Reunión
Estaba en serio agotado, sentía una presión terrible en el cuello, subió las escaleras con desidia, le era frustrante cómo todo iba de maravilla en su vida personal, pero la laboral lo atacaba directo a la yugular, después de la maravillosa conversación con la peli escarlata aún no habían tenido tiempo de poder entregarse el uno al otro, el estrés del trabajo los estaba matando, lo peor fue que tuvo que viajar el mismo día que había nacido el bebé de Elfman y Ever, ni tiempo tuvieron para despedirse, vio su celular por reflejo y recordó que estaba muerto, desde hace un día que se encontraba viajando, no pudo cargarlo en ningún lugar, lo peor fue el llegar al jet privado, en el que se dio cuenta, no tenía el cargador, seguro lo había dejado en el hotel, lo enojaba mucho no poder cargar su celular, era de las primeras cosas a hacer cuando llegue a la habitación que compartía con Erza, que también ya era como suya, iba a ponerlo a cargar para poder llamarla, decirle que todo estaba bien, y que la esperaba en casa, ya quería que sea de tarde para poder estar con su pequeña y su novia, necesitaba abrazarlas con todas sus fuerzas, no soportaba ese tiempo alejados, tampoco el no estar ahí para ellas.
Abrió la puerta estirándose un poco, mentalizándose para recordar donde había dejado el otro cargador, dejó su maleta al lado de la puerta quitándose el saco y abriendo las mangas de su camisa, tenía cansancio emocional más que físico.
– Hasta que llegas – Escuchó desde la cama, sonrió inevitablemente al ver a Erza, aunque ella estaba de brazos cruzados y algo molesta – Ni una sola llamada, Jellal. Si no es porque Mira me dice que tu avión ya aterrizó ni me entero de que estás en Magnolia – Intentaba hablar firme, pero el cómo se acercaba a ella le dificultaba mucho la tarea
– Erza – Emitió con una sonrisa aproximándose hasta ella, y sin pensárselo le plantó un beso, en serio la había extrañado
Ella hizo lo posible para no corresponder pero esos hábiles labios y sensual lengua la hicieron ceder casi que al instante.
– Jellal, no – Negó alejándose de él y yendo al otro extremo de la cama – No creas que va a ser así de fácil, en serio me preocupé
– Er… – Suspiró sentándose y quitándose los zapatos – Lo siento – Decidió explicarse – El cargador se me perdió y me quedé sin batería – Se encogió de hombros tomando otro cable y conectando al fin su celular – No quise preocuparte – La vio recostándose en la cama y tomando su mano
– Lo hiciste – Le quitó la mano volviendo a cruzarse de brazos, la verdad moría de felicidad extrema desde que lo vio atravesar esa puerta, pero si no había ido al trabajo por la molestia de que no haya llamado, al menos debía mantenerlo un poco más
– Lo siento – La vio con sinceridad, se sentó un poco empezando a besar su cuello – Discúlpame – Acarició con una mano su abdomen – No lo vuelvo a hacer
– No creas que así me vas a convencer – Negó mientras el calor le subía a la cara
– No te quiero convencer de nada – Habló divertido y subió la mano a su mejilla acariciándola con una sonrisa – Te extrañé mucho
– No lo pareció mientras no recibía ni una llamada – Intentó sonar seca
Jellal suspiró rendido volviendo a recostarse en la cama y alejándose de ella.
– No pude, lo siento, Erza. Pero no creo que sea motivo como para que me sigas tratando así – La vio mientras reposaba la cabeza en sus dos manos
– Pudiste llamarme por el teléfono del jet privado – Se encogió de hombros intentando no abalanzarse sobre él, que es algo que quería hacer desde que se alejó de ella
– Tienes razón – Cerró los ojos con el ceño fruncido por no habérsele ocurrido – Perdón – Los abrió viéndola – Ya no estés enojada conmigo… – Pidió casi que rogándole con los ojos y acercó su boca a la blusa de ella, se notaba que había tenido la intención de ir a trabajar, pero se había quedado aquí de seguro que preocupada por él – Lo siento – Mordió un poco su costado
– Jellal – Intentó no ceder aún
– Perdón, en serio – Se incorporó viéndola a los ojos – ¿Ya te dije que estás muy guapa hoy? – Soltó después de unos segundos de verla, mientras un brillo travieso le apareció en la mirada y apoyó su mentón en el hombro de ella mientras la atraía con ambas manos en la cintura
– Estás muy animoso hoy – Lo vio de reojo y no pudo evitar que la sonrisa la invada
– En serio te extrañé – Habló con sinceridad – Y lamento no haber podido comunicarme contigo – Llevó sus labios a la mejilla de ella – Ya no sigas enojada, por favor – Pidió de nuevo mientras buscaba la boca de ella aproximándose con besos
– Estaba preocupada – Confesó con seriedad – Y también te extrañé – Descruzó los brazos entrelazando su mano izquierda con la derecha de él
– No más que yo – Atacó los labios de ella en un beso necesitado
Erza se posicionó encima de él mientras su lengua invadía la boca del peli azul sin previo aviso, a ella también le había hecho mucha falta, extrañaba despertar por sus besos o simplemente abrir los ojos y verlo a su lado, apretaba la mano que tenía sostenida con fuerza mientras sentía la lengua de Jellal jugar con la suya, empezó a bajar la boca al cuello de él mientras mordía, el peli azul la tomó firmemente de la cintura mientras suspiraba extasiado, la peli escarlata desajustó su corbata tirándola hacia un lado, mientras abría la camisa de él para poder arañar su torso.
– ¿Ya te había dicho que te ves sensual de ejecutiva? – Habló con voz ronca mientras bajaba las manos a los muslos de ella acariciándolos y apretándolos con suavidad, ella rio levemente a lo que dijo y volvió a besarlo
Jellal mientras se dejaba llevar por los labios de ella decidió ponerla debajo suyo para desabotonar su blusa, liberando sus pechos, hizo un camino de besos húmedos hacia lo que el sostén dejaba ver de los senos de la peli escarlata, apretó uno mientras acariciaba esa porción de piel, lo estimuló un poco con la mano mientras que con la boca mordisqueaba lo que podía y de Erza salían suspiros de placer, Jellal con sus dos manos sacó la blusa de ella resbalándola por sus brazos para deshacerse posteriormente del brasier y darle la atención necesaria a sus senos, se metió uno a la boca con desesperación soltando un gruñido, lo chupó con devoción dejando mordiscos alrededor de ese botón rosa que lo incitaba tanto, la peli escarlata empezó a jadear más alto, sacó la camisa de él y arañó su espalda con lujuria, el peli azul pasó a hacer lo mismo con su boca en el otro pecho excitado por las manos de su novia en su espalda, cuando él dejó ambos pechos rojos por la fricción, Erza tomó aire profundamente para ponerse encima de él, y besarlo con intensidad, Jellal amaba la fricción causada por sus torsos desnudos posó las manos en la espalda baja de ella, con una mano apretó ese gran trasero, la peli escarlata se apresuró a sacar el cinturón de él arrojándolo lejos también, abrió sus pantalones y sin reparo alguno apretó por encima de sus boxers, dándose cuenta que ya estaba prácticamente listo y que los pantalones lo estaban asfixiando abajo.
Jellal divisó un brillo travieso en la mirada de ella, al que correspondió frotándose contra su palma mientras mordía su cuello dejando nuevas marcas, bajando una mano al cierre de esa falda y haciéndola volar lejos de la cama, Erza hizo lo mismo con su bóxer liberando su longitud y la ropa interior de ella cayó muy lejos también dada esa reacción, la peli escarlata se posicionó encima de él, abrazando su miembro en su cavidad mientras le sostenía una mano.
– Mmm… – Gimió Erza mordiendo su labio inferior mientras se introducía su longitud lentamente – Jellal – Soltó su labio inferior gimiendo su nombre con placer
– Erza – Gruñó llevando su miembro hacia arriba para por fin penetrarla por completo, apretando la mano de ella con cariño
– Ah.. – Gritó un poco sintiéndose invadida por el movimiento rápido, pero no dudó en moverse al instante
Los pechos de la peli escarlata se balanceaban de arriba hacia abajo por el movimiento que hacía, su cabello caía en cascada hacia él mientras veía esas mejillas rojas y esa cara de placer que sólo él le producía, llevó su mano libre a la cadera de ella apretándola un poco, mientras gruñía su nombre con placer, por otro lado la mano libre de ella se apoyaba en ese fornido torso mientras por la excitación se movía con más rapidez para conseguir el orgasmo que tanto habían esperado ambos.
Estocadas más tarde Erza sintió el placer de él llenarla por completo, lo cual incitó a su propio cuerpo a liberar el suyo, jadeante se desplomó sobre el pecho de él, Jellal que intentaba respirar mejor acarició su cabello y dejó un beso en su coronilla.
– Me encantas – Emitió cuando sintió que la agitación se le iba un poco, ella alzó la mirada hacia él con un leve sonrojo – Te amo – Acarició su mejilla
– Te amo – Sonrió ella acercándose a los labios de él
Así pasaron prácticamente toda su mañana, entre palabras románticas y más gemidos combinados con gruñidos de placer, hasta que obviamente les tocó vestirse para ir por su pequeña hija a la escuela, más felices y cariñosos que nunca.
…
Estaban en la sala de sus padres, debían cumplir una promesa, la cena con el papá de Juvia había ido bien, aunque Silver y Mika prácticamente se mordían la lengua cada vez que tenían la oportunidad de decir algo vergonzoso de su hijo, Gray después de recibir un apretón de manos y un "Buenas noches, nos vemos en una siguiente velada" del padre de Juvia tenía ganas de correr por todas partes, de la felicidad que tenía, lo estaba logrando, al fin arreglaba de nuevo su vida.
– Y aquí está Gray en su primer partido de fútbol – Habló la madre del peli negro con una sonrisa señalando la foto de un feliz Gray corriendo a sus siete años
– Era demasiado malo para el fútbol – Rio el señor Silver señalando la siguiente foto en la que estaba sentado en el barro llorando, por haberse caìdo corriendo detrás de la pelota – Después me arrepentí de obligarlo a participar en deportes
– Mi Gray siempre ha sido tan sensible – Acarició la mejilla de su hijo, que estaba cruzado de brazos y veía a otro lado
– Voy a tomar aire – Suspiró el peli negro levantándose de dónde estaba yendo hacia la puerta de la sala de sus padres
– ¿No se te olvida algo? – Escuchó a su padre detrás suyo, un sonrojo recorrió su rostro, se acercó a su novia para plantarle un beso en la mejilla y después de ver ese bonito color carmín en las mejillas de ella se fue
Ese era otro requerimiento de sus padres, cada que abandone la habitación tenía que despedirse como correspondía de Juvia, porque claramente sabían que al joven no le gustaba demostrar esa clase de acciones, aunque era como la quinta vez que salía de la sala y disfrutaba cada contacto con la peli celeste.
– Silver-sama, Mika-sama, Juvia tiene que decirles algo – Jugó con sus dedos algo nervios
– ¿Qué cosa Juvia? – Preguntó Mika con una sonrisa
– Ammm… bueno… Juvia – Intentó buscar las palabras adecuadas para expresarse
– ¡¿No será qué…?! - Habló el señor de la casa
– ¡Juvia, cariño! – Exclamó con felicidad la señora, la peli celeste entrecerraba los ojos expectante no entendiendo que pensaban – ¡¿No estarás embarazada?! – Emitió con felicidad tomando las manos de la confundida peli celeste
– Juvia no… – Intentaba hablar, pero los gritos de ellos y las miradas en su abdomen no se lo permitían – ¡Juvia no está embarazada! – Exclamó atrayendo la atención de los padres del peli negro que ya divagaban en nombres, ropones y baby shower – Juvia… – Intentó decir – Juvia quería pedirles algo… – Los vio tímida por cómo sus rostros se volvían en decepción por no tener al futuro heredero de los Fullbuster en su vientre – El cumpleaños de Gray-sama se acerca, entonces Juvia quiere planear una fiesta sorpresa para él – Vio como le volvían a sonreír lo cual la hizo sentir un poco más tranquila – ¿Podría ser aquí? – Cuestionó finalmente expectante – Por favor – Se inclinó ante ellos
– Claro que sí, querida – Sonrió la señora Fullbuster acercándose a la peli celeste y abrazándola – Gracias por tener esos detalles con mi hijo
Silver se acercó para separarlas y volver rápido al sofá a seguir viendo más fotos, pues escuchó pasos aproximarse hacia ellos, y si la fiesta sería una sorpresa debía mantenerse en secreto hasta que suceda.
…
Le dio un último vistazo a la mesa con lo que ofrecerían para la reunión de la noche, vio que todo esté en su lugar y cuando iba a disponerse a tomar asiento escuchó la puerta, lo cual la hizo sonreír grandemente.
– Ya llegaron tus primeros invitados a conocerte – Habló cantarinamente a la pequeña de unos días que tenía en brazos, su sobrina para ser más exactos, acarició su delicada mejilla un poco y fue a la puerta sonriendo al ver a la nueva familia que entraba a su antiguo hogar, se saludaron y después toda la atención fue a parar a la bebé que sostenía en brazos
– Está en serio preciosa – Emitió la peli escarlata con una sonrisa, mientras la observaba con cariño
Mira divisó cómo Wendy se ponía en puntas para poder ver a la nueva bebé – ¿Quieres cargarla? – Le sonrió con dulzura cuando asintió con una gran sonrisa – Siéntate en el sofá – Le indicó y la pequeña corrió a dónde Mira le decía haciéndole caso – Cuidado con su cabecita – Decía poniendo a la bebé en sus brazos con delicadeza – Te ves muy bien de hermana mayor, Wen – Sonrió de lado viendo como sus amigos se sonrojaban con lo que decía – ¿No te gustaría que tus papás te den un hermanito o hermanita? – Continuó instigadoramente
– Sí me gustaría – Sonrió con verdadera felicidad meciendo un poco a la bebé
– Wendy, se te ve adorable – Se agregó otra voz a la conversación
– Justo estábamos hablando de que Wendy quisiera un hermanito o hermanita – Reiteró Mira
– Y sus papás.. ¿Qué están esperando? – Rio levemente la joven madre sentándose al lado de la pequeña peli azul, mientras sonreía a la pareja a la que les incentivaban a tener un nuevo integrante
La puerta sonó salvando a Jellal y Erza de las miradas expectantes de todos, había llegado otra familia, esta compuesta por un peli negro y una peli verde, con su pequeña de ojos grandes, se saludaron con efusividad y fueron directos a ver a la bebé envuelta en una mantita estampada con hadas.
– Se ve tan preciosa – Sonrió Bisca – ¿Cómo se llama? – Subió la mirada viendo a Ever
– Bebé – Intentó contestar divertida – Olvidamos ese pequeño detalle todo este tiempo – Suspiró rendida – Pero bueno…
– Ya seguro encontrarán un nombre – Se encogió de hombros Erza intentando dar ánimos – Es muy tranquila – Agregó con una sonrisa
– Wen ¿Por qué no le pasas a tu mamá, la bebé? – Emitió Evergreen viendo a la pequeña
– Seguro – Le sonrió a su mamá, la peli escarlata algo sonrojada por su obviedad de tomar a tan precioso y pequeño ser en brazos se aproximó a su hija tomando a la bebé con cuidado, Wendy cuando observó que la pequeña estaba segura con su mamá corrió detrás de Asuka para jugar
– ¿Y Elfman? – Preguntó el peli azul saliendo de la ensoñación de chupones y pañales a la que la había llevado la imagen de tener a Erza con una bebé en brazos
– Está en la habitación, ahora sale – Sonrió Ever casi que sin darle importancia al padre de su hija
– ¿Laxus? – Cuestionó Erza viendo a la peli blanco mientras jugaba con la manito de la bebé
– Ya llega – Contestó con una sonrisa – Permiso, debo ir a la cocina – Habló con un tono dulce caminando hacia donde había indicado
Mirajane suspiró dejando su celular en la mesa del desayuno, apoyó ambas manos a los lados y vio la hora, eran cómo tres horas que no sabía nada del rubio, no le devolvía las llamadas ni le respondía los mensajes, anoche había salido y vuelto a altas horas, prácticamente la madrugada, añadiendo que esos días estaba en serio extraño con ella, cómo nervioso, ocultándole algo, o en el peor de los casos a alguien, se sentía una total estúpida recordando que en la mañana vio la camisa que llevaba en la noche su esposo, estaba en el piso, él en la ducha y cayó a esos clichés baratos de telenovela para descubrir si la engañaba, tomó la prenda entre sus manos y la acercó a su rostro oliéndola mientras sentía que se veía ridícula, no sabía si agradecer o no que sólo percibía el aroma a alcohol y el humo que se le había impregnado de dónde sea que haya estado, la excusa fue de una reunión de trabajo, la más barata y burda excusa, pues ella manejaba la agenda general de toda la empresa, no existía tal reunión, estaba molesta de por sí por su actitud, así que se lo dejó pasar. Decidió llamar por última vez siendo atendida por el buzón de voz, respiró profundamente intentando calmarse y centrarse en la reunión para su sobrina que era lo importante ese día.
Ya había pasado demasiado tiempo y aún no llegaba el rubio, Elfman se encontraba algo nervioso en la habitación, escuchaba cómo cada vez llegaban más personas, vio la cuna de su pequeña, sonrió enternecido, y eso le dio las fuerzas para tomar aire y salir de ahí, no podía quedarse esperando toda la tarde mientras llegaban los invitados, sería descortés, sonrió viendo a su novia que conversaba animadamente con sus amigos de oficina, saludó a todos con una sonrisa y después se acercó a Ever abrazándola por detrás buscando con la mirada a su pequeña que ahora estaba en los brazos de Juvia, quien junto a Gray sonreían y jugaban con su niña.
Mirajane por otro lado estaba con una sonrisa de oreja a oreja, diciendo que su esposo ya llegaría, algo que simplemente no pasaba, claro que no demostraba ni atisbo de preocuparse por su ahora muy notoria tardanza; hasta que el tan mencionado y maldecido rubio, esto último claro que por la mente de la peli blanco, llegó. Su esposa por más que sonreía y era atenta con los invitados le dirigió una mirada que le heló la sangre, estaba en serio enojada con él.
Laxus vio cómo Mira le quitaba la mirada al segundo de dársela, suspiró dejando el encargo por el que no había podido llegar a tiempo y fue a abrazar a su esposa por detrás, estaba conversando animadamente con Erza y Jellal.
– Ara, Rayito – Rio levemente tomando las manos del rubio y sacándolas de su cuerpo – Justo ahora debo de ir por más sandwiches – Le sonrió falsamente y se fue a la cocina
– ¡¿Por qué llegaste tarde?! – Exclamó la peli escarlata en voz baja y le pegó algo fuerte en el hombro
– ¡Auch! – Se quejó en el mismo tono que ella – Estaba recogiendo unos papeles de la empresa – Mintió dándole la misma excusa que a Mira – Tienes la mano pesada – Intentó relajar un poco su hombro
– ¿Y no lo podías posponer para el lunes? – Jellal alzó una ceja, y Laxus supo que si no lo podía engañar a él, menos a ese par de mujeres
– Tsk… – Se cruzó de brazos – Voy por un trago – Se dirigió a la cocina
Evergreen le dejó un beso a su novio diciéndole que por favor prepare todo en la habitación porque la bebé ya debía comer, Elfman asintió dirigiéndose a donde le decía, la castaña se aproximó a Gray y le estiró los brazos – Es hora de que coma
– ¿Tan rápido? – Se quejó Gray que la arrullaba con cariño
– A menos que tú le puedas dar de lactar – Rio por la expresión de él y Juvia, tomó a su hija con cuidado y la abrazó a ella – Ya volvemos – Les sonrió y fue directo a la habitación que compartía temporalmente con Elfman
En la cocina solo había una mirada fría y distante, el rubio negaba levemente mientras se servía de su Whiskey, el que tenía ahí para emergencias, esa calificaba como una, la verdad esperaba siquiera un regaño por lo que hacía, pero no, para ella le fue totalmente indiferente, en serio no sabía que sus acciones la habían enojado a tal grado, el no tener ni una palabra proveniente de su esposa le señalaban que no era una molestia cualquiera.
– ¿Me dejas pasar? – Escuchó de los labios de ella, pero lo decía con una frialdad que le erizaba la piel
– Sí – Se limitó a contestar y se movió de su camino
La fiesta volvía a reanudarse, minutos después estaban todos muy animados y sonrientes por la felicidad de sus amigos, Elfman respiró profundamente pensando en que ya había llegado el momento, sonrió acariciando la mejilla de la madre de su hija, ella le devolvió la sonrisa disipando la conversación que tenía con su hermana.
– Lissana – Emitió el peli blanco intentando calmarse – ¿Podrías tomar a la bebé? por favor – Le pasó a su pequeña que descansaba en sus brazos
– Claro – Contestó la albina algo extrañada, casi había que rogarle a su hermano porque deje a alguien más tomarla en brazos cuando él lo hacía
– Bien – Inhaló profundamente arropando mejor a su hija en esa mantita de hadas que le había comprado por la pequeña obsesión de su novia con esos seres, aunque él le repetía constantemente que ella era su hada. Sin pensárselo mucho puso una rodilla en el piso y sacó un anillo de su bolsillo, todos se quedaron atónitos y se hizo el silencio en el lugar dada su acción – Ever… – Vio a la castaña que no se creía lo que pasaba – No encuentro las palabras exactas para decirte todo lo que siento por ti, ni lo que me sucede cuando te veo a ti y a mi hija… – Rio levemente negando un poco – Soy muy feliz contigo, desde el segundo en el que empecé a descubrir más de ti y dejé de ser el inútil que se puso nervioso el primer día – La castaña negó sonrojándose por el recuerdo – Añadiendo que me dijiste que no querías inútiles en tu departamento legal, creo que con el paso del tiempo me convencí de que no podría compartir el resto de mi vida con nadie que no seas tú, te amo – La vio directo a los ojos – Me diste uno de los mejores regalos del mundo que es mi hija, el otro que me podrías dar sería el pasar el resto de tu vida conmigo – Tomó la mano izquierda de la aún atónita castaña que tenía enfrente – Así que… – Tomó aire nuevamente – Evergreen Stone, ¿Quisieras casarte conmigo? – Ella asintió sin poder emitir palabra alguna, el peli blanco deslizó el anillo, que casi y no llega a tiempo ese día, por su dedo anular, después se levantó y empezó a besarla con toda la emoción que tenía ese momento
– Te amo – Escuchó entre besos de su ahora prometida, la tomó de la cintura y la hizo girar en un abrazo, ella rio sintiéndose totalmente dichosa
Todos aplaudieron felices por la pareja, tendrían otra boda en sus calendarios, a pesar de todos los problemas que habían en la empresa, ellos intentaban seguir con sus vidas y no detener la felicidad propia por algo que iban a resolver juntos.
– Ahora solo falta ponerle nombre a la bebé – Rio un poco la castaña intentando dejar de lagrimear
– ¿Por qué no la llaman Evie? – Sonrió la pequeña peli azul que había presenciado todo el momento desde los brazos de su mamá
– Evie… – Emitió Evergreen pensativamente
– Suena como Ever – Se encogió de hombros diciendo lo obvio para ella, Erza sonrió acariciando la mejilla de Wendy, en serio que era muy lista
– Me gusta – Asintió la castaña viendo a su ahora prometido
– A mi igual y más si suena como tú – Le depositó otro beso
Las risas y felicidad de todos se hacían presentes en toda la habitación, la nueva bebé por fin nombrada estaba en los brazos de sus padres mientras ellos se veían muy felices en ese momento, Mirajane estaba relegada en una de las esquinas, pensando que un día fue la mujer feliz a la que le habían pedido matrimonio y ahora a pocas semanas de haberse casado parecía que su vida de pareja caía en picada.
– Cómo ya no hay sorpresa para ocultar... – Sintió esos brazos fuertes rodearla, le dieron ganas de recostarse en su pecho y disfrutar del momento con su esposo, pero negó rápidamente la idea intentando apartarse, pero él la aprisionó con más fuerza – Hoy me demoré por traerle el anillo a Elfman – Emitió algo divertido escondiendo su rostro en el cuello de ella, Mirajane se sonrojó cruzándose de brazos un poco menos enojada
– ¿Y ayer que te desapareciste? – Afiló el tono de voz
– Tu hermano estaba nervioso y fuimos a tomarnos unos tragos – Explicó con tranquilidad dejando algunos besos y Mirajane se sintió decepcionada de lo ridícula que había actuado en la mañana
– Estás disculpado – Por fin se recostó en él acariciando los brazos que descansaban en su abdomen
– Pensé que yo obtendría unas disculpas – Alzó una ceja alejándose de su cuello
– Eso será lo máximo que obtendrás de mí, Dreyar, lo tomas o lo dejas – Volvió a su tono dulce y coqueto que había extrañado
– Mientras sigas siendo Mirajane Strauss Dreyar, no me importa no obtener algo de ti – Besó su mejilla con cariño
– Rayito – Emitió con las mejillas sonrojadas y supo que debía de ceder en ese momento al menos – Lo siento – Aceptó – En serio perdón por haber dudado de ti – Fue sincera
– Da igual – La abrazó más a él
La felicidad se respiraba en el aire, todos estaban logrando sus caminos y consiguiendo su propia felicidad, lastimosamente en constancia habían problemas en la vida, el pasado siempre está presente de algún modo.
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Hola! Al fin volví a actualizar este, mi primer fic Jerza, han pasado demasiadas cosas y he tenido unos días difíciles sin poder actualizar este fic que tanto me encanta… por cierto, lo estoy editando así que probablemente noten pequeños cambios
Por el Jerza day no pude publicar nada, pues estaba imposibilitada por vicisitudes de la vida, así que hice un dibujo, que está en mi fb, por si no me han agregado por ahí, no es nada comparado con los grandes arts Jerza que existen, pero fue mi aporte y desfogue ese día.
En Halloween no me quedé atrás y publiqué un especial en mi otro fic llamado La directora de cine, que si aún no lo han leído, me haría mucha ilusión que lo hagan.
En serio espero sus reviews en este cap, después de algunos días, a parte de no poder actualizar esta historia, no conseguía el motivo suficiente para poder re escribirla, porque es cómo todo súper unilateral, no sentí el apoyo ni que este fic sea pedido a ser publicado, la mínima cantidad de lecturas en un capítulo de Negándose han sido 9, es decir que la mínima cantidad de personas que visitan mi fic son nueve, por lo que debería siquiera tener dos o más comentarios por cap (?). No quería hablar de este modo acerca de los reviews, porque siento que es algo egoísta, es decir no es cómo que escriba sólo por la interacción, pero es algo que motiva ¿Saben? Y decidí publicar por el mismo hecho de que estoy editando los caps anteriores, porque yo también lo leo :v, como sea, ojalá dejen su review, porfis.
Bye…
Psdt: Hace rato que no escribía lemmon... quedó bien? :v
Aclaraciones:
Evergreen no tiene apellido en FT, entonces opté por ponerle Stone, por su poder de "Stone Eyes", o sea convertir a las personas en piedra, y preguntaran porque no le puse Raijinshuu, y la respuesta es simple, tengo la mente de un pollo bebé, es decir que no recuerdo ni lo que almorcé, por lo que no recuerdo tampoco si ya usé Raijinshuu en el fic o no, así que preferí no arriesgarme y crearle un propio apellido
Ahora, la bebé se llama Evie, por lo mismo que dijo Wendy en el fic, no hay más explicación, a parte que la de que mi cerebro relacionó las palabras, xd pues Ever, que es como la llaman de cariño, se dice "Eva" e Evie, que se pronuncia "Ivi", y pues… se parece :v
