—¡No puedes hacer esto! ¿Dónde está tu lealtad Lucius?

—Con mi familia, allí es dónde está. No seguiré con esto Bella y si no quieres que llame a los aurores en este instante te iras y no volverás.

—Estás cometiendo la mayor equivocación de tu maldita vida.

—Al contrario, por primera vez en mi vida estoy haciendo lo correcto.

La discusión había comenzado horas atrás. Bellatrix de alguna forma se terminó enterando que Potter desde meses atrás había estado su tiempo dentro de la mansión de los Malfoy cada tanto y había salido mejor que bien librado. Regresó lo mas rápido que pudo pero no pudo si quiera acercarse a los terrenos de la enorme mansión, la magia de la ancestral caso Malfoy le impedía acercarse si quiera la verja dorada.

Tuvo que esperar una eternidad a que Lucius se dignara a salir y cada quién de su lado de la reja se enfrentaron solo con palabras, cualquier movimiento en falso y la mansión defendería muy agresivamente a Lucius.

La fuerza de la mansión había estado durmiendo durante años, y solo hacía cosas mínimas como ocultarse de los muggles y no permitir la entrada a visitantes indeseados. Nadie sabía porque, los elfos domésticos decían que la mansión estaba triste, pero desde que había niños de nuevo en los pasillos y mas desde aquellas vacaciones de invierno que Draco regresó diferente... Y ahora mas que nunca su fuerza estaba hasta el tope, terminando el quinto año Draco había regresado y aunque sus padres aun no lo sabían había otro Malfoy en camino, pero la mansión si que lo sabía, ya estaba preparando el nuevo lugar en el tapiz familiar, y con ello las protecciones se levantaron como no sucedía en siglos.

Draco casi resbala en el piso de su baño personal y una magia que no era la suya lo había detenido en el aire evitando cualquier daño posible, en secreto la Mansión ya estaba cuidando al siguiente Malfoy.

Lucius como cabeza de la familia podía sentir el cambio, pero todavía no sabía que lo causaba. Pero eso que mas daba mientras lo pudiera usar a su favor y lo necesitaba mas que nunca...

Decir que detestaba al idiota de Potter sería un eufemismo. Definitivamente no estaba listo para aceptar que su amado hijo estuviera en una relación con ese tarado cuatro ojos, pero al ver los ojos resplandecientes de Draco cuando miraba a ese imbécil le era suficientemente para entender que debía hacer el esfuerzo, que lo que ambos chicos tenían no era un amor juvenil que superarían con los años, no, porque esa mirada es la misma que él todavía tenía cuando se quedaba observando a Narcissa.

En cuanto pudo y aprovechando las nuevas circunstancias le pidió a la casa que pusiera de su parte, había cometido muchos errores en su vida, el mayor de todos el haberse unido a los mortifagos, paradójicamente algo que en vez ser un error parecía destino a ser era tener al pequeño Tom. Todo debía estar listo para que su casa fuera un refugio y no un cuarto de guerra, debía proteger a Tom de la influencia de los mortifagos, y a Draco porque se había emparejado con Potter.

Bellatrix se retiró no por obedecer, sino tuvo que salir huyendo cuando la misma Mansión perdió la paciencia y le arrojó lo que bien podría ser un bombarda muy poderoso.

Lucius regresó dentro y lo primero que vio fue a Potter arrastrando a su hijo con escobas en mano bajando las escaleras y a los niños siguiéndolos desde atrás, TODOS los niños; Tom, Gellert, Quirinus, Severus, y Albus... Cuando se enteró por Sinistra no pudo evitar pensar en las ironías de la vida, ahora cada viernes y sábado tenía corriendo por la mansión a los magos mas poderosos de su tiempo, de ambos bandos, jugando como niños pequeños.

Y eso solo los viernes y Sábados... Porque los domingos venía todo el maldito mundo, por circunstancias de la vida que están mas allá de su entendimiento la orden o lo que sea habían tomado su casa como base, quiso negarse pero le fue imposible por dos razones:

Primero porque su esposa se había reconciliado con su otra hermana y con su primo Sirius, y le gustaba verla feliz.

Y segundo porque Sirius Black, fue quien encontró la forma de hacer sentir mejor a Tom. El niño había recupera la energía y mas allá de eso, casi parecía otro niño normal, y todo gracias a un guardapelo y un anillo. Los malditos horrocruxes, si alguien mas lo usara seguro caería muerto o sacaría la peor parte de su ser, pero para Tom era diferente, se sentía mas fuerte y vivo, eran después de todo partes de su alma fracmentada.

Desde entonces Tom llevaba un guardapelo colgando de su cuello, un anillo extraño en su dedo, Nagini le acompañaba a todas partes e igual el pequeño Quirinus que efectivamente pudieron comprobar que equilibraba el núcleo mágico de Tom. Después de todo en una vida pasada que ambos niños ya no recordaban sus almas habían estado enlazadas.

Mientras tanto Draco y Harry habían estado actuando como si nada pasara, pero el tiempo se les agotaba antes de que empezara a ser demasiado evidente. Un embarazo no se puede ocultar para siempre. Theo lo había intentado y fracasó, su padre se enteró pero no pudo hacer mucho puesto que el ministerio consideraba ya un adulto a Theo puesto que estaba viviendo con Neville y esperaban un hijo juntos. El señor Nott quiso matarlo pero tuvo que mantener su perfil bajo cuando Moody lo amenazó con estar atento a sus movimientos, y simplemente Theo terminó completamente desheredado.

Pero con ellos era diferente, Draco seguía viviendo con sus padres y Harry ahora vivía con Sirius y Remus. La solución sería casarse y largarse, pero a estas alturas solo les quedaba hacer las cosas correctamente, así que apenas tuvieran una buena oportunidad les hablarían a todos al respecto, y la oportunidad se acercaba con la fiesta de bienvenida que Pansy le estaba organizando al pequeño Frank, entonces sería cuando para soltar la bomba, Draco quería hacerlo así para molestar a Theo, y Harry que últimamente se sentía muy gracioso no podía estar mas de acuerdo.

En cuanto a la pequeña Charity, bueno, su vida nunca había sido tan divertida. Tenía al abuelo Moody que tenía las historia mas geniales del mundo, tenía a papá Robert que era dulce y la trataba como princesa, y tenía a la tía Tonks que además de ser divertida y siempre jugar juntas, ella estaba intentado juntar a su nuevo papá con otro auror llamado Freem Fitzgerald, y Charity estaba muy de acuerdo, entre mas gente en la familia mejor ¿no? Además el señor Freem estaba soltero desde hace poco, su nova terminó fugándose con una bailarina o eso le contó el abuelo Moody.

La tía Tonks también estaba saliendo con alguien, la persona mas genial de la tierra, un chico llamado Charlie Weasley que trabaja con Dragones en Rumania. Y la llevaban allá una vez al mes para ver desde lejos los nidos, algún día quería dedicarse a lo mismo que el futuro tío Charlie.

Sin mencionar que se sentía una ganadora total porque le gano a Albus y aunque no hubieran pactado nada, pareciera que si porque cada que ella iba a visitarlos el niño le terminaba cediendo a regañadientes la mitad de su postre.

Y en cuanto a Hermione y Pansy. Lo de ellas había sido sorpresivo y casi instantáneo al momento en que habían comenzado a convivir, fue raro porque en medio de todo el caos se las habían arreglado para no tener que cruzar palabras de mas... Eso se acabó en el momento en que Astoria intervino, las había presentado bien, y las empujó a ser mas abiertas sobre temas variados, dándose cuenta de que eran mas compatibles de lo que pensaron en un principio, Pansy después de eso no tuvo ninguna duda y le preguntó.

—¿Saldrías conmigo?

Hermione contestó en un impulso muy rápido.

—Si.

Todo había sido tan fácil entre ellas que ahora parecía tonto recordar que alguna vez se habían llevado tan mal. Al menos podían decir con orgullo que se estaban tomando todo de forma tranquila, no tenían la prisa de los chicos, ellas estaban pasándola bien juntas, se gustaban bastante pero también de momento tenían como prioridad la escuela.

Los padres de Pansy se opusieron inmediatamente, pero ella no los escuchó, y ellos debieron aguantarse porque a pesar de no estar de acuerdo no iban a obligarla a hacer nada, no es como si fueran unos malditos como para hechizar o alejar a su propia hija.

Los de Hermione tardaron un poco en aceptarlo del todo, en el mundo muggle todavía era un tabú siquiera sacar el tema, pero lo aceptaron tan rápido como pudieron, porque les encantaba ver a su hija feliz.

Por su parte Fred y George terminaron el año sin contratiempos, aunque Fred ahora mismo estaba castigado y según Molly eso duraría hasta el día en que se casara. Aunque a mediados de ese verano se mudarían de casa y finalmente abrirían la tienda de bromas.

¿Algún día contarían lo que hicieron? No, no había ningún propósito en eso. Tal vez se llevarían el secreto a la tumba, disfrutando un poco de que sus amigos y sus familiares eran mas libres y mas felices de lo que habían sido antes de todo el desastre que ellos provocaron en primer lugar.

Pasó el verano, el otoño, el invierno y la primavera, el tiempo se fue volando hasta que ya habían pasado cuatro años. Muchas cosas habían cambiado desde entonces, como los anillos matrimoniales en los dedos de Harry y Draco, o que aquel pequeño pelirrojo había crecido un poco y ahora corría por una estación de trenes con su carrito esquivando muggles, de tras de el venía un chico de ojos verdes y cabello negro, un chico delgado también de primer año que intentaba alcanzar al pelirrojo, y gritándoles que se comportarán iba tras ellos un pelinegro que a diferencia de los otros no llevaba una túnica negra.

Harry, Draco y James en brazos de Draco intentaban alcanzar a los otros tres esperando que no atropellaran a ningún muggle, mientras que tranquilamente a varios metros de distancia caminaban tranquilamente el matrimonio Malfoy, Remus y Sirius y el pequeño Quirinus, un bebé llamado Teddy que dormía en brazos de Sirius, y también con su carrito Gellert, el chico Rubio iba ya en su segundo año, e iba arreglado con su túnica de Slytherin.

Después de un rato para que todos estuvieran en la estación nueve y tres cuartos. Pero ya reunidos empezaron a despedirse.

Lucius empezó una larga charla con Tom y Gellert.

—Aun si terminan en casas separadas deben prometer que se protegerán mutuamente, sé que no se han llevado muy bien últimamente pero son familia, y deben hacer un esfuerzo. Tom no te metas en problemas, ya lo hablamos, seguirle la corriente a Albus te ha estado trayendo problemas. Gellert, deja de pelear con tus compañeros, ellos no son tan buenos como tu, terminaras por lastimar a alguien.

Ambos niños lo prometieron a medias, gellert tomó sus cosas y terminó por separarse del todo del grupo mientras se reunía con sus amigos del colegio y desaparecía entre la multitud. Albus había querido acercarse pero Gellert se fue demasiado rápido. Mas tarde se metería a la fuerza al mismo vagón y robaría toda su atención como siempre.

Por su lado Albus estaba recibiendo una carrera de lo que no hay que hacer por parte de sus padres adoptivos mientras Severus asentía con la cabeza a todo apoyando la causa, aunque fuera prácticamente inútil.

—Nada de cohetes muggles.

—Ni encantados.

—O pantanos de bolsillo.

—Ni peleas clandestinas.

—Ni molestar a los elfos domésticos a media noche porque quieres dulces.

—Tienes estrictamente prohibido hechizar las escobas de entrenamiento.

—O ponerle pegamento a las almohadas de tus compañeros.

—Nada de juegos de azar y apuestas.

—O robar animales de cuidado de criaturas mágicas.

—Ni objetos malditos de defensa contra las artes oscuras.

—Bromas a tus profesores.

—O a Filch, ya está muy viejo y siento lastima por él.

—O a los de ultimo año.

—No te hagas amigo de Peeves.

—Ni arrastres a Tom en tus aventuras.

—No rompas el toque de queda.

—haz todas tus tareas.

—En general, portate bien.

Cuando terminaron solo abrazaron al pelirrojo y mientras eso pasaba Sirius le metió el mapa del merodeador en el bolsillo. Albus y Tom se despidieron también de Severus que no iba a Hogwarts hasta el año siguiente.

—No te vuelvas mas aburrido mientras no estamos Sev.

—Oh no te preocupes Al, lo intentaré mientras ustedes no destruyan Hogwarts hasta el próximo año.

—Te mandaremos la cabeza del basilisco como recuerdo nada mas pisemos Hogwarts.

—Muy gracioso Tom.

Tom quiso despedirse de Quirinus, tantos años juntos como un par de gemelos no eran en balde. Pero el niño no estaba por ningún lado, mas tarde supo que fue a despedirse de Gellert y que cuando regreso ellos ya habían partido. Así que solo faltaba decirle adiós a Harry, a Draco y a los bebés.

Cargaron a los bebés por un rato mientras Draco les deseaba suerte y les arreglaba el cabello, a su vez Harry les miraba con advertencia para que no hicieran de las suyas.

Cuando llegó el momento ambos chicos subieron al tren, iban a comenzar una nueva etapa, tal vez el inició de una nueva era para Hogwarts, fuese lo que fuese era seguro que este solo era un punto de partida a sus propias aventuras, quién sabe que cosas el futuro fuera a depararles el futuro cercano a lejano, especialmente con las batallas que la orden había tenido intentando capturar nuevamente a los mortifagos aun prófugos, pero sabían que todo estaría bien porque así se sentía, estaban en el camino correcto del destino que ahora tenían.

Si, todo estaría bien.

Y fin, Fin! Si, ya acabamos... ¿De verdad ya acabamos? Se siente raro XD

¿Podemos defenernos un minuto a reflexionar que nadie espero que esto fuera acabar? Pero cumplí mi promesa de acabarlo, en fin, aun me estoy pensando la segunda temporada que básicamente serían las reliquias de la muerte con Albus, Severus y Tom como protagonistas, sin mencionar que ya sería por separado porque este fic ya llegó a su fin, podemos considerar lo otro como un Spinoff o algo así.

Llevo tanto tiempo con el final en mi cabeza, pero cuando empecé a escribir ni siquiera sabía como describirlo, se me fue todo, supongo que es normal después de tantos años, además siento que me apresuré un poquito porque voy de salida, en fin.

Gracias por todo, y por su infinita paciencia❤