Epilogo
Corría por todos lados, si no era por el ramo, era el tocado, cuando no era el retoque de maquillaje era el ajuste del peinado, pero siempre debía andar corriendo, sabia que este día un día llegaría pero no pensé que fuera tan agotador, me senté un momento y respire.
—Mama ya me aburrí —Satorō me miraba suplicante— ya me quiero ir…
—Amor ven aqui, —lo atraje a mi y me abrazo mi bebe— debemos portarnos bien, es el dia de Sarada… queremos verla feliz, no es asi?
—Si…
—Te prometo que si te portas bien y te pones de mejor humor te llevaremos al parque de diversiones!
—Enserio mama? Tambien papa?
—Eh… si… tambien papa —no se como haria para obligarlo pero de que iría Sasuke iria…—
—Vamos con Sarada mama!
Ser la madre de la novia en los preparativos de la boda y en la boda misma eran un calvario, pero bueno que no hacia una madre por sus hijos, por verlos feliz, mi niña se estaba casando con el chico que siempre habia amado, Kawaki era un chico bueno y habían logrado sobreponerse a tantas cosas, a tantos malos momentos que merecía ser feliz con una buena mujer… mi hija por ejemplo.
No había estado muy de acuerdo con los métodos de Sasuke pero al final de cuentas tenia razón, Kawkai vivía con nosotros y de a poco se estaba reformando, pero seguía siendo el mismo chico enojado con la vida que aun no comprendía que el destino no estaba escrito y que el podía cambiarlo sin importar de donde viniera, la gota que rebaso el vaso fue cuando se vio involucrado en ese robo, Sasuke casi estallaba en cólera, recuerdo que incluso sus padres le pedían que se deshiciera de Kawaki, pero él se negó, al parecer Kawaki no era el unico que habia cambiado en casa, mi Sasuke era bueno pero sabia las intenciones bajo las cuales habia llevado a Kawaki a casa, una pre campaña electoral para hacer un ligero coqueteo con el electorado, pero de a poco ese gusanillo por tener un hijo varón que siguiera sus pasos en la politica le emociono, Kawaki se gano su corazon y vio que era un buen chico no solo como hijo, sino como pretendiente de nuestra pequeña… obviamente nunca supo que entre ellos hubo algo mas alla de agarradas de la mano o besitos inocentes… lo que una hace por los hijos.
—Ya debemos irnos mama… —Sarada se notaba feliz, nerviosa, ansiosa, llena de emociones buenas— regresamos en una semana…
—Si cariño… cuídense mucho, por favor, cualquier cosa nos marcan y estamos en contacto.
—Si mama… nos vemos enano! Pórtate bien con mama y no hagas travesuras
—Me van a traer algo?
—Jajaja por supuesto, pero solo si te portas bien, mama me dirá si es verdad o no.
—Seré el mejor portado de todo Japón!
—Eso espero… —se giro y lo miro— Es hora de irme papi… regresamos pronto.
—Eso espero… no quiero que descuiden sus obligaciones…
Sasuke siendo Sasuke, Kawaki si habia ganado las elecciones para senador, esa escena tan "romantica" en el aeropuerto le había dado puntos en el electorado de forma positiva, ahora como senador y mi hija como recién graduada de su carrera y nueva asistente de un asambleísta en el congreso tenían los dos mucho trabajo y apenas habían podido casarse, estaba orgullosa de los dos, cada uno habia logrado su camino ys e habia esforzado por ser mejor.
—Nos vemos sr. Uchiha —Kawaki se despidio con una leve reverencia a mi marido, se acerco a mi— nos vemos…
Se acerco a mi y me abrazo.
—… mama.
Si admito llore solo de escucharlo, soy muy emocional, siempre lo eh sido, llore cuando nació Sarada, llore cuando Sasuke mando a Kawaki a Japón, llore cuando nació Satorō, llore cuando supe que estaba embarazada, llore cuando vi la propuesta de Kawaki a mi hija en el aeropuerto… soy una llorona.
—Ven aquí —Sasuke me abrazo y me alcanzo su pañuelo para limpiarme— ya se casaron… por fin
—Jajaja… lo dices como si hubiera sido una odisea.
—Y no lo fue?
—No te quejes, creo que el karma nos alcanzo, entre nosotros tambien hubo altas y bajas y muchos nos ayudaron y no nos dejaron solos… ahora nosotros debíamos dar el apoyo a quienes lo necesitaban.
—Supongo…
—Mama, mama! Ven a jugar —Satorō me mostraba sus carritos—
—Va a jugar contigo tu papa… anda cariño ve
—Sakura, traigo traje no me puedo agachar…
—Atiende a tu hijo… me voy por un trago, y ni te quejes que tu no hiciste nada para la boda
—Yo la pague...
—Yo lo parí... jaque mate!
Tiempo después llego mi primer nieto, Sasuke se sentia raro al tener un nieto en sus brazos y un hijo que aun le pedia jugar a la pelota, pero no era algo que le disgustara, de hecho le agradaba la idea que Satorō creciera junto con el bebe, así podrían jugar juntos y él no se andaría agachando.
Sarada y Kawaki fueron felices juntos y agradecí a la vida por que él llegara a nuestra familia para unirla mas de lo que ya estaba, Sasuke y yo criamos a nuestro hijo hasta que llego el día en el que él también debía volar por sus propias alas.
Fin
