Capitulo 36


Tenten creyó flotar durante toda una eternidad, alejada del mundo real en aquel rechinante carro de madera de altas ruedas y paredes decoradas con elegancia en si interior. El sol menguante se posaba bajo una broma azulada, el ruido de los cascos de los caballos y el entumecimiento de sus mientras la llevaban a un estado de relajación extraño, como si no pudiera creer que ya estaba en este lugar.

Durante el trayecto hasta La Casa de Nouhime intercambiaron información ya que no sabían cuando volverían a hablar con libertad. Si bien era sabido que tenían aliados en ese lugar no se podían relajar. Informaron a Tenten sobre los tipos de tripulantes que conocieron en el barco, ya que eso les ayudaría a saber con que clase de personas tendrían interacción en este lugar:

Los debutantes y sus escoltas, papel que ellos habían tomado. Los primeros eran jóvenes inexpertos que venían a la isla a ser tomados como aprendices por los dueños de Las Casas; los escoltas eran los encargados de llevar a los debutantes hasta dicho lugar y luego regresar a tierra firme en el siguiente barco a zarpar. Los huéspedes eran turistas que podían o no participar de las actividades placenteras de la isla, después de todo lo geografía del lugar también se prestaba para un retiro relajante del ajetreo continental. Los instructores, también conocidos como amos o señores, eran quienes se encargaban de adiestrar a los postulantes, mejor conocidos como esclavos, ya que eso eran, esclavos sexuales. Otra categoría importante eran los socios, que no iban en el barco pero eran personalidades importantes en la isla, la mayoría de ellos serían los participantes de la subasta, es decir los compradores. Nouhime era una antigua instructora retirada que ahora se encargaba de una de Las Casas de Placer, sería la encargada del adiestramiento de Tenten como debutante.

- ¿Y son voluntarios? - Preguntó Tenten sorprendida luego de escuchar el relato de los chicos, no imaginaba que clase de personalidad había que tener para ofrecerse voluntariamente a sufrir humillaciones, azotes y violaciones. Bueno, al menos para algunos sería temporal. Sin embargo, ella recordaba la sensación de haber sido violada y no era algo que le había producido placer.

- Algunos a bordo dicen haber sido esclavos pero no se puede estar seguros. Después de todo nosotros estamos aquí voluntariamente y no precisamente para disfrutar de los entretenimientos que ofrece la isla - Dijo Neji con resignación abriendo una de las ventanas para observar el camino - Tal vez algunos lo hagan por dinero. Según entendí, es una especie trabajo.

- Tienes razón. Debemos enfocarnos en nuestra misión - Admitió Tenten ese era un buen punto - Pero eso hará mas difícil saber quiénes son víctimas de los traficantes y quienes no lo son ¿No creen?

- No nos corresponde determinar eso - Respondió Sasuke retirando su mirada de la ventana para encararla - Cuando caiga Kyoshi el resto de los traficantes quedarán expuestos. Será cuestión de tiempo localizar sus guaridas y desmantelar su organización. Por ahora no podemos hacer nada, debemos asumir que todas las personas están aquí porque así lo desean. Después de todo este es un destino turístico, los verdaderos espacios donde se trafican humanos están en el continente. Ni siquiera sabes cuántos casos como los tuyos han llegado hasta aquí. Al parecer la subasta es un evento muy importante y te enviaron por ser una princesa - Explicó Sasuke recordando las conversaciones que había mantenido en el crucero - Tal vez haya sido una solicitud especial de alguien, sea como sea es lo que debemos averiguar.

A Tenten no le agradaba desconocer tantas cosas - Aquí tienen una pantalla perfecta para sus fechorías - Dijo con desprecio - Una isla perversa donde todos son tratados por igual.

- Así es, es imposible saber quiénes están aquí por voluntad propia y quienes no - Repitió Neji con frialdad - Nuestra única opción es acabar con Kyoshi.

Con un suspiro colectivo reinó el silencio, sería una misión difícil. Tenten deseaba quedarse en la seguridad de esa carroza y que nunca dejara de recorrer el camino. Sentía ansiedad, le permitió a ese sentimiento adueñarse momentáneamente de su cuerpo después de todo era el papel que le correspondía interpretar, ser consciente de que era una misión no lo hacía mas sencillo. Lo único que la consolaba era saber no sería en vano, podía sentir con cada fibra de su ser que destruiría a Kyoshi; incluso si moría en el intento lo haría.

Los chicos percibían su nerviosismo. Movía constantemente su manos y piernas con inquietud, respiraba con dificultad, miraba el camino que recorrían con atención, cada vez que el transporte hacía una parada todo su cuerpo se tensaba regresando a la normalidad cuando retomaban el camino, mordía sus labios. Parecía que en cualquier momento saltaría con violencia del carruaje. Al tomar una última curva para dejar atrás la bulliciosa ciudad divisaron la colina en cuya cúspide se alzaba la Casa, que mas bien era una lujosa mansión. Los síntomas de Tenten aumentaron, la joven quien estaba enajenada en sus propio mundo notó la mirada preocupada de sus compañeros y les dijo.

- No se preocupen, estoy bien. Solo intento dejar toda la ansiedad en este carro - Comentó con voz firme para luego hacer una serie de respiraciones pausadas que Neji le había enseñado en sus pocas sesiones de meditación. La verdad nunca había servido para la meditación pero era mejor que no hacer nada.

- Tal vez sea mejor parecer nerviosa e inofensiva - Le dijo Sasuke ganándose una cruda mirada de desprecio que lo hizo desear no hacer dicho nada.

- No me des consejos que tu no seguirías - Replicó con dureza - Puede que me vea obligada a obedecer y hacer lo que me digan pero no soy suficientemente fuerte para doblegar mi propio orgullo tan fácilmente. Siempre he sido una luchadora, la sumisión tendré que aprenderla a las malas - Admitió con amargura para luego tranquilizarse, no debía desquitar su frustración con Sasuke - Sé que hay cosas que puedo tolerar, me lo demostré a mi misma en el barco. No será fácil pero pondré todo de mi para encajar y quiero que me prometan que harán lo mismo.

Tenten se levantó de su asiento en medio de los ninjas y de sentó frente a ellos para poder mirarlos a los ojos. Unos ojos que no reconocía ya que aún mostraban los efectos de la técnica de transformación.

- No soy una damisela en peligro solo fingiré ser una; sin importar la situación en la que me encuentre no van a rescatarme. Prométanlo - Ordenó alternando su mirada entre los dos chicos cuyos aspectos no reconocía.

El chico de la izquierda que era Sasuke asistió al tiempo que respondía "si". Neji apartó su mirada de ella con resentimiento, frunciendo su ceño y su mandíbula fuertemente tensa. Tenten le dio unos minutos antes de llamar su atención nuevamente y el joven, nada complacido aceptó. La castaña se dejó caer en el asiento como si se hubiese quitado un gran peso de los hombros.

- También prometo no rescatarlos - Dijo sonriéndoles divertida. Cerró sus ojos permitiendo que la sensación de ansiedad dominara por completo su cuerpo.

Al mismo tiempo que el carruaje de detuvo Tenten abrió sus ojos y todo signo de inseguridad se había esfumado de sus brillantes ojos castaños.

...

La Casa estaba adornada por un gran jardín que parecía extenderse hasta el horizonte de aquella colina pero no fue la majestuosidad del jardín o la belleza del mar que reflejaba la luz de la luna, ni la exquisita arquitectura con la que había sido diseñada la mansión lo que impresionó a los ninjas de la Hoja, fue la multitud de personas que llegaban hasta el lugar congregándose allí para gozar de los placeres que se les ofrecería; placeres aún desconocidos para ellos.

La luz del crepúsculo caía como un velo a lo largo de la extensión del terreno donde habían mesas adornadas con preciosos manteles y floreros, los elegantes visitantes eran atendidos por hombres y mujeres de belleza exuberante. Algo que llamó la atención de Tenten es que esas personas no eran esclavos, si lo fueran tendrían que estar desnudos, tampoco eran debutantes porque cada Casa solo podría albergar a uno. Todo esto le hizo preguntarse ¿Qué clase de entretenimiento prestaba este lugar? Sobretodo se preguntaba con intranquilidad ¿Qué clase de persona era Nouhime?

Tenten observó sus pies desnudos. La hierba, pese a su suavidad, le arañaba los pies. Estaba deslumbrada por la vegetación. El calor tropical, las rosas que adornaban en lugar, las exóticas aves dispuestas en enormes jaulas doradas, los pavos reales que se paseaban altivos y hermosos por el jardín eran un gran espectáculo digno de admirar. Es un lugar hermoso, pensó, y solo seré un nuevo entretenimiento para los huéspedes.

Los jóvenes esperaban en el lugar designado para los carruajes hasta que una atractiva jovencita ataviada con un precioso vestido de color azul cielo, brillante debido a las pequeñas piedras que lo adornaban, ajustado a su figura, con escote en V de tirantes, largo hasta los tobillos con una abertura muy pronunciada les indicó seguir su camino hasta donde Nouhime los recibiría. La siguieron hasta ingresar a la mansión por uno de los costados, pasando una de las salas bellamente adornada con detalles antiguos y modernos que le daban un toque atemporal a todo el lugar. Subieron las intrincadas escaleras hasta encontrar una extravagante puerta que al cruzar dejó mostrar una amplia habitación que mantenía la misma majestuosidad de toda la mansión.

La joven les indicó sentarse en uno de los sofás con cojines que no solo se veían suaves, al tacto era como estar tocando una esponjosa nube, Tenten pensó que podría quedarse acariciando esa textura por horas. No sabía si era su imaginación pero daba la impresión de que todo en ese lugar parecía tener un magnetismo que nublaba sus sentidos y a la vez maximizaba hasta las sensaciones más simples. La mujer abandonó la habitación dejándolos solos por el lapso de diez minutos en los cuales ninguno dijo palabra alguna, ni cruzaron miradas; cada uno manteniéndose en su rol.

La puerta se abrió repentinamente provocando que Tenten se sobresaltara en su asiento. Desde su posición le daba la espalda a la entrada pero fue capaz de percibir el cambio en la atmósfera cuando llegó a ella el olor de un perfume atrayente. Incapaz de moverse, esperó a que la figura apareciera en su campo de visión. Neji estaba sentado a su lado en el sofá grande y Sasuke estaba ubicado en uno individual diagonal a él, por lo que la mujer caminó hasta el asiento que quedaba frente a ellos separados por una exquisita mesa.

Los jóvenes se quedaron sin aliento al mirarla, nunca en su vida habían visto a una mujer más hermosa que ella. Su cabello de un extravagante color oscuro violeta estaba recogido en un elaborado peinado que consistía en dos rodetes bajos con mechones que se juntaban elevados en la parte trasera unidos por un lujoso adorno con forma de mariposa hecha de oro y palillos de los cuales colgaban cadenas del mismo material que llegaban hasta el cuello, por su rostro caían delicadamente los mechones del flequillo separados por una raya en el medio. Usaba un vestuario similar a una yukata de color morado que dejaba poco a la imaginación resaltando cada uno de sus atributos femeninos, con un profundo escote que mostraba sus perfectos senos, la abertura de la falda dejaba ver una de sus torneadas piernas por la cual se extendía un adorno con forma de serpiente enrollada desde su tobillo hasta el muslo. Las amplias mangas cubrían sus largos brazos apoyados en los respaldos del sillón, el collar del traje consistía en un adorno de plumas que dejaba su cuello expuesto unido por una fina tira que le daba un aire imponente a su semblante. El obi se ajustaba en la cintura estilizando toda su figura y sus sandalias de madera tenían un diseño extravagante. La postura y forma de caminar era perfecta, al sentarse toda su imagen exudaba sensualidad. Era imposible determinar su edad, podía tener entre veinte o treinta y cinco años, ciertamente sus ojos grises mostraban la experiencia de una persona adulta con aspecto jovial. Su blanca piel brillaba de una manera antinatural como si se tratara de una de la porcelana más fina de la mansión. Y lo era.

La poca confianza que Tenten logró acumular en el carruaje se fue al caño cuando cayó en cuenta que la mujer frente a ella sería su dueña por el resto del año. Cerró sus puños intentando controlar el temblor de sus manos. No se atrevió a mirar a sus compañeros para comprobar si la imagen de esa fémina tenía el mismo efecto en ellos.

- Cierra la puerta Yuuki, ofrece algunos aperitivos a nuestros invitados - Dijo la mujer con un tono de voz suave, imponente, grave y lujurioso. Cada palabra sonaba como una sensual invitación. Tenten supuso que así debía ser, pues ese era el principalmente entendimiento de la isla. Una invitación a la exploración de los placeres sensuales.

Después de ofrecerles té y panecillos entraron dos hombres con máscaras que cubrían la mitad de sus rostros, vestidos con yukatas sencillas y una katana colgando de su cinturón a quienes presentó como sus guardaespaldas de turno. La bella sirvienta terminó de colocar la mesa y se quedó parada junto a la puerta.

- De pie. Los tres - Ordenó. Los observó por un rato con seriedad sin que esta desfigurara su bello rostro, luego se levantó y empezó a caminar al rededor de ellos - Así que ustedes son los ninjas que mandó la lejana Aldea de la Hoja.

Las reacciones no se hicieron esperar. Tenten dio un leve respingo al mismo tiempo que conectaba su mirada con la del Hyuga y Sasuke fruncía su ceño tensando su cuerpo listo para entrar en combate de ser necesario. La repentina gelidez de la atmósfera fue cortada por la sensual risa de la mujer.

- Kotaro, Ren - Los guardias asistieron a la silenciosa orden retirando sus máscaras. Uno de ellos sacó de su yukata una pieza metálica con el símbolo de la aldea ninja identificándose y a su compañero como camaradas. La mujer de la puerta asintió hacia ellos dándoles a entender que también era una de los suyos. Nouhime sonrió y regresó a su asiento haciendo una señal con su mano.

- Gracias Lady Nou - Dijo uno de los ninjas con cabello rojo oscuro atado en una coleta alta con su cabello trenzado dejando caer dos mechones que enmarcaban su atractivo rostro de piel ligeramente oscura, sus intensos ojos verdes resaltaban aún con el antifaz cubriendo su rostro - Soy Kotaro, capitán del escuadrón designado a esta Casa. Por favor deshagan la técnica de transformación .

El hombre los observó durante unos minutos como si hubiese sido atado por una fuerza invisible que le impedía hablar. El joven llamado Ren de cabello castaño y Yuuki, la chica de la puerta también habían quedado impresionados al reconocer a los hombres. Tenten tuvo que reunir todo su autocontrol para evitar poner sus ojos en blanco, sabía lo que venía.

- ¡¿En qué diablos estaban pensando cuando decidieron enviarlos?! - Exclamó Kotaro exasperado paseándose por la sala.

- ¿Cuál es el problema? Me parece que encajarían muy bien en este lugar - Cuestionó Nouhime extrañada por su reacción, paseaba su mirada con interés por los tres recién llegados sin poder comprender a qué se refería Kotaro - ¿Acaso no están calificados?

- Lo estamos - Respondió Neji.

- ¡Ja! No lo creo - Refutó Kotaro irónicamente - Hyuga y Uchiha. Puede que sean de los ninjas más brillantes de la aldea pero no tienen idea de lo que se requiere para estar en este lugar. No van a resistir - Afirmó.

- Creo que exageras un poco Kotaro - Dijo Ren interviniendo por primera vez en la conversación. Tenten detalló al muchacho parecía tener la misma edad que ellos.

Antes de que se formaste una discusión, Nouhime llamó la atención de todos al emitir una ligera tos. Cuando todas las miradas se centraron en ella se levantó y coloco una de sus manos en el hombro de Kotaro en un gesto que le pedía relajarse.

- No comprendo tus prejuicios, querido amigo - Dijo con su hipnótica voz como de sirena - Ante mis ojos estos jóvenes cumplen con las características básicas para estar en este lugar. Si son ninjas competentes no veo razones para evitar que se queden. Nadie es demasiado joven para estar en esta isla y si el problema recae en la inexperiencia en las artes de la seducción eso puede resolverse en unos cuantos días. No olvides que este lugar es una especie de escuela en esos menesteres - Dijo sonriéndole mientras señalaba levemente con sus rostro a Yuuki y a Ren como si éstos fueran la prueba de que la inexperiencia era un asunto que ella misma podría solucionar fácilmente. Acarició con sus finos dedos la piel del cuello que dejaba mostrar la yukata del pelirrojo provocando un casi imperceptible estremecimiento en su cuerpo.

- Déjame decidir a mí si están calificados o no. Ahora, vamos a relajarnos un poco - Comentó Nouhime alejándose del ninja quien seguía renuente en su lugar - Yuuki, por favor llévalos al vestidor y elije ropas adecuadas para que puedan cambiarse. Nos reuniremos en el palco oeste en treinta minutos.

Tenten se removió un tanto incómoda en su lugar compartiendo una mirada de nerviosismo con Neji quien con un encogimiento de hombros le dió a entender que estaba en las mismas condiciones que ella, es decir, confundido. Cuando Nouhime se retiró del salón Yuuki les pidió seguirla hasta el vestidor donde podrían cambiarse.

Era una enorme habitación entera; en las paredes se venían las puertas corredizas que al ser abiertas se mostraban repletas de zapatos, al igual que una gran cantidad de ropa con diferentes diseños, a lo ancho del lugar estaban dispuesta mesas con joyería y accesorios. En el centro de la sala se apreciaban unos elegantes muebles bajo una preciosa araña de cristal. Los adornos dispuestos por la sala respetaban la belleza y elegancia de su dueña.

Yuuki, ágilmente escogió el atuendo ideal para cada uno y luego los guío hacia los biombos donde podrían tener un poco de privacidad para cambiarse. Ella misma se encargó de elegir una yukata femenina azul con detalles en morado de mangas largas para Tenten, quien suspiró aliviada al notar que era mucho más sencilla y menos sugerente que la que usaba Nouhime. La mujer la hizo sentarse frente a la peinadora para dedicarse a realizar un peinado que consistía en amarrar un moño alto dejando la mitad de su cabello suelto, adornado por bellos ganchos de plata que se conectaban con cadenas que tenían gemas azules y hacían juego con sus aretes.

- No siempre será así - Dijo Yuuki. Tenten comprendió que se refería a su pudoroso vestuario. Contempló a través del espejo a la joven que usaba un bello vestido muy sensual que resaltaba todas sus formas femeninas - Desconozco los planes que tiene Lady Nou para ti pero sea lo que sea...

- ... Obedeceré - Completó Tenten la frase.

Yuuki le devolvió la sonrisa - Debes ganarte su aprobación.

Neji y Sasuke aparecieron ataviados con un kimono formal pero cómodo para movilizarse con libertad, tal como el vestuario que usaban los guardaespaldas de Nouhime, la chaqueta tenía el sello de la casa, los pantalones eran anchos y la abertura de la amplia camisa dejaba el torso al descubierto. La joven les pidió seguirla, entraron a una nueva habitación que contenía el arsenal. Ahora sí estaba realmente fascinada Tenten, no pudo evitar recorrer con la mirada todas las armas disponibles.

Yuuki entregó a los jóvenes una katana junto con un antifaz con forma de gato que los identificaba como guardaespaldas de la Casa de Nouhime. Finalmente se dirigieron hacia el palco donde los estaban esperando.

...

Desde su ubicación veían toda la belleza del jardín y la ciudad debido a la altura de la colina. Yuuki les servía la cena mientras los ninjas aliados se encargaban de patrullar los pasillos, de ese modo podían hablar con comodidad.

- Estamos en una isla muy remota, descubrirán que los apellidos no son importantes aquí; de hecho, nadie los usa. Hay excepciones claro, pero en su caso es algo de que pueden desligarse por completo - Dijo Nouhime - Sin embargo si alguna persona llegara a reconocerlos por el origen de sus familias no será realmente importante, después de todo tenemos visitantes de todos los lugares y clases sociales - La hermosa mujer observaba el horizonte mientras les comentaba esas cosas. Cuando volvió su vista hacia Tenten supo que la conversión se centraría en ella.

- ¿Perteneces a algún clan? - Preguntó Nouhime juntando sus manos debajo de su barbilla en un gesto de curiosidad.

- No, señora.

- ¡Oh, por favor! No me llamen "señora" prefiero Lady Nou - Dijo la mujer con una fingida expresión ofendida - Tal vez más adelante tengamos la suficiente confianza para que me llames maestra.

- Lo siento, Lady Nou - Dijo Tenten logrando que la mujer sonriera complacida.

- Creo que me agradas. Sin embargo debo ponerte a prueba antes de... Digamos "aceptarte" como debutante. Según Kotaro el mayor peso de éxito en esta operación recae sobre tu actuación; además, está en juego la reputación de mi Casa. Por favor, ponte de pie.

La castaña obedeció de inmediato recordando la advertencia de su capitán sobre obedecer sin vacilaciones a Nouhime. La mujer se acercó a ella tomándola por el mentón para examinar su rostro. Luego la rodeó escrutando detalladamente su cuerpo, tocando sin inhibiciones ciertas partes de su anatomía para comprobar su estado físico. Después de varios minutos de escrutinio asistió complacida y Tenten pudo volver a respirar tranquilamente. Pidió a los hombres que hicieran lo mismo y realizó las mismas acciones tal como había hecho con la castaña. Una vez hubo terminado les ordenó sentarse nuevamente.

- Humm, fantástico - Dijo articulando casa sílaba con precisión - Mejor de lo que esperaba. A grandes rasgos han pasado la primera prueba. Como habrán notado el aspecto físico es sumamente importante en este lugar - Expresó con satisfacción - Luego serán examinados por los médicos de la casa para comprobar a cabalidad su estado físico, aunque Kotaro menciono que no será necesario. Es una mera formalidad.

Sasuke y Neji compartían una elocuente mirada, ahora entendían la insistencia de ambos Hokages en que se sometieran a tratamientos estéticos para eliminar de su cuerpo cualquier rastro de imperfección. Naturalmente, al primero se le insertó exitosamente su brazo faltante y al segundo se le borraron todas las cicatrices que demostraban su participación en la Guerra. Sus cuerpos habían sido totalmente renovados. Observaron a Nouhime acomodarse en su asiento.

- Verán, tengo un interés personal en que su misión tenga éxito; por consiguiente necesito conocerlos a fondo. En especial a ti - Dijo señalando a Tenten - Así que haré preguntas y quiero que las respondas con total sinceridad, si no lo haces, lo sabré - Expresó Nouhime con autoridad. Tenten realizó un gesto afirmativo y entonces prosiguió.

- Está claro que eres virgen. Es un requisito primordial para ser una debutante - Comentó señalando la pulsera de oro en la muñeca de Tenten - Pero eso no significa que no hayas tenido cierta experiencia con hombres - Dijo sugerente provocando que la joven se sonrojara - Si no la has tenido me temo que tendré que resolver eso. Créeme, te hará más fácil soportar ciertas cosas. Así que cuéntame sobre algunas experiencias que hayas tenido con hombres, o mujeres, es indiferente.

Tenten suspiró pensando en que su experiencia con hombres era muy limitada, los pocos momentos íntimos que había tenido habían sido con Neji. Así que no le costó responder con sinceridad.

- Me de dedicado desde niña por completo a mi carrera ninja. Nunca he tenido una pareja y el contacto íntimo que he tenido se ha limitado un par de ocasiones de manera rápida y en cierto punto, superficial - Contestó Tenten.

Había tomado dos decisiones: una, se enfocaría en su personalidad actual; sin importar los recuerdos del pasado que haya podido recuperar, enfrentaría la misión como "Tenten". Dos, contestaría las preguntas como si estuvieran solo ellas dos, olvidándose por completo que Neji y Sasuke se hallaban presentes. Sería más sencillo, además, no servía de nada ocultarles algo, después de todo el nivel de confianza e intimidad que debía compartir con ambos ya había sobrepasado los límites del compañerismo.

Nouhime la examinó con expresión pensativa y luego detalló a los jóvenes presentes - Supongo que su situación es similar a la de ella - Afirmó mirándolos con suspicacia. Era una mujer sumamente inteligente, pudo percibir de inmediato su inexperiencia en temas sobre relaciones interpersonales, especialmente aquellas relacionadas con el amor o el sexo - Está bien. Puede que no sea algo ventajoso en esta situación en particular pero no tiene nada de malo ser inexperto en disfrutar los placeres carnales. De hecho, en un lugar como este todas sus dudas o curiosidades pueden ser aclaradas - Comentó dedicándoles una lujuriosa mirada - Solo tienen que pedir, ya no son unos niños.

Nouhime estaba claramente disfrutando la idea de tomar a aquellos tres bajo su tutela, no podía entender como es que Kotaro tenía tantos prejuicios contra ellos. Los chicos encajarían a la perfección como aprendices, esclavos, hasta como instructores; casi lamentaba tener que ponerles un trabajo menos llamativo, eran el tipo de jóvenes que podrían complacer a cualquier mujer u hombre aunque primero tendrían que aprender y ella no desaprovecharía la oportunidad de enseñarles. Adoraba a los nuevos prospectos que mostraban tanto potencial como ellos.

En cuando a la joven, era atractiva y cumplía con el perfil de muchas mujeres que llegaban a la isla. De hecho, uno de los desagradables clientes más importantes prefería a las castañas y sabía por la información que había escuchado de Ren que era a esa persona a quien querían llegar.

Según su información, uno de los traficantes de personas con una importante red criminal que operaba en todo el mundo. Naturalmente ella no sabía que se dedicaba a traficar en el continente, pero siempre le causó escalofríos ese amo. En su interior sintió compasión de aquella joven inocente. En ese momento decidió que podía enseñarle a disfrutar de algunas cosas antes de ser entregada como carnada. Aunque primero debía comprobar ciertos aspectos que ya sospechaba, podría sacar provecho de eso.

- Les daré un consejo a los tres - Dijo con una expresión de sinceridad - Olviden todas las reglas sociales o de clanes que conozcan. En este isla no hay inhibiciones de ningún tipo porque es la única manera en que las personas pueden cumplir las fantasías que han ocultado en lo más profundo de su corazón. Por lo tanto, no sean prejuiciosos y busquen su propia fantasía en medio de todo el libertinaje que se les ofrece. Esta isla es el lugar ideal para eso.

Nouhime dejó que los jóvenes reflexionarán sobre su consejo mientras sacaba de una preciosa caja con adornos un cigarrillo que insertó en una elegante boquilla encendiéndolo y dando una profunda calada. Tenten no dejaba de sentirse impresionada de como es mujer lograba que cada sencillo movimiento resaltará toda su feminidad.

- ¿Has tenido alguna misión en la que hayas actuado como mujer y no como ninja? - La pregunta provocó un sobresalto en la castaña que la sacó de su ensoñación.

Repentinamente el semblante de Tenten se ensombreció al recordar un episodio de su vida que había quedado enterrado en lo más profundo de sus recuerdos. Fue un instante breve en el que su rostro reflejo los sentimientos de amargura que no pasó desapercibido por la mujer frente a ella.

- Cuando tenía siete años fui solicitada para una misión... - Contó Tenten absorta en sus recuerdos. La música que sonaba era como Nouhime, atrayente y sensual. Aún así eso no pudo distraerla de las imágenes que venían a su mente.

- A esa edad aún estábamos en la academia ¿Cómo es que se te envió a una misión? - Cuestionó Neji sin poder contenerse.

- No tengo familia y uno de los consejeros importantes de la aldea informó a mi tutora que se requería de un infante para una misión. Naturalmente ella aceptó sin cuestionar, me llevaron con un grupo ANBU que me explicó lo que debía hacer. Atraer a un hombre sospechoso de ser pederasta. Era un hombre muy importante así que necesitaban pruebas antes de actuar.

Nouhime inspiró profundamente de su cigarrillo conteniendo el humo en sus pulmones para luego soltarlo y contemplar la nube de humo que se llevaba el viento.

- Es obvio cumpliste tu misión y lograste salir ilesa. Al menos en su mayoría - Comentó Nouhime sin cambiar en ningún momento su expresión seria pero seductora.

- Así fue. Irrumpieron en el lugar y... Bueno, lo importante es que todo salió bien - Contestó cerrando sus puños para evitar que se notara el leve temblor de sus manos -- Luego, en mi primer año como gennin fui solicitada nuevamente. Cuando llegué a la oficina del Hokage estaba el mismo hombre de aquella vez y supe que no sería una misión agradable. Me quedé paralizada, pero antes de que pudiera acercarme al escritorio mi sensei apareció hecho una furia y me sacó a la fuerza de allí ordenándome que regresara al campo de entrenamiento. Desde donde estaba no pude entender lo que decía pero había un escándalo como si un torbellino estuviera arrasando la oficina. Nunca más me llamaron para una misión de ese tipo.

Tenten se quedó un rato con la mirada baja al recordar aquel episodio. Cuando le devolvió la vista a Nouhime notó en ella una mirada similar a la suya, le regaló una triste sonrisa como si ambas hubiesen compartido ese secreto.

Por otro lado, a Sasuke no se le hizo difícil saber a que consejero hacía alusión su compañera. El único que se atrevía a tomar las misiones más despreciables de la aldea y resolverlas a cualquier costo, Danzō Shimura. El pelinegro podía comprender la situación, a juzgar por la mirada de Tenten ella también lo sabía. Después de todo son ninjas y alguien debe hacer el trabajo sucio.

Neji estaba inmerso en sus recuerdos de aquel día:

/ Los gennins estaban esperando a su sensei en el campo de entrenamiento cuando un ninja de la Raíz apareció para llevarse a Tenten a una misión. En ese momento no sabían qué era la Raíz; cuando describió a Gai-sensei el aspecto del ninja, el hombre se enfureció como nunca lo había visto y corrió a buscarla.

Nunca les explicó lo que había sucedido pero les hizo jurar que si alguna vez los buscaba un ninja que cumpliera con esas características lo buscarían. /

Se sintió asqueado por su actitud esos días, nunca se había preocupado de que algo malo pudiera sucederle a su amiga en alguna misión, confiaba en ella pero lamentaba no haber prestado mas atención.

- ¿Tu sensei murió en la Guerra? - Dijo Nouhime llamando la atención de los tres ninjas.

- Casi. Quedó incapacitado - Respondió Tenten con nostalgia.

- Así que por eso estás aquí - Dijo Nouhime sonriendo con ironía. El único que se preocupaba por el bienestar de la joven no había podido rescatarla de la Isla de la Luna.

- Me ofrecí como voluntaria para esta misión. Pero si, aunque no me hubiese sido así ya había sido considerada entre las Kunoichi disponibles; era la que cumplía con más requisitos para esta misión.

Tenten enfrentó la mirada desconcertada de Neji y Sasuke. Extrañamente eso la hizo sentir furiosa y les dijo agresiva - ¿Qué? Son demasiado ingenuos si creen que iban a enviar a Sakura, o a Hinata a una misión como esta. Ni siquiera Ino fue considerada. Sea como sea, yo iba a ser seleccionada.

Los jóvenes retiraron la vista de ella avergonzados, no lograban encontrar algo para refutar su razonamiento, ella tenía razón. Sakura era la protegida de los Hokages, Ino estaba postulada para tomar el puesto que su padre había dejado vacante y Hinata era una verdadera princesa, a pesar de ser ninja ningún Hokage se hubiese atrevido a postularla para una misión de este tipo.

- ¿Y te ofreciste como voluntaria porque sabías que ibas a ser seleccionada de todos modos? Eso es muy noble - Inquirió Nouhime con sarcasmo siendo incapaz de creer su altruismo.

- No. Recientemente descubrí que tengo una hermana que fue víctima de un grupo de traficantes que participarán en la subasta. La rescatamos y tomé su lugar - Explicó Tenten sin dar demasiados detalles - Esta misión también es personal para mí.

La regente de la casa sonrió mostrando un brillo particular de ambición en sus ojos, mientras más hablaba con la chica más se convencía que era la indicada, si demostraba ser capaz ella personalmente se encargaría de convertirla en la debutante más deseada de la isla.

- Quiero que recuerdes ese sentimiento cada vez que pienses en desistir. Ese brillo de la venganza en tu mirada hace resaltar tu belleza.

Tenten no estaba segura de comprenderla, se había sonrojado pues pocas veces alguien había hecho énfasis en su belleza. Sin embargo lo que había dicho la mujer le había dado algo de tranquilidad. Bien, al menos la había convencido de considerarla apta para representar ese papel. No sabía que pruebas le esperaban pero se esforzaría por cumplirlas.

- Cuéntame sobre tu primer beso - Preguntó Nouhime cambiando radicalmente el tema de conversación. La mujer notó el gesto de sorpresa seguido de un sonrojo en la castaña y comprendió que la historia sería interesante.

Tenten se removió incómoda, no solo por lo repentino de la pregunta sino recordar la bochornosa situación. No tenía caso evadir la pregunta, miró avergonzada rápidamente a Neji mientras tomaba un sorbo de vino.

- Fue una situación muy embarazosa. Ocurrió luego de que terminó la guerra - Tenten ignoró el levísimo gesto de vacilación en el semblante del Hyuga y prosiguió - Era un ambiente festivo y trágico al mismo tiempo. En medio de todo eso encontré una antigua reliquia en la que estaban sellados unos ninjas de la Nube. Junto al capitán del escuadrón logramos descifrar la manera de revertir el sello y fueron liberados. En ese momento la euforia dominó el lugar, todos celebraban y yo no fui consiente... - Vaciló un poco antes de proseguir y finalmente dijo - Bueno, el capitán me abrazo agradecido y me besó. Los hermanos liberados hicieron lo mismo... Ejem... Un chico y una chica - Confesó mirando un punto fijo en la mesa con el rostro encendido.

El gesto en el rostro de Neji era de desconcierto. A su mente llegaron los recuerdos lejanos de aquel encuentro con los ninjas de la Nube; ahora podía entender claramente la actitud de su amiga frente a esas extravagantes personas. Sin embargo no pudo evitar sentirse algo... Celoso.

Por otro lado, Nouhime no había perdido ningún detalle de la reacción de los ninjas. Todo el lenguaje corporal de los jóvenes de cabello castaño indicaba que había una especie de complicidad entre ellos. Sonrió para sus adentros, definitivamente podría utilizar eso a su favor, pero primero tendría que encargarse de aquellos celos.

- ¡Vaya, es una gran anécdota! Muy divertida aunque poco romántica - Dijo Nouhime dando tienda suelta a sus carcajadas, provocando que Tenten sonriera avergonzada. Evitaba a toda costa la mirada de Neji.

- ¡Está bien! He decidido darles la oportunidad. En quince días les haré saber si se quedarán - Dijo Nouhime desechando su cigarrillo, pulsó un interruptor oculto en la mesa y pocos segundos después apareció Yuuki - Por favor, lleva a los caballeros a reunirse con Kotaro para que les asigne sus tareas por hoy. Ya mañana me encargaré yo misma de asignarles un puesto en las tareas de la Casa.

Una vez que los jóvenes se retiraron se dirigió a Tenten - Creo que ahora podemos hablar con más libertad de mujer a mujer. Vamos, acompáñame.

...

Tenten se sentía intimidada por la presencia imponente de la mujer mientras esperaba pacientemente sus órdenes, la seguía a través de la mansión hasta que salieron al jardín de atmósfera festiva. Recorrieron un tramo hasta que Nouhime escogió una mesa para ambas.

- Fíjate en el hombre sentado en aquel extremo del jardín. Su nombre es Mitsunari Ishida, un hombre muy exigente con las mujeres y difícil de conquistar. Tienes una sola tarea de que preocuparte, debes lograr que te lleva a una habitación. No tengo que explicarte para qué ¿Verdad? - Tenten no pudo evitar brindarle una mirada de sorpresa acompañada de un respingo - ¡Oh, No te preocupes! No vas a acostarte con él. Una vez allí me encargaré de resolver ese asunto. Olvídate de eso.

Tenten un poco más aliviada asintió, observó detenidamente al hombre que le indicaba Nouhime. Era extremadamente alto, con unos hombros muy anchos, su espeso cabello banco era alborotado por el viento, largo hasta su cintura y ojos amarillos que miraban con frialdad a su alrededor; usaba un traje blanco ajustado que resaltaba la perfección de su cuerpo. Su camisa de seda blanca estaba abierta hasta el pecho mostrando un torso bien trabajado; desde luego era muy atractivo.

- Prueba que puedes conquistarlo y usaré toda mi influencia para infiltrarte exitosamente en el Castillo de Masamune.

- Lo haré, Lady Nou - Respondió la joven sin apartar la vista de su objetivo.

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Recuerden que también estoy por Wattpad :-)