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Capitulo XL

"La respuesta más obvia es con frecuencia la correcta".– Kate Morton


Una semana después…

Wei Wuxian observaba con algo de fascinación las manos de la sanadora, sintiendo como su cachorro se removía dentro de su interior conforme la misma recorrían con cuidado su prominente vientre, algo que le hizo sonreír suavemente.

– Todo está en orden – le escucho decir – el cachorro está en perfecto estado, por lo que no hay ningún indicio de que vaya a ser un parto difícil.

– Ya veo – dijo levantándose con cuidado de la cama y volviéndose a colocar su túnica.

La sanadora regreso a verlo al notar un poco de nerviosismo en su voz.

– ¿Ansiedad por el parto? – le pregunto suavemente.

– Un poco – respondió soltando una débil risa – tengo algo de nervios respecto al parto.

– No tiene de que preocuparse – le aseguro – he asistido a muchos omegas durante el mismo, puedo asegurarle que todo saldrá bien.

– Lo se…

– ¿Tiene que ver que no sea su cuerpo original?

– Pues, un poco… La primera vez que di a luz no hubo complicaciones y fue un parto relativamente fácil.

– Pero teme que su actual cuerpo no tenga la misma resistencia al dolor.

Wei Ying solo sonrió y asintió.

– No se preocupe, es natural sentirse de ese modo – le recalco – es cierto que esta sería la segunda vez que daría a luz pero para su actual cuerpo sería la primera vez así que, comprendo las inquietudes que está sufriendo.

– …

La sanadora sonrió ligeramente y tomo la mano del omega.

– Por ahora no podemos hacer nada más que esperar – le dijo – por ello debe mantenerse sereno y sin ninguna agitación, solo debe concentrarse en contar los días que faltan para que este pequeño finalmente nazca y lo tenga entre sus brazos.

Aquella escena ilumino el rostro del omega.

– Mmm, tiene razón – dijo respirando profundamente – ¿puedo saber qué día cree que nacerá?

– Dentro de dos semanas aproximadamente – le respondió – pero, solo es una probabilidad después de todo, este pequeñín será el que decida qué día nacerá finalmente.

Wei Wuxian asintió y se levantó de la cama.

– Cualquier molestia o dolor inusual, no dude en avisarme.

– Lo hare.

Finalmente Wei Wuxian se despidió de la sanadora y salió del lugar, tomando el camino de regreso al Jinshi.

Durante su camino hacia su hogar, no dejaba de pensar en los días que faltaban para que su hijo finalmente naciera. El sentimiento de emoción y miedo le recorrían cada fibra de su ser, un sensación que solo pudo sentir hace más de dieciocho años, cuando si primer cachorro nació.

En ese momento, la ansiedad comenzó a hacer mella en su corazón.

Había pasado una semana desde que hablaron con Nie Huaisang y Tang Mei.

Una semana desde que toda esperanza de encontrar a su cachorro se había desvanecido.

Una semana desde que se había roto enfrente de su esposo y dejo salir todo lo que se guardó durante todos esos meses.

Le prometió decirle cuando volviera a sentirse de ese modo pero, no le gustaba preocupar a su alfa y sentirse la razón de la tristeza en los ojos del mismo.

Wei Wuxian detuvo sus pasos y soltó un largo suspiro.

"A veces pienso que lo mejor hubiese sido no recordar nada" pensó con tristeza "Quizás nada de esto hubiese sucedido en primer lugar"

Estaba por retomar sus pasos hacia su habitación, cuando capto la voz de su hermano a lo lejos.

– ¿Jiang Cheng?

Extrañado por ello, Wei Wuxian camino hacia el lugar de donde provenía la voz de su hermano, encontrándose con él y algunos discípulos del clan Jiang. Estos últimos llevaban consigo algunas cajas, las cuales iban apilando en el suelo conforme subían y bajaban de la montaña.

Curioso por lo que contenían las cajas, finalmente decidió acercarse a su hermano.

– Jiang Cheng – lo llamo – ¿Qué haces aquí?

Su hermano se giró para encararlo.

– Pensé que retomarías el tiempo que perdiste por quedarte a cuidar a Zewu–Jun – dijo con algo de malicia en su voz.

Jiang Cheng sonrió y en vez de caer en la broma, solo respondió.

– Mis discípulos no han bajado el ritmo en cuanto a su entrenamiento por lo que, puedo ausentarme unos días y ellos seguirán mejorando – aclaro – porque saben que cuando los examine y no pasan la media – observándolos de reojo – les romperé las piernas.

Los jóvenes discípulos se tensaron por la fría mirada de su líder y decidieron continuar con su trabajo ante la clara amenaza del mismo.

Wei Wuxian solo sonrió y negó con su cabeza.

– ¿Por qué trajiste tantas cajas? – pregunto cambiando el tema de conversación.

– Son algunas medicinas especiales del clan Jiang para que A–Huan las tome y se recupere.

– Vaya, debes "estimar" mucho al líder del clan Lan como para "exponer" las medicinas secretas del clan Jiang y entregárselas – sonriendo de medio lado – me conmueve lo dulce que te ves comportándote de este modo.

– ¿Quieres que te rompa las piernas?

– Estoy embarazado – le recordó.

– Lo hare cuando mi sobrino nazca.

– Para entonces abre huido muy lejos de aquí como para que logres golpearme.

Ambos se quedaron viendo unos instantes antes de comenzar a reír entre ellos por la situación.

– Pero hablando en serio – dijo Jiang Cheng – ¿Qué haces fuera?, pronto darás a luz, ¿no deberías estar descansando?

Wei Wuxian solo rodo los ojos.

– Todo mundo está exagerando con eso, estoy bien.

– Con tu historial para meterte en problemas y salir lastimado, es obvio que nos preocupemos.

El omega hizo una mueca y resoplo.

– Para tu tranquilidad, estaba con la sanadora, justamente estaba revisando el estado de salud del cachorro, como estoy a días de dar a luz, no quiere ninguna sorpresa.

– ¿Y Lan Wangji? – le pregunto cruzándose de brazos – Siempre te acompaña a tus revisiones o en su defecto, Lan Jingyi es quien te está escoltando durante esas visitas.

– Mmm… Comúnmente uno de los dos lo hace pero, el día de hoy era la reunión con el clan Ouyang así que – haciendo una mueca – Digamos que me le escape al discípulo que mando a cuidarme.

– …

– Oh, vamos, no pongas esa cara. Sabes que la mayoría de los discípulos del clan Lan son demasiado sobreprotectores, sobre todo cuando Lan Zhan los manda… Me frustro por su "No hagas esto, no puedes hacer aquello" todo el tiempo.

Su hermano solo negó con su cabeza, sintiendo compasión por ese pobre discípulo.

– Entonces, ¿están en una reunión? – retomando el tema de conversación anterior.

– Mmm… Están hablando sobre la petición de cortejo que el clan Ouyang solicito.

– Recuerdo que Jin Ling menciono algo hace un tiempo, el clan Ouyang quiere que Lan Jingyi se case con Ouyang Zizhen, ¿no?

Wei Wuxian asintió a sus palabras.

– Como Zewu–Jun sigue recuperándose, Lan Zhan es quien se está encargando de realizar sus deberes como líder de clan, al menos hasta que lo den de alta.

– ¿Crees que se lleve a cabo esa boda?, hasta donde Jin Ling me comento, ese chico no está muy convencido de casarse con el heredero del clan Ouyang.

Wei Wuxian se encogió de hombros.

– Pronto lo sabremos.


En la sala de invitados, el segundo jade se encontraba hablando con el líder del clan Ouyang, siendo acompañados de Lan Jingyi y Ouyang Zichen.

El motivo de aquella reunión era un tema que desde hace semanas se tenía previsto y, tras muchas situaciones, por fin podrían aclarar correctamente.

– Lamento mucho lo que le ocurrió a Zewu–Jun – menciono el líder Ouyang – es increíble que fuera envenenado durante la cacería nocturna que organizo el clan Jin – dijo tomando un sorbo de su te – y todo a causa de una venganza hacia Jin Guang Yao solo porque fue su hermano jurado.

El segundo jade asintió con su cabeza.

Tras lo sucedido con Zewu–Jun y el secuestro de Wei Wuxian, se tomó la decisión de mantener en secreto la verdadera identidad de Li Yeni.

Esto con el único fin de que la imagen de Li Wang y el clan Jin no se vieran empañados por lo sucedido.

Sabían que el joven alfa no tuvo que ver con los planes de su madre e incluso resulto herido por tratar de proteger a Jin Ling pero, el mundo de la cultivación era rencoroso y por mucho que el joven tuviera buenos sentimientos, el pasado de sus padres pesaría sobre de él.

Ya tenía el historial dejado por su padre, ¿Por qué incluirle los de su madre?

Por lo que contaron lo sucedido omitiendo el parentesco entre Li Wang y Li Yeni, diciendo que fue una mujer que enloqueció y buscaba una absurda venganza en contra del clan Jin por culpa de Jin Guang Yao.

– Esperemos que se recupere pronto – continuo el líder del clan Ouyang.

– Su salud está mejorando gracias a nuestros sanadores – respondió Lan Wangji – en pocos meses podrá ser dado de alta y retomar sus funciones.

– Me alegre oír eso – dijo con una sonrisa – retomando el tema que nos trajo hasta aquí – regresando a ver de reojo a su hijo – ¿Qué han pensado acerca de nuestra propuesta?

El segundo jade observo de reojo al Lan Jingyi antes de responder.

– Hemos recibido muchas peticiones de algunos clanes respecto a futuros cortejos hacia los omegas de nuestro clan – menciono regresando a ver al líder del clan Ouyang – pero la propuesta que su clan nos notificó a sido considerada de forma minuciosa ya que, se trata de un omega de la rama principal.

– Espero que nuestra propuesta haya sido tomada muy en cuenta – dijo de forma insinuante– ya que un matrimonio entre nuestros clanes sería beneficioso para ambos.

– Somos conscientes de ello – le respondió Lan Wangji – pero dicha decisión no solo recae sobre el líder o el consejo de nuestro clan, también se toma en cuenta la opinión del omega en cuestión, puesto que es su vida futura la que se está poniendo en jugo.

– Comprendo las razones – sonriendo ampliamente – esperamos que el joven Jingyi haya considera nuestra propuesta – dirigiendo su vista hacia la figura del joven omega – no solo porque se trate de mi heredero sino, por que ambos se conocen desde hace años y estoy seguro que mi hijo no le es indiferente.

Al escuchar esas últimas palabras, el omega se tensó y trago con fuerza.

– Ese es un tema que solo Jingyi puede decidir – intervino el segundo jade al ver la tensión en el cuerpo del menor.

– En eso estamos de acuerdo Hanguang–Jun – le respondió – joven Jingyi, ¿ha pensado detenidamente sobre la propuesta de mi hijo? – regresando a ver al omega.

Lan Jingyi apretó sus manos mientras los nervios comenzaban a invadirlo, sintiéndose incapaz de responder por la presión de la situación.

– Jingyi – lo llamo el segundo jade en un susurro.

El omega regreso a verlo con algo de miedo pero, cuando su mirada se conectó con la del segundo jade, de forma fugaz recordó la breve conversación que habían tenido minutos antes de iniciar la reunión.


Lan Jingyi se mordía el labio inferior mientras caminaba de un lado a otro, los nervios estaban recorriéndole el cuerpo y la ansiedad por saber que podría pasar en la reunión con el clan Ouyang le estaba carcomiendo la cabeza.

Había decidido rechazar la propuesta, ya que no compartía los mismos sentimientos que Zizhen tenía por él, solo tenía que negarse y todo estaría bien.

Al menos eso quería pensar.

Jingyi – lo llamo el segundo jade, quien estaba sentado en su lugar.

– …

Tranquilízate – le sugirió al verlo caminar de un lado a otro.

Lo siento, Hanguang–Jun – caminando hacia el alfa y sentándose a su lado – es solo que, estoy nervioso, ¿y si algo sale mal?, ¿y si mi decisión arruina la relación entre ambos clanes?

El segundo jade regreso a verle.

¿Por qué lo haría?

Bueno, si no acepto el cortejo, quizás el líder del clan Ouyang se moleste y ya no quiera ser aliado del clan Lan.

Sí eso ocurre, significaría que nunca lo fue en primer lugar.

– …

No tomes una decisión en base a lo que creas correcto solo para los demás, también debes pensar en ti y en el futuro que quieres.

¿Aun cuando eso no beneficie al clan Lan?

El clan Lan jamás te obligaría a casarte solo por un interés político, hay otras formas de ganar aliados – le aseguro – si deseas casarte será porque así lo deseas.

Hanguang–Jun…

Sí ya tomaste una decisión, mantente firme y no flaquees por la opinión de los demás – colocando su mano sobre el hombro del joven omega – el clan Lan te respaldara sin importar lo que pase.

Ante aquellas palabras, Jingyi sonrió suavemente, sintiendo como sus nervios comenzaban a desaparecer.


Cuando el recuerdo se esfumo, los nervios que lo estaba carcomiendo por dentro, poco a poco desaparecieron, recuperando la seguridad que las palabras del líder del clan Ouyang había minado.

Lan Jingyi asintió, dedicándole una suave sonrisa al segundo jade.

– ¿Joven Jingyi? – lo llamo el líder del clan Ouyang, interviniendo en la muda conversación de ambos.

– Lo siento, me distraje – respondió Jingyi.

– No se preocupe, es natural – dijo el líder – después de todo es una decisión muy importante.

– Lo sé.

– Solo espero que haya tomado en cuenta todos los pormenores de esta petición, no es por alardear pero, mi hijo es un gran partido – dijo colocando su mano sobre el hombro de su hijo y regresándole a ver – es un alfa y futuro líder de un distinguido clan, fue educado dentro de todas las artes posibles y tiene grandes conexiones con los demás clanes.

– Padre, por favor…. – le susurro Zizhen, sintiéndose un tanto avergonzado por la forma en como su padre lo estaba presentando.

– Estoy seguro que si acepta casarse con él, tendrá una gran vida dentro de nuestro clan – concluyo ignorando las palabras de su hijo.

Lan Jingyi solo lo observaba con algo de molestia, no porque lo estuviera presionando de forma sutil –si es que podía decírsele así– sino, porque pareciera que estaba vendiendo a su hijo, todo por beneficiarse de la riqueza del clan Lan si accedía a la propuesta.

Desvió su mirada y la dirigió a la figura de Ouyang Zizhen, quien solo le sonrió suavemente como pidiéndole disculpas por la forma tan insistente con la que su padre le estaba hablando.

Por ello bajo la mirada, sintiéndose un poco mal por la respuesta que estaba por darle.

– ¿Y bien? – pregunto nuevamente el líder del clan Ouyang – Ha pensado en…

– Padre – lo llamo Zizhen, esta vez con un tono de voz más alto para que todos lo escucharan.

– …

– Es suficiente.

– Pero hijo, el joven Jingyi…

Zizhen negó con su cabeza y dirigió su vista hacia el omega.

– Jingyi – lo llamo con una suave sonrisa en su rostro – ¿Qué es lo que realmente deseas?

El omega alzo la mirada y lo regreso a ver con sorpresa.

– Antes que nada, me disculpo por la obvia insistencia de mi padre.

–¡Zizhen!

– Mi intención no es imponer mi presencia mucho menos que acepten la propuesta que mi clan hizo solo por lazos políticos – aseguro ignorando a su padre – si estoy aquí, es porque realmente me interesa cortejar a Lan Jingyi.

Aquellas palabras hicieron que las mejillas del omega se sonrojaran ligeramente.

– Pero, ese es solo mi deseo – indico con una sonrisa – por ello quiero saber, ¿Qué es lo que deseas, Jingyi?

– …

– No me eres indiferente – recalco – te hable de mis sentimientos y sería muy feliz si me correspondieras pero, no deseo obligarte a ello. Sí aceptas el cortejo y futuro matrimonio entre ambos, deseo que lo hagas por voluntad propia y no por presión de nuestros clanes.

– …

– Por ello te pregunto, ¿Qué es lo que deseas?

El omega se tomó unos segundos para responder, analizando las palabras que usaría para responderle.

– ¿Jingyi?

El omega respiro profundamente y respondió.

– Me siento honrado al ser tomado en cuenta por el clan Ouyang como futura pareja de su heredero – dijo observando tanto a Zizhen como a su padre – conozco a Zizhen desde hace años y se la gran persona que es, un gran amigo y un aliado al que puedes confiarle tu espalda sin duda alguna.

El líder del clan Ouyang sonrió, complacido al escuchar la forma en como describían a su hijo.

Por su parte, Zizhen sonrió suavemente, captando la realidad detrás de las palabras de su compañero.

– Aun cuando Zizhen sería un gran compañero de vida – continuo Jingyi – me temo que debo declinar a la propuesta hecha – dijo inclinándose un poco a modo de disculpa – siento no poder corresponder a los sentimientos que su heredero me profesa, le aprecio mucho pero… Estaría mintiéndole si dijera que comparto el sentimiento y acepto un futuro matrimonio que solo nos haría infelices.

El padre de Zizhen amplio los ojos ante la declaración, sorprendido por el rechazo del omega para su heredero.

– ¿Estás seguro de esto? – le pregunto – si te niegas, estarás dejando ir una la oportunidad de volverte la pareja de un futuro líder de clan.

– Mi deseo nunca fue liderar un clan para empezar – le respondió – solo quiero vivir mi vida sin presiones o ataduras de por medio. Si algún día decido casarme, será con el alfa del que me haya enamorado – sonrojándose levemente cuando la figura de Lan Sizhui apareció en su mente.

– No puedo creer esto – dijo el líder del clan Ouyang, llevándose una mano a su pecho – ¿Cómo puede negarse a tal oportunidad? – pregunto sin esperar una respuesta – Hanguang–Jun, ¿está de acuerdo con esta decisión?

El segundo jade no respondió y solo regreso a ver al omega.

– ¿Es lo que deseas?

– Mmm… Lo es – le respondió Lan Jingyi.

– No habrá otra oportunidad, ¿estás seguro? – le pregunto, solo para confirmar algo que ya sabía de antemano.

Jingyi asintió.

– Lo estoy.

Lan Wangji asintió, dirigiendo su vista hacia el líder del clan Ouyang.

– En vista de la decisión tomada por Lan Jingyi, el clan Lan debe declinar la propuesta de cortejo hecha por el clan Ouyang.

– ¡Hanguang–Jun, no puede estar de acuerdo en esto! – exclamo el líder – ¡está dejando escapar una gran oportunidad!, ¡¿acaso no piensa en los beneficios que esta unión puede traer a ambos clanes?!

– …

– Mi hijo es un gran partido, cualquier omega querría…

– ¡Padre!

– …

– Detente por favor – le pidió Zizhen.

– Pero Zizhen, ¿no es lo que querías?

– Lo es pero no lo obligare – le respondió, regresando a ver al omega – Jingyi… Agradezco tu honestidad, no niego que es un poco doloroso no ser la persona que finalmente gano tu corazón pero, ante todo deseo que seas feliz.

– Zizhen… – susurro Jingyi.

– Hanguang–Jun – dirigiendo su vista hacia el segundo jade – en nombre de mi clan agradezco que hayan tomado en cuenta mi propuesta – le aseguro inclinándose un poco – espero que lo hoy ocurrido no afecte a los lazos que ambos clanes han forjado con el pasar de los años.

– Pierde cuidado – le respondió el segundo jade – los lazos que nos unen seguirán fortaleciéndose como hasta ahora.

Zizhen le sonrió y dirigió su vista nuevamente hacia el omega.

– No olvides que siempre seremos buenos amigos, si algo sucede y necesitas me ayuda, no dudes en llamarme.

– Mmm… Lo mismo digo.

Ambos jóvenes se sonrieron suavemente.

Mientras el líder del clan Ouyang se lamentaba por no haber podido concretar un enlace político entre ambos clanes.


Una vez los discípulos del clan Jiang terminaron de entregar en la sala de sanadores las cajas con medicinas que habían traído. Ambos hermanos se dirigieron al Jinshi, para conversar un poco mientras tomaban algo de té.

Entre sus temas de conversación, la reunión del clan Ouyang con el clan Lan volvió a relucir, siendo el que actualmente estaban discutiendo.

– ¿Crees que formalicen el cortejo? – pregunto Jiang Cheng.

– No lo creo – le respondió su hermano – hasta donde sé, Jingyi no está interesado en Zizhen de esa forma.

Jiang Cheng rio ligeramente.

– Estoy seguro que ese viejo líder le dará algo cuando Lan Jingyi se niegue, con lo mucho que deseaba tener una alianza así con el clan Lan.

– Lo dices como si te alegrara.

– ¿Sabes lo insufrible que era cuando hablaba de ello? – le pregunto.

– …

– Exacto, siempre se le llenaba la boca diciendo que próximamente su clan y el clan Lan se unirían en matrimonio, sus lazos serían más fuertes y un montón de tonterías que no tiene sentido repetir. Por ello me alegro que lo rechacen, así dejara de alardear tanto.

– Bueno, en eso te doy la razón, el líder del clan Ouyang siempre ha estado algo desesperado para una unión de ese tipo… Lo compadezco, a veces me pregunto cómo fue que tuvo un hijo tan bueno como Zizhen.

Jiang Cheng se encogió de hombros.

– Esperemos que cuando Zizhen asuma el cargo de líder, las cosas cambien para bien en su clan – menciono dirigiendo su vista hacia la hilera de libros y pergaminos que estaban en una mesa contigua – cambiando de tema, ¿Por qué tienes tantos libros apilados?, ¿acaso te castigaron con lectura de último minuto? – riendo suavemente.

– Claro que no, la sanadora recomendó que los leyera para ir conociendo lo básico del cuidado de mi cachorro.

– Esto me recuerda a nuestra hermana – dijo Jiang Cheng caminando hacia donde estaban los libros apilados y tomando uno entre sus manos – durante meses estuvo leyendo cientos y cientos de libros de este tipo para saber la forma correcta de cuidar a Jin Ling una vez naciera – colocando una suave mirada ante el recuerdo – lo que se me hace extraño, es que la sanadora lo recomendara hasta ahora.

Su hermano no le respondió y desvió la mirada.

Un gesto que no pasó desapercibido e hizo que entrecerrara los ojos por el extraño comportamiento de su hermano.

– ¿Desde cuándo te pidió que los leyeras?

Su hermano no respondió.

– Te los dieron desde hace meses, ¿verdad?

– Tenia cosas que hacer – le respondió sin regresar a verle.

– Claro… Mejor confiesa, te dio pereza leerlos y como estas por dar a luz no te quedo de otra que ponerte a leer, ¿no es así? – acercándose a su hermano.

– No fue por flojera… Simplemente… – inflando sus mejillas al verse descubierto.

Jiang Cheng solo negó con su cabeza al ver que su hermano no tenía remedio. En ese momento, su mirada capto cierto objeto dentro uno de los muebles dentro del Jinshi que le resultaba familiar.

– ¿Desde cuándo Lan Wangji y tu comparte cajas gemelas de pareja?

– ¿Qué? – alzando una ceja ante el extraño cambio de conversación.

– Hablo de eso – señalando la caja dentro de uno de los muebles – se parece mucho a una que nuestra hermana tenia.

Extrañado Wei Wuxian regreso a ver el lugar que su hermano estaba señalando y se sorprendió al saber que se refería a esa caja en particular.

– Oh, es que no es mía, esa caja perteneció alguna vez al pavo real.

Jiang Cheng no respondió pero frunció el ceño ante la confusión que esa respuesta le género.

Su hermano se levantó de su asiento y camino hacia el mueble, de donde saco la caja en cuestión y regresando con ella un segundo después, colocándola sobre la mesa para que Jiang Cheng pudiera verla mejor.

– ¿Por qué dijiste que era de Jin Zixuan?

– Porque lo era – le respondió – esta caja estaba en manos de Tang Mei.

– ¿La hija de Kumiko?

Wei Wuxian asintió.

– Al parecer el pavo real le entrego esta caja a la difunta Kumiko para que la guardara. Antes de morir se la confió a su hija para que siguiera resguardándola – cruzándose de brazos sin dejar de ver la caja – cuando fuimos a verla para preguntarle si sabía algo sobre nuestro cachorro, nos la entrego.

– Entiendo – observando la caja con detenimiento – ¿y sabía algo del tema?

Su hermano negó.

Jiang Cheng suspiro al ver la clara tristeza que eso era para su hermano por lo que decidió dejar el tema para no generar más pesar en el mismo.

Por ello tomo la caja entre sus manos, observándola detenidamente, confirmando en ese momento que dicha caja era idéntica a la que alguna vez había visto en poder de su hermana.

– Al parecer esta es la gemela – dijo Jiang Cheng – la caja que pertenecía a nuestra hermana está en poder de Jin Ling – dejando la caja sobre la mesa – alguna vez le pregunte por la otra caja y no supo decirme que paso con la misma por lo que, simplemente pensaron que quizás Jin Zixuan la extravió antes de morir.

– Y con el dinero que tienen, una caja extraviada no es una gran pérdida para ellos – concluyo Wei Ying.

– En efecto, lo que me sorprende es lo bien conservada que esta.

– Fue resguardada con mucho cuidado – aseguro – si tan solo hubiese una forma de abrirá.

– ¿No tienen la llave?

– No, aunque siempre podríamos abrirla con un tajo de Bichen.

– No lo recomiendo.

– ¿Por qué? – enarcando una ceja ante lo dicho.

– Estas cajas son especiales – aseguro Jiang Cheng – fueron forjadas con el único fin de resguardar aquello que sea de valor para sus dueños. Solo pueden ser abiertas con las llaves de las mismas, si tratan de abrirlas usando energía espiritual o similar, estas absorben el daño y destruyen el contenido. Es en ese momento cuando finalmente se abren pero, su interior ya está reducido en cenizas.

– Wow, no tenía idea – dijo con sorpresa – suerte que no lo intentamos.

– Pocos saben de su uso, yo sé de ello por qué mi hermana lo menciono un día que la visite – aclaro – de hecho, fueron uno de los regalos de boda que Madame Jin les dio.

– Vaya regalo – dijo con una sonrisa – la pregunta ahora es, ¿Cómo la abrimos?, sin la llave es imposible.

– ¿Estás seguro que Jin Zixuan no se las entrego?

– Tang Mei dijo que la caja fue entregada sin la llave, quizás el pavo real quería asegurar que lo que sea que hubiese dentro no llegara a manos desconocidas, por eso no se las dio y la guardo en otro lugar.

– Entonces es imposible – recalco Jiang Cheng – aunque no entiendo el por qué te la dio, si el contenido de la misma puede que no tenga que ver contigo.

Wei Wuxian se encogió de hombros.

– Ella menciono que tenía un extraño presentimiento respecto a la caja y creí que debía tenerla – observando la misma con detenimiento – si tan solo supiéramos como es la llave, podríamos tratar de hacer una copia – susurro – Jiang Cheng, ¿alguna vez vista como era?

– ¿La llave? – le pregunto, haciendo que su hermano asintiera – pues… Sino mal recuerdo, esta era pequeña, estaba hecha de oro puro con algunas piedras preciosas, además de tener los diseños de flores de loto y poenias en la misma.

Ante aquella descripción los ojos de Wei Wuxian se aplicaron grandemente, recordando que la misma encajaba con cierto objeto que había encontrado meses atrás dentro del diario de Jin Zixuan.

Motivo por el cual, una enorme sonrisa apareció en su rostro antes de tomar a su hermano por los brazos y jalarlo con emoción.

– ¡Jiang Cheng, eres un genio! – dijo antes de soltarlo y caminar hacia su cama.

– Claro que lo soy – respondió aun algo confundido por lo que acababa de suceder.

Un minuto después su hermano regreso con el diario de Jin Zixuan en una mano y una pequeña llave en la otra.

– ¿De dónde…?

– Estaba dentro del diario – respondió – hace meses el diario se descoció y fue cuando la descubrí, supongo que el pavo real la oculto aquí con la esperanza de que nadie más la encontrara.

Jiang Cheng tomo el diario mientras su hermano se acercaba a la caja y se disponía a abrirla.

– Bien, aquí vamos – dijo respirando profundamente y metiendo la llave en la cerradura, ampliando sus ojos cuando el sonido de apertura llego a sus oídos y la caja finalmente se abrió.

Wei Wuxian regreso a ver a su hermano antes de tomar la tapa de la caja y abrirla por completo.

– ¿Qué hay dentro? – le pregunto.

– Son… Hojas – menciono, tomando las mismas con una de sus manos y observándolas fijamente – parece que… – quitándole a su hermano el diario de su difunto cuñado, para abrirlo hasta la última página del mismo – son las hojas faltantes del diario – al notar que encajaban perfectamente en el lugar donde habían sido arrancadas.

– Eso significa que…

– …

– ¿Mencionan algo sobre tu cachorro? – pregunto acercándose para ver mejor las hojas.

– No lo sé, la tinta se ha regado o difuminado por lo que es casi ilegible.

– ¿Y qué harás?, si no puedes leerlo…

Wei Wuxian no emitió palabra alguna.

Su mente estaba trabajando a mil por hora, tratando de encontrar una forma de leer el contenido de las hojas pero, la única forma que tenía era usando empatía, una técnica que por su estado actual le era imposible de ejecutar, ya que requería mucha energía espiritual para llevarla a cabo y, si lo intentaba, no solo su vida peligraría sino, la del cachorro que crecía en su vientre.

"Sí tan solo hubiera una manera de que yo…"

Tras tener ese pensamiento, una idea cruzo su cabeza, aunque no estaba seguro de poder conseguir que su hermano cooperara con la misma.

– Usare empatía – dijo regresando a ver a su hermano.

– ¡¿Qué?! ¡¿Estás loco?!

– Jiang Cheng…

– No, no harás eso, ¿acaso olvidas tu estado actual? – le pregunto – no puedes hacer uso de tu energía espiritual ni hablar de la energía resentida.

– Lo sé, no soy idiota – le replico – es por eso que necesito tu ayuda.

– …

– Sí me transmites tu energía espiritual mientras ejecuto la técnica, podre usar empatía sin lastimarme o lastimar a mi hijo, ya que técnicamente estaré usando tu energía no la mía.

– Haz perdido la cabeza – dijo girándose para salir del Jinshi.

– ¡A–Cheng, por favor! – adelantándose a su hermano para taparle el paso.

– No, no lo hare – se negó – ¿sabes lo que tu alfa me hará si te ayudo y te pasa algo por ello?, no solo me enfrentaría a un problema político por lastimar al omega de uno de los dos jades sino, que tu alfa me perseguiría hasta hacerme pagar por ello.

– Jiang Cheng, por favor – le volvió a suplicar – estaré bien, puedo asegurártelo.

– ¿No puedes esperar a dar a luz? – le pregunto con impaciencia.

– Sabes que no tengo paciencia para algunas cosas y seguro me estresare, lo cual perjudicara gravemente mi estado de salud para cuando llegue el parto – le aseguro –¿Quieres que me enferme y algo malo nos pase?

Jiang Cheng frunció el ceño y desvió la mirada, intentando no caer ante el chantaje de su hermano pero, con aquel gesto en su rostro y los susurros de "por favor" que este emitía, no estaba completamente seguro de seguir negándose al pedido.

Cansado de las suplicas, el omega suspiro.

– Escucha, si algo sale mal yo no me hago responsable, ¿entendiste?

– No debes preocuparte por eso.

– Claro que lo hago, es mi cabeza la que rodara si Lan Wangji se entera que te ayude.

Wei Wuxian sonrió ante lo dicho, feliz por haber convencido a su hermano de ayudarle.

Ambos se sentaron en el suelo uno frente al otro, con las piernas cruzadas y se tomaron de la manos, dejando las hojas arrancadas en medio de ambos.

– ¿Estás seguro de esto? – le volvió a preguntar.

– Lo estoy – le respondió – tengo que saber que paso.

– Sí algo comienza a ir mal…

– Lo sé, me sacaras de ahí.

Ambos cerraron sus ojos.

La energía espiritual de Jiang Cheng comenzó a ser transmitida al cuerpo de su hermano, la cual comenzó a fusionarse con la del otro.

La energía residual de las hojas comenzó a manifestarse unos segundos después.

El sonido comenzó a distorsionarse hasta que este se perdió totalmente y la oscuridad lo engulló.


Cuando los ojos de Wei Wuxian se abrieron nuevamente, el escenario que lo rodeaba había cambiado, ya no estaba dentro de las paredes de su hogar sino, en un sitio que le era remotamente familiar.

Y solo cuando vio la figura de Jin Zixuan sentado frente a su escritorio, supo que se encontraba en el lugar que alguna vez fue su despacho personal.

Observo como Tang Kumiko hacia una reverencia y se giraba sobre sus talones, con la intención de abandonar el lugar.

"Esta debe ser lo que sucedió después de que tomara esa decisión" pensó recorriendo el lugar con la mirada.

En eso observo como Jin Zixuan se lamentaba por lo que estaba por hacer.

Perdóname Yanli – susurro el alfa – no pude ayudar a nuestro hijo – derramando una lagrima y comenzando a sollozar – si tan solo existiera un médico capaz de salvarlo… Sí tan solo…

En eso, los ojos del alfa se ampliaron, como si hubiese encontrado lo que estaba buscando.

De pronto se levantó de su asiento y salió corriendo de la habitación, acto que Wei Wuxian imito, siguiendo a su cuñado por todo el camino.

Alcanzándolo a pocos metros de ahí.

Jin Zixuan había interceptado a una sorprendida Tang Kumiko, que no comprendía el actuar de su joven maestro.

Kumiko, olvida la orden que te di.

¿Qué?, ¿Por qué? – le pregunto con algo de confusión – sabe que no hay nada que podamos hacer, su hijo…

Lo sé, es por eso que olvides lo que te pedí – le aseguro – quizás haya una forma de salvarlo.

Eso es imposible, los sanadores…

Kumiko – tomándola por los hombros – por favor, sé que no tiene sentido ahora pero, confía en lo que te digo.

La mujer lo observo unos momentos antes de asentir.

Escúchame con atención, sin que nadie te vea, toma a mi hijo y espérame fuera del clan – le ordeno – te alcanzare tan pronto envié un mensaje.

¿Puedo saber hacia dónde nos dirigiremos?

Jin Zixuan se mantuvo en silencio unos segundos antes de responder.

A Yiling.


En ese momento la escena se desvaneció de pronto, dando paso a otra escena, en otro lugar que no recordaba haber visto en ocasiones anteriores.


Jin Zixuan caminaba de un lado a otro de forma impaciente, mientras se mordía constantemente la uña de su pulgar. Mientras Kumiko se encontraba a unos pocos pasos de él, sentada en un pequeño banco con un bulto en brazos, uno que estaba seguro se trataba de un Jin Ling recién nacido.

Joven amo, tranquilícese por favor – le sugirió Kumiko.

Lo siento es solo que… Solo espero que haya visto el mensaje y acceda a venir – susurro sin dejar de caminar en círculos.

Joven amo, sé que no debo entrometerme pero, ¿Quién es la persona a la que envió el mensaje?

Jin Zixuan detuvo sus pasos y regreso a verla.

Pues…

Un par de golpes en la puerta capto la atención de ambos.

Jin Zixuan trago con fuerza y avanzo hacia la puerta para abrirla, dejando pasar a una figura encapuchada al lugar.

Por unos instantes ninguno emitió palabra alguna, hasta que, la figura encapuchada suspiro y rompió el incómodo silencio.

Nunca espere que el heredero del clan Jin me enviara un mensaje, mucho menos que pidiera vernos en una posada en Yiling – le aseguro quitándose la capucha – si esto se trata de una trampa, mi hermano se encuentra fuera esperándome.

Cuando la figura encapuchada revelo su identidad, los ojos de Wei Wuxian se ampliaron completamente por descubrirlo.

"¿Wen Qing?"

Nunca espero ver a su vieja amiga durante los recuerdos de su difunto cuñado de hecho, nunca le menciono que se hubiesen reunido en Yiling para empezar.

¿Por qué Wen Qing le ocultaría tal hecho?

Al no tener una respuesta clara, lo único que podía hacer era continuar viendo el recuerdo y seguir la corriente del mismo.

No debes preocuparte por ello – le aseguro Zixuan – puedes confiar en mi palabra de que solo nosotros hemos acudido a Yiling.

Temo contradecirte pero, confiar en los Jin sería lo último que haría, no después de todo lo que nos han hecho…

¡Insolente! – exclamo Kumiko, levantándose de su asiento – ¡¿Cómo e atreves a…?!

Kumiko – la interrumpió el alfa – está bien, está en su derecho de no confiar en nosotros.

Pero joven amo…

Jin Zixuan la regreso a ver y negó con su cabeza.

Wen Qing solo los observo unos momentos antes de retomar la palabra.

En tu mensaje mencionaste a Wei Wuxian, ¿Qué sucede con él? – pregunto con algo de molestia – Tu mensaje decía que querías discutir algo de suma importancia para él, ¿se trata de su cachorro?

No, no se trata de eso – le respondió – el cachorro de Wei Wuxian está en perfecta condiciones – le aseguro – el motivo de nuestro encuentro es por otras razones… Lamento haberte mentido sobre eso pero, mencionar a Wei Wuxian era la única manera de hacer que accedieras a esta reunión.

Wen Qing frunció el ceño y con claro enojo le respondió.

Sí no tiene que ver con Wei Wuxian entonces, no tenemos nada de qué hablar – dijo girándose sobre sus talones para salir de la habitación y regresar a su hogar.

Jin Zixuan al ver que la joven Wen no tenía intenciones de quedarse, se adelantó rápidamente y le cortó el paso.

Escucha, me disculpo por la mentira que escribí pero, realmente necesito tu ayuda.

Wen Qing no respondió.

Algo que motivo al alfa a continuar hablando.

Es mi hijo – dijo en un débil susurro – nació con una condición que puede matarlo en las próximas horas, es por eso que he venido hasta aquí para pedir tu ayuda.

El clan Jin tiene muchos sanadores que pueden ayudarte – le aseguro sintiéndose algo incomoda – además, ¿cómo podría un integrante del clan Jin confiar en alguien como yo? – desviando la mirada – ante todo el mundo de la cultivación, somos considerados unos asesinos y…

Sé muy bien lo que los demás piensan de ustedes pero, Wei Wuxian y mi esposa confían en ustedes – le dijo con voz cansada – si hay alguien en este mundo que puede salvar a mi hijo, esa persona eres tú.

– …

Te daré lo que me pidas, cualquier cosa que quieras es tuya – le aseguro – pero por favor… – flexionando una pierna y arrodillándose ante una sorprendida Wen Qing – salva a mi hijo.

Wen Qing no supo que responder, ya que aún seguía sorprendida por la actitud del alfa y la súplica que este le hacía.

¡Joven amo, no haga esto! – exclamo Kumiko, consternada por lo que su amo estaba haciendo – ¡No tiene que arrodillarse y suplicarle a esta mujer!

Jin Zixuan no escucho las palabras de Kumiko, permaneció arrodillado en el suelo, olvidándose por un minuto del orgullo que lo caracterizaba, todo por salvar la vida de su hijo.

Wen Qing observo al alfa por unos segundos, sintiendo como las palabras del mismo de alguna forma la habían conmovido, después de todo, que un integrante del clan Jin, dejara de lado su dignidad para salvar la vida de otro, no era algo que se viera todos los días.

Aunque era comprensible, se trataba de su primogénito y el amor que le tenía, había hecho que dejara de lado esa característica.

Tras pensarlo mucho, respondió.

Revisare al bebe.

Jin Zixuan alzo su cabeza con clara sorpresa.

¿Lo harás?

Sí está en mis manos el poder salvar su vida, lo hare – dejando su capucha sobre una de las sillas.

Gracias – le respondió, levantándose rápidamente.

No lo hagas, aun no sé si poder hacerlo – le aseguro – además, debo aclararte algo, si estoy haciendo esto es porque ese niño es sobrino de Wei Wuxian, no por ti.

Jin Zixuan asintió.

Wen Qing solo suspiro y camino hacia una consternada Kumiko, quien abrazo con un poco más de fuerza el cuerpo del bebe que tenía en brazos.

Por favor – le pidió Wen Qing, alzando sus brazos para que le entregara al bebe.

Kumiko regreso a ver a su joven amo, quien solo asintió con su cabeza.

Ella solo suspiro y entrego al bebe.


Y la escena se volvió un borrón nuevamente.


La escena que ahora presenciaba era en la misma habitación de aquella posada en Yiling pero, por la luz que se filtraba por la ventana, era obvio que se trataba del siguiente día.

Los ojos de Wei Wuxian observaron como Wen Qing colocaba a un pequeño bebe Jin Ling nuevamente en brazos de Kumiko, antes de alejarse de esta última para acercarse a un ya nervioso Jin Zixuan.

¿Y bien? – dijo con voz cansada y con sombras debajo de sus ojos –¿Cómo está?

Wen Qing suspiro y respondió.

Tal como los sanadores de tu clan indicaron, tu hijo nació con líquido en sus pulmones – dijo con voz cansada – lo cual ocasiona que no pueda respirar adecuadamente y por ende, la misma lo terminaría matando horas después de haber nacido.

Eso ya lo sabíamos – intervino Kumiko con clara molestia – vaya médico que eres.

Kumiko – hablo Zixuan a modo de advertencia – ¿Lograste hacer algo por él? – le pregunto angustiado.

Fue difícil – jalando la silla y dejándose caer sobre ella – logre sacar el líquido gracias a una técnica que mi clan creo hace décadas – le aseguro – ¿Recuerdas las yerbas que te solicite ir a buscar? – dirigiendo su vista hacia todos los frascos vacíos y restos de yerbas que había en una mesa lejos de ellos – las utilice para crear una infusión que combinada con mi energía espiritual, da como resultado una pequeña bolsa que introduje con sumo cuidado en él bebe. Con ella extraje el líquido de sus pulmones, por lo que debería estar mejor.

El rostro del alfa se ilumino por completo cuando escucho esas palabras, estaba tan emocionado por saber que su hijo estaba bien que no sabía que decir.

Aunque debo aclararte, puede que allá eliminado el líquido en sus pulmones pero, eso no significa que esta fuera de peligro.

– …

No saques conclusiones – dijo al ver como el rostro del alfa se contrajo – necesitara medicinas especiales para fortalecer los pulmones y algunos brebajes que deberán darle a beber para limpiar cualquier residuo que haya quedado en los mismos.

¿Durante cuánto tiempo…?

Mínimo cinco años – recalco – después de ese periodo, los sanadores de tu clan deberán monitorear su salud durante un año más, verificando que sus pulmones funcionen correctamente. Sí ya no encuentran ninguna anomalía tras ese año, su vida debería ser completamente normal.

Jin Zixuan soltó un largo suspiro, aliviado por saber que su hijo finalmente podría tener una vida plena a su lado.

No sé cómo podría pagarte por esto – dijo acercándose a ella – ¿hay algo que desees?, lo que sea que necesites, es tuyo – le aseguro – solo debes pedirlo.

Wen Qing lo regreso a ver sin expresión alguna en su rostro, aun cuando el cansancio era bastante palpable en ella, sobre todo por las pequeñas bolsas oscuras que estaban debajo de sus ojos.

Ella no respondió y se levantó de la silla, tomando nuevamente su capucha para colocársela de nuevo.

No deseo nada – le respondió – soy médico – aseguro – mi trabajo es velar por la salud de las personas y salvarlas si me es posible así que…

Lo entiendo pero… No estaría conforme consoló darte las gracias, no después de lo que hiciste por mi hijo.

Wen Qing se mantuvo en silencio.

Su vista se dirigió hacia la figura de Kumiko, quien sonreía suavemente mientras sostenía en brazos al hijo de Jin Zixuan.

Wen Qing, por favor…

¿Has encontrado una buena familia para el hijo de Wei Wuxian?

Aquella pregunta sorprendió al alfa, quien tras el shock inicial, respondió.

No, aun no, mi esposa sigue convaleciente por el parto por lo que, esperaremos a que se encuentre mejor para decidir.

Ya veo.

¿Puedo saber por qué preguntas?

Por nada, solo quería cerciorarme que están procurando a ese cachorro – declaro – después de todo, es el hijo de ese idiota – sonriendo suavemente al recordar a su amigo – en fin, mi trabajo está hecho, debo retirarme.

Wen Qing asintió con su cabeza y camino hacia la puerta, abriéndola un segundo después con la intención de salir del lugar pero, se detuvo antes de dar un paso fuera de la habitación.

Me preguntaste si había algo que deseara – hablo nuevamente.

Lo hice.

Bien… – girándose un poco para enfocar nuevamente al alfa – un hijo merece crecer a lado de su padre.

El alfa alzo una ceja al no comprender aquellas palabras pero, tras meditarlo un poco y analizar la previa conversación entre ambos, sus ojos se ampliaron cuando se dio cuenta que era lo que pidiéndole a cambio de salvar a su hijo.

Hice una promesa – le respondió.

Lo sé.

Fue lo último que Wen Qing le dijo antes de salir de la habitación y cerrar la puerta tras de ella.

Jin Zixuan observo la puerta por unos segundos, analizando con cuidado la muda petición que la joven le había hecho, tratando de encontrar una forma de cumplir con ella sin romper la promesa que previamente había hecho.

Un hijo merece crecer a lado de su padre – repitiendo las palabras de Wen Qing – no hay forma que haga eso, se lo prometí a Wei Wuxian… A menos que…

En eso una idea cruzo su mente y se giró rápidamente sobre sus talones.

Kumiko.

¿Si?

Hay algo que necesito que hagas por mí.

Y la escena volvió a convertirse en un borrón, cambiando drásticamente el lugar de los eventos.

¿Estas segura que la persona que conoces es confiable?

Lo es, no debe preocuparse por ello – le aseguro Kumiko con una suave sonrisa – es una vieja amiga de la infancia y actualmente sirve como doncella de compañía en Gusu Lan. Le envié un mensaje pidiéndole su ayuda acerca de este tema.

¿Te respondió?

Lo hizo, hablo con Zewu–Jun y el maestro Qiren, ambos estuvieron de acuerdo en recibir al cachorro e incluso comentaron que creen que su llegada podría alegrar la vida de alguna familia del clan o la secta.

Jin Zixuan sonrió.

¿Hablo de alguna fecha en cuestión para llevarlo ante ellos?

Recibirán al bebe tan pronto usted lo decida.

Muy bien, entonces prepara todo – le ordeno – llevaremos al cachorro esta misma noche a Gusu Lan.

Como usted ordene, joven amo.

Jin Zixuan soltó un suave suspiro, aliviado porque por fin podría cumplir la promesa hecha a Wei Wuxian.

Kumiko, No mencionaste el origen del bebe, ¿cierto? – pregunto un tanto preocupado.

No tema por ello, lo único que mencione fue que él bebe era huérfano, cuyos padres habían muerto hace poco.

Gracias – dijo – prepara todo por favor.

Kumiko asintió y salió del despacho.


La escena volvió a cambiar rápidamente.


Cuando sus ojos se abrieron nuevamente, ya no se encontraba en el despacho de Jin Zixuan sino, a los pies de la montaña de Gusu Lan.

Jin Zixuan junto con Kumiko, se encontraban refugiados bajo las sombras de algunos árboles, esperando a que la joven que esta última conocía apareciera en el lugar, algo que sucedió minutos después.

Kumiko regreso a ver al alfa, como esperando su aprobación para acercarse a su conocida, recibiendo un leve asentimiento del mismo con su cabeza.

Ella sonrió, dirigió su vista hacia al pequeño bulto que tenía en brazos y, tras mecerlo un poco, emprendió el camino hacia donde se encontraba su conocida, quien estaba en compañía de Zewu–Jun, quien como era habitual, sonreía suavemente.

Wei Wuxian contemplo como Kumiko movía sus labios, algo que le decía que estaba hablando con su conocida y Lan Xichen.

Zewu–jun asintió con su cabeza y la joven doncella que lo acompañaba asintió con su cabeza, procediendo a tomar en brazos al bebe.

Intercambiaron unas últimas palabras, Kumiko hizo una reverencia y se alejó de ambos. Mientras la doncella y Zewu–jun hacían lo propio, comenzando a subir los enormes escalones de la montaña.

Un minuto después. Kumiko regreso a lado de Jin Zixuan y sonrió suavemente.

Esta hecho – dijo finalmente.

Jin Zixuan dejo escapar un suave suspiro.

¿Te comentaron la decisión que tomaron acerca de quien lo criara? – le pregunto el alfa, un tanto preocupado por el futuro del bebe.

Aun no han tomado una decisión acerca de su futura familia pero, Zewu–Jun comento que quizás ya tiene a alguien en mente para ello, hace poco una persona cercana a él perdió a su familia y cree que el cachorro le dará el motivo que necesita para seguir adelante.

El alfa sonrió por sus palabras y asintió.

Gracias Kumiko

Ella negó con su cabeza y respondió.

No tiene que agradecerme, solo hice lo que me fue ordenado pero, me alegro saber que fui de ayuda.

Zixuan solo sonrió y dirigió su vista hacia la enorme montaña donde vivía el clan Lan.

Solo espero que el hijo de Wei Wuxian tenga una buena vida.

La tendrá – le aseguro – crecerá dentro de un gran clan, será inculcado dentro de los preceptos que por nacimiento le corresponden y podrá vivir a lado de su padre alfa… Aunque este último no lo sepa – soltando un suave suspiro.

Tienes razón – desviando su mirada para enfocar el rostro de la mujer – es mejor irnos.

Kumiko asintió y procedió a colocarse la capucha nuevamente.

Acto que Jin Zixuan estaba por imitar, cuando un pequeño objeto cayó de entre sus ropas, sorprendiéndolo cuando noto de qué se trataba el mismo.

¿Eso es…? – inclinándose un poco para tomar el objeto caído y levantarlo – Oh, olvide colocárselo al bebe – murmuro, al percatarse que se trataba del dije que Wei Wuxian le entrego a su esposa – Yanli me pidió que se lo colocara cuando eligiéramos a una familia para él…. Y lo olvide.

Joven amo – lo llamo Kumiko – no debe preocuparse por ese detalle, en el futuro habrá oportunidad de que pueda entregárselo.

Tienes razón, lo mejor es guardarlo hasta que ese momento llegue – dijo metiéndolo de nuevo dentro de su túnica, antes de comenzar a caminar hacia Caiyi.

Joven amo, disculpe mi intromisión pero… ¿Planea decirle a la joven ama lo que hizo? – pregunto, caminando a su lado.

Lo hare cuando tenga la oportunidad, Yanli sigue algo delicada por el parto así que, esperare a que recupere su salud y hablare con ella.

Kumiko asintió a sus palabras mientras ambos continuaban su camino de regreso a Torre Koi, antes de que la escena se difumine y todo se vuelva completamente negro.


Cuando Wei Wuxian volvió a abrir sus ojos, ya no se encontraba dentro de las memorias de Jin Zixuan sino, dentro de las paredes de su hogar, siendo observado por un preocupado – aunque nunca lo admitiría – Jiang Cheng.

– ¿Estas bien? – le pregunto – ¿Por qué estas llorando?

En ese momento, Wei Wuxian en ese instante llevo una de sus manos hacia su rostro, percatándose de que efectivamente estaba llorando, un detalle del que no se había percatada hasta que su hermano le pregunto.

– Yo… Yo solo… – intentado poder hablar pero, las palabras se quedaban atoradas dentro de su garganta.

– Hey, tranquilo – tomándolo por los brazos al ver como su hermano comenzaba a respirar agitadamente – ¿Qué fue lo que viste que te altero tanto?

– No… Yo…

–…

– Jiang Cheng… Mi hijo… El… Esta…

– Espera… ¿No me digas que el…? – pregunto al imaginarse el peor escenario posible.

– No, no está muerto – respondo Wuxian – ya sé dónde está… el…

– Primero respira y tranquilízate, ¿quieres?, no te hará nada bien agitarte de este modo.

Su hermano trago con fuerza y respiro profundamente, intentando tranquilizar sus emociones así como su propio corazón, el cual latía rápidamente por la sorpresa y la emoción.

– ¿Mejor? – pregunto al ver como la respiración de su hermano se regularizaba.

Wei Wuxian asintió.

– ¿Y bien?

– Mi bebe… Él está aquí.

– …

– Jin Zixuan junto con Kumiko… Ellos lo entregaron al clan Lan.

–Espera… ¿Qué? – pregunto con incredulidad– ¿Cómo que lo entregaron al clan Lan?, ¿no se supone que les hiciste prometer entregarlo a una familia lejos del mundo de la cultivación?

– Lo hice pero…

– ¿Por qué Jin Zixuan decidiría hacer lo contrario?

Wei Wuxian se relamió los labios y se limpió el rastro que las lágrimas habían dejado en sus mejillas.

– Fue por Wen Qing – dijo regresando a ver a su hermano.

– …

– Al parecer, Jin Ling nació con una enfermedad que posiblemente lo mataría horas después de nacer.

– Eso no es… ¿Cómo es posible?, ninguno de los sanadores informo de tal hecho, ellos dijeron que nació en perfecto estado.

– Jin Ling es el primogénito de Jin Zixuan, el futuro heredero del clan Jin, es obvio que temían al escándalo, ¿Cómo iban a decir que nació con una enfermedad que lo mataría?, Es obvio que muchos no lo verían con buenos ojos, conociendo a ese clan, culparían a Shijie de ello… Seguramente Madame Jin movió hilos para tapar ese hecho.

Jiang Cheng desvió la mirada y apretó los dientes, apoyando en silencio las palabras de su hermano.

– Es por ello que Jin Zixuan busco a Wen Qing, ella era la única medico en todo el mundo de la cultivación que podría salvar la vida de Jin Ling.

– ¿Wen Qing se lo pidió?

– No de forma directa – le aseguro – solo hizo hincapié en algo en lo que siempre me negué cuando me lo pidió.

– …

– Un hijo debe crecer a lado de su padre… – repitió las palabras de su amiga – ella siempre me dijo eso, me pidió una y otra vez que hablara con Lan Zhan, que tenía derecho a saber sobre su cachorro.

– Entonces, Wen Qing solo le dijo eso y Jin Zuxian tomo la decisión de entregarlo al clan Lan.

Wei Wuxian asintió.

– ¿Y Shijie no se negó?, conociéndola, jamás hubiese aceptado eso, sobre todo si te hizo una promesa.

– Ella no lo supo.

–…

– Jin Zixuan planeaba hablar con ella una vez su salud mejorara pero… – agachando la cabeza – un mes después ocurrió lo que todos sabemos.

– Tiene sentido – soltando una largo suspiro – Aunque eso no explica por qué Zixuan oculto las paginas, ¿Por qué no dejarlas en el diario?

Wei Wuxian se encogió de hombros.

– No lo sé, quizás pensó que si alguien descubría la identidad de mi hijo, buscarían que pagara por mis crímenes así que…

– Decidió esconder las pruebas.

– Exactamente, aunque destruirlas hubiese sido más fácil.

– Pero de haberlo hecho, no hubieses descubierto a quien lo entrego – le recalco Jiang Cheng – de una u otra forma fue lo mejor… Aunque eso no evito el enorme mal entendido que provoco, todo por mantener la promesa que te hicieron.

– Lo sé. Al menos puedo decir que a pesar de todos los problemas que había entre nosotros, el pavo real cumplió su promesa – sonriendo suavemente al recordar a su cuñado.

– Puede que nunca congeniamos pero, fue alguien honorable, muy diferente a su padre.

Wei Wuxian asintió a las palabras de su hermano.

– ¿Y bien?

– …

– ¿Qué piensas hacer ahora que sabes la verdad? – le pregunto cruzándose de brazos – si tu hijo está en el clan Lan, será difícil saber que discípulo es, sobre todo cuando hay cientos de chicos con la edad que actualmente debe tener.

Wei Wuxian se le quedo viendo fijamente unos momentos antes de responder.

– Zewu–Jun debe saber algo después de todo, estaba junto a aquella doncella cuando recibieron a mi hijo.

– Quizás tengas razón pero, en estos momentos, A–Huan debe estar con la sanadora en su revisión semanal… Dudo que pueda recibirte.

Wei Wuxian chasqueo la lengua.

– Entonces, iré a ver a la única otra persona que puede saber algo.

– ¿De quién hablas?

– De la única persona que fungió como segundo al mando durante los primeros años en los que Zewu–Jun aprendió a manejar al clan Lan.

Jiang Cheng enarco una ceja.

– Espera, te refieres a…

– Tengo que ver a Lan Qiren.


De forma concisa y detallada, el segundo jade le informaba a su tío todos los pormenores de lo sucedido con el clan Ouyang esto debido a que, Lan Qiren eran parte de la familia y, como Tío de Lan Jingyi, debía estar al tanto de la decisión tomada acerca del cortejo.

Las pocas personas que sabían la verdad detrás de la reclusión de Lan Qiren, pensaban que la relación entre el segundo jade y él seguía igual de tensa por lo sucedido con Wei Wuxian pero, la realidad era que la misma se había vuelto más cordial conforme pasaron los meses.

Lan Qiren había tenido tiempo para reflexionar sobre sus errores y comenzó a cambiar su forma de ver las cosas. Tratando de dejar atrás su forma tan inflexible respecto a las reglas, aunque aún le era difícil, los meses a solas habían servido para ir mejorando día con día.

Es por esa razón que ahora, después de algunos meses en los que se negó a ver a su sobrino tras lo ocurrido, podían al menos hablar de forma cordial, sin que llegaran a discutir.

– Asi que declino la oferta – hablo Qiren, tomando un poco de su te.

– Mmm…

– Entiendo, solo espero que el líder del clan Ouyang haya tomado esto con madurez y no como motivo de discordia entre ambos clanes.

– Ouyang Zizhen aseguro que lo sucedido no afectaría nuestras relaciones, aunque su padre quiso refutar dicha afirmación, él no lo permitió.

– Me alegra saber que ese chico es mucho más sensato que su padre.

Lan Wangji solo asintió a sus palabras y continuaron conversando acerca de los entrenamientos de los discípulos, sobre todo ahora que Sizhui se había ido de viaje y Xichen seguía recuperándose.

Durante esa discusión, el nombre de Wei Wuxian volvió a pronunciarse, algo que en cierta forma sorprendió al segundo jade.

– ¿Cómo esta Wei Wuxian?

– …

– ¿Su embarazo ha progresado sin inconvenientes?

– Mmm… – respondió sorprendido por la pregunta – la sanadora ha vigilado de cerca su desarrollo, aseguro que no tendría inconvenientes durante el parto.

Lan Qiren asintió.

– Esperemos sea un bebe saludable – dijo con un aire de arrepentimiento en su voz.

– Lo será – le aseguro al ver la tristeza en el rostro de su tío.

– Solo espero que ese niño se parezca más a ti que a Wei Wuxian, porque de ser lo contrario… – soltando un largo suspiro – ya tenemos suficiente con Jingyi como para tener a un tercer revoltoso corriendo por Gusu.

Lan Wangji sonrió suavemente ante lo dicho.

– Lan Jingyi es un gran discípulo – índico – aunque tiende a romper las reglas, siempre ha sido muy sensato durante las cacerías además de ser un hábil cultivador.

– Lo es, pero solo espero que mi sobrino nieto sea un poco más calmado que ese par.

El segundo jade no le respondió y solo sonrió al pensar en ambos omegas.

En ese instante, un discípulo entro en el recinto, interrumpiendo la conversación que estaban sosteniendo.

– ¿Qué sucede? – pregunto Lan Qiren – saben que no deben entrar aquí a menos que el líder del clan lo permita o tengan el permiso del mismo.

– Me disculpo maestro Qiren, Hanguang–Jun – haciendo una reverencia.

– No importa, ¿Qué necesitas?

– Es el maestro Wei, señor.

– ¿Wei Wuxian?

– Asi es, el maestro Wei está fuera del recinto – indico con algo de nerviosismo – ha pedido verlo… De forma urgente.

Lan Wangji enarco una ceja ante lo dicho.

– Wangji – lo llamo su tío – ¿sabías de esto?

El segundo jade negó con su cabeza.

Lan Qiren se quedó en silencio unos instantes, tratando de pensar en un motivo por el cual, el omega de su sobrino lo estaba buscando pero, al no encontrar la razón del por qué su visita, simplemente accedió a verlo.

– Déjalo pasar.

– En seguida.

El discípulo se despidió y salió del recinto.

Mientras que tanto tío y sobrino, seguían pensando en que tema era tan urgente que había traído a Wei Wuxian al recinto para verle.


Wei Wuxian caminaba con paso raudo hacia el lugar donde se encontraba el viejo maestro, siendo seguido de cerca por un muy mal humorado Jiang Cheng – quien se había visto en la necesidad de acompañar a su hermano para evitar que cometiera alguna locura durante el trayecto– con el único propósito de obtener información acerca de lo sucedido con el cachorro que les fue entregado hace más de dieciocho años.

– ¿Podrías calmarte? – le pregunto Jiang Cheng – recuerda que estas embarazado.

– …

– El viejo maestro no va a irse a ningún lado, además tú alfa esta con él.

– Justamente por eso quiero verlo, así no podrá quedarse callado si Lan Zhan está ahí – le respondió con molestia.

– Oye – tomándolo del brazo – debes calmarte, no ganaras nada si te da un ataque antes de llegar con Lan Qiren.

– ¡No me pidas eso! – jalando su brazo – durante todo este tiempo hemos buscado alguna pista acerca del paradero de nuestro hijo y ahora que se dónde está… Lo he tenido frente a mis narices durante los últimos cinco años y nunca me di cuenta. No me pidas que me calme después de descubrir eso.

– Lo sé, pero también debes pensar en tu bebe – bajando la mirada hacia el abultado vientre de su hermano – él depende de ti.

Wei Wuxian respiro profundamente y trato de controlar sus nervios, aunque la ansiedad seguía carcomiéndole la cabeza, logro recuperar un poco la calma.

– No es fácil hacerlo – le respondió.

– Lo sé, pero debes mantenerte sereno, sobre todo si pretendes hablar con ese viejo.

Su hermano asintió y recorrieron los pocos pasos que faltaban para llegar al recinto que buscaban.

Al llegar, dos discípulos se acercaron a ellos y les cortaron el paso.

– Maestro Wei, Líder Jiang.

Ambos discípulos los saludaron.

– Me temo que no podemos dejarlos pasar, a menos que tengan el permiso de Zewu–Jun – les indico uno de ellos.

– No lo tengo – declaro Wei Wuxian – pero necesito hablar con Lan Qiren, Hanguang–Jun está hablando ahora mismo con él, si vas y les indicas que estoy aquí, estoy seguro que me permitirá la entrada.

– Lo lamento maestro Wei, pero tenemos órdenes precisas – le volvió a recalcar – sin el permiso del líder del clan, nadie puede ver al maestro Qiren.

– Te recuerdo que Hanguang–Jun está ahí dentro – le indico Jiang Cheng – y no creo que él necesite tal permiso.

– Hanguang–Jun es el hermano de nuestro líder y tiene el acceso a las visitas gracias a su pieza de jade – le respondió el discípulo.

– ¡Y yo soy su omega, por lo que por extensión debería tener permitido verlo! – exclamo Wei Wuxian algo irritado por la negativa.

– Lo lamento pero, no puedo permitirles el acceso, por lo que debo perderles que se retiren y vuelvan cuando consigan el permiso de Zewu–Jun.

– ¡Tu…!

– Para empezar, yo no quiero hablar con tu maestro – indico Jiang Cheng – el subnormal histérico es quien quiere verlo – señalando a su hermano.

– ¡Eso no me ayuda Jiang Cheng!

Su hermano solo desvió la mirada y se cruzó de brazos.

– Yo solo dije la verdad – le aclaro – te sugerí esperar y hablar con Hanguang–Jun sobre esto pero no quisiste.

– ¡Eso es porque Lan Zhan está con él ahora!, ¡¿Por qué rayos esperaría cuando puedo hablar con los dos ahora?!

– ¡Porque estas demasiado nervioso y te estas comportándote de forma histérica, por eso! – le respondió.

Ambos omegas comenzaron a discutir entre ellos, mientras los dos discípulos se regresaban a ver sin saber que decir o hacer en esos momentos.

Hasta que uno de ellos decidió intervenir y pedirles que se marcharan, ya que estaban haciendo un alboroto en medio del lugar.

Algo que hizo que Wei Wuxian los regresara a ver con enojo.

– ¡Escuchen, no tengo tiempo para seguir sus estúpidas reglas, estoy nervioso, lleno de hormonas por culpa del embarazo y ansioso por lo que tengo que hablar con ese viejo barba de chivo! – exclamo – ¡Asi que, si no desean cadáveres levantándose por todo Gusu Lan, irán a ver a ese viejo y le dirán que quiero verlo!, ¡¿Entendieron?!

Ambos discípulos tragaron con fuerza al ver la furia en los ojos del omega y cuyo aroma estaba mareándolos por lo pesado de sus feromonas sobre de ellos, por lo que simplemente asintieron antes de dar media vuelta y dirigirse al interior del recinto.

Jiang Cheng al ver los pobres discípulos salir corriendo por el miedo, simplemente negó con su cabeza.

– Creo que te excediste un poco con ellos.

– En estos momentos lo último que quiero es que me nieguen las cosas.

Jiang Cheng suspiro.

– Solo cálmate, seguramente Lan Qiren y Hanguang–Jun accederán a verte… Sobre todo después de lo que les hiciste a esos pobres discípulos.

Wei Wuxian solo resoplo.

Unos minutos después, ambos discípulos salieron del recinto, informándole que Lan Qiren había accedido a verle.

Al escuchar la noticia, Wei Wuxian regreso a ver a su hermano.

– Entra, te están esperando – le indico – yo iré a ver a Xichen, después puedes contarme lo que descubriste.

Wei Wuxian asintió.

Jiang Cheng sonrió y se alejó del lugar, hasta perderse de la vista de su hermano.

– Maestro Wei – lo llamo el discípulo – por aquí.

Wei Wuxian siguió al discípulo al interior del recinto.


Cuando las enormes puertas se cerraron tras de él, Wei Wuxian respiro profundamente antes de retomar sus pasos hacia el lugar donde su esposo y Lan Qiren lo estaban esperando.

Una vez sus ojos enfocaron la figura de ambos alfas, apresuro sus pasos para llegar a ellos, levantando su voz y llamando al viejo maestro, algo que le valió un regaño por el mismo.

– Wei Wuxian, te recuerdo que está prohibido gritar – le recordó el viejo maestro.

– Lo sé, no tiene que recordármelo – le recalco – pero en estos momentos lo que menos me interesa son las reglas de tu clan.

– Tu… – guardándose la respuesta que iba dirigirle al recordarse que debía ser más flexible y menos estricto, después de todo, había decidido intentar dejar atrás el pasado y comenzar de nuevo con el omega de su sobrino – ¿Puedo saber el motivo de tu inesperada visita?

– Wei Ying – lo llamo su esposo – ¿sucedió algo?

– No, bueno si… – tragando con fuerza y buscando las palabras adecuadas para comenzar a explicarles – es que…

El segundo jade al ver el nerviosismo en el rostro de su esposo, se levantó de pronto y se acercó a él.

– ¿Te sientes bien?

– Mmm… Sí, lo estoy, es solo que…

– ¿Estás seguro?, ¿Pasa algo con el cachorro?

– Justamente de eso quería hablarles, de nuestro cachorro…

– …

– No pongas esa cara, él está bien – colocando su mano sobre su abultado vientre – cuando mencione a nuestro cachorro, me refería a nuestro primer hijo…

Su alfa frunció levemente el ceño.

Wei Wuxian al ver que su esposo no comprendía, metió su mano dentro de su túnica y sacando de entre las mismas, las viejas páginas que alguna vez formaron parte del diario de Jin Zixuan.

– Estaban dentro del cofre que Tang Mei nos entregó – le indico mientras le entregaba las viejas hojas – son las hojas que le faltaban al diario de Jin Zixuan.

– ¿Qué cofre? – pregunto Lan Qiren, no comprendiendo del todo la conversación entre la pareja.

– Cuando visitamos a la hija de Tang Kumiko, ella nos entregó una caja que perteneció a Jin Zixuan, quien se las entregó hace muchos años para que la mantuvieran oculta.

– Pero la caja no podía ser abierta – indico Lan Wangji – ¿Cómo…?

– ¿Recuerdas la llave que encontré dentro de la envoltura del diario?

Su esposo asintió.

– Esa es la llave de la caja – dijo con una amplia sonrisa – al principio no la asocie a la misma pero, cuando Jiang Cheng me comento que conocía la misma y la forma que tenía su llave, fue cuando recordé la llave que encontré y…

– Fue cuando lograste abrirla y encontrar las paginas faltantes – concluyo su esposo.

– Mmm…

– ¿Las paginas tenían información acerca del paradero de su cachorro? – pregunto Lan Qiren.

Wei Wuxian asintió rápidamente.

– Aunque las paginas están desgastadas y la tinta algo difuminada, gracias a empatía logre contactar la energía residual de Jin Zixuan y ver lo que sucedió.

Tras decir esas palabras, su alfa lo regreso a ver con un gesto que, aunque para muchos seguía sin emoción alguna, para el omega significaba preocupación y molestia por lo que había hecho.

– Wei Ying…

– Jiang Cheng me ayudo con su energía espiritual, así que no hubo ningún riesgo de por medio – se apresuró a responderle – pero lo importante es que gracias a eso descubrí el paradero de nuestro hijo.

El segundo jade se sorprendió un poco pero, al ver la agitación en el aroma de su omega, decidió calmarlo antes de retomar el tema, ayudándolo a tomar asiento y ofreciéndole un poco de té.

– Lan Zhan, ¿no escuchaste lo que dije? – le pregunto – Nuestro hijo…

– Primero toma un poco de te – colocando la taza de té frente a el omega – calma un poco tus nervios antes de retomar la conversación.

Wei Wuxian asintió, tomando un poco del te ofrecido.

– ¿Mejor?

– Mmm…

– Wei Wuxian – hablo Lan Qiren – ¿dijiste que sabes dónde está su cachorro?

– Mmm… Lan Zhan – tomando las manos de su alfa y regresando a ver al mismo – nuestro hijo… Esta aquí.

– …

– Esta en Gusu.

Tanto Lan Qiren y Lan Wangji ampliaron sus ojos ante la declaración del omega.

– Wei Ying…

– ¿Estas completamente seguro? – pregunto Qiren.

– Lo estoy.

Y procedió a explicarles todo lo que había visto gracias a la energía residual dejada por su difunto cuñado.

Con cada palabra dicha, la sorpresa se marcaba en el rostro de ambos alfas. Conmocionados por todo lo que Jin Zixuan paso en esos momentos, al punto de tener que suplicar por la vida de su propio hijo y, como pago de ello, había entregado al cachorro al clan del padre alfa, sin que Wei Wuxian y Jiang Yanli se enteraran de dicho suceso.

– Es por eso que vine hasta aquí – concluyo el omega – Zewu–Jun esta con la sanadora por lo cual no podía molestarlo así que…

– Viniste a verme por qué crees que yo tengo dicha información – índico Qiren.

– Exactamente.

El viejo maestro lo observo unos instantes, antes de comenzar a jugar con su barba y responderle.

– Sí lo que viste es cierto y el cachorro se encuentra en nuestro clan, será difícil saber quién es ese joven.

– …

– A través de los años, nuestro clan ha recibido y educado a muchos cachorros o jóvenes que han quedado huérfanos por diferentes circunstancias por lo que, tendremos que encontrar pistas más específicas para saber a qué familia fue entregado.

– …

– Wei Ying – lo llamo su alfa al ver la tristeza y la frustración comenzando a impregnar su aroma – ¿recuerdas algo más de esa visión?

– Pues… Fue durante la noche – le indico – Zewu–Jun estaba con esa doncella a los pies de la montaña de Gusu Lan… – dijo tratando de recordar lo que había visto de forma más exacta – Kumiko dijo que… Zewu–Jun ya tenía en mente a una persona… Alguien cuya familia hacia poco había fallecido y quizás, criar a nuestro hijo le ayudaría a seguir adelante.

En ese momento el silencio se cirnió en el recinto.

Lan Qiren continuaba jugando con sui barba mientras analizaba las palabras dichas por el omega, tratando de recordar ese día en específico, sobre todo la parte que indicaba que había sido entregado a una persona cercana y cuya familia murió días antes de la llegada del cachorro.

En ese momento los ojos del viejo maestro se ampliaron, cuando recordó que persona en específico encajaba con dicha descripción, sobre todo porque la misma fue alguien muy cercano él.

– Wangji.

Su sobrino lo regreso a ver.

– Solo hay un joven que encaja – dijo sin apartar la vista del rostro de su sobrino – sobre todo por el tiempo y circunstancias.

El segundo jade lo contemplo unos segundos antes de que la sorpresa lo golpeara por comprender a que joven se refería su tío.

– ¿Lan Zhan?

– …

– ¿Saben de qué joven se trata?

Su esposo suspiro.

– Wei Ying.

– …

– Hace dieciocho años, mi hermano recibió a un cachorro cuyos padres murieron a causa de un incendio – comenzó a explicar – por aquellos días, mi tía acababa de perder a su esposo e hijo durante una cacería nocturna.

– …

– Mi hermano pensó que ese cachorro le ayudaría a superar su dolor y seguir adelante.

– Espera… Me estas tratando de decir que… Nuestro cachorro… Es… – ampliando sus ojos a su máxima expresión cuando comprendió a que joven estaba refiriéndose.

Lan Qiren soltó un largo suspiro.

– Ahora todo tiene sentido – dijo negando con su cabeza.

Ante aquellas palabras, el corazón de Wei Wuxian comenzó a latir con fuerza, su mente rememoraba cada uno de los momentos compartidos con ese joven.

Un chico que siempre lo divertía con sus ocurrencias y sus arrebatos mientras rompía cada regla que existía en el clan Lan.

"Asi que era por eso que eres asi… Siempre te tuve a mi lado y nunca me di cuenta"

Pensó, mientras una pequeña lágrima caía por su mejilla y una sonrisa se dibujaba en su rostro.


つづく/ Continuara...

¡Y finalmente se descubrió quien es su hijo!

Sé muy bien que cuando lleguen a esta parte, muchos estarán decepcionados, otros sorprendidos y otros felices porque le atinaron pero, creo que muchos se dieron cuenta que yo no soy muy dada a hacer cosas súper enredadas, yo hago cosas sencillas y bastante obvias jajaja

Creo que esta demás decir quién es el chico… ¿O sí?

La misma historia lo fue diciendo y no salgan con "por eso el favoritismo", que la verdad el personaje casi ni se involucró más bien, lo involucraban en los problemas.

Pero dejemos eso de lado y pasemos a las preguntas:

¿Qué pensaron de la reunión de Zizhen con Jingyi?

Creo que todos sabíamos que Jingyi lo iba a rechazar, no lo ama y solo lo quiere como amigo.

¿Qué pensaron sobre su padre?

Bueno, él era el más interesado en la boda, digo, que su clan se una con los Lan era algo que lo beneficiaria a futuro… Lástima que no lo logro JAJAJA

¿Qué pensaron cuando Jiang Cheng ayudo a Wei Wuxian con empatía?

En este punto aclaro, lo hice porque el guion lo requería, ya sé que muchos vendrán con que Wei Ying podía solo, había otras formas pero, esta es la que yo escogí.

Wei Wuxian no puede usar energía espiritual por lo que, pidió prestada la de su hermano. Simple.

¿Qué pensaron cuando descubrieron como es que Wen Qing se involucró?

Debo aclarar, Wen Qing no sabe nada del cachorro de Wei Ying, ella ayudo en el parto pero fuera de eso, ya no sabía más.

Cuando Jin Zixuan le pidió ayuda para salvar a Jin Ling, ella accedió por Wei Ying y, cuando le dijo a Zixuan que como pago entregara al hijo de este último al clan Lan, fue más como una sugerencia más nunca pensó que Zixuan lo hiciera… Asi que no sabe nada del cachorro Wangxian.

¿Qué pensaron sobre la conversación entre Lan Zhan y su tío?

Lan Qiren ha cambiado, poco, pero lo ha hecho.

Ha llegado a una reconciliación con su pasado y está intentando seguir adelante sin que este lo influencia, no esperen que sea todo de golpe, al menos ahora sabe que se equivocó y trata de remediarlo.

Ahora habla con su sobrino de forma cordial y sin discutir. Al menos es un avance, sobre todo porque ahora quiere conocer a Wei Ying y tratar de comprenderlo, aceptar su forma de ser.

Y volver a ser familia.

¿Sobre el descubrimiento del bebe Wangxian?

Como dije en un inicio, no soy alguien que haga tramas súper enredosas, de hecho son bien obvias pero pues, los lectores se inventaron una sarta de teorías que…. Jajaja

Quizás piensen que lo hice para llevarles la contraria pero no, siempre fue este el final de todo ello, siempre fue ese personaje el hijo… Solo tenía que encontrar la forma de llegar a eso.

Y sé que a muchos no les gusta el personaje pero, a mí me gusta y no veo muchos fics con él en el centro, ni como ship, ni como nada… Asi que dije, "Hágalo usted mismo" y así nació el fic.

En fin, creo es todo.

Espero les haya gustado y sino, lamento haberlos decepcionado.

Solo quedan dos capítulos y esto termina.

Espero seguir contando hasta el final con ustedes y sino, agradezco que llegaran hasta aquí.

¡Los amo!

¡Nos vemos en la próxima actualización!