El joven Robert Hathaway observaba detenidamente a Will después de que presenció la forma tan brutal de tratar a sus compinches que estaban tirados en el suelo. Dirigió su mirada donde el príncipe tenía clavado sus ojos y pudo darse cuenta de la silueta de la chica sin que pudiera distinguir su rostro mientras decía con determinación — Andrew no tengo nada en contra tuya... Pero te metiste con el legado de mi familia y eso no lo puedo pasar por alto
Will contestó sin titubear —yo jamás haría tal cosa...
—las pruebas dicen todo lo contrario
—fui inculpado... Si lo hubiera hecho yo no habría dejado rastro alguno. Además yo se la importancia del legado, pertenezco a una familia que tiene tradiciones arraigadas
—dime entonces quién fue...
—no...
—¿Por qué lo encubres ?
—digamos que es una persona ilusa que no sabe las consecuencias de sus actos
Robert se acercó a Will de forma amenazante quedando frente al príncipe, a pesar de que el joven patriarca era alto Robert Hathaway le ganaba por unos centímetros y por masa muscular pero el rubio no se acobardo, sabía de ante mano que si se doblegaba ante su oponente sería tratado como subalterno y eso era algo que no podía permitir; por él, por su familia y por su honor. Había sido entrenado para mandar, para ser el líder del clan Andrew debía de responder como tal, a la altura de las circunstancias. Robert busco los ojos de Will y dijo con gran seriedad — dime quien fue... tengo que recuperar lo que me ultrajaron, no solo eso... La persona que realizó dicho acto tiene que pagar
—es una persona vulnerable por eso no te voy a dar su nombre, tiene todas las de perder contigo... Pero puedo buscar lo que te robaron, solo dame un poco de tiempo, lo encontraré y te lo entregaré
—no me basta con conseguir lo que me arrebataron... Tengo sed de venganza y tengo que castigar la imprudencia de esa persona estúpida, por que si no creerán que pueden faltarle el respeto a mi familia y sabes bien que la familia es sagrada
—comprendo pero no te voy a decir su nombre... Tendrás que conformarte con que encuentre lo que perdiste...
Con una sonrisa que mostraba sinismo Robert contestó —con que eres testarudo... Esta bien, como ya me di cuenta de que tienes agallas y de que no delataras al culpable lo haremos a tu manera
Con desconfianza Will preguntó —bien... Específicamente ¿Qué fue lo que se te extravió?
—jajaja ¿Extravió? Querrás decir lo que me ultrajaron... Pues bien... El legado que pasa de generación en mi familia es un anillo de oro que tiene un búho por el frente
—dame un tiempo prudente para encontrarlo y devolvertelo
—veinticuatro horas
— Es muy poco, dame una semana
—hmmm tres días ni un minuto más
— de acuerdo... En tres días nos vemos
El príncipe desde ese momento empezó a vigilar a lo lejos los movimientos de Karen, sabía de ante mano que ella se estaba escondiendo de él. Con la actitud de la chica Will sabía que le sería imposible tener un tiempo a solas con ella por lo que decidió ir a su casa para realizar sus actividades de lo más normal, después de cenar y de que sus padres estuvieran dormidos el futuro patriarca se vistió de forma sencilla, con un pantalón negro y con una chamarra negra que tenía una capucha con que se podía cubrir la cabeza y una buena parte del rostro, optó por ese color oscuro para camuflajearse con la noche en penumbras.
Salió de su casa sin hacer ruido, camino unas cuadras y tomo un coche que lo dejara cerca del instituto, al llegar trepó la barda con agilidad, ya dentro, en los jardines busco la habitación de Karen, cuando lo localizo trepó un árbol y desde una rama saltó a su balcón, entro al recinto sin ninguna dificultad por que las ventanas estaban abiertas, busco a la chica con la mirada y la encontró acostada en su cama, se acercó a ella lentamente, cuando la tenía cerca empezó a sacudirla para despertarla. Ella estaba desorientada, al abrir los ojos y ver a un hombre en su habitación tuvo miedo y antes de que gritara con histería Will le tapo la boca con una mano mientras se quitaba la capucha de la cabeza exponiendo su rostro, después dijo — tranquila Karen, soy Will. Necesito hablar contigo de un asunto muy importante
Karen al saber quien era el intruso se calmó un poco, ella sospechaba de por que el joven la visitaba a altas horas de la noche y contesto — Andrew no es prudente que estés aquí... Si alguien se da cuenta estaremos en grandes problemas
— lo sé, pero estoy buscando una reliquia familiar y estoy seguro que lo tienes tú
Karen se levantó de la cama, camino hacia la mesita de centro y dijo fingiendo tranquilidad — no se de que me estás hablando
Will resopló con cierto fastidio y comento — Karen hiciste enojar a Robert... Es mejor que me des lo que le pertenece por las buenas. No tienes ni idea de lo que él es capaz de hacer, si lo supieras te habrías abstenido, por que él es un salvaje con inteligencia, por el momento no sabe que todo lo planeaste tú pero solo es cuestión de tiempo para que averigüe quien está detrás de la desaparición de la joya familiar, y si se da cuenta del porque lo hiciste se va a enfadar más. Karen dame el legado de Robert
—no te voy a dar nada... Al fin de cuentas las pruebas te inculpan a ti, tú eres el que está en problemas no yo
—te equivocas... Yo sé defenderme aparte de que tengo el respaldo de mi familia, pero tú no
—bien te lo daré pero quiero algo a cambio
—sin chantajes Karen
—yo tengo la joya... Las cosas se harán a mi manera
Will se acercó a la chica, le observó a detalle el rostro, después acercó su mano a las mejillas de Karen sin tocarlas, bajó lentamente hacia su cuello, de manera imperceptible tomo la gargantilla y tiro con fuerza rompiendo la cadenita, Karen estaba impactada por el actuar del joven Andrew, sabía que había sido descubierta y de que el rubio le había arrebatado su última carta, con los ojos bien abiertos observaba como el anillo bailaba frente a ella mientras era sostenida por el futuro patriarca que la veía a los ojos con reproche. El joven sacó la joya de la gargantilla, guardo el anillo en el bolsillo interior de su chaqueta, luego dejó la cadena en la mesita de centro para por fin salir de la habitación de Karen sin tomarse la molestia siquiera de despedirse con amabilidad de la chica.
Karen estaba molesta por que no pudo engatusar al príncipe y por que su gargantilla estaba rota, por eso grito con enojó —detente
Pero Will no le prestó atención por que no quería permanecer por más tiempo cerca de la señorita y fingiendo que no la había escuchado siguió su camino, Karen al percatarse del actuar del joven Andrew decidió ir tras él para obligarlo a quedarse a escuchar sus reclamos, lo trato de sujetar del brazo pero antes de que lo tocará Will le dijo con voz firme —no te atrevas a tocarme
A Karen se le heló la sangre con esas simples palabras, por que el príncipe tenía una personalidad que imponía respeto y solo pudo pronunciar con melancolía —tienes un rostro tan bello y tan dulce que pareces un ángel... Pero en realidad eres tan cruel que no eres tan diferente a Robert Hathaway
Habrán sido las palabras o quizás la forma en que lo dijo Karen o tal vez ambas que motivaron a que el príncipe volteara a verla para contestarle con frialdad — Robert y yo fuimos educados de forma similar... Así que tienes razón, él y yo no somos tan diferentes, se la importancia de lo que significa el legado familiar, por eso se lo que es el respeto yo jamás habría tomado algo que no me pertenece solo por despecho — Will podía ver las lágrimas de Karen, incluso podía palpar su sentir pero en esos momentos no podía tener compasión por ella y dijo sin titubear — no te vuelvas a cruzar por el camino de Robert ni mucho menos en el mío por que te vas a arrepentir
En realidad el joven Andrew no quería tratar de esa forma cruel a su compañera de clases pero era preferible eso a estar resolviendo los problemas que ella provocaba. Salió de la habitación con gran agilidad como también salió del colegio.
Al llegar a su casa entro con mucho cuidado para no despertar a sus padres, cuando estaba por subir las escaleras escucho a George decir — Will que son estas horas de llegar a casa
Con el rostro apenado vió a su hermano mayor y le contesto — ¿ Qué haces despierto?
—no me cambies de tema... ¿ De dónde vienes?
—hmmm estaba resolviendo un pequeño problema
— ¿ Qué estabas resolviendo?
Con las mejillas sonrojadas Will habló — preferiría no contarte nada... Además todo está bajo control no tienes de que preocuparte
George le clavó los ojos a su hermanito y dijo —seguro
—si... Muy seguro
—bien... Pero si se complica no dudes en pedir ayuda
—claro George... si pasa a mayores no dudaré en decírtelo
—vamos a dormir que ya es muy tarde
Los hermanos se fueron a sus respectivas habitaciones a descansar
Al otro día en la casa Brighton Annie veía a como su hermana admiraba el jardín mientras la rubia se perdía en sus propios pensamientos, la niña tímida se acercó a Candy y le hablo —¿Por qué tan pensativa?
Candy al percatarse de su presencia volteó a verla regalándole una sonrisa y contesto — Annie... Hmmm estaba pensando en el hogar de Pony, recordaba a la señorita Pony y a la hermana María
— Candy debes dejar eso en el pasado por que ya no somos unas huérfanas, ahora pertenecemos a una prestigiosa familia y a mamá no le gusta que sigas mandando cartas al hogar de Pony
—¡ Annie! Cómo puedes decir esas cosas... La señorita Pony y la hermana María no tenían ninguna obligación de cuidarnos cuando nuestros propios padres nos abandonaron a nuestra suerte, si no fuera por ellas no estaríamos aquí disfrutando de ser unas señoritas de familia, no deberíamos de ser mal agradecidas
Annie no podía sostenerle la mirada a Candy por lo que optó por ver el suelo, quería complacer a Lena pero muy en el fondo de su corazón sabía que Candy tenía razón, esas mujeres que quiere olvidar por mandato de la señora Brighton también la quieren como a una hija y la pelinegra corresponde a ese cariño, si ella tuviera una pizca de la valentía de Candy defendería sus sentimientos pero como era una cobarde solo se dió la vuelta mientras que sus lágrimas salían de sus ojos, después se fue a su cuarto para llorar a escondidas, a sufrir un dolor que le estaba prohibido sentir.
Continuará...
