Todos los personajes son de la serie Boku No Hero Academia (My Hero Academia) del mangaka Kōhei Horikoshi. Esta historia sólo utiliza los nombres de los personajes para entretenimiento sin fines de lucro.

La historia está basada en la novela de Linda Howard "El Hombre Perfecto", si deseas leer la historia original para comparar las tramas, envíame un mensajito y con gusto te paso el archivo PDF.


Aoyama seguía forcejeando Uraraka hasta que Hatsume en su desesperación tomó las pastillas que le había dejado Mina y se las metió a la boca. Obviamente se tardó, pero Uraraka al parecer estaba tan desesperada por tener un momento de paz que se las tragó así sin agua, o por lo menos si lo hizo con una, porque empezó a escupir pedazos del medicamento aún en trozos.

Los gritos empezaron a disminuir y entonces Aoyama aprovechó para sujetar a Uraraka mientras la abrazaba y así quedaron hasta que se hincaron en el piso. La chica al parecer se había rendido en su deseo de obtener el cuchillo, pero el maquillista no la iba a soltar hasta sentirse totalmente segura.

Hatsume veía con espanto la escena, un gran accidente pudo haber ocurrido de no haber reaccionado a tiempo. Aoyama estaba llorando mientras intentaba cantarle algo a la chica, pero en vez de mostrar una escena reconfortante, parecía más de una película de terror, su voz estaba quebrada y al parecer el medicamento le estaba haciendo efecto, porque su cuerpo empezaba a ponerse débil, lacio, y en verdad parecía que era un cadáver.

Siguieron así por bastante tiempo hasta que el cuerpo de Uraraka dejó de moverse, y aun así quedaron otro tiempo más hasta que alguien tocó la puerta. Era la seguridad del hotel, al parecer alguien había reportado los gritos y el ruido proveniente de su disputa.

Hatsume se las arregló para tranquilizarlos mientras Aoyama llevaba a una Uraraka inconsciente de vuelta a la cama, y a pesar de que aún había oscuridad en el cielo, ya no la acompañó, sino que se regresó a la sala donde Hatsume se había sentado en silencio, y la imitó.

Para distraerse un poco, Aoyama tomó la caja del medicamento que estaba en el suelo para saber exactamente cuánto tiempo estaría Uraraka dormida, no se volvería a confiar, seguramente había escuchado su conversación con Hatsume y la pobre no pudo con la culpa y todo lo que cargaba de más.

Después de leer por completo la cajita decidió hacerla a un lado y mirar fijamente a su compañera, le dolía la cabeza, y seguramente ella se sentía mucho peor. Porque tenía los ojos muy abiertos mientras lagrimeaban, y él sabía que estaba igual.

— Creo que debemos de llamar a sus padres… — Dijo en voz baja él — Para decirles… que está… bien, creo — Dudó con cada palabra que dijo, pero no sabía cómo romper el hielo, él se quería referir a la situación de Yaoyorozu, pero ¿Cómo le diría a unos padres que su hija había intentado suicidarse?

— Debemos de llevarla con un especialista — Respondió Hatsume — Internarla en un centro especializado de ser necesario, no puede continuar así.

— Hawks es muy buen coaching motivacional. — Señaló rápidamente, pero Hatsume le dedicó una mirada llena de odio.

— ¡No la voy a llevar a una secta! — Le regañó, y el pobre hombre respingó del susto.

— Pero… — Intentó defenderse, más prefirió quedarse callado. Así que para romper la tensión que había formado decidió levantarse para ir a la habitación. — Iré por el celular de Uraraka. — Anunció.

— Bien, esconderé los cuchillos de la cocina — Le apoyó Hatsume y lo imitó.

Aoyama tomó el celular que ya estaba totalmente cargado y se dirigió a la mesita de la cocineta, donde Hatsume ya había puesto los cuchillos en el congelador. ¿Por qué ese lugar? No sabía, pero los escondió perfectamente debajo de una bolsa de hielos abierta para hacer que los cubitos cubrieran toda la superficie.

— ¿Deberíamos de esperar un poco más? — Cuestionó mientras veía hacia la ventana, apenas estaba asomándose el sol.

—Tal vez haya en su celular algo que nos ayude — Respondió ella, mientras se sentaba frente a él. — Hazlo.

Aoyama obedeció y prendió el celular, agradeciendo que Uraraka no le hubiese puesto alguna contraseña, pero se sintió un poco mal cuando el celular le pidió la huella dactilar para confirmar que era ella, y él tuvo que poner su dedo mientras ella estaba inconsciente. Tal como habían hecho con Tsuyu durante su ataque.

Una vez desbloqueado el teléfono volvió a la mesa y ambos, él y Hatsume, vieron como su celular empezaba a vibrar descontroladamente, además de las notificaciones normales, le estaban entrado infinidad de mensajes de todo tipo, además que la pantalla empezó a mostrar todas las llamadas perdidas que tenía.

Decidieron esperar un tiempo en lo que el celular empezaba a digerir toda la información recibida, y Mina no había mentido, su nombre aparecía mucho en el registro de llamadas, además de otros nombres como "Bakugou", "Mamá", "Papá", "Jirou", "Hagakure" y "Kendo".

Cuando el celular empezó a recobrar su vibración normal, otro sonido les atrajo totalmente la atención, y vieron que el celular estaba mostrando una llamada entrante de "Hagakure". Aoyama no supo porque, pero contestó.

— ¿Aló?

— ¡Uraraka! ¿Por qué no me contestas? ¡Te he llamado infinidad de veces! — Era una voz de mujer, nerviosa, porque ni siquiera se había percatado que un hombre le había contestado. — ¿Cómo estás? Vi lo que ocurrió con Yaoyorozu en las noticias, ¿Cómo esta ella? Le hablé a Mina pero no me dijo mucho, sólo que estaba en el hospital, ¿Estás tú con ella? ¿Qué ha pasado? Nadie sabe nada después del accidente. Sé que hay una reportera que está llevando tu historia, pero tampoco ha dicho mucho al respecto.

Aoyama había puesto el celular el altavoz para que Hatsume lo escuchara, y ambos se miraban nerviosos, ellos tampoco sabían nada, y Uraraka menos, a ella le habían ocultado el accidente.

— Eh, chérie — Respondió mientras miraba las señas de Hatsume — Uraraka ahorita está… un poco ¿indispuesta?

— ¿Con quién estoy hablando? — Preguntó la chica inmediatamente mientras su voz cambiaba a una desconfiada. — ¿Dónde está Uraraka? ¿Está bien? ¿Qué haces con su celular?

— Uraraka está conmigo — Respondió él, evitando decir "bien", Hatsume lo seguía amenazando con señas — Ella en este momento se encuentra en cama, estamos ocultos en un hotel — Explicó mientras intentaba leer las señas enfrente suyo — La oficial Ashido nos dijo que quedáramos resguardados hasta nuevo aviso, mi nombre es Aoyama por cierto, mucho gusto.

— Hagakure — Respondió la chica de nuevo con voz cándida — ¿Entonces es cierto? ¿El acosador tiene que ver con el accidente? ¿Por eso están ocultos?

Los ojos de Aoyama brillaron, tal vez Mina era mucho mejor mentirosa de lo que había imaginado.

— No… no sé, sólo estamos obedeciendo órdenes, de hecho no nos han dicho mucho, sabemos lo mismo. — Dijo resignando mientras un suspiro se le escapaba. — Pero ella dijo que nos iba a encontrar el día de hoy a primera hora, así que me imagino que no tardará, o eso espero. ¿Qué sabes tú? A nosotros nos prohibieron ver la televisión.

Hagakure les puso más en contexto, el accidente había pasado en una carretera de vía rápida, así que por eso fue rápidamente reportado. Por cómo se veían las imágenes, el único auto dañado fue el de Yaoyorozu, pero aun así se llevaron a conductor del tráiler al hospital, porque había dos ambulancias en el lugar del accidente. La policía acordonó todo y la vía estuvo cerrada un par de horas.

Un perito fue quien reveló el nombre del propietario del vehículo, además de que indicó que posiblemente el accidente fue a causa de la pérdida de control en los frenos de auto, ya que la velocidad aproximada del impacto era mucho más que la permitida, y eso que, repitiendo, era una vía rápida y de por si los autos llevaban una buena velocidad de impulso.

El padre de Yaoyorozu no había querido dar declaraciones al respecto, al igual que Todoroki que aún seguía sin ser visto en el ojo público. Con ese comentario Aoyama por fin se sintió de utilidad, porque explicó como Mina había obtenido su ubicación a causa de él, y también como había hecho el comentario de que había un gran descontrol en la comisaria.

Siguieron hablando hasta que por alguna extraña razón empezaron a platicar como se habían conocido ellos y Uraraka. Cuando Hagakure explicó lo de las asociaciones civiles a las cuales ayudaban, los ojos de Aoyama brillaron nuevamente.

— Dime chérie, ¿De casualidad conocerás a alguna psicóloga? Siento que Uraraka la va a necesitar, estaba demasiado alterada antes de dormirse.

— ¿Volvió a tomar medicamento para dormir verdad? — Respondió ella, y ambos, Aoyama y Hatsume se miraron preocupados, ¿Desde hace cuánto tiempo Uraraka necesitaba de medicina para encontrar un poco de paz?

—Si — Respondió él, dudoso. Sintiendo como la chica de la habitación de al lado se hacía cada vez un poco más desconocida para él.

— Descuida, le llamaré a alguien para que la atienda, claro cuando Mina o Bakugou lo autoricen. Seguiremos en contacto.

Aoyama asintió y entonces se pasaron su número de contacto. Hatsume se había mantenido al margen, pero también registró el número en su celular. Colgaron y entonces se sintieron un poco más tranquilos, en verdad aun había gente buena que se preocupaba por su amiga.

No pudieron esperar más tiempo y buscaron el número de Mina para actualizarla con los nuevos acontecimientos. Le llamaron desde el celular de Uraraka, y tal como lo sospechaban, ella contestó al primer timbre. Su voz estaba preocupada, seguramente sospechando que Uraraka ya se había enterado.

Si al principio se relajó cuando escuchó la voz de Aoyama y Hagakure, se tensó mucho más cuando escuchó lo que tenían que decirle. Ella aceptó que fuese tratada por una especialista en el más sentido de urgencia, y si lo consideraba prudente, ella autorizaba su traslado a alguna clínica. La culpa de Mina era tal, que suspiró mientras decía:

— No me corresponde a mi decirlo, pero hay un porque no estamos diciendo nada del accidente de Yaoyorozu, no puedo decir mucho salvo que esto es estrictamente confidencial, pero prefiero perder mi trabajo a perder a una amiga: díganle a Uraraka cuando despierte que Yaoyorozu está bien, sólo tiene un brazo y la clavícula quebrados. Además de unos cuantos raspones y moretones. Está usando collarín pero solo será por un par de días, su vida no corre peligro en lo absoluto.

Aoyama y Hatsume respiraron, sintiendo como un gran peso de alejaba de ahí, al ver la escena en la televisión, ellos habían esperado lo peor, de hecho al parecer todos los espectadores lo hacían, pero por lo que narraba Mina, las lastimaduras de Yaoyorozu podrían parecer incluso las de una caída, se alegraron cuando supieron que al fin podrían darles buenas nuevas a Uraraka.

Una vez colgado con Mina, que les había asegurado que llevaría a Uraraka a dónde estaba Yaoyorozu cuando ella lo quisiese. Volvieron a llamar a Hagakure para ver si les había conseguido alguna psicóloga de su confianza. Ella lo había hecho, y les pasó su número para que pudieran platicar más libremente sobre la ubicación en donde estaban para que los visitara ese mismo día.

Siguieron haciendo llamadas, como el medicamento tendría aturdida a Uraraka por aproximadamente 8 horas, y se había tomado el medicamento aproximadamente a las 4:30 am. Pensaron que una cita al medio día estaría perfecto. Después de agendar la cita y enviarle un mensaje de voz a los padres de Uraraka diciendo que ella estaba bien, algo aturdida pero bien, aquel par decidió organizarse para comenzar el día.

Se turnaron para bañarse y luego Hatsume empezó a trabajar en su laptop mientras Aoyama dormitaba un poco escuchando las noticias, al parecer todos los medios estaban igual, nadie sabía nada sobre la salud de Yaoyorozu, y entonces Aoyama recordando la conversación con Mina, recordó que ella había mencionado que existía un "porqué" de aquel misterio, y ahora él se preguntaba ¿Qué o quién era el causante?


Desayunaron gracias al servicio a la habitación, ya habían cometido el error de estar sólo la persona con Uraraka y decidieron ser un poco más precavidos, por si acaso. Con la comida ya se sentían un poco mejor y con la visita confirmada de la psicóloga se sentían más seguros, empezaron a organizar la habitación y Hatsume se quedó a lado de Uraraka por si despertaba antes de lo previsto.

En eso llegó a psicóloga a la que recibió Aoyama, era un chica morena de cabello platinado, por su musculatura parecía que le gustaba hacer ejercicio, y los más interesante de ella era que llevaba una jaula con un conejo dentro.

Ambos se presentaron y el hombre la llevó a la habitación donde estaba Uraraka aun dormida. Le contaron rápidamente la situación con más detalles y por qué la habían dopado, Mirko, como se había presentado, escuchó atentamente mientras asentía con la cabeza. Al escuchar la escena del intento de suicidio entonces les pidió que la dejaran solas con Uraraka, ya que seguramente despertaría con la vergüenza de haber intentado aquello.

— ¿Le debo de decir algo que consideren pertinente? — Preguntó Mirko mientras sacaba el conejo de la jaula.

— Que Yaoyorozu está bien, que sólo tiene un par de huesos rotos pero se encuentra fuera de peligro, y cuando ella quiera la llevaremos a que la visite.

La psicóloga asintió y entonces les indicó que la sesión iba a iniciar, ellos asintieron y sólo estrujaron a Uraraka para que despertase. Cuando la chica empezó a reaccionar ellos se escabulleron para dejarlas solas, y lo primero que escucharon cuando Uraraka pregunto ¿Quién eres? Fue:

— Mi nombre es Mirko, y ella es mi coneja, Sarah.

Aoyama decidió quedarse a la orilla de la pared para escuchar la sesión. Mientras, Hatsume tomó el celular de Uraraka al que ya le había puesto su huella para avisarle a Hagakure que la psicóloga había llegado, y cuando escuchó que Uraraka dijo "Quiero verla ya". Le envió un mensaje a Mina para que organizara su reunión.

Pasaron casi dos horas hasta que Mirko salió de la habitación, sí notó que Aoyama las había escuchado no lo demostró, así que le dio el tiempo para que se levantase del piso y escuchara sus indicaciones:

— Vayan a verla, abrácela, pero no la miren con lastima. Uraraka ahorita está en una etapa donde siente que es una carga para todos, para ustedes, sus padres y sus amigos, así que no le digan nada, dejen que el silencio hable y con sólo sus acciones verá que está en un ambiente confiable. Ella ha pasado por muchas cosas y siempre se las ha estado guardando, así que tenemos que trabajar en muchos factores a la vez. Sean discretos, si siente mucho estrés puede volver a tener otro ataque…

…No la agobien con preguntas ni la fuercen, si quiere hablar, hablará, si no, déjenla, y cuando se sienta capaz de hablar escúchenla y no la juzguen. Ella necesita estar en un ambiente de paz, y cualquier cosa será un detonante para su quebrada mente.

Ellos asintieron al mismo tiempo que la despedían a ella y a su coneja, Mirko se veía afable, y sus consejos eran buenos, ambos habían llegado a una conclusión, si habían esperado un año para que ella hablara sobre su violación, podrían esperar un poco más.

Mirko salió y entonces ambos fueron inmediatamente a con Uraraka, tal como la psicóloga les dijo, fueron y la abrazaron, y no le dijeron nada salvo que Mina iba a ir por ella para que viera a Yaoyorozu. Y toda su conversación fue sobre como su salud estaba bien y como con un brazo quebrado no afectaba en casi nada la capacidad de una persona al trabajar salvo el hecho de escribir o manejar, aunque todo dependiese del brazo que se hubiese lastimado.

Siguieron platicando hasta que Hatsume se ofreció a darle algo de ropa a Uraraka para su visita, Aoyama entonces se retiró y las dejó solas para que se arreglaran o bañaran juntas, lo que quisiesen, y después de un tiempo considerable volvieron a la sala ya cambiadas y perfumadas.

Aoyama estaba un poco más tranquilo, más cuando vio que la chica ya había comido aunque sea algo, así que los tres decidieron que verían algo de televisión para pasar el tiempo. Aunque cuando Aoayama acababa de tomar el control remoto, un timbre les indicó que la televisión esperaría.

Al abrir la puerta Mina apareció con ropa casual, y más que casual parecía de alguien vestido a las 7 am un domingo en la mañana, porque llevaba una blusa demasiado holgada y una pantalonera que seguramente le había robado a Kirishima.

La oficial entró y les explicó que al lugar al que irían estarían de incognito, así que solo Uraraka y una persona más podría acompañarla. Hatsume dio un paso hacia delante cuando escuchó aquello.

Cuando salieron las tres chicas hicieron una compra rápida en una tienda de autoservicio para cargar bolsas y entonces tomaron un taxi que las dejó en una calle común y corriente. Todo el tiempo estuvieron hablando de temas triviales como el clima y canciones antiguas que Mina consideraba "clásicas Neo-Contemporáneas" aunque esa palabra ni siquiera existía. Después un rato comiendo un poco de lo que habían comprado, un auto se aparcó frente a ellas y Mina les indicó que había llegado "su carroza".

Se subieron todas al auto y ni Uraraka ni Hatsume distinguieron al conductor, pero Mina se veía confiada, así que no hicieron muchas más preguntas. Duraron unos 30 minutos en carretera y Hatsume pudo jurar que varias veces dieron vueltas en el mismo lugar. Pero después de un rato, llegaron a una zona algo antigua y el carro se aparcó, dándoles a entender que habían llegado.

Mina agradeció y todas se bajaron del auto dejando sus compras dentro. El lugar al que iban era un local de un piso de color amarillo que tenía un techo demasiado alto y solo una puerta de madera como entrada. Mina tocó y entonces un ojo conocido para Uraraka se asomó, era Kirishima.

Les abrió la puerta y les indicó que pasaran rápido. El lugar era muy diferente por fuera y por dentro, porque al cruzar la puerta, vieron el lugar más blanco que hubiesen conocido. Pasaron por un pasillo que los llevó a un recibidor que tenía varias plantas, al parecer había una chica en un escritorio, pero ni siquiera levantó la mirada cuando cruzaron una de las habitaciones, después de atravesar una, llegaron a otra que tenía camas.

La escena mostraba dos camas, una ocupada y otra desocupada pero desordenada, en la ocupada se encontraba Yaoyorozu con un collarín, vendas y una férula en su brazo izquierdo, pero estaba consciente y sonriendo al ver a sus visitas. Y la otra aunque estuviese vacía, a lado tenía al Comandante Todoroki, también con una férula en su brazo izquierdo.


Ahhhhh Yaoyorozu está bien, ¡GAD! Ahora a explicar lo ocurrido sobre el accidente y sus implicados, ahora tenemos más pistas ¿Qué es lo que creen que vaya a suceder a partir de aquí? ¡Lxs leo!

Agradecimientos especiales a:

MissHdzc: ¡Te mando un gran abrazo devuelta! Ahora ya hay un poco de respuestas, sólo nos faltan otras más y Midoriya no te preocupes, que tendrá su merecido, a su tiempo, mientras que sea el villano que nunca será en el canon pero sería interesante tener ¡Espero te guste el capítulo!

SweetnessKai: Ya tenemos un poco de calma, enserio no podía escribir cosas más tristes, me dolió el capítulo pasado, ahora tenemos un poco de esperanza, en el próximo capítulo responderemos muchas dudas, y veremos la mejora de Ochakito, a partir de aquí ya no será la chica frágil que Midoriya aplastó.

MyHusbandDied: D:! Que horror, de hecho he tenido ese problema incluso para actualizar, no sé en que capítulo te habrás quedado, espero no sean muchos, y de ser así, ojala tengas el tiempo para ponerte al día, porque llegamos al climax de la historia ¡Nos leemos!

Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!

Nos leemos~~