fuera inolvidable por los dos, se había percatado de su nerviosismo al sentirse a solas con él, y era lógico, él también lo estaba… era la primera vez que estaban solos en medio de la nada…

Esa mañana el sol brillaba en su máximo esplendor, Akane abrió los ojos en cuanto sintió sus rayos recorrer su rostro, se puso de pie y se dispuso a arreglarse, seguramente comenzarían temprano con el entrenamiento, así que se apresuró, cuando salió de su habitación, Ranma terminaba de preparar el desayuno, olía delicioso… Su rostro se iluminó en cuanto la vio…

-Llegas a tiempo, el desayuno está listo –Dijo con una gran sonrisa que la dejó cautivada-

-Ven, toma asiento…

¿A dónde conseguiste todo eso? –Dijo aún sorprendida-

No podía dormir, así que fui muy temprano a pescar al río… Anda, come algo…

Todo estaba delicioso, Ranma miraba complacido a Akane saboreando el desayuno que había preparado para ella…

-¿Te gustó?

-Está delicioso, muchas gracias –Dijo sonriendo-

Eso era suficiente, la mejor recompensa a su esfuerzo por complacerla…

Akane se levantó de la mesa –Bueno, estoy lista para empezar el entrenamiento-

-No, eso será después, hoy tengo otros planes…

-¿A dónde vamos? –Preguntó Akane intrigada-

Ranma la llevaba de la mano

-Quiero pasear al lado de mi prometida ¿Hay algún problema con eso?

-No pero…

-Entonces relájate, no te voy a hacer nada –Sonrió-

Akane asintió y se dejó llevar, Ranma la llevó hacia una laguna que estaba escondida en medio de las montañas.

-¡Es hermoso!

Ambos se sentaron en la orilla para admirar el paisaje, Ranma no dejaba de mirarla…

-¿Sabes? Cuando pensaba en ti y más te extrañaba, venía aquí y mirar el paisaje me tranquilizaba… Ahora ya no necesito más de todo esto, pues ya tengo algo más hermoso que mirar… porque cuando te miro a los ojos me pierdo en el más bello de los paisajes…

Akane lo miraba conmovida… Ranma la abrazó.

-Akane, tú eres mi vida entera, lo mejor que me ha pasado en la vida, no me imagino sin ti…

Akane permaneció en silencio, después Ranma la atrajo hacia él y besó sus labios con delicadeza…

-Yo tampoco imagino mi vida sin ti Ranma, eres el amor de mi vida –Dijo con una voz casi inaudible-

Ranma se llenó de gozo al escuchar esas palabras, sentía mucha felicidad de saberse correspondido.

-Akane, prométeme que pase lo que pase, nunca te vas a alejar de mí…

-Te lo prometo…

-Necesito confesarte algo… Yo… te mentí, la verdad es que no tengo intenciones de entrenar… Yo sólo quería pasar más tiempo contigo… por favor perdóname…

-Pero ¿Por qué no me dijiste la verdad desde el principio?

-Tenía miedo de que te negaras a venir sola conmigo…

-¿Y por qué me negaría? Sabes que si me siento segura con alguien es contigo…

-Akane…

Akane tomó su cara con suavidad entre sus manos y lo miró a los ojos:

-Necesito que confíes más en mí, así como yo confío en ti-

La forma en que ella lo miró lo dejó en trance, no pudo evitar perderse en su mirada, pronto se vio también perdido en sus labios…

-Te amo Akane…

Ella sonrió complacida, después de tantos problemas, de tanto tiempo perdido, por fin podía disfrutar de su amor, como siempre lo soñó, Ranma sin duda era el hombre de su vida, el dueño de su corazón.

-Ya verás, me voy a encargar de que este viaje sea inolvidable para los dos –Susurró él-

…Y así fue, Ranma la complacía hasta en el más mínimo detalle, todos los día salían a pasear desde temprano y llegaban hasta el atardecer, después en la cena él le platicaba anécdotas que vivió allí y cómo sobrevivió cada día sin ella, Akane también le decía cómo era su vida en la Universidad y los planes a futuro para su carrera…

-¿Y tú Ranma, cómo te imaginas en el futuro?

-Bueno, pues ya han pasado 10 años, ya soy un artista marcial consagrado, tengo mi propio Dojo y sigo preparando a mis discípulos, vivo en una pequeña casa que tiene todo lo necesario para que pueda vivir cómodamente y sin preocupaciones…

-Suena bien…

…La casa tiene un bello jardín y también tengo un perro…

-¿Un perro?

-Claro, es la mascota de mi heredero, él se empeñó en comprarlo y no pude decirle que no, es su compañero de juegos…

-¡Vaya! Se ve que serás un padre muy consentidor…

…Él y yo estamos entrenando, hace mucho calor, y de pronto, aparece ella, la mujer más importante de nuestras vidas, mi hermosa esposa Akane Saotome con una deliciosa jarra de agua fresca para calmar nuestra sed… Nuestro hijo bebe el agua, mientras yo prefiero saciar mi sed con el néctar de sus labios…

-Akane se recostó sobre su pecho para seguir escuchando la historia, Ranma lanzó un suspiro- Definitivamente soy el hombre más feliz, no le puedo pedir nada más a la vida, tengo a la mujer más maravillosa del mundo y un hermoso hijo que es el fruto de nuestro amor…

-Es un hermoso futuro, jamás imaginé que tú pudieras pensar así…

-Es el sueño de mi vida, el futuro que quiero vivir a tu lado…

Acto seguido, Ranma la estrechó nuevamente entre sus brazos y la besó, ella correspondió enseguida, de pronto sintió que los besos entre ellos eran cada vez más apasionados y se apartó un poco temerosa…

-No-

-Por favor discúlpame, perdí el control…

-No fuiste el único –Dijo levantándose y despidiéndose a la vez- Creo que es hora de dormir, buenas noches…

Ranma lanzó un gran suspiro, ese beso había sido maravilloso pero no estaba seguro si a Akane le había molestado…

Akane abrió los ojos al escuchar un hacha cortando leña, se levantó y se asomó por la ventana, ahí estaba Ranma en todo su esplendor, con el torso desnudo, Akane no pudo evitar admirar su bien marcado cuerpo… se quedó ahí embobada mirando hasta que se sintió descubierta…

-Perdona si te desperté, no era mi intención –Le dijo desde afuera-

-No, descuida –Dijo aún ruborizada-

Akane se metió a bañar, pero lo hizo con agua fría, pues ver a Ranma de esa manera le había provocado algo de calor "Akane, tienes que tranquilizarte" –Se decía a sí misma-

Después desayunaron juntos como todas las mañanas, ninguno de los dos quiso hablar acerca de la noche anterior, así que siguieron como si nada hubiera pasado…

¿Y cuál es el plan para hoy? Intervino ella.

Hoy te llevaré al lago, haremos un picnic…

Se fueron al lago y ahí se pasaron casi todo el día, jugaron a las carreras como cuando eran niños y se divirtieron mucho, regresaron casi al anochecer muy exhaustos, pero muy contentos, Akane iba a darse un baño, pero recordó que atrás de la cabaña había un pequeño estanque con aguas termales y prefirió ir a bañarse ahí para relajarse…

Ranma estaba sumamente cansado pero no podía conciliar el sueño, así que decidió salir a caminar… De repente escuchó ruido hacia atrás de la cabaña y fue de inmediato a ver qué era… Se quedó pasmado cuando vio a Akane entrando a las aguas termales, Ranma se quedó ahí parado observando cómo ella se deshacía de sus ropas para disfrutar de las aguas, se frotó los ojos para asegurarse que no lo estaban engañando… Estaba embelesado

admirando el hermoso paisaje… su mirada recorrió cada una de sus curvas, pronto Akane ajena a ello, se sumergió en las deliciosas aguas, se acomodó en una de las orillas y cerró los ojos… Pasó poco tiempo cuando de pronto sintió que unos brazos la estrechaban con fuerza, asustada abrió los ojos -¡Ranma!- sus mejillas se ruborizaron al máximo cuando vio a su prometido, sobretodo porque el agua apenas si le cubría el dorso… ¿Qué… haces… aquí?

Él no contestó, sólo la atrajo hacia él, ya no podía esperar más, desde que la vio fue hacia ese estanque atraído por ella como un autómata, el contacto los estremeció a los dos, Ranma la tomó por la cintura y comenzó a besarla apasionadamente, recorriendo con sus manos su espalda desnuda, Akane correspondió aún contrariada, no sabía cómo reaccionar… pero su cuerpo sí, intentó zafarse pero fue inútil, sentía que sus brazos no le obedecían, Ranma comenzó a pasar una de sus manos por su cintura y fue subiendo lentamente hasta llegar a la parte más anhelada, Akane se estremeció al sentir como sus manos la acariciaban -¡Ranma!- Él se sintió feliz, ¡Por fin esos hermosos senos le pertenecían! Como siempre lo había soñado desde que los vio por primera vez, Akane sentía que se derretía entre sus brazos, el contacto con su piel la hacía temblar, sus besos, sus caricias, él…

Ambos se dejaron llevar por las caricias del otro, disfrutando de cada momento, Ranma estaba en la gloria, se sentía pleno al saber que podía provocar esas sensaciones en ella… No quería soltarla, por el contrario, la pegaba contra él como si quisiera traspasarla, con sus besos le decía cuánto la amaba y con sus manos cuanto la anhelaba…

Se separaron después de pasar así por largo rato, pero seguían abrazados disfrutando de la calidez de sus cuerpos…

-Akane… Mi Akane…

Ella estaba muy sonrojada y no se atrevía a mirarlo a los ojos, él levantó su barbilla y le dijo: -Akane mírame, tú no tienes por qué avergonzarte de nada, sólo nos demostrarnos nuestro amor… -Y volvió a besarla-

La noche ya estaba muy avanzada y comenzaba a hacer frío, Ranma la cubrió con su camisa y se regresaron a la cabaña, Ranma la acompañó hasta la puerta de su recámara no sin darle un último beso antes de despedirse de ella…

-Te amo Akane…

-Yo también te amo Ranma…

Ranma se negaba a soltarla pero ella en un esfuerzo, se separó de él y se metió rápidamente a su cuarto, cerrando la puerta detrás de él, ambos se recargaron en la puerta sonriendo y recordando cada uno de los momentos vividos esa noche tan intensa. ***

Bueno, hasta aquí por hoy, gracias por leer.

AnIcHiBaG*