Derechos de autor: EL MANGA, EL ANIME Y LOS PERSONAJES DE ESTA SON DE RUMIKO TAKAHASHI (y algunos inventados XD) LA HISTORIA ES DE MI AUTORÍA

ALGUNOS CAPÍTULOS CONTIENEN LEMON, LEER A CONCIENCIA

- blablabla -= diálogo en voz alta

"blabla" = pensamiento del personaje

-x-x-x-x = cambio de escena

blablabla = diálogo youkai

"blablabla" = pensamiento youkai

Capítulo 36

A penas alcanzaron a reaccionar cuando ambos se dieron cuenta que ya no estaban en el bosque de la propiedad, sino que dentro de una cueva húmeda y fría. Ukyo tomó sus Sai inmediatamente, tratando de recorrer con su vista el entorno. Una luz que provenía de un pasillo a la izquierda la hizo reaccionar

- Allí está la salida, vamos – le informó al hanyou

Al acercarse se podía ver unas montañas que rodeaban a la cueva, cuando iba a dar un paso fuera de ésta una fuerza la empujó hacia adentro haciéndola caer sobre su espalda

- Un campo de energía – musitó sorprendida

Esta vez se acercó lentamente, colocó sus manos como si tocara una pared frente a ella e invocó un hechizo para deshacer ese campo. Quedó sorprendida al percatarse que nada ocurría, nada de su poder espiritual salía de ella… por fin lo había comprendido: era una trampa de Naraku y la cueva bloqueaba sus poderes. Trató de pensar lo más rápido posible, el dolor en su espalda por el frío comenzaba a ser más intenso, pronto estaría indefensa ante aquella tortura. Recordó que James había colocado rastreadores en sus Sai, por lo que lanzó una contra el campo. Sorprendentemente, ésta lo atravesó y quedó clavada a unos metros de la entrada.

- No te preocupes, pronto vendrán a buscarnos – se giró informando al peliplateado, pero no estaba tras ella. Agarró con fuerza la Sai con la que se había quedado e ingresó a lo profundo de la cueva, que era iluminada en parte por la luz del sol desde la entrada.

- ¿Inuyasha? – preguntó mientras caminaba

A medida que se iba acercando, el sonido de gruñidos y una voz ronca hablando sola provocó en ella un escalofrío por su cuerpo. El dolor se estaba intensificando, el tener que estar caminando y de pie solo incrementaba la sensación.

- Inuyasha – volvió a llamar

- ¡Maldita! – escuchó aquella voz ronca gritar

No alcanzó a reaccionar antes de que una mano con unas uñas extremadamente largas se aferrara a su cuello dejándola sin aire

- Así es Inuyasha, ella le entregó tu hembra a ese demonio lobo – una voz lúgubre provenía desde las paredes de la cueva

- Na… ra… ku… - alcanzó a decir mientras golpeaba el brazo de la mano que aún no la soltaba. El peliplateado la lanzó contra la pared con una fuerza descomunal, la chica quedó sin aire por el golpe recibido en su espalda. Tosía para tratar de recomponerse.

Levantó la vista, se pudo fijar que los ojos dorados habían desaparecido… en cambio, unos azules rodeados de un rojo intenso ocupaban su lugar. Unos largos colmillos se asomaban de la boca del chico, mientras que una franja morada delineaba cada pómulo.

- Inuyasha, debes calmarte – trató de hablar con el lado racional del ahora youkai

- Escúchame Inuyasha – la voz de Naraku invadía el lugar – ella alejó a Kagome de ti, Ukyo es la culpable que ahora le pertenezca a otro –

- ¡Cállate maldito! – gritó la castaña – Por favor no lo escuches – no pudo evitar gemir de dolor, el ácido comenzaba a hacer efecto – Te está engañando –

- Si no me crees, mira su cuello… verás que ella también lleva la marca – informó el hanyou cizañeramente

- Maldito… - musitó apenas la chica, pues debió esquivar un ataque del peliplatedo

- Te mataré perra traidora – exclamó furioso el youkai. "Ella es la culpable que hayamos perdido a Kagome, si la matamos la tendremos de vuelta" pensaba mientras lanzaba un zarpazo el cual lastimó el antebrazo izquierdo de la chica

- ¡Por favor reacciona! – gritó desesperada, entre el dolor y la lucha contra aquel demonio la tenían aterrada

- No lo hará – informó Naraku – en esta cueva está bajo un conjuro, y sin tus poderes no tendrás cómo hacerlo volver – rio al finalizar esta frase

La lucha era intensa, ella intentaba esquivar cada golpe o zarpazo que daba el demonio defendiéndose con la única Sai que tenía a mano, pero él era demasiado fuerte y veloz. Cada vez se sentía más débil, el dolor en su zona lumbar era insoportable, ya no se podía mantener en pie. No pudo impedir que uno de los zarpazos diera en su antebrazo derecho, lo que provocó que soltara su arma.

-Morirás y Kagome volverá a ser mía -

- Por favor basta – le dijo entre sollozos

- Esto es tú culpa, si no te hubieras entrometido

- Inuyasha, por favor escúchame – apenas dijo esto, el peliplateado la atacó dejándola con heridas en sus piernas y torso, para luego azotarla contra la pared

- Me las pagarás – esa voz ronca la hacía temblar del miedo. Trató de levantarse apoyándose en el muro de la cueva, apenas lo logró cuando nuevamente una mano la agarró del cuello y la levantó provocando que sus pies se separaran del piso. Con la otra mano le corrió el cuello de la chaqueta en el lado izquierdo, dejando a la vista la marca que traía – Perra traidora, te lastimaré hasta que no quede nada de ti- estas palabras la estremecieron, venían cargadas con odio y rencor.

La estaba apretando fuerte, sentía que en cualquier momento se desmayaría debido a la falta de oxígeno que cada vez era más escaso. De repente, sintió que la soltaba del cuello, pero antes de que sus pies tocaran el suelo, recibió un zarpazo preciso entre la unión de su cuello y hombro izquierdo. No pudo evitar gritar del dolor, llevándose su mano derecha sobre la herida

El demonio se quedó quieto mirando su mano… "huele a …. ¿tinta?". Algo no le estaba cuadrando, por lo que acercó su mano llena de sangre para olerla nuevamente

- Tinta – dijo en voz alta, levantó la vista confundido para luego cambiar su expresión a una de rabia

Ukyo se percató que el demonio había descubierto su mentira

- Inuyasha… escúchame – trató de calmarlo

- ¡Es tintaaa! – le gritó furioso

"¿Qué hago?" pensó la castaña, necesitaba que el peliplateado se calmara hasta que llegaran a rescatarlos. Solo una idea cruzó por su mente, por lo que se sacó la máscara con su mano izquierda, su pelo volvió a su color azabache y sus ojos chocolates se posicionaron sobre los del demonio.

- Inuyasha, soy yo – le habló con la voz más dulce que pudo poner, tratando de ocultar el dolor, pero las lágrimas no paraban de recorrer sus mejillas

- ¿Kagome? – preguntó un youkai confundido

- Soy yo – trató de sonreírle

- Es tinta… ¿me mentiste todo este tiempo? – no alcanzó a escuchar la respuesta, el ruido de dos helicópteros invadió todo el lugar. La chica comprendió lo que ocurría, por lo que se puso nuevamente su máscara.

El equipo de rescate descendió de las aeronaves por medio de cuerdas. James sacó de un maletín unos pergaminos sagrados que colocó en los bordes de la entrada, lo que hizo que el campo de energía desapareciera inmediatamente.

- Preparen las armas de electroshock y los dardos tranquilizantes – ordenó a los que lo acompañaban

Ingresaron a la cueva, unos metros adentro se encontraron con el ahora demonio y a la sacerdotisa herida. James no dudó, por lo que dio la orden de disparar. Inuyasha alcanzó a esquivar un par de electroshock antes de recibir otros tres y cinco dardos. Cayó inconsciente casi al instante.

- ¡Ukyo! – gritó el hombre mientras corría a sostenerla entre sus brazos – Rápido, trasladémosla al cuartel central, avisen al hospital en el estado que está –

- ¿Y qué hacemos con él? – preguntó uno de los chicos

- Revisen sus bolsillos, debería tener un anillo con él. Cuando lo encuentren, colóquenselo en el dedo anular derecho – el joven que había preguntado siguió la orden, cuando pilló el objeto, lo ubicó donde le habían dicho – Al llegar, que Ryoga y Koga se encarguen de llevarlo a la mansión, que esperen nuevas indicaciones allá – indicó al encargado de la segunda aeronave, éste comprendió que la agente se iría en el helicóptero con James, y el ahora hanyou con ellos en la otra.

El hombre a cargo recogió la Sai que estaba dentro de la cueva, para luego hacer lo mismo con la que estaba en el exterior… "bien pensado Ukyo" dijo para sí mientras lo hacía. Recordaba de la llamada de Sango preocupada por la repentina desaparición de los jóvenes de la imagen satelital del bosque de la mansión. Supusieron lo que había ocurrido cuando una de las Sai pudo ser rastreada en unas montañas a una hora de allí.

- Resiste un poco más – le dijo a la castaña mientras ella iba inconsciente dentro del helicóptero

Continuará…

Hola! Si sigues leyendo esta historia, muchas gracias por hacerlo. Espero de corazón que mis ideas locas te sigan agradando.

Ya nos acercamos con pasos agigantados al final, hoy descubrimos que la marca no era más que un mero dibujo…. Lo sientoooo, les juro que si aún no han descubierto el porqué de esto, tendrán su explicación más adelante.

En agradecimiento a su apoyo y que aún sigan leyendo esta historia, que ha sido la primera que redacté y decidí "publicar", les subiré otro cap en unos minutos.

Quiero invitarlos a leer la nueva historia que acabo de publicar, como se los comenté en el cap anterior, se llama "The Bartender" y es un AU con los personajes de Ranma.

Como siempre, los invito a dejar sus reviews, me gustaría saber su opinión sincera (pero con respeto siempre) sobre el rumbo que está teniendo esta historia.

Saludos y que tengan una buena semana!