AFFECTION

"¿Te están molestado?" preguntó Theo con preocupación mientras caminaban por el largo puente del castillo.

Ella sacudió la cabeza lentamente. "Son así Theo, solo hay que dejarlos."

"Pues no," siseo él, con un gesto de disgusto. "no dejaré que te molesten de esa forma, Liss, ¿no crees que es un poco sacado de lugar?"

"Simplemente -"

"¿Por qué los dejas Clarisse?" la interrumpió.

«¿Por qué los dejo?» Ella también se lo había preguntado, y no hayaba una respuesta que no fuera enfermiza.

"Solo quiero evitar los problemas entre nosotros. No podemos darnos el lujo de pelear por cualquier estupidez que se nos pase por delante."

"Ésto no es cualquier estupidez Clarisse, estamos hablando de tí."

Se habían quedado parados mirando al horizonte. Las montañas de un color blanco tan puro que hacía que todo se viera perfectamente limpio a su alrededor. El agua cristalina corriendo entre las piedras y los altos pinos del bosque alborotados por el viento de invierno.

"No me regañes Theo," pidió ella, jugando con los dedos de sus guantes. "sabes mi posición respecto a esto y no la cambiaré.

" Yo no lo lograré entender Liss, sinceramente, me parece algo poco razonable de tu parte."

"Pues, tienes que aceptarlo." respondió, aunque ya estaba comenzando a dudar de sí. "No creo cambiar de opinión."

Theo levantó sus manos de manera inocente. "Bien. Pero si ellos te hacen algo frente a mis ojos, juro por Salazar que los pateare, y no me importa dejarlos muertos."

Clarisse le sonrió, apoyando la palma de su mano sobre la de él cuando tomó la baranda del puente. Sus guantes no los dejaban tocarse pero podía sentir su piel irradiar calor bajo la de ella.

A diferencia de los demás, Theo era la persona más afectiva y bondadosa que había visto. Fue una sorpresa la que se llevó cuando pudo reconocerlo. Ella siempre pensó todo lo contrario de él.

Siempre pasaba por su mente el día en que Zabini le pidió que se uniera a ellos. Recordaba cuando le comentó quienes serían los participantes y lo primero que pensó de Theo era que sería una persona arrogante y siniestra, tal como los demás.

Lo que nunca espero fue que en tan pocas semanas se conviertes en su apoyo, su brazo derecho, casi su mejor amigo. Los esfuerzos que él hacía por hacerla meditar sus actos eran algo que nunca había experimentado con nadie, ni siquiera con Pansy, que era una de las pocas amigas que le quedaban.

"¿Sientes algo por ellos?"

Sus ojos se abrieron como plato y se ceño se frunció ante la pregunta tan inesperada de Theo. Él la miraba con ojos brillantes y con una sonrisa embriagadora.

«¿Siempre ha sido tan lindo?»

"Claro que no, Theo." respondió ella, mandíbula castañeando por el frío. "Ellos jamás podrían gustarme."

Theodore sonrió, sacuendo la cabeza. "Bueno, me cuesta bastante creerlo ya que tus acciones dicen todo lo contrario."

Clarisse quita la mano de la suya, ahora, entrelazando sus dedos mientras miraba hacia el bosque. "Ya te dije Nott, si sigues con eso me molestaré de verdad."

Theo se incorporó, enderezandose y tomando el brazo de Clarisse para que haga lo mismo. "Lo que menos quiero es que te molestes." respondió.

Una de sus manos subió al rostro de la chica, tocando la punta de su nariz rojiza como jugueteo. "Mírate, estás congelada."

Ella sonrió y tocó su nariz también, en el mismo estado. "Creo que puedo decir lo mismo de ti."

Theo le devolvió la sonrisa y giro el rostro, mirando tras él hacia el termino del puente, donde comenzaba el Bosque Prohibido.

"¿Aún estás enojada?"

Ella negó rotundamente. "Pero si sigues hablando sobre el tema, lo estaré dentro de poco."

Su voz desaparecio cuando Nott tiró de ella, haciéndola correr por el largo puente en dirección a los pinos.

Sus pies rechinaban en la madera vieja y Clarisse creyó que, con un movimiento brusco, aquel puente podría caer, congelandolos en el agua del lago.

Ahora, su mano estaba entrelazada a la de Theo. No supo cuando ni quién de los dos hizo el cambio pero no le resultó tan incómodo como creería si tan solo lo pensara.

"Theo..." habló ella, pero él no respondió.

Sus botas ahora estaban enterradas en la nieve, haciéndole imposible poder correr a más velocidad.

"Theodore, ¿qué haces?" volvió a preguntar, cuando los árboles oscurecieron el cielo.

Podía sentir la risa de Nott mientras corrían entre los árboles, y ella se preguntó por qué él era tan feliz. Quizá no lo sabía, él podía tener razones, pero sabiendo que vivían la misma película, le costaba creer que alguien pudiera ser feliz.

Él era hijo de Mortífagos. Su familia era conocida y muy estricta. Tenía conocimiento de que uno de sus hermanos había sido desterrado de la familia y sus padres estaban a punto de separarse.

Pero allí estaba él, riendo y corriendo con ella por el bosque.

¿Algún día podría llegar a ese nivel de felicidad?

Definitivamente no.

Ella no tenía las suficientes razones por las cuales estar feliz.

"Parate aquí." ordenó él, cuando llegaron a un pequeño círculo rodeado de arbustos.

Ella rió, viendo la alegría en sus ojos. "¿Qué pretendes Nott?"

"Solo hazme caso." respondió, dejándola parada en medio del círculo. "Ahora, cierra los ojos."

"Esto es una estupi -"

"Hazlo."

Ella jadeo y cerró los ojos. Sus pestañas húmedas debido a la neblina.

Sintió como Theodore se alejaba de ella y se obligó a permanecer con los ojos cerrados. Ella conocía a Theo, él jamás la dejaría plantada en medio del frío ¿no?, él era un buen amigo, él no -

Un fuerte golpe en su espalda hizo que perdiera el equilibrio, sintiendo la humedad de la nieve plasmarse en su abrigo. Abrió los ojos y se dio la vuelta al sentir a Theo reír desde lo lejos.

"Vamos, lanza ¿o eres una bebita?" se burló él, haciendo un gesto con sus manos como si llorara.

Clarisse rechisto y se agachó a recoger un puñado de nieve cuando otra bola golpeó, está vez su brazo derechos.

"¡Muy lenta!" gritó Theo, escondiéndose tras un árbol.

"Créeme, congelaré tu maldito cerebro." le respondió ella, formando la esfera entre sus manos.

En el momento en que Theo salió de su escondite, flexiono el brazo con toda la fuerza que tuvo, lanzando por los aires la bola de nieve que cayó justo en la parte superior de su espalda.

"¡Auch!"

"Si, nunca cuestiones mis capacidades Theo." dijo ella, tomando otro puñado de nieve.

Theo se frotaba el lugar donde había recibido el golpe. "Si, lo dijiste unas cuantas veces desde... si, desde que te conocimos."

En un momento de desconcentracion del chico, Clarisse volvió a lanzar una bola, esta vez, golpeando su cabeza.

"Mierda Clarisse, esto ya no parece juego."

"¿En qué momento dijimos que era un juego?" preguntó ella, curvando sus labios en una sonrisa maliciosa.

El alzó una ceja, limpiando los excesos de nieve de su gorro. "¿Con qué estás ruda hoy, Liss?"

Ella asintió, pasando las manos por detrás de su espalda y golpeando el suelo con la punta de su bota con inocencia.

"Entonces, pelea."

Theodore salió corriendo en dirección a Clarisse, quien se percató de ello cuando el chico había cruzado la mitad del camino. Sus pies se enterraron en la nieve e intentó correr de su alcance, pero no lo logró.

Sus manos rodearon su cintura, haciéndolos caer juntos sobre las congeladas montañas de hielo. Las manos de Theo se enterraron en la nieve, quedando encima de Clarisse, quién no paraba de reír a pesar de que la espalda de su abrigo estaba haciendo que su piel se congelara.

Theo estaba sonriendo al verla, pero ella no lo notó. Él la miraba con fascinación mientras las mejillas de la chica se enrojecian por el frío.

"Theo," siseo entre risas. "Estás aplastandome."

El parpadeo unas cuantas veces y se apoyó para ponerse en pie. "Yo - yo lo siento."

"Calma..." dijo ella, recibiendo su mano para pararse. "No hay por qué ponerse nervioso, fue sin querer."

Theo asintió, bajando la mirada al hoyo que habían dejado sobre la nieve.

Clarisse sacó las motas blancas de su abrigo cuando el crujido de una rama los hizo girarse al mismo tiempo.

"Vaya, Nott, la traes muerta."

Malfoy apareció entre los pinos. Traía un abrigo color negro que llegaba hasta unos centímetros sobre su rodilla. La bufanda verde y gris de Slytherin colgaba por su cuello y sus mechones de pelo brillaban con pequeños copos de nieve sobre él.

Era simplemente perfecto.

"No se de qué hablas Malfoy." le respondió Theo, cogiendo una bola de nieve del suelo. "Estábamos jugando."

"¿Jugando?" preguntó Draco, inhalando el aire fresco. "¿Les gusta jugar en medio del bosque cuando la noche está por caer?"

"Eso no te incumbe Malfoy." se adelantó Clarisse a responder, patentado la nieve del suelo.

El se cruzó de brazos, relamiendo la comisura de su labio. "La verdad me importa más de lo que crees."

"¿Ahora resulta que ella te importa?" bufó Theodore, acercándose a él a pasos perezosos. "Hasta el otro día juraría que Liss te importaba una mierda."

"Baja tu tono Nott, a mi no me hablaras así."

"Te hablo como me de la puta gana Malfoy." siguió diciendo, ahora, frente a él y con un rostro amenazante. "Eres tan cínico."

"¿Cínico?" se burló Draco, echando su cabeza hacia atrás con diversión. "¿Me estás diciendo a mí, cínico?"

"Malfoy -"

"No," lo interrumpió él. "me vas a escuchar hablar a mí. ¿Me llamas cínico verdad?" se quedaron en silencio unos segundos y lo único que se podía escuchar era el canto de la aves sobre los árboles. "¿Me llamas cínico?"

"Si Malfoy, te estoy llamando cínico."

El lamio el interior de su mejillas, sin quitar los ojos de los de Nott. "¿Fui yo quien cambió desde que llegó una chica al grupo?"

Clarisse se tensó. Ya bastantes peleas estaba causando en un grupo de amigos que se conocían probablemente desde que tienen memoria.

"Ahora, con ella aquí, ¿te haces un santo Nott?, y tienes la cara para decirme cínico."

"Yo no he cambiado Malfoy." respondió Theo con la misma fuerza. "Que tu no conocieras mi verdadero yo, es otra cosa."

"Oh, ahora te harás la víctima fingiendo que somos unos pésimos amigos y que con ella," la señaló. "te desahogaste."

"Es exactamente lo que quiero decir Malfoy."

Ella vio como los puños del rubio se cerraban y se acercó rápidamente cuando vio su hombro alzarse y su mano levantarse para ir directo contra su amigo.

"¡No!"

Su voz hizo que los dos la miraran. Theo con confusión y Draco con rabia pura. Ella se interpuso, quedando de espaldas a Nott, para defenderlo del chico que se hacía llamar su amigo.

"De verdad vas a ignorar el hecho de que Theo ahora se siente bien." dijo ella, respirando lentamente. Draco bajó su mano. Su cuerpo se relaja a mientras miraba el rostro de Clarisse. "No puedes ser tan egoísta Malfoy."

"No estoy siendo egoísta." gruñó, ahora, mirando a Theodore por sobre el hombro de la chica.

Ella asintió. "Si, estas siéndolo. ¿Tanto te molesta que Theo pueda ser como es?"

"Esa mierda es lo que me menos me molesta." respondió. "Créeme, hay cosas que me molestan más. Esto por ejemplo."

Clarisse frunció el ceño, sin entender a lo que se refería. Ésto que era ésto.

"Podrías por favor explicar -"

"No," respondió, dando la vuelta."no explicaré nada porque no importa."

Clarisse se quedó mirando su silueta mientras caminába desde el punto exacto donde había llegado. La rabia lo consumía y no entendía por qué. Malfoy, junto con Lestrange, eran las dos personas más difíciles que había conocido en su vida.

Todo lo contrario a Theodore. Y por alguna razón, encontró la respuesta en eso.

Él estaba celoso. Celoso de que Theo fuera mejor persona que él. Celoso de que alguien de su entorno pudiera ser feliz.

Y la verdad, se sintió culpable porque, ella también estaba celosa.

"Vamos," lo escuchó gritar a lo lejos. "Sigan divirtiéndose."