¡HOLAAAAAA!

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Espero que pasarais buenas fiestas, en compañía de vuestros seres queridos y que todas estéis bien.

Ya os traigo el tan fatídico capítulo del fallecimiento de Charlie.

ACLARACIÓN: Tardé más porque había estructurado el capítulo de otra forma, pasando más por alto el día de "duelo", y no me gustó. Quedó algo... apresurado y soso.

pax399: Veremos a ver si lo consigue.

Nancygov: Mi super reportera! Espero que pasaras felices fiestas y mil gracias por tus bendiciones y deseos... Como bien dices, si Bella pensara las cosas desde otra perspectiva, lo vería distintos y actuaria diferente, también. Veremos qué pasa...

nydiac10: Si... ha sido duro y muy triste.

mapy: Bella no está pensando con claridad. A ver si hasta el funeral lo piensa mejor...

alicecarolina11: Gracias a ti, por estar todos los capis comentando. No se si Bella recapacitará...

Jade HSos: ¡Jajajajaja! Pues qué suerte que lloraras suficiente tiempo para poder escapar... ¡jajaja! Carlisle ahora mismo está destrozado por la muerte de Charlie y Edward, está dándole espacio a Bella... Gracias por tus deseos.

PaolaValencia: Espero que tuvieras buenísimas vacaciones. Espero tu comentario "doble", en este capi... ;-) Sobre todo, porque hay una escena, que te "va a encantar"... jajajajajajaja... (Risa de bruja)

Adriu: Gracias a ti por tus palabras. Me alegro muchísimo que te esté gustando tanto. Pues en par de capis, el fic, vuelve a girar. Así que vete poniéndote el cinturón de seguridad.

Dulce Carolina: Gracias a ti.

mrs puff: Si. Muy triste.

cavendano13: Cuántas lágrimas veo por aquí... Tengo el ordenador empapado... jajajaja!

Wenday14: Siento tus lágrimas... (bueno, no... Realmente no...) ¡jajaja!


CAPÍTULO 36


- ¡Nooooooo! - Chilló ella apretando la mano de su tío. - Por favor…. No…. No me dejes… - Gritaba enloquecida.

El corazón de Charlie, del Jefe Swan… Se paró.

·

Carlisle, con el rostro roto de dolor, fue el encargado de apagar la máquina y que el terrible "pi", cesara.

Bella se aferró a la mano de su tío como si fuese un salvavidas en medio de una tormenta, con la cabeza apoyada en la cama, mientras lloraba y gemía desconsolada.

Nadie, ninguno de los presentes, ya que todos, no se sabe muy bien cómo, entraron en el dormitorio del Jefe, se atrevían a tocarla.

Al cabo de unos minutos, Esme miró directa hacía su hijo Jasper, el cual le dio un asentimiento:

Era el momento.

La matriarca se arrodilló al lado de Bella, y le acarició el antebrazo mientras le hablaba suavemente.

- Bella, cielo… Debes separarte. Lo siento. - Suspiró - Carlisle debe certificar el fallecimiento. - Bella asintió, alzando un poco la cabeza y mirando a los ojos a Esme.

Tras ese intercambio íntimo entre ambas, Bella se acurrucó en los brazos de la vampira y volvió a llorar.

- Hora del fallecimiento… 7:05 de la mañana. - Sentenció Carlisle intentando ser profesional, pero un timbre de emoción se escapó de su pétrea garganta, y Bella volvió a llorar y gemir.

Edward suspiró fuertemente, más bien gruñó; impotente por no ser él quien estuviese consolando a "su" Bella en esos momentos. Sabiéndola protegida entre sus brazos.

- Yo le quitaré las vías - La voz de Bella sonó alta y clara, despegándose de los brazos de Esme. Ambas volvieron a mirarse con dulzura.

- ¿Segura? - Le preguntó Carlisle.

- Sí. - Se alzó del suelo, y se giró hacía la audiencia allí presente.

Verle la cara, fue aterrador. Las ojeras marcadas, más que si fuese una vampira, lo pálido de su rostro, la nariz y los labios hinchados y los ojos enrojecidos, mostraba un rostro que destrozaba al más entero.

- Gracias por acompañarlo hasta el final. - Les dedicó una mueca que pretendía ser una sonrisa.

- No se merecen - Murmuró entre jadeos Billy; al cual le arrollaban lágrimas por las mejillas.

El resto de los presentes, asintieron; todos con los rostros completamente deshechos por el dolor.

·

El resto de acontecimientos pasaron a una velocidad imposible:

La llegada de la funeraria, los preparativos del cadáver, la firma de certificados, incluso el notario acompañando al juez de paz.

Cuando Bella fue consciente de algo, estaba en su dormitorio junto con Alice y Rose, las cuales le habían escogido una indumentaria apropiada.

- Pero… - Bella frunció el ceño, haciendo a las vampiras voltear para mirarla.

- Son casi las 9 de la mañana. - Anunció Alice - Tras meter algo en ese estómago, es la hora de ir haciendo acto de presencia en el velatorio. - Bella se limitó a asentir.

Se sintió perdida. Todo estaba yendo demasiado deprisa y se escapaba a su comprensión.

Le habían escogido un vestido negro, pero Bella en cuanto lo vio, se le salieron los ojos de las órbitas y se levantó de la cama de un salto, con el corazón latiendo nervioso.

Rose y Alice se quedaron paradas, no entendiendo la reacción de la chica.

"Pero… ¿Y está reacción? ¿Tantos nervios por un vestido? No puede ser…" Pensó asombrada Rose.

- Ya tenía un conjunto escogido. - Se excusó ella - Había pensado en llevar vestido negro mañana en el funeral. - Tomó aire intentando serenarse, ya que se había percatado de cómo la miraban las vampiras.

- Vale. Claro… Nosotras, solo queríamos ayudarte.

- Sí… Gracias - Soltó atropellada - Os lo agradezco, pero no puedo seguir dejando pasar las horas sin control. No estoy siendo consciente de nada a mi alrededor y… eso, será peor. - Confesó sincera.

Tomó la ropa y se metió en el baño con la excusa de darse una ducha rápida.

Y aunque si que se duchó, lo que ella no quería es que ninguna de las dos le viera el vientre.

No se había abultado más desde ayer, pero solo como estaba, parecía que estuviese embarazada de más de tres meses. Había sido una cosa extrañísima y perturbadora. Pero esas dos palabras podrían describir a la perfección "su" estado.

Bajó a la cocina y se tomó un gran tazón de café con leche, en cuanto bajó las escaleras y olió el café recién echo, notó como la boca se le llenaba de agua. Podría matar por ese café.

Lo acompañó de un cruasán con mantequilla y mermelada de fresa. De pronto parecía que su apetito volvía renovado.

Tras comerse dos cruasanes y subir a lavarse los dientes, tomó aire y apretando la mandíbula se dio ánimos a si misma para prepararse para lo que se le venía encima.

·

Justo cuando cuando iba a entrar, Alice la interceptó.

- Cuando no puedas más… Piénsalo y alguno de nosotros, de forma muy discreta y correcta, te sacaremos de ahí, ¿ok? - Alice la miró con solemnidad. Bella tras pestañear varias veces, asintió.

- ¿Me permites que te acompañe? - Carlisle apareció a su otro lado, sobresaltándola.

Iba a negarse, pero al verle la cara a Carlisle, se le atragantaron las palabras en la boca.

Estaba roto, destrozado. Cómo si Charlie fuese su hermano de sangre. Sintió tanta lástima de él, que sin mediar palabra, tomó al vampiro del brazo, sujetándose en el interior de su codo, en un gesto muy caballeresco, y lanzándose una mirada de comprensión mutua, entraron.

Había mucha gente dentro, repartida por la sala que tan exquisitamente habían acondicionado los Cullen. Muchos tomaban café, ya que era una mañana bastante fría, aunque dentro se estaba caliente, y era bastante temprano.

Edward miraba a su padre entrar del brazo de Bella, con sentimientos encontrados: De celos, por no se él quien la estuviera sosteniendo y de amor, por ver como ella se aferraba a Carlisle.

A lo mejor esta, era un forma de acercamiento. Comenzando con uno a uno, por separado. Edward rezaba para sí mismo, intentando sostener esa teoría.

Sus hermanos se acercaron a él, como una piña; como el clan unido que habían sido siempre.

"Cambiara de opinión. Nos quiere… Lo se."

"Solo por como se aferra a Carlisle… seguro que esto hace que se acerque a nosotros"

"Está tranquila y se siente segura con la cercanía de Carlisle, pero… hay algo que la atormenta"

Los pensamientos de sus hermanos entraban altos y claros en la mente de Edward, reconfortándolo y angustiándolo a partes iguales.

·

En cuanto Bella se situó al lado del ataúd, la gente allí presente, compañeros de la comisaría, y vecinos más allegados, fueron formando una fila para darle las condolencias a Bella.

Tras dejar que fueran ellos los primeros en dar el pésame, la gente de la reserva se acercó a Bella.

- Lo siento tanto… - Billy no era capaz de mantener las lágrimas dentro de sus ojos. - No sabes lo mucho que te quería…

Se fundieron en un abrazo repleto de apoyo mutuo.

Sue y Harry fueron los siguientes, y nada más abrazar a Bella, tomaron a Billy llevándolo a uno de los sofás para se tranquilizara un poco. Tantos nervios no eran buenos para su diabetes.

Sam y varios chicos de "la manada", fueron dándole el pésame a Bella, la cual recibía las condolencias con agrado.

En esos momentos, la diferencia de "especies", quedó relegada al olvido.

El último fue Jake. Ambos se miraron un segundo. Un segundo eterno, hasta que él tomó a Bella de un brazo, arrastrándola y sumergiéndola entre los suyos.

Bella no opuso ni las más mínima resistencia, dejándose envolver entre esos dos enormes brazos, y agarrándose a la espalda de Jake, suspirando profundamente, al borde de las lágrimas.

Edward podría haber jurado que sintió como una descarga de doscientos mil voltios le atravesaba la espalda cuando contempló semejante escena.

- Pero… - No era capaz de hablar.

- No se lo tengas en cuenta, Edward. - Le habló Carlisle desde la espalda. - Estos no son momentos para saber lo que uno hace, o si hiere a alguien. Está rota, confundida y… enfadada.

- Lo se… Pero, duele tanto. Duele porque yo debería estar ahí con ella… si me lo permitiera, haría su sufrimiento más llevadero. - Soltó Edward con los dientes apretados.

- Así es, pero… - Carlisle inclinó los hombros con pesar.

·

- Mañana tras el funeral, Billy quiere que subas a la reserva - Le dijo Jake, una vez rompieron el abrazo, aunque seguían unidos por sus manos en sus antebrazos; Bella iba a protestar, pero algo en la mirada de Jake, la hizo callar. - Si quieres puedes pasar la noche allí.

- No sé, Jacob… - murmuró mirando hacía el suelo. - Ya veremos, ¿ok? De todos modos, iba a subir pronto, hay cosas de Charlie que creo que a Billy le gustaría tener.

- Claro… Es muy amable por tu parte. - Ambos dieron su conversación por finalizada.

Tras Jake, había más gente. Vecinos, simples vecinos… no amigos, que venían a dar también su pésame. Ya iba siendo una hora más razonable y la gente del pueblo comenzaba a acercarse.

Tras más de una hora aguantando conversaciones y pequeños corrillos que se hacían a su alrededor contándole batallitas sobre Charlie, Bella comenzó a desfallecer.

"Necesito salir de aquí… Rescátame de esta tortura"

Edward se ladeó para mirarla de frente, ya que no se creía que el pensamiento fuese para él. Pero sí.

En cuanto sus ojos se encontraron, al vampiro no le quedó ni la más mínima duda de que ese pensamiento iba dirigido en exclusiva a él.

Se posicionó a su lado en unos segundos, no podía ir a su propia velocidad, por mucho que le pesara, ya que había demasiados humanos.

- Aquí estoy… - ambos se miraron fijamente - para rescatarte - le guiñó un ojo. Bella le dedicó una tímida sonrisa.

Edward la sujetó del antebrazo y la rodeó por la cintura; cuando comprobó que ella no se quitaba, incluso no parecía ni lo más mínimamente incómoda por su roce, él creyó estallar de satisfacción y felicidad.

- ¿Dónde quieres que te lleve? - Le preguntó él con ojos brillantes.

- Tengo hambre. - Soltó. - Llevo horas muerta de hambre. - Inclinó los hombros mostrando un rostro con inocencia infantil. - Al soltar los nervios… se me ha debido abrir el apetito. - Meditó en voz alta.

- Seguramente. Llevas días sin apenas probar bocado. - Edward intentaba controlar sus nervios, ya que desde hacía más de tres días, esa era la vez que Bella más le había hablado.

Pero algo, en el fondo de su silencioso corazón, le decía que esto solo era una ilusión. Que a ella no se le pasaría el enfado tan rápidamente. Solo que en esos momentos se sentía perdida y estaba un poco en estado de shock.

Bella volvió a la cocina, donde entre Sue y Esme, se encargaron de consentirle sus peticiones culinarias.

Está vez fue un bistec, poco hecho, con patatas fritas.

Bella engulló el filete, que era de dimensiones considerables, en un periquete. Tras acabar con todo el plato se relamió hasta los dedos.

Aunque estaban contentas por el recuperado apetito de la chica, tanto Sue como Esme, se miraron confusas. Era tan, tan raro que tuviera tanta hambre.

"Realmente los humanos son extraños, pero… no sé. No es normal…"

El pensamiento de Esme, parecía un reflejo del suyo propio; ya que Edward pensaba exactamente igual. La actitud de Bella, y sus pensamientos, eran del todo insólitos. Tenía a todos descuadrados.

El día fue pasando sin percances. La gente del pueblo seguía apareciendo en el velatorio, para darle su último adiós al Jefe Swan, y darle las condolencias a su sobrina.

El problema era que se estaba tan confortable en el velatorio instalado por los Cullen, con la ayuda de los Quileutes, que nadie parecía tener prisa por irse.

Bella era rescatada cada cierto tiempo por algún miembro del clan Cullen. Misión que se había convertido en todo una competición para ver quién iba con Bella, ya que ella parecía estar más receptiva ante su cercanía.

·

·

- Si no estuviese viéndola con mis propios ojos, no lo creería. - Murmuraba Carlisle ante la presencia de sus hijos, los cuales asentían también asombrados.

- Su cambio ha sido… indescriptible. - Murmuró Rosalie, mirando hacía Bella, la cual estaba hablando de lo más tranquila con los chicos de la manada.

- Esto es solo una ilusión. - El comentario de Jasper se ganó todas las miradas - Algo esconde. Sus sentimientos son raros… A simple vista parece tranquila y relajada, pero fijándome un poco más a fondo en ella… - Jasper meneó la cabeza, mirando a Bella fijamente - Sus sentimientos de hasta hace unas horas, siguen ahí. Está escondiéndolos por algo.

Edward no apartaba la vista de Bella ni un solo segundo; escuchaba las teorías de su familia, estando totalmente de acuerdo con Jasper.

- Más raro es que desde hace horas, incluso antes de fallecer Charlie, no he vuelto a escuchar ni un solo pensamiento de Bella - Todos se giraron hacía Edward, con los ojos abiertos de sorpresa. - No se que pasa, es como… - se inclinó de hombros. - si su don estuviese siendo potenciado.

Todos giraron ahora sus cabezas hacía la chica, la cual se llevó la mano al estómago, y se pasó la lengua por los labios. Claros gestos de que volvía a tener hambre.

- ¿Y el apetito? Jamás había visto a Bella comer tantísimo - Comentó Esme, uniéndose a la conversación - Con lo que ha comido hasta ahora, debería estar empachada y no ingerir nada más hasta mañana, por lo menos. Pero… a cada pocas horas, vuelve a tener hambre. - Ahora las miradas se dirigieron a Carlisle, el cual negaba.

- No tengo ni idea. Pero que algo pasa, eso seguro. Aunque pueden ser simplemente los nervios. El cerebro humano es imprevisible. Esme - Se giró hacía su esposa - Vigila lo que come, y mantenme informado. No quiero controlarla, pero si vigilar que no vaya a ponerse mala.

·

Sue y Billy se fueron con Bella a la cocina, donde esta, volvió a comer algo. Por no obligar a Sue a cocinar, ya que estaba atendiendo a Billy, picó de los tentempiés que entre ella y Esme habían cocinado para el velatorio.

Pero algo en la comida, no agradó a Bella, la cual tras tragar un bocado de un aperitivo, comenzó a poner cara de asco, y salió volando hacía su dormitorio; dirección:

El cuarto de baño.

Allí, vomitó estrepitosamente.

Esme entró en la cocina, y miró hacía Sue, la cual no había escuchado a Bella devolver, pero no hacía faltar tener super poderes para adivinar lo que iba a hacer.

- ¿Qué lleva ese aperitivo, Sue? - Le preguntó desconcertada.

- Es un paté hecho a base de pescado - le respondió, perpleja.

Sue tomó uno de los aperitivos y lo olió, tras eso, probó un pequeño bocado.

- Está bien. - Sentenció, aun más perpleja que antes. - Pudiera ser que el pescado se hubiera picado, pero no. Está perfecto. - Ambas se inclinaron de hombros.

·

·

La noche llegó y fue la hora de cerrar, por fin, el velatorio. Los Cullen, se encargaron de conseguir una nevera funeraria, donde introdujeron el ataúd con el cuerpo de Charlie. Al estar tan enfermo y medicado, no podía dejar de mantenerse a temperaturas muy bajas, para que no comenzara descomponerse por dentro y por lo tanto, a oler.

Carlisle le explicó eso a Bella, la cual, excusándose, se metió en casa ya que no quería presenciar ese traslado. Le resultaba extremadamente doloroso pensar en su tío de esa forma.

Sue preparó una receta de pollo casero, para los "humanos". Bella comenzó a relamerse en cuanto percibió el olor.

Jake y Seth se quedaron hasta última hora y así acompañar a Bella en la cena, para que no se sintiera sola.

Los tres se sentaron a cenar y Sue repartió la comida. Los lobos se quedaron de piedra al ver a Bella tragar; estaba comiendo casi tanto como ellos.

- ¡Guau, Bella! Menuda manera de masticar - Rió Seth. - Pareces una loba… ¡jajaja! - Bella frunció la boca, pero al final dejó entrever una sonrisa.

- ¿Quieres una infusión? - Bella mostró, de forma totalmente espontánea, un gesto de asco. Sue pestañeó sorprendida ante tal acción. Sobre todo porque a la chica le encantaban las infusiones.

- Quiero un café con leche - Sentenció Bella, sin percatarse de su gesto y el posterior asombro de Sue. - Pero tranquila, yo puedo preparármelo. No hace falta que estés sirviéndome. - Bella le dedicó una sonrisa gentil.

- No cielo… No hay problema, hay café hecho de hace muy poco. - Sue, aún asombrada, le preparó la "comanda" a Bella.

·

- ¡Estoy volviéndome loco! - Gruñó Edward con la mandíbula apretada - Estas cosas no son normales. ¿Un café, por la noche… tras todo lo que ha comido? - Ante su propia pregunta, Edward mostró un gesto de desconcierto. - Algo está pasándole. Algo que no vemos, que se nos escapa. Y que no pueda escucharle absolutamente nada, no ayuda.

- Edward… por mucho que pueda bloquearos a ti y a Alice… No puede estar engañándonos a propósito. - Rosalie no concebía que una humana pudiera engañarlos de esa forma.

- Entonces, la alternativa es aun peor. - Respondió Edward, asustado - A ella le pasa algo y no somos capaces de verlo.

- Qué intentas decir, Edward… ¿Qué ella está enferma? - Preguntó Emmet, con un timbre asustado en la voz. El nombrado asintió.

- La vigilaremos. Estaremos pendientes de ella, al milímetro. - Todos asintieron a la sentencia de Alice.

Mientras los Cullen hablaban en el salón, Jake estaba pendiente de esa conversación. En esos momentos no podía estar más agradecido de que los vampiros no fuesen conscientes del alcance de sus sentidos.

Ellos tenían la idea de que se potenciaban cuando estaba en su condición de lobo, que era cierto; pero lo que no sabían, era que los que tenían el linaje de lobo, una vez se desarrollaba, potenciaba sus sentidos aun en su forma humana.

Y lo que estaba escuchando no ayudaba a su plan. Al plan para Bella.

Debía avisarla de alguna manera, ya que los Cullen estarían aun más pendientes de ella, y eso dificultaría llevar a cabo ese plan.

·

Cuando Bella se levantó de la mesa, Jake aprovechó y le metió una notita en el bolsillo de la chaqueta.

Alzó la mirada y le clavó los ojos durante una centésima de segundo. Bella frunció el ceño, y Jake desvió la mirada.

Bella, como si no hubiera ocurrido nada, siguió su camino. Interceptada por Alice al inicio de las escaleras.

- Hola. Solo quería preguntarte como vas.

- Bueno… Estoy bastante tranquila - Suspiró. - Intento no centrarme mucho, porque sino, me hubiera pasado el día llorando - Bajó la cabeza al suelo, abatida.

- Si necesitas algo…

- Si… dormir. Estoy agotada. Voy a refrescarme un poco y meterme en la cama. Mañana será un día duro. - Jadeó - Menos mal que tu padre pudo arreglarlo todo para que el entierro sea mañana - Dejó salir un suspiro de alivio. Alice le dedicó una sonrisa comprensiva.

Una vez en su dormitorio, ya acomodada en la cama, sacó la notita que le había pasado Jake del bolsillo de su pijama, donde la había escondido.

Los Cullen no te quitan los ojos de encima. Edward no puede escucharte.

En ese momento, alguien picó en su puerta y escondió la notita debajo de la almohada.

- Pase.

Edward apareció tras la puerta.

- ¿Puedo pasar? - Preguntó con voz prudente. Bella dejó escapar un bajo bufido, pero le dio acceso con un movimiento de su cabeza. - Gracias.

Edward se quedó a los pies de la cama, observando a Bella a través de su visión periférica.

Ninguno decía nada.

Pero los latidos de Bella, le daban la pista la vampiro para saber, a ciencia cierta, que ella no era indiferente a su presencia.

- ¿Qué tal has llevado el día? - le preguntó con la voz suave. Bella rodó los ojos.

- Edward, no me has quitado los ojos de encima en todo el día - Alzó los ojos al techo - Ve al grano… Pregunta directamente. Si, no quiero contestar, te lo diré. - Edward, tras sonreír de forma traviesa, asintió.

- ¿Quieres que nos quedemos contigo? - La miró, intentando no fijar demasiado su mirada.

- ¿Hoy? Sí. - Bella lo miró alzando una ceja, y Edward no pudo más que regalarle su sonrisa torcida. Gesto por el cual, el ritmo cardíaco de Bella se disparó.

- Y… ¿después?...

- Edward… - Bella lo cortó, no queriendo saber lo que suponía venía después. Edward le alzó la mano, pidiéndole que lo dejara continuar.

- No estoy presionándote… Solo, quiero saber - se apretó el puente de la nariz con sus dedos, en un claro gesto de frustración. - Yo… no quiero presionarte a… nada - Suspiró - Haré todo lo que quieras… Todo lo que me pidas. - Soltó con voz suplicante.

Bella bajó la cabeza, abrumada por las palabras de Edward y por su voz. Sabía, porque lo sentía en el fondo de su corazón, que él, humano o vampiro, la amaba.

- Edward… Yo… - Su respiración estaba agitada y sus latidos embravecidos.

- A lo mejor necesitas un poco de espacio… Estos días han sido demasiado intensos. Demasiado llenos de… todo.

Y sintiéndolo en lo más profundo de su alma, él mismo le dio el acceso perfecto a su huida.

- Sí… Creo que un tiempo para serenarme y reflexionar, me vendrá bien. - Bajó la cabeza, porque se sentía desfallecer al mentirle a la cara al hombre al que realmente había amado, al único al que amaría así.

Al padre de su hijo

·

·

Bien...

El bebé, ha crecido y está desarrollándose. Ahora es más fuerte y consciente. Y, por lo que parece, comienza a ser muy inteligente.

Los Cullen, están notando cosas "muy raras" en Bella... ¿Creéis que la pillaran? ¿Qué llegarán al fondo de lo que le "sucede" a Bella?

Jake le ha echado un cable muy importante, al darle esa información a través de la notita.

·

Tengo el siguiente capi casi listo, asi que no tendréis que esperar mucho por él, ¿ok?

BESAZOOOOOOOOSSSSSSSSSSS!