El siguiente capítulo contiene

Dogging

*se recomienda discreción*

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¿LO HARÍAS?

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"Él me beso..."

Los ojos de Pansy se abrieron como plato y se giró, su nariz roja y sus mejillas pálidas debido al frío invierno.

"¡No jodas Ames!" exclamó, con la boca abierta. "¿Él realmente lo hizo?"

Amelia asintió, pateando un pequeño pedazo de hielo sobre la tierra. "No entiendo que es lo que te sorprende tanto."

"Él no besa."

Amelia abrió la boca y sonrió, esperando que Pansy comenzará a reír, pero no lo hizo. Estaba más sería que nunca.

"¿No lo dices en serio verdad?" preguntó ella, desvaneciendo su diversión. "Pansy, lo he visto con chicas en Hogwarts, no puedes decirme que no besa."

"No lo hace." repitió, agachandose para tomar una flor escarchada. "Él solo besa sus cuellos, mandíbula, y por ningún motivo sobrepasa sus barbillas."

Amelia no podía creer lo que Pansy decía, pero siempre tenía la razón, y conocía mucho más a Draco que ella. Aún así estaba Ailaa, y eso rompió la duda nuevamente.

"Qué me dices de Rose." le recordó. "Ellos fueron novios Pansy, y los novios se besan."

"Esa es una de las razones por las que Ailaa terminó con él." respondió Parkinson, encongiendose de hombros. "Ailaa intentaba buscar todas las maneras de que Draco la besara pero, fue simplemente imposible."

"Pero..." Amelia flaqueo, cruzandose de brazos con curiosidad. "¿Por qué no le gusta besar?"

Pansy caminó hacia ella, suspirando mientras ponía su brazo sobre su hombro. "Draco es algo diferente. Los besos son algo demasiado íntimo para su gusto."

Amelia sintió el típico cosquilleo en su estómago, sintiéndose algo nerviosa por el hecho de que él hubiera olvidado todo de sí como para besarla.

"Acéptalo." dijo Pansy, sonriendo coquetamente. "Malfoy está obsesionado contigo."

Mientras Amelia empujaba a Pansy juguetonamente mientras reían, Delia apareció, frotando sus brazos sobre su abrigo mientras fruncia el ceño con el frío.

"¿Están locas?" preguntó, justo cuando Pansy le lanzaba una pequeña bola de nieve a Amelia." Se congelaran aquí."

"Sukre, estoy harta de encerrarme en el bunker," respondió Pansy, esquivando una bola proveniente de las manos de Amelia. "Necesito respirar aire puro."

"¡Dios!" exclamó la rubia, mirando las piernas de Amelia. "Cómo puedes estar utilizando una falda en medio de la nieve."

"Delia, llevo a penas cinco minutos aquí afuera, no moriré de hipotermia o algo por el estilo, además, Pansy y yo nos divertimos."

Delia sacudió su cabeza, suspirando mientras veía a sus amigas jugar. "Pero siento, que tendré que arruinar su momento de diversión." dijo ella, metiendo las manos en los bolsillo de su chaqueta.

"Oh, no, vete de aquí Delia." rechisto Amelia como broma, lanzandole un pequeño beso al viento ante el gesto de molestia de su amiga.

"Delia," dijo Pansy, acercándose a ella a paso perezoso. "eres exactamente igual de aguafiesta que todos allí adentro.

"Me ofendes Parkinson." respondió ella. "Pero el aguafiestas es Harry."

Amelia frunció el ceño, avanzando hacia ellas. "¿Pasó algo?"

"Ginevra Weasley. Envió mapas a Harry desde el bunker donde se encuentran. Aún no tienen la ubicación exacta pero, al parecer le envió toda la información a Harry por medio de un extraño hechizo en sus varitas."

"Sinceramente," habló Pansy curvando su labio en una mueca. "creo que ésto es una estupidez. Harry aún está débil, sabemos que Voldemort sigue afectandolo, no deberían apresurar las cosas."

Delia asintió. "Lo sé, el debería esperar, pero conoces a Potter, no va a parar."

"Por esa razón," dijo Amelia, pateando la nieve del suelo. "prefiero morir congelada."

"Deja de decir estupideces." la reto Delia, agarrando su brazo a la vez que tomaba de la mano a Pansy. "Ahora, sonreiran y fingiran que no odian a nadie de este bunker, se sentarán, y pondrán atención a todo lo que Potter diga."

"¿En serio Delia?" suspiró Amelia, tirando del arbusto para entrar al corredor. "¿Y dices ser diferente a ellos?"

"Oh, cállate."

Las tres chicas entraron al bunker, y la mayoría de los chicos estaban allí. La sala estaba sumida en murmullos de diferentes conversaciones y Amelia se abrió paso entre todos para buscar un lugar.

Pansy corrió al lado de Blaise, sentándose junto a él en el suelo. Delia y Nathan se sentaron junto a ellos, en pequeñas almohadas puestas para su comodidad. Ailaa estaba recostada en uno de los sillones individuales, mirando sus uñas brillar por el esmalte. Luna conversaba con Noah en una esquina de la sala y Amelia acabó por sentarse en el sillón, tras de todos, mirando a Ron, Harry y Hermione acomodar sus varitas frente a un muro vacío ante ellos.

"¿Qué se supone que hacen?" preguntó Theodore cuando entró en la sala.

Hermione, que apuntaba su varita hacia la pared, contestó. "Proyectar."

Theo alzó las cejas, cayendo a un lado de sus amigos Slytherin. "Proyectar qué."

"Los mapas, Nott," rechisto Ron. "vamos a proyectar los mapas."

"¿Mapas de qué?"

Ron apretó su puño. "Si no cierras la -"

"¡Listo!"

Hermione saltó de alegría cuando su varita reflejó una luz desde la punta, finalmente proyectando una imagen en la pared.

"Ron, apaga la luz." ordenó Harry, a lo que Weasley corrió al interruptor, moviendo el botón y dejando la sala en completa oscuradad.

Amelia apenas podía ver los rostros de los demás, lo único que podía dejarla divisar su alrededor era el reflejo enceguecedor del mapa que tan contento puso a Harry.

"Bien." dijo él, tomando su varita para indicar sobre la imagen. "Ginny nos contactó..."

La mente de Amelia se centró en Draco, quien acababa de entrar a la sala, zigzageando entre los cuerpos hasta sentarse justo a su lado.

Ella se revolvió, bajando el dobladillo de su falda para tapar sus muslos. Draco hizo un leve sonido, aclarando su garganta mientras su pie golpeaba el suelo a ritmo lento.

Sus ojos se posaron en el mapa, e intentó concentrarse en las palabras de Harry.

"...ellos tiene su zona resguardada," decía, señalando un círculo en la pared. "George ha estado haciendo rondas y no hay rastros de Mortífagos..."

Pero no lo logró, su mente escapó al calabozo.

Las manos de Draco recorriendo su piel. Sus muñecas apretadas por aquella soga que la estrangulaba mientras él susurraba palabras monótonas contra ella.

Su beso.

"¿Qué es lo que piensas Amelia?"

El susurro en su oído la hizo temblar, y sintió una de las manos de Draco acariciar su muslo.

Ella boleto su rostro, apenas divisando sus rasgos pálidos. "Deberías saberlo." respondió sin más. "Ya que tanto te gustar leer mi mente."

Él se encogió de hombros. "Podría hacerlo... pero tu Oclumancia a mejorado bastante. Felicitaciones Granger."

Ella trago saliva y devolvió su vista al mapa, apretando sus labios para evitar sonreír solo con su presencia. Amelia sintió que él se acercó, quedando a centímetros de su cuerpo.

"Joder," susurró, enterrando los dedos en su pierna. "si sigues apretando tus muslos así, te follaré ahora mismo, y no me interesa que nos vean."

Amelia ni siquiera lo había notado pero él tenía razón. Sus rodillas estaban juntas y sus muslos se apretaban entre sí. El ardor estaba a punto de comenzar y ella sólo se insultaba a sí misma por no tener autocontrol.

Draco sonrió al verla en ese estado, satisfecho de ver cómo la provocaba en los lugares menos esperados.

"¿Eres una chica buena no Amelia?" preguntó, lo bastante cerca de su lóbulo para hacerla temblar. "Si te pido que hagas algo por mi, aquí, y ahora, ¿lo harías?"

Ella mordio su labio cuando la mano de Draco ascendió hasta su bragas, pasando sus dedos justo por su clitoris mientras deslizaba la tela.

En un susurro bajo la voz de Harry, respondió. "Lo que sea."

Draco apretó sus dedos contra ella, haciéndola jadear. "¿Estás segura?"

"Segura."

El mordió el lóbulo de su oreja antes de ordenarle. "Quiero que metas mi polla en tu boca Amelia."

Su boca se secó y sus labios se separaron, un último rastro de aire escapando de su boca. Draco miraba sus labios, acariciando aún su entrepierna con los dedos.

"¿Tienes miedo Granger?" murmuró, frotando con más fuerza a lo que Amelia respondió apretando sus dedos entre sus muslos. "Creí que te gustaba el peligro."

Ella miró a su alrededor. Todos tenían sus vistas fijas en las imágenes y Harry había tomado asiento. Amelia sólo veía espaldas, pero nadie los veía a ellos...

"Lo haré." respondió, y sus manos se apresuraron a bajar el cierre de su pantalón, dejando ver el bóxer color negro de Draco.

Él sonrió, reclinandose en el sillón para darle más espacio. Amelia comenzó a acariciar el bulto con su palma, haciendo que poco a poco comenzará a endurecer.

Draco jadeaba en respuesta y sus caderas se movieron contra su mano mientras ella tiraba de cabello hacia atrás, lamiendo sus labios como si prepara su boca para el desliz.

"¿Quieres que te diga un secreto?" susurró Draco, acariciando con una mano la espalda de Amelia.

Ella asintió, tirando el elástico del bóxer para poner su mano dentro. Él cerró lo ojos, abriendo la boca silenciosamente mientras los dedos de Amelia se enrollaban en su longitud, acariciando de arriba a abajo.

"Anoche..." jadeo, tensando su mandíbula. "me corrí en las putas sábanas Amelia, ¿sabes por qué?"

Su labio tembló y sus ojos miraron el gris de los suyos, disfrutando de la veracidad del momento. Su cabeza se sacudio en negatividad como respuesta.

Draco gimió nuevamente, apretando un puño sobre su boca antes de volver a relajarse y hablar. "Me corrí porque pensé en ti, ¿sabes el jodido lío en que me tienes?"

Ella no espero más. Sus dedos tiraron del bóxer hacia abajo y sus caderas se arrastraron por el sillón, dejando un espacio entre ellos para inclinarse sobre él, poniendo la punta entre sus labios.

Sintió como su abdomen se endurecia bajo su toque, y sonrió con delicadeza, mirandolo con la inocencia que tanto le gustaba.

"Pero Draco..." susurró, dando un toque con su lengua en el glande. "ahora estoy aquí, y puedes correrte dentro de mí boca las veces que desees."

Su torrente sanguíneo hervía y su lengua comenzó a rodar por la punta de su polla, bajando lentamente para introducirlo en su boca. Estaba delirando, y sabía exactamente por qué.

Sentía poder. Ella lo estaba controlando.

Siempre fantaseo con ser la chica frágil y sumisa pero ahora se daba cuenta por qué la dominación era tan desgarradora. El poder se sentía aún más placentero.

Su cabeza se balanceaba sobre su longitud, lamiendo y moviendo la lengua en su interior. Draco dibujo con sus dedos por la espalda de Amelia, tirando de su cabeza hacia atrás cada vez que un gemido quería escapar de sus labios.

Ella aceleró el paso ayudandose de una mano para amasar la parte restante que no caía dentro de su boca.

"Mierda, no me cansaré de decirte lo buena chica que eres." murmuró, acariciando su cabello.

Amelia bajo, introduciendolo por completo dentro de su boca. Su garganta se cerró y Draco empujó sus caderas contra ella, raspando aún más su interior.

"Maldición..." sus manos tomaron del cabello de Amelia para poder mirarla, y el gesto que se formó en su rostro era algo que ella no se permitiria borrar de su mente.

Estaba lleno en todos los sentidos, y sólo era por ella.

Amelia lamio hasta la punta, antes de sacarlo de su boca para bombear con sus dedos. Él la miraba, complacido, tirando de su cabello mientras sentía la habilidad de sus dedos.

Ella nuevamente bajo, su lengua trazó una línea desde la base hasta el glande de su polla, dejando que la saliva lo lubricara por completo.

"Si sigues haciendo esa mierda no dudaré en inclinarte sobre el sillón." susurró, mordiendo el interior de su mejilla para controlarse.

"No te atreverías."

Draco ladeo la cabeza, chasqueando la lengua antes de tirar de su cabello, alejandola de él antes de apretar sus caderas y subirla hasta su regazo.

Amelia ahogó un grito y volteo, esperando que nadie les estuviera poniendo atención.

"No están mirando..." susurró Draco, reposando sus labios en el hueco de su cuello. "la mierda que dice Potter los mantendrá entretenidos por un rato."

Amelia jadeo cuando el succiono su piel. Abrió un poco más sus piernas y pudo sentir su pena frotar contra sus bragas que ahora, estaban empapadas sosteniendo sus fluidos.

Draco deslizó las manos por sus muslos y sus manos encontraron camino bajo su falda para agarrar su trasero, el cual mecio contra él con fuerza, mostrándole lo duro que estaba bajo ella.

"No puedo meter mi polla dentro de ti pero puedo follarte sobre tus bragas."

Amelia gimió sobre su piel cuando él empujó contra ella, frotándose para gusto propio. En ese momento no le importaba correrse, todo lo que quería era hacer que Draco acabara por ella bajo su control.

Por eso, Amelia tomó las manos de él, haciendolo soltar sus nalgas para apretar sus muñecas contra el sofá mientras se movía con desdén sobre su regazo.

"Amelia..."

Ella sintió el susurro contra su piel. La calidez de sus palabras. Su caderas chocaban contra su ingle y mientras sus pliegues se abrian rozando cada centímetro de él.

Lo sintió hacer fuerza bajo sus manos pero Amelia lo contuvo, apretando aún más fuerte sus muñecas y bajando hasta su cuello para besar su mandíbula.

"No." dijo Draco, tirando de sus caderas hacia atrás para separarse de ella. "No voy a correrme ahora Amelia."

"Lo harás." espetó ella, al tiempo que miraba de reojo la sala, viendo que Harry aún hablaba en voz alta.

Amelia se inclinó hacia él, pegando sus labios a la piel de su oído. "¿Prefieres correrte sobre tus sábanas sólo con tu mano teniendo que pensar en mí? ¿O prefieres correrte aquí y ahora mientras me froto sobre tu ropa?"

Ella rió entre dientes al sentirlo gemir con agudez desde su garganta. Sus piernas se apretaron cuando lo sintió apretar contra ella, deseando más de su cuerpo.

Amelia soltó sus muñecas, rodeando con sus brazos el cuello de Draco antes de subir aún más a horcajadas sobre él, dejando que su pecho quedara a la altura de su rostro.

Apretó sus labios cuando encontró el punto exacto de interseccion donde podía sentirlo aún más duro contra ella y arrasó, haciendo que su cintura se meciera circularmente mientras los espasmos en el cuerpo de Draco se hacían más fuertes.

"Joder puta Amelia." gruñó, deslizando una mano hasta su cuello para acercar sus rostros. "Dejándome frotar mi polla contigo en público."

"No te equivoques." jadeo ella, chasqueando la lengua. "La que se está frotando contigo soy yo."

Amelia lo sintió contraerse y supo que se acabaría. Sus manos bajaron por sus hombros para apoyarse sobre él mientras seguía saltando. Draco, tenía su ceño fruncido mientras mordía su labio, tomó el dobles de su falda, elevandolo para dejar a la vista sus bragas.

"Quiero que mires Amelia." le ordenó, apretando la ropa contra su cuerpo. "Quiero que mires como me corro por ti."

Su mirada bajó hasta donde sus cuerpo se unían, viendo la polla de Draco entre la oscuridad. Se veía aún más grande y gruesa, con las venas marcadas y el glande húmedo, listo para estallar.

"Sólo un poco más..." gimió él, apretando su trasero para hacer el rose más fuerte. "Mierda Amelia, estoy comenzando a pensar que te quiero solo para mí."

Amelia correspondió y su cadera se arrastró sobre él justo en el segundo en que Draco de quejaba, tirando de su cabeza hacia atrás mientras enteraba sus dedos sobre su piel desnuda. Ella bajó la mirada y vio. Él líquido saltando entre ellos, blanco y espeso, dejando sus bragas y la camiseta de Draco manchadas con pequeñas gotas.

"Ron, enciende la luz por favor."

La voz de Harry hizo que Amelia se lanzará sobre el sillón, arreglando su falda con rapidez mientras el pelirrojo caminába hasta el interruptor.

Draco por otro lado, mal decía mientras doblaba su camiseta, arreglando su bóxer para cerrar sus pantalones.

"Entonces, ¿quedó claro?" preguntó Harry, mirando a todos en la sala.

La mayoría asintió, poniéndose de pie mientras nuevamente comenzaban los murmullos. Amelia regulaba su respiración cuando la mano de Draco pasó por su labio, llamando su atención inmediatamente.

"Tú - tú tenías un poco de -"

"¡Ames!" gritó Pansy desde el otro lado de la sala. "Te necesito conmigo, ahora."

Ella asintió, poniéndose de pie y dándole una última sonrisa antes de ir tras Pansy, quien subía las escaleras junto a Luna.

"¿Pasa algo?" preguntó, mientras entraban en la habitación de la azabache.

"Si, de hecho." respondió ella, recostandose en la cama.

Amelia pasó la mano por su frente, limpiando el sudor que hacia que su cabello se pegara en su rostro.

"Espera..." murmuró Luna, tomando asiento sobre un almohadón en el suelo. "ella está algo consternada."

Pansy frunció el ceño, mirando a Amelia que a la vez abrió los ojos como plato contra Luna.

"Eso no es -"

"Por lo que hicieron ella y Draco allá abajo." interrumpió la rubia, sonriendo.

Pansy abrió la boca y una sonrisa se plasmó en su rostro. "Dime ahora mismo que fue lo que pasó Amelia."

"No pasó nada Pans." rechisto ella, sentándose a los pies de la cama. "Fue solo... un roce."

"No es lo que tu cara dice Ames." le contrapudo Parkinson. "Luna, dime que hicieron."

"Ellos -"

"¡Luna!" gimoteo Amelia, mirándola severamente. "Ni una sola palabra."

Pansy resopló, cruzando los brazos en su pecho. "Que amargada Ames, de todas formas no quería saberlo."

Luna tarareo mientras golpeaba sus dedos contra el suelo. Amelia comenzó a creer que debía cuidarse de ella si quería mantener lo que sea que tenía con Draco, en privado, aunque con Pansy, difícilmente sería así.

"Entonces, tenía planeado algo," habló Pansy, acurrucandose con una almohada. "podríamos tener una especie de noche de chicas. Ya saben, hablar, beber, y... no lo sé."

"Eso suena divertido." murmuró Luna, en un tono suave.

"¿Invitarás a alguien más?" preguntó Amelia, subiendo sus piernas sobre las sábanas.

Pansy se encogió de hombros. "No lo sé, pero tu hermana no vendrá." Amelia frunció una ceja a lo que ella rió. "Perdón, pero aunque la invitaramos se negaría."

"Puedes decirle a Delia." propuso Luna. "A ella le encantará venir."

"Sólo nosotras." dijo Pansy. "Dudo que quieras que venga Ailaa."

"Dios, no." respondió Amelia, disgustada. "Lo que menos quiero es tener que pelear con ella, cosa que sé que sucederá ya que es una molestia."

"Lo dices porque estás celosa." le dijo Pansy, mordiendo se lengua. "¿Puede que Malfoy ya haya cautivado tu corazón?"

Amelia se puso seria y tiro de su falda. "Claro que no... él, es distinto, no ha hecho nada para hacerlo, supongo que no es alguien de relaciones."

"Amelia," gruñó Pansy, inclinándose hacia ella. "Él te beso, dijo que pensaba en ti, y ahora, no puede controlarse contigo ni siquiera en una maldita sala llena de gente, ¿crees que solo quiere sexo de ti?"

Amelia mordió su labio, analizando las palabras de Pansy tal como lo hacía siempre. Hasta ahora sus encuentros con Draco no habían sido más que un contacto y deseo físico. Él no la conocía en absoluto y ella tampoco. ¿Cómo podría alguien aferrarse a una persona solo por el tacto de su piel?

Y la voz gruesa de él sonó en su cabeza.

...estoy comenzando a pensar que te quiero solo para mí...